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Los diarios españoles El País y ABC resaltan en sus ediciones digitales de hoy el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana que ganó la poetisa cubana Fina García Marruz, en el día de su cumpleaños 88.  Lea:

DE ABC:

Día 28/04/2011 - 17.17h

Una emocionada Fina García Marruz ha afirmado en La Habana que el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana que hoy le han concedido la Universidad de Salamanca y Patrimonio Nacional es «el más querido» que haya podido recibir debido a la «vieja deuda» que tiene en su vida con España.

«Me he quedado sin palabras. No sé cómo agradecer este reconocimiento que es también un reconocimiento a "Orígenes", a Cintio, a Lezama Lima, a Julián Orbón», indicó la poeta en conversación telefónica con EFE tras conocer el fallo. «Tengo motivos muy especiales para sentir ese premio, para que me sea muy querido, más que ningún otro», dijo García Marruz, a quien la noticia de la concesión del Reina Sofía le ha llegado justo el día en que cumple 88 años.

La poeta y ensayista cubana explicó que entre las resonancias de este galardón en su vida está su vinculación con España y en particular con Juan Ramón Jiménez, a quien conoció junto a su esposa Zenobia Camprubí en La Habana en 1936. «A ellos les debo haberme casado con quien me casé, se lo debo todo a Juan Ramón y Zenobia», recordó García Marruz, quien es viuda del también poeta e investigador Cintio Vitier.

Según confesó, sigue escribiendo poesía porque está «viva» y tiene varios libros inéditos que no fueron incluidos en la edición de sus obras completas en la isla, incluyendo textos antiguos y otros que han salido después de esa publicación. García Marruz dijo que ya no sale de Cuba por motivos de salud, pero no descartó que si puede y le alcanza la salud viaje a España a recibir el galardón.

FOTO:  EFE

EL PAIS, POR SU PARTE, ESCRIBIÓ:

La poesía sigilosa de Fina García

Marruz, premio Reina Sofía

La autora cubana perteneció al mítico grupo Orígenes, impulsado por Lezama Lima

JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS - Madrid - 28/04/2011

 

"No es que le falte / el sonido, / es que tiene / el silencio". Los cuatro versos del poema Cine mudo son un buen retrato de su autora, Fina García Marruz (La Habana, 1923). La sigilosa poeta cubana, que hoy mismo cumple 88 años, ha sido galardonada con el XX Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, dotado con 42.100 euros. Se une así a un palmarés que inauguró en 1992 el chileno Gonzalo Rojas, fallecido el lunes pasado, y en el que hay nombres como Antonio Ganoneda, José Emilio Pacheco, Mario Benedetti, Juan Gelman, Álvaro Mutis, Nicanor Parra, Pablo García Baena, José Manuel Caballero Bonald o Francisco Brines, premiado el año pasado, que esta tarde ofrecerá una lectura de poemas en el Palacio Real.

Hasta hoy, la literatura de Cuba no contaba con ningún representante en esa exclusiva lista llena de premios Cervantes en la que, además, García Marruz es la tercera mujer tras la portuguesa Sophia de Mello Breyner (2003) y la peruana Blanca Varela (2007). Esos dos aspectos -la escasez de voces femeninas y la ausencia de una tradición poética tan potente como la cubana- han pesado en el jurado para que la nueva laureada se impusiera a finalistas como el nicaragüense Ernesto Cardenal o la uruguaya Ida Vitale. Así lo reconoció Luis Antonio de Villena, miembro del jurado junto a, entre otros, profesores y escritores como Víctor García de la Concha, Jaime Siles, Soledad Puértolas, Carmen Posadas, Fernando de la Flor, Marie-Claire Zimmermann o el propio Brines.

Brines destacó que, además de a una gran poeta -"variada y sencilla, culta pero inteligible"-, en la persona de Fina García Marruz se estaba premiando también al grupo literario aglutinado en torno a la mítica revista Orígenes. Aquella revista, impulsada por José Lezama Lima reunió entre 1944 y 1956 a escritores como Gastón Baquero, Eliseo Diego o Cintio Vitier, todos ya fallecidos. Aunque Vitier fuera marido de la ahora premiada y Diego fuera su cuñado, Fina García Marruz es algo más que una poeta "familia de".

Su escasa producción -apenas una decena de títulos- está atravesada por una espiritualidad ajena a todo hermetismo que -entre Cristo y el Che- dialoga en ocasiones con versos de gran carga política. La suya siempre ha sido la obra de una escritora católica en la cuba castrista, régimen al que su marido apoyó siempre sin fisuras. "Dios mío, tú no les darás a los que padecieron atrozmente / por la justicia, a los enterrados vivos, / a los que les sacaron los ojos o les arrancaron / los testículos, a los amenazados / en lo más vulnerable, la mujer o los hijos, / tú no les darás la gloria efímera de un nombre / que se repite vagamente en las conmemoraciones patrias". Esto dice el arranque de su célebre poema "A los héroes de la resistencia".

Los hitos de una obra que arrancó en 1942 son títulos como Visitaciones (1970), Viaje a Nicaragua (1987) y, sobre todo, Créditos de Charlot, publicado en 1990, el mismo año en que García Marruz ganó el premio nacional de literatura cubana. Poco divulgada fuera de la isla, la antología más accesible para el lector español es El instante raro, publicada el año pasado por la editorial Pre-Textos. Allí se encuentra casi toda la obra poética de una autora que alguna vez dijo querer "escribir con el silencio vivo" y que siempre ha alternado su trabajo de creación con su labor investigadora en la Biblioteca Nacional de la Habana.

Desde allí colaboró en la edición crítica de las obras completas de José Martí, una figura tan importante para la política hispanoamericana como para las letras en español. Hoy la tradición inaugurada por él ha sido reconocida con el Reina Sofía. Y no es que a Fina García Marruz le faltase el sonido, es que tenía el silencio. Ahora tiene también el premio de poesía más prestigioso de Iberoamérica.

’El instante raro’, perteneciente a su libro ’Las miradas perdidas’ (1951)

No se ha de decir lo raro, sino el

instante raro de la emoción noble

o graciosa

MARTÍ

Se trata entonces de un giro,

de partir de más atrás

o de ver más al fondo

la cosa ahí, girante astro.

Imantar el punto frágil

que atraerá tu hierro, poesía,

sólo porque antes ella, más

real que tú, te atrajo con su adiós,

un poco antes de su fuga.

1981

Fina García Murraz

’Yo quiero ver’ de ’Habana del Centro’ (1997)

Yo quiero ver la tarde conocida,

el parque aquel que vimos tantas veces.

Yo quiero oír la música ya oída

en la sala nocturna que me mece

el tiempo más veraz. Oh qué futuro

en ti brilla más fiel y esplendoroso,

qué posibilidades en tu hojoso

jardín caído, infancia, falso muro.

¡Sustancia venidera de la oscura

tarde que fue! ¡Oh instante, astro velado!

Te quiero, ayer, mas sin nostalgia impura,

no por amor al polvo de mi vida,

sino porque tan sólo tú, pasado,

me entrarás en la luz desconocida.

Fina García Marruz

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