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Un matecito, por favor...

La frase será muy escuchada en la calle Juan Bruno Zayas no. 271, en Santa Clara, cuando quede abierto al público este proyecto sui generis. Se trata de la Casa del Mate +, un lugar para compartir la típica bebida rioplantense, y a un tiempo conocer la historia y tradiciones comunes con varios países del cono sur americano.

Tomado de Cubahora. Escrito por Eileen Sosin Martínez

Arístides Rondón, creador de la propuesta, cuenta que su idea surgió al observar a argentinos y uruguayos, incluso sirios, que consumían el mate amargo. “Luego comprobé todo el valor de la infusión, no solo desde el punto de vista nutricional, sino como un hecho social, cultural e incluso político”.
Porque el mate es una herencia que viene desde los guaraníes y los quechuas, hasta convertirse en parte de la vida cotidiana para miles de personas. Según la costumbre debe tomarse en grupo, como “pretexto” para conversar, descansar un rato y reunirse la familia o los amigos.

La Casa servirá también para rendir homenaje al Che y su presencia en Santa Clara, puesto que la bebida lo acompañó por estas tierras, como hábito que conservaba de su país. Rondón es profesor de Historia, y durante varios años dirigió la Cátedra Honorifica Ernesto Guevara, de la Universidad Pedagógica Félix Varela. Aunque ahora está jubilado, con esta iniciativa logra unir su vocación con una modalidad de trabajo no estatal.
Habrá para todos los gustos: mate con leche, con otras plantas, miel, vino, además de café y otras infusiones, junto a comestibles ligeros, como galletas. Si bien “matear” es poco frecuente en Cuba, Rondón opina que puede llegar a tener mucha aceptación.

Lo gastronómico se hace acompañar por materiales audiovisuales de tema histórico, exposiciones de calabazas (recipiente) y bombillas (absorbente), marcas de yerba de Argentina y Uruguay, libros, revistas, fotos y documentos. El signo “+”, colocado en el nombre, se debe precisamente a esas múltiples opciones.
Los planes del profesor y su familia incluyen un espacio para tertulias, presentación de trovadores, intercambio con artistas plásticos y escritores, conferencias de especialistas, círculos de interés con estudiantes de primaria, debates y concursos.

De acuerdo con Rondón, la idea es que los jóvenes tengan como incentivo no solo el aspecto bohemio de un lugar de encuentro, sino también aprender de forma didáctica y novedosa. Ello indica que la Casa del Mate + tendría potencialmente un gran impacto en la comunidad.
El proyecto aún no ha recibido respuesta de las autoridades correspondientes para su definitiva puesta en marcha, tal vez debido a que sus propósitos no coinciden en rigor con las categorías que más se le asemejan, que serían “cafetería” y “venta de alimentos ligeros”. Al parecer se impone acomodar lo establecido a la creatividad y la demanda, sobre todo si están guiadas por  perspectivas socioculturales.

La Casa mantiene vínculos con el Museo del Mate en Buenos Aires, Argentina, y la Ruta de la Yerba Mate, que agrupa sitios de este tipo en diferentes lugares del mundo. Asimismo, buscan establecer colaboración con otras instituciones afines, especialmente el Complejo Escultórico Ernesto Che Guevara.

Ver más en http://www.cubahora.cu/sociedad/un-matecito-por-favor#.UuUa2fu20_5


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