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Fidel presenta sus memorias: “El deber nuestro es luchar hasta el último minuto” (+ Fotos)

Fidel presenta sus memorias: “El deber nuestro es luchar hasta el último minuto” (+ Fotos)

Fotos: Roberto Chile

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“Buenas”, saludó alegremente Fidel al auditorio, y con esa palabra mágica se abrió en una de las salitas del Palacio de las Convenciones la presentación del libro de memorias del líder de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz: Guerrillero del tiempo, dos volúmenes de las conversaciones sostenidas con la escritora y periodista Katiuska Blanco.

En el mismo tono risueño, Fidel alertó: “Van a hablarles de dos libros de los que ustedes ni han tenido noticia”. Son, en efecto, dos tomos que abren con los primeros recuerdos de la infancia del líder y cierran en diciembre de 1958, previo al Triunfo de la Revolución. Suman casi mil páginas en las “que yo tuve alguna participación”, bromea el Comandante, y ese tono distendido animó todo el encuentro, que se prolongó por casi seis horas y al menos una con el Comandante en pie saludando personalmente a un buen número de asistentes, entre ellos viejos compañeros de lucha del Moncada y el Granma, y los familiares de los Cinco cubanos presos en los Estados Unidos.

Fidel viste con un ligero suéter deportivo negro sobre una camisa a cuadros predominantemente azules. La expresión de su rostro refleja las emociones que le inspiran las palabras y anécdotas que van reconstruyendo los presentadores de cada tomo de esta edición, Abel Prieto, Ministro de Cultura, y Miguel Barnet, Presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. A veces levanta las cejas y le brillan los ojos, como cuando Abel recuerda pasajes de la infancia en Birán, o se ríe sin más preámbulo, por ejemplo, al evocar Barnet las palabras del Che Guevara sobre el desembarco del Granma: “Fue un naufragio”.

En realidad la razón por la que esté aquí, y lo repetirá de diverso modo en el encuentro, responde a una única pregunta: “¿En qué más puedo ayudar?”. Y si hubiera que escoger una sola frase que dé una idea de a dónde nos llevará este libro  -una joya de la edición y la impresión de la Casa Editora Abril y la Imprenta Federico Engels, con fotografías y dibujos de Ernesto Rancaño, a quien se debe la portada-, quizás ayude esta que en algún momento de las conversaciones le dice a Katiuska: “Prefiero el viejo reloj, los viejos espejuelos, las viejas botas, y en política, todo lo nuevo”.

Mientras Katiuska presenta brevemente las ediciones e intervienen los presentadores, por momentos Fidel se muestra tan emocionado como nosotros, como si de pronto, tras aquel viaje apretado por las páginas de los dos libros, viera en su conjunto, “como en una película en tercera dimensión” -diría Barnet-, su propia vida. “Es que resalta todo el valor de lo que se hizo, pero lo que más me interesa es ser útil.”

Comenta que lee cientos de despachos de agencias todos los días. Literalmente devora toda la información que le llega. Sigue con particular detalle la situación en Venezuela, que este 4 de febrero conmemorará el 20 aniversario de la Rebelión militar comandada por Hugo Chávez: “Nunca nadie hizo más por el pueblo venezolano, que el Movimiento Bolivariano”, comenta.

De muchas cosas habló Fidel  con entusiasta disposición al diálogo a partir de los comentarios y preguntas del auditorio: de las admirables luchas que hoy libran los estudiantes latinoamericanos y del mundo por sus derechos; de su profunda oposición a la enseñanza pagada; de su  firme creencia en que los conocimientos adquiridos y desarrollados en nuestro país pueden multiplicar las producciones, los bienes y el nivel de vida de la sociedad, incluso en la agricultura; de lo equivocados que estábamos todos al creer que en el socialismo los problemas económicos estaban resueltos; de los Nobel que raramente premian a los que creen en un sistema social más justo; de las sorprendentes novedades de la ciencia y la tecnología: del riesgoso  gas esquisto y las fabulosas perspectivas de la nanotecnología; de las visitas de líderes mundiales y la impresión que le han causado; de Las Malvinas, “ese pedazo de tierra arrebatado a Argentina”, donde ahora los británicos pretenden extraer petróleo  y, por supuesto, de las terribles amenazas que se ciernen sobre Siria e Irán, mientras Estados Unidos y Europa pretenden convencer a Rusia con la ridícula idea de que el escudo antimisiles es para proteger a ese país de las amenazas de Irán y Corea del Norte.

Es para él imprescindible seguir al tanto de los acontecimientos, y reconocer que “ya no hay espacio solo para los intereses nacionales, si no están enmarcados en los intereses mundiales… El deber nuestro es luchar hasta el último minuto, por nuestro país, por nuestro planeta y por la humanidad”.

Hablando de los Cinco y con los Cinco

En dos ocasiones, Fidel habló de  Juan Cristóbal, de Romain Rolland como una de sus lecturas favoritas. La primera fue al descubrir en la fila detrás de sus compañeros moncadistas, a las madres de los Cinco. Aquella novela estuvo entre sus lecturas en prisión. Fue una de las que sobrevivió a la censura del jefe de la cárcel,  un “tipo odioso, imbécil, ladrón…” Tanto que  le prohibió libros como el Stalin de Trotsky y en cambio dejó pasar El Capital, de Carlos Marx.

“Aquí estamos viendo a los familiares de los Cinco. Hay que ver lo que han resistido esos hombres”, exclamó con admiración.  Y aunque dijo que no había comparación entre los casi dos años en que permaneció preso con los 13 que llevan confinados Gerardo, Ramón, Fernando, Antonio e incluso René -al que no le permiten volver a Cuba- se le sintió particularmente interesado en la situación actual de ellos.

“Ahora mismo estaba leyendo lo que escribió Antonio, sobre el  traslado de prisión, ¿cómo está él?”, preguntó con marcado interés aquel que como preso político también sufrió atropellos y hasta amenazas de muerte.

Mirta, la madre de Tony, le explicó que era un cambio al que tenía derecho y que él había pedido al reducirse su condena. El estuvo 13 años en la prisión de máxima de Florence, Colorado - tan dura que le llaman el “Alcatraz de las Rocosas”-, lo que obligaba a tomar tres aviones a sus familiares de visita. Ahora está en  Marianna, Florida, la misma donde estuvo René hasta su salida el 7 de octubre pasado.

“Ha resultado muy favorable el cambio por el clima y  porque ahora solo tengo que tomar un avión y después seguir por carretera”, explicó la madre del poeta prisionero, una  admirable mujer que este año cumple 80 de edad y ya estaba resintiéndose de las agotadoras jornadas de viaje para visitar a su hijo. En cuanto a él, comentó que tiene muy buen ánimo y que le pidió trasmitir a todos las gracias por el  apoyo a la lucha por la causa de los Cinco que ha entrado en una fase crucial y decisiva.

“Se mantiene, como sus compañeros, con la misma fidelidad, resistencia, buen ánimo y el deseo que por fin llegue la victoria”, dijo Mirta.

La visión íntima de la Historia

La escritora Graziella Pogolotti, presidenta de la Fundación Alejo Carpentier, inició la ronda de preguntas. Uno de los problemas del acercamiento a la Historia -así en mayúscula- es que se sigue la secuencia de los grandes acontecimientos, pero casi nunca los recovecos, aquellos detalles íntimos, la memoria, esas cosas que no solo tocan la mente, sino el corazón. Propone al líder de la Revolución que siga escribiendo, que continúe esta saga testimonial y que cuente más de su experiencia como luchador y el intercambio con grandes personalidades del mundo.

“Tengo que aprovechar ahora, porque la memoria se gasta”. Otra vez aflora el magnífico humor de esta tarde, y promete: “Estoy dispuesto a hacer todo lo posible por transmitir lo que recuerdo bien… He estado expresando todas las ideas que tenía y los sentimientos por los que atravesé”. Más adelante añade: “Tomo conciencia de la importancia de relatar todo eso para transmitirlo, de modo que sea útil.”

Llamó la atención sobre la enorme revolución que se ha producido en el pensamiento, en una época signada además por avances científicos inusitados. “Internet es un instrumento revolucionario que permite recibir y transmitir ideas, en las dos direcciones, algo que debemos saber usar”, y comentó sobre el enorme potencial que tiene el país para participar de estos desarrollos. Por ejemplo, solo la Universidad de Ciencias Informáticas, entre estudiantes, docentes y trabajadores posee a 14 000 personas. “¿Estamos aprovechando esos valores y recursos para transmitir ideas?”, se preguntó.

En diálogo con Mirthia Brossard, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media, dijo que “debemos apoyar las ideas de la joven chilena -Camila Vallejo- en el sentido de luchar para que la eduación alcance igual para todos. Que no sea solo una educación general y gratuita, sino preocuparnos por lo que se enseña”.  Y añadió: “La educación es la lucha contra los instintos. Los instintos conducen al egoísmo, pero solo la conciencia nos puede llevar a la justicia. Esta no es solo una fórmula práctica, sino teóricamente la única aceptable.”

El pintor Alexis Leyva Machado (Kcho) le comentó, ya casi al cierre del intercambio, que este libro presenta al Fidel que se convirtió en un líder de talla mundial no por la fuerza, sino por su inteligencia. Cuando el artista le pidió que expresara una recomendación para bregar con este mundo loco que nos ha tocado en suerte, el Comandante respondió: “Tú mismo lo has dicho, hace falta más que un acto de valentía, un acto de inteligencia.”

Lamentó el líder de la Revolución que se agotara el tiempo, pero el encuentro cerró tal y como se había abierto, con risas: “¡Qué lástima, se va acabar esta reunión! Me he sentido muy feliz, pero yo soy un colaborador de los médicos (que lo atienden). Y conste que lo hago como un acto, no de valentía, sino de inteligencia.”

Fidel Castro habla con René González. Foto: Roberto Chile

Fidel Castro habla con René González. Foto: Roberto Chile/ Cubadebate

Conversaciones al margen

EL VALOR DE SARA

Diana Balboa, compañera de Sara González, cuyas cenizas serán lanzadas este sábado en la mañana a las aguas de la Bahía de La Habana, subió al estrado a pedido de Fidel, quien la abrazó y elogió su consagración al cuidado de la emblemática trovadora cubana durante los intensos meses que duró su batalla contra el cáncer.

“Sé que fuiste muy valiente”, le dijo Fidel, a lo que ella respondió: “Valiente ella, Comandante. Ella se portó muy valiente y mientras tuvo lucidez, estuvo  preocupada por su trabajo, por su condición de cubana y patriota y se fue tranquila, no tuvo un final trágico.”

Mirándose ambos a los ojos, Diana quiso hacerle saber al líder de la Revolución que Sara fue muy feliz cuando supo por el director del CIMEQ y el profesor Elliot, médico de cabecera, de la permanente  preocupación personal de él  por ella. “Yo solo quería saber que no le faltaba nada”, fue su respuesta.

Lo demás, como todo lo esencial, no era visible. Según Diana, “la conversación estuvo más en la ternura que en las palabras. Yo sentí esa ternura y una emoción muy profunda en su mirada. Quién no sabe cuánto se querían mutuamente Fidel y  Sara.”

¿CON ANTONIO O CON RENÉ?

Ya se retiraban Fidel y los invitados cuando entró una llamada de René al celular de su esposa Olga que le pasó el teléfono al  líder de la Revolución. Inicialmente él creyó que era Antonio. Su interlocutor le explicó que no era el poeta porque Fidel dijo enseguida “Ah caramba, te había confundido. Pensamos mucho en todos ustedes; vas a recibir dos libros que leerás en medio día”, le comentó entre otras cosas.

Junto a Fidel, todos trataban de escuchar la voz del otro lado, pero solo  alcanzamos a escuchar las últimas palabras de René: “Cuídese, Comandante y nos vemos allá.”

“Un fortísimo abrazo”, le dijo él. Después indagaría con Olga si alguien lo acompaña en esta obligada retención en territorio estadounidense. Ella le comentó  que lo  visitan sus familiares que reciben visa, pero que en su “libertad vigilada”, él tiene muchas restricciones, la peor de todas, la negativa a concederle visa a ella para que pueda acompañarlo.

“¿No te la han dado ni una sola vez?” quiso saber. “Visa no, Comandante. Me la han negado siempre, desde que me deportaron en el año 2000. Adriana tampoco la ha recibido para visitar a Gerardo desde que está preso.”

Al despedirlas, Fidel insistió en  su convencimiento de que en la lucha por el regreso de los Cinco “vamos a tener éxito.”

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Fidel presentó el libro de memorias

Conversando con René. Fidel presentó el libro de memorias "Fidel Castro Ruz: Guerrillero del tiempo", dos volúmenes de las conversaciones sostenidas con la escritora y periodista Katiuska Blanco. Foto: Roberto Chile/ Cubadebate

 

Fidel presentó el libro de memorias

Fidel presentó el libro de memorias "Fidel Castro Ruz: Guerrillero del tiempo", dos volúmenes de las conversaciones sostenidas con la escritora y periodista Katiuska Blanco. Foto: Roberto Chile/ Cubadebate

Fidel presentó el libro de memorias

Fidel presentó el libro de memorias "Fidel Castro Ruz: Guerrillero del tiempo", dos volúmenes de las conversaciones sostenidas con la escritora y periodista Katiuska Blanco. Foto: Roberto Chile/ Cubadebate

Fidel presentó el libro de memorias

Fidel presentó el libro de memorias "Fidel Castro Ruz: Guerrillero del tiempo", dos volúmenes de las conversaciones sostenidas con la escritora y periodista Katiuska Blanco. Foto: Roberto Chile/ Cubadebate

Fidel presentó el libro de memorias

Fidel presentó el libro de memorias " Fidel Castro Ruz: Guerrillero del tiempo", dos volúmenes de las conversaciones sostenidas con la escritora y periodista Katiuska Blanco. Foto: Roberto Chile/ Cubadebate

Fidel presentó el libro de memorias

Fidel presentó el libro de memorias "Fidel Castro Ruz: Guerrillero del tiempo", dos volúmenes de las conversaciones sostenidas con la escritora y periodista Katiuska Blanco. Foto: Roberto Chile/ Cubadebate

Fidel presentó el libro de memorias

Fidel presentó el libro de memorias "Fidel Castro Ruz: Guerrillero del tiempo", dos volúmenes de las conversaciones sostenidas con la escritora y periodista Katiuska Blanco. Foto: Roberto Chile/ Cubadebate

Fidel presentó el libro de memorias

Fidel presentó el libro de memorias "Fidel Castro Ruz: Guerrillero del tiempo", dos volúmenes de las conversaciones sostenidas con la escritora y periodista Katiuska Blanco. Foto: Roberto Chile/ Cubadebate

Fidel presentó el libro de memorias

Fidel presentó el libro de memorias "Fidel Castro Ruz: Guerrillero del tiempo", dos volúmenes de las conversaciones sostenidas con la escritora y periodista Katiuska Blanco. Foto: Roberto Chile/ Cubadebate

Fidel Castro presenta memorias tituladas Guerrillero del tiempo

Fidel Castro presenta memorias tituladas Guerrillero del tiempo

Bajo el título de Fidel Castro Ruz: Guerrillero del tiempo, el líder de la Revolución Cubana presentó en esta capital dos tomos de sus memorias.

Los volúmenes, que suman casi mil páginas, abren con los primeros recuerdos de la infancia del líder, y cierran en diciembre de 1958, previo al triunfo de la Revolución, el 1 de enero de 1959.

"Van a hablarles de dos libros de los que ustedes ni han tenido noticia", comentó Fidel Castro en el Palacio de las Convenciones, poco antes de la presentación este viernes.

Estas memorias fueron el resultado de sus conversaciones con la escritora y periodista Katiuska Blanco.

El ministro de Cultura, Abel Prieto, y el presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, Miguel Barnet, tuvieron a su cargo la presentación de los volúmenes.

Adiós eterno a la cantautora cubana Sara González

Adiós eterno a la cantautora cubana Sara González

La cantautora cubana Sara González, integrante del Movimiento de la Nueva Trova  falleció hoy en La Habana a los 60 años de edad.

  De acuerdo con el sitio digital Cubadebate, González murió en la tarde de este miércoles, tras varios meses de una intervención quirúrgica en el colon.

En septiembre pasado la trovadora publicó un comunicado en que dio a conocer detalles sobre su operación y prometió "disciplina, humildad, tolerancia y todo aquello indispensable para recuperar las fuerzas".

Su peña habitual de los últimos años, El patio de la gorda, la volvió a tener como protagonista en diciembre último, cuando compartió con amigos y colegas.

Nacida en Marianao, La Habana, en junio 1951, Sara González realizó sus primeras incursiones en el canto a inicios de los años 70 del pasado siglo, cuando integró el grupo Los Dimos e hizo dúo con el trovador Pedro Luis Ferrer.

Dos de lo fundadores de la Nueva Trova, Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, la estimularon a musicalizar los Versos Sencillos (1891), del Héroe Nacional Cubano, José Martí, trabajo que constituyó su primer LP.

En 1972 se incorporó al Grupo de Experimentación Sonora del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficas (ICAIC), dirigido por el afamado guitarrista, compositor y director orquestal Leo Brower.

González integró asimismo, en la década de los años 80, el Conjunto Nacional de Espectáculos, donde cultivó -junto a figuras como Virulo, Carlos Ruiz de la Tejera y Jesús del Valle- una vertiente satírica del teatro musical, que alcanzó el éxito en el ámbito escénico de la isla.

Durante decenios también contribuyó a la formación artística de músicos no profesionales, sin abandonar sus presentaciones ante el público.

Compartió escenarios con figuras de la talla de Silvio rodríguez, Pablo Milanés, Noel Nicola, Joan Manuel Serrat, Chico Buarque, Mercedes Sosa, Soledad Bravo, Daniel Viglietti, Pete Seeger, Roy Brown, Pedro Guerra, Beth Carvalho y Liuba María Hevia, entre muchos otros.

Su discografía incluye los álbumes Cuatro cosas (1982), Con un poco de amor (1987), Con apuros y paciencia (1991), Si yo fuera mayo (1996) y Mírame (1999).

Recibe Raúl Castro a la presidenta de Brasil Dilma Rousseff

Recibe Raúl Castro a la presidenta de Brasil Dilma Rousseff

Los presidentes cubano, Raúl Castro, y brasileña, Dilma Rousseff, alabaron hoy aquí la puesta en marcha de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) para enfrentar los grandes retos de los países de la región.

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Ambos mandatarios conversaron esta mañana sobre el excelente estado de sus relaciones bilaterales y otros temas del ámbito internacional, de acuerdo con un comunicado divulgado por el noticiero de la televisión.

La primera jefa de Estado del gigante suramericano estuvo acompañada del canciller Antonio de Aguiar Patriota, el asesor especial de la presidencia, Marco Aurelio García, y el embajador en La Habana, Jose Eduardo Martins Felício.

Por la parte cubana se encontraban el primer vicepresidente, José Ramón Machado Ventura; el canciller Bruno Rodríguez y el embajador en Brasilia, Carlos Zamora.

Rousseff llegó la víspera al país caribeño para una visita oficial de poco menos de 48 horas como parte de una gira que concluye en Haití.

Discurso de Raúl Castro: “El rumbo ya ha sido trazado” (+Video)

Discurso de Raúl Castro: “El rumbo ya ha sido trazado” (+Video)

Discurso del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la clausura de la Primera Conferencia Nacional del Partido, en el Palacio de Convenciones, el 29 de enero de 2012, “Año 54 de la Revolución”. (Versiones Taquigráficas - Consejo de Estado)

La Primera Conferencia Nacional del Partido que hoy concluye sus sesiones ha estado dedicada, en correspondencia con la convocatoria librada por el 6to Congreso, a evaluar con objetividad y sentido crítico el trabajo del Partido, así como determinar con voluntad renovadora las transformaciones necesarias para situarlo a la altura que demandan las actuales circunstancias.

No olvidemos que solo el Partido, como institución que agrupa a la vanguardia revolucionaria y garantía segura de la unidad de los cubanos en todos los tiempos, solo el Partido, repito, puede ser el digno heredero de la confianza depositada por el pueblo en el único Comandante en Jefe de la Revolución Cubana , el compañero Fidel Castro Ruz (Aplausos).

No me detendré a exponer los datos de los participantes en el proceso de discusión del proyecto de Documento Base ni las numerosas modificaciones que resultaron del mismo, considerando el informe presentado por el Segundo Secretario del Comité Central, compañero José Ramón Machado Ventura, en la inauguración de este evento, que como todos conocen no comenzó ayer, sino casi inmediatamente después de la clausura del Congreso del Partido.

Tras la elaboración del primer borrador del Documento y su posterior análisis en múltiples reuniones del Buró Político y del Secretariado antes de la discusión en las organizaciones de base del Partido y la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), durante los meses de octubre y noviembre del pasado año, sus resultados fueron analizados por el Tercer Pleno del Comité Central, celebrado el 21 de diciembre de 2011.

También en las primeras semanas de este mes, a nivel de provincia, se realizó el estudio y discusión por parte de los delegados a la Conferencia y otros cuadros. En total se elaboraron nueve versiones del Documento.

A diferencia del proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución , cuyo debate incluyó, en uno u otro modo, a toda la población, el Documento Base de la Conferencia , dado su alcance menos abarcador y su enfoque más dirigido al funcionamiento interno del Partido fue analizado por toda la militancia, si bien nuestro pueblo conoció íntegramente su contenido a través de los medios de prensa.

Por otra parte, en el proceso preparatorio de la Conferencia fue debatido el papel de los militantes en interés del perfeccionamiento de las relaciones del Partido con la UJC , la Central de Trabajadores de Cuba y demás organizaciones de masas, de manera que las mismas incrementen, en las actuales condiciones, su protagonismo e influencia en la sociedad.

Como era de esperar, desde la publicación del Documento no han faltado las críticas y exhortaciones de quienes, confundiendo sus más íntimas aspiraciones con la realidad, se ilusionaron con que la Conferencia consagraría el inicio del desmontaje del sistema político y social conquistado por la Revolución , a lo largo de más de medio siglo, con el apoyo de la mayoría de los cubanos.

En este sentido, no fue nada casual que el primer objetivo del mismo exprese: “El Partido Comunista de Cuba, fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado, es fruto legítimo de la Revolución , al propio tiempo su vanguardia organizada y quien garantiza, junto al pueblo, su continuidad histórica”. Este concepto, al que jamás renunciaremos, se encuentra en plena correspondencia con el artículo cinco de la Constitución de la República , aprobada en referendo por el 97,7 por ciento de los electores, mediante el voto libre, directo y secreto.

Nuestros adversarios y hasta algunos que simpatizan con nosotros, abstrayéndose de la historia de permanente agresión, bloqueo económico, injerencia y el cerco mediático, expresado en las incesantes campañas de la prensa supuestamente libre, subordinada en su mayoría a los intereses imperiales predominantes, todo lo cual ha debido enfrentar la Revolución Cubana , nos exigen, como si se tratara de un país en condiciones normales y no una plaza sitiada, la reinstauración del modelo multipartidista que existió en Cuba bajo el dominio neocolonial de los Estados Unidos.

Renunciar al principio de un solo partido equivaldría, sencillamente, a legalizar al partido o los partidos del imperialismo en suelo patrio y sacrificar el arma estratégica de la unidad de los cubanos, que ha hecho realidad los sueños de independencia y justicia social por los que han luchado tantas generaciones de patriotas, desde Hatuey hasta Céspedes, Martí y Fidel.

Con el fin de organizar la lucha por la independencia de Cuba y Puerto Rico concibió Martí la creación de un solo partido político, el Partido Revolucionario Cubano, según sus propias palabras: “Para fomentar la revolución de modo que puedan entrar en ella… todos los cubanos de buena voluntad:… Todos los que amen a Cuba, o la respeten”.

Cuando ya la victoria sobre España era inminente, después de treinta años de guerra, se produjo la intervención norteamericana y una de las primerasmedidas fue disolver ese partido, al igual que el glorioso Ejército Libertador, para dar paso a lo que vino después, el multipartidismo de la república burguesa y la creación de un nuevo ejército con su represiva guardia rural incluida, garantía del dominio absoluto de todas las riquezas de la nación, de las que se apropiaron en los cuatro años de la primera ocupación militar.

Ese fue el triste final de los dos pilares de la revolución independentista, el Partido y su Ejército Libertador, resurgidos exactamente al cabo de 60 años bajo la conducción de Fidel, inspirado en las enseñanzas de Martí.  No permitiremos jamás que esa historia se repita.

No es mi propósito, en esta intervención, hacer un recuento de la evolución histórica del término Democracia, desde su conceptualización en la antigua Grecia, como el “poder del pueblo”, aunque la mayoría esclava no contaba para nada. Tampoco pretendo filosofar sobre la vigencia y utilidad de la llamada democracia representativa, que en definitiva es harto conocido que ha devenido invariablemente en la concentración del poder político en la clase que detenta la hegemonía económica y financiera de cada nación, donde las mayorías tampoco cuentan y cuando se manifiestan, como sucede en estos precisos momentos en muchos países, son brutalmente reprimidas y silenciadas con la complicidad de la gran prensa a su servicio, también transnacionalizada.

El mejor argumento es el que nos ofrece la democracia norteamericana, la cual se pretende imponer como modelo a todo el mundo, en la que se alternan el poder los partidos Demócrata y Republicano defendiendo, sin mayores diferencias, los intereses del mismo gran capital, al cual ambos se subordinan.

Ahí están, por citar unos pocos ejemplos, la Base Naval de Guantánamo, territorio ocupado por Estados Unidos ilegalmente, contra la voluntad del pueblo cubano y que así ha permanecido por más de 100 años, con independencia del partido en el poder en ese país, que tanto proclama la defensa de los derechos humanos al tiempo que, a pesar de las promesas del actual presidente, mantiene allí, hace una década, una prisión, donde en un limbo legal en estos momentos más de 170 ciudadanos extranjeros son sometidos a torturas y vejaciones.

El segundo ejemplo, la invasión por Playa Girón, concebida y planificada por un presidente republicano, Eisenhower, y llevada a cabo por el presidente Kennedy, apenas tres meses después de tomar posesión, que era del Partido Demócrata; y por último, el bloqueo económico, que ha perdurado medio siglo, sin importar si es republicano o demócrata quien ocupa la Casa Blanca.

Sin el menor menosprecio a ningún otro país por tener sistemas pluripartidistas y en estricto apego al principio del respeto a la libre determinación y la no injerencia en los asuntos internos de otros estados, consagrado en la carta de las Naciones Unidas, en Cuba, partiendo de sus experiencias en la larga historia de luchas por la independencia y soberanía nacional, defendemos el sistema del partido único frente al juego de la demagogia y la mercantilización de la política.

Si hemos escogido soberanamente, con la participación y respaldo del pueblo, la opción martiana del partido único, lo que nos corresponde es promover la mayor democracia en nuestra sociedad, empezando por dar el ejemplo dentro de las filas del Partido, lo que presupone fomentar un clima de máxima confianza y la creación de las condiciones requeridas en todos los niveles para el más amplio y sincero intercambio de opiniones, tanto en el seno de la organización, como en sus vínculos con los trabajadores y la población, favoreciendo que las discrepancias sean asumidas con naturalidad y respeto, incluyendo a los medios de comunicación masiva, mencionados varias veces en los Objetivos aprobados en esta Conferencia, los que deberán involucrarse con responsabilidad y la más estricta veracidad en este empeño, no al estilo burgués, lleno de sensacionalismo y mentiras, sino con comprobada objetividad y sin el secretismo inútil.

A este fin es necesario incentivar una mayor profesionalidad entre los trabajadores de la prensa, tarea en la que estamos seguros  contaremos con el apoyo de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), los medios de comunicación y de los organismos e instituciones que deben tributarles información fidedigna y oportuna para, entre todos, con paciencia y unidad de criterio, perfeccionar y elevar continuamente la efectividad de los mensajes y la orientación a los compatriotas.

Al propio tiempo, la conformación de una sociedad más democrática contribuirá también a superar actitudes simuladoras y oportunistas surgidas, al amparo de la falsa unanimidad y el formalismo en el tratamiento de diferentes situaciones de la vida nacional.

Es preciso acostumbrarnos todos a decirnos las verdades de frente, mirándonos a los ojos, discrepar y discutir, discrepar incluso de lo que digan los jefes, cuando consideramos que nos asiste la razón, como es lógico, en el lugar adecuado, en el momento oportuno y de forma correcta, o sea, en las reuniones, no en los pasillos. Hay que estar dispuestos a buscarnos problemas defendiendo nuestras ideas y enfrentando con firmeza lo mal hecho.

Ya hemos dicho en otras ocasiones y así también se recogió en el Informe Central al 6to Congreso, que lo único que puede conducir a la derrota de la Revolución y el Socialismo en Cuba, sería nuestra incapacidad para erradicar los errores cometidos en los más de 50 años transcurridos desde el primero de enero de 1959 y los nuevos en que pudiéramos incurrir en el futuro.

No ha existido ni existirá una revolución sin errores, porque son obra de la actuación de hombres y pueblos que no son perfectos, enfrentados además, por primera vez, a nuevos y descomunales retos.  Por eso creo que no hay que avergonzarse de los errores, lo grave y bochornoso sería no contar con el valor de profundizar en ellos y analizarlos para extraerles las enseñanzas a cada uno y corregirlos a tiempo.

En este sentido, por su permanente vigencia, es oportuno recordar las palabras del compañero Fidel el 28 de septiembre de 1986 al clausurar el Tercer Congreso de los CDR, cuando señaló: “La lucha contra las tendencias negativas y la lucha contra los errores cometidos continuarán indefectiblemente, porque tenemos el deber sagrado de perfeccionar todo lo que hacemos, perfeccionar la Revolución, tenemos el deber sagrado de no estar satisfechos jamás, ni siquiera cuando creamos que estamos haciendo las cosas bien hechas, mucho menos vamos a estar satisfechos cuando sabemos que no están haciéndose todas las cosas lo bien hechas que tienen que hacerse”.

La generación que hizo la Revolución ha tenido el privilegio histórico, pocas veces visto, de poder conducir la rectificación de los errores cometidos por ella misma, muestra elocuente de que no tuvieron una repercusión estratégica, de lo contrario, no estaríamos hoy aquí. No pensamos, a pesar de que ya no somos tan jóvenes, desaprovechar esta última oportunidad.

Al referirme a este asunto, me siento en el deber de alertar, una vez más, que no caigamos en la ilusión de creer que las decisiones adoptadas en esta Conferencia Nacional y ni tan siquiera los acuerdos de alcance estratégico adoptados por el 6to Congreso, constituyen la solución mágica a todos nuestros problemas.

Para impedir que nuevamente caigan en saco roto las instrucciones del Partido, el Buró Político decidió, al igual que como se indicó en su momento con respecto a la marcha de la actualización del modelo económico y el cumplimiento de los planes anuales y el presupuesto, que los plenos del Comité Central analicen dos veces al año la aplicación de los Objetivos de trabajo del Partido aprobados por esta Conferencia.  Del mismo modo procederán los comités provinciales y municipales del Partido, en la forma y frecuencia que establezca el Comité Central.

La experiencia nos ha enseñado que aquello que no se controla con efectividad, no se cumple o se ejecuta superficialmente.

Se impone trabajar y perseverar con Orden, Disciplina y Exigencia por hacer realidad los Lineamientos de la Política Económica y Social, igual que los Objetivos aprobados en este evento, dejar atrás el lastre de la vieja mentalidad y forjar con intencionalidad transformadora y mucha sensibilidad política la visión hacia el presente y el futuro de la Patria , sin abandonar, ni por un instante, el legado martiano y la doctrina del marxismo leninismo que constituyen el principal fundamento ideológico de nuestro proceso revolucionario.

Para lograr el éxito en este empeño es imprescindible, como se expresa en el objetivo número 37, “fortalecer la unidad nacional en torno al Partido y la Revolución, estrechar el vínculo permanente con las masas y consolidar la convicción de preservar la nación cubana y las conquistas económico-sociales, sobre la base de que Patria, Revolución y Socialismo, están fusionados indisolublemente”.

Ahora bien, el meollo del asunto no está en haber formulado adecuadamente ese objetivo o cualquier otro, sino en determinar las vías y formas en que lo llevamos a la práctica, con la máxima firmeza, de manera que podamos evaluar con integralidad cuánto y cómo avanzamos, detectar a tiempo las tendencias negativas y ser capaces de movilizar a la militancia y al pueblo en la consecución del objetivo en cuestión.

Esto mismo es aplicable a los enunciados relacionados con la Política de Cuadros, área que como también expresa el Informe Central del 6to Congreso, sufrió los efectos de la improvisación y la falta de previsión y sistematicidad, trayendo como secuela que no contemos todavía con una reserva de sustitutos experimentados y maduros, con preparación suficiente para asumir las complejas funciones de dirección en el Partido, el Estado y el Gobierno, tarea que por razones obvias, como todos comprenderán, reviste una importancia estratégica para la Revolución y en la cual trabajamos sin precipitación, pero sin pausa, en el cumplimiento de los acuerdos del Congreso.

Aprovecho la ocasión para ratificar que en la medida en que avancemos en la definición de todos los ajustes que será necesario introducir a la Constitución de la República y al marco legislativo complementario, entre otros asuntos, implementaremos la decisión de limitar a un máximo de dos períodos consecutivos de cinco años, el desempeño de los cargos políticos y estatales principales.  Al respecto, considero que una vez definidas y acordadas las políticas por las instancias pertinentes podemos iniciar su aplicación paulatina sin esperar por la reforma constitucional, recurso al que no debemos estar acudiendo a cada rato, o sea, ir a modificar algo de la Constitución, aunque sea por el propio Parlamento, sin necesidad de referendo.  Igualmente deberán modificarse en ese sentido los Estatutos y otros documentos rectores del Partido.

Al hablar de estos temas, no puede dejar de mencionarse la importancia de asegurar que la autoridad moral del Partido, de sus militantes y en especial de los dirigentes, en todos los niveles, se fundamente en el ejemplo personal, a partir de demostradas cualidades éticas, políticas e ideológicas y el permanente contacto con las masas.

La Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, que tanta sangre costó a nuestro valeroso pueblo, dejaría de existir sin efectuarse un solo disparo por el enemigo, si su dirección llegara algún día a caer en manos de individuos corruptos y cobardes.

Estos conceptos, que no son nada nuevos, bien vale la pena tenerlos siempre presentes por el daño real y potencial que para el presente y futuro de la nación significa el fenómeno de la corrupción.

En las últimas semanas los diputados de la Asamblea Nacional y numerosos cuadros y funcionarios de todo el país, han recibido copiosa información acerca de algunos procesos investigativos, que en esta materia desarrollan los órganos especializados del Ministerio del Interior, en estrecha armonía con la Fiscalía y la Contraloría General de la República.  A su debido tiempo, luego del pronunciamiento de los tribunales correspondientes, toda nuestra población conocerá con amplitud estos hechos.

No hace mucho, al intervenir en la clausura de las sesiones del Parlamento el pasado mes de diciembre, me referí a la convicción de que la corrupción es, en la etapa actual, uno de los principales enemigos de la Revolución, mucho más perjudicial que el multimillonario programa subversivo e injerencista del gobierno de Estados Unidos y sus aliados dentro y fuera del país.  También dije que en lo adelante no permitiríamos que las acciones de enfrentamiento al delito fueran efímeras, como ciertamente nos ha sucedido en otras ocasiones.

Afortunadamente, sin el menor ánimo de restarle gravedad a este mal bastante generalizado en el planeta, considero que nuestro país puede ganarle la batalla a la corrupción, primero frenarla y luego liquidarla sin contemplaciones de ningún tipo. Ya advertimos que en el marco de la ley seremos implacables con el fenómeno de la corrupción.

Con frecuencia, varios de los implicados en los casos detectados ostentaban la militancia del Partido, demostrando fehacientemente su doble moral y el empleo de esa condición para agenciarse posiciones en las estructuras de dirección, violando de manera flagrante los deberes de un militante comunista, establecidos en los Estatutos.

Por ello, sin esperar a la revisión que se ejecuta en el marco de la actualización de los documentos rectores del Partido, el Tercer Pleno del Comité Central, celebrado en diciembre pasado, precisó que la sanción a aplicar a quienes participen en hechos de corrupción no puede ser otra que la expulsión de las filas del Partido, sin menoscabo de la responsabilidad administrativa o penal que corresponda, pues hasta ahora, como práctica, esta medida -la de expulsión- era excepcional y se reservaba a casos de traición a la Patria y delitos graves.

No nos cabe la menor duda de que la enorme mayoría de los ciudadanos y los cuadros de dirección son personas honestas, pero sabemos que eso no es suficiente, no basta con ser honrados y parecerlo, hay que pelear y enfrentarse, pasar de las palabras a la acción.

Es cierto que el Partido desde hace años venía librando el combate contra este flagelo; sin embargo, este andaba por un lado y el Gobierno por otro. Para asegurar el éxito es preciso que el Partido asuma definitivamente la conducción del proceso, lo cual no significa en lo más mínimo que suplantará las funciones que a cada institución le pertenecen.

El Partido, en primer lugar, exigirá a todos responsabilidades por el cumplimiento de sus obligaciones, sin intervenir en la administración, pero sí llamar la atención, alertar y luchar allí, desde el núcleo, el municipio, hurgar, pensar y volver a pensar en cómo movilizar al conjunto de las fuerzas en ese empeño. Cada vez que hagamos eso, vamos a comprobar que la correlación de fuerzas en todos los sentidos nos favorece en este empeño de derrotar la corrupción.  La importancia hay que dársela a la organización y constancia de esa lucha.

Además, esta no es función exclusiva de los militantes, es también un deber de cada ciudadano y ciudadana, militante o no, que se preocupe por su país.

Vale en este contexto retomar, por su actualidad, conceptos definidos desde 1973, hace casi 40 años, como parte del proceso preparatorio del Primer Congreso.

El Partido debe estar en capacidad de dirigir al Estado y al Gobierno, controlar su funcionamiento y el cumplimiento por ellos de las orientaciones trazadas, estimular, impulsar, coadyuvar al mejor trabajo de los órganos de gobierno, pero en ningún caso sustituirlos.  Los dirige mediante el control, y este término debe entenderse en la acepción de comprobar, examinar y revisar, nunca en el sentido de intervenir o mandar.

Aunque no está en el texto, está en el pensamiento de todos, de toda la masa de militantes, que en el Partido debe acabarse definitivamente el “mandonismo” su fuerza es moral, no jurídica, por eso hay que tener moral para dirigir el Partido y llevar a la masa de militantes ese espíritu, ¡es la fuerza moral!

El Partido dirige controlando que sus directivas, junto a las del Estado y el Gobierno, se ejecuten apropiadamente por quienes corresponda.

La organización partidista controla por intermedio de sus estructuras y de todos sus militantes, de arriba a abajo y viceversa, lo cual no niega el papel de control que el Gobierno realiza sobre la actividad administrativa a su cargo.

El control es simultáneo, pero no presupone interferencias. En una empresa de la producción o los servicios, este se ejerce por la administración de la entidad, por sus niveles superiores y por organismos estatales o gubernamentales, según competa, ya sea la Contraloría , la Fiscalía , los bancos, las oficinas de la administración tributaria, etcétera.

Las organizaciones del Partido en la base llevan a cabo el control mediante el accionar de sus militantes, ya sean simples trabajadores o dirigentes, apremiando con el ejemplo, del que emana su autoridad, que la administración se atenga estrictamente al cumplimiento de las normativas jurídicas vigentes, sin dejar de trasmitir a los organismos políticos superiores la información pertinente.  El Partido controla que los planes económicos y el presupuesto se elaboren de manera correcta y luego de aprobados por el Gobierno y el Parlamento se cumplan con rigurosidad.

Estos conceptos están bien claros hace bastante tiempo, desde el Primer Congreso, pero después nos olvidamos de aquellas resoluciones, de aquellos acuerdos, de aquel magnífico congreso y los engavetamos, y por eso casi medio siglo después tenemos que estarles quitando el polvo a los papeles de lo que hicimos hace 40 años, porque nos dedicamos a otras cosas, por una razón o por otra.  Por eso defendemos tanto la institucionalidad y que cada cual haga lo que le corresponda, sin interferir a los demás, más bien apoyándonos. Estos conceptos, además, han sido actualizados, por lo que se hace imprescindible desde la base, o sea, en el propio núcleo del Partido y el Comité de Base de la Juventud , educar a los militantes en esos principios y en cómo se hace esa tarea:  cada uno en el marco donde desenvuelve sus actividades; cómo se hace eso que hemos orientado en los diferentes congresos o Conferencia, como en este caso, o sea, educar a los militantes en los mismos para incorporarlos a su accionar diario.  No hay que hacerse filósofo, ¡no hay que hacerse filósofo!

Eso es lo que les debemos enseñar, sencillo y poco a poco irlos educando en las reuniones correspondientes, en cursillos o en lo que sea, que sepan cuál es su función, cuál es su papel; pero para desempeñar ese papel hay que tener moral en todos los sentidos.  Y les decía que ese es, en mi modesta opinión -y este fue un tema bastante discutido en algunas de las comisiones ayer-, el aspecto esencial del llamado trabajo político ideológico y no las consignas vacías y las frases prefabricadas.

Antes de concluir estas palabras considero necesario denunciar, una vez más, las brutales campañas anticubanas instigadas por el gobierno de Estados Unidos y algunos otros tradicionalmente comprometidos con la subversión contra nuestro país, con el concurso de la gran prensa occidental y la colaboración de sus asalariados dentro de la isla en el propósito de desacreditar a la Revolución, justificar la hostilidad y el bloqueo contra la población cubana y crear una quinta columna que facilite la aspiración de privarnos de la independencia y soberanía nacional.

Como expresa el editorial del periódico Granma del pasado lunes 23, los hechos hablan más que las palabras.  Las campañas anticubanas no harán mella en la Revolución ni en el pueblo, que continuará perfeccionando su socialismo.  Quedará nuevamente demostrado que la mentira, por muchas veces que se repita, no necesariamente se convierte en verdad, porque “un principio justo, desde el fondo de una cueva, puede más que un ejército”.

Compañeras y compañeros:

En menos de un año hemos efectuado dos eventos del Partido, esta Primera Conferencia Nacional y sobre todo el 6to Congreso, con acuerdos trascendentales para el presente y el futuro de la Revolución y el Socialismo en Cuba.  El rumbo ya ha sido trazado, avancemos pues con la misma decisión, la firmeza ideológica, el valor y la serenidad demostrada en más de 13 años de injusta prisión por nuestros Cinco Héroes, por cuya libertad nunca dejaremos de luchar y a quienes hacemos llegar el saludo fraternal de los comunistas y de todo el pueblo cubano.

Muchas gracias (Aplausos).

#CubaVa: Ratifica Raúl Castro que Cuba no sacrificará la unidad de su pueblo (+Video y fotos)

#CubaVa: Ratifica Raúl Castro que Cuba no sacrificará la unidad de su pueblo (+Video y fotos)

El General de Ejército Raúl Castro ratificó hoy que Cuba jamás renunciará a contar con un solo Partido como pretende el imperialismo, pues hacerlo conduciría a la derrota de la Revolución y sacrificaría la unidad del pueblo.

Al resumir, en el Palacio de Convenciones de La Habana, la Primera Conferencia Nacional del Partido Comunista de Cuba, destacó el carácter democrático con que se desarrolló el proceso preparatorio, con la participación de la militancia del Partido y de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) en el debate del documento base de la cita.

Ante los más de 800 delegados, Raúl criticó a quienes se ilusionaron con que esta Conferencia marcaría el inicio del desmontaje político y social de la Revolución y reclamaban la restauración del modelo multipartidista.

Sin el menor menosprecio a ningún otro país por tener sistemas pluripartidistas y en estricto apego al principio del respeto a la libre determinación y la no injerencia en los asuntos internos de otros estados, consagrado en la carta de las Naciones Unidas, en Cuba, partiendo de sus experiencias en la larga historia de luchas por la independencia y soberanía nacional, defendemos el sistema del partido único frente al juego de la demagogia y la mercantilización de la política, señaló.

Añadió que el concepto de un solo partido, al que jamás renunciaremos, se encuentra en plena correspondencia con el artículo cinco de la Constitución de la República, aprobada en referendo por el 97.7 por ciento de los electores, mediante el voto libre, directo y secreto.

Recordó que aún cuando el imperio cuenta con un Partido Republicano y otro llamado Demócrata, tanto uno como el otro responden a la misma ideología y esté quien esté en la Casa Blanca, siempre ha tenido en el centro de su política, la hostilidad contra Cuba.

Reiteró promover, cada vez más, una mayor democracia en nuestra sociedad. Agregó que ello presupone fomentar un clima de máxima confianza y sincero intercambio de opiniones, tanto en el seno de la organización, como en sus vínculos con los trabajadores y la población, incluyendo a los medios de comunicación masiva, los que deberán involucrarse con responsabilidad y la más estricta veracidad en este empeño, no al estilo burgués, lleno de sensacionalismo y mentiras, sino con comprobada objetividad y sin el secretismo inútil.

A este fin —puntualizó— es necesario incentivar una mayor profesionalidad entre los trabajadores de la prensa, tarea en la estamos seguros que contaremos con el apoyo de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), los medios de comunicación y los organismos e instituciones que deben tributarles información fidedigna y oportuna para, entre todos, con paciencia y unidad de criterio, perfeccionar y elevar continuamente la efectividad de los mensajes y la orientación a los compatriotas.

En su intervención, el Primer Secretario del PCC afirmó que al propio tiempo, la conformación de una sociedad más democrática contribuirá también a superar actitudes simuladoras y oportunistas surgidas al amparo de la falsa unanimidad y el formalismo en el tratamiento de diferentes situaciones de la vida nacional.

Es preciso acostumbrarnos todos a decirnos las verdades de frente, mirándonos a los ojos, discrepar y discutir, discrepar incluso de lo que digan los jefes, cuando consideramos que nos asiste la razón, como es lógico, en el lugar adecuado, en el momento oportuno y de forma correcta, o sea, en las reuniones, no en los pasillos, acotó.

Hay que estar dispuestos a buscarnos problemas defendiendo nuestras ideas y enfrentando con firmeza lo mal hecho, sentenció Raúl.

Lo único que puede conducir a la derrota de la Revolución y el socialismo en Cuba, sería nuestra incapacidad de superar los errores cometidos durante más de 50 años, desde el primero de enero del 59, los nuevos y los del futuro, señaló.

Aclaró que no ha existido ni existirá una Revolución sin errores porque son obra de los hombres y pueblos enfrentados a enormes y descomunales retos, por lo que, expresó,  tenemos el deber sagrado de perfeccionar la Revolución y nunca sentirnos satisfechos con lo que hagamos

Instó a no considerar que las decisiones aprobadas en la Conferencia Nacional del PCC y los acuerdos adoptados en el VI Congreso constituirán la solución mágica a nuestros problemas, e informó que el Buró Político decidió evaluarlos dos veces al año, lo cual también harán los comités provinciales y municipales de la organización.

Se impone trabajar con orden, disciplina y exigencia para hacer realidad los Lineamientos de la Política Económica y Social, al igual que los objetivos de trabajo aprobados en esta conferencia, dijo.

Llamó a fortalecer la unidad en torno al Partido y a la Revolución y también el vínculo permanente con las masas y a preservar la nación cubana y las conquistas económicas y sociales sobre la base de que la Patria, la Revolución y el socialismo, estén asociados indisolublemente.

Al concluir, Raúl denunció las brutales campañas anticubanas instigadas por el gobierno de Estados Unidos y algunos otros tradicionalmente comprometidos con la subversión contra nuestro país, con el concurso de la gran prensa occidental y la colaboración de sus asalariados dentro de la isla.

Advirtió que su propósito ha sido  desacreditar a la Revolución, justificar la hostilidad y el bloqueo contra la población cubana y crear una quinta columna que facilite la aspiración de privarnos de la independencia y soberanía nacional.

Como expresa el editorial del periódico Granma, del pasado lunes 23, dijo, los hechos hablan más que las palabras. Las campañas anticubanas no harán mella en la Revolución ni en el pueblo, que continuará perfeccionando su socialismo.

 
Raúl Castro en la clausura de la Conferencia Nacional del Partido.  Foto: Ismael Francisco

Raúl Castro en la clausura de la Conferencia Nacional del Partido. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Clausura de la Conferencia Nacional del Partido. Foto: Ismael  Francisco

Eusebio Leal, Historiador de La Habana, en la clausura de la Conferencia Nacional del Partido. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Clausura de la Primera Conferencia Nacional del Partido. Foto:  Ismael Francisco.

Clausura de la Primera Conferencia Nacional del Partido. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Clausura de la Primera Conferencia Nacional del Partido. Foto:  Ismael Francisco.

Clausura de la Primera Conferencia Nacional del Partido. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Raúl Castro en la clausura de la Primera Conferencia Nacional del  Partido. Foto: Ismael Francisco.

Raúl Castro en la clausura de la Primera Conferencia Nacional del Partido. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

 

#Cuba: Hacer los cambios necesarios, pero sin la más mínima concesión al enemigo (+Fotos, Video y programa)

#Cuba: Hacer los cambios necesarios, pero sin la más mínima concesión al enemigo (+Fotos, Video y programa)

Presidió el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido, la Primera Conferencia Nacional de la organización. Las palabras de apertura estuvieron a cargo de José Ramón Machado Ventura, Segundo Secretario del Comité Central del Partido. Debatieron el sábado en Comisiones. La cita concluye hoy.


La misión de esta Conferencia es resumir el fruto de los criterios, opiniones y sugerencias de cientos de miles de militantes y propiciar que se transformen en objetivos de trabajo, tareas y orientaciones para garantizar el cabal cumplimiento de los acuerdos del VI Congreso del Partido y, en especial, de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, exhortó el Segundo Secretario del PCC, José Ramón Machado Ventura, al abrir la importante cita de los comunistas cubanos, que fue presidida por el Primer Secretario del Comité Central del Partido, General de Ejército Raúl Castro Ruz.

Machado Ventura hizo tal afirmación luego de recordar la amplia discusión previa, en la base, del proyecto de objetivos analizado la víspera por la Primera Conferencia Nacional del Partido en el Palacio de Convenciones de la capital, y que concluirá hoy.

El debate previo a la Conferencia también permitió conocer con más objetividad las fortalezas y debilidades de las estructuras en la base, tanto en el Partido como en la UJC, explicó el también miembro del Buró Político.

Ese abarcador intercambio de ideas constituyó una nueva oportunidad de ratificar el compromiso de los comunistas cubanos de seguir adelante con la Revolución, haciendo cuantos cambios sean necesarios, pero sin la más mínima concesión al enemigo.

No obstante el intenso trabajo desarrollado en los nueve meses que median desde la celebración del VI Congreso, resta mucho por hacer en la implementación de sus acuerdos, en particular de los Lineamientos, aspecto donde tenemos por delante las tareas más complejas y trascendentes, alertó.

Al iniciar sus palabras, Machado Ventura evocó que la reunión se efectúa al cumplirse el aniversario 159 del natalicio de Martí, como recuerdo y tributo al forjador de la unidad de los cubanos. Sirva esta cita para honrar su pensamiento, bastión y guía de nuestro proceso revolucionario desde sus inicios, tal como lo reconociera Fidel al declararlo autor intelectual del Moncada.

Después de las palabras introductorias comenzó el trabajo en cuatro comisiones, las cuales presentarán hoy los dictámenes con el resultado de las discusiones para abrir paso a la sesión de clausura. (MARINA MENÉNDEZ QUINTERO)

 

Comisiones de Trabajo de la primera Conferencia del Partido   Comunista de Cuba. Foto Ismael Francisco

Comisiones de Trabajo de la primera Conferencia del Partido Comunista de Cuba. Foto: Ismael Francisco

Comisiones de Trabajo de la primera Conferencia del Partido   Comunista de Cuba. foto ismael francisco

Comisiones de Trabajo de la primera Conferencia del Partido Comunista de Cuba. Foto: Ismael Francisco

Comisiones de Trabajo de la primera Conferencia del Partido   Comunista de Cuba. foto ismael francisco

Comisiones de Trabajo de la primera Conferencia del Partido Comunista de Cuba. Foto: Ismael Francisco

Comisiones de Trabajo de la primera Conferencia del Partido   Comunista de Cuba. foto ismael francisco

Comisiones de Trabajo de la primera Conferencia del Partido Comunista de Cuba. Foto: Ismael Francisco

Comisiones de Trabajo de la primera Conferencia del Partido   Comunista de Cuba. foto ismael francisco

Olga Lidia Tapia, miembro del Secretariado del Comité Central, interviene en la Comisión 4. Foto: Ismael Francisco

Periodistas en la Conferencia del Partido Comunista de Cuba.  Foto:   Ismael Francisco

Periodistas en la Conferencia del Partido Comunista de Cuba. Foto: Ismael Francisco

En un receso durante la Conferencia del Partido Comunista de  Cuba.   Foto: Ismael Francisco

En un receso durante la Conferencia del Partido Comunista de Cuba. Foto: Ismael Francisco

Marino Murillo, en un receso durante la Primera Conferencia del   Partido Comunista de Cuba. Foto: Ismael Francisco

Marino Murillo, en un receso durante la Primera Conferencia del Partido Comunista de Cuba. Foto: Ismael Francisco

Manolito Bueno, cuentapropista y militante del Partido en la   Primera Conferencia Nacional. Foto: Ismael Francisco

Manolito Bueno, cuentapropista y militante del Partido en la Primera Conferencia Nacional. Foto: Ismael Francisco

Esteban Lazo, miembro del Buró Político, dirigió el debate en la   Comisión número 2 Conferencia del Partido Comunista de Cuba. Foto:   Ismael Francisco

Esteban Lazo, miembro del Buró Político, dirigió el debate en la Comisión número 2 Conferencia del Partido Comunista de Cuba. Foto: Ismael Francisco

Foto: Ismael Francisco/Cubadebate

De Izquierda Derecha: José Ramón Machado Ventura, Raúl Castro y Esteban Lazo. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate

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Machado Ventura pronunció las palabras de apertura. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate

Programa de la Primera Conferencia del Partido Comunista de Cuba

28 de enero

-Intervención de apertura.

-Trabajo en Comisiones:

Comisión 1: Funcionamiento, métodos y estilo de Trabajo del Partido
Comisión 2: El trabajo político e ideológico
Comisión 3: Política de cuadros
Comisión 4: Relaciones del Partido con la UJC y las organizaciones de masas.

29 de enero

-Presentación y aprobación de los dictámenes de las comisiones
-Presentación y aprobación de la Resolución sobre los Objetivos de Trabajo del Partido
-Clausura de la Primera Conferencia Nacional

Debates reunión partidista fijan tono en actualización modelo cubano

Debates reunión partidista fijan tono en actualización modelo cubano

Los debates de la Primera Conferencia del Partido Comunista de Cuba (PCC) fijaron hoy la atención en la actualización del modelo económico y social del país, cuyas bases trazó en abril pasado el VI Congreso de la organización.

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Con la presencia del primer secretario de la agrupación, Raúl Castro, los más de 800 participantes se comprometieron a llevar adelante los Lineamientos de la política económica y social, aprobados por el Congreso del PCC.

También se pronunciaron por fortalecer la unidad nacional en torno al Partido y la Revolución y estrechar los vínculos permanentes con las masas, de acuerdo con un reporte del noticiero vespertino de la televisión.

En materia de trabajo político-ideológico expresaron la necesidad de hacer una labor creativa, además de subrayar el interés de prevenir y combatir con rigor toda manifestación de corrupción, indisciplina e ilegalidad.

Igualmente los delegados abogaron por estrechar los lazos entre el PCC y la Unión de Jóvenes Comunistas, organización que dijeron deberá consolidar la atención de niños, adolescentes y jóvenes.

El reporte televisivo dio cuenta de la continuación de los debates en cuatro comisiones: El funcionamiento, los métodos y estilo de trabajo del Partido, La labor política e ideológica, La política de cuadros, y Las relaciones de la organización partidista con la UJC y las organizaciones de masas.

Durante la apertura de la reunión el segundo secretario del Comité Central del PCC, José Ramón Machado ventura, llamó mirar al futuro para responder a los retos de cada momento histórico.

La versión inicial del documento base fue publicada en el mes de octubre y debatida en más de 65 mil reuniones de los núcleos del Partido y comités de base de la UJC, en las que se emitieron más de un millón de opiniones.

Los 811 delegados en reuniones territoriales celebradas en los primeros días de enero analizaron las modificaciones propuestas al documento base, que incluyeron cambios a 78 de sus 96 objetivos y la incorporación de otros cinco.