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Destacan radio y TV cubanas evento internacional de solidaridad con los Cinco Héroes

Destacan radio y TV cubanas evento internacional de solidaridad con los Cinco Héroes

La radio y la TV cubanas dedicaron espacios estelares al V Coloquio Internacional por la Liberación de los Cinco Héroes y Contra el Terrorismo, celebrado en Holguín.  Uno de los reportes se originó en Boca de Samá.

"Yo no pude estrenar los zapatos que había comprado para mis quince años. La metralla lanzada por terroristas cubanos, organizados en Estados Unidos por orden de la CIA, destrozó mi pie derecho y truncó mis sueños de adolescente. Mi hermana sufrió también aquella noche", expuso Nancy Pavón Pavón, víctima del artero ataque al pobladito de Boca de Samá, el 12 de octubre de 1971.

El testimonio de Nancy abrió el Encuentro Internacional contra el Terrorismo, efectuado en la mañana dominical en el poblado de Boca de Samá, municipio de Banes. Cientos de personas, reunidas allí, apenas podían contener la emoción que sus palabras provocaron.

Lo más indignante es que aún estén libres los terroristas que asesinaron a los combatientes Lidio Rivaflechas Galán y Antonio Ramón Siam Portelles, y causaron heridas a Carlos Escalantes, así como a los vecinos del lugar Jesús Igarza y las niñas Nancy y Ángela.

Criminales como Santiago Álvarez Fernández Magriñá, Tony Iglesias y Gustavo Villoldo (este último participante también en el asesinato del Comandante Ernesto Che Guevara) viven tranquilamente en la Florida, al igual que Luis Posada Carriles, donde se vanaglorian mientras el gobierno norteamericano mantiene en prisión a los Cinco antiterroristas cubanos.

Boca de Samá es testigo elocuente del terrorismo que desde Estados Unidos se organiza y ejecuta contra Cuba. Es la prueba evidente de la necesaria lucha de los Cinco en ese país, para descubrir los planes asesinos de la mafia anticubana, afirmó el destacado jurista Rodolfo Dávalos.

El clamor fue unánime: el imperio debe liberar de inmediato a los Cinco hermanos que sufren injusta prisión en Estados Unidos y encerrar a los verdaderos asesinos que hoy se pasean libremente por las calles de Miami.

La voz calmada de Irma Sehwerert, madre de René, uno de los Cinco, repercutió en la sala. "Este pueblo seguirá resistiendo. No podrán nunca arrebatarnos la patria".

-Alarcón: Obama puede acabar con 11 años de injusticia

Ricardo Alarcón de Quesada, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, declaró este sábado en la ciudad de Holguín que un indulto de Barack Obama a los Cinco Héroes sería una muestra del verdadero cambio que proclamó el presidente norteamericano en su campaña electoral.

El miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba subrayó que el mandatario norteamericano está facultado para terminar con más de 11 años de injusticia contra los antiterroristas cubanos.

Alarcón recalcó que este puede, si realmente así lo quisiera, darle un giro a la actitud de la política de su país hacia Cuba, bloqueada económica, financiera y comercialmente hace más de 40 años, por las sucesivas administraciones de Washington.

Dijo que Obama, quien se pronuncia contra los actos de tortura, debe entonces poner fin a la violación de los derechos humanos de Adriana Pérez y Olga Salanueva, esposas de Gerardo Hernández y René González, dos de los antiterroristas cubanos.

A estas dos mujeres, afirmó, se les niega el permiso año tras año de visitar en las penitenciarías a sus respectivos cónyugues.

En un acto de solidaridad con Los Cinco escenificado en la oriental ciudad de Holguín, Alarcón aseveró que, además, a Gerardo se le impide cualquier contacto con el mundo exterior, incluso sostener comunicación con su abogado defensor.

Gerardo Hernández, Fernando González, Ramón Labañino, René González, y Antonio Guerrero se encontraban en Estados Unidos para obtener información sobre los planes de organizaciones terroristas como la Fundación Nacional Cubano-Americana, Hermanos Al Rescate y Alpha 66, entre otras, con asiento en Miami.

A finales del año 2001, después de un proceso ilegítimo, la jueza, quien nunca aceptó ninguna de las atenuantes de la defensa, aplicó todas las agravantes de la fiscalía y dictó sentencias desmesuradas que van desde 15 años de privación de libertad hasta cadena perpetua.

Con voz y ternura de mujer

Con voz y ternura de mujer

Más de 85 años de radio y 55 de televisión hablan de una adultez, de una forma de hacer que se reconoce hoy en el mundo entero. Y esa personalidad y vitalidad que matiza la programación de las emisoras de radio y los canales de televisión, también habla de los miles de artistas, especialistas y técnicos, que propician esa forma de hacer que trasciende las fronteras para ser motivo de admiración y un ejemplo a seguir para muchos países del área.

Ejemplos sobran para patentizar que durante estas décadas surgen las voces para imprimir belleza y crear imágenes en ese sonido, símbolo de identidad, que tiene en la locución cubana una de sus expresiones más genuinas.

Se conoce que al iniciarse la Radio, que en Cuba es, el 22 de agosto de 1922, con la salida al aire de la 2LC de Luis Casas Romero, se hace costumbre en esta etapa, llamada artesanal, que las informaciones y programas más importantes se hicieran en la voz del dueño de la emisora y algún que otro familiar.

Existen entre las excepciones en esta etapa primera, a partir del 10 de octubre de 1922, la de la PWX que es de la Cuban Telefhone Company, lo que se conoce como el inicio de la radio oficial. Allí se comienza con voces profesionales, aunque no se les da el calificativo de locutores. Los primeros son Raúl P. Falcón y Remberto 0’Farril.

Por lo general, en el resto de las pequeñas emisoras de radio, casi siempre existe otra persona, que además de servir para atender los equipos de audio, hace las veces de suplente. Se ocupa de los horarios de menor audiencia y para ofrecer los escasos mensajes, por lo cual los oyentes comienzan a identificarlos como los anunciadores de la radio.

Al decursar el tiempo aumenta la tenencia de radios en la población y surge la necesidad del comercio minorista de promocionarse a través de este medio. Es entonces que algunas voces, con mayores atributos y estilo singular, se hacen más agradables y populares y adquieren tal personalidad, que las emisoras empiezan a identificarse por la voz del anunciador.

Aquellas voces subalternas terminan, en la mayoría de los casos, por ganar la función de conductora principal de la programación, lo que se propicia además por el crecimiento de horas de emisión. Ya los anunciadores no solamente se limitan a leer anuncios y notas menores, se convierten en el centro de los programas. La locución, al igual que nuestra radio, en 1930, comienza la etapa comercial.

En los años finales de la década del treinta se da inicio a la época monopolista de la radio, con la pujanza del comercio mayorista y el surgimiento de las cadenas nacionales de radio: RHC Cadena Azul, CMQ y más tarde, Radio Progreso, las más importantes. Esta situación ayuda a que los locutores, definan más su personalidad. El Ministerio de Comunicaciones, establece el examen obligatorio para los antiguamente llamados anunciadores. El primer Título Oficial de Locutor en Cuba se le expide a Raúl P. Falcón al reconocerlo como el primer locutor de radio. Sin embargo, es José Antonio Cepero Brito, el que inicia el desfile de los que se someten a examen, en 1940, para obtener el Título Oficial de Locutor.

Aunque su presencia fue efímera, se crea en 1939, la Unión Nacional de Locutores, que a los pocos meses desaparece. No es hasta 1946, con la fundación del Colegio Nacional de Locutores, que esta profesión reafirma su personalidad institucional.

MUJERES EN LA RADIO

En el mundo unipolar y globalizado que sirve de marco al desarrollo tecnológico de los sistemas de comunicación y propaganda, la imagen y la presencia de la mujer, especialmente en la Radio y la Televisión, se mantiene con diversos grados de manipulación. Está íntimamente asociada al universo de la publicidad.

Como el mundo no contempla impasible tal situación, las mujeres, a través de la ONU, han tratado estrategias para su propio avance y para la conquista de su emancipación, incluidas la imagen y presencia que los medios masivos proyectan a despecho de su esencia humana y sus derechos inalienables.

La Radio y la Televisión Cubanas marchan en correspondencia con lo alcanzado en este tema a escala nacional, donde las mujeres representan el 46% de la fuerza laboral del país en el sector estatal civil; el 66 % de los técnicos y el 38% de la fuerza dirigente de la sociedad.

UN POCO DE HISTORIA


Siendo las mujeres las mayores aliadas y consumidoras del gran invento que significa la sumatoria de todos los descubrimientos científicos, que tiene su culminación en el joven italiano Guglielmo Marconi, históricamente no constituye de relevancia cuantitativa y cualitativa su presencia física, salvo en algunas especialidades como actrices, y sobre todo trabajadoras administrativas y de servicio. En menor escala locutoras, escritoras, y como excepción alguna que otra periodista, directora y técnica de equipos. Aún en los programas dramatizados el destaque de la mujer se ve reducido y no solamente por culpa de los guiones. Las limitaciones se deben en gran medida, porque no se puede reflejar de otra forma una sociedad donde ellas están discriminadas y preteridas. ¿Qué teatro, novela, o aventura, es capaz de expresar un protagonismo inexistente en la sociedad?

Las costumbres y los falsos conceptos hacen pensar que la credibilidad y los atractivos en los noticieros, por ejemplo, solamente pueden lograrse con voces masculinas de impecable dicción y un timbre de voz específico. Igual sucede con la narración dramática. Qué decir entonces de la narración y los comentarios deportivos, cuando aún hoy, la mujer, continúa salvo honrosas excepciones, sufriendo este desplazamiento.

Sin embargo a pesar de éstas y otras limitaciones, las mujeres dejan una huella vívida en el quehacer radial del país, en sus treinta años iniciales, como escritoras, actrices, directoras, periodistas, locutoras... digna de las mayores ponderaciones.

MUJERES LOCUTORAS

No podría escribirse la historia de la Radio, sin detenerse, aunque sea brevemente ante los nombres que ya son patrimonio de la cultura del país. Zoila Casas Rodríguez, fue la primera voz de mujer que surca el aire a través de la 2LC, a los pocos días de ser inaugurada la Radio en Cuba, por su padre el músico mambí Luis Casas Romero, el 22 en agosto de 1922, y su hermana María Luisa, una de sus precursoras desde la CMCD, Voz del aire, en la década de los años treinta.

La locución radial se viste de esplendor además, con las voces de las primeras locutoras, que irrumpen en la década del veinte, el treinta y principio de la del cuarenta del pasado siglo, en Ciudad de la Habana: Emma Lopeseña, en la CMW. Angélica de Céspedes, en la CMBZ, Radio Salas. Joaquina Nuño, en la CMCA, emisoras habaneras. Xiomara Fernández, actriz y locutora de la CMQ. Bellita Borges, la Voz que identificó a MIL DIEZ, la emisora del pueblo. Asunción del Peso, Locutora y actriz de la firma Crusellas y de CMQ. Y Consuelito Vidal, que ya es actriz de RHC Cadena Azul y se titula como locutora en 1946, para convertirse en la locutora y animadora cumbre de la radio y la televisión cubanas.

En las provincias, aunque de forma excepcional, las mujeres se hacen presentes. Veamos algunos ejemplos:

Esther Sabater Fox, desde la emisora CMGE en Cárdenas, hoy Radio Ciudad Bandera, desde finales de los años veinte del pasado siglo.

Carmen y Yolanda Pujols, se dan a conocer en el Reloj del Aire de la CMKW, Cadena Oriental de Radio, que dirige el destacado Locutor Antonio Pera, a mediados de los años cuarenta.

Blanca Rosa Piñero Casals, primera locutora pinareña y la única hasta después de 1960. Con 16 años comienza a trabajar en la CMAB. En 1946 se examina en el Ministerio de Comunicaciones.

En Cienfuegos, la primera mujer, Filomena García, se deja escuchar por la CMHW, a mediados de la década del treinta, pero fue por poco tiempo, pues esta emisora se trasladó para Santa Clara. Le siguió en 1948, Carmen Vázquez González en Radiotiempo, la mujer más prominente en la locución femenina cienfueguera antes de 1960.

Por Camagüey algunas voces femeninas acarician el éter desde los años treinta y cuarenta del pasado siglo: María Rosa Paret en la CMJW; Conchita Guillén Debs y María Prieto a través de la CMJA; Marfisa y Rosalina Cruz por la CMJC; Oilda Cairo Díaz, Nadina, desde la CMJG y CMJN, y Laudelina de Dios, desde la CMJK.

La primera voz de mujer que se escucha por la radio en la actual provincia de Ciego de Ávila, es la de Hilda Canino por la CMJX de Morón, entre los años 1949 y 1960.

Las holguineras no se quedan detrás y ya a partir de los primeros años de la década del cuarenta tiene dos precursoras: En CMKF y CMKO, Haydee Lavernia Valls y Vilma Pérez Anazco, actualmente Premio Nacional de Radio.

Es tanta la discriminación de la mujer, también en la radio y la televisión, que dos ejemplos, son más que elocuentes:

La Agrupación de la Crónica Radial e Impresa, que desde 1942, selecciona a los artistas más destacados del año, había premiado hasta 1949 solo a hombres, y a veces a más de uno por año, cuando se refiere a las categorías narrador y locutor. Y precisamente, al finalizar 1949, aparece por vez primera monopolizando ambas categorías, una mujer, y en género masculino: Locutor o Animador: Bellita Borges.

El Colegio Nacional de Locutores se fundó en 1946. Al examinar la composición de sus ejecutivos en todo el país, entre 1946 y 1951, encontramos que en las 10 secretarías en el ámbito nacional no aparece ninguna mujer. Y en los 13 Comités Municipales, solo encontramos una mujer, entre sus tres secretarias. Su nombre: Blanca Rosa Piñero Casals, Secretaria de Tesorería del Comité Municipal del Pinar el Río.

Hay que decir que las locutoras adquieren mayor participación al surgir la Televisión, que en Cuba es el 24 de Octubre de 1950, cuando se inaugura, en Mazón y San Miguel en Ciudad de la Habana, Unión Radio-Televisión de Gaspar Pumarejo. Es entonces cuando se comienzan a utilizar a las actrices-locutoras para la venta de algunos productos y como presentadoras, al lado de locutores, de programas musicales. Aunque la televisión es solo capitalina, no debe olvidarse que el 32% de las radioemisoras se encuentran en la capital del país.

No obstante estos y otros ejemplos es muy limitado el campo de acción de la mujer locutora, por el criterio discriminatorio que prevalece en los propietarios, al considerar que la población femenina es la más ferviente oyente de las novelas y otros programas y por tanto la voz de los hombres es la preferida por este público.

Estas opiniones son respaldas por el Colegio Nacional de Locutores, que aún a las actrices de máximo nivel les exige el título de Locutoras.

Al final solo se recuerdan, a nivel nacional, las voces femeninas líderes que eran exclusividad de las firmas que gobiernan el panorama publicitario. Solo la firma Crusellas tiene el control del 60 % de la programación del Circuito CMQ, el monopolio radial-televisivo más importante de Cuba al final de la década del cincuenta.

Esas voces más connotadas son: Bellita Borges (jabón CANDADO de Crusellas) Consuelito Vidal, (jabón RINA de Publicitaria Siboney), Asunción del Peso, (detergente FAB de Crusellas); Margarita Balboa (jabón SUAVE y pasta GRAVI, de Publicitaria Siboney); Ofelia D’Acosta, (jabón HIEL DE VACA de Crusellas); Alicia Fernán, (detergente TIDE de Sabatés) Freya García (SUPER CAKE y refresco JUPIÑA de Publicitaria Siboney) Carmen Pujols (café TU-PY, detergente LAVASOL y jabón CAMAY de Sabatés) y Eva Rodríguez (Postres ROYAL y chocolate KRESTO).

Además de su trabajo como actrices, asumen, función de locutoras comerciales de su emisora y la animación, compartida, de algún programa como es el caso de Xiomara Fernández, en la CMQ Radio y Televisión. Programas de relevante importancia como De fiesta con Bacardí por la CMQ Radio y Diviértase con Gravi y El programa de José Antonio Alonso, por la CMQ Canal 6, entre otros. O lo que hace Magaly Diez, en los espacios de Escuela de Televisión de Gaspar Pumarejo.

Aunque en general el ingreso económico de las actrices era superior al de las locutoras normales, había particularidades que tenían una atención especial, además del contrato, por parte de las firmas. Comentó la primerísima actriz Fela Jar, que en una ocasión que sustituyó, por un mes, en sus comerciales a Asunción del Peso, al final del año la invitaron a un gran banquete. Ella estaba muy asombrada porque esta distinción era inédita para ella, que era ya una primera actriz. Cuando pregunta, le dicen:

Existe una experiencia, que a pesar de su corta vida, deja una huella en el quehacer de la mujer ante el micrófono. En 1957, Maruja García, Ana María Acosta, Rosa María Hurtado, Adelfa Marrero, Elodia Riovega, Marta Velasco, Hilda Saavedra, Dulce Maria Corbelle y María Luisa McBeath se reúnen, en la CMCX, en los 1060 kilociclos del dial habanero, entre 6 am y l2 de la noche en un programa llamado RadioHora, al estilo de Radio Reloj. Después se incorporan al proyecto Georgina Almansa y Lilia Rosa López, entre otras compañeras.

Consuelito Vidal es la voz que Iris Dávila y Eduardo Saborit escogen para decir la mención que con el pretexto del jabón Rina, a finales de 1958, transmite la Radio y la Televisión Cubanas . Cuando le pregunto a Iris, dueña de la idea y del texto ¿Por qué Consuelito? me dice: . Así de profesional es Consuelito.

Y Violeta Casal, eximia actriz del teatro y la televisión, eleva la voz de la mujer a planos insospechados, cuando de igual a igual con sus compañeros locutores, su timbre de extraordinarios matices salta desde las lomas, a través de Radio Rebelde, para anunciar un nuevo amanecer...

Sólo es después de 1959, con el triunfo de la Revolución, es que las mujeres cubanas comienzan, lentamente, a escalar posiciones, a partir de los cambios conceptuales en la sociedad, que propician el desarrollo de su talento.

El 22 de febrero de 1961 en CMQ Radio y Televisión, Radio Reloj y CMBF y el 19 de marzo, en el resto de las emisoras cubanas, asistimos a los funerales de la radio y la televisión comercial en Cuba.

Sin embargo en todo el país proliferan las directoras de programas, actrices, periodistas, musicalizadoras, editoras, operadoras de controles maestros de audio, Ingenieras en Electrónica, Comunicaciones e Informática y en posiciones cardinales de dirección, espacios ocupados mayoritariamente y en algunos casos de forma exclusiva por los hombres. Pero sobre todo, no obstante desaparecer los anuncios comerciales, el ascenso de las locutoras es innegable, no solo por la cantidad buscando la franca equidad con los hombres, sino por la calidad que demuestran en todas las especialidades. Se destruye el mito de la supremacía de las voces masculinas.

¿EJEMPLOS? ¡MUCHOS!

En primer lugar hay que mencionar el modelo de Radio Enciclopedia, que se funda el 7 de noviembre de 1962. Allí la fina sensibilidad femenina se adueña del dial, para ponernos en contacto con la música y los conocimientos del mundo en que vivimos.

Cuando Radio Siboney, la radioemisora de música instrumental de Santiago de Cuba sale al aire el primero de Agosto de 1968, más allá de la novedosa señal que pone en el aire, inicia una etapa nueva para el protagonismo total de la mujer en la radiodifusión oriental.

Radio Reloj comienza a utilizar las voces femeninas en su lectura de noticias y la hora cada minuto, en la propia década del sesenta. La primera voz femenina que se escucha es la de Tanya Granados. Por su calidad, poco después, las voces femeninas se apoderan del estelar matutino, para compartir la responsabilidad al lado de los locutores. Dos ejemplos son suficientes: Argelia Pera Trapero e Isabel Fernández Corrales.

Cuando Radio Habana Cuba se inaugura oficialmente el 1ro. de mayo de 1961, lo hace entre otras voces, con las de dos mujeres insignes de la locución cubana Bellita Borges y Violeta Casal. También recibe la solidaridad internacional de especialistas extranjeras, para los idiomas en que comienza a trasmitir. Ellas y las que hoy siguen haciendo día a día la radio al exterior, las de "la voz de amistad que recorre el mundo", ponen rostro de mujer y pintan de colores brillantes nuestras realidades, informan y critican cuando es preciso, recorren escuelas, fábricas, campos, se van de recorrido a las montañas de la isla o acompañan con su talento y su creatividad la grandeza cotidiana de la obra de nuestro pueblo.

Cuantos programas estelares de las cadenas nacionales tienen en la mujer locutora su máxima expresión. Al ejercitar la memoria, saltan con brillo propio, entre los ejemplos: Ana Margarita Gil, en Radio Rebelde, junto a Héctor Fraga, en la revista Ayer, Hoy y Mañana y en el Haciendo Radio de los años primeros con Jorge Ibarra, para regresar después en la década del noventa; Gladys Goizueta fundadora con el uruguayo Jorge Ibarra del informativo Haciendo Radio, y durante veinte años conductora de la revista Visión, ambos de Radio Rebelde; Marta Verónica Marcel, primero en Radio Reloj y por más de 15 años en el musical Juventud 2000, de Radio Progreso.

Un recuerdo especial: El de Oneida Hernández, en tres momentos importantes de la historia de la Radio y Televisión: es el primer rostro y voz de mujer que aparece en el Noticiero Nacional de Televisión, a partir de 1968, en la emisión de la 1 de la tarde para compartir la locución con Enrique Navarrete y Eduardo Riera. Al lado de Jesús López Gómez, en la revista informativa-cultural de Radio Progreso y con Manolo Ortega, en las menciones que se transmiten en todo el país, en 1975, sobre el Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba, para la radio y la televisión.

En la memoria un programa de elevado valor informativo, cultural y artístico, La Revista de la Mañana por el canal 6 de la Televisión, en la década del ochenta, con la conducción de Mariana Ramírez Corría y Eddy Martin.

La animación tiene en Consuelito Vidal su cúspide más genuina en programas considerados clásicos como Detrás de la Fachada y los espectáculos musicales y variados, que transmite la Televisión durante más de tres décadas.

Destaque en esta actividad, entre otras, para Eva Rodríguez, en programas que pertenecen, también, a la historia de la Televisión como Música y Estrellas, Juntos a las 9 y Saludos Amigos, debidos a la maestría creadora de otro grande: Manolo Rifat.

Mención a la Locutora-periodista que deja su sello en el Haciendo Radio de comienzos del siglo 21; la voz que, cada semana, lleva el mensaje de su pueblo a los Cinco Héroes y muestra su calidad como panelista y conductora suplente del estelar radio-televisivo Mesa Redonda. Arleen Rodríguez Derivet es también la imagen y la voz que proyecta el canal internacional Tele-sur, cuando conduce la Mesa Redonda Internacional.

En la historia de lo mejor que transmite la Televisión Cubana, quedan los documentales que hacen eternizarse la actuación de nuestros atletas en los escenarios nacionales e internacionales con realización total de quién ha impuesto su presencia por su calidad y carisma, una mujer: Julita Osendi.

Si nos detenemos en el estelar de la publicidad del mediodía en la Televisión, encontramos, que de cinco profesionales de la voz, tres son mujeres. ¡Qué bien!

Y que decir de los telecentros y fundamentalmente los dos Canales Educativos y el Canal Habana, fundados en los últimos años, con un verdadero predominio de voces femeninas, que apuntan a resultados alentadores.

Y un ejemplo más que elocuente del momento actual. Qué pensarían todos aquellos que en el pasado relegan a las mujeres, por creerlas incapaces de convencer a través de la palabra, si pudieran disfrutar del Noticiero Nacional de Televisión, con la conducción de un grupo de muchachas que encabezan Laritza Ulloa, Isabel Fernández Agesta, Agnés Becerra, Irma Shelton y Mariuska Díaz. Pienso que la profesionalidad de estas compañeras, unidas a las de las presentadoras como Rosalía Arnáez y animadoras como Edith Mazola, que ya son parte de la historia, contribuye a preservar el brillo propio que se ha ganado la locución femenina en la televisión.

Las locutoras cubanas, también escriben hermosas páginas en la radio internacionalista y tienen su mayor ejemplo en nombres como el de Gladys Goizueta y María Mellado desde Radio Tatek en Etiopia o el de Dinorah del Real, Teresita Segarra, Marialina Grau, María Leisa Olivera, Zady Flor González, Beatriz Ochoa Grimal, Dania González Batista ... en La Hora en español de la Radio Nacional de Angola. Recuerdo especial para Consuelito Vidal, que llevó su maestría singular, como animadora, a los campamentos de nuestros internacionalistas en Angola.

La colaboración cubana tiene en las mujeres locutoras su expresión en nombres como el de Josefina Martínez, Gipsy Aguilera, Aida Rodríguez, Martha Velasco, Dania González y Malena Negrín, en Radio Moscú; Ana Margarita Gil, en Radio Corea y Radio Beijing Internacional y recientemente, Miosotis Parapar en Radio Beijing Internacional y en la Televisión China.

En Televisión no podemos olvidar a nombres que quedan para siempre en las páginas de la locución, en los últimos 50 años, entre los que destacan, además de las mencionadas: Conchita García, Nela del Rosario primera voz junto a Eva Rodríguez, en un noticiero de televisión. Fue El mundo en TV, del canal 2.

A la vez la presencia de mujeres sudamericanas ha enriquecido el éter de la isla. Recordamos a la chilena Mireya Latorre, "Conversando", a través del canal 2 de la televisión nacional, a partir de los años finales de la década del 70 y en la Revista En 89 minutos, de Radio Taíno, a partir de 1985 o el "Club del Caribe", que la venezolana Lil Rodríguez, mantiene por Radio Rebelde, para revolucionar la madrugada radial, al final de la década del ochenta y principio de la del noventa del pasado siglo.

NO FUE UN MILAGRO


La lucha por la emancipación de la mujer en el mundo es una historia milenaria que llega a nuestros días, con un pronunciamiento universal ante todos los poderes que siempre han tratado de opacar la voz de quienes constituyen la mitad de la humanidad y madres de la otra mitad. A casi ciento cuarenta años del momento en que la insigne patriota camagüeyana Ana Betancourt de Mora, avizorando el futuro, reclama ante la Asamblea de Guáimaro, en 1869, el lugar que por derecho debe asumir la mujer en la épica contienda por la libertad de Cuba, la sociedad cubana actual, es el resultado de más de cincuenta años de Revolución, en una lucha sostenida, que desde la Sierra Maestra, encabeza el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y dirige, más tarde, la Federación de Mujeres Cubanas y la inolvidable Vilma Espín, para reorientar opiniones y conceptos, y erradicar conductas discriminatorias ancestrales.

EL AVANCE EN LA RADIO Y LA TELEVISIÓN


En mayo de 2008 la radio cuenta, en sus 91 radioemisoras, con 850 locutores. De esta cifra 437 son mujeres, o sea el 51%.

Por su parte la Televisión, ofrece un panorama en extremo halagüeño: De 250 profesionales de la voz contratados en todo el país, 154 son mujeres, para un 62 %.

Aún cuando las cifras demuestran el protagonismo de la mujer buscando la equidad con el hombre, y en algunos casos los supera ampliamente, la enseñanza en favor de los nuevos valores que continúen enalteciendo la imagen de la mujer, constituye una orientación cultural paciente y a largo plazo. En esa excelsa y hermosa obra, las locutoras de la Radio y la Televisión, con su presencia en estas posiciones estratégicas tienen mucho que aportar todavía para lograr cada vez con mayor fuerza, mostrar la imagen que las mujeres cubanas se han ganado en la construcción de la Patria nueva. Objetivos políticos y sociales, delineados por la sociedad cubana, surgida el 1ro. de enero de 1959.

-Fuente:  la autora de este trabajo es la Lic.  Josefa Bracero Torres, locutora y personalidad de la radio en Cuba.  Fue vicepresidenta del ICRT para la radio.  Lo publicó en el Portal de la Radio Cubana.  www.radiocubana.cu

Disponible en:  http://www.radiocubana.cu/index.php/historia-de-la-radio-cubana/25-documentales-de-emisoras-cubanas/148-con-voz-y-ternura-de-mujer

 

De la Gran Escena en sus 24 años

De la Gran Escena en sus 24 años

Hace más de dos décadas la creación de un espacio musical  de sello culto navegaba entre los proyectos del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT). La oportuna idea de Omar González, en ese entonces Vicepresidente del ICRT para la Televisión, hoy actual presidente del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos, generó un proyecto que integraba lo más selecto de la música culta y lo mejor del perfil popular, junto a un prestigioso equipo integrado por Orlando Quiroga, José Ramón Artigas y Tomás Alfonso, entre otros.

Así comenzó a nacer el prestigioso programa De la Gran Escena, nombre que surge del propio colectivo que inicia a grabar en el mes de octubre y sale al aire el 8 de noviembre de 1985.

Al descorrer los telones en la pequeña pantalla aparecieron grandes figuras como Plácido Domingo, Monserrat Caballé, María Callas, Billy Taylor y su trío el Jazz, de la mano de excelentes proposiciones sinfónicas, de la danza contemporánea, el ballet, el teatro lírico, etc., tratando de mantener un equilibrio entre las llamadas manifestaciones clásicas y lo más selecto del buen arte popular.

Inicialmente el programa comenzaba a las 8:30 de la noche, con 60 minutos de duración y cierta flexibilidad. Los cambios de horario han ido abriendo el diapasón del espacio en función de un público cada vez más amplio y diverso.

A ello responden también los niveles de aceptación dados a conocer por el Centro de Investigaciones Sociales del ICRT y los propios adeptos que a través del clásico ejercicio “vox populi” afirman sentirse plenamente identificados y satisfechos, propiciando que hoy De la Gran Escena haya abierto aún más su perfil popular.

Para no utilizar escenografía, se incorporaron al diseño las artes plásticas, acompañadas también por la poesía de grandes bardos como de José Martí, Nicolás Guillén, Carilda Oliver, Dulce María Loynaz, declamados por su conductora María Victoria Gil (Viki).

Entre los cinco programas más longevos de la Televisión Cubana, De la Gran Escena ha tenido la suerte de contar con un colectivo muy unido que se ha mantenido junto todos estos años con excelentes resultados, otorgándole un sello distintivo.

“No se termina nunca de conocer al público”, afirma su director José Ramón Artigas. En sus inicios hubo quien quería el programa atrincherado en lo culto, y hoy debido a todo su material selecto ambas preferencias se disfrutan, aunque en ocasiones pese más una que otra.

Su guionista Tomás Alfonso, nombrado Artista de Mérito de la Radio y la TV cubanas, ha mantenido el concepto artístico del gustado espacio para marcar la diferencia y conservar el estilo peculiar que lo caracteriza. “Cuando se ofrece algo bien hecho y lleno de amor la gente lo acepta”, asevera Alfonso. Por esto cuentan también con fieles colaboradores, quienes donan materiales audiovisuales de interés.

Para  muchos locutores que han transitado por tan prestigioso programa, De la Gran Escena ha marcado una etapa en su vida profesional debido al bagaje cultural adquirido. Para María Victoria Gil (Viki) el programa es la vida misma. Toda su vida profesional se la ha dedicado a la gran escena que desde hace 24 años llega a los hogares cubanos.

Se puede escribir un guión inteligente, pero Viki, por la sobriedad de su imagen, formación, nivel cultural, e identificación con el medio, lo comunica con una credibilidad formidable. Así lo afirma sin dudas el equipo de realización integrado, además, por Natacha Oliva, María Caridad Caballero, Yadel Peláez, Mario Aciego, Mayra Rego y Alberto Simis, quienes tienen como método el amor, la entrega, unidad y dedicación que hace posible apreciar el buen arte cada noche de jueves.

Este programa que va en camino a su primer cuarto de siglo “permanecerá en pantalla mientras el televidente desee recibirlo y le sea útil”, señala su director José Ramón Artigas, reconocido con la distinción por la Cultura Nacional y el beneplácito de millones de televidentes cubanos y también extranjeros que han podido disfrutar de un espacio con una magia formidable que hace sentir a su público parte de esa Gran Escena. 

 

Fuente:  Tania Julia Oliver, en el portal de la TV cubana

Gisela, síntesis de mujer, cubanía, periodismo y Revolución

Gisela, síntesis de mujer, cubanía, periodismo y Revolución

Destacó Tubal Páez en la despedida de duelo de nuestra compañera Gisela Bell Heredia

En el cementerio de Colón fue sepultada en la mañana de este jueves nuestra querida compañera Gisela Bell Heredia, integrante de la Presidencia Nacional de la UPEC, presidenta de la Delegación Ramal de la Radio Nacional, y destacada periodista de Radio Rebelde.

Tubal Páez, presidente de la UPEC, tuvo a su cargo las palabras de despedida de duelo. A continuación, el texto íntegro:

Es difícil, por doloroso, decir unas palabras junto a la tumba impensada de Gisela Bell Heredia; sin embargo, lo cumplo no solo como mandato de sus familiares y compañeros, sino como un compromiso de lealtad a la verdad, tal el pacto que ella hizo con la vida al escoger el periodismo como la razón principal y definitiva de su existencia.

Entonces el deber se despoja de todo formalismo y deviene también acto de justicia reconfortante. Es por eso que cada uno de los presentes podría exponer sus sentimientos con agrado, con su pedazo de justicia, de verdad y de deber para levantar aquí un recuerdo colectivo de Gisela, o la Dama del Periodismo Cubano, como la halagábamos en los pasillos.

Pero en la noticia, según pretenden los viejos textos del oficio, debe sacrificarse la subjetividad en aras de no contaminar la objetividad. Es el drama eterno del periodismo nuestro en el que nos sabe a crimen la represión de las emociones personales.

Pero escapemos hoy a ese conflicto con la comunión de hechos y sentimientos para en unas palabras, nunca finales, acercarnos a la vida de una compañera donde se sintetizan como en pocas la mujer, la cubanía, el periodismo y la Revolución de este último medio siglo.

Si partimos de esto, no puede desorientarnos un dato en su solicitud de ingreso a la UPEC en 1977, cuando trabajaba en el semanario Guerrillero, publicación del Partido en el municipio de Santiago de Cuba, y cursaba la carrera de Periodismo en la Universidad de Oriente. El dato responde a la pregunta: “¿Título que posee?” Y Gisela escribe “Electricista”.

Claro, había terminado la Alfabetización en la que ella, adolescente, enseñó a leer y a escribir a once compatriotas en Guantánamo y al finalizar la campaña en toda Cuba, reclamó a Fidel, junto a otros 100 000 muchachos, aquello de “Dinos que otra cosa tenemos que hacer”. Alguien le sugirió que allá, en la provincia de Oriente, se necesitaban esos técnicos; entonces, impelida por el deber, no dudó en ingresar al plan de becas como estudiante de esa especialidad.

Es en esa beca donde sobresale como miembro de la Unión de Estudiantes Secundarios, y participa, durante la Crisis de Octubre, en la recogida de café en las montañas de Yateras. Pronto se gana su ingreso en la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) y es elegida más tarde como secretaria general de su Comité de Base y cuando concluye los estudios continúa trabajando para la organización juvenil en la Seccional Tres de Santiago de Cuba.

Fueron los días en que ingresa a los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), de los cuales integraría el Comité Nacional, etapa en la que no elude tareas, particularmente intensas y siempre novedosas en aquellos años fundacionales y de cambios profundos, como en la Defensa, donde casi niña todavía se alista en el Batallón Femenino de las Milicias y en la Policía en calidad de auxiliar, con ello respondería también a sus compromisos iniciales en la Federación de Mujeres Cubanas (FMC).

Diez años militaría en la UJC , tras lo cual, a los 27, ingresa al Partido en el que ocupará distintos cargos en los núcleos a los que perteneció.

Pero en la comunicación se definiría su futuro. Ello estaba en su mente, en su vocación y en su naturaleza, donde como en todos los humanos, los impulsos eléctricos se convierten en conciencia. Ya en 1968 se desempeñaba como locutora primero y reportera después en Radio Siboney y Radio Mambí.

En el sistema de elección propio de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), los afiliados de todo el país la llevaron en dos ocasiones, mediante el voto secreto y directo, al Comité Nacional y este, a su vez, a la Presidencia, en una de cuyas reuniones se desplomó definitivamente, cuando no pudo disimular ni imponerse, como otras ocasiones a los duros latigazos de la enfermedad en su etapa final.

Representó a la organización en la Comisión Electoral Nacional que condujo el último proceso de elecciones generales, fue Presidenta del Comité Ramal de nuestra organización para atender a los afiliados en las emisoras nacionales de radio. Integró jurados, distintos grupos de trabajo como el círculo especializado en temas jurídicos y parlamentarios, e impartió cursos de superación a sus propios colegas.

Sus responsabilidades en la UPEC, las simultaneó siempre con sus tareas de reportera estrella, experimentada, segura, precisa, puntual, ética y dispuesta, dejando constancia permanentemente de esos atributos insoslayables en un buen profesional, a los que nunca separó de su buena presencia, ademanes elegantes e impecable comportamiento personal, cuyo basamento radicaba en el caldo de cultivo que la Revolución propició para que prendieran con fuerza los valores esenciales y formales inculcados por una familia que preparó a sus hijos para enfrenarse de manera digna a la vida.

Ello le daba plena autoridad al hablar de nuestros problemas, de las cosas buenas y malas, de aquéllas que tienen asidero dentro del sector y de las que tienen sus causas fuera. De las que son subjetivas y de la que se sustentan en las complejas circunstancias de un país bloqueado y agredido, pero sobre todo del papel desempeñado por la prensa en la formación de una conciencia patriótica, revolucionaria y socialista en el pueblo cubano.

Tras su misión en África, en 1983, Gisela se incorporó a Radio Rebelde a la que entregaría sus principales fuerzas hasta que su energía se agotó. El colectivo depositó en ella toda su confianza al asignarle coberturas extraordinarias, tanto dentro de Cuba como en el exterior. Por eso se le vio entre los enviados especiales en viajes del Comandante en Jefe, como fueron la toma de posesión de Chávez y de Mandela.

Esta última la marcó por muchas razones, pero sobre todo por su piel negra y tener el privilegio histórico de celebrar en la propia Sudáfrica el fin del Apartheid, aquella indignidad humana que ella, con su aporte internacionalista en Angola, contribuyó a acelerar su desaparición de la Tierra.

Imaginamos su felicidad al ver abrazarse a Fidel y Mandela, los dos protagonistas principales de aquella ceremonia, en lo que había sido el principal bastión del racismo en el mundo.

Se graduó de periodista, y en el ejercicio mismo de la profesión se graduó como ser humano con magníficas notas. Fue ejemplo porque fue auténtica y consecuente con su palabra dirigida hacia el micrófono o hacia sus compañeros, en público, en familia o en privado.

Las condecoraciones que vimos sobre su féretro, no todas por cierto, nos recuerdan su desempeño como alfabetizadora, como cederista y federada destacada; como figura de la radio, la cultura nacional, el periodismo y el movimiento sindical; como internacionalista combatiente, corresponsal de guerra, y de distintas instituciones, como las Fuerzas Armadas Revolucionarias y la Asamblea Nacional, en reconocimiento a sus méritos políticos y a su labor profesional.

Estos son apuntes, principalmente tomados de documentos, de su historia personal escrita, y de testimonios de algunos compañeros y de nuestros años de trabajo común, pero la Gisela verdadera es la que está y estará siempre dentro de nosotros y nos acompañará hasta que la sigamos en nuestra despedida definitiva como debe ser.

La tendremos dentro en recuerdos grandes o pequeños, intensos o pausados, indelebles o fugaces, vistos desde la sensibilidad y la formación de cada cual.

García Márquez, al escribir sobre Hemingway tras su muerte de un escopetazo sorprendente, dijo del también periodista y escritor que este había muerto de muerte natural. Gisela vivió en la naturaleza de su tiempo, en la vorágine de la explosión social permanente de un proceso revolucionario genuino, y murió, en otras circunstancias de manera natural, como único mueren los buenos, rodeados del afecto de todos, de quienes la conocieron y en quienes su ejemplo dejó huellas, especialmente en los millones de oyentes que se identificaron, durante décadas, con su voz, sus ideas y su descripción no imparcial del mundo.

En nombre de su familia ejemplar, de sus colegas de Santiago de Cuba y de Radio Rebelde, del ICRT, de sus compañeros del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido, del Comité Nacional de la UPEC y de su Presidencia, agradecemos su presencia aquí esta mañana, que aunque luminosa nos resulta inevitablemente triste.

“Saludos, Gise”. “Sí, saludos”. Adiós eterno a Gisela Bell Heredia

“Saludos, Gise”.  “Sí, saludos”.  Adiós eterno a Gisela Bell Heredia

A Gisela Bell Heredia, empecé a admirarla a través del Exclusivo de Rebelde.  Me gustaba su forma de saludar a César Arredondo; a tal punto que luego, cuando salió del aire ese noticiario, tomé para mí su “Sí, saludos…”, forma con la que ella respondía el “Saludos, Gise” del conductor.

Más tarde tuve el placer de conocerla en un encuentro nacional de corresponsales de Radio Rebelde, su emisora, celebrado en Granma, al que asistí en sustitución de Minoska  Cadalso, quien daba cobertura por aquellos días a un recorrido de Fidel.

Para sorpresa mía, Gisela me comentó sobre mis colaboraciones;  hablamos de temas profesionales y de otros asuntos del momento.  Siempre conversábamos sobre el Exclusivo, de su lamentable pérdida, y me mortificaba diciéndome que me fuera para La Habana, pues a lo mejor algún día ese espacio volvía al aire y podía ser parte de su equipo. 

En lo adelante, cuando coincidíamos en alguna cobertura nacional en La Habana o en Villa Clara, confraternizábamos  con cariño y respeto, pues eso inspiraba ella.

Afable y sincera, nunca la vi en pose de reportera de “primer nivel” ni de periodista de grandes acontecimientos.  Mas, realmente, ella tenía un estilo muy personal a la hora de escribir y comunicar sus reportes desde el Palacio de las Convenciones o el aeropuerto.  Era segura y el  oyente podía percatarse de que Gisela dominaba el asunto del que estaba hablando, lo cual en Radio es vital.

Cuando supe de su enfermedad lo lamenté muchísimo, pero me admiró verla firme de carácter, con la amabilidad y elegancia habituales.  Decidida a dar la pelea y mantenerse al pie del micrófono hasta el último momento.

En 2008, en Las Tunas, durante la entrega de los Premios Nacionales de Periodismo, nos hicimos juntos una foto, que luego nunca apareció.  La repetimos luego durante un Comité Nacional de la UPEC, y tampoco la pude recuperar.  Cosas de la vida.  Pero hoy me duele no tener conmigo ese recuerdo de la Gise.

Sin embargo, me quedan el honor y el placer de haberla conocido.  Y por supuesto, siempre voy a recordar aquel momento simpático y jovial en que César, con su voz de oro, le decía:  “Saludos, Gise”.  Y ella respondía con su voz joven, a pesar de los años,:  “Sí, saludos”.

Falleció nuestra querida compañera Gisela Bell Heredia

Falleció nuestra querida compañera Gisela Bell Heredia

Dedicó casi 40 años al periodismo, desde sus inicios como redactora-reportera en la emisora Radio Mambí, de Santiago de Cuba, al tiempo que cursaba estudios de la especialidad en la Universidad de Oriente.

Bell Heredia cumplió misión internacionalista en la República Popular de Angola y realizó importantes tareas periodísticas en Sudáfrica, Brasil, Suecia, Nicaragua y el Caribe, así como en eventos de trascendencia en Cuba, como reportera parlamentaria.

Representó a la UPEC en la Comisión Electoral Nacional durante el más reciente proceso eleccionario en el país, y también formó parte de numerosos jurados de premios periodísticos.

Fue una activa militante y dirigente de base del Partido Comunista de Cuba y también de la UPEC, organización en la que ocupó responsabilidades desde la delegación de base de Radio Mambí y Radio Rebelde, hasta la Presidencia Nacional, a la que fue elegida en el VII y VIII Congresos.

Además de sus labores como reportera radial, también fungió como jefa de Información y locutora.

Por sus méritos y trayectoria, recibió las medallas de la Alfabetización y el 40 Aniversario de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, las distinciones Félix Elmuza, Raúl Gómez García, el Micrófono de la Radio Cubana, entre otras condecoraciones.

Radio Enciclopedia celebra su aniversario 47

Radio Enciclopedia celebra su aniversario 47

Radio Enciclopedia se fundó el 7 de noviembre de 1962 y desde entonces se encuentra entre las preferidas de la población, dentro del concierto de Emisoras del país. Es ostensible lo que aporta en el desarrollo de la cultura general integral y lo que contribuye a la formación político ideológica de nuestro pueblo, en particular la batalla de ideas que desarrollamos en la actualidad. Radio Enciclopedia constituye una gran escuela por el conocimiento que trasmite, desde el punto de vista cultural, científico y espiritual.

Los resultados del esfuerzo desplegado por el colectivo de trabajadores le han permitido obtener la "Distinción por la Calidad" y, durante tres años consecutivos, la categoría de "Vanguardia Nacional", mérito que ostenta en la actualidad.

-Una mirada a la historia de la Emisora

Radio Enciclopedia comienza sus transmisiones con este nombre a partir del 7 de noviembre de 1962 con un perfil que la diferenciaba en el dial por transmitir  música instrumental ligera. Al inicio las producciones musicales fueron elaboradas con piezas instrumentales de números que en aquel entonces eran HITS cantados, entre ellos estaban los siguientes títulos: El hombre del brazo de oro, Villa quieta, La muchacha de la valija, Marea baja y Bailando a través de los años. En sus inicios transmitía 17 horas. Algunas de las voces en esos momentos fueron Moreno de Ayala, Héctor Fraga y Aida Marero, entre otros.

Según testimonios del locutor Moreno de Ayala, en ese período la emisora se encontraba en el edificio del INRA actualmente Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, MINFAR, y el Comandante Ernesto Che Guevara que tenía sus oficinas en el mismo edificio, iba a escuchar música instrumental después de las 10 de la noche y era muy común que solicitara el tema La Cumparsita de Gerardo Matos Rodríguez, interpretada por Terry Tuzi. Afirma la propia fuente que mientras el Ché escuchaba la música, jugaba ajedrez en la cabina de transmisiones con los compañeros, hablaba de su país y del movimiento 26 de julio.

Poco tiempo después, se realizó una reunión con los trabajadores en la cual participó Joaquín Santana, encargado de presentar la proposición de llamarle a la emisora Radio Enciclopedia, donde la música instrumental fuera su protagonista.

Al año aproximadamente, el local de la emisora se traslada a la calle 26, del Reparto capitalino de Nuevo Vedado, donde estaba ubicada Radio Kramer, dirigida por Armando Acosta. A partir de ese momento, comienza a transmitir las 24 horas del día, con voces femeninas por el día y en la madrugada voces masculinas. Algunos locutores que se unieron a los que ya se encontraban entonces fueron: Maria Cecilia Lima, Rober Martin y Enrique Goizueta. La idea de que sólo fueran voces femeninas comienza a fraguarse, debido a la aceptación de los oyentes al diseño de locución femenina, que posteriormente fue cristalizada y se mantiene hasta nuestros días.

En el año 1973 la emisora se traslada para el Edificio N, ubicado en calle N casi esquina 23 en el Vedado. Se dan entonces cambios significativos dentro de la emisora que ya venían valorándose desde que estaba en la calle 26, relacionado con la locución femenina, decisión que fue tomada por el entonces Director Provincial de la Radio Manuel Andrés Mazorra y el Director de la planta Daniel Marín quien asumió el cargo desde 1974.

Las locutoras de este período fueron Milagros Flores, Loly Arencibia, Gladys Goizueta, Carmen Liu y otras que hasta ahora se mantienen como María Cecilia Lima, Caridad Rodríguez, Ileana Sánchez y Mirtha Aleyda Fernández. La programación en vivo incluía notas relacionadas con la cultura universal, entre otros temas de interés general.

Su primer programa fue Interludio, creado por Adolfo Pérez Marín, posteriormente surgieron otros: Media Hora con su Intérprete, Porque la poesía y, Concierto de las Diez, entre otros. Hasta el 1978 la programación era en vivo. A partir de ese año se determina grabar toda la programación con el objetivo de garantizar mayor calidad. También en esa fecha se convirtió en la primera planta de radio de Cuba con sonido estereofónico dirigido a Ciudad de la Habana.
    

En el 1992 comienza en la dirección de la Emisora la Licenciada Edelsa Palacio Gordo, directora en funciones actualmente. A partir de esta etapa de trabajo y basado en investigaciones sociales, se retoma la programación en vivo, con el objetivo de obtener mejor comunicación con el oyente, mayor frescura, calidad y la elegancia en el decir de Radio Enciclopedia. Se decide entonces, diferenciar los espacios por sus contenidos, destinatarios y cuidando la presencia predominante de la música instrumental. Nacieron Al caer la tarde, La Tarde Contigo, Hola Aurora y Gotas del saber, entre otros.

En el 2001 se crea el Departamento Informativo, el programa Hola Aurora pasa a ser una Revista Informativa y sale al aire en el mes de marzo de ese año, el noticiero Orbita Cultural. En ese período nos insertamos en el ciberespacio dándole vida a nuestras páginas electrónicas. El sitio Web nació en la Red de redes el 4 de abril de 2001.

La Emisora ha obtenido diversos premios en los Festivales Nacionales de la Radio en las modalidades de música instrumental, música popular cubana, en Ciencia y técnica, efemérides y mensajes cortos. Otro lauro significativo es el gran premio de Prensa Latina al Programa Gotas del saber, Sonidos por la vida. Categoría adelantos de la ciencia y la técnica, director Lázaro Sarmiento.

En el 2003 se reajusta la programación, donde se decide extender hasta el domingo algunos de los programas con mayor audiencia y retirar del aire, los de menor reportes de audiencia, contando actualmente con 19 programas con distintos propósitos y perfiles, los cuales diferencian los cuatro segmentos en que se estructura durante la mañana, la tarde, la noche y la madrugada.

Texto tomado del ¿Quiénes somos?, en la página web de Radio Enciclopedia

Pedro de la Hoz sobre Mucho Ruido: No hubo espacio para la complacencia, pero tampoco afloró el tremendismo demoledor

Pedro de la Hoz sobre Mucho Ruido:  No hubo espacio para la complacencia, pero tampoco afloró el tremendismo demoledor

No conozco las estadísticas de audiencia de la recién finalizada miniserie Mucho ruido, que pasó por Tele Rebelde desde el último periodo vacacional hasta la pasada semana. Pero me atrevería a sugerir que en una próxima retransmisión sería bueno advertir que más que una serie para adolescentes, su destino debe ser la familia, padres y abuelos incluidos, y los maestros. Porque su contenido se asemeja, en términos de actualidad, a los propósitos de las novelas de aprendizaje.

Esto nada tiene que ver con el didactismo ramplón de ciertos programas de orientación social que se valen de representaciones dramáticas maniqueas. Si algo mereció destacarse en Mucho ruido fue la organicidad de las historias contadas y entretejidas mediante un diseño coral —la confluencia de varios personajes en un grupo y en un ámbito de convivencia común— que permitió al telespectador sumergirse en identidades y diferencias, y valorar los múltiples sentidos de una etapa definitoria en el crecimiento humano.

No hubo espacio para la complacencia, pero tampoco afloró el tremendismo demoledor con que en otras expresiones narrativas que abordan la realidad cubana de nuestros días se suele condenar el presente como una carga fatal. El aire de cotidianidad de la trama —aún cuando no se escamotearon situaciones límites como las de la madre irresponsable asumida con entereza por Silvia Águila; el padre alcohólico de Ernán Xor Oña, en cada nuevo papel más convincente; y la tensa relación entre una madrastra desbocada de Ketty de la Iglesia, un tanto caricaturesca, y su entenada—, hizo mucho más creíbles los conflictos y fue planteando interrogantes y disyuntivas a las que deben responder el joven y adulto, el que se abre al mundo y el que lo recibe instalado en este, el aprendiz y el maestro.

Tal mérito correspondió a la segura conducción de la narración televisual por parte de Mariela López, quien supo atar cabos no siempre bien balanceados en un guión prometedor tanto en cuanto a demostración de oficio como en la exposición sincera de un abanico temático que recorrió desde la sexualidad y las disfunciones familiares hasta la educación sentimental.

Otro tanto a favor se anotó su directora en la conducción de actores. Era desafiante conjugar diversos niveles de experiencia en un elenco donde a figuras establecidas como Corina Mestre y Marta del Río, y gente ya madura en el medio como Amarylis Núñez, Yasmín Gómez, Dianelis Brito, Irela Bravo y el siempre sorprendente Osvaldo Doimeadiós, por solo citar algunos de los más prominentes, se unieron jóvenes talentos, muchos de ellos sin haber terminado sus estudios. Controlar el tono de las actuaciones, atemperarlas a las exigencias dramatúrgicas, y sacar partido a sus mejores posibilidades, resultó un ejercicio mucho más loable cuando se sabe cuán precarias son las condiciones de producción.

Fuente:  Pedro de la Hoz, en Granma digital.