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Tele y Radio

Sigue la polémica: A propósito de la telenovela Aquí estamos, el comentario de Paquita Armas

Sigue la polémica:  A propósito de la telenovela Aquí estamos, el comentario de Paquita Armas

 

La telenovela cubana Aquí estamos tiene el mérito de presentar una muestra, un mosaico de actitudes en la Cuba de hoy. Una buena y joven amiga, negra bien plantada, critica mi defensa de las historias que aparecen en la telenovela Aquí estamos que actualmente trasmite el canal Cubavisión. “Si yo tuviera un hijo de doce años, no quisiera que viera a dos lesbianas arrullándose en la televisión. ¿Cómo decirle que eso está mal si ahí se presenta en la pantalla como una actitud aceptable?” dice mi conocida, mujer que acostumbra ir al teatro, leer, en fin, tiene una cultura general media. “No tengo nada contra el homosexualismo (¿?) –agrega-, pero presentado así y para colmos con una negra, no lo veo nada bien”.

Otro amigo, pero de más de 80 años y gay, me llamó al terminar uno de los capítulos para preguntarme cuándo yo iba a escribir acerca de esa inmoralidad. “¿Qué es eso de que las lesbianas se den la comida. En mis tiempos, dijo, eso no era así”. Yo con el tono más suave de voz que le pude poner le pregunté “¿Qué edad tenías cuando tuviste tu primer amante, aquel rubio que me dijiste nunca pudiste olvidar?”. “Bah, yo era casi un niño” me respondió y enseguida seguí “¿Mucho más joven que las muchachas de la telenovela?”. “Sí, sí, pero era distinto” agregó al darse cuenta por el camino que enrumbaba la conversación.

Al salir del edificio en el que vivo, una vecina luego de proferir una andanada de insultos contra la gente del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT) por esa inmoralidad que se le está presentando a los niños, añadió “Y para colmos ahí casi todo el mundo vive del negocio, hay hasta un preso ¿qué se quiere enseñar con tales asuntos?”

Luego de estos intercambios y otros similares, me interesé por lo que estaba pasando en los teléfonos de atención a la población habilitados en el ICRT con el fin de escuchar las opiniones de los televidentes. Como suponía, las quejas por la pareja lésbica abundan y los calificativos son fuertes acerca de quienes han decidido que estas historias salgan al aire.

Yo siempre defenderé la presencia de temas variopintos en la pequeña pantalla y mientras más escabrosos mejor, para tratar de librarnos de esa suerte de mojigatería y doble moral con respecto a nuestras producciones nacionales a las que no se les acepta un grupo de asuntos, mientras esos mismos embrollos se aplauden en las brasileñas o de otra nacionalidad.

Aquí estamos tiene el mérito de presentar una muestra, un mosaico de actitudes en la Cuba de hoy, con la inclusión de diversos tipos sociales, desde las lesbianas, la convivencia con un discapacitado, la actitud de un presidario o la de un joven actor que traiciona sus gustos por tal de ganar dinero para poder vivir holgadamente. Y por supuesto, aparece el otro, el actor que ha renunciado incluso a la ayuda de una novia perdida por un contrato en el extranjero, y que no acepta “hacer la sopa” en restaurantes o bautizos, pero “tiene que morder” en un grupo de teatro donde sólo caminan las obras convencionales.

Hugo Reyes, el guionista y también codirector de la pieza, hizo una apuesta en grande al plasmar las historias de once familias o grupos, pues once son los muchachos y muchachas que integran el grupo dramático y cada uno de ellos llega con un testimonio distinto y personal. Lógicamente,  tales historias parten de un específico marco de referencia conformado en su mayoría por los núcleos familiares de los aspirantes a actores.

Ahora bien, una telenovela no es guión nada más, que sí  es importante pero no lo es todo y en Aquí estamos son visibles muchas costuras en la actuación, o mejor, en la dirección de actores.

Limara Meneses, (Raquel)  y Linet Luján (Haydée) las actrices que interpretan a las lesbianas parecen estar amarradas todo el tiempo, es como si no se creyeran la historia que cuentan. Y eso contribuye al rechazo. Todo lo contrario sucede con Alina Rodríguez en ese pequeño papel de Mirtha, la madre alcahueta que no solo permite, sino impulsa a su hija a una relación con un hombre casado –extranjero- que mantiene a la muchacha y a toda la parentela. A Alina por sus gestos, por la incorporación que hizo del personaje, uno le cree que ella es esa sinvergüenza proxeneta materna, existente también en la fauna cubana de hoy.

Pongo sólo esos dos ejemplos, pero los jóvenes protagonistas  por ser inexpertos en el medio, exigían una mayor atención para sacarle lo bueno, aunque  quizás algunas y algunos no tienen nada que mostrar y no se trate de una mala dirección, sino de un deficiente casting.

Cuando la actuación falla en una puesta dramática televisiva lo demás se derrumba. Aquí estamos cuenta con una música y una banda sonora aceptables, algunos set han conseguido credibilidad y la presentación es sugerente, pero esos atributos no son suficientes para “ganar”  la calle. Una parte de la población no ve la telenovela y los que sí se sientan frente al televisor lo hacen, en su mayoría, para criticarla.

Es una lástima que tocando temas tan importantes para los días que vivimos, Aquí estamos no haya logrado una realización que, al menos, despierte el interés de los televidentes. Y esta propuesta debe ser una llamada de atención para quienes deciden qué y cómo se filma. Se puede tener asuntos importantes y hasta polémicos que, si no son tratados con la magia audiovisual, quedarán sólo como buenas intenciones…y de esas está lleno el camino del infierno.

 

FUENTE:  PAQUITA ARMAS/PORTAL DE LA TV CUBANA.

Disponible en:  http://www.tvcubana.icrt.cu/noticias/a-proposito-de-la-telenovela-aqui-estamos/

 

 

Necesitamos estándares, comentario de Yuris Nórido sobre la telenovela cubana Aquí estamos

Necesitamos estándares, comentario de Yuris Nórido sobre la telenovela cubana Aquí estamos

Es todavía temprano para hacer valoraciones definitivas sobre Aquí estamos, la nueva telenovela cubana. Pero algo salta ya a la vista: una vez más la calidad de la puesta en pantalla no está a la altura de las necesidades de la historia. La forma no le hace justicia al contenido.

 

Somos testigos de una trama interesante, de un acercamiento polémico a nuestras circunstancias, pero notamos la falta de un riguroso y concertado trabajo de dirección: la puesta apenas remonta lo funcional.

 

Desde la presentación, cuya factura evidencia escaso vuelo y no poca chapucería, pasando por la iluminación, la calidad del sonido –sobre todo en exteriores-, la fotografía –demasiado plana- y la edición –en los primeros capítulos campeaba el atropellamiento.

 

Mejor suerte han corrido esta vez la escenografía y la ambientación, que han logrado un efectivo diálogo con la historia y los personajes. También resulta plausible la musicalización, sustentada sobre todo en el efectivo recurso de las canciones.

 

Pero más allá de puntuales logros y deficiencias, Aquí estamos pone sobre el tapete la tan llevada y traída necesidad de estándares para las producciones nacionales. Raseros que deben establecerse desde la producción, con independencia de las marcas de autor, para garantizar una visualidad de más calidad técnica y estética.

 

No es posible que algunas series alcancen notables resultados en algunos aspectos y que las que vienen después apenas rocen la dignidad.

 

Es hora de establecer estándares de calidad y, por supuesto, de respetarlos. El resto será el plus que ofrezca cada realizador. En el empeño de mejorar el nivel del dramatizado cubano contemporáneo, de hacerlo competitivo e insertarlo también en el mercado internacional, nada puede dejarse a la improvisación.  

 

Fuente:  Yuris Nórido.  Portal Cubasí.  Disponible en:http://www.cubasi.cu/DesktopDefault.aspx?SPK=160&CLK=270320&LK=1&CK=137878&SPKA=35

 

Silvio Rodríguez: “En Puerto Rico no me siento extraño” (+ Video)

La Radio de Villa Clara presente en el IX Encuentro Iberoamericano sobre Género y Comunicación

La Radio de Villa Clara presente en el IX Encuentro Iberoamericano sobre Género y Comunicación

La provincia de Villa Clara está presente en el IX Encuentro Iberoamericano sobre Género y Comunicación con las experiencias y las obras radiofónicas de dos periodistas de la provincia: Dalia Reyes Perera, de esta CMHW, y Rayza Guevara, de Radio Caibarién.

Este foro tiene por sede al Instituto Internacional de Periodismo José Martí, de La Habana. Dalia Reyes Perera presenta allí su tesis de maestría sobre la violencia contra la mujer, que derivó en el radiodocumental "Sin lágrimas en los ojos". Rayza Guevara, por su parte, comparte sus vivencias como realizadora del programa El Cazuelero, dedicado al tema de las masculinidades en La Voz de la Villa Blanca.

De acuerdo con un despacho de la AIN, periodistas de Venezuela, España, México y Cuba presentaron programas radiales y televisivos que destacan el papel de la mujer en diferentes esferas, como la historia, la lucha contra el cáncer y las desigualdades.

La violencia contra la mujer en el mundo en cualquiera de sus manifestaciones, fue señalada en casi todas las ponencias, por lo cual se insistió en hacer, de los medios, vehículos idóneos para que los hombres comprendan el compartimiento que deben asumir respecto a las féminas en hogares, centros de trabajo y de manera general.

Este evento es auspiciado por la Unión de Periodistas de Cuba, la Federación de Mujeres Cubanas y la Asociación Cubana de Comunicadores Sociales.

 

ICRT: 48 años de su fundación

ICRT: 48 años de su fundación

El 24 de mayo de 1962, se crea el Instituto Cubano de Radiodifusión, con el objetivo de difundir y orientar las emisiones de la radio y televisión para todo el territorio nacional. En 1975 el nombre sufre un cambio y pasa a denominarse INSTITUTO CUBANO DE RADIO y TELEVISIÓN (ICRT), con las mismas atribuciones.

Cuba fue uno de los primeros países de América Latina en contar con el medio radial y televisivo. Auspiciada por la International Telephone and Telegraph (ITT) la isla montó en 1922 su primera planta radial. Por su parte la televisión se inicia en 1950, siendo el tercer país del hemisferio en introducir este medio. En los años 50, salvo contadas excepciones, los servicios de radio y televisión pertenecían a las clases económicamente dominantes, poseedoras del poder político, quienes los utilizaban para imponer patrones ideológicos y culturales convenientes para sus fines e intereses.

Con el triunfo de la Revolución en 1959, la radio y la televisión sufren cambios por la aplicación de las leyes revolucionarias, el sector se divide: de un lado los dueños de los grandes monopolios que se enfrentan a la revolución, del otro los pequeños radioemisores. Estos últimos se unen e integran una organización denominada Frente Independiente de Emisoras Libres (FIEL). El FIEL, que apoya el proceso revolucionario fue reconocido como órgano rector de la radio y la televisión cubana. El 16 de noviembre de 1960, este organismo entrega a la Revolución sus instalaciones y la operación de las mismas. La atención estatal se asigna a una Oficina de Radiodifusión, anexa al Ministro de Comunicaciones y que es atendida por la Dirección Política del país.

Desde su creación el ICRT tiene como misión ofrecer una programación radial y televisiva, portadora de altas virtudes políticas, ideológicas, sociales, éticas y estéticas, al servicio de los conocimientos, la cultura, la recreación y la defensa de los valores e intereses mas sagrados de la Nación y de todos sus ciudadanos, dirigida a profundizar los mas elevados ideales patrióticos e internacionalistas de nuestro pueblo, en la lucha por su independencia, soberanía e identidad nacional y su amor a la construcción del socialismo en nuestra Patria, teniendo en cuenta los intereses, necesidades y deseos del público al que va dirigida.

Este año el ICRT arriba a su aniversario 48, inmerso en nuevos planes para mantener la premisa de entretener educando. Buscando nuevas variantes tecnológicas para sus transmisiones, propuestas mas atractivas y aumentar la calidad y cantidad de las mismas. Con esas premisas entramos a un nuevo año.


Fuente:  Claudia Alonso/Portal de la Televisión Cubana.

Soldado norteamericano se burla de niños iraquíes y cuelga el filme en Facebook (+ Video)

Este video lo tomó un soldado norteamericano en Iraq. Se burla de dos niñitos iraquíes, preguntándoles si son “gay” o si serán terroristas cuando crezcan. Los niños, por supuesto, no hablan inglés. Se sonríen y le señalan con sus deditos que sí.

El soldado, Robert A. Rodríguez, que tiene su base en Fort Wainwright, en Fairbanks (Alaska), puso el video en su página de Facebook, pero ahora marcó la página como privada para que no se pueda ver el video completo que es aún más fuerte que la versión corta que publica el noticiero que lo ha divulgado esta mañana.

Radio Martí: un cuarto de siglo diciendo mentiras

Radio Martí: un cuarto de siglo diciendo mentiras

20 de mayo de 1985...Se inicia una nueva etapa en la agresión radial contra Cuba. Sale al aire la mal llamada Radio Martí.

Cuando el 27 de agosto de 1981 el New York Times publicó un artículo en el que revelaba como la administración Reagan estaba implementando planes para crear una nueva emisora de radio dirigida contra Cuba, era muy difícil prever qué tiempo llevaría el poner en marcha el proyecto.

El cabildeo de la organización contrarrevolucionaria con sede en Miami, Cuban American National Foundation, dirigida por Jorge Lincoln Mas Canosa, estaba presente en cada paso dado para tratar de crear a la mal llamada Radio Martí.
Un año antes, al hacerse público el llamado Documento de Santa Fe, al cual se le concede por muchos politólogos el papel de plataforma programática del Partido Republicano, se podía leer en él un párrafo dedicado a la necesidad de crear una “Radio Cuba Libre”, cuya implementación estaría en franca violación de la Ley de Neutralidad vigente en los Estados Unidos de América.

Hay que recordar algunos antecedentes históricos de esa nueva etapa de la agresión radial contra Cuba, pues en ningún momento había cesado el constante asedio electrónico, desde que el 21 de marzo de 1960 se reanudaran las transmisiones de la emisora Voz de América, tras un periodo de silencio que abarco entre 1946 y 1960.

Es interesante también remitirse a los documentos oficiales que crearon dicha emisora a poco de iniciarse la Segunda Guerra Mundial, pues se le dio prioridad a las transmisiones en idioma Español, dirigidas hacia los países de América Latina aliados en el conflicto contra el Eje Berlín, Roma, Tokio. Esas transmisiones regulares cesaron después de terminada la guerra y solo se pusieron nuevamente en el aire poco tiempo después del triunfo de la Revolución cubana.

El uso de los recursos disponibles por la Voz de América para transmitir en las bandas de ondas cortas no fue considerado suficiente para los planes anticubanos de la administración del presidente Dwight D. Eisenhower, y es así que junto a esas emisiones desde Washington D.C., se suma la salida al aire de la estación clandestina Radio Swan, creada por la Agencia Central de Inteligencia, CIA, como parte de la operación Pluto, nombre en clave del plan de invasión a Cuba ya puesto en marcha.

En ese mismo año 1960, salen también al aire otras emisoras anticubanas, en ondas cortas desde la WRUL con estudios en Nueva York y transmisores en Scituate, estado de Massachussetts , y aparecen las primeras estaciones de habla hispana en la banda de ondas en el Sur de la Florida, empleadas también como parte del cerco radial contra Cuba.

Tras la derrota sufrida por la Brigada Mercenaria 2506 en las arenas de Playa Larga y Playa Girón, la CIA genera un plan de contingencia, destinado a rescatar lo que se pudiera utilizar todavía de aquel gigantesco descalabro, y es entonces que desaparece Radio Swan, se evapora su fachada en Miami , la Gibraltar Steamship Corporation, y como por arte de magia, reaparece en las mismas frecuencias Radio América, bajo los auspicios de una nueva entidad fantasma denominada Vanguard Services Corporation.

En 1962 tiene lugar la Crisis del Caribe, y es entonces que el Gobierno de John F. Kennedy da un nuevo paso cualitativamente superior en la implementación del uso de la radio como instrumento de agresión contra la Revolución cubana, al instalar dos plantas transmisores de 50 000 Watt de potencia en los cayos del Sur de la Florida.

Desde Cayo Marathon, se empieza a emitir por los 1180 kiloHertz con un sistema de antena direccional enfocado hacia la región occidental de Cuba, mientras que desde Cayo Sugar Loaf se opera por los 1040 kiloHertz con una antena similar pero en este caso dirigida hacia el centro del archipiélago cubano.

Al igual que había ocurrido con Radio Swan anteriormente, las dos emisoras de los cayos de la Florida, producían serias interferencias a emisoras comerciales de los propios Estados Unidos, que como era lógico protestaron de inmediato ante la disminución de su cobertura nocturna, pero sus propietarios fueron muy pronto advertidos para que guardaran silencio, pues transmitir contra Cuba era un alto interés gubernamental.

Estuvieron en el aire estas dos plantas emitiendo el programa en Español de la Voz de América, en el que se incluía regularmente un espacio denominado Cita con Cuba, hasta 1966, cuando el huracán Alma destruyó la instalación del cayo Sugar Loaf , la cual no fue reconstruida debido a las presiones ejercidas por los propietarios de la estación WHO de Des Moines, estado de Iowa, cuya área de servicio era severamente afectada por la presencia en el éter de la ilegal estación de la Voz de América, la cual, al igual que su gemela de Cayo Marathon, jamás fue inscripta en el Registro Internacional de Frecuencias de la Unión Internacional de Telecomunicaciones.

La agresión radial contaba además con varias emisoras clandestinas financiadas directamente por fondos del Gobierno de los Estados Unidos de América, emitiendo en frecuencias de ondas cortas también en forma ilegal y violatoria del Convenio Internacional de Telecomunicaciones del cual ese país es signatario.

Pero, para los mercenarios de Miami, agrupados en la Cuban American National Foundation, esto no era suficiente, y además, dado el proceso de aprendizaje acerca del funcionamiento de la política interna en el país del Norte, veían en la posibilidad de crear una emisora oficial, aprobada por el Congreso mediante una ley que evidentemente Ronald Reagan firmaría al momento, un filón de oro de proporciones incalculables.

La historia se encargó de ratificar lo que prestigiosos académicos de universidades norteamericanas habían advertido al analizar el proceso de gestación de lo que sería más tarde el engendro mefistofélico llamado Radio Martí. Una vez aprobada la Ley Pública 98-111, The Radio Broadcasting to Cuba Act, quedaron creadas las condiciones para implementar la puesta en marcha de esa nueva fase de la agresión radial.

Fue así como el día 20 de mayo de 1985, a las 5 y 28 de la madrugada, el transmisor de Cayo Marathon de la Voz de América fue desconectado del control maestro de dicha emisora para siempre... y en su lugar se le hace llegar una señal de audio que se genera en unos nuevos estudios construidos bajo el más estricto secreto en el edificio del Gobierno Federal Patrick Henry, ubicado en las calles D y 6ta. de la ciudad de Washington D.C.

Dejó de transmitirse la VOA en Español hacia Cuba desde el Sur de la Florida, para dar paso a ese nuevo instrumento de propaganda imperial que desde hace ya un cuarto de siglo se ha convertido no solamente en un constante generador de mentiras, calumnias y desinformación, sino también en un antro de la mas sofisticada corrupción administrativa, digna heredera de los antecedentes batistianos de muchos de los integrantes de la Cuban American National Foundation.

(Fuente Cubasí)

De Cuba para el mundo, con Martínez Pírez

De Cuba para el mundo, con Martínez Pírez

Un periodista de “larga, larga” historia es Pedro Martínez Pírez, quien se inició en el oficio antes del triunfo revolucionario, desde muy joven, y durante sus estudios en la Escuela de Comercio de Santa Clara, su ciudad natal. Allí editaba un boletín de contenido político que rebasaba el marco estudiantil y se proyectaba contra la dictadura de Batista.

Tiempo después, a mediados de la década de los 60, ejerció la diplomacia en dos países de América Latina: Ecuador y Chile. También hizo periodismo en la revista Oclae, 1966, su primera escuela, desde entonces optó definitivamente por esta apasionante profesión.

De esa fecha hasta hoy, ha trabajado en la página internacional del otrora vespertino Juventud Rebelde y en la Agencia Prensa Latina. Realizador de numerosos comentarios, artículos, y entrevistas publicadas en las revistas Cuba, Bohemia, Verde Olivo, Romances, y otras. Esa vasta trayectoria le ha hecho merecedor de la Réplica del Machete de Máximo Gómez, del Premio Nacional de Periodismo José Martí, Premio Nacional de la Radio por la obra de la vida y diputado al Parlamento cubano por su municipio Plaza de la Revolución. Actualmente trabaja en la emisora Radio Habana Cuba (RHC). En ella ha permanecido por más de 35 años y hoy es su subdirector.  

Posee un inmenso tesoro: una bella voz. Pero agrega al físico unos ojos azulísimos que increíblemente conservan el brillo de la juventud. Adivino que debió ser rubio. También es alto. Una vez fue detenido en el aeropuerto de Miami, pues las autoridades de Inmigración decían que era un espía ruso que pretendía infiltrarse en América Latina con pasaporte cubano. “Increíble, pero cierto”, dice.

-Tiene muchas fotos del Che aquí…

-El Che es uno de mis paradigmas, y por supuesto, Pedro Albizu Campos, Simón Bolívar, José Martí, el poeta Roque Dalton, que trabajó aquí, en RHC. A él le dedicó Silvio la canción del Unicornio, a él, y a su hijo “Loquito”, muerto en la guerrilla de El Salvador. Esto otro es una carta de uno de nuestros Cinco héroes, de Gerardo, me escribió.

-Sí, tiene fecha de mayo 11 del 2006. ¿Puedo leerla?

-Adelante.

“Desde hace algún tiempo le debía estas líneas, aunque le haya enviado en varias oportunidades mis saludos de agradecimiento a través de Adriana. Como sabrá, a diferencia de mis hermanos, cuyas prisiones están geográficamente más cercanas a Cuba,  aquí no llegan las ondas de nuestra radio, por lo que sus intervenciones los sábados en el noticiero de Radio Pacífico se han convertido para mí, en un importante bálsamo. Te espero deseoso semana tras semana.”(…)  

-¡¿Un importante “bálsamo”?!

-Que cosa más linda, ¿eh? ¿Tú te imaginas que ese hombre diga eso? Esperaba mis crónicas, me oía.

-¿Se imaginó alguna vez que lo escuchara?

-No… nunca. Para escuchar RHC hace falta un radio de onda corta  o buscarla en internet. A ellos no les permiten eso en la prisión. Entonces me contactaba por Radio Pacífico.

-¿Y a partir de ese momento?

-Bueno, a partir de ese momento hice un énfasis muy especial, trabajé cosas especiales para él, mensajes, por ejemplo, de Adriana…

-Formó parte del Directorio Revolucionario. ¿Quién influyó en su formación como revolucionario?

-Mi formación elemental se la debo a mi padre. Me puso al tanto con artículos, libros, hombres de letras como Onelio Jorge Cardoso,  comunistas.

-¿Comunistas?

-Si, él siempre fue muy rebelde. En una sociedad racista como era aquella, jamás se sentó del lado de los blancos. Claro, todo eso por culpa de los yanquis, antes no era así, los españoles se mezclaban con las indias, con las negras, de ahí salieron ustedes, las mulatas, uno de los mejores productos de Cuba.

-¿Qué pasa hoy con la radio? ¿Después del golpe de los medios  televisivos ¿ha pasado de moda?

-No ha pasado de moda, y sigue siendo un medio muy importante. Claro, la televisión es un medio muy poderoso, de mucho impacto, tanto, que te ven hoy por el televisor y después todo el mundo te conoce. Es, como dijo Raúl, el alma atómica de los medios.

Prefiero la radio; sin embargo, la gente me conoce más por mi participación en programas de TV: Ángulo Ancho, Raíces de Nuestra Historia, las Cuatro Misas del Papa cuando vino a Cuba en 1998, y otros, y no tanto por mi labor radial. Aunque a veces me he encontrado en una cola  o algún otro lugar y cuando hablo la gente me dice: usted es Martínez Pírez, o Pírez, como casi siempre me nombran; reconocen mi voz.

-Su colaboración no fue sólo en estos programas…

-No, hice además coberturas en Ginebra, para la Comisión de Derechos Humanos; en Quito, cuando fue Fidel Castro a la toma de posesión de Rodrigo Borja en 1988. Trabajé, además, en el programa Hoy Mismo, este comenzó en 1991 y estuvo ocho años en el aire. Lo mismo hacía de moderador que entrevistas y comentarios; tuvimos diálogos con Fidel, entrevistamos a Ricardo Alarcón, llevé al pintor Guayasamín; a personalidades como Mauro Casagrande.

-Cubrió también eventos deportivos, ¿le gusta el deporte?

-El deporte me gusta mucho, principalmente como manifestación de cubanía. He entrevistado a Álvarez Cambra, ese médico maravilloso, merecedor de la más alta distinción: el Collar olímpico. También a Javier Sotomayor, a Stevenson y otras figuras. Estuve, además, en Santa Marta, Cartagena, Montería, Barranquilla, 1976, en el Campeonato Mundial de Béisbol Amateur; luego en Medellín, Colombia, en los Juegos Centroamericanos del Caribe. En 1979 fui a San Juan, Puerto Rico, a los Panamericanos y a Barquisimeto con los Juegos Mundiales de Béisbol Juvenil, esa es la ciudad musical de Venezuela, la ciudad de los crepúsculos, capital del departamento Lara.

-¿Por qué la radio y no la televisión?

-Es más íntima, y puedes escucharla mientras estás haciendo otra cosa. Radio Habana Cuba es la voz de Cuba para el mundo, y eso es lo que yo me siento, lo que quiero ser. Estar, participar en esta batalla de ideas.

-Ya lleva usted  35 años, ¿o más?

-No, llevo mucho más; comencé bajo la dirección  de Violeta Casals en Radio Rebelde, donde hice mis primeras labores como comentarista. Después, cuando fui diplomático, grabábamos los discursos de Fidel  transmitidos por RHC y los divulgábamos por la emisora Cosmopolita de Quito, propiedad de un admirador de la Revolución cubana.

-¿Cómo calificaría su periodismo?

-Mi periodismo es otro, ligado profundamente a la política, a la cultura, a la batalla por la identidad. A los nuevos graduados les aconseja ser periodistas las 24 horas y no perder jamás la ética.

-Ese tema tan polémico, ¿cuál es su punto de vista?

-Mira, te puedo hacer una anécdota de algo que me ocurrió en el Palacio de las Convenciones: yo tenía una grabadora, Fidel estaba hablando con unos compañeros y entonces alguien me dijo: “Oye, grábale a Fidel”, y le contesté: “No, porque Fidel en estos momentos está conversando, no está dándome una entrevista”. ¿Ves?, es un problema ético, lo otro sería un acto de espionaje, y no es el caso, ¿cierto?

-Después de tantos años de trabajo, ¿se siente satisfecho?

-No me siento satisfecho. Además, como Subdirector General debo dar el ejemplo, y aún envío trabajos a concursos, sometiéndome al juicio y a la crítica de los demás.

-Numerosos artículos y entrevistas, pero nunca un libro, ¿por qué?

-Mi primer libro quiero que sea sobre mi padre, con ese objetivo he recopilado mucha información y entrevistado a personas que lo conocieron. Te hablo de Onelio Jorge Cardoso, Luis Carbonell, incluso él recita un poema de mi padre, “La carta  negra”. Todavía no he podido escribirlo, cada vez que lo intento me ataca lo emotivo y entonces… ¿comprendes? Mi padre era una persona maravillosa, “El Chaplin cubano”, como le decía el cuentero. Pero el cuentero, era mi padre.

-Por último, ¿vale la pena hacer periodismo?

-Es una buena pregunta, ¿sabes?

Queda pensativo y luego me contesta: “El periodismo hay que amarlo y yo no encuentro otra forma de ser más útil”.

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Fuentes

Periódico Juventud Rebelde del 11 de marzo del 2005.
Periódico Granma del 11 de marzo del 2005.
Entrevista de Waldo González a Martínez Pírez, para la Revista CubArte.
Currículo de Pedro Martínez Pírez, UPEC.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación sobre los Premios Nacionales de Periodismo José Martí, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

(Fuente islalsur.blogia)/Zenia Blanco Mc Leary