Blogia
Tele y Radio

Farándula

Paulo FG no se deja caer

Paulo FG no se deja caer

Nuestro Paulito FG, nombrado por muchos "La Especulación de La Habana", como una de sus canciones, no se deja caer en el gusto popular y se alista para importantes celebraciones.  El carismático salsero, que hizo época en los años noventa del pasado siglo, así lo declara en esta entrevista a Juventud Rebelde.

Fiel a la timba y a ese sabor de la música popular bailable, Paulo FG celebra un cuarto de siglo de carrera artística. «Honestamente, eso me ha dado una plataforma en la que me he desdoblado desde mis inicios», dice resuelto el intérprete de Te deseo suerte e Ilusión de papel.

Nunca le ha gustado que le digan salsero, porque se define como un músico inquieto. «Lo he sido toda la vida y he abordado diferentes temas. Tengo la suerte de poder cantar y de no encasillarme. Porque se debe ser un cantante integral», asegura FG a Juventud Rebelde.

El cantante también rebate esa máxima de Gardel y explica la valía de estas dos décadas de la Élite, el proyecto más ambicioso de su vida artística, integrado por 13 músicos en la actualidad, todos graduados de las escuelas de arte de la Isla.

Para celebrar ambos aniversarios, Paulo ofrecerá este sábado, a las 8:30 p.m., un concierto único en el capitalino teatro Karl Marx. En la velada el artista hará un repaso por todas las facetas interpretativas, desde la salsa y la timba, hasta las canciones de corte romántico.

Nos adelantó que la noche será ocasión propicia para que el público escuche algunas de sus últimas composiciones. «Cantaremos la salsa romántica De amores, que cuenta además con su versión en pop-rock; y la bachata Solo tú. También haremos Por el mundo; Tu huella, tema que dediqué a mi madre, y el Papi happy, que se está promocionando ahora mismo en la radio».

—¿Qué veremos además en el espectáculo?

—Para esa noche convocamos a los cantantes Haila María Mompié, Laritza Bacallao, Robertón Hernández y Samuel Formell, estos dos últimos de Van Van. Nos acompañarán igualmente el pianista Rolando Luna, la sección de cuerdas de la Orquesta Sinfónica Nacional y la compañía de baile de Roclan, entre otros.

«La actuación del Karl Marx se recogerá en un DVD, el cual se filmará con la tecnología del momento. La dirección artística correrá a cargo de Manuel Ortega, Lázaro Caballero y de un servidor. Estamos tratando de lograr un producto que se pueda comparar y tener el mismo resultado de un artista internacional del momento.

«La disquera EGREM se encargará de la fabricación y distribución de este material, mi primero de este tipo, y vale significarlo.

«Quiero destacar que hemos hecho varios espectáculos en teatros, pero nunca con la magnitud de este que realizaremos este 1ro. de septiembre. Allí se recogerá una etapa muy importante de mi trabajo».

Con el nombre de La nueva Élite timbera, este audiovisual de Paulo FG reverencia los 20 años de su banda y se espera esté listo en diciembre próximo. «Es la visión general de la labor que estamos haciendo ahora y lo que proyectamos hacia el futuro. Porque la labor creativa no cesa, ya que uno sigue escuchando a la gente y a uno mismo», comenta.

Cuando se le pregunta si un cuarto de siglo es mucho tiempo en el arte, FG reconoce todo lo hecho en este período. Hay una serie de facetas, señala, «que he explotado y que son obligatorias porque en la medida en que te vas metiendo en el mundo de la música, vas descubriendo nuevas cosas. Y hemos abordado el trabajo de diferentes maneras y por suerte hemos logrado generar un estilo de proyección escénica y artística en general.

«Podemos decir que si se escucha un tema nuestro, lo identifican. Esa es la parte que más nos reconforta porque hemos conseguido hacer carrera con un estilo propio».

—Si tuvieras que definir estos años de música, ¿qué dirías?

—Exitoso y muy laborioso tiempo. Me siento realizado, feliz con la labor que hemos hecho, con el público que hemos podido reunir. Tenemos récord de asistentes en plazas nacionales e internacionales. Eso cuenta, porque creo que la vida tiene sus etapas y así sucede con las carreras de los artistas. Dije en mis primeros discos que la vida es un cachumbambé, baja y sube, pero sabemos mantener el equilibrio. Hemos sido favorecidos por la suerte.

—¿Piensas que las propuestas de orquestas como la tuya siguen siendo válidas y despiertan el instinto del clásico bailador cubano, aunque quizá muchos vean lejano el llamado boom de la salsa en la década de los 90?

—Considero que sí. Hay otros géneros que de cierta manera se han abierto paso por obligación del tiempo, por la dialéctica, y es válido reconocerlo también. Pero lo que pasa con nuestra música es que la veo más abarcadora desde el punto de vista melódico. Es más dinámica y rica. Es un criterio personal que ha sido felizmente comprobado con experiencias.

«La realidad es que la salsa no ocupa los segmentos que a nivel internacional a lo mejor tenía hace un tiempo. Vale la pena decir que los lugares preferenciales a nivel comercial siempre fueron para géneros como el rock, el pop y la música disco.

«Porque la salsa hay que saberla interpretar y bailar. Es una cualidad adicional, por eso creo que se hace menos comercial a veces, pero desde el punto de vista musical es mucho más rica que otros estilos. Mas, hay de todo en la Viña del Señor, como decimos, y pienso que todos podemos coexistir, porque el pensamiento humano es amplio. Para gusto se han hecho los colores y cada cual escoge su forma de sentir la música y de serle fiel».

—¿Qué veremos de Paulo FG después del 1ro. de septiembre?

—Justamente el nuevo repertorio; parte de él lo veremos en el Karl Marx. Incluye baladas pop, temas pop-rock, bachatas y salsas románticas, con tendencias más contemporáneas.

«Tenemos además la feliz noticia de que nuestro aniversario ha despertado interés en otras tierras. En Ciudad de México, por ejemplo, estaremos celebrando el cumpleaños en los centros Mamá Rumba y Salón Rojo, este último lo inauguraremos. Nuestra estancia en la nación azteca también será propicia para la filmación de tres videoclips con los nuevos temas del disco, que se incorporarán al DVD.

«En noviembre estaremos en el primer Festival Afrocaribeño en Angola, de cuyo comité organizador forma parte. Allí llevaremos parte de este espectáculo de este fin de semana. Y finalmente nos iremos a Montpellier, Francia, a un evento que nos dedicarán».

Escrito por: Yelanys Hernández Fusté en Juventud Rebelde/ Disponible en

http://www.juventudrebelde.cu/cultura/2012-08-31/fiel-a-la-musica-cubana/

Título original:

Fiel a la música cubana

Actor Sancho Gracia, el inolvidable "Curro Jiménez", falleció en Madrid a los 75 años

Actor Sancho Gracia, el inolvidable "Curro Jiménez", falleció en Madrid a los 75 años

El actor Sancho Gracia, muy conocido en Cuba, ha fallecido esta noche en Madrid a los 75 años como consecuencia de las complicaciones del cáncer de pulmón que padecía, ha informado a Efe la hermana del actor, Lucía Gracia.

El actor ha fallecido sobre las 23.50 en la Clínica Quirón, acompañado de su mujer, sus tres hijos, su hermana y su sobrina. La familia se encuentra muy apenada puesto que, ha manifestado su hermana, a pesar de la enfermedad que padecía, no esperaban un desenlace tan rápido. Sancho Gracia ya fue intervenido quirúrgicamente de un pequeño tumor en un pulmón, en una clínica de Madrid, en enero de 2001.

Los restos mortales de Sancho Gracia serán trasladados hoy por la mañana al Tanatorio de Tres Cantos, donde por la noche será incinerado, añadió su hermana Lucía. El intérprete, ha recordado Lucía Gracia, cumpliría 76 años el próximo 27 de septiembre.

Toda una vida dedicada a la interpretación

Gracia se hizo famoso por su interpretación en la serie de TV 'Curro Jiménez' (1979), de Mario Camus, que fue emitida durante la Transición democrática y en la que interpretaba a un bandolero del siglo XIX. El actor madrileño protagonizó también, entre muchas otras, "Montoyas y Tarantos" (1989), de Vicente Escrivá, y "El crimen del padre Amaro" (2002), de Carlos Carrera, seleccionadas para representar a España y a México, respectivamente, en las candidaturas a los Óscar. Sancho Gracia fue también candidato a un premio Goya en 2002 a la mejor interpretación masculina por su actuación en la película "800 Balas", de Álex de la Iglesia.

Nacido en Madrid el 27 de septiembre de 1936, la infancia de Félix Ángel Sancho Gracia transcurrió entre los barrios madrileños de Embajadores y Lavapiés. Expulsado de varios colegios debido a su carácter inquieto, se trasladó a Uruguay con su familia en 1947, donde vivió hasta 1964, tras el fallecimiento de su padre y después de que su madre contrajera segundas nupcias. En Uruguay desempeñó varios y dispares trabajos y se hizo actor a partir de la lectura de un anuncio de un periódico.

Fue alumno de la actriz catalana Margarita Xirgú en el Conservatorio de Montevideo, donde estudió tres años y trabajó en los montajes de "Bodas de sangre", de García Lorca, y "El sueño de una noche de verano", de William Shakespeare. De carácter extrovertido, llamó la atención de productores y pronto se convirtió en actor de películas de acción, aventuras, spaghetti-western y comedias.

Trabajó con directores como Juan Antonio Bardem, Jaime de Armiñán, Vicente Aranda, Mario Camus, Adolfo Aristaráin, Álex de la Iglesia o José Luis Cuerda. Participó, entre muchas otras, en las películas "La chica de los anuncios" (1964), "La ciudad no es para mi" (1966), "Las viudas" (1966), "Oro maldito" (1967), "El último día de la guerra" (1969), "Marbella, un golpe de cinco estrellas" (1984) "Montoyas y Tarantos" (1989), "Tocando fondo" (1993), "Cachito" (1995), "La mirada del otro" (1997), "Inferno" (1999) y "A galope tendido" (1999).

Más recientemente intervino en "La Comunidad" (2000), "No te fallaré" (2000), "Caja 507" (2000), "El robo más grande jamás contado" (2001), "Hasta aquí hemos llegado" (2001), "El crimen del Padre Amaro" (2001), "800 Balas" (2002), "El Furgón" (2002), "El Oro de Moscú" (2002), "Mala uva" (2003), "Perfecto amor equivocado" (2004), "Los managers" (2006), "El prado de las estrellas" (2009) y "Entre Lobos" (2010) y "Balada triste de trompeta" (2010).

Pero fue en la TV donde se consagró como actor y obtuvo mayor popularidad, con papeles en las series "Los camioneros" (1973) o "Curro Jiménez" (1976), de la que fue creador y coproductor entre 1976 y 1978 y en su segunda parte, en 1994, en la que encarnaba el papel de bandolero-héroe, junto a Álvaro de Luna y José Sancho.

Protagonizó luego para TVE la serie "La máscara negra" (1980) y en el verano de 1982 encarnó a Juan Martín Díez 'El Empecinado', héroe de la Guerra de la Independencia, en la coproducción hispano-francesa "Los desastres de la guerra", a las órdenes de Mario Camus, junto a Paco Rabal y Álvaro de Luna; y más recientemente "Unidad Central Operativa - UCO" (2009).

Para TV interpretó también papeles como el del capitán Piñero en "La isla de los fugitivos" o Simón Bolívar. Encabezó el reparto de "Huidos. El último maquis" (1992), que acabó siendo su primera película como director a raíz de un desacuerdo con el realizador inicial del proyecto. Sancho Gracia ha compatibilizado teatro, cine y televisión, dando vida en escena a personajes como el Tenorio de José Zorrilla (1995), o a 'Goya' (1996) (Goya de Honor de la Asociación Española de Amigos de Goya).

Era agregado cultural honorario de Uruguay en España, desde enero de 1991, por designación del entonces presidente, Luis Alberto Lacalle, y fue premiado por la Asociación de Críticos de Nueva York en febrero del 2003 por su actuación en la película mexicana "El crimen del padre Amaro". El Festival Internacional de Peñíscola, de Cine de Comedia, le otorgó el premio Calabuch de Honor a toda una carrera, que le entregó Álex de la Iglesia en mayo de 2003.

El actor se casó con Noelia Aguirre Gomensoro, hija de un destacado político del Partido Nacional uruguayo, el 19 de mayo de 1969, y tenía tres hijos (Rodrigo, Rodolfo y Félix). Su padrino de boda fue Adolfo Suárez, a quien le unió siempre una fuerte amistad.

Muere en Colombia Jairo Varela, fundador del Grupo Niche

A propósito Tele y Radio les invita a disfrutar el video, todo un clásico, del super hit Gotas de Lluvia, por el Grupo Niche. Inolvidable para mucha gente de Cuba, Colombia e Hispanoamérica.
EL UNIVERSAL/miércoles 8 de agosto de 2012

Bogotá.- El compositor colombiano Jairo Varela, director del Grupo Niche de música salsa, murió hoy en su casa en la ciudad de Cali (suroeste), informaron fuentes familiares.

Varela, de 62 años, autor de famosas piezas como "Cali Pachanguero" y "Gotas de Lluvia", entre decenas, falleció al resbalar en el baño, "al parecer tras sufrir un infarto cardíaco y se golpeó la cabeza", añadieron las fuentes.

La ministra de Cultura, Mariana Garcés, lamentó el fallecimiento de Varela, reconoció su "cercanía" con el compositor y sus canciones, y destacó sus enormes dotes musicales, reportó Efe.

Expertos como el periodista César Pagano recordaron hoy que Varela fue "uno de los transformadores de la música" popular bailable en el país y quien "internacionalizó" la salsa colombiana.

El Grupo Niche fue creado en 1978, varios años después de que Jairo Varela dejará Quibdó, capital del departamento del Chocó, en la que nació en 1949, y se trasladó a Bogotá y luego a Cali, la ciudad que amó y en la que vivió la mayor parte de su vida.

Jairo Varela, además de "Mi Valle del Cauca", fue autor de éxitos como "Ana Milé", "Buenaventura y Caney", "La Magia de tus besos" y "Cali Ají".

http://www.eluniversal.com/arte-y-entretenimiento/musica/120808/muere-en-colombia-jairo-varela-mentor-del-grupo-niche

Se apagó a los 93 años la voz inconfundible de Chavela Vargas

Se apagó a los 93 años la voz inconfundible de Chavela Vargas

Después de varios días internada en un hospital de Cuernavaca muere la mexicana más internacional. Y de la muerte Chavela sabía un rato

Decir México es decir Muerte y de la Muerte Chavela Vargas sabía un rato: agarrarse a la Parca como el borracho que amortigua una caída que no provoca el tequila, sino el dolor ardoroso de amores imposibles. Nacida un 17 de abril de 1919 en la población costarricense de San Joaquín de las Flores, Isabel Vargas Lizcano alimentó el coraje desde niña. Hija de padres divorciados, pasó a depender de sus tíos y cargó toneladas de fruta con sólo siete años. La intemperie infantil se agravó con una afección ocular de la que la salvó un chamán: de ese misticismo selvático, el medallón que Chavela conservó sobre su pecho en el hospital de Cuernavaca donde aguardaba la hora redonda.

Si Costa Rica fue madrastra esquiva, México se lo dio todo. Llegó con diecisiete años y aprendió a vivir y a morir. Canciones en las cantinas para no morirse de hambre, pistolón en el cinto para hacerse respetar y el cancionero de Jorge Negrete, Pedro Infante, Agustín Lara, Cuco Sánchez y José Alfredo Jiménez. Con este último, “el compositor de México”, Chavela alcanzó la tesitura desgarrada del cantar. Jiménez, señaló Carlos Monsiváis, “es el desafío de la derrota y la autodestrucción asumida como la única hazaña al alcance de los marginados”. Boleros y rancheras trazan el mapa sentimental de muchas generaciones. La juventud los noventa quedó boquiabierta al escuchar en los labios de Luz Casal aquella letra de Agustín Lara: “Si tienes un hondo penar piensa en mí…” Frases maceradas en tequila ardiente, silogismos de amargura. La voz de Chavela rasgaba biografías. Podría haber inspirado “Bajo el volcán” de Lowry en clave de bolero.

Su padre le dio un consejo: “¿Quieres cantar? ¡Aguanta!”. Las “disqueras” le estafaban. Hasta pasada la treintena no fue conocida por el público en los programas de la Lotería Nacional. A aquella mujer de impulsos masculinos no le iban los vestiditos. Prefería sentarse en el suelo: poncho, guitarra, cigarro y copa a mano. Chavela fue grande porque metabolizaba sus canciones. Nada de pose; pura y puta vida. “Todos me dicen el negro, Llorona… Yo soy como el chile verde, Llorona, picante pero sabroso”. Chavela “la pasaba bien” con José Alfredo Jiménez: él le pedía que cantara a las mujeres que pretendía, esas mujeres que a ella también le gustaban. En palabras de su biógrafa, la periodista María Cortina, Chavela era la “paloma negra de los excesos”. Coches de segunda mano en el arcén, juergas encadenadas en casa de su amiga Lola Olmedo. Convivió con Diego Rivera y Frida Kahlo: aseguraba que ella le amaba y a Chavela le encantaba el bigote y las cejas pobladas de la musa atenazada por ortopedias. El alcohol la empujaba al abismo y a ella le iba la marcha: “Si yo fui borracha es porqué me dio la gana”, reiteraba. En 1957, en la boda de Liz Taylor con Michael Todd en Acapulco, la juerga etílica fue tal que Chavela amaneció con Ava Gardner, otra ilustre bebedora.

Admitió su alcoholismo

Hasta que un día de hace veinticinco años dejó de “tomar”. Un camión repleto de tequila y pulque se apostó frente a su casa, pero ella no se unió a la tropa beoda. Emprendió una gira por su querida España y en el sevillano teatro de la Maestranza se percató de cómo llenaba el escenario. Al abrir sus brazos Chavela devenía árbol frondoso de la experiencia vivida. “La Nave del Olvido”, “Amanecí en tus brazos”, “Que te vaya bonito”, la sensual “Macorina”, recuerdo de un amor cubano de 1959: “Ponme la mano aquí Macorina/ Ponme la mano aquí…” El público aplaudía entre lágrimas. Del árbol frondoso caían recuerdos como hojas otoñales… En 2000 recibió la medalla de Isabel la Católica. Sabina y Almodóvar la mimaban en la bohemia dorada de la movida. Volvió a México como la diosa a la que dolía cada palabra: “No me quieras matar corazón…”

Chavela cumplió noventa años en una silla de ruedas, tras fracturarse los huesos en una aparatosa caída. Lamentaba que en México ya no hubieran compositores como antaño; volvía a cantar “La Llorona”, aviso para navegantes del corazón: “El que no sabe de amores, Llorona, no sabe lo que es martirio…” El pasado julio vino a Madrid para recitar a Lorca, se encontró mal y hubo de retornar a México: “Yo sé que la señora Muerte ya está cerca”, le confesó a María Cortina, recopiladora de ”Las verdades de Chavela”. En los últimos días, sus seguidores la rondaban en el hospital de Cuernavaca. Y ella quería morir en casa de Tepoztlán para platicar con el cerro de las Joyas. EL “hondo penar” de Chavela Vargas se explica en cada canción: “No sé que tienen las flores, Llorona, las flores de un camposanto… Que cuando las mueve el viento, Llorona, parece que están llorando”.

TOMADO DE ABC.ES

http://www.abc.es/20120805/cultura-musica/abci-chavela-vargas-muere-201208052017.html

Reynaldo Miravalles: Dondequiera que viva, Cuba es mi patria

Reynaldo Miravalles: Dondequiera que viva, Cuba es mi patria

Por Carlos Eduardo Maristany Castro*

“Nada de política”. Esta fue la única e inobjetable condición del actor para conceder la entrevista. Luego, como para recordar las reglas del juego, Reynaldo Miravalles escaneó con impresionante mirada a su entrevistador, para después romper el hielo con una típica frase beisbolera: “Tira pa’cá, que yo bateo la que me parezca bien”. Altísimo, sencillo y jovial, Miravalles recibió al visitante como con una actitud propia de Hemingway: con los pies absolutamente descalzos, en contacto directo con el piso. Entonces sobrevino, en hora buena, aquello que los cubanos llamamos una conversación “a piernas sueltas”.

-Muchas personas piensan que su última incursión en el cine cubano, antes de salir del país, fue en Alicia en el pueblo de Maravillas (1991). Sin embargo,a esta cinta le siguieron Mascaró (1992) y Quiéreme y verás (1993).¿Qué siente al volver a filmar aquí tras 19 años de ausencia laboral?

-No he hecho en 19 años películas en Cuba porque no vivo en Cuba. Vivo en otro país. Amo a Cuba, pero vivo en otro país, por necesidad que tengo, y porque tengo otra forma de vivir.

Esta película me ha brindado un argumento que a mí me parece que es muy bueno, extraordinario. Y he aceptado, el ar-gu-men-to -enfatiza-. Cuando te digo el argumento, te lo estoy diciendo todo. ¿Ya? Es un placer para mí y un placer para los que trabajan aquí. Cuando yo me encuentro con mis compañeros es como si antes me hubiese encontrado con ellos antier o ayer, porque jamás he tenido conflicto con nadie. ¡Ja-más! -subraya.

Tengo aquí en Cuba un crédito, y como tengo ese crédito, si hubiera vivido en este país, ¡que es mi patria -vuelve a enfatizar-!, y no hubiera vivido en otro país, que no es mi patria, es… facilidad que me ofrecen por razones de familia, hubiera hecho muchas más películas. Ahora hay una facilidad para que se pueda hacer, como me lo han hecho a mí ahora, invitarme a que yo haga una película. Y tengo la satisfacción de hacer esa película, porque es muy buena, el argumento está muy bien escrito, el resto de los actores son buenos todos, y se hace una buena película que favorece al cine de este país.

-Usted tuvo una participación destacada en varias obras importantes del cine revolucionario cubano, comoHistorias de la Revolución (1960), El joven rebelde (1961), Las 12 sillas (1962), El hombre de Maisinicú (1973),Los sobrevivientes (1978)… ¿Cómo fue su acercamiento a los conflictos de sus respectivos personajes en estos filmes?

-Tú fabricas la compostura de esos personajes, que están escritos, y van trayendo una composición de la vida: es un tipo de esta forma, o de otra. El autor me lo va facilitando, y yo lo convierto en persona real. Poco a poco voy viendo que ese tipo tiene un comportamiento que a lo mejor yo, como ser humano, no lo tengo. Pero lo conozco, lo he visto, lo siento y lo incorporo a mí como si fuera un abrigo. Y así se hacen las películas.

-Estos han sido años de escasas apariciones en el cine… 

 -Si tú no vives en tu país, no hay un estilo de producción para que te seleccionen. Para esta película, no hay mucha gente que tenga la edad que tiene que salir en ella. Los viejos trabajan en el cine porque abren la puerta y solo dicen: “el señor no está”, y cierran la puerta. Los argumentos para viejos no existen en el cine. No para mí, que tengo ya muchos años y ahorita voy a tener un siglo. Actores famosísimos del cine americano no ponen la cara ahora en el cine. Lo que ponen es dinero para que hagan las películas, pero sus caras no se ponen más. ¡Já, já, já! Y además, para hacer una película, el argumento tiene que estar bueno. Si me ofrecen una película que no esté bien el argumento… ni aquí, ni allá. No la hago tranquilamente. Aquí, no quiero especificar, me han ofrecido películas. Pero las películas que no me interesen, no las hago, porque me parece que es perder prestigio.

Chijona encontró a un actor que tiene la edad que necesita tener el personaje de esta película, y me invitó a que yo viniera a Cuba. Lo primero que yo le dije es: me tienes que dar el guión, para yo saber si el guión me conviene. No la economía -aclara-, sino el guión. Entonces me dieron dos guiones que eran demasiado amplios, y les dije que no. Después me trajeron otra versión. A mí me pareció que era una cosa agradable, y acepté venir a hacerla. Antes de esta ocasión, ya había venido varias veces a ver a mi familia. Aquí nunca he tenido el menor conflicto.

-Hábleme de las cosas curiosas que le suceden por las calles durante sus visitas a La Habana. 

 -Mira, te voy a contar una cosa que es excesivamente poco común. Rolando Díaz me está haciendo un documental larguísimo, hablando yo toda la bobería que he hecho. Entonces nos dio a la familia 5 papeletas para que fuéramos al Teatro Carlos Marx a ver el fabuloso espectáculo “Amigas”, de Lizt Alfonso. Ok. Entonces me dijo: “Siéntate ahí. Vamos a esperar a que la gente salga un poco”. Cuando empezaron a salir él comenzó a hacerme fotografías. Al inicio, la gente no sabía quién era el que estaban fotografiando. Pero según fue saliendo, el público me fue conociendo. Y se empezó a hacer un escándalo emotivo. La gente cogía a sus niños para que me abrazaran. Y había una señora gruesa que me vio y me dijo: ¡Miravalles, tú estás vivo! ¡Já, já, já! Y yo le dije: “vieja, como no voy a estar vivo”. ¡Já, já, já! Y empecé a salir del teatro, y montones de personas gritándome, saludándome, dándome la mano, por la emoción de verme.

Yo nací en El Callejón del Chorro, en la Plaza de la Catedral. Ahí viví hasta los 3 o 4 años. Yo fui a decirle a la gente que yo había nacido ahí. Y se me aparecieron más de 60 personas a preguntarme, a hacer chistes conmigo. Yo hice chistes con ellos. Este país me recuerda. Simplemente me siento un hombre feliz porque el trabajo que yo hice la gente lo reconoce, y la amistad que la gente me brinda me alegra. Y no ha sido una sola vez. Me aplauden con afecto. Cada vez que vengo aquí soy feliz. Esta es mi patria. Dondequiera que viva, esta es mi patria.

-A los 89 años, debió ser un reto para usted interpretar este importante rol en Esther 

 -El que hizo el guión es muy astuto. Molina (intérprete de la contraparte del rol de Miravalles) es un hombre joven. Y cuando Molina era más joven yo cogía una biblia y me aprendía 15 páginas. Ahora me cuesta más trabajo una página. Entonces el diálogo mío en esta película no es un discurso, sino algo más corto. De lo contrario no podría haberlo hecho, porque mi cabeza ya no está tan bien. Este es un diálogo conversacional que se aprende mucho más fácil. ¿Pero retos? Yo no tengo retos. Lo que tengo que ver es que el guión esté bien escrito, que la historia sea interesante, que el director sea bueno, que el fotógrafo sea bueno, que los compañeros que trabajen sean intelectuales y brillantes actrices y actores. Con eso yo hago mi trabajo.

-Prestigiosas figuras de las artes escénicas cubanas, que completaron el elenco de Esther…, han declarado sentirse complacidas de compartir créditos con usted en este filme.

-Eso sí. Son todos amigos míos. Sentí el mismo afecto de cuando vivía aquí. Yo no tengo conflictos con nadie.

-Durante el rodaje del filme, Chijona expresaba constantemente que junto a ud sentía que estaba trabajando con su papá, que también fue muy longevo. ¿Llegó usted a sentir esto?

-Claro. Yo tengo edad para ser su papá. Pero yo, cuando estoy trabajando, no creo en la edad, ni en la de él ni en la mía. ¡Já, já! Solo en la edad del personaje que estoy haciendo. ¿Eh? Chijona es una persona muy estudiosa. Es muy amable. Sabe lo que quiere. Y lo que quiere está correcto. Por eso lo he seguido.

-¿Qué espera de Esther en alguna parte?

-Espero que la película sea exitosa. Pero quien tiene que decirlo es el público. O sea, si no lo cree así el público, nos vamos a ir de cabeza… por emoción más que otra cosa -aclara-. ¡Coño, nos salió mal este pastel! Claro, este es un argumento que es interesante. Pero todo el mundo que va al cine no va a ver argumentos interesantes. Va a ver cine, a lo mejor, entretenido, y dice: “¿qué coño hacen estos par de viejos aquí?” ¡Já, já! Y tienen su razón. Podemos tener éxito o no. Pero estamos viendo una película que tiene valores buenos. Vamos a ver cómo salimos.

-¿Interpretar un papel con su edad podría ser un récord Guinnes?

-Es récord Guinnes. No lo comprobé. Pero no conozco a ningún actor que con 89 años haya hecho una película como protagonista.

-¿Seguirá actuando Reynaldo Miravalles?

-No es fácil. El cine para los viejos, ya te lo he dicho, no existe. Y si sale un viejo, sale un cachito. No se escribe la historia de los viejos, sino la de los jóvenes, en casi todas las películas. Si me lo ofrecen… La oportunidad, para mi criterio, es muy difícil que aparezca. Yo voy a cumplir noventa años -subraya-.

-Muchos artistas son recordados por obras que ellos no consideran como las mejores dentro de su trayectoria. En su caso, es evidente que los personajes por los que más lo recuerdan son el guajiro Melesio, muy popular en la Televisión Cubana, y el Cheíto León del filme El hombre de Maisinicú. Está usted en la situación descrita o se puede decir que en su caso coincide el gusto popular con su gusto personal.

-Todos los personajes que hago, son hijos míos. Y el amor hacia ellos es tan valioso en un lugar como en otro. El público es el que escoge los personajes y las historias. Están estos, pero hay otros que no tienen la calidad… o sí la calidad, pero no el caudal de estos. Pero también son buenos, y se ven con agrado. No todo tiene que ser exitosísimo. Yo creo que estos están buenos y otros también. Está el de Las 12 sillas, y otros. Cada uno tiene su razón de ser, su valor. Hay algunos más populares. En Miami voy en mi carro o a pie y la gente me grita: ¡Melesio! ¡Todos los días! Son muchos los cubanos que se han ido de aquí hacia Miami y han visto eso.

-¿Qué siente al saber que muchos cubanos que viven en Cuba, y también muchos que viven fuera, lo consideran, merecidamente, como uno de los mejores actores cubanos de todos los tiempos?

-No creo que yo sea mejor que nadie. Lo que he tenido más suerte a lo mejor que algunos. He podido conseguir historia y trabajar en películas con directores que tienen más conocimiento, que a lo mejor otros. Pero hay otros que tienen las virtudes que pueda tener yo. Esas son facultades que me han brindado.

-Háblenos de la familia que tiene en Cuba, que funciona además como una especie de oficina de trabajo aquí.

-Ellos me quieren como una parte más de la familia. Como si fuera albañil, como si… lo que yo fuera. Nadie es tan virtuoso aquí. Aquí la gente es tranquila. Aquí están mis dos hijas, mis nietos y bisnietos. Tengo una tonga de familia. En EEUU tengo un hijo y una nieta. Nietos tengo aquí un… no paran de… ¡la magua! ¡Já, já!

-¿Qué nos puede decir de Nena, una persona muy pendiente de usted y que, precisamente, nos ha atendido con mucha amabilidad durante la entrevista, aun sin estar del todo bien de salud?

-Nena es mi esposa. Llevamos casados 50 años. Nos llevamos bien. Con nuestros conflictos, pero somos esposos y amigos. Ella es totalmente indispensable en mi vida.

-Además de actuar, ¿qué otras cosas disfruta hacer?

-Cuando no tengo que trabajar como actor, hago cualquier otra tontería fabricada a mano. He hecho collares. Esa lámpara la hice yo. Muchas cosas de ese tipo. Las hago, por deleite. He hecho collares como loco. Pero, ¡cantidad! A ti no te regalo uno porque no te los vas a poder poner. Son de mujer, oíste. ¡Já, já, já!

-Su vinculación con el arte no comenzó por la actuación, sino por la pintura. ¿Por qué no le dio continuidad a esa inquietud?

-Porque no se podía. Yo era jovencito y me gustaba mucho dibujar. Y cuando tenía 17 años me matriculé en la escuela de pintura, en Reina y Gervasio, y estudié allí los dos primeros años por la noche. Cuando hubo que estudiar los dos años siguientes, que era en Dragones, tenía que ser por el día. Y por el día yo tenía que vender cositas, lo que hubiera, pa’ poder vivir, ayudar a mi mamá. Y no pude seguir estudiando. Conseguí un poquito de dinero, ciento y pico de pesos, con un compañero, y entre los dos compramos un cafecito que no tenía nada adentro, por allá por San Rafael. Empezamos a vender leche, poquito a poquito.

Al año de estar allí, había un muchacho que hacía radio en Cadena Azul, pero dos o tres líneas, y por eso le daban una monedita. Yo le regalaba café con leche, porque él no tenía dinero. Un día le pregunté qué hacía y me dijo: “¡yo soy artista!” Yo le dije: “¡coño, que bonito eso! ¿Tú sabes que a mí me gustaría?” A mí me gustaba todo lo que fuera arte. Entonces otro tipo armó un grupo y él me dijo: “¿tú quieres ir?”. Yo le dije: “¡me gustaría?”. Me dieron un papel, con bocadillos, e hice tres programas que salieron al aire. No duraron más. Pero ya yo había hecho tres. Y me dije: “¡coño, yo quisiera ser actor, chico!”.

Había una actriz famosa de radio, Enriqueta Sierra, que daba clases. No a mucha gente, pero ella me aceptó. A mí y a una muchacha. Pero a los 20 o 25 días se enfermó un poco y nos dijo que ya no podía dar sus clases. Me puse muy triste pero ella me mandó a otra señora que tenía un grupo de actores que hacían radio. Empecé a trabajar allí, en Cadena Azul, allá en Prado. No me pagaban nada. ¡Nada, nada! Yo hacía dos programas todos los días. Ahí iba aprendiendo. Tuve que vender el café. Vivía en Prado, en un cuarto de tres pesos. Se me acabó el dinero. ¡Se me acabó todo! ¡No trabajaba en nada! Empecé a ir a la emisora y sentarme ahí desde las 7 de la mañana hasta las 8 de la noche. A oír. A aprender. Todos los días. A coger de todo el mundo. Y así fui aprendiendo poquito a poquito, poquito a poquito, hasta que fui evolucionando. Después de eso vino esto.

Siempre era, mi voluntad de aprender, que es lo más importante. Si tú quieres ser profesional de algo tienes que fajarte con todo, para poder llegar. Yo parto de cero, hasta alguna celebridad que he conseguido después de los años. Yo se lo recomiendo a los jóvenes. Los que quieran… no sean orgullosos, no sean ellos más intelectuales que nadie. A lo mejor al principio no te darán mucho dinero, pero poco a poco irás subiendo. Yo he vivido después de esto. Y continúo siempre y cuando… ya yo leo esto, lo hago si me interesa, y si no lo devuelvo. Antes no devolvía nada. Nada. Nada. Pero fui aprendiendo. Fui buscando.

-Me gustaría hacerle una pregunta bastante común: ¿cómo le gustaría ser recordado cuando no exista?

-Como quieran. Que digan lo que consideran que me han visto a mí. Pero más nada. Eso no tiene… Después que me muera, ¡se acabó la ola! ¡Já, já, já, já! ¡Já, já, já!

*Carlos Eduardo Maristany Castro (La Habana, 1984). Graduado en la Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana, ha cursado también estudios profesionales de actuación y realización cinematográfica. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), ha recibido varios premios nacionales de periodismo. Pertenece a la Asociación Hermanos Saíz (AHS), que nuclea a los jóvenes artistas cubanos. Dirige además diferentes géneros audiovisuales.

(Tomado de CubanArtNews)/TOMADO DE CUBADEBATE

Estrenarán nuevo filme cubano: “Irremediablemente juntos”

Estrenarán nuevo filme cubano: “Irremediablemente juntos”

Irremediablemente juntos, filme musical del director Jorge Luis Sánchez, llegará al circuito de estreno de toda Cuba, a partir del próximo 2 de agosto.

Basado en la puesta teatral Pogolotti-Miramar, de Alexis Vázquez, el largometraje explora conflictos de la realidad cubana actual, a través de la historia de amor de Liz y Alexander, quienes encuentran en sus familias una oposición a su relación.

Sánchez, quien tiene en su haber obras como la exitosa cinta El Benny, comentó hoy a la prensa que el trabajo fue arduo e implicó un proceso previo muy exigente para los actores y el equipo técnico.

Explicó que fue un reto por la poca experiencia en el país en este tipo de quehacer cinematográfico y donde tuvieron que recorrer nuevos caminos, desarrollados sobre la base de la experimentación.

Es un riesgo, porque quisimos hacer una película dentro de un género como el musical, pero al mismo tiempo tratamos de alejarnos de sus cánones más estrictos y aportar una visión personal, diferente de los clásicos musicales de Hollywood, dijo.

Los noveles Orian Suárez y Ariadna Núñez se unen a Blanca Rosa Blanco, Fela Jar, Abelardo López, Monse Duany y Mireya Chapman, entre otros, para conformar un elenco de amplio espectro.

La veterana actriz Fela Jar confesó haber disfrutado ser dirigida por Sánchez y calificó los largos meses de trabajo como un fructífero intercambio entre intérpretes y director.

Esta película tiene que gustar porque está hecha con mucha pasión, una de las cosas más importantes en este tipo de labor, consideró Jar.

En el largometraje participan además, en calidad de invitados, los primeros bailarines del Ballet Nacional de Cuba: Anette Delgado y Dany Hernández, mientras que la música está a cargo de trovadores como Eduardo Ramos, Tony Ávila y Fernando Bécquer.

(Con información de AIN)

Ivette Cepeda: El milagro de una cubana en París

Ivette Cepeda: El milagro de una cubana en París Ivette Cepeda se presentó por primera vez en París el 5 de noviembre de 2011, en el Centro de las Artes de Enghien-les-Bains. Para el debut, acompañada del grupo Reflexión, ofreció un concierto que, bajo la denominación de Miracle (Milagro), incluía títulos de notables compositores cubanos, como Ignacio Villa, Juan Formell, Piloto y Vera, Juanito Márquez, Frank Delgado y Raúl Torres.

La exitosa presentación —con dirección musical del compositor y arreglista José Luis Beltrán y producción ejecutiva de Carmen Mayans—, fue el motivo inspirador del documental Una cubana en París, del realizador francés Dominique Roland.

Tanto el concierto, grabado (estupendamente) por el equipo técnico de CDA Studio y los estudios GANG, como el documental se exhibieron en premier nacional en la sala Charles Chaplin, de la Cinemateca de Cuba, el pasado 4 de julio. Miracle y Una cubana en París conforman el nuevo CD-DVD de la gran cantante cubana.

Escogido como el mejor documental musical de Francia, y nominado al Park City Film Music Festival en Utha, Estados Unidos, el filme de Dominique Roland nos muestra a la intérprete en un recorrido nocturno por calles parisinas. El viaje no es más que un pretexto para dialogar sobre los seculares intercambios artísticos entre Cuba y Francia, el paso por la Ciudad Luz de numerosos músicos cubanos y la influencia que, según el punto de vista de la Cepeda, ejerció esta interrelación en la música de ambas naciones.

El concierto resultó asombroso desde diversos puntos de vista. Sin embargo, lamentablemente, en Miracle no se muestra cómo el público, que literalmente abarrotó el teatro, ovacionó de pie, en múltiples oportunidades, a los músicos cubanos. Según algunos testigos, entre ellos Oscar León, Gerente General de Musicalia —la empresa que representa a Ivette Cepeda en Cuba—, las aclamaciones obligaron a Ivette a regresar en varias ocasiones al escenario y ofrecer más de un encore.

«Después del sexto “bis” —explica Oscar León— llegué corriendo al camerino y yo mismo impedí que Ivette volviera a salir, porque la gente no se controlaba. Te aseguro que hubiéramos amanecido en el teatro».

Curiosamente, así mismo reaccionaba, después de cada número, el público que asistió a la sala Charles Chaplin: ovacionaba la actuación de Ivette Cepeda, como si todo estuviera ocurriendo allí, justo en ese instante.

Y es que en París Ivette Cepeda repitió, como cada viernes en el Hotel Telégrafo, o como en sus antológicas noches sabatinas del Brecht, su hazaña excepcional: cantar ininterrumpidamente 13, 15, 20 temas sin descanso, con el poderío y seguridad interpretativos que la caracterizan.

Aunque parezca superficial señalarlo, Ivette Cepeda suena «en vivo» de la misma manera que en las grabaciones. Es decir, ella no es, como algunos otros casos que abundan, una cantante prefabricada por medio de trucos tecnológicos. La suya es una voz poderosa y, sobre todo, auténtica.

A juzgar por la reacción de los asistentes al Centro de las Artes de Enghien-les-Bains, también para los parisinos fue muy claro, desde la primera canción, que Ivette Cepeda es una artista de primerísima categoría.

Ivette canta, interpreta, convence... deslumbra. Con pasmosa facilidad transita de lo más terrestre a lo más espiritual. En ella todo fluye de manera espontánea y natural, y elevado a un punto de perfección, raramente igualado por las intérpretes cubanas de hoy.

Junto a Ivette Cepeda y el grupo Reflexión se encontraban en el Chaplin admiradores, amigos, artistas y personalidades de la cultura cubana: el Premio Nacional de Danza Santiago Alfonso, el compositor Juan Formell, Nisia Agüero, la primera bailarina del Ballet Nacional de Cuba Sadaise Arencibia; la bailarina, coreógrafa y directora Lizt Alfonso, el cantautor Pablito FG, las cantantes Sory y Maureen Iznaga; el actor Carlos Ruiz de la Tejera, a quien le escuché decir, a la salida de la proyección: «Oye, niño, Ivette Cepeda es un fenómeno. Cada día canta mejor». Y es cierto. Ella ha adquirido más madurez, y una presencia de una calidad única.

La premier en el Chaplin de Una cubana en París y, sobre todo del concierto Miracle, ofrecido en Francia, a finales de 2011, confirmó una opinión establecida ya de que la Cepeda constituye una de las supremas cancionistas de toda la historia de la interpretación vocal cubana y, según mi experiencia personal, la más profunda, eficaz y significativa de nuestras cantantes de la actualidad.

TOMADO DE JUVENTUD REBELDE

Fuente: Ahmed Piñero Fernández

http://www.juventudrebelde.cu/cultura/2012-07-10/el-milagro-de-una-cubana-en-paris/

Felicitan Fidel y Raúl a Carilda en sus 90 años

Felicitan Fidel y Raúl a Carilda en sus 90 años

foto: Omar Ruiz, primer secretario del Partido en Matanzas, y Rafael Bernal, ministro de Cultura, comparten con la poetisa.

Ventura de Jesús

Matanzas.— El Comandante en Jefe Fidel Castro envió regalos a la poetisa matancera Carilda Oliver Labra por su cumpleaños 90 y el General de Ejército Raúl Castro le hizo llegar un mensaje de felicitación en el cual realza el alcance de su poesía, su posición ética y el espíritu de lealtad, atributos, que la han hecho merecedora de la admiración del pueblo cubano.

La misiva, de la cual fue portador Rafael Bernal, ministro de Cultura, consigue plasmar las virtudes y el sentimiento esencial de la vida y trayectoria de la Premio Nacional de Literatura.

Carilda se alegró del agasajo y subrayó agradecida que en esas circunstancias era imposible dar las gracias debidamente. Ese mensaje tan lindo y tan bellamente escrito lo guardaré como un tesoro, destacó la autora de Al sur de mi garganta.

Se mostró sorprendida y satisfecha por las felicitaciones y homenajes recibidos en estos días, procedentes de instituciones, amigos, intelectuales y admiradores de muchos sitios del país. Le concedió importancia especial al reconocimiento del Partido, el Gobierno y la dirección de Cultura de su querida Matanzas.

La velada de homenaje a esta excelsa poetisa en el aniversario 90 de su natalicio tuvo por escenario la casona de Tirry 81, donde Carilda ha escrito la casi totalidad de su fecunda obra literaria.