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Tele y Radio

Cuba celebra 60 años de Televisión

Cuba celebra 60 años de Televisión

Cuba, integrante de la trilogía fundacional televisiva en Iberoamérica, con México y Brasil; contribuyó de diversas maneras al establecimiento del sistema en varias naciones de América Latina.

Desde las últimas décadas de la primera mitad del siglo XX, las empresas radiofónicas-televisivas; entidades u organizaciones publicitarias y firmas electrónicas estadounidenses, con intereses comunes entre ellas y con sus similares en nuestros países, potenciaron la implantación de la televisión en la región.

En el caso de Cuba, una de las tres primeras, este fenómeno fue más evidente en tanto  nuestras dos primeras plantas UNION RADIO TV (Canal 4) y CMQ TV (Canal 6), tuvieron su embrión en sociedades anónimas poseedoras de radioemisoras homónimas cuyos dueños, Gaspar Pumarejo Such y los hermanos Mestre Espinosa, devinieron los  lideres del video.

Como consecuencia lógica de estos vínculos, el adiestramiento y entrenamiento para operar ambas plantas se realizó en las principales cadenas radiales-televisivas estadounidenses a donde acudieron los seleccionados para sus nóminas y aquellos creadores,  realizadores o directores contratados por las publicitarias nacionales o las subsidiarias de las transnacionales comunicativas norteñas radicadas en La Habana.

En tanto, la exclusividad de las principales publicitarias habitualmente conciliaba sus  intereses con los de las radioemisoras que le servían de soporte a sus estrategias comerciales-comunicativas, la llegada de la televisión estimuló la aspiración de replicar esa práctica en el audiovisual.

La cifra total de los cubanos que estudiaron en Estados Unidos fue comparativamente ínfima.

Las dos primeras televisoras se apropiaron de un significativo numero de actores sociales experimentados y prestigiosos en otros soportes mediáticos y escenarios culturales y la mayoría del capital humano que se volcó a ella, adquirió su formación de forma empírica,  en la practica cotidiana e imitando a los mas avezados.

La aceleración de los  procesos de aprendizaje y de puesta en marcha de esas dos primeras plantas y su competencia para arrebatarle al otro la primacía fue proverbial.

El fundador Canal 4 se instala en una residencia familiar y aquellos pocos que fueron enviados a Estados Unidos para aprender in situ las especialidades básicas, sólo arribaron días antes de la inauguración oficial,  el 24 de Octubre de 1950.

Por su parte el Canal 6, remodeló y reconvirtió velozmente para el video algunos foros del flamante edificio Radiocentro y comenzó operaciones apenas tres meses después, el 18 de Diciembre de 1950.

Tan vertiginoso como estos procesos fue el desarrollo alcanzado por los cubanos en la creación y gestión televisiva.

Pocos años después, ya devenían protagonistas de un nuevo flujo de aprendizaje que esta vez tenia por centro a esta capital, a donde acudieron numerosos latinoamericanos buscando aprender y entrenarse en los rudimentos audiovisuales.

Sin embargo, aquello no impidió que otros del patio fueran a impartir cursos especializados en numerosos  países de la región, entre los cuales estuvieron República Dominicana y México.

Este flujo del personal creativo y técnico hacia otros países fue un legado del cine y de la radio que la televisión retoma y potencia entre otras locaciones en Venezuela, Brasil, Puerto Rico y Colombia.   La resonancia singular de los casos de Puerto Rico y  Colombia, revela aportes adicionales a la consolidación de este medio de comunicación y soporte electrónico en la región:

En Puerto Rico, los cubanos habían participado desde su primera etapa en los canales TELEMUNDO y WAPA TV, su competidora.

La historia de WAPA TV revela que ya en 1954, mas del 50 por ciento de sus acciones pertenecía a los Mestre-Espinosa, los dueños entre otras propiedades de CMQ S.A., el Edificio Radiocentro, CMQ TV y CMBF TV en La Habana.

También contaban con una red de plantas filiales enlazadas por su propia cadena nacional de microondas que transportaba sus señales televisivas desde la capital a la mayoría de las cabeceras de provincias cubanas, primera experiencia de su tipo en Iberoamérica; lo cual volcó una oleada de sus empleados como Delfín Hernández,  a puestos claves en la estación boricua.

Esta participación accionaria cubana no sólo fue la primera de los Mestre-Espinosa  fuera de las fronteras cubanas, sino que con ella se inauguró la práctica de la inversión transnacional de capital mediático en Iberoamérica.

El caso del Canal 8, Televisión Nacional de Colombia, muestra aristas diferentes de esta colaboración.

Fundado en Bogotá, era la primera televisora de ese país suramericano y la excepción regional en esa etapa pues no pertenecía a una empresa privada sino al Estado, entonces presidido por el General Rojas Pinilla, quien asigna su operación a Radiodifusora Nacional de Colombia.

De esta forma Rojas materializaba el sueño acariciado desde que en 1936 descubrió este invento en Alemania.

Meses antes de la fecha prevista para su apertura, funcionarios gubernamentales viajaron a La Habana buscando contratar personal especializado que impartiera cursos y compartiera sus experiencias con los colombianos.

Coincidieron con la disolución del Canal 11 habanero y la cesantía de un grupo de técnicos experimentados, que en su mayoría viajo a ese país para formar y entrenar a quienes operarían dicha televisora.

Allí enfrentaron otros retos pues tuvieron que familiarizarse con la tecnología europea de la firma Siemens, excepción en América Latina, entonces monopolizada por las electrónicas estadounidenses RCA, Dumont y General Electric.

Todos esos técnicos cubanos, aunque fueron seleccionados para enseñar y adiestrar, simultanearon estas funciones con la operación directa de equipos.

Ello explica el hecho de que muchos de ellos fueran los operadores designados para el uso de las cámaras y de otras especialidades durante la inauguración oficial del 13 de Junio de 1954, difundida en vivo desde el Palacio Presidencial (Casa de Nariño) donde se convirtieron en protagonistas históricos de aquel acontecimiento.

Sin embargo esto no fue todo, muchos de ellos permanecieron laborando en sus especialidades durante los primeros años de la programación fundacional de esta primera televisora colombiana como camarógrafos, operadores de video o audio y también algunos de esos técnicos se entrenaron como directores de programas televisivos, algo obviado por el contrato original.

Todos ellos se inscribieron en la historia del Canal 8 de Bogotá, donde por su talento, experiencia y osadía,  recibieron numerosos lauros.

Fuente: Mayra Cué/ Prensa Latina

La autora es asesora histórica de la Televisión Cubana y colaboradora de Prensa Latina.

Bloqueo a Cuba: impacto en las telecomunicaciones

Bloqueo a Cuba: impacto en las telecomunicaciones

Las telecomunicaciones en Cuba han alcanzado un desarrollo perceptible en cuanto al número de servicios instalados.Sin embargo, estos pudieran aumentar considerablemente si el país tuviera acceso libre y sin restricciones al mercado y las redes mundiales.

 

FUENTE:  TEVEO/SITVC

Página de heroicidad de la Radio y la Televisión cubanas frente al Terrorismo (+Video)

Página de heroicidad de la Radio y la Televisión cubanas frente al Terrorismo (+Video)

Hace 45 años, un sabotaje con fósforo vivo desató un incendio que destruyó importantes instalaciones ubicadas en el edificio Radiocentro, y afectó las principales áreas productivas y de transmisión de la Televisión y de la Radio cubanas, equipamiento que la hostilidad del gobierno norteamericano hacían imposible restituir.

Sin embargo, la heroicidad y la inventiva de los trabajadores del sector cambiarían la historia, a favor de su pueblo.

Miami, único lugar del mundo donde se premia a terroristas (+ VIDEO)

Video: El padre de la «Loba Feroz» elogia, ante el micrófono de Radio Martí, al terrorista Orlando Bosch

La emisora del gobierno de Estados Unidos, presente en el homenaje del «Instituto de la Memoria Histórica contra el Totalitarismo» a los contrarrevolucionarios alzados que fueron fusilados o sentenciados a principios de la Revolución, pasó por alto informarle a su «amplísima» audiencia, el homenaje que los ancianos «patriotas» le rindieron al terrorista Orlando Bosch como inspirador de dichas bandas.

En el video (arriba), que corrobora las acusaciones hechas en Cuba por el terrorista salvadoreño Chávez Abarca en cuanto a la afinidad de la familia de Ros-Lethinen con los terroristas Orlando Bosch y Posada Carriles, se aprecia claramente, sobre la mesa, el micrófono de la emisora gubernamental estadounidense.

Casualmente, aunque Radio Martí también entrevistó a Posada Carriles durante la marcha en apoyo a las Damas de Blanco que organizaran en Miami Gloria Estefan and Company, también tuvo cuidado de ocultar la grabación.

Tomado de http://cambiosencuba.blogspot.com

Eva Rodríguez conversa con Amaury Pérez Vidal en Con 2 que se quieran: “Saludos, amigos…”

Eva Rodríguez conversa con Amaury Pérez Vidal en Con 2 que se quieran: “Saludos, amigos…”

Amaury. Muy buenas noches. Estamos en Con 2 que se quieran. Ahora aquí, en 5ta. Ave y Calle 32, en Miramar, en los maravillosos Estudios Abdala.

Hoy nos compaña a todos, y para mí este es un programa muy especial, por razones obvias, ya lo verán, una de las más grandes conductoras; animadora, locutora de televisión, que ha tenido nuestro país, la historia de la radiocomunicación en nuestro país, de la televisión cubana. Acaba de cumplir 80 años. Y cuando la vi llegar al estudio, tan bonita, tan elegante, tan enjoyada, tan juvenil, me llamó mucho la atención, porque hacía un tiempo que no nos veíamos y ella ha sido parte de mi vida desde que yo nací, ha sido parte de mi familia también. Será una entrevista un poco difícil emotivamente, está con nosotros Eva Rodríguez.

Eva. Saludos, amigos.

Amaury. ¡Mi vida!

Eva. Para mí es un placer.

Amaury. En mi caso tienes que decir: ¡Saludos, mi hijo!

Eva. ¡Yo tengo tantas anécdotas tuyas!.

Amaury. Eva, a ver. Ya dije que habías nacido en 1930.

Eva. Sí, el 13 de mayo de 1930, en San Antonio de los Baños, la calle Ancha.

Amaury. Hablemos entonces de tu casa, de tu niñez, San Antonio.

Eva. Anja. Mira, yo nací en San Antonio de los Baños. Mi madre era una mujer enferma porque tenía problemas de tiroides, de bocio, fue operada tres veces y a los dos años mi padre me llevó para casa de los abuelos paternos y dos tías, también hermanas de mi padre. Era una casita muy humilde, mi familia trabajaba en el tabaco. Mi padre era escogedor de tabaco, bueno, bueno, bueno y mi madre y toda la familia por parte de madre y por parte de padre, eran despalilladores de tabaco.

¡Imagínate!, cuando el taller paraba, a los dueños no les interesaba que se murieran de hambre los trabajadores y en la vida yo no recuerdo haber comido un bistec, ¿tú no sabes? yo comía mucha harina con un huevito que ponía una gallina que no tenía gallo. Y la abuela decía: el huevito es para la niña.

Ahí llegué de dos años, y la vida transcurrió…, quizás la tía mía, Herminia Rodríguez…, ella, yo creo que en el fondo tenía algo artístico, que me llevó de la mano al arte. A los tres años ya yo me sabía poesías corticas y en una ocasión me llevó a un velorio y yo le decía: ¿Tía, recito? Porque en cuanto veía público, ya era hora de la actuación mía. Y la gente le decía: ¿qué es lo que quiere la niña?, ¿quiere hacer pipi?, ¿quiere comer algo? Y la tía: no, no,  no.  Bueno, se tuvo que ir porque yo, desesperada por recitar.

Pero ya a los seis años, ya ella me llevaba a todos los espectáculos del Partido, que eran en el Centro Obrero del pueblo, que existe todavía.

Amaury. ¿De San Antonio de los Baños?

Eva. No, de Santiago.

Amaury. De Santiago de las Vegas.

Eva. Adonde me llevaron por enfermedad de mi madre. Recitaba poesías vanguardistas, que yo no sabía lo que era Vanguardia ni nada, pero yo las presentaba como “Poesía Vanguardista”. Estaba la guerra (de la República en) España y todo eso. Y poesías larguísimas. Y allí pues me fui educando en ese tipo de cosas.

Amaury. Y tú me habías contado un día, por teléfono yo creo, que tú conocías a Gabriel, el letrista de La Rosa de Francia.

Eva. Te voy a contar. Mira, la casa mía era quizás la más pobre de la cuadra, de madera, los pisos eran de cemento muy pulido porque lo limpiaban diariamente, pero enfrente vivía un señor que le decían Musiú, que debe ser por monsieur (señor).

Amaury. Claro.

Eva. Musiú, era Gabriel Gabriel. Él hizo la letra de la canción, era violinista, hizo la letra de la canción “Una Rosa de Francia” porque tenía amores con una mujer casada del pueblo, que tuvo un amor, una tarde, y él le dedicó esa canción; pero claro, no la podía dar a la publicidad, e iba siempre allí Prats.

Amaury. Rodrigo Prats.

Eva. Rodrigo Prats, que era jovencito y visitaba Santiago de las Vegas…, estaba Esther Borja también allá viviendo, había una corriente intelectual y musical… Y siempre, “Una rosa de Francia”, cuya música es de Rodrigo Prats. La letra es de Gabriel Gravier. Pero tienen una historia también, que él y Panchito Simons, crearon en Cuba el Día de las Madres.

Amaury. Mira eso.

Eva. El Día de las Madres, que se celebró el 9 de mayo de 1920 por primera vez. Y ellos mismos sembraron en un terreno, claveles rojos y claveles blancos, para cuando llegara el día de las madres, el que la tuviera viva, su flor roja, y para el que no la tuviera viva, su flor blanca. Así fue la historia, y se lo adjudicaron a un periodista, Muñoz, que fue el que puso la noticia en el periódico.

Amaury. ¡Qué bárbaro!

Eva. Y la idea fue de ellos dos.

Amaury. Ahora, ya tú eras una jovencita cuando llegaste a La Habana…

Eva. Ah, pero te tengo que contar algo más.

Amaury. Ah, me puedes contar lo que tú quieras, esto es tuyo, este es tu programa.

Eva. Mira, mi familia era ya corta…, mis abuelitos habían muerto, mi familia eran dos tías, la tía Herminia, que era la que me llevó a todas estas cosas y un tío que tomaba, era borracho, que me hizo la vida un yogurt. Porque yo sufrí esa niñez tremendamente cuando aquel hombre llegaba tambaleándose y peleando. Aquello fue terrible.

Amaury. ¿Tenía un trago malo, lo que le llaman trago malo?

Eva. ¡No, él estaba borracho, borracho y ya!

Amaury. Sí, pero la gente le dice un trago malo porque el que bebe llega y pelea.

Eva. Ah, bueno, sí.

Amaury. Pero hay un trago alegre.

Eva. Siempre decía que le habían cogido dinero de dónde él lo tenía guardado y era que lo cogía para emborracharse. Entonces yo me ponía muerta cada vez que llegaba por las noches. Al fin, al fin muere el tío y mis tías…

Amaury. ¿Tú sentiste calma con esa muerte?.

Eva. Sí, sí, yo sentí calma porque a un borracho no hay quién lo aguante en la casa. Entonces vinimos para La Habana a vivir. Vine para La Habana con mis dos tías despalilladoras. Y una un poco enferma, la mayor. Vinimos a una casa que le llamaban de vecindad.

Amaury. Pero esas casas de vecindad, Eva, ¿es lo que después fueron los solares?

Eva. Bueno, era un poquito más refinado. Por ejemplo, eran figuras, gente decente que vivían en una habitación y tenían que ir a un baño, había dos baños atrás, grandes, enormes, para todo el mundo…

Amaury. Un baño para todos. ¿Tú tenías por esa época como 12 años?

Eva. 12 años. Vine a estudiar el Bachillerato. ¿Y sabes quién vivía al lado de mi casa?

Amaury. No. No me puedo imaginar.

Eva. Una señora llamada María Calvo, que al final fue conocida como Macorina.

Amaury. ¡Mira tú!

Eva. La Macorina.

Amaury. ¿La Macorina?

Eva. Sí, porque el historiador de María Calvo, cuando veníamos de Trinidad un día, me dice, hablando de cómo se llamaba La Macorina, me dice que se llamaba María Calvo. Y yo le digo ¿era coja, un poquito coja?, y él me dice que sí, porque uno de los amantes le tiró por el pie un tiro.

Y que era muy religiosa y que iba a misa todos los domingos. Entonces me había dicho a mí que ella nunca se había casado. Claro, ella lo que tuvo muchos amantes y cada amante le regaló un carro y ella se paseaba por La Habana en los carros.

Amaury. Pero qué ¿tenía una piquera? (risas)

Eva. Ah, ella salía y se metía con los hombres y las mujeres, ¡imagínate!, iban con sus esposos y ella les decía piropos a los hombres.

Amaury. ¿Y era bonita?

Eva. No. Usaba unos perfumes… Usaba un perfume, que yo le pregunté, porque a mí me llamaba la atención a los 12 años aquella fragancia.. me decía: es “Jazmín de Lubin”, era francés. Y muchas joyas en las manos brillantes, esmeraldas.

Amaury. Eva, pero a ver, para precisar porque después el público se queja cuando no se precisan algunas cosas. ¿Esta Macorina es la de la canción “Ponme la mano aquí, Macorina”?

Eva. ¡Claro, sí, sí!

Amaury. Vamos a dejarlo ahí, vamos a dejarlo ahí. A ver, háblame de tu participación, porque creo que fue muy importante y es muy importante en tu formación política, yo sé que la has tenido, la Juventud Socialista del Barrio de Marte.

Eva. Sí, sí. Mira, yo vivía en Rayo entre Reina y Estrella, a mediación de cuadra. Cuando yo empecé a estudiar Bachillerato, todas eran niñas finas, porque fue en el Vedado. Yo me iba con 10 centavos para coger el tranvía para allá y para acá, y me iba a pie desde ahí hasta el Instituto del Vedado, para coger los 10 centavos para la merienda, porque los demás merendaban y yo, ¡figúrate! y yo iba y venía a pie, entonces me enrolé ahí con la Juventud Socialista del Barrio Marte, que era cerca de ahí en Estrella y Maloja, por ahí. Y aquello fue para mí una cosa increíble… Las tareas que cumplíamos… El dirigente próximo a mí, era Roberto Azcuy Juara, que admiré muchísimo porque era una gente tremenda. Él tenía 23 años.

Amaury. ¿Y tú tenías 15 ó 16 años?

Eva. Sí, yo, quizás menos… y estuve trabajando con él muchísimo tiempo, hasta que me casé, después. Y era Flavio Bravo el que dirigía la Juventud Comunista en aquel momento, el que ponía las tareas. Y un día se me aparece Azcuy allá al Instituto y me dice: Polaca

Amaury. ¡Polaca! ¿Por qué te decían Polaca?

Eva. Sí, me decía Polaca porque era muy blanca y muy rubia y en lugar de decirme Eva, me decía Polaca.

Amaury. Está bien, está bien.

Eva. Y entonces me dice: Polaca, hoy va a desembarcar un barco que trae una exposición, pero fascista y me dijo: eso no puede desembarcar. Toda la juventud tiene que reunirse allí a tirar piedras, palos, lo que sea. Reúne a un grupo de gente de aquí, y vas para allá, para la Avenida del Puerto. Pero yo pasé revista y yo no podía decirle a ninguna de esa gente de ahí que fueran a hacer eso. Fui yo solita. Yo llevaba una carterita así, que vendieron en el Ten Cent, que tenía dos tapitas, no tenía cierre ni nada, la llené de piedras y de cosas y voy para allá con unos tenis, unos tenis viejitos blancos, lisos, porque aquello fue apoteósico.

Amaury. ¿Lisos como estos?

Eva. No, esos tuyos son lindos.

Amaury. Estos lo que no son viejos.(risas)

Eva. No, no. Los míos eran viejitos, y lisos y de mala muerte. Y voy para allá y empiezo a tirar todo lo que tenía en la cartera. Cuando la policía ataca al grupo con chorros de agua, el patinaje mío por la Avenida del Puerto fue tremendo, hasta que oí la voz de él que dijo: ¡huye, Polaca!

Al decir eso, Fangio, Juantorena, eran nada comparados conmigos. Arranqué y pude montarme en un tranvía y yo sentía que la carterita me pesaba una barbaridad, pero yo no abría aquello hasta que llegué al cuartico de mi casa. Cuando lo abrí tenía una pistola adentro.

Amaury. Que te le había puesto, quién, ¿Azcuy?

Eva. Azcuy. Cuando él llegó, llegó con la cara ensangrentada y con todos los cristales enterrados en la cara, porque él era bizco y usaba espejuelos. Con una pinza de cejas se los fui sacando, porque si iba a algún lugar a que lo curaran, lo prendían.

Amaury. Claro.

Eva. Porque era así la cosa.

Amaury.  Claro, sí, sí.

Eva. Entonces él me dijo: me salvaste la vida, Polaca. Porque si le cogen la pistola, imagínate tú lo que hubiera pasado.

Amaury. Ven acá, Eva, ¿y este Azcuy es el que tú alguna vez me has contado que fue tu primer amor, o algo así?

Eva. Chico, ¿tú sabes que yo llegué a pensar que sí me enamoré de él?

Amaury. ¿Sí?

Eva. Era negro, bizco, gago, pero yo sentía algo muy especial por él. Una admiración, una cosa, los gestos que hacía con un llavero que tenía. Todo me fascinaba. Pienso que sí.

Amaury. Y tú le hiciste un poema ¿No te acuerdas del poema?

Eva. Sí, cómo no, cómo no me voy a acordar.

Amaury. Dímelo.

Eva. Dice:

Tú no me das tu amor, tú me lo prestas

y yo lo uso feliz, voy a la fiesta

y regreso con la ilusión perdida.

Tú no me das tu amor, tú me lo prestas

y te lo acepto así, siempre contenta,

porque sé que sin él no tendría vida.

Este amor sin derecho de un instante,

he soñado mil veces arrancarlo,

aunque sé que jamás he de lograrlo.

Y aunque seas dolor, y seas tormento

y aunque sea muy larga la partida

yo esperaré por ti, toda una vida.

Amaury. ¡Ah, qué bonito Eva!

Eva. Luego también en el autógrafo, él también sentía esa misma pasión, me puso: ”Un amor como este será posible después que triunfe el comunismo en Cuba”.

Amaury. ¡Qué bárbaro! Es muy lindo porque además, ahora ya no hay problemas con eso.

Eva. Sí, mira, hay mucha gente, hay mucha gente que piensan que el negro y el blanco valen lo mismo y eso, pero no hasta ese punto.

Amaury. No hasta el punto de que se casen.

Eva. Y en aquel momento mi familia era comunista y todo, pero en aquel momento eso era un tabú, eso era imposible.

Amaury. Sí, pero estamos hablando de hace muchos años ¿cuántos?, eso fue.

Eva. ¡Imagínate tú Amaury!.

Amaury. Hay que sacar cuentas, ya se sabe que tú tienes 80.

Eva. Tenía yo 15 años, una cosa así.

Amaury. No, no, por el amor de Dios, en aquella época lo podían haber matado, arrastrado por las calles…

Eva. …Seguro.

Amaury. …por una cosa como esa. Ahora, ¿quién fue entonces el padre de tu hijo mayor?

Eva. Bueno, mira. Estudiando Bachillerato, él se enamoró de mí apasionadamente.

Amaury. Era un compañero tuyo de…

Eva. …Compañero de estudios. Estudiábamos en casa, porque a mí el Español me encantaba y en las Matemáticas era malísima. Y entonces él era un matemático; yo le daba español a él y él me daba matemática a mí y física y química, y esas cosas.

Y ahí nos enamoramos, y nos casamos y tengo una anécdota. Que sí te la voy a contar.

Amaury. A ver, cuéntame.

Eva. Yo soy una mujer muy sincera, siempre lo he sido.

Amaury. Tú eres una mujer maravillosa, eso es lo que tú eres.

Eva. Esto que te voy a contar no lo sabe ni él.

Amaury. A ver.

Eva. Cuando nos casamos, mis dos tías eran solteronas, y a mí no me prepararon para el matrimonio. Yo fui al matrimonio como debía ser en aquella época, virgen, y salí en estado enseguida. Entonces las dos familias, la de él y la mía, determinaron que yo no debía tener ese niño y me llevaron a un doctor canoso que vivía en la calle San Lázaro. Cuando yo me acosté en aquella camilla, vienen con una inyección y ahí me dio un ataque de llanto. Y el médico me dice: ¿por qué tú lloras, muchachita? Digo, porque yo quiero tener a mi hijo. Dice, mira, coge los 100 pesos que me pagaron y vete a comprar la canastilla.

Amaury. ¡Ahh, qué lindo, Eva!

Eva. Salí de allí corriendo y le di un abrazo a mi marido, a mi tía y a todo el mundo.

Amaury. Porque tu marido también quería el bebé…

Eva. …Y hoy en día es mi locura, porque es un muchacho tan inteligente, tan bueno. Es coronel del MININT. Yo lo adoro.

Amaury. Al lado tuyo, de qué manera no pudiera salir un muchacho bueno. Ahora, vamos a ver, ¿cuánto llegas a la televisión?

Eva. Mira. Yo estaba en mi casa y un día viene una vendedora de Avon y me dice: “estoy muy triste porque me presenté para locutora en un examen que hay. Fíjate, llega la televisión a Cuba y yo quería y, qué sé yo”. La señora tenía bastante edad y ella me dijo: me suspendieron. Y yo dije: ¡locutora!. Me quedé fascinada con aquello.

Amaury. Con la palabra.

Eva. Con la palabra.

Amaury. ¡Qué bonito suena!.

Eva. Cogí y llamé por teléfono -¡yo fui tremenda-, al Ministro de Comunicaciones, porque estaba cerrada la matrícula. Y cuando yo llamo, dice Eva Rodríguez ¿de dónde? Digo: de San Antonio de los Baños. ¿Qué le iba a decir?

Amaury. Claro, claro.

Eva. Me salió el hombre al teléfono y me dijo: mire, vaya mañana a ver a Baquero de parte de mía, que yo lo llamo ahora para que la incluya en los exámenes. Y fui y examiné.

Amaury. ¿Pero que te salió el ministro?

Eva. El Ministro, vaya, esas son cosas que se dicen y no se creen.

Amaury. No se creen, no.

Eva. Bueno, entonces fui, examiné y había un señor de Crusellas allí.

Amaury. Crusellas, ¿qué cosa era?

Eva. Una publicitaria. Y entonces me dice: el lunes vaya a ver a Fulano de Tal, para hacerle una prueba, porque posiblemente la contrate Crusellas. Y así fui y me dijo: tenemos que hacerle una prueba. Con el producto usted se aprende el texto y va a visitar 10 casas, el del publicitario venía atrás. Si usted vende 8 productos, la contratamos. Si no, no es buena vendedora.

Y yo, tun tun, tocaba y le metía el comercial completo, me compraron 9 y una negra gorda, que estaba en un solar, me dice: “ay, mi’ja cómo me gustaría”. Porque era Ajax para limpiar las cazuelas. Y entonces dice: “cómo me gustaría tenerlo, pero mi´jita, yo no tengo ni un centavo”. Y el tipo me dijo: le das el producto. Entraste por la puerta grande.

Amaury. Sí, pero en esa época, a ver. Tú también habías hecho radio ¿ tú estuviste en la Mil Diez?

Eva. No, yo lo que visitaba la Mil Diez de jovencita.

Amaury. ¿Qué cosa era la Mil Diez?

Eva. ¿Qué cosa era la Mil Diez? Que recogí mucho dinero para hacerla.

Amaury. Ah, ya está.

Eva. Y como recogí mucho dinero iba todas las noches a disfrutar de Miguelito Valdés, y de toda esa gente.

Amaury. Pero la Mil Diez era una emisora…

Eva. …Del pueblo, la emisora del pueblo, del Partido Comunista, que la vi destruir después, acabaron con ella. Recogí dinero también para el edificio que tiene la CTC ahora, que antes se llamaba Confederación de Trabajadores de Cuba. Y por los bonos que yo vendí para las dos cosas, me hicieron madrina de Juan Marinello por el Barrio de Marte. Porque le vendí un bono de cien pesos, que en aquel momento era mucho, a Márquez Sterling, que era un anticomunista rabioso.

Amaury. ¡Qué bárbaro!, es que la vida tuya…

Eva. …Tú sabes que yo conocí a todos los comunistas de la época, que visitaban mi casa, mi casa pobrecita. Y la casa de Narciso Rodríguez, mi tío. Cuando iban a dar una charla los comunistas, paraban en mi casa y comían de lo poco que teníamos. Allí fueron Blas Roca y Lázaro Peña que eran líderes de los trabajadores. Pero fue Juan Marinello y este otro moreno, que me encantaba oírlo hablar, García Agüero. Esos eran intelectuales.

Amaury. ¡Qué cosas!, pero tú me habías hecho un cuento, una vez, que te vinculaba con Amaury Pérez García.

Eva. Mi primer trabajo en la televisión fue con tu padre. Yo llegué… Me habían dado una mención de Embrioné 54.

Amaury. ¿Qué cosa era eso?

Eva. Una crema de belleza. Cuando eso yo era linda y menudita.

Amaury. No, Eva, no. ¿Cómo que cuándo eso tu eras linda? Tú sigues siendo linda.

Eva. No, chico, ya no. Oye, cuando yo llego, yo iba temblando, trabajar con Amaury Pérez, imagínate. Amaury coge la mención y me dice: no, no, no esta gente no han pagado tanto, y tacha la mitad de la mención, yo que me había pasado tres días estudiándome aquello, y dije: bueno, ¿y ahora qué hago? Pero traté de relajarme. Me siento en una… como si fuera una coqueta, que no tenía espejo y con el producto delante. Y había unos bailarines bailando y fastidiando y los pasos, frente por frente a mí. Y el nerviosismo que yo tenía de no decir lo que Amaury me había tachado…, se me olvidó la mención y empecé a improvisar. Y que esto, y que qué sé yo, y el masaje y la cosa, y el anunciante…, yo estaba a prueba y me contrataron. Pero me metí minuto y medio hablando. Amaury salió de la cabina y me dijo: ¡Pero Muchachita!, ¿qué tú hiciste? Si te quité la mitad de la mención y has metido mención y media. (risas)

Amaury. Pero bueno, no pasó nada tampoco por eso.

Eva. Mira, yo trabajé tanto con Amaury y con Condal (Joaquín M. Condal), que los recordaré eternamente. Porque aunque después hice la presentación de todos los programas de Manolo (Rifat) y la animación…

Amaury. …Sí, ahora hablamos de Manolo.

Eva. Los dos me llevaban para hacer las cosas importantes. Con Amaury hice todos los 26 en el interior. Con Condal hice un programa con Rosita y también fui millones de veces a provincia… Una vez nos quedamos botados por allá por Camagüey y pasamos la noche sentados en un andén esperando que amaneciera para venir en lo que fuera para La Habana. Y de verdad trabajé mucho con los dos y a los dos los quise mucho. Y los quiero, porque para mí no han muerto.

Amaury. No, no, es que ese tipo de gente no se muere nunca.

Eva. No, nunca, nunca.

Amaury.  Ahora, Eva.

Eva. ¿Y tú no te acuerdas?

Amaury. A ver, a ver.

Eva. De una anécdota contigo. Cuando en el año 69, que eras un pepillito que no te dejaban salir, yo animaba el espectáculo por la noche con Consuelito y Pinelli.

Amaury. Claro.

Eva. Y después por la madrugada había un show para los extranjeros, que era con grandes artistas cubanos. Y tú querías, naturalmente, ir.

Amaury. Sí, claro, ir a ver…

Eva. Y yo dije le dije a tu madre, ay, pero si yo lo llevo, yo lo cuido, está conmigo y entonces te dejaron. Y todas las noches ibas para allá conmigo.

Amaury. Es que nosotros hemos vivido de todo. Ahora vamos a hablar de otras las cosas, porque yo tengo tantas preguntas para ti. Además estoy realmente muy agradecido, debo decirlo a la mitad del programa.

Eva. ¿De qué?

Amaury. De que tú estés aquí conmigo, que hayas aceptado venir.

Eva. Ay, chico.

Amaury. Es una entrevista que me cuesta trabajo porque estoy emocionado.

Eva. No, pero espérate, mira, Pedro García me hizo el traje, mira qué lindo. Yordanka Kristova me mandó los zapatos de Bulgaria.

Amaury. Los zapatos que ha traído Eva, lo más grande de la vida y entonces yo estoy muy…

Eva. …Olimpia me hizo estas joyas para que las exhibiera en tu programa.

Amaury. No, no, pero es que has venido como una princesa, no me puedo quejar. Ahora, ¿tú fuiste junto con Nela del Rosario, la mamá de Guido López Gavilán, la gran locutora y maravillosa persona, las primeras mujeres que hicieron Noticieros en Cuba?

Eva. En Cuba y en América Latina. Porque resulta que todo el mundo utilizaba hombres y “El mundo en televisión” rompió el esquema con nosotras dos.

Amaury. ¡Qué cosa!

Eva. Y fuimos las que dimos la noticia de la caída…

Amaury. …Ahí voy, de la caída de Batista…

Eva. …De la caída de Batista.

Amaury. Fueron ustedes dos las que estaban…

Eva. …Sí, cómo no y estaba Ibraín Urbino, que era tremendo locutor y Don Pablo Medina también.

Amaury. Don Pablo Medina que era también otro de los grandes.

Eva. De los grandes.

Amaury. Eva. ¿Cuándo tú conoces a Manolo Rifat?

Eva. Mira.

Amaury. Otro, otro de esos, de esa promoción que después de aquellos grandes de la primera generación, después viene Manolo, junto con Pedraza Ginori.

Eva. No, Manolo fue antes que Ginori…

Eva. …Manolo en la época…

Amaury. Manolo era muy joven

Eva. Sí. Los primeros fueron, los tres primeros: Amaury, que Manolo decía que era la cubanía, lo que él daba en sus programas era la cosa cubana. Estaba Condal que era cantidad de mulatas preciosas y todas de un mismo tamaño y toda esa cosa.

Amaury. Sí, sí, era como el Rodney en la televisión.

Eva. Y también lo hizo en Tropicana, trabajó muchísimos años.

Amaury. En Tropicana, el mejor show que yo recuerdo.

Eva. Y Manolo era lo moderno. En el 60 Manolo hacía ya videos clips, lo que es el video clip ahora.

Amaury. Eran muy atrevidas las cosas que hacía en aquella época. Pero ¿Cómo tú lo conociste?

Eva. Yo lo conocí…

Amaury. …Pero era más joven, más joven que Amaury, y más joven que Condal, mucho más joven.

Eva. Y más joven que yo. Yo le llevaba 6 años también.

Amaury. ¿Pero dónde ustedes se conocen?

Eva. En el estudio, él mortificaba mucho. El terror mío son las cucarachas, yo no puedo ver una porque me muero.

Amaury. Aquí no hay.

Eva. ¡Si hay una aquí se acaba el programa!.

Amaury. No, no hay, aquí no hay.

Eva. Entonces un día me tiró un papel negro con paticas así y yo solté el papel, la noticia y salí corriendo. Y me dice Amadeo Arleta por la noche, porque había un cóctel, al que yo fui. ¿Qué le pasó a usted por la mañana en el Noticiero? Porque él lo veía todo. Digo: que me cayó una cucaracha arriba, porque yo no iba a embarcar al compañero de trabajo.

Amaury. Sí, claro.

Eva. Y al día siguiente vinieron con bazucas fumigando todo y aquello, porque pensó el viejo que de verdad habían cucarachas.

Yo conocí a Manolo así. En “El mundo el televisión” a veces había una parte económica, que era bastante pesada, y los camarógrafos le decían a Núñez Pascual: no se mueva, quédese ahí sin moverse. Y el pobre Núñez Pascual hablando de la economía ahí y ahí y los camarógrafos bajaban a comer chicharritas y estábamos en el tercer piso. (risas)

Amaury. ¿Cuánto duraba el Noticiero ese, Eva?

Eva. Empezaba a las siete de la mañana y terminaba a las nueve.

Amaury. ¡Dos horas de Noticiero!.

Eva. Pero había que estar allí desde temprano.

Amaury. ¡Hombre!

Eva. Entonces ahí empezó Manolo a decirme: el día que te divorcies me caso contigo.

Amaury. ¡Ah!, porque tú no estabas divorciada todavía.

Eva. No, yo estaba con mi esposo y el niño chiquito. Y el niño le cogió un odio que no lo podía ver, porque él le decía: Cuando tu mamá se divorcie de tu padre, yo me caso con ella.

Amaury. ¡Qué cosa!

Eva. Y el niño lo miraba, ¡figúrate!

Él tuvo problemas y lo torturaron y se tuvo que ir y eso es una historia muy larga de contar. Se tuvo que ir, fue para Italia. Cuando regresa al triunfo de la Revolución, él toma la embajada de Cuba en Italia, que yo tengo la foto con la bandera cubana y demás y regresa rápido para Cuba. Cuando regresa yo estaba divorciada.

Me dice: ¿Qué tú te divorciaste? Me caso contigo. Y empieza a decirle a todo el mundo que era novio mío, y yo con una pena con Nela. Yo le decía: Nela, eso no es verdad, porque yo tenía una vergüenza de tener…

Amaury. No, Nela también, igual que tú, una señora, todavía tú eras joven. Pero Nela siempre fue la exquisitez, la decencia, la educación.

Eva. Sí, sí, y yo tenía una pena, que Nela pensara que yo era novia de Manolito. Yo decía. Ay, no, y a todo el mundo se lo negaba. Convocó para una despedida de solteros, preparó todo y nos casamos.

Amaury. Pero él dijo: sí, me caso contigo. Pero a ti te gustaba, está claro, te gustó desde la primera vez que lo viste ¿o no?

Eva. Yo lo veía como un niño. Fíjate, yo lo veía como un muchacho.

Amaury. Es que él siempre fue como muy juvenil.

Eva. Manolo sí, él era así y muy simpático.

Amaury. E hiperquinético.

Eva. Sí, sí. A Omara, por ejemplo, pasaba y le daba una nalgada y, cosas así, y yo pensaba que no, pero mira, me fue poco a poco enamorando y nos casamos enamorados y 50 años duró el matrimonio.

Amaury. Cuéntame la anécdota de cuándo Manolo te puso a donar sangre en el estudio. Cuando la campaña de las donaciones de sangre.

Eva. Sí, el programa comenzaba, era Música y estrellas, que no querían hacerlo, extraerme la sangre, porque decían que a lo mejor esa sangre se echaba a perder con el polvo del estudio y demás. Entonces, yo, vestida muy elegante, acostada en una camilla y empezaban a extraerme sangre. Y cuando dice el doctor, ya. Dice el coordinador: no, faltan tres carteles, déjela ahí. Y yo decía: me van a desangrar aquí. Manolo, que se moría de ver sangre, el se estaba desmayando, y como era en blanco y negro, no se veía que era sangre de verdad ,mi madre, después del programa, en San Antonio de los Baños, me llama por teléfono y me dice: ¡ay!, hija, qué susto pasé. Me parecía que te estaban sacando la sangre de verdad.

Amaury. ¡Y te estaban sacando la sangre de verdad!.

Eva. Claro. Y era para que yo dijera después: ¡Saludos amigos! Y era para que los que vieran el programa se dieran cuenta que donar sangre no era…

Amaury. …Que donar sangre no era una cosa terrible.

Eva. Yo tengo un diploma por haber donado muchas veces sangre.

Amaury. Bueno, tú has donado alegría que es una cosa de las cosas más importantes del mundo. Cuéntame la anécdota de la perla o, del arete de perla.

Eva. ¡Ay, chico! ¿Cómo tú te enteraste de eso?, eso nunca te lo he dicho…

Amaury. No, porque ¿tú crees que la gente no habla?

Eva. Mira, Manolo era muy efusivo. Al primer baile que fuimos, un bailecito de carnaval que yo no quería ir, pero involucré a una compañera locutora para que fuera con un musicalizador también, porque yo decía: y yo ir con este bebé a…, y fuimos. Y la despedida fue que me dio una mordida en el brazo esa noche, que se me hizo un…

Amaury. …Un hematoma.

Eva. Un hematoma tremendo. Pero ya éramos novios. Yo tenía un Buick y él no tenía carro y yo lo llevaba hasta la casa todas las noches. Y llevaba a una prima de chaperona, porque la tía mía decía que no debía de salir sola con él, porque la gente…

Amaury. Pero así era.

Eva. Y la prima mía me presta unos aretes de perla de cultivo, unos areticos que eran muy simples, la perlita nada más. Y Manolo besuqueándome y bueno, hasta mañana, ¡fua!, me da un beso en la oreja y se traga la perla. (risas) Se la tragó y yo decía: ay, mi arete, mi arete.

Amaury. Pero además, cuando llegaras a la casa, ¿dónde está la otra?, te preguntaría tía.

Eva. No, la prima mía, la dueña del arete, en el asiento de atrás de la máquina, decía: ay, Manolito mi perla, mi perla de cultivo.

Amaury. Y él le dijo, ¡espera hasta mañana!.

Eva. No apareció nunca.

Amaury. ¿No apareció nunca?

Eva. No.

Amaury. También era chiquita, ¿no?

Eva. Era una perlita chiquita.

Amaury. A ver, Eva. Estoy muy entusiasmado, Eva, te repito, sí, estoy muy entusiasmado. Estoy feliz, feliz de…

Eva. Ay, chico.

Amaury. Además estoy recordando cosas, tú hablas y yo recuerdo, y recuerdo, y recuerdo. Cuando fuiste a tener… Tú tienes otro hijo…

Eva. Cómo no.

Amaury. El hijo con Manolo.

Eva. Sí.

Amaury. Ese sí lo vi yo, a ese sí lo conozco bien.

Eva. Sí.

Amaury. Pero hay una anécdota vinculada con tu reticencia a tener ese segundo hijo.

Eva Ah, esa anécdota es muy buena. Íbamos para un 26 de Julio, creo que era en Santa Clara, iba el chofer, Amaury, tu padre y yo atrás. Se vira tu padre y me dice: Ven acá, Eva, ¿cuándo tú le vas a dar un hijo a Manolo?

Y yo me quedo así y le digo: Amaury, pero si yo no paro. Viajes internacionales, representando a la Televisión Cubana en todos los países socialistas. Estuve en los Estados Unidos en la parte de La Florida, Tampa, Cayo Hueso, Miami, al triunfo de la Revolución  fuimos. Y entonces Amaury me dice: Eva, fíjate, en la vida todo pasa -él era muy simpático también-, y me dijo, hasta la ciruela pasa (risas) Y me dice: y lo único que le queda a uno, cuando es viejo, son los hijos. Yo me quedé pensando y pensando y digo: Amaury tiene razón. Entonces estaba el Festival de Varadero andando, Manolo se tenía que ir a Polonia con Farah…

Amaury. ¿Con Farah María?

Eva. Sí, que ganó ese año, e iba también Alberto Vera.

Amaury. Ah, cuando Farah ganó Sopot, ¿no?

Eva. Claro.

Amaury. Exacto, exacto.

Eva. Y tuvimos un encontronazo antes de irse, naturalmente una despedida amorosa.

Amaury. Una despedida amorosa.

Eva. Claro. A la semana digo yo: ¡ay, estoy embarazada!

Amaury. Porque lo presentiste, porque a la semana no se entera nadie de que está embarazada.

Eva. Ah, pero yo sí. Yo sabía que estaba, tenía un asquito y una cosita. Y digo: ay, estoy embarazada. Y voy al comadrón y me dice: ¿Cómo tú vas a saber que estás embarazada ni con 15 días? Ah, pues yo estoy embarazada. Y estoy embarazada y ya, cuando me hicieron las pruebas, estaba embarazada.

Amaury. ¡Qué bárbaro!

Eva. Entonces empiezan a sacarle sangre a Manolo para ver si teníamos la sangre acorde uno con otro, que teníamos RH Negativo los dos, pero Manolo se desmayó. Ya eso era con el barrigón y yo, ay, mi marido se me mure, mi marido se me muere, porque Manolo no podía. Él llego y dijo muy serio: ¿Qué mano pongo, doctor? Y cuando le dieron el pinchazo hizo así y se desmayó, y yo, por todo aquel pasillo corriendo.

Amaury. A ver, yo quiero que tú me hables, ya hemos hablado de Nela del Rosario, pero hay dos locutoras de las que se habla poco y tú las conociste Freya García y Dinorah del Real.

Eva. Sí, mira, Freya era una muchacha sencilla, humilde, que le pidió a Dios vivir hasta que su hijo se graduara; y así fue, graduándose el muchacho murió ella. Yo la admiraba mucho, la quería mucho.

Amaury. Era muy culta, hablaba muchísimos idiomas, ¿no?

Eva. Sí, sí, sí.

Amaury. Yo la recuerdo que hablaba muchos idiomas.

Eva. Sí, una muchacha muy culta, muy culta. Dinorah fue compañera de nosotros.

Amaury. Claro, claro.

Eva. Y trabajaba muchísimo. Pero Consuelito y yo teníamos una empatía, una cosa desde que nos conocimos…

Amaury. Sí, por eso yo…

Eva. …¿Tú te acuerdas Varadero 70 que teníamos la puerta del cuarto abierto?

Amaury. Ah, sí, el cuarto de una y el cuarto de la otra con una puerta entre los dos cuartos.

Eva. Me decía: ¿Gorda, qué te vas a poner hoy? Y yo, Flaca, ¿qué te vas a poner hoy? Y siempre teníamos esa relación familiar.

Amaury. Yo quería justamente hablar de eso. Yo intento normalmente en estas entrevistas, porque me afecta, no hablar de mi mamá, de mami. Pero contigo no, contigo es como tenerla viva y yo quisiera que tú le contaras a los televidentes, porque mucha gente pensaba que entre ustedes dos había rivalidades y yo sé que no la había.

Eva. Ninguna.

Amaury. Mi mamá te amaba y tú a ella. O sea, se respetaban.

Eva. Y yo la amaba. Porque fíjate. Teníamos dos estilos distintos.

Amaury. Totalmente diferentes.

Eva. El estilo de Consuelo era uno y el mío era otro.

Amaury. ¿No había competencia?.

Eva. Quizás, si hubiéramos sido del mismo estilo, quizás, quizás, hubiera habido… pero nosotras ¡en la vida!. Yo recuerdo una vez que se le dio un homenaje a Consuelo y me dijo: óyeme, el micrófono no se lo des a nadie, tú sola. Y yo me quedé así, yo decía: ¿ y si alguien me quita el micrófono para hablar y decir algo?…

Amaury. Si, porque había un grupo de…

Eva. Un grupo grande, y ella me dijo, tú sola.

Amaury. ¿Cómo se llevaban todos ustedes? Bueno, ya sé cómo te llevabas con mi mamá.

Eva. Germán, igual.

Amaury. Con Papá Pinelli, con Cepero…

Eva. Sí. Hay una anécdota con Pinelli cuando fuimos a Varadero 70 nos dieron una casa para los tres. Y dice Consuelo: Ven acá, ¿cómo vamos a vivir nosotras aquí, con Pinelli? Bañándonos y esto y lo otro. Entonces fuimos y dijimos que queríamos una habitación para cada uno, porque por mucho que lo quisiéramos, era un hombre.

Amaury. Sí, claro, claro.

Eva. ¿Verdad?

Amaury. Sí. Pero bueno, Papá Germán, tú sabes que era un caballero. Pinelli era un hombre… era el sumun de la caballerosidad un hombre de caballería de otro…, perteneció a muchos otros siglos.

Eva. Era una persona, una gente increíble.

Amaury. Eva ¿Cómo es eso de que tú le ponías los nombres a los programas de Manolo?

Eva. Chico, porque mira, yo me hice profesional publicitaria. En aquella época los publicitarios tenían que ser profesionales en eso y yo compré una hora en el Canal 4 para hacer un programa que se llamaba Tele Bazar. Para hacer las menciones de ese programa, tenía que ser publicitaria.

Amaury. Claro.

Eva. Y eso me dio cierta cosa así de… y todos los programas de Manolo…, a veces estaba con él, por ejemplo, Quiroga, que trabajó mucho con él…

Amaury. Orlando Quiroga, claro.

Eva. A Buenas tardes. ¿Ay y cómo le ponemos, cómo le ponemos? Y en ese momento entro yo y digo: Buenas tardes y dijeron: Ah, vamos a ponerle, Buenas Tardes, era a las doce del día.

Amaury. Claro, a las 12 del día.

Eva. Entonces ¿cuál otro?, yo estaba haciendo té en la cocina y estaban ellos planificando Saludos amigos. ¿Y cómo le ponemos, cómo le ponemos? y ¿Cómo le ponemos? Y digo yo: bueno, ¡Saludos amigos!, vamos a ponerle Saludos amigos.

Porque cuando aquello todos los locutores salían y decían: Muy buenas noches amables televidentes.

Amaury. Claro.

Eva. Muy buenos días, amables televidentes. Y yo salí diciendo Saludos amigos.

Amaury. Ahora, ¿cuando te retiraste de la Televisión y de la Radio?

Eva. Chico, un día me llamaron del departamento mío, y me dijeron, como llamaron a Consuelo también.

Amaury. Sí, sí…

Eva. …Y a Pinelli y a todos.

Amaury. Sí. Yo sé cómo los llamaron.

Eva. Hay una disposición de que se tienen que jubilar para darle paso a la juventud pujante. Así decía la carta, que yo la tengo.

Amaury. Juventud pujante, pero, ¿por qué, porque iban al baño o, por qué?

Eva. No. (risas) a la juventud pujante, no sé, esa frase…

Amaury. La frase es muy sugerente: juventud pujante.

Eva. Y entonces me jubilé pero yo seguí haciendo…, el último programa que hice, lo hice ya jubilada fue Para sentir amor.

Amaury. Para sentir amor.

Eva. Sí me afectó.

Amaury. Sí te afectó.

Eva. La jubilación me afectó. A partir de eso, empecé a padecer de depresiones. Unas depresiones que…

Amaury. ¡Bueno, pero el que te está viendo en este programa, está viendo a una persona que es la antidepresión, es un antidepresivo Eva Rodríguez en esta noche en Con 2 que se quieran!. Tú has sido, todavía eres, muy bonita.

Eva. Hay, gracias, pero, imagínate tú.

Amaury. Pero es que tú siempre fuiste bonita y yo he visto fotos tuyas, en la casa las tengo. O sea, fotos tuyas con mami en el 70, y antes, y de los sesenta y tantos. Y yo tengo esas fotografías y las conservo como un tesoro…

Eva. Es que trabajamos juntas tantos años…

Amaury. Trabajaron juntas, es un tesoro que yo conservo. A veces los recuerdos se van quedando solamente en eso, en fotos y uno empieza a querer las fotos tanto, tanto, tanto como lo mas preciado.

Pero tú mejor que yo, eso sí lo sabes mejor que yo, los programas tienen maravillosos principios y, a veces, la desazón del final cuando los programas ya hay que llegar al final. Para mí ha sido un programa…

Eva. …No, y para mí es más, porque no me puedo parar con facilidad, ¡así que el beso me lo das tú a mí sentada!.

Amaury. No, no te preocupes, no te vas a parar, ahora yo voy para allá. Pero yo te quiero decir que ha sido para mí emotivo, porque viéndote sentada frente a mí. Primero, nunca soñé que eso iba a pasar. Nunca pensé…

Eva. ¡Ay, Amaury!

Amaury. Nunca pensé que iba a pasar, porque yo qué entrevisto ni qué cosa, y entrevistar a una conductora como tú de tanto talento, de tanta trayectoria me emociona. Pero además, en algunos momentos creí ver a mi mamá, así que te lo agradezco mucho.

Eva. Ay, mi vida querida. Un beso grande para ti.

Amaury. Y no voy a despedir este programa, me voy a sentar aquí, y me voy a quedar así, aquí me voy a quedar. (Amaury posa su cabeza en los muslos de Eva)

Eva. No me hagas llorar.

Amaury. Muchas gracias.

Eva. Gracias a ti.

FUENTE: CUBADEBATE.

FOTO TOMADA DE WWW.CUBADEBATE.CU

¿Cuál es el misterio detrás de la estrategia de Twitter para Cuba?

¿Cuál es el misterio detrás de la estrategia de Twitter para Cuba?

Difícil de saber, pero podríamos reconstruir los hechos y llegar, quizás, a una hipótesis. Después de varios días de bloqueo de los mensajes enviados desde Cuba vía celular a la red social Twitter, esta empresa finalmente anunció que era ella la que había deshabilitado el servicio.

En el ínterin, comenzó a fraguarse una campaña contra Cuba, acusándola de aplicar la censura contra las voces “independientes” que utilizan Twitter. Para variar, responsabilizaron a la víctima del crimen. Desbaratada la campaña en menos de 24 horas, tras la declaración de la Isla de que no tenía nada que ver con el asunto, Twitter volvió a pronunciarse lacónicamente: “nuestro equipo ha reactivado el servicio”.

Lo extraño es que el pretexto que había dado lugar al corte del servicio, por arte de magia dejó de existir. Les explico. Twitter anunció el 6 de octubre, casi una semana después de haber bloqueado los envíos de mensajes vía móvil desde Cuba, que “ha deshabilitado códigos ‘largos’ hasta saber más del uso de estos números. Estamos trabajando con más proveedores para formalizar acuerdos de Twitter y SMS”.

Desde Cuba los mensajes de texto llegan a Twitter si se envían desde un celular a números telefónicos con una larga serie de dígitos, mientras que los números cortos son los otorgados por aquellas empresas de telecomunicaciones que tienen un acuerdo con Twitter para envíos de mensajes gratuitos vía móvil.  Debido al bloqueo impuesto por Estados Unidos a nuestro país, la red social no tiene este tipo de acuerdo con la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba, ETECSA.

Por tanto, para enviar un mensaje de texto a través de celular a la red social desde la Isla, se necesitan las siguientes condiciones:

-Un teléfono móvil local o con roaming internacional* -habilitado en otro país, cuya compañía telefónica tenga acuerdo con Cuba y por tanto, el servicio esté activo en la Isla.

-Un número largo (o internacional) de la empresa norteamericana Twitter. Cada envío le cuesta al remitente desde Cuba 1.00 cuc (1.20 dólares) y por decisión de la red social, el usuario en Cuba no puede recibir mensajes de retorno por esta vía. Para activar el servicio desde un teléfono local se necesita enviar cuatro mensajes previos (4.00 cuc).

Las protestas por el cierre de este servicio no vinieron de los cubanos de “a pie” ni de turistas extranjeros en Cuba que portan teléfonos con roaming, sino de grupos que cabildean en Estados Unidos para utilizar la Internet como espacio de subversión en la Isla, y por algunos de los beneficiarios de las políticas de financiamiento a la “disidencia” cubana, que pueden costear los teléfonos con roaming y la mensajería instantánea a Twitter -una llamada local desde estos teléfonos puede costar hasta 3 dólares el minuto.

Llama la atención que la razón que esgrime Twitter -”saber más del uso de este número largo” para Cuba-, dejó de ser un problema pocos días después. “Nuestro equipo ha reactivado un nuevo código largo”, dijo el 8 de octubre en la noche, sin más explicación, y automáticamente reactivaron el servicio.

Habría que tener en cuenta otro antecedente. Entre las medidas del Presidente Barack Obama del 13 de abril de 2009, presentada como un relajamiento del bloqueo y en la práctica puro humo, el Departamento del Tesoro permite servicios de chat, blogs, redes sociales y otros que no supongan un beneficio económico para Cuba. EEUU no está interesado en flexibilizar su política ni desarrollar una comunicación normal con la Isla, sino en extender un servicio de Internet a la carta, exclusivo para los que respondan a sus intereses.

Y no lo dice el gobierno de Cuba, sino la ley norteamericana. Vea, por ejemplo, lo que, interpretando la decisión de Obama, estableció en marzo de 2010 la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos:

OFAC enmienda los reglamentos del Control de los Bienes Cubanos (CACR), 31 CFR par 515, para añadir una similar licencia general que autoriza las exportaciones a personas en Cuba de ciertos servicios relacionados con las comunicaciones personales a través de Internet.

El 13 de abril de 2009, el Presidente dijo que la promoción de la democracia y los derechos humanos en Cuba es parte de los intereses nacionales de los Estados Unidos y es un componente de la política exterior de los EEUU en las Américas (sic).

OFAC está añadiendo un nuevo § 515.578 al CACR (excepción a los reglamentos del bloqueo) para autorizar la exportación desde los EEUU o por personas sujetas a la jurisdicción estadounidense a Cuba de ciertos servicios relacionados con el intercambio de comunicaciones personales por Internet, como por ejemplo mensajes instantáneos, chat y correo electrónico, redes sociales, el intercambio de fotos y películas, lecturas en la web y blog.  Para calificar para esta autorización, los servicios tienen que estar disponibles sin costo al usuario.

No hay ambigüedades en esta política, como no la hay en el costo de los que utilizan el roaming desde Cuba, sea para lo que sea, incluyendo Twitter, una empresa norteamericana que en este caso sirve como pasarela para un servicio telefónico que el usuario tiene que pagar. De modo que numerosas preguntas quedan flotando:

¿A qué acuerdo se refería Twitter en su mensaje del 6 de octubre?¿Lograron ese acuerdo? ¿Con quién? ¿Decidieron rehabilitar el servicio por su cuenta? ¿O fue el gobierno de EEUU quien dio las garantías para que lo hicieran sin que les cayera encima una multa astronómica de la OFAC? ¿Habrá recibido Twitter una llamada “importante”, como ocurrió en el verano del año pasado cuando el Departamento de Estado le exigió que no hiciera reparaciones en sus servidores para no interferir la guerra de mensajes contra Irán, activada desde esta red social?

Sin dudas las respuestas despejarían el misterio, pero en los hechos gravita el mismo presentimiento del Príncipe Hamlet: “Algo está podrido en el estado de Twitter”.

*En telefonía móvil, la itinerancia (el roaming) es la capacidad de enviar y recibir llamadas en redes móviles fuera del área de servicio local de su compañía, es decir, dentro de la zona de servicio de otra empresa del mismo país, o bien durante una estancia en otro país diferente, con la red de una empresa extranjera.

Agresión radial y televisiva en cartera anticubana de EE.UU.

Agresión radial y televisiva en cartera anticubana de EE.UU.

Las más de dos mil horas de radio y televisión transmitidas semanalmente contra Cuba en violación de leyes internacionales evidencian hoy que Estados Unidos utiliza cualquier medio a su alcance para subvertir el orden aquí.

  Tal cifra es el resultado del empleo de 30 frecuencias distintas y 19 emisoras en el país norteño semanalmente con fines subversivos y en violación de la legislación de La Habana, dijeron fuentes del Ministerio de la Informática y las Comunicaciones (MIC).

"Estas transmisiones crean interferencias perjudiciales a nuestros servicios nacionales", denunció un informe del MIC que acompaña uno mayor de la Cancillería cubana en el que se demanda el cese de la hostilidad estadounidense a fines de este mes en la ONU.

La fuente dio cuenta que la agresión al espacio radioelectrónico cubano comenzaron después del triunfo de la Revolución en 1959 y se han incrementado con llamados al asesinato y a desmontar el sistema político aquí.

Solo de abril de 2009 a igual mes de este año, el sector de las infocomunicaciones sufrió pérdidas superiores a los 61 millones de dólares, a juzgar por el Informe de Cuba a la resolución 64/6 de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

La Empresa de Radiocomunicación y Difusión de Cuba (Radiocuba) fue afectada con dos millones 803 mil dólares ante la imposibilidad de adquirir válvulas de transmisores en mercados cercanos para la protección del espacio radio-eléctrico del país.

En más de 50 años, la nación caribeña perdió unos 751 mil 363 millones de dólares, calculados a partir de las 31 devaluaciones sufridas por la moneda respecto al oro desde 1961 a la fecha.

La comunidad internacional en 2009 demandó, por décimo octava ocasión consecutiva, el término del bloqueo que el país norteño mantiene contra la isla.

TELERADIOLANDIA, LA OPINIÓN DEL EDITOR: El Noticiero Cantado rejuvenece

TELERADIOLANDIA, LA OPINIÓN DEL EDITOR: El  Noticiero Cantado rejuvenece

“Este es el mejor noticiero cantado de toda la historia de Haciendo Radio”, le escuché decir hace pocos días al locutor Luis Rodolfo Serra, que citaba a una oyente.  Y es verdad.

Quienes oímos el programa cada jornada, hemos apreciado un cambio favorable en ese segmento del “Notable de la mañana”.  Tal ha sido su impacto, que cuando llega el final, y hay que montarse en La Carreta de Valeeeero, dan ganas de aguantarla para que no arranque y continuar disfrutando de esos minutos con sabor a tierra adentro.

Más de una persona me ha comentado que mientras oye el peculiar informativo, de pronto, se ha sorprendido a sí misma ─en el baño o en la cocina, mientras cuela el café─ bailando o simplemente moviendo el esqueleto, al ritmo de las versiones de guarachas, tangos u otros ritmos que ahora acompañan cada introducción del Noticiero Cantado. 

Por supuesto, se nota mano diestra en la dirección del “Temba de Tejadillo”, Ismael Rensoly, quien está al frente del piquete y forma parte de la gente del “combo”, como dice Magdiel Pérez, el conductor. 

La renovación también se debe al desempeño de los cantantes Félix Castellanos y Germán Obregón, quienes a pesar del madrugón y la difícil hora para cantar, garantizan la calidad vocal de la emisión, secundados por los guitarristas acompañantes, Juanito Peña y Roberto Lugo, con un quehacer loable.

Magdiel, con su simpatía y dotes inimitables para improvisar, pone el toque de distinción en este ratico de Haciendo Radio en que, a través de la música de nuestros campos, nos enteramos de las noticias y del parte del tiempo, de una forma diferente.  Mediante una seguidilla, nos ponen al tanto de las variables meteorológicas y ya son muchos los que tratan de adivinar de qué forma cerrará Castellanito, quizás con aquello de: “Mar tranquilo y poco oleaje, como está pronosticado”.

Seguramente, fueron muy buenos aquellos primeros noticieros cantados de hace 25 años, con los intérpretes de esa época dorada de la música campesina, y con la guía del inolvidable Jorge Ibarra Sabaleta, creador del gigante informativo de la Radio cubana.  Mas, Rensoly y su “combo” han logrado revitalizar este espacio de la revista matinal de Radio Rebelde.  Ya resulta más amena la segunda media hora y ─qué bueno─ el dial se colma de cubanía y gracia criolla.

El Noticiero cantado no es un segmento solo para el campesinado de la Isla.  En verdad, son diez minutos (de 5:50 a.m. a 6:00 a.m.) para disfrutar y tener la primera sonrisa del día, mientras se asea o cuela el café, y usted ─amigo oyente─ se sorprende bailando o simplemente moviendo el esqueleto al ritmo del Chan-Chan o el Mechón, un guaguancó, un tango o del Que Viva Changó, de nuestra Celina González.

No digo más.  Le pedí un ticket de empleado a Magdiel para irme junto con él, Idania, la popular oyente Higinia Barzaga, Castellanito y Obregón, al ritmo de un son cubano en la carreta de Valeeeero.  Más económica y con mejor música que las Yutong.