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Música en la radio cubana: ¿Para todos los gustos?

Música en la radio cubana:  ¿Para todos los gustos? La reiteración de algunos temas musicales en las emisoras cubanas aburre, a juzgar por una indagación entre compatriotas de todas las regiones del país. Las melodías que salen al aire tampoco satisfacen todas las demandas culturales, ni a todos los sectores de la población. Mientras, las listas de raiting ponen sobre el tapete mucha tela por donde cortar.

 

La sintonía va cambiando de una emisora a otra y la voz machacona de una cantante, casi siempre la misma, se queja frecuentemente de heridas que no acaban de sanar. La melodía se repite, para desesperación de la mano que mueve el dial. El dueño de la mano tiembla, convulsiona, cuando al llegar a la frecuencia de Radio Reloj, el locutor de la emisora informativa, entre tic tac y tic tac, anuncia triunfante que a petición de los oyentes dictará la letra de una canción… La misma canción.

 

Popularizado con gran éxito por el Conjunto Nacional de Espectáculos en los pasados años 80, el chiste anterior pudiera ser plato fuerte de cualquier programa humorístico de este 2007, quizás con otro tema musical y otro intérprete. A juzgar por los resultados de una encuesta periodística aplicada por BOHEMIA entre 337 compatriotas de todas las regiones del país, la reiteración y la poca variedad de la música que se pasa por la radio es el asunto que más fastidia a los oyentes cuando recorren las frecuencias radiales.

 

"A veces he escuchado la misma canción cuatro veces, en emisoras diferentes, durante la hora que me demora el viaje en botella de mi casa a la universidad", relata Yanet López, estudiante de Derecho en la capital. "Y lo peor es que casi nunca me gusta", remata.

 

Interrogados sobre si estaban satisfechos con la programación musical de la radio, muy pocos entrevistados optaron por las evaluaciones absolutas. La mayoría, el 62,2 por ciento de la muestra, se mantuvo en los términos medios y respondió: "A veces". Al precisar por qué, la primera razón, prácticamente sin espacio para la competencia, fue que "se repite mucho la misma música".

 

Este equipo lo comprobó con sus propios oídos, tras monitorear durante los meses de julio y agosto las ofertas musicales de varios programas estelares de emisoras nacionales y capitalinas (Frecuencia Total, Visión, Juventud 2000, Disco Fiesta 98 y Mezcla). Prácticamente no hubo diferencia entre las melodías más radiadas en unos y otros programas. La lista resultante coincide bastante con la de los doce intérpretes y autores más difundidos por el sistema nacional de la radio, entre enero y junio de 2007, según estadísticas del propio Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT).

 

Curiosamente, difiere bastante con los diez temas musicales que los encuestados de BOHEMIA quisieran escuchar cuando mueven el dial. Ojalá, de Silvio Rodríguez, capitalizó la selección de los entrevistados, seguida de Tras tus pies, del dúo Buena Fe; Yolanda, de Pablo Milanés; Lágrimas Negras, clásico del Trío Matamoros, y una más contemporánea, Y yo no sé por qué, de Pedrito Camacho y el Clan. Esta última pieza sí clasificó en todas las listas. Habría que preguntar a Pedrito si sabe por qué.

 

Clara Diego, sin embargo, tiene muy claro por qué votó con ambas manos por Lágrimas Negras: "Las personas mayores también tienen derecho a escuchar la música con más años", defiende.

 

El reclamo de esta habanera de Güines podría ser el de poco más del 17 por ciento de la población cubana, que ya pasa los 60 años. Y valdría la pena tenerlo en cuenta para el futuro, pues la velocidad con que en este país van apareciendo las canas no es solo tema del mundillo demográfico: es fácil apreciarlo en las consultas de gerontología, el envejecimiento de la fuerza laboral y, como demuestra este estudio, hasta en los sondeos de preferencias musicales.

Una anciana teje junto a la radio

 

Por si fuera poco, en este segmento de población suelen incluirse los cubanos que probablemente más radio escuchan. Al estar jubilados y pasar mucho tiempo en casa, la radio se convierte en compañía casi permanente. Entonces no es válido diseñar las ofertas musicales solo a imagen y semejanza de los más jóvenes.

 

Desde Bayamo, Yaimara Pérez Reyes, especialista principal de comunicación del Centro Provincial de la Música de Granma, está de acuerdo con tal análisis.

 

"La población está segmentada en grupos etáreos. Pienso que las radioemisoras deben realizar estudios para conocer los verdaderos gustos y necesidades de los oyentes", sugiere. "No siempre coincide la difusión de la música con los gustos del público."

 

Su aseveración no está traída por los pelos. Una investigación sobre preferencias musicales desarrollada en ese territorio oriental, le confirmó que, por ejemplo, la música coral, la de la década prodigiosa y la trova cubana de todos los tiempos y edades se piden mucho por el público. Sin embargo no son de los más habituales en las emisoras.

 

Las muchachas de Sexto Sentido no tienen prisa. "Si tenemos que esperar otros diez años para que nos conozcan lo preferimos así. Nos da mucha alegría que la gente nos felicite en la calle por el trabajo que hacemos aunque no nos escuchen por la radio."

 

Pero, a la vez, aseguran que no es pretender mucho tratar de estar en los medios de difusión y subrayan la responsabilidad que estos tienen en la formación del gusto y los valores culturales de quienes los escuchan. "La persona está en la calle, en su trabajo o escuchando la música en su carro y es la que van a pedir luego cuando quieran divertirse."

 

En entrevista reciente a esta publicación, Robertico Carcasés, director de Interactivo, también soñaba con que muchas más personas en Cuba supieran de ese novedoso proyecto. "Sería muy importante por el respeto que siento por nuestro público, que sabe mucho de música y posee una cultura capaz de entender lo que suceda desde el punto de vista sonoro."

 

Lo que quizás no saben estos músicos es que muchos oyentes piensan como ellos. Lo confirmaron las personas que esta revista interrogó: la nueva trova y la trova tradicional, baladas, rock, jazz, y música fusión al estilo de Interactivo, en ese orden, son géneros musicales que quieren escuchar más, aparte de los diez temas de sus desvelos.

 

Aparato de radio por medio, muchos oyentes —y músicos— vuelven la vista a los directores de espacios musicales.

 

"Es como en la telenovela Oh, La Habana. Al Fipper y a otros jóvenes les gustaba el rock, pero en el programa se ponía solo la música que le gustaba a Facundo Martiatu", se queja Dairon Fleitas, un espirituano de 18 años.

 

Con él coincide Javier Rodríguez, director de la banda Extraño corazón. Es el director del programa quien decide "si te pone o no y la frecuencia con que te pone", asevera. "Si él quiere y le gusta de verdad tu música, te hace famoso en menos de quince días, porque te convierte en hit una cancioncita. Eso te da cierta presencia en el espacio y te puede catapultar a otros programas."

Interactivo, grupo musical cubano

 

Para Gersom Pineda, del Grupo Onda Libre, perteneciente a la Empresa Benny Moré, cuando los medios de difusión promueven piezas de poca calidad "moldean a la gente y después cuando se hacen trabajos musicales que valen la pena, con buenas letras y música, la gente no los entiende".

 

Robertico Carcasés, sin embargo, confía en el talento y en las raíces de buen gusto musical de los habitantes de esta Isla. "Tocamos un tipo de música difícil de entrar en los cánones del mercado, pero que no deja de ser popular. A nosotros nos siguen quienes quieren la diferencia y ese público no es pequeño. También las personas se saturan de lo mismo y aunque lo disfruten, en el subconsciente siempre desean oír melodías distintas, canciones con contenido."

 

Que me pongan salsa… y algo más

 

Los oyentes censuran la insuficiente variedad de géneros y números musicales, los artistas se quejan de que no se les promueve adecuadamente, los centros provinciales de la música lamentan no poder difundir en las emisoras nacionales el talento de sus territorios. Con tan pesado equipaje, BOHEMIA abordó a críticos musicales, directores de programas y disqueras.

 

Según el crítico Guille Vilar, director de Juventud 2000 (Radio Progreso), "no hay un balance de géneros en la radio. Existían antes programas para música cubana tradicional. Se quitaron, para ‘modernizar’ el medio y darle más espacio a la juventud. Esos géneros perdieron su espacio".

 

Su colega Lázaro Sarmiento, director de Disco Fiesta 98 (Radio Ciudad de La Habana) afirma que debiera existir mayor número de programas especializados. "Así los adultos mayores no tendrán que sufrir, junto a Una rosa de Francia, el reguetón fusionado La mujer del pelotero que tanto gusta a las nuevas generaciones. La mayoría de los programas se han diseñado para complacer tantos intereses y preferencias (casi con estructuras de discotecas variadas) que prácticamente no existe el programa personalizado para un gusto particular. Únicamente dos emisoras en Cuba tienen un perfil bien diferenciado: Radio Enciclopedia y la legendaria CMBF."

 

En igual cuerda, habría que añadir Radio Siboney, de Santiago de Cuba.

 

Para promover a los músicos, las emisoras ante todo necesitan discos profesionales, de calidad. Yaimara Pérez Reyes, especialista principal de comunicación del Centro Provincial de la Música de Granma, reconoce que dicho Centro "no cuenta con las condiciones técnicas mínimas requeridas para efectuar grabaciones. Y no podemos utilizar los sellos disqueros porque cobran mucho y siempre están copados de trabajo".

 

Los espacios radiales se sostienen fundamentalmente con los envíos de la Dirección de Música del ICRT (Instituto Cubano de Radio y Televisión), discos facilitados por las disqueras y los que llevan los propios intérpretes. Estos últimos no siempre poseen la calidad imprescindible y antes de salir al aire deben ser aprobados por comisiones en cada emisora.

 

"Tenemos que pasarnos la vida buscando música —declara Ramón Espigul, director de Frecuencia Total (Radio Rebelde)— porque los envíos del ICRT son muy buenos pero no cubren las necesidades. A veces un tema de Bamboleo o de Buena Fe en dos meses se te quema."

 

Espectáculos y bailes populares suelen promover piezas musicales de poca calidad y pésimo gusto

 

Iguales congojas padece Luis Ríos Vega, director de Visión (Radio Rebelde), quien en una semana coloca de 300 a 400 números "y un envío del ICRT cuando más trae 80 números".

 

Ni la digitalización ha podido con las carencias. Desde que los estudios de Radio Progreso poseen computadoras, los realizadores de programas cuentan con más intérpretes a su disposición, pero con una cifra reducida de números musicales por cada uno, pues la memoria de las máquinas no permite más.

 

Amén de las limitaciones materiales, "no existe una política coherente de difusión musical", opina Yanetsy Terry Gutiérrez, directora del Centro Provincial de la Música de Granma.

 

Criterio coincidente sostiene Ilse Bulit, periodista especializada en la crítica radial: "Existen conceptos y regulaciones sobre la difusión de la música, los cuales quedan por escrito, se discuten en reuniones. No obstante, dada la vorágine de la radio, su cumplimiento depende de los ejecutores. Junto a quienes sí cumplen con su responsabilidad cultural, existen realizadores que patinan en la tentación de caer simpáticos y para ello complacen en todo a los radioescuchas. Algunos pueden ceder a otras tentaciones: invitaciones, regalos; y en sus programas se radiarán los discos de los artistas proveedores".

 

Si incluso entre los más honestos y capaces es inevitable, como reconocen los directores entrevistados, que incida el gusto personal a la hora de escoger los repertorios, poco puede esperarse de quienes carecen de la preparación idónea o ceden a otros anzuelos.

 

"Al escuchar ciertos programas radiales -comenta Guille Vilar- te das cuenta de que esas personas no tienen el nivel profesional adecuado. Para ser un buen director musical no basta con saber de música, tienes que vibrar con la cultura de tu país, tu historia; interesarte por la plástica, la literatura, el medioambiente; tener sensibilidad artística.

 

"Poner música no es poner cualquier cosa, hay que pensar siempre en el oyente diverso. Algunos programas basan su producción musical en lo último que está sonando; eso es un peligro, pues repiten mucho la música y llegan a un sector del público nada más. Entonces se crea el círculo vicioso de que tú me pides porque yo te doy, yo de doy porque tú me pides."

 

Lo más "pegao"

 

Supuestamente, las listas de éxitos reflejan lo que el cubano desea escuchar en la radio. Sin embargo, ¿qué oyentes, y cuántos, solicitan números musicales a las emisoras? Aunque aún faltan estudios profundos al respecto, parece ser un segmento no demasiado amplio de la población.

 

Según Lázaro Sarmiento, "en la actualidad muy poca gente escribe a los programas de radio y no todo el mundo llama por teléfono". Ante la competencia de la televisión, las grabadoras y computadoras, los CD y DVD, las discman y los mp3, "la radio se queda atrás en cuanto a la difusión de la música. Es muy difícil que en nuestros días existan programas con una influencia como la que tuvo en su momento Nocturno de Radio Progreso".

 

Hasta en programas de alta audiencia, cuyos teléfonos "no dejan de sonar", las llamadas no siempre son de fiar. A veces los propios músicos ponen a sus parientes y amigos a solicitar números que acaban de entregar a la emisora. Como asevera el director de Juventud 2000, "las llamadas no necesariamente determinan lo que el pueblo escucha, lo que le gusta. En la música hay distintas Cuba, está la de los Orishas, la de Silvio…" y la Cuba de la música de concierto, que también tiene muchos seguidores, como Gustavo Ferrer, promotor de una Casa del Joven Creador.

 

No existe un modo único de confeccionar las listas de éxitos. Cada emisora y realizador lo hace a su manera. Unos introducen en la computadora todas las producciones musicales de cada programa y luego semanalmente le piden a la máquina los diez temas que más se repiten. Otros prefieren compartir el protagonismo con los radioescuchas y preparan el hit parade según su apreciación personal de lo que se oye en la calle y las solicitudes telefónicas.

 

A pesar de las críticas, una parte de los realizadores y también de los oyentes las defiende a capa y espada. "Quizás me pueden discutir que el uno no es el uno, que el cinco no es el cinco, pero los diez que están en la lista son los diez que están sonando en el país", afirma el director de Visión, Luis Ríos Vega. Mientras, Guille Vilar considera que tales listas son necesarias, pues "crean ilusión en el oyente, los hacen sentir parte del programa"; no obstante, reconoce: "Son inexactas, tienen un margen de error que depende del conocimiento que tenga el director, su experiencia, su olfato, su sentido de la ética".

 

Algunos especialistas en radiodifusión consideran que convergirán gustos y valores de la cultura nacional cuando se consolide la formación ética y estética de los realizadores. Otros llaman a incrementar las medidas de control por parte del ICRT y piden que las empresas discográficas influyan de alguna manera en cómo las emisoras trasmiten sus producciones.

 

A todos queda claro que la solución no está solo en simplemente indicar qué proporciones de música cubana y extranjera se trasmite. Sin dejar de proteger lo nacional, los parámetros deben ser la variedad y la calidad. Por ello aboga un documento conjunto del Ministerio de Cultura y el ICRT. Hasta ahora el beneficiario más visible de su aplicación han sido los canales televisivos.

 

En entrevista concedida a esta revista, pocos meses atrás, el viceministro de Cultura, Abel Acosta, se mostró optimista: "El panorama sonoro de los medios empieza a cambiar".

 

No solo creatividad

 

La radio cubana, subsistema del ICRT, cuenta con 91 emisoras, diseminadas por todo el territorio nacional, y trasmite unos dos millones de números musicales al año. ¿Cómo y quién decide cuál música sale al aire? Rolando Álvarez Estévez develó algunas claves.

Rolando Álvarez Estévez, director de Música de la Radio Cubana

 

 

"La política musical del ICRT está amparada por una resolución que contempla la difusión, las características de los programas, la presencia de todos los géneros. Se trata por todos los medios de equilibrar esa programación, que depende fundamentalmente del director de la emisora con su equipo de realización.

 

"Estamos trabajando muy seriamente en los perfiles de las emisoras. No tienen por qué parecerse unas a otras. Siempre hay que tomar en cuenta las preferencias de la población, pero no hacer al dedillo lo que determinados grupos o sectores quieran. Sería un error."

 

-Directores de programas y diversos especialistas creen que en la radio está ocurriendo una suerte de círculo vicioso: se da a conocer determinada música; luego, las personas llaman por teléfono pidiendo que se repita y como no se transmite otra, pues se vuelve a pedir una y otra vez.

 

-No hay motivo para que suceda. Existe música en las fonotecas para ofrecer variedad y calidad. Nosotros contamos con lo que producen las disqueras —siempre nos llega— y con lo que individualmente graban los músicos.

 

-Y lo aceptan...

 

-Lo aceptamos si los textos, la interpretación, y la grabación desde el punto de vista técnico, tienen calidad. Nuestros especialistas evalúan esas grabaciones.

 

-¿Conspira contra la deseada variedad un mal uso de archivos y fonotecas?

 

-No tiene por qué estar pasando. Estamos en un proceso de capacitación de las fonotecarias. Además, se les incrementó el salario y se elevaron los requisitos de superación para acceder a esas plazas. Esta dignificación salarial, social y profesional, ayuda a que esa actividad se haga mucho mejor. En la superación también incluimos a directores, asesores y otro personal de la radio.

 

-¿Entonces son los directores de los programas el eslabón donde se frena la variedad de la música que trasmite la radio cubana?

 

-Creo que sí. Y no es un problema de responsabilidad, no se trata de eso. Incide la creatividad, y el conocimiento del medio, que a veces puede fallar.

 

-¿Cómo se definen las listas de raiting?

 

-Cada día tenemos que pensar en cómo hacemos un raiting o hit parade, qué intereses, gustos y tendencias recoge; si en realidad obedece a un estudio sociocultural que genere información veraz. Un hit parade no se puede confeccionar por llamadas telefónicas.

 

-¿Es difícil para los músicos no residentes en la capital acceder a las emisoras nacionales?

 

-Tenemos otro problema grave: déficit de grabaciones. El ICRT no graba música, a excepción de programas muy puntuales. Si se grabara más, tendríamos mayor variedad a la hora de transmitir. En estos momentos, por ejemplo, a todos los directores de emisoras se les ha indicado que graben música campesina en aquellos programas donde la transmiten en vivo; porque escasos grupos musicales campesinos poseen grabaciones y, por tanto, falta variedad a la hora de difundir esa música autóctona.

 

"Hoy estamos indagando en el país cuántas emisoras tienen posibilidad real de grabar. Eso nos daría la posibilidad de hacerlo con algunos grupos, muy buenos, de los territorios. Las disqueras están haciendo un esfuerzo enorme, pero ahí también están involucrados recursos, financiamiento.

 

"Hay emisoras atípicas, con perfiles completamente diferentes al resto. Sobre todo en CMBF (música sinfónica, lírica, zarzuela) y Radio Enciclopedia, el gran problema es que la cantidad de música cubana sinfónica grabada es mínima. CMBF se encuentra en situación delicada, y eso enlaza con el asunto de la repetición, ya que tiene aproximadamente solo un diez por ciento de música cubana grabada en sus archivos. Lo interesante es que la audiencia y la demanda crecen día por día."

 

-¿Qué papel corresponde a la radio para proteger o enriquecer la cultura cubana?

 

-Cuando podamos hacer producciones de carácter más cultural, además de lo comercial, estaremos promoviendo importantes valores. Tenemos que potenciar mucho más algunos géneros que son muy nuestros y por el camino que van pudiéramos perder: la cancionística cubana, el bolero, los ritmos que nos dieron prestigio internacional, como el cha cha chá, la conga.

 

"Nosotros hemos dado un modesto salto de calidad en cuanto a la presencia de la música cubana en la programación del país. Esa cubanía se ha venido imponiendo por su calidad. Entre enero y julio de 2007, doce autores e intérpretes cubanos son los que aparecen como los más difundidos por la radio a nivel nacional. La conga de Sur Caribe triunfó, por ejemplo, porque tuvo calidad, fue creativa y logró una excelente instrumentación.

 

"Para nosotros, lo más importante son los valores que tenemos que transmitir. Y eliminar de nuestro contexto la chabacanería, el mal gusto, la banalidad, lo que deforme en vez de formar. Si la cultura es y debe ser el escudo de nuestra nación, tenemos que defender la cultura, con creatividad, superación, preparación..."

 

Fuente:   revista Bohemia.

 

Por TANIA CHAPPI y DIXIE EDITH,  con la colaboración de los estudiantes de periodismo HELEN HERNÁNDEZ, LIRIANS GORDILLO, CARLOS A. GONZÁLEZ y LÁZARO GONZÁLEZ

(cultura@bohemia.co.cu)

(14 de diciembre de 2007)

Libro de Iris Dávila es un tributo a la radio

Libro de Iris Dávila es un tributo a la radio Un homenaje a la Radio Cubana, al periodismo hecho por mujeres en Cuba y a las madres, significa el volumen Delirio de periodista de Iris Dávila.  Desde las páginas del título, publicado por Ediciones UNIÓN, Iris nos descubre también la dignidad del quehacer de una parte importante de creadores que deben ser reconocidos por su aporte a la cultura nacional. Eliades Acosta Matos, jefe del departamento de Cultura del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, afirmó que se trata de un libro de periodismo muy bueno, pues nos revela una mujer fuerte, apasionada, que diserta acerca de temas escabrosos ya en 1942, durante la II Guerra Mundial, en la sociedad cubana mojigata y prejuiciada. Es el caso de Una oración a Martí: la niña de Guatemala.

La madre se nos presenta desde el artículo La Universidad que quiero para mis hijos: Yo quiero que mis hijos asistan a una universidad que tenga la calle dentro y que les haga mirar hacia la calle (…) Una universidad que no lleve de la mano únicamente por los caminos de la ciencia escrita, sino que al mismo tiempo prepare el noble y obligado ejercicio del civismo y la dignidad.

Acosta Matos significó de este material publicado en 1957, la fuerza y la claridad conceptual en la observación del momento y cómo vislumbra el futuro de las universidades en la Isla.

Hallamos además, dijo, el nexo entre bondad, belleza y conocimiento, la valentía de expresarse en medio de un sistema de castas, aclaró. Asimismo, reconoció el aporte que hace la escritora, con honestidad y valentía, en el estudio del folletín, las telenovelas, los seriales radiales, y el melodrama.

El título recoge un análisis acerca de Senda de Gloria, que relata con grandes aciertos la epopeya mexicana, así como de los diálogos en Doña Bella, la archiconocida serie televisiva brasileña.

Delirio de periodista es una pequeña selección de artículos, crónicas, entrevistas, críticas a programas de televisión, y reseñas literarias aparecidas en publicaciones cubanas a lo largo de más de seis décadas de trabajo. El País gráfico, Vanidades, Bohemia, Mujeres, Juventud Rebelde entre otros medios, difundieron sus trabajos periodísticos.

Carlos Lage Dávila, uno de los tres hijos de la autora, ofreció las gracias a este encuentro, e igualmente agradeció a la abuela, como le llaman familiarmente, por haber provocado con su vida las palabras que se han expresado.

Iris Dávila Muné nació en Güines en 1918. Realizó estudios de derecho, periodismo, literatura y psicología. Es reconocida dentro y fuera de Cuba, como creadora de seriales para la radio y la televisión.

Sus guiones para los espacios Divorciadas y Por los caminos de la vida en la radio; mientras, Una luz en el camino, en la televisión, suscitaron grandes audiencias, con altos vuelos artísticos.

Es autora del cuaderno para niños En un submarino de cristal (1986), de la Editorial Gente Nueva y la compilación de cuentos Intimidades (1998) de la Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado y proyectos especiales del Instituto Cubano del Libro. Es Premio Nacional de la Radio (2003) por la obra de toda la vida.

Escritor cienfueguero entre los finalistas de premio internacional “Margarita Xirgu”

Escritor cienfueguero entre los finalistas de premio internacional “Margarita Xirgu”

El escritor cienfueguero Fabio Bosch Hernández con su obra “Filósofo por cuenta propia”, se ubicó entre los finalistas del Premio Margarita Xirgu, convocado por la Agencia española de Cooperación Internacional junto con Radio Exterior de España, para estimular la creación de autores de obras y guiones dramáticos provenientes de España y de los países iberoamericanos.  El premio fue otorgado a la obra “El Emir y la máquina”, del dramaturgo español Francisco García Quiñonero Fernández, mientras como finalista estuvieron el cubano Fabio Bosch y el escritor aragonés Ángel Navas Mormeneo por su obra “Amor oscuro”.

El premio que auspicia la Agencia española de Cooperación Internacional y Radio Exterior de España, ayuda a fortalecer el intercambio cultural en el campo radiofónico, a fin de incentivar la creación en esa especialidad de la comunicación.

Aunque el prestigioso concurso aclara que no podrá otorgarse el premio a más de una obra, el jurado puede proponer, junto a la obra premiada, una o varias como finalistas cuando por su mérito y calidad lo merezcan y éste precisamente fue el caso de los autores Ángel Navas y del cubano Fabio Bosch.


Estas obras finalistas podrán ser retransmitidas y publicadas por Radio Nacional de España, y la Agencia Española de Cooperación en las mismas condiciones que la obra premiada.

Nocturno cumplió 41 años

Nocturno cumplió 41 años

Se acaban de cumplir 41 años del programa musical "NOCTURNO", nacido y vigente en la emisora Radio Progreso con el tema musical "la chica de la valija", del italiano Fausto Papetti.

A partir de aquel instante "NOCTURNO" se convirtió en el acompañante permanente de la inmensa mayoría de los cubanos que participaban en las grandes movilizaciones y jornadas productivas, tanto en la agricultura como en la industria, en las escuelas en el campo, en la forja del amor de incontables parejas. En fin, en esos lugares como en escuelas en el campo, campamentos cañeros y en unidades militares se hacían grandes grupos que rodeaban un radio, y en silencio, hacían suya cada canción de "NOCTURNO".

No es exagerado decir que numerosos temas musicales de dicho espacio fueron asimilados por una generación de cubanos que fuera marcada por ese programa. "NOCTURNO" fue desde un principio uno de los pocos programas que sin identificarse se conocía de inmediato.

Es más, en una etapa, cumplió la función de convertirse en una ventana cubana por donde penetró lo mejor de la música internacional que se sumaba a lo mejor de la música cubana. Autores e intérpretes como Miguel Matamoros, Juan Formell, Juan Almeida, César Portillo de la Luz, Elena Burke, José Antonio Méndez, Omara Portuondo, Silvio Rodríguez, Pablito Milanés y muchísimos otros eran y son escuchados en el horario de "NOCTURNO". Sin lugar a dudas, en términos de identidad de imagen, a "NOCTURNO", siempre lo ha identificado su música, sus voces.

La balada, el pop y otros géneros musicales han sido seleccionados con gusto, maestría y respeto al oyente por parte de los realizadores de dicho espacio radial. Otro éxito indudable de "NOCTURNO " es haber imbricado, desde un principio, y armoniosamente, la música con el mensaje literario y a través de éste, la poesía. O sea, la poesía como expresión de un mensaje musical-literario en que han estado presente obras de Martí, Neruda, Machado, Miguel Hernández, Rubén Darío, Guillén, Mario Benedetti y Thiago de Melo, para citar algunos ejemplos.

 Razones de peso en el orden de la realización de un programa musical como "NOCTURNO" es lo que hace posible mantenerse en el gusto y preferencia de diferentes grupos etarios de la población cubana. Su línea evidentemente romántica, la calidad indiscutible de sus excelentes conductores, de sus declamadores, sus asesores y directores, hacen que al recordar la primera emisión de "NOCTURNO", síntamos hoy, salvando el tiempo y la distancia, ese recuerdo agradable que se escuchara por primera vez en agosto de 1966. 

De entonces a la fecha varios han sido los temas musicales para la presentación de "NOCTURNO". Recordemos a " Yo soy así", de los Pasos; " La playa, el mar, el sol, el cielo y tú", de los Fórmula V, "Dime que me quieres", de Roberto Jordán; "Coge mi mano", y " Es muy fácil", de los Mitos; "Oh, Oh, Ah, Ah,", de Los Ángeles y desde 1981, "Ser lo que espera", de los Dan y de la autoría de Alberto Vera. Indiscutiblemente, "NOCTURNO" ha llegado a ser un clásico en la programación musical cubana. Fuente:  Por: Rolando Álvarez02 de Noviembre, 2007

Tomado de:  (Cubarte).-

45 otoños para nuestra Radio Enciclopedia

45 otoños para nuestra Radio Enciclopedia Radio Enciclopedia, la emisora cultural cubana para todos los momentos de la vida.  Con gran orgullo la Radio Cubana celebra este 7 de noviembre el aniversario 45 de la fundación de Radio Enciclopedia, una emisora de carácter nacional cuyo objetivo es el generar una programación basada en la música instrumental y que aporte a la cultura general integral de todos los cubanos. Ha sido Radio Enciclopedia una de las radioemisoras cubanas que han abogado por la calidad de vida y el quehacer educacional de los radioyentes, pues con la utilización de un lenguaje radiofónico diferenciado, logra cada día un espacio que la hace distinta y agradablemente sólida. Cuenta uno de los reportajes publicados en su sitio de Internet, que el Comandante Ernesto Che Guevara - que tenía sus oficinas en el mismo edificio donde primeramente transmitía esa radioemisora -, iba a escuchar música instrumental después de las 10 de la noche, y era muy común que solicitara el tema de La Cumparsita de Gerardo Hernán Matos Rodríguez, e interpretada por Ferry Tuzi. Mientras el Ché escuchaba música, jugaba ajedrez en la cabina de transmisiones con los compañeros y hablaba de su país (Argentina) y del Movimiento 26 de Julio. Aunque hoy es una emisora totalmente liderada por mujeres; pues de féminas son las voces identitarias de Radio Enciclopedia, no puede pasar este aniversario 45 sin que recordemos a Moreno de Ayala, Héctor Fraga, Aida Moreno, Rober Martin, Maria Cecilia Lima – aún en activo- y el inigualable Enrique Goizueta, maestro de locutores. Radio Enciclopedia es la única emisora en Cuba que posee un diseño de locución de voces exclusivamente femeninas. Esa sonoridad no sólo la identifica sino que le imprime mayor calidez a programas como Interludio, Media Hora con su Intérprete, Concierto a la Diez, Porqué la poesía, Gotas del Saber, La Tarde Contigo, Hola Aurora, Con cierta Edad, y Hacia las Estrellas. Edelsa Palacios Gordo, su actual directora, afirma al Portal de la Radio Cubana que la emisora Radio Enciclopedia late con el brío de la creatividad en cada jornada, es por ello que con orgullo su colectivo de sacrificados trabajadores, laboran denodadamente en los 19 programas que le han dado no sólo premios en los Festivales Nacionales de la Radio, sino el reconocimiento sindical más alto, al ser acreedores de la condición de Vanguardia Nacional durante 3 años consecutivos. Desde el año 2001 Radio Enciclopedia abrió sus puertas al mundo, y posee su sitio Web en Internet, asimismo transmite en Audio Real, y posee dos importantes premios internacionales en concursos de programas de radio del Caribe, por la calidad de la programación, el alto nivel de audiencia, y la preparación y profesionalidad de sus realizadores. Hoy día el Sistema Nacional de la Radio Cubana no concibe un importante acontecimiento cultural en el país, y la transmisión de grandes conciertos de nuestros más prolíferos artistas, sin que participe Radio Enciclopedia. En este 7 de Noviembre, todos los radialistas deseamos a esta emisora sui géneris: Salud, y larga vida! Saludos de los amigos del Mundo, a los realizadores de Radio Enciclopedia Fuente:  Por Maria Salomé Campanioni, periodista del Portal de la Radio Cubana

Disponible en: http://www.radiocubana.cu/noticias/noviembre_07/45_otonos_para_nuestra_radio_enciclopedia.asp

 

Festival de la Radio Cubana: EN EL REVERSO DE LOS PREMIOS

Festival de la Radio Cubana: EN EL REVERSO DE LOS PREMIOS A la radio cubana no le faltan voces, pero no hay peor sordo que el que no quiere oír. Tal vez, obnubilados por los premios de cada año, el Festival de la Radio se ha resistido a ver el reverso de sus propios galardones. Y lo peor, pretende erigirse en el Top-Ten de la programación radial en el país.

Esa consideración ha viciado el objetivo del Festival y es la causa de tanto desaguisado.

Treinta Festivales son suficientes para el análisis.

Comencemos por las bases. En ellas se establece que los programas a concursos deben haberse transmitido en una fecha determinada, pero ahí está la primera trampa. ¿Quién controla que efectivamente sea así? ¿A quién le interesa apegarse a esas bases? ¿En la práctica, es posible hacerlo en las mil y una categorías convocadas?

Muchos programas ganadores (¿quien lo ignora?), son resultado del “laboratorio”, de largas horas en los estudios buscando la perfección. No han sido transmitidos en el lapso señalado, incluso algunos no han sido transmitidos en absoluto, sino que se les acomoda en una fecha, a discreción.

En un concurso de prensa escrita, por ejemplo, esto no pudiera pasar: la obra quedaría descalificada. Ningún autor podría enmendar lo ya publicado y luego enviarla a concurso. En la radio, evaluados y evaluadores cumplen un pacto de silencio: En las convocatorias a nivel de emisoras, municipio, provincia y nación, todos se hacen de la vista gorda.

¿El Festival se ha olvidado del carácter efímero de una puesta en bocina? Tal vez, sus caminos poco prácticos, son los responsables y generan en sí la burla de sus bases.

Si se admite que la práctica es el criterio de la verdad… ¿Por qué no se cambian sencillamente las bases y se termina con tanta incongruencia? ¿Por qué no se convoca a la participación de programas transmitidos o no?

La propia concepción del Festival propicia la trampa.

¿Habrá que buscar la espada para desatar el nudo?

Y es que el Festival de la Radio pretende formarse un juicio de la programación real transmitida en las emisoras, con los programas presentados a concurso, ignorando que varios de ellos no son los programas que se radiaron, aunque se llamen de la misma manera y en la ficha entregada, en el papel, cumpla “estrictamente” con las bases emitidas. He ahí, a mi entender, un error de procedimiento

Podrán decirme que no son todos, que los espacios dramatizados y algún que otro tipo de programas, han sido tomados de la transmisión efectiva… pero a estas alturas, desafortunadamente, la tendencia es otra: las emisoras liberan a sus realizadores de cualquier compromiso diario en pos de fabricar el posible programa ganador. Pregúntese a conciencia y se sabrá.

Digo más: el gigantismo de las convocatorias, insufla a esta fabricación de programas, en el afán de ganar un premio.

La paradoja toma el batón: a veces, no se convocan tipologías de programas que ya tienen arraigo, y sin embargo, se da espacio a temas especiales que “invitan” a la creación de programas, mas para complacer la convocatoria del Festival, que para responder a la necesidad de la audiencia.

¿Acaso es pecado querer presentar a concurso la mejor obra posible? No, de ninguna manera; mas el pasar gato por liebre, en materia de concurso, hablando en cubano, no tiene otro nombre que engaño (un autoengaño sin sentido, un engaño múltiple), aunque venga “envuelto” en no sé cuantas consideraciones.

Si se entiende un premio de la radio como el reconocimiento a un colectivo de realización, va mi aplauso.

Cada premio obtenido honra, y lo hace doblemente, cuando se ha conseguido a base del talento y entrega, a contrapelo de las carencias materiales, con la ayuda de una emisora vecina, pero…tomar los resultados del Festival de la Radio para evaluar, o acaso, aquilatar de una u otra forma la programación habitual es un dislate. Clasificar a toda una emisora o a una provincia, por el valor de los premios es, cuando menos, un exceso.

Es hora de buscar otros mecanismos (¿monitoreos más efectivos, nominaciones por territorio?...) que quiten al Festival ese peso extra que amenaza con hacerle zozobrar, que sacude el deseo de muchos de participar en él. Y lo dejen en la médula, un encuentro de arte radial.

Hay reticencia a admitirlo, pero lamentablemente así sucede.

El Festival se ha vuelto un agobio, una presión para realizadores y directivos. Quizá sea hora de revalorar su frecuencia anual. Se le ha dado tal relevancia que eclipsa al resto, al trabajo diario y consagrado de algunos… que no reciben premios.

Todo no acaba ahí.

El Festival de la Radio no debe confundirse con una gala de premiaciones; debía ser esa fiesta prometida; y sobre todo, un instante ideal de intercambio, de reflexión para mirar la radio por dentro, para mirarse. Mucha falta que hace.

El Festival de la Radio apostó a un bando inequívoco en la larga discusión de la radio esencialmente vista como arte o canal. Sin embargo, algunos han tomado el Festival como un pico, como un fin y no como una consecuencia, una derivación natural de lo que se hace cotidianamente.

No se ha creado ningún espacio que a nivel nacional transmita los programas ganadores (a menos de gestiones personales y eventuales) a pesar del viejo y justísimo reclamo de la gente de la radio y del seguro beneplácito de la audiencia. Eso vale más que un trofeo, un diploma o una cantidad de dinero.

Entonces, el Festival ganaría en coherencia y seguramente, de buena gana, muchos más quisieran estar representados en sus sesiones y concursos.

¿Y qué decir de la memoria? Se repite la necesidad de archivar los mejores programas. Sé que hay pasos, pero aún tímidos y aislados. A mi modo de ver, va faltando más recursos; pero también conciencia.

Es hora de dejar las lamentaciones sobre pérdidas irremediables y establecer pasos concretos para conservar lo mucho de valía que producen las emisoras cubanas. Es una tarea pendiente para todos, desde el nivel municipal hasta el nacional.

¿Habrá que seguir soñando con las radiotecas?

Si para algo debiera servir el Festival de la Radio, es para eso. Para discernir cuales son los espacios modélicos a seleccionar, sin que sean los únicos candidatos al archivo que los salve. Las nuevas tecnologías, seguramente simplificarían este proceso, sin pensar que todo está en la mano.

Vale recordar que aunque los concursos estén muy de moda (mediado más de uno por razones comerciales), la apreciación de una obra de arte tiene un carácter subjetivo; por lo tanto, el jurado somete la obra en cuestión a su arbitrio. Y ha de asumirse cada premio como una consideración, no como una regla.

Por otro lado, un asunto a reconsiderar, son los dictámenes de los programas no ganadores por parte del jurado del Festival Nacional. La mayoría, son personas prestigiosas, avaladas por un sólido trabajo en el medio, pero….¿hasta dónde será efectivo someterlos a estas consideraciones, en medio de largas sesiones de escucha?

Verdad es que se han buscado fórmulas para el festival, mas cada localidad tiene sus características y sus números. Eventualmente, estimular la competición por territorio puede tornarse desleal y hasta absurda. Un festival no es una carrera de cien metros planos.

El Festival de la Radio puede ser una guía; pero no debe imponer la dinámica a la programación radial cubana. En todo caso, ha de devenir de esa programación de manera natural.

Es hora de que el Festival de la Radio Cubana se detenga a observar el reverso de sus premios, so pena de formalismo, de irse desinflando y ser una caricatura de sí mismo.

Autor: Reinaldo Cedeño Pineda
Fuente: la isla y... LA ESPINA
Weblog de Reinaldo Cedeño Pineda... dedicada a la opinión... además literatura y temas de cultura general.
http://laislaylaespina.blogspot.com/search?q=festival+radio


Radio: ¿Lloga versus Festival?

Radio:  ¿Lloga versus Festival?

 

 A no dudarlo. La radio sigue siendo un medio entrañable para oyentes y creadores de las más disímiles edades, 85 años después de que fuera montada la primera planta radial en Cuba y que la 2LC (iniciales del pionero, Luis Casas Romero, y de Luis Casas Rodríguez, su hijo y principal colaborador) transmitiera, el 22 de agosto de 1922, un parte meteorológico en la voz de Zoila Casas Rodríguez, descendiente del notable músico cubano, lo cual la sitúa como la primera mujer locutora de América Latina.

Si décadas atrás, figuras de la talla de Félix B. Caignet, Alejo Carpentier, Jesús J. Gómez y Antonio Lloga —nombre que prestigia el recientemente finalizado Taller Nacional y Concurso de Radio Joven con 18 ediciones en Santiago de Cuba—, se ocuparon y preocuparon por hacer de la radio mucho más que un emisor de música y noticias, hoy junto a los consagrados permanecen los creadores que, abrazados por la Asociación Hermanos Saíz, se empeñan en que esta permanezca como una fiel, instruida y atractiva amiga de la familia cubana. Lo evidenciaron quienes se reunieron en la capital del Caribe entre el 17 y el 21 de septiembre pasados. Para ellos tan importante era la competición, la búsqueda del necesario reconocimiento o la escucha y análisis de los programas en concurso, como dialogar sobre lo que todavía puede y debe ser cambiado.

 

Por la profundidad y riqueza de los debates y por la calidad de las obras llegadas de casi todas las provincias del país, el Lloga in Memoriam demostró ser el más significativo entre los eventos y festivales de su tipo organizados por la AHS que se desarrollan en la Isla. Lo avala también el hecho de que la Dirección Nacional de la Radio haya estado representada en el mismo, un reclamo de los jóvenes del medio en otras citas del interior del país. Y, sin embargo, tengo la impresión de que todavía no se tiene plena conciencia de lo esencial de que quienes son responsables de la toma de decisiones estén aun más cerca de aquellos que en buena medida son el hoy y serán, sobre todo, el mañana de una radio que deberá parecerse con mayor frecuencia a estos tiempos de Internet, DVDs, mp3... ¿Será imprescindible entonces una invitación oficial de la AHS a la Dirección Nacional de la Radio para que esta se vea estimulada a participar en estos encuentros, si debería ser una prioridad? Creo que no, como tampoco me parece lógico que un director vete la asistencia de sus jóvenes trabajadores cuando a todas luces es un espacio genuino de superación, máxime en momentos en que han surgido tantas emisoras de nueva creación, cuyas plantillas obedecen en ocasiones a las emergencias.

 

Por otra parte, idear la obra que desde la experimentación logre conectarse de un modo eficiente con los diversos auditorios es un sueño que se ha transformado en pesadilla para algunos, quizá más interesados en encontrar lo supuestamente «novedoso», pero que a veces se alejan de lo principal: intentar ser émulos del filósofo Descartes por aquello de pienso, luego existo, lo que en este caso se podría «traducir» como: comunico..., algo que al parecer no tienen muy en cuenta, en ocasiones, quienes se afanan en crear programas para certámenes al estilo del Festival Nacional de la Radio, los cuales enamoran a jurados pero poco tienen que ver con lo que radian las emisoras, además de que en raras ocasiones se transmiten.

 

Por esa y por otras razones, el mencionado festival estuvo varias veces en el tintero. Y es que, al decir de los presentes, este no despierta muchas ilusiones y sí presión sobre los creadores con tal de quedar bien y que no se dificulte la emulación. Es así como aparecen los inevitables programas «in vitro», sin que nos preguntemos dónde está la causa de tal rechazo. De igual manera, el quehacer de los asesores fue objeto de debate, a partir del peligro que puede representar el hecho de que el salario que se perciba por esta ineludible labor esté sujeto a la cantidad de programas analizados.

 

Una vez más estos jóvenes reclaman que los programas galardonados en este o en otros concursos sean difundidos de oriente hasta occidente, para lo cual se podría seguir el ejemplo de la televisión, que pone en pantalla las más válidas propuestas de los telecentros en los cuatro canales nacionales, sobre todo en el verano.

 

Así, las emisoras nacionales podrían programar, por ejemplo, la serie documental Huellas, de Harold Santana Gaínza (CMKC, Santiago de Cuba) y Voces: el color de la voz, de Arilis Barbán Leyva (Radio Camoa, La Habana), ambos Gran Premio Lloga. Asimismo, solicitan que reaparezca la desaparecida beca de creación Diámetro (o alguna similar) dirigida a los realizadores radiales, quienes con frecuencia desconocen también que existe un premio como el Tomás Gutiérrez Alea, el cual incluye a la radio en su convocatoria.

 

Por la pasión que desbordó cada jornada de un Santiago siempre hospitalario es evidente que todavía la radio ocupa un lugar determinante en el día a día de los cubanos, y se ha convertido en el centro de estos jóvenes creadores ansiosos por llegar a convertirse en ese hombre o mujer radio, empeñado en hacer nacer un producto radial que, explotando todos los recursos del lenguaje del medio, se aproxime más al arte y no pase inadvertido; un producto que nos atrape y nos recuerde que escuchar también es un placer.lenguaje del medio, se aproxime más al arte y no pase inadvertido; un producto que nos atrape y nos recuerde que escuchar también es un placer.

 

Título original:  Comunico, luego existo

 

Por: José Luis Estrada Betancourt

 

Correo: joselestrada@jrebelde.cip.cu

Disponible en: http://www.juventudrebelde.cu/cultura/2007-09-26/comunico-luego-existo/

 

De la Mil Diez salió todo el mundo

De la Mil Diez salió todo el mundo

Poco antes de morir, el compositor boricua Tite Curet Alonso, autor de la Tirana y Puro teatro, cantadas por La Lupe, visitó a Cuba. En conversación con este reportero evocó su visita al cementerio de Colón “para depositar flores en las tumbas de mis amigos Roberto Espí y Pacho Alonso”. También recordó a una emisora hoy olvidada la Mil Diez: “Que nos ayudó mucho a todos”, dijo.

 

Transcurre 1943, cuando surge ese medio de información masiva con el rótulo de Canal Libre Internacional. Faltan dos años para que termine la Segunda Guerra Mundial y algunas fuerzas de ideología marxista hacían coalición con los gobiernos en el poder, como fue el caso del Partido Socialista Popular (Comunista), eso dio un respiro, eso dio Mil Diez y el periódico Noticias de Hoy.

 

La actriz Gladys Zurbano, con solo 17 años de edad era estrella naciente de la Corte Suprema del Arte, un concurso como Operación Triunfo que dio a conocer a talentos que luego engrosarían el altar de la cultura nacional como Rosita Fornés o el ex Van Van, Pedrito Calvo.

 

Ella sería una de las fundadoras de Mil Diez y de eso trata esta entrevista.

 

-¿Podría hablarnos de su relación con esa emisora?

 

-Yo trabajaba en Teatro Popular a petición del gran dramaturgo, actor y animador cultural cubano Paco Alfonso (1906-1990), uno de los más importantes de la isla, que montaba la pieza satírica Tururé Ñan Ñan, del escritor Carlos Montenegro (1900-1980).

 

"La presentamos en la Sociedad de Torcedores, una explanada cerca de donde está hoy el Hospital Hermanos Ameijeiras y el Teatro Martí. El objetivo era recaudar dinero para Mil Diez que tomaría ese nombre por los kilociclos, en el mismo centro del dial".

 

"Ya después contaría con un rating tremendo en base a sus temas, artistas y los políticos que iban allí".

 

-¿A qué artistas recuerda en su nómina?

 

-A Olga Guillot, esposa del locutor y director Ibrahim Urbino, que era el mejor cotizado de Cuba antes de hacerse cargo de Mil Diez. También me acuerdo de Benny Moré, Celia Cruz, Bebo Valdés, el padre de Chucho, el de Irakere, Bebo fue pianista de la emisora, Elena Bourke, Omara Portuondo, César Portillo de la Luz, José Antonio Méndez, Frank Emilio, Raquel Revuelta, Ricardo Dantés, Bellita Borges, Elvira Cervera… Eran muchos y muy valiosos. ¡Ah! Harold Gramatges, González Mántici, Adolfo Guzman, Julio Cueva...

 

"También escribían o andaban por allí escritores de gran prestigio como Nicolás Guillén, Félix Pita Rodríguez, Carlos Montenegro, Manuel Navarro Luna".

 

-¿Qué recuerda de Olga Guillot?

 

-Muy bonita, tremenda voz, algo vulgar.

 

-¿Y de Celia Cruz?

 

-Era guarachera, pero muy decente. Déjeme decirle, no comprendo cómo la gente puede cambiar tanto y negar lo que una vez fueron. Se trata de algo que me duele íntimamente.

 

-¿Cómo era la vida en la Mil Diez?

 

-Los espacios eran disímiles. Dramatizados, musicales, noticieros, política, creo que tenía un excelente balance y por eso fue una radio muy popular.

 

"Contaba con escritores del prestigio de Félix Pita Rodríguez, Carlos Montenegro, Marcos Becaras, maestros como Enrique González Mántici, Félix Guerrero, Adolfo Guzmán y Obdulio Morales".

 

"En Mil Diez nació el grupo Loquibambia con Frank Emilio, Omara Portuondo, José Antonio Méndez, el cantante Leonel Bravett que imitaba a Nat King Cole, el guitarrista Alberto Menéndez".

 

"Hacían música americana y filin. Esos muchachos eran pobres y no tenían donde ensayar y por eso la emisora era un refugio para que estuvieran haciendo su música hasta altas horas de la madrugada. Casi todos pasaron a la historia de Cuba".

 

"Manolo Ortega, el famoso locutor, bautizó artísticamente a Omara como Omara Brown".

 

-¿Conoció a los políticos?

 

-Sí a Blas Roca, Marinello, Lázaro Peña y la esposa, Tania Castellanos, Salvador García Agüero y Jesús Menéndez que era muy elegante y estaba casado con una prima de Elvira Cervera.

 

"Recuerdo de Lázaro su voz, las pausas geniales aquellas, sus consejos".

 

-¿Qué significó la Mil Diez para usted?

 

-Para mí y todos los artistas negros fue un refugio y una escuela. En Cuba había mucha discriminación que incluía la burla en los medios y el teatro. Mil Diez dignificaba la raza, estaba dirigida por marxistas que querían acabar con todo tipo de explotación de raza, sexo y clase.

 

"Yo trabajé mucho ahí con mi esposo, el actor Amador Domínguez, el famoso Bartolo, de la televisión".

 

"Amador trabajó en Garrido y Piñeiro y Chicharito y Sopeira. Murió en Cuba, prematuramente a la edad de 50 años".

 

 

Fuente: CubaSí  / Por: Jorge Smith Mesa 

Disponible en:  http://www.cubarte.cult.cu/global/loader.php?cat=actualidad&cont=showitem.php&canal=7&tabla=entrevista&seccion=Letra%20con%20filo&tipo=&id=5399