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La USAID y la perdida del dinero del contribuyente norteamericano en Cuba

La USAID y la perdida del dinero del contribuyente norteamericano en Cuba

Por M. H. Lagarde

Un artículo publicado en Los Ángeles Times asegura que no se sabe a dónde han ido a parar alrededor de 6 600 millones de dólares del contribuyente estadounidense, destinados por la Casa Blanca a fondos para la reconstrucción de Iraq.
Según auditores federales que revisaron las cuentas, el dinero asignado tras la invasión de la nación árabe por fuerzas de Estados Unidos y sus aliados en marzo del 2003, se perdió o fue robado, señala el diario estadounidense.
Pero Irak no es único lugar del mundo donde se evapora el dinero del contribuyente norteamericano. De acuerdo con un reportaje del periodista Tracey Eaton, publicado por el sitio digital contrarrevolucionario www.cubaencuentro.com, una buena parte de los de $ 94 millones, que desde 2007 Estados Unidos ha destinado para fomentar la subversión en Cuba, le ha sido entregada a los mercenarios, ya sea en la Isla o en Miami, sin el menor control.
Fuentes citadas por Eaton aseguraron que el gasto de los programas subversivos de la USAID se dispararon tras la enfermedad en 2006 del Comandante en Jefe Fidel Castro y el gasto llegó a alcanzar una cifra récord de $ 45 millones en 2008. La fuente dijo:
“Según todo el mundo en el Departamento de Estado, ese fue el año en que los programas… dejaron de funcionar por completo. Es muy difícil gastar tanto dinero, así que, ¿cómo se gasta? Básicamente, se da a personas en Estados Unidos y se les dice: Bien, traten de hacer algo bueno con el dinero”.
Pero no siempre el uso que se hace del dinero tiene que ver con la "libertad" de Cuba. En tiempos de la administración Bush, Felipe E. Sixto, el administrador del Center for a Free Cuba (CLC) fue condenado a multas y tres años de libertad condicional, por robarse cerca de 600.000 dólares del dinero de la USAID destinado a la creación de "disidentes" en Cuba.
De igual forma, los propios mercenarios se han quejado en varias ocasiones que la mayor parte del dinero que les confiere el gobierno norteamericano se queda en manos de la mafia cubanoamericana de Miami y nunca llega a la Isla.
Hechos como estos son los que han llevado a la congelación de una partida de 20 millones de la USAID por parte de una Comisión encabezada por John Kerry, presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado.
Según fuentes del Congreso de Estados Unidos:
En años anteriores, dicen, USAID entregaba el dinero a contratistas privados sin exigir una explicación de los gastos, así que ni siquiera la agencia sabía exactamente cómo se gastaba todo el dinero.
Según la fuente del Capitolio, “la manera en que funcionaba, básicamente hasta (que llegó) Obama, es que todo el mundo prometía hacer la vista gorda ante la forma en que se gastaba el dinero, y estoy hablando de la propia USAID. No había supervisión en el Congreso. No había nada. Y nuestra Sección de Intereses en La Habana no tenía idea de la forma en que se usaba el dinero. Así que los únicos que sabían cómo se gastaba el dinero eran los que lo gastaban”.
“El modelo general era: le doy $ 1 millón a un grupo en Miami y eso es transparente. Es como decir: ‘Sabemos que USAID le dio $ 1 millón a ese grupo en Miami’. Es todo lo que sabemos, y el rastro termina ahí”.
“No había controles”.
No obstante, y a pesar de los razonables cuestionamientos de Kerry, todo parece indicar que las presiones de la mafia sobre el senador surtirán efecto y una USAID, -ahora más "controlada" según el criterio de algunos-, mantedrá, también con Obama, su función como fuente financiera de la llamada industria anticubana.

FUENTE:  TOMADO DEL BLOG Cambios en Cuba

DISPONIBLE EN http://cambiosencuba.blogspot.com/2011/06/la-usaid-y-la-perdida-del-dinero-del.html

Monseñor Carlos Manuel de Céspedes en el programa de Amaury: “Cuba y la Iglesia son las dos pasiones mías”

Monseñor Carlos Manuel de Céspedes en el programa de Amaury: “Cuba y la Iglesia son las dos pasiones mías”

Amaury. Muy buenas noches. Estamos en Con 2 que se quieran, ahora aquí, en 5ta. Avenida y calle 32, en los maravillosos Estudios Abdala. Hoy, ya en los programas finales de esta primera etapa. Hace unos meses nos encontramos en un recital de poesía de Marilyn Bobes y lo invité, pero los tiempos de grabación del programa no me habían permitido cumplir aquella promesa que había hecho con él.

Para mí es un honor tenerlo conmigo, por muchos motivos, y ustedes conocen algunos de ellos. Es un nuevo privilegio tener frente a mí, y ya con ustedes, a una persona que yo he admirado de toda mi vida. Que lo quiero, a veces en la distancia, a veces en la cercanía, y que siempre ha estado ahí, formando parte de la Cultura Cubana como eje-centro y como protector espiritual. Está con nosotros, llenando de gozo y luz el estudio, Monseñor, Padre, Carlos Manuel de Céspedes García Menocal.

Padre, mis respetos muy grandes y mi agradecimiento.

Monseñor. Los míos a ti, y muchas gracias por tus palabras tan amables, que no dejan de estar exageradas. Pero bueno, son las tuyas.

Amaury. Normalmente soy exagerado, pero prefiero ser exagerado en afectos que corto.

Monseñor. Ya lo sé. (risas)

Amaury. ¿Usted está cumpliendo 50 años de servicio?

Monseñor. ¿De sacerdote?

Amaury. De sacerdote, de servicio como sacerdote. ¿Cuánto pesa eso? Si pesa.

Monseñor. Depende de lo que se entiende por peso. Si es en el sentido positivo -porque hay una realidad con la que yo no puedo dejar de contar, porque la llevo muy adentro-, entonces sí pesa muchísimo, pesa, pero al mismo tiempo es una carga que se lleva con ligereza, porque no es uno quien la lleva: tú eres un hombre de fe y sabes que esa carga quien la lleva es otro y uno no hace nada más que tratar de seguir sus pasos.

Sí, son 50 años en diciembre. Yo fui ordenado sacerdote en Roma, en el año 61, por el Cardenal (Antonio) Samoré. De aquella época hay otro sacerdote aquí en La Habana que fue ordenado ese mismo día, en la misma celebración, Monseñor (Alfredo) Petit, que era compañero mío de estudios, y además, nos ordenamos juntos, como ya dije. Y después de eso, bueno, ya me quedé en Roma un par de años más para sacar la Licencia en Teología y vine para Cuba en el año 63.

Amaury. ¿Y vino ya, directo, a ser profesor en el Seminario?

Monseñor. Profesor. Suponía que lo iba a ser, porque había estudiado la Licencia en Teología en Roma, pero no sabía que iba a ir exactamente a vivir al Seminario como vicerrector -se decía entonces-, en el Seminario El Buen Pastor, sino que iba a estar en el Obispado con Monseñor Evelio Díaz, y viví con él una temporadita hasta que pidieron que fuera para allá como responsable de la disciplina en el Seminario y, al mismo tiempo, profesor. Y he seguido de profesor en el Seminario de muy distintas asignaturas, hasta ahora. Sigo siendo profesor en el Seminario.

Amaury. Yo creo que ya que estamos hablando del Seminario, no esperemos para hacer la pregunta: ¿Qué cosa es el Seminario? Aunque parezca una pregunta tonta, para las personas que no están familiarizadas con el tema, será bueno aclarárselo. ¿Y cómo funciona un seminario?

Monseñor.  Bueno, seminario quiere decir semillero, viene del latín, porque se supone que es la semilla de las vocaciones sacerdotales. Todos los que son sacerdotes han pasado por un seminario un tiempo para su formación espiritual, ante todo, interiorizando los valores que se deben vivir como sacerdote e intelectual de todas las materias que componen nuestra vida sacerdotal y también pastoral.

Amaury. ¿Cuáles son las materias que se imparten?

Monseñor. Filosofía, Teología, Humanidades -clásicos, por supuesto-. La más importante siempre es la Teología. Y la formación también pastoral, para el trato con las personas, la capacidad de presentar de la mejor manera el mensaje evangélico, con fidelidad. Eso es lo que se aprende en el seminario.

El Seminario de Cuba, actualmente, el de La Habana, que es el único completo, comprende dos ciclos: un primer ciclo de cuatro años, de Humanidades y Filosofía, y un segundo ciclo, de Teología, de otros cuatro años. Son ocho años en los cuales el seminarista va creciendo -se supone-, espiritualmente, intelectualmente y también en capacidades para el trato humano. Y por el camino, eso es libre, él que está allí, y piensa que sí, que eligió bien, pues sigue en el Seminario y llegado su momento es ordenado sacerdote. Pero otros no, por el camino lo dejan voluntariamente, porque piensan que no es ese su camino.

Amaury. ¿Y durante los ocho años estudian latín?

Monseñor. No, el latín se estudia nada más que uno de los años, lamentablemente. Yo soy profesor de latín y me quejo. Ahora han puesto para el próximo año, dos, lo cual ya es algo. Porque en un año de latín y un año de griego, que también enseño, es muy poco lo que se puede aprender. Es para tener una idea del idioma, nada más.

Amaury. Y qué curioso, porque yo recuerdo que cuando era niño, las misas eran en latín…

Monseñor. …Sí, pero ya no, claro.

Amaury. Y después no como usted dice, pero sin embargo, su Santidad Benedicto XVI, ha vuelto a incentivar el hecho de que las misas sean en latín.

Monseñor. Sí, pero es decir, en aquel entonces todas las misas para el gran público, eran en latín. Cuando aquello no era un año, eran cuatro años lo que había para estudiarlo, y no solamente por las misas, sino para el rezo del breviario, que es el rezo de las oraciones propias de los sacerdotes. Eran en latín. La administración de los sacramentos, todo eso, era en latín. El latín sigue siendo el idioma oficial de la Iglesia. Por ejemplo, los documentos de la Santa Sede, se traducen a las lenguas vernáculas, pero el idioma de la versión oficial es el latín. Pero eso nada más que lo manejan los latinistas. Ahora, para el pueblo en general, hay que tener una idea de la lengua, no solamente por la liturgia, por las misas, sino porque grandes teólogos y padres de la Iglesia se expresaron en latín y aunque se traduzcan al castellano, o al francés, o al italiano, hay giros que si tú no los entiendes en latín, estás un poco perdido.

Amaury. ¿Usted sería partidario de que volvieran las misas a ser en latín?

Monseñor. No, yo no. Yo no, porque esa es una lengua que la gente no entiende. Gustándome el latín enormemente, porque es una lengua que me gusta mucho, igual que el griego, no voy a hacer una misa en griego ni en latín para que no la entienda ninguna de mis viejitas buenas de San Agustín. Hay que ofrecerlas en castellano, y en un castellano, además, bastante llano para que todo el mundo pueda comprender lo que uno lee y lo que uno predica.

Amaury. Ahora, voy a ir saltando a algunos temas que seguramente a nuestros televidentes les llamarán la atención. La Iglesia se ha modernizado y hay gente que dice que no. ¿Siguen los feligreses yendo a confesión?

Monseñor. Sí, van, ¡cómo no! Quizás algunos van demasiado, porque van sin gran necesidad, porque tienen gusto de hablar con el sacerdote, y saben que ahí lo van a pescar, en el confesionario. Y otros quizás deberían ir con más frecuencia, porque tendrían más asuntos que confesar y pedir consejo. Pero sí, siguen confesándose. Yo estoy disponible para la confesión todos los días, antes de la misa.

Amaury. Normalmente, ya esto es indiscreción, pero usted me dirá y me callará, como ha hecho en otros momentos de la vida. ¿Cuáles son los pecados de los que la gente más se arrepiente?

Monseñor. De todo un poco, y depende de la persona, porque hay gente que quizás pueda tener un crimen en su vida; nunca he confesado a un criminal, y supongo que eso será algo que le pese sobre la conciencia. Pero esa feligresía habitual de las parroquias nuestras, se arrepiente más, por ejemplo, de la falta de caridad para con otras personas; de un ejercicio malo de la responsabilidad, sea en familia, sea en su trabajo. Cosas de ese tipo.

Amaury. Ahora, yo quisiera ir en este momento, antes de caer en su vida personal, que ya iremos, a hablar de la religiosidad en el cubano…

Monseñor.  …O sea que yo no me voy a liberar de la confesión, con la característica de que el confesor vas a ser tú ahora. ¡Ah, yo creía! (risas)

Amaury. (risas) No, usted Padre me va a hacer ese favor. La religiosidad en el cubano, ¿cómo se manifiesta, cómo usted la percibe?

Monseñor. Es muy curioso, el pueblo cubano, yo creo que es un pueblo muy religioso, pero minoritariamente católico, en el estricto sentido de la palabra. El pueblo cubano, en general, tiene un sustrato católico antiguo, con una formación religiosa más bien pobre en la mayoría, y solo una minoría que ha permanecido siempre fiel, que la familia quizás trasmitió aquello, sí tienen un conocimiento de la fe y lo viven con mucha identidad.

Entonces, a eso se mezclan, sobre todo, las religiones de origen africano y así surge el fenómeno de la santería, que está muy expandido en el pueblo, más que cuando yo era joven. No sólo en las personas de origen africano, sino también en personas de origen europeo, blancos, que son también hoy día santeros, de un grado u otro, más o menos comprometidos.

Y después está el espiritismo, están las religiones protestantes, el anglicanismo y ahora, últimamente, este es un caso muy, muy curioso y nos revela esta especie de idiosincrasia del cubano frente a muchas cosas, hay un grupo de musulmanes cubanos que va creciendo.

Amaury. Sí, realmente es raro.

Monseñor. ¡Un grupo muy minoritario, claro!

Amaury. Pero, por ejemplo. Conozco, Padre, a muchísimos católicos que han perdido el hábito de ir a misa.

Monseñor. Es una falla, pero no por eso se pierde la identidad católica, o sea, un católico puede ser muy católico en los contenidos de la fe y en su ética personal y por razones cualesquiera, no tener esa valoración de la misa de domingo. Sin embargo, hay otros que van casi todos los días y no solo el domingo, que es el día prescrito como obligatorio, o sea, que en eso la variante es grande. Pero sin duda que hoy día -no solo en Cuba, en el mundo entero-,  la práctica religiosa dominical ha descendido no mucho, ¡muchísimo!.

Amaury. Usted, Padre, estudió Derecho, ¿por qué no ejerció?

Monseñor. Bueno, yo no lo terminé.

Amaury. ¿No lo terminó nunca?

Monseñor. No lo terminé nunca, porque cuando fui a entrar al Seminario en el año 56 que estaba en el cuarto año de Derecho, entonces era el plan de los cinco años, el Obispo del momento -el Monseñor Evelio Díaz-, el Administrador Apostólico y el Cardenal (Manuel) Arteaga, me dijeron que continuara la carrera, que estuviera en el Seminario y que la combinara como pudiera y así fue unos meses, porque el 2 de diciembre de ese año, fecha del desembarco del Granma, a la Universidad la cerraron hasta el año 59 cuando yo salía para Roma. Y cuando vine de Roma, ya la escuela de Derecho no era lo mismo. Pero después ya, claro, uno se va complicando con el trabajo sacerdotal, dando clases yo mismo en el Seminario. Pero que conste, que es una carrera que me gustó mucho, y me sigo interesando. Mantengo relaciones con algunos profesores. Hasta hace unos años con (Julio Fernández) Bulté, que era un gran amigo, y entonces, evidentemente, con Bulté me mantenía muy al corriente de todas las cosas de la Facultad.

Amaury. ¿Cuándo es que usted descubre su vocación religiosa?  ¿Cuándo decide que su vida va a estar encomendada al Señor?

Monseñor. Mira, eso estuvo presente desde que uno ya empieza a ser un adolescente, y se pregunta qué va a ser uno cuando crezca. Esa era una posibilidad. Ser sacerdote. Porque mi familia era muy cristiana, muy católica, los sacerdotes amigos eran visita en la casa y era una vida que era capaz de entusiasmar a un joven.

Cuando entré en la Universidad, la verdad que le cogí más el gusto todavía a la carrera de Derecho: vacilé entre Derecho y Arquitectura, eran las dos carreras que me gustaban. Al fin me decidí por Derecho, y me gustaba mucho, la verdad que me gustaba cantidad y me sigue interesando. Yo leo cuanto artículo bueno de Derecho me cae en las manos y libros, etc.

Pero llegó un momento en que dije: bueno, Carlos Manuel, ya tienes 20 años, no puede vivir así siempre uno en la provisionalidad. Y había un sacerdote franciscano, que era el asesor de las Juventudes Universitarias Católicas, en ese instante, el Padre Zabala, Luis de Zabala, con el que yo conversaba estas cosas y era muy simpático, muy poco ortodoxo y me dijo: Vamos a conversar sobre eso, sobre tu entrada o no al Seminario, pero quiero que te leas tres libros primero: El Diario de un cura rural, El Poder y la Gloria de Graham Greene y El mundo, la carne y el Padre en misa. Cuando te leas los tres libros, ven otra vez y hablamos del asunto.

Amaury. Que forma tan original de ponerlo a prueba…

Monseñor. …Tres novelas. Yo lo vi una vez después, viejito él ya, en Puerto Rico, se lo conté y él ya ni se acordaba de aquello. Pero así fue. Y entonces, nada, ya eso fue como una decisión que tomé ayudado por el Padre Zabala y por el entonces Rector del Seminario, que era Monseñor Evelio Ramos, que quizás tú lo hayas conocido.

Amaury. ¡Sí, cómo no, claro que lo conocí!

Monseñor. Y ya todo fue paz y tranquilidad, nunca tuve ninguna vacilación después. Me fue muy bien en el Seminario y después como sacerdote.

Amaury. Pero usted, ya en esa época, Padre, porque son las cosas que la gente está interesada por saber. ¿Usted era consciente de la cantidad de privaciones que iba a sufrir como mortal encomendándose al Señor, con la cantidad, no vamos a decir frenos, pero sí condicionantes que pone la Iglesia, para una persona que entra al Seminario? Hablo del celibato, hablo de la dejación de las cosas materiales…

Monseñor. Todo eso es verdad, pero no son solo privaciones, más que privaciones son renuncias, si tú quieres. La más fuerte quizás sea la del celibato, no cabe la menor duda. Pero hay tantos dones que yo veía que me vendrían con el sacerdocio también. No solo en el orden espiritual, sino como servicio a los demás. El sacerdote tiene una serie de puertas abiertas en el trato con las personas, católicos y no católicos, y eso es muy consolador. Entonces uno pesa todas esas cosas y sí, yo era consciente de eso, cómo no. Más que a los veinte años ya un muchacho joven, pues, qué se yo, tiene amigos y amigas, y sale y va a fiestas y todo lo demás, y hay alguna que le gusta más que las demás y todo eso. Eso es así. Y eso se tiene en cuenta, y uno decide.

Amaury.  Está muy discutido el tema del celibato. Está en estos días, en estos tiempos, muy sobre el tapete, como se dice. ¿Qué opinión le merece a usted eso?

Monseñor. Mira…

Amaury. …Yo sé que es una pregunta…

Monseñor. …Es una buena pregunta muy indiscreta tuya, pero bueno, yo te la voy a contestar de todas maneras. (risas)

Amaury. (risas) Yo se lo pido, es que es la única persona que me la puede contestar.

Monseñor. No claro, no cabe duda que es una cosa muy costosa y podría discutirse. El otro día, hace muy pocos, 15 días quizás, descubrí en una publicación alemana una carta de cuatro teólogos del momento, uno de los cuales era Ratzinger, Papa actualmente. Hablaban, después del Concilio Vaticano II, cuáles eran las cosas que podrían discutirse y plantear una revisión. Una de ellas era el celibato.

Eso no es un dogma de fe, y de hecho los sacerdotes de las Iglesias Católicas Orientales unidas a Roma no están obligados al celibato, pero la Iglesia tiene eso como disciplina universal desde la Edad Media, y lo mantiene porque considera que es una riqueza para la Iglesia. Y te digo que sí, que lo es, sin entrar en detalles, que ya pertenecerían a otro ámbito.

Cuando uno vive su celibato con fidelidad, puede tener momentos fuertes, malos. Pero habitualmente uno vive una situación de disponibilidad interior frente a Dios y frente a las personas que eso no se cambia por nada. Yo te aseguro que yo he sido sacerdote célibe, y he sido muy feliz.

Amaury. Ha sido un hombre feliz, se le ve. Lo he percibido siempre en su mirada, en su bondad y en su caballerosidad.

Monseñor. Lo soy, la verdad que lo he sido, no quiere decir que no haya tenido dificultades, que no haya tenido situaciones duras. Pero en general sí, he sido un sacerdote muy feliz.

Amaury. Sí, pero claro no ha llegado al silicio, ni a la autoflagelación. (risas)

Monseñor. (risas) ¡No, no, hasta ahí no llegué!

Amaury. Padre, yo quiero, fíjese que le hice algunas preguntas de las que yo pensé, ¡el Padre me mata, me va a matar!

Monseñor. ¡No!

Amaury. Pero son preguntas que la gente se hace.

Monseñor. Pero además, no te des importancia, que las preguntas esas no eres tú el primero que me las hace.

Amaury. No, no, no, está claro, lo que no sé, en lo que entro en duda es…sí, en televisión, 8 y 30 pm, por el canal 6, un martes, alguna vez lo ha dicho. Por lo menos tengo esa duda.

Monseñor. ¡Claro en televisión! Yo contesto, no hay problemas.

Amaury. Bueno, un día estábamos en la Basílica de San Francisco de Asís, en un concierto, no sé si era de José María Vitier. Estábamos allí y alguien se acercó y le dijo una cosa muy cómica, porque le afirmó que usted era el bisnieto de Carlos Manuel de Céspedes. ¡Y usted no es bisnieto de Carlos Manuel de Céspedes!

Monseñor. Yo soy el tataranieto, el tataranieto.

Amaury. ¡Pero usted le dijo que sí!

Monseñor. Sí. Ah, bueno, porque es que la palabra bisnieto me suena bien. Tataranieto es una generación más arriba, más antigua, y me suena feo. Desde que yo era muchachito, la palabra esa, tataranieto, perdona la expresión que voy a usar, pero me parecía una expresión “chea”, como dirían los muchachos de ahora, mientras que bisnieto parece una expresión mucho más noble. Nieto dos veces, entonces, pues, bisnieto. (Risas)

Amaury. ¿Y también de Mario García Menocal?

Monseñor. Nieto de Gabriel, que era hermano de Mario, y Mario era el tío abuelo. El tío Mario, como le decíamos siempre.

Amaury. ¿Y qué se comentaba en la familia, qué comentaban sus abuelos de Carlos Manuel?

Monseñor. Bueno, piensa que mis abuelos no conocieron a Carlos Manuel…

Amaury. …No lo conocieron.

Monseñor. ¡No, qué va! Mis abuelos eran viejitos, pero no tanto. Carlos Manuel se murió en el 74.

Amaury. Pero en la familia se hablaba de Carlos Manuel.

Monseñor. Se hablaba mucho, pero no por conocimiento directo sino por lo que les habían contado a ellos sus padres. Mi bisabuelo, Carlos Manuel, a sus hijos sí les contaba muchas cosas de su padre, y esas cosas fueron pasando así por tradición oral. Me acuerdo, de cuando era niño, que mi madre decía que en la Historia de Cuba había muchos cuentos reales muy hermosos que hacerle a los niños y me contaba cosas de la Guerra de los Diez Años, de la Guerra de Independencia, del exilio en Cayo Hueso… Así me criaron a mí. Entonces, claro, después, cuando llegué a la escuela y empecé a estudiarlas en los libros, ya yo me las sabía, porque ya me las habían contado en mi casa como cuentos para niños, pero verdaderos. Me decían: esto no es cuento, es verdad, esto fue así.

Amaury. ¿Y sus compañeros de escuela, estarían sobrecogidos con el hecho de tener como condiscípulo a un descendiente del Padre de la Patria?

Monseñor. No, no, sobrecogidos, no. Todo depende de cómo se viva eso. También me enseñaron, afortunadamente, de que esa cuestión de apellidos y tal, no es como para preciarse, sería una vanagloria, pues en definitiva la gloria es del que siembra eso. Uno no es nada más que un deudor, que debe tratar de llevar ese apellido con todo lo que representa en Cuba. De eso se va dando cuenta uno mientras más crece. Lo que representa Carlos Manuel de Céspedes en la Historia de Cuba, y que uno tiene que tratar de llevarlo con honor, pero al mismo tiempo con sencillez y sabiendo que es algo dado.

Lezama (José Lezama Lima) cuando se refiere a Carlos Manuel, y lo tiene escrito, pero, además, me lo dijo en más de una ocasión, decía: “Ese es el señorío fundacional. Y de eso tú no puedes olvidarte nunca, aunque te pese, tienes que cargar con el señorío fundacional.”

Amaury. Pero fíjese que Lezama Lima le dice: aunque le pese.

Monseñor. Claro, porque hay que tener siempre en cuenta que uno se llama Carlos Manuel de Céspedes y García Menocal. Eso pesa en el sentido de que hay que tener como una atención; una atención muy constante en muchas cosas. Yo no sé cuántos, no me acuerdo, porque tengo mala memoria para los números, pero Alba de Céspedes, la escritora descendiente de Carlos Manuel, nieta, pero por el lado de Carlos Manuel de Céspedes y Quesada, tuvo la curiosidad, con algunos historiadores, de sacar la cuenta de cuántos de la familia murieron entre las dos guerras. Y eran muchos, muchos.

Alba me decía: ¡Carlos Manuel, esto no lo podemos olvidar nunca! En las dos guerras, en la del 68 y en la del 95. Y entre los Menocal también hay muchos. Porque da la bendita casualidad, cosa que no se sabe mucho, que mi bisabuelo Menocal, Gabriel, el padre de mi abuelo Gabriel y de Mario Menocal fue el que encabezó el único alzamiento de una cierta importancia que hubo en Occidente cuando el 10 de Octubre del 68. Él era amigo de Carlos Manuel. Cuando se empezó a organizar el alzamiento del 10 de Octubre allá, él  empezó a organizarlo acá. Creo que duró quince días el alzamiento. porque le mandaron para enseguida las tropas españolas de Colón y se acabó. Pero había esa vinculación entre los García Menocal y los Céspedes desde entonces.

Amaury. Yo estoy mirando, primero, el entusiasmo con que usted me está hablando, cosa que me tiene  arrobado…

Monseñor. …Es que eso es carne de mi carne. ¡Cómo no voy a poner entusiasmo!  ¡No lo pongo, me nace, yo no lo tengo que poner!

Amaury. Y además, usted es muy generoso. Pero, a ver, usted nunca ha hecho distingos entre personas de otras denominaciones religiosas. Hablamos de eso, casi al principio, ni de distintas maneras de pensar políticamente, ni ha tenido nunca reparos raciales. ¿Usted ha ejercido eso como disciplina propia, o piensa que esa tolerancia es un don divino?

Monseñor. Mira, creo que yo puntualizaría primero una  expresión tuya. Uno hace los distingos, yo los hago, por ejemplo, en el plano intelectual. Cuando me preparaba para venir a Cuba, ya como sacerdote, sabiendo la orientación ideológica, teórica, de la Revolución, yo me “meché” con los contenidos teóricos, porque hay que hacer distingos en ese plano. Qué cosa es cada cosa. Pero eso es con respecto a los contenidos intelectuales, pero no con respecto a las personas. Tenía amigos marxistas desde que yo estaba en la Universidad, compañeros míos de la Universidad que ya lo eran en aquella época. Y eso en mí no fue fruto de una disciplina. Yo creo que es algo que me nació ser siempre así. Eso, de verdad, espontáneamente no me ha costado nada, eso ha sido así tal cual. A los amigos míos marxistas los he querido igual que si fueran católicos de comunión diaria y a los protestantes y a todos los demás.

Amaury. Yo creo que por eso también a usted se le quiere tanto y se le respeta tanto en el ambiente intelectual cubano, porque bueno, ¡usted es un intelectual! (risas)

Monseñor. (risas) Yo no sé si será verdad lo que te voy a contar ahora. Pero me lo contaron a mí cuando entré en la Academia de la Lengua. Una de las normas de la Academia, no en Cuba, en todas las academias, es que no se pueden tratar, en el seno de la Academia, ni temas religiosos, ni políticos. No se puede tocar el tema. Y parece que cuando hubo alguien, porque normalmente cuando se va a elegir un miembro nuevo, hay tres que lo proponen. Y cuando me propusieron a mí, hubo alguien que dijo: Carlos Manuel de Céspedes es muy buena gente, pero que no nos vaya a meter el tema religioso aquí, porque acuérdense que él es sacerdote. Y ahí estaba entonces el Presidente de la Academia, Lisandro Otero, que era amigo mío desde muy joven y Lisandro dice: Mira, si Carlos Manuel acepta ser miembro de la Academia y sabe que una de las condiciones es esa, el último que va a tocar ese tema aquí va a ser él. Y si alguien se lo toca, él le va a decir: cuando salgamos de la reunión yo hablo contigo todo lo que tú quieras. Y después fue que me hicieron el cuento, después de los meses de estar allí dentro.

Amaury. ¿Y por qué dice que no tiene la certeza de que es cierto?.

Monseñor. No, no, yo sí la tengo, pero bueno yo no estaba allí.

Amaury. ¡Ah, claro!

Monseñor. Yo no estaba allí, eso me lo contaron porque yo no era miembro todavía.

Amaury. Bueno, cuando terminemos el programa, antes de que yo me vaya, usted me dice, no en televisión, ¿quién fue la persona que dijo eso?

Monseñor. ¡No, yo no lo sé!.

Amaury. ¿Ah, no lo sabe?.

Monseñor. Ah, no, eso no lo sé, a lo mejor está muerto, hijo.

Amaury. Bicho malo nunca muere, Padre. (risas). Cuando usted se gradúa en la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma, usted llega a Cuba en el 63, digo, si no estoy equivocado…

Monseñor. …Sí, exacto, yo terminé la Licencia en Teología en julio y llegué aquí en agosto.

Amaury. Cuándo usted llega, ¿qué panorama se encuentra?

Monseñor. ¿El panorama que había en Cuba?

Amaury. Sí. ¿Qué panorama se encuentra en Cuba? La Iglesia estaba empezando a tener problemas con el Estado

Monseñor. No, en el 63 no los estaba empezando a tener, ¡ya los había tenido!.

Amaury. Ya los había tenido, claro.

Monseñor. Muy fuertes desde el 61.

Amaury. ¡Pero en el 63 todavía existían!

Monseñor. ¡Ah, claro muy fuertes!

Amaury. Muy fuertes. O sea, ¿cuál fue su posición ante eso? ¿Y cuál fue el conflicto, además? Si lo pudiera explicar.

Monseñor. Sí, primero mi posición, fue lo primero que dijiste. Cuando venía para Cuba en el avión, entré por México. Fui primero a Estados Unidos a ver a la familia mía, que ya se había ido. No tenía familia en Cuba cuando vine para acá.

Pero llegó un momento en que la azafata del avión, era por la noche, dijo: esas lucecitas que estamos viendo allá abajo, ya eso es Cuba, eso es Pinar del Río. Tuve así, como una emoción especial y le di gracias a Dios por estar regresando a Cuba, que era mi ilusión.

Pero le pedía a Dios realmente en mi oración íntima -esto lo he contado poco-, que me ayudara como sacerdote a hacer elemento siempre de unión y nunca de división en Cuba, cuando me tocara ejercer el ministerio aquí y lo he tratado de hacer. Pero como te dije, en la otra respuesta anterior, lo he sido casi naciéndome desde adentro, sin problema alguno.

Cuando llegué a La Habana, empecé a buscar a los que yo sabía que quedaban aquí, amigos míos de antes, algunos se incorporaron a la Revolución, algunos con cargos dirigentes, inclusive. Los empecé a buscar porque eran amigos y punto. Tenía que verlos después de cuatro años fuera y, desde el principio, tuve muy buena relación con ellos.

Ahora bien, en Cuba había habido enfrentamientos entre Gobierno e Iglesia. No es cuestión ahora de hacer balances pormenorizados, que yo he escrito y ha escrito otra gente sobre esa historia. Creo que la responsabilidad en eso es compartida. Además, Cuba no fue una excepción frente a los gobiernos marxistas. En todos los países que fueron marxistas, desde el punto de vista ortodoxo, hubo conflictos con las iglesias, sea con la católica, fuera con los protestantes o con los ortodoxos orientales.

Afortunadamente, afortunadamente, siempre hubo alguien, o más que alguien, no solo en singular, sino en plural, en los dos sectores, por decirlo de algún modo, que se preocupaba porque eso no fuera así e iban sembrando, iban sembrando. Y eso fue lo que creo que a la larga dio sus frutos. Que no ha sido una cosa ni impuesta, ni rápida, ha sido de una maduración lenta, pero creo que sincera por las dos partes.

Y hoy día, yo creo que no digo ningún disparate, la situación de la Iglesia en Cuba, es una situación normal, completamente normal, como puede ser en cualquier otro país católico y mejor que en muchos.

Amaury. ¿Y la visita del Santo Padre en el 98, usted cree que colaboró?

Monseñor. ¡Colaboró muchísimo! Fue un punto de giro para muchas cosas. Fue un punto de giro en el tema de las relaciones Iglesia-Estado. Pero también fue un punto de giro para mucha gente que se había alejado de la Iglesia, por lo que fuera, por temor, por enfriamiento, por lo que fuera, eso no hay que juzgarlo y con la visita del Papa -el entusiasmo que el Papa supo insuflar- mucha gente se acercó nuevamente a la Iglesia en aquel momento y siguen cerca.

Amaury. Hablemos de Monseñor Carlos Manuel de Céspedes, escritor. Usted tiene una obra literaria apreciable (Carlos Manuel hace una mueca de desdén). Padre, le pido por favor que no sea modesto, porque es verdad y entonces me hace quedar a mí como un loco (risas) después la gente dice por ahí: ¡Amaury está adulando al Padre!

Monseñor. No, pero adularme ¿para qué?, ¿qué te puedo dar yo a ti? (risas)

Amaury. (risas) ¡Mucho! Usted sabe lo que vale su bendición para mí.

Monseñor. ¡Pero tú ya la tienes desde hace mucho tiempo. La bendición, el cariño, todo eso!.

Amaury. Hablemos de su vocación de escritor, de su trabajo  directamente con las letras. Y usted además es un melómano, a usted le gusta muchísimo la música. Y en algún momento, recuerdo que yo era muy joven, y andaba por ahí por los predios de Eusebio (Leal), bueno, de lo que iba a ser La Habana de Eusebio, como le llamamos muchos, y a mí me gustan mucho las obras de Broadway y me dijeron: el Padre Carlos Manuel de Céspedes las conoce todas. ¿Es cierto?

Monseñor. Eso no es cierto. Puede ser que si nos trasladamos a Nueva York, son las obras del Metropolitan, las que yo me sé. No soy tan amigo de los musicales americanos, pero de la Ópera, sí.

Amaury. ¡Ah, pues mire! La gente crea rumores con respecto a las cosas. Me decían, ¡sí, le gustan mucho las obras de Broadway!

Monseñor. No, yo no era muy fanático de eso. Me gustan algunas obras, por supuesto, pero no es lo mío. Lo mío sí es la Música, me gusta mucho desde que era niño, la Ópera, la Zarzuela, los Conciertos de la Sinfónica. Desde muy chiquito yo iba a todas esas cosas. Y me sigue gustando mucho. Además, tengo el vicio, que no sé si es bueno o malo, no, si fuera vicio… no es vicio, si es vicio sería malo, es una condición, de estudiar con música desde siempre, o sea, yo estudio, trabajo, escribo, todo con música al lado.

Amaury. ¿Pero no lo distrae? A mí muchas veces me distrae.

Monseñor. No, por ejemplo, Monseñor Jaime (Ortega), que es un gran amante de la música, siempre me dice eso: ¿Cómo tú puedes, porque yo me iría detrás de la música?

Amaury. Claro, es lo que me pasa a mí.

Monseñor. No, yo no. Yo necesito de ella para alimentarme. Cuando escribo cualquier cosa, aunque sea una cosa sencilla como puede ser un artículo de Palabra Nueva, u otra cosa más compleja, yo siempre lo hago con música.

Amaury. A ver, Padre, nos vamos acercando a la curva final de la entrevista. ¿Qué opinión le merece a usted la pretensión de llevar al Padre Félix Varela a los altares?

Monseñor. Yo creo que el Padre Varela fue un hombre santo, eso no me cabe la menor duda, independientemente de los procesos. La Iglesia no lo ha declarado y para declarar a un hombre beato, primero, Santo después, hay una serie de requisitos. En el caso de la comisión que hizo todos los estudios para le beatificación del Padre Varela, yo estaba. Estaba en la subcomisión teológica, que tiene que estudiar todos los escritos que se conservaran de Varela y no solo ver en que estaba de acuerdo Varela con el pensamiento humano, filosófico de la Iglesia, y si en materia religiosa había algo que se opusiera a la Doctrina eclesiástica; y es impecable, es impecable. En ese sentido, Varela es impecable.

Había otra comisión que se ocupaba de la vida, y la vida de Varela fue ejemplar siempre, más que ejemplar, casi heroicamente ejemplar, o sea, que yo creo que las condiciones están. Pero en un proceso de beatificación y de canonización entran otras cosas, porque entra la ejemplaridad. Se presenta un señor o una señora, que van a ser beatificados, canonizados y se supone que se presentan como modelos a imitar. Hay que conocer muy bien la época para entender bien algunas opciones de Varela, por ejemplo, su participación en Las Cortes.

Hoy día eso no se permite, un sacerdote no puede ser miembro de ningún parlamento y entonces eso, pues puede ser chocante, aunque se sepa que él fue al Parlamento y se presentó a elecciones porque el Obispo fue quién se lo mandó, el Obispo Espada, pero bueno, está eso ahí. Por otro lado, era partidario de la independencia de Cuba, y eso en aquella época, frente a España, era un problema. Cuba era un país que tenía concordato con la Santa Sede, etc. No solamente por la independencia, si no había otros medios que apelar a la guerra. Hoy día no se aprueba que se apele a la guerra por cualquier cosa, tiene que ser defensiva. Entonces hay una serie de inconvenientes que yo creo que, no digo que imposibiliten totalmente, no hay que cejar en eso, hay que seguir insistiendo y presentando por acá y por allá, porque realmente el hombre era santo, pero obstaculizan la marcha rápida de la beatificación de Varela.

Mira, el caso del hermano de San Juan de Dios, el Hermano Olayo, el que se beatificó hace un par de años.  Esa fue una causa de beatificación sin problemas, un hombre bueno, santazo, sencillo, pobre, humilde, hijo de la beneficencia que consagra su vida a los enfermos. No había ningún obstáculo que ponerle. No escribió una letra. Me acuerdo una vez que fui a Roma a una de las gestiones, precisamente por la causa de Varela, y el Postulador, que se ocupa de echar adelante esas causas de beatificación y canonización, hablando de los escritos de Varela, se quedó así, mirándome, tratando de que yo entendiera el por qué de muchas cosas. Dice: “Padre, ¿usted escribe?” Digo: “Sí, no soy un gran escritor, pero escribo, ¿por qué?” Y me dice: “Si usted quiere verse en los altares, no escriba ni una letra. (risas) A los escritores les es muy difícil llegar a los altares, porque le analizan hasta la última letra.” “No hay problema ninguno; no voy a verme en los altares.” (risas)

Amaury. ¿Pero no hay una simplificación también de la doctrina, cuando se dice que hay que reconocerle un milagro, dos milagros?

Monseñor. Eso puede cambiar, eso es disciplina eclesiástica. Inclusive es más simple ahora que hace cien años, pero bueno, eso es así.

Amaury. Quiero terminar la entrevista, se está conmemorando este año, el 400 Aniversario de nuestra Virgencita de La Caridad.

Monseñor. Del encuentro de la imagen…

Amaury. …Del encuentro de la imagen, por supuesto, y se está haciendo una peregrinación por todo el país. En este momento en que nuestro programa está al aire, sabe Dios por dónde ande. ¿Qué valor en la reunificación de los cubanos -donde quiera que estén- usted le otorga a esa imagen de la Virgen de La Caridad?

Monseñor. Mira, la Virgen de la Caridad, para nosotros es ante todo, la Virgen María, la madre de Jesucristo. Sea cual sea la advocación -sea la Virgen de La Caridad, sea la Guadalupe, la advocación que sea-, tiene el valor de ser María, la madre de Jesús, pero, por condicionamientos históricos, que sería largo de expresar; esa imagen pequeñita…

Amaury.  …¡muy pequeñita y muy grande a la vez!

Monseñor. Sí, se ha convertido con los siglos en el corazón del pueblo cubano. Y hay mucha gente que, a lo mejor no son católicos practicantes, que no ponen un pie en la iglesia casi nunca, pero al Cobre si van alguna vez en su vida y tienen en su casa alguna estampa de la Virgen de La Caridad, que le llamaron la Virgen Mambisa, porque los mambises la llevaron a la guerra, cuando fueron a combatir. Los mambises se ponían bajo la protección de María de la Caridad.

Creo que hay que aprovechar esa convocatoria de la imagen de La Caridad y las cosas que se organicen en torno a su presencia, en un pueblo, o en una iglesia de La Habana, precisamente para transmitir los valores que en otra situación, quizá no se van a oír tan claramente. O sea, que yo creo que sí, que es una cosa buena. Une a todos los cubanos, sean como sean, piensen lo que piensen, La Caridad por encima de todo y es una advocación preciosa, además, tener como advocación a María bajo La Caridad. Es decir, el amor, no hay más hermosa advocación en todo el mundo.

Y creo que sí, que eso es un vínculo de unión, pero hay que aterrizarlo más en la vida, no solamente quedarnos en el rato de la imagen o frente a la estampa que tengo en mi casa, sino, ¡vivir la caridad! Ese es el mensaje de la Virgen de la Caridad.

Amaury. Bueno, Padre, yo le agradezco muchísimo que usted haya hecho un espacio en su tiempo, yo sé que está muy ocupado y los televidentes se habrán dado cuenta, para venir a conversar conmigo y me voy a ir con la imagen, quiero irme con esta imagen, no solo con la imagen de su bondad, de su nobleza, de su inteligencia, de su amor por Cuba, sino con esta imagen, o sea, pensando…

Monseñor. ¡Cuba y la Iglesia son las dos pasiones mías! Siempre lo he dicho, porque es así. Es que es así.

Amaury. Pero, qué lindo pensar, y así me gustaría irme para mi casa, pensando en que usted es el tataranieto del Padre de la Patria y un defensor de la Madre de Cuba, la Caridad del Cobre.

Monseñor. Esa no necesita que la defiendan. ¡Ella se defiende sola! Como siempre hizo.

Amaury. ¡Ella se defiende sola! (risas). Padre querido, su bendición y gracias.

Monseñor Carlos Manuel de Céspedes en

Monseñor Carlos Manuel de Céspedes en "Con 2 que se quieran", que conduce y dirige Amaury Pérez. Foto: Petí

Monseñor Carlos Manuel de Céspedes en

Monseñor Carlos Manuel de Céspedes en "Con 2 que se quieran", que conduce y dirige Amaury Pérez. Foto: Petí

Monseñor Carlos Manuel de Céspedes en

Monseñor Carlos Manuel de Céspedes en "Con 2 que se quieran", que conduce y dirige Amaury Pérez. Foto: Petí

Monseñor Carlos Manuel de Céspedes en

Monseñor Carlos Manuel de Céspedes en "Con 2 que se quieran", que conduce y dirige Amaury Pérez. Foto: Petí

Monseñor Carlos Manuel de Céspedes en

Con el equipo de realización de "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Monseñor Carlos Manuel de Céspedes en

Monseñor Carlos Manuel de Céspedes en "Con 2 que se quieran", que conduce y dirige Amaury Pérez. Foto: Petí

Fuente: CubaDebate (texto y fotos)

Mercenario Fariñas depuso huelga de hambre número 24 por "chantaje" (+ video)

Mercenario Fariñas depuso huelga de hambre número 24 por "chantaje" (+ video)

“Depuse la protesta porque fui sometido a un chantaje en el buen sentido de la palabra de que muchos ex presos políticos que están muy mal de salud me comunicaron que se iban a plantar en huelga de hambre”, dijo el disidente por teléfono desde su casa en Santa Clara, 280 km al este de La Habana, escribe M.H. Lagarde.

Poco antes de tomar esta decisión, el suicida frustrado le había asegurado a la agencia EFE que su nueva huelga de hambre y sed, la número 24, era "la oportunidad de demostrar que uno está dispuesto a morirse" para salvar la vida de otros disidentes.

Las huelgas de Fariñas forman parte de los programas subvencionados por el gobierno de Estados Unidos para crear, a través de sus mercenarios, una imagen de represión en la Isla cuyo último fin es provocar una intervención militar de Washington.

Según afirmó el delirante Fariñas a una entrevista para el libelo de la mafia anticubana en Miami El Nuevo Herald: "la actual escalada de violencia contra los opositores pacíficos puede desencadenar en una guerra civil en la isla".

Fariñas es el mismo mercenario que hace unos meses se quejaba en los medios de prensa internacionales de que las autoridades cubanas no lo golpeaban porque no querían que le concedieran el Premio Nobel de la Paz.

Detenido y sentenciado por actos violentos en dos ocasiones, la única violencia de que ha sido Fariñas víctima en Cuba, es la de las agujas de los sueros con que los médicos le han salvado la vida en 23 ocasiones.

FUENTE:  BLOG ISLAMIA, DE NORELYS MORALES AGUILERA

FOTO TOMADA DEL BLOG ISLAMIA

VIDEO DE CUBAINFORMACION: http://youtu.be/4sPV-mLT8Do

Televisión Serrana: Universal desde lo local

Televisión Serrana: Universal desde lo local

BAYAMO.— Un premio europeo y el éxito de una gira por varias ciudades y universidades norteamericanas, confirmaron recientemente a la Televisión Serrana como patrón de buena factura audiovisual en Cuba.

Seleccionados del certamen nacional Muestra de Nuevos Realizadores para participar en el Festival Filmforum Höchst 2011, de la ciudad alemana de Frankfurt, la documentalista Ariagna Fajardo y su obra A dónde vamos, conquistaron el Premio Joven Cine Cubano.

Es la segunda ocasión que la realizadora de 27 años recibe el galardón del certamen teutón —dedicado exclusivamente a la producción cinematográfica de la Isla—, pues la pasada edición lo ganó con el corto La vuelta, también merecedor de honores en el Festival Nacional de Telecentros en el 2009.

"Siempre es importante un reconocimiento de esta índole, porque es la evaluación de la obra personal desde un visor foráneo, diferente al público que representamos y a quienes tradicionalmente dedica su trabajo Televisión Serrana", dijo a Granma Ariagna Fajardo.

Sin embargo, más allá del tipo de receptores, el éxito es una garantía cuando la calidad estética es el lenguaje común entre realizador y público. Así lo comprobó el documentalista Carlos Y. Rodríguez, al llevar a 12 ciudades y 13 universidades de Estados Unidos una muestra de 21 documentales de los casi 500 que prestigian el dossier de la granmense Televisión Serrana.

"Fue impresionante la avidez que despertamos en el público norteamericano por consumir más producciones cubanas de este tipo; pues es muy exigua la información sobre la Isla, y la poca que tienen es de carácter político o politizada a través del tamiz de Miami", explicó el realizador de 34 años.

"Precisamente, abrir un sendero de intercambio cultural por medio del audiovisual fue nuestro objetivo y el del capítulo Cuba Media Project, de la organización Americas Media Initiative, una de las auspiciadoras de la gira.

"Sin dudas, la muestra logró con éxito establecer ese diálogo, y más aún, incentivar curiosidad por las historias locales que contamos; todo gracias a una herramienta de comprensión universal: el contenido esencialmente humano de los documentales."

Desde sus inicios hace 18 años en el poblado de San Pablo de Yao, del municipio granmense de Buey Arriba, en plena Sierra Maestra, la Televisión Serrana marcó pautas de elevado nivel.

Ahora con una generación que se considera "resultado de una evolución natural de los fundadores", y que por fin forma el ansiado staff de "auténticos hijos de campesinos" apuesta por mantener el sello de calidad, aumentando un poco la dosis de variedad temática, pero conservando el principio fundacional subrayado a Granma por Carlos Y. Rodríguez: "Detrás de cada persona hay una historia para un buen documental."

FUENTE: DILBERT REYES RODRÍGUEZ/ TOMADO DE GRANMA
FOTO TOMADA DE RADIO REBELDE

Si se perdió algún detalle, consulte: Cobertura especial de CMHW al III Encuentro Juvenil Internacional de Solidaridad con los cinco antiterroristas cubanos

Si se perdió algún detalle, consulte: Cobertura especial de CMHW al III Encuentro Juvenil Internacional de Solidaridad con los cinco antiterroristas cubanos

CMHW ofreció, en tiempo real, una Cobertura Especial al III Encuentro Juvenil Internacional de Solidaridad con los cinco antiterroristas cubanos, que se desarrolló en La Habana.  También puede informarse a través de nuestros perfiles en facebook y twitter.  Incluimos fotos y videos desde el lugar de los hechos.

 

Estos fueron algunos de nuestros titulares:

DECLARACIÓN FINAL DEL TERCER ENCUENTRO JUVENIL INTERNACIONAL DE SOLIDARIDAD CON LOS CINCO HÉROES CUBANOS PRISIONEROS INJUSTAMENTE EN CÁRCELES DE LOS ESTADOS UNIDOS (+ Video)

Finaliza encuentro juvenil solidario con antiterroristas cubanos(+Fotos)

Ratifican respaldo a causa de antiterroristas cubanos (+Video)

Las nuevas tecnologías en la lucha por liberar a Los Cinco

Cuba: Afloran emociones en encuentro solidario con antiterroristas (+ Video)

Por la Unidad de acción en todo el mundo

Reafirma Ricardo Alarcón absoluta inocencia de Los Cinco (+Fotos)

Mensaje de Tony Guerrero a III Encuentro Internacional de Jóvenes en Solidaridad con los 5 (+Video)

Con la certeza del regreso

Cuatro talleres mostraron las experiencias regionales en defensa de los Cinco, el uso de las nuevas tecnologías en ese sentido, diversas caricaturas del llamado Humor Rebelde, y criterios desde los más jóvenes en torno a cultura y nación.

El último día de la reunión, aconteció además el foro interactivo Libertad ahora, Fin a la injusticia. ÂíLibérenlos YA! entre las 9:00 y 15:00 hora local con acceso por la dirección electrónica http://www.foros.cubava.cu.

Como cierre se celebró en el capitalino Pabellón Cuba el espacio Poetas por la libertad de los Cinco, con la presencia de los Premios Nacionales de Literatura Miguel Barnet y Nancy Morejón, y un concierto especial.

Vea:Declaración final del III Encuentro Juvenil de Solidaridad con Los Cinco (en video)

DECLARACIÓN FINAL DEL TERCER ENCUENTRO JUVENIL INTERNACIONAL DE SOLIDARIDAD CON LOS CINCO HÉROES CUBANOS PRISIONEROS INJUSTAMENTE EN CÁRCELES DE LOS ESTADOS UNIDOS

DECLARACIÓN FINAL DEL  TERCER ENCUENTRO JUVENIL INTERNACIONAL  DE SOLIDARIDAD CON LOS CINCO HÉROES CUBANOS PRISIONEROS INJUSTAMENTE EN CÁRCELES DE LOS ESTADOS UNIDOS

Los  jóvenes participantes en el Tercer Encuentro Internacional Juvenil de Solidaridad con los Cinco Héroes, reunidos del 11 al 13 de junio 2011, en la tierra de Martí y Fidel,  convocados porla Uniónde Jóvenes Comunistas de Cuba en representación de sus organizaciones estudiantiles y juveniles, junto a representantes dela Federación Mundialde Juventudes Democráticas,la Organización ContinentalLatinoamericanay Caribeña de Estudiantes yla Organización Iberoamericanade Juventud, estamos conscientes de la urgencia que nos  impone la presente etapa para romper el muro de silencio mantenido por el gobierno de los Estados Unidos al caso de los Cinco luchadores antiterroristas cubanos, que cumplen largas e injustas condenas en las cárceles del imperio.

El caso es político, el hecho mas reciente  que lo valida es la solicitud realizada por el gobierno de los EUA ala Cortede que rechazara el Habeas Corpus de Gerardo,  como hicieran en relación con las mociones presentadas por Antonio y  René; Igualmente es muestra de ello  la negativa al otorgamiento de las visas a Adriana y Olga. Estas realidades  confirman, el carácter arbitrario  del proceso judicial realizado contra ellos,   que castiga a inocentes, como a nuestros Cinco y libera a connotados terroristas como Posada Carriles.

Nos convoca  la conducta digna y heroica mantenida por ellos,  que lucharon por defender a su pueblo de las acciones terroristas que han causado muerte y mutilaciones a miles de compatriotas, defendiendo el derecho a la vida en nuestro  país. Su heroísmo  es ejemplo a seguir por los jóvenes que en el mundo luchamos en contra del terrorismo y el imperialismo.

La batalla por su liberación no es solo una tarea para los jóvenes cubanos, sino es hoy un compromiso que asumimos con la justicia, con la verdad los jóvenes a nivel mundial.

Dando continuidad a las experiencias compartidas y las acciones  asumidas en cada foro de discusión en el marco del Tercer Encuentro Internacional de Solidaridad con los Cinco convocamos a:

  • Exigir  al presidente de los EUA  Barak Obama, hacer uso de sus facultades para que ponga fin a las injustas condenas de los Cinco, utilizando todas las posibilidades y recursos que estén a nuestro alcance.
  • Incrementar en todos los espacios posibles el reclamo universal  para el cese de esta injusticia, sumando desde todas las partes del mundo, a todos los jóvenes de buena voluntad a intensificar la batalla política  por su liberación, utilizando los materiales de actualización del caso, resoluciones, mociones y el documento de amnistía internacional que cuestiona la injusticia que contra ellos se comete.
  • Fortalecer y dar a conocer las acciones que vienen realizando  los comités de solidaridad que existen en el mundo.
  • Incrementar los pronunciamientos de personas jóvenes parlamentarias, representantes de gobiernos, personalidades del arte y la cultura, de la intelectualidad joven, a favor de su  libertad inmediata.
  • Divulgar los videos, imágenes, materiales, publicaciones y obras artísticas que constituyen argumentos e ideas esenciales en la batalla por la liberación de los Cinco.
  • Realizar actividades a favor de su liberación los días 5 de cada mes y persistir en las que se llevan a cabo el 12 de septiembre, fecha de sus arrestos, extendiéndolas hasta el 6 de octubre,  que  está declarado por Cuba “Día de las víctimas del terrorismo”.
  • Divulgar los argumentos que prueban las arbitrariedades e injusticias de un proceso que ha sido  manipulado y la necesidad  que obliga al pueblo cubano a defenderse de sus enemigos que lo asedian y agreden constantemente, empleando todos los medios de comunicación tradicional y alternativa. Dar una gran batalla en las redes sociales.
  • Exigir el desmantelamiento de las organizaciones terroristas con sede en Miami, que existen bajo el amparo del gobierno norteamericano, reclamando  justicia y condena para los que asesinan a nuestros pueblos.
  • Multiplicar el reclamo  del Comité Internacional de Solidaridad con los Cinco por el otorgamiento de las visas para Adriana Pérez y Olga Salanueva como reclamala Comisión Internacionalpor el Derecho a Visitas Familiares ala Señora MichelleObamaen su doble condición de mujer y madre.
  • Convertir en una tribuna en defensa de los Cinco, cada espacio internacional en el que los jóvenes del mundo estemos presentes.

Mientras nuestros Cinco permanezcan injustamente encarcelados en las prisiones de los Estados Unidos, mantendremos nuestra batalla  en Cuba y en cualquier parte del mundo, inspirados por el indoblegable ejemplo de hombres como ellos, que nos convocan a luchar  por su liberación. Convencidos de la fuerza del movimiento internacional de solidaridad con los 5, proclamemos:

¡Fin a la injusticia, libertad ahora!

Las TIC en la batalla por la liberación de los Cinco: Creando una ola expansiva

Las TIC en la batalla por la liberación de los Cinco: Creando una ola expansiva

Los jóvenes del mundo hoy debatieron sobre cómo articularse mejor, tanto a nivel social como en las redes sociales de Internet, para lograr una mayor visibilidad del tema de los Cinco y de esa forma contribuir a romper el muro de silencio creado por los grandes consorcios de la (des) información e influenciar en una decisión de parte del gobierno de los Estados Unidos a favor de su liberación.

Los participantes en el taller “Las TIC en la batalla por la liberación de los Cinco” expusieron sus experiencias y propusieron nuevas maneras de articular una gran red internacional, fruto del III Encuentro Juvenil Internacional de Solidaridad con los Cinco, para fortalecer el movimiento mundial de solidaridad con los compatriotas cubanos y sobre todo llegar a la sociedad norteamericana, ya que una gran parte de ella desconoce la historia de los cinco cubanos.    

Entre los participantes se encontraban familiares de Antonio Guerrero y Ramón Labañino, en representación de las cinco familias, quienes agradecieron las alternativas que se implementan para ayudar a la liberación de los Cinco en diversas partes del mundo y comentaron sobre nuevos proyectos para llevar la presencia del caso a las redes alternativas de información.

También compartieron con los asistentes Carlos Serpa Maceira y Dalexi González, los agentes Emilio y Raúl de la Seguridad cubana que, como los Cinco, infiltraron las filas de la disidencia interna cubana al servicio de los Estados Unidos.

Serpa Maceira insistió sobre la necesidad de estar en red las 24 horas del día, los siete días de la semana con mensajes relacionados con el caso de los Cinco, para que funcione como una ola expansiva con repercusiones inimaginables.

Los delegados el III Encuentro Juvenil de Solidaridad con los Cinco constataron las fuerzas que poseen y la necesidad de organizarlas mejor para poder contribuir de manera efectiva a la lucha por la liberación inmediata de René, Ramón, Gerardo, Fernando y Antonio.

III Encuentro Internacional Juvenil por los 5

III Taller Internacional Juvenil de Solidaridad con los 5.

III Encuentro Juvenil Internacional de Solidaridad con Los Cinco.

Antonio Guerrero, III Encuentro Internacional Juvenil de  Solidaridad con los 5

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