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Damages (Daños) impactó desde el primer capítulo de la primera temporada. Bastaron unos minutos en pantalla para comprender que estábamos ante un producto de excelencia.

El alto vuelo estético de la puesta, la contundencia del guión, la calidad interpretativa del elenco hablan de una serie que va más allá, incluso, de los altos estandares de realización de la televisión contemporánea norteamericana.

Cubavisión presenta los jueves en la noche la segunda temporada de la teleserie, protagonizada, como la primera, por una inmensa Glenn Close, que ha hecho del personaje de Patty Hewes un verdadero referente.

La secunda una actriz de ascendente carrera: Rose Byrne, en el rol de la joven abogada Ellen Parsons.

Los televidentes que siguieron la primera temporada fueron testigos de una trama de extraordinaria complejidad, que exigía absoluta fidelidad al espectador.

No podía ser de otra manera: Damages recreaba, desde su estructura, el enmarañado entramado de un sistema judicial que se precia de ser uno de los mejores del mundo, cuando en realidad es terreno fértil para el error, la corrupción, el abuso y la ambigüedad.

La serie se zambullía en el ámbito profesional de una abogada muy poderosa, cabeza de bufete, que solía caminar sobre el filo de una navaja, en un peligroso coqueteo con los límites.

Pero Damages, más que respuestas, deja dudas. En Damages, nada es lo que parece...

El guión se sirve del juego temporal, de las falsas pistas, de los constantes puntos de giros para armar una metáfora de la falta de diafanidad de ciertos procesos judiciales en los Estados Unidos.

Es también una reflexión sobre la naturaleza de la ética y el poder.

La segunda temporada muestra credenciales similares. Nuevamente el espectador está a merced de una trama cautivante, que seduce por sus constantes peripecias, pero que, más que invitar, exige a ir más allá de la superficie.

Deslumbra Damages por su profundidad conceptual sin que llegue a ser nunca demasiado densa.

Pero solo por asistir al espectáculo de Glenn Close en pantalla, vale la pena acostarse tarde el jueves: he aquí una actriz extraordinaria, que sabe sacarle todo el partido a un extraordinario guión.     

Fuente:  Yuris Nórido, del Portal Cubasí.

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