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Declaración del MINREX de Cuba: “EEUU tiene todas las pruebas del terrorismo de Posada Carriles”

Declaración del MINREX de Cuba: “EEUU tiene todas las pruebas del terrorismo de Posada Carriles”

En la tarde del 8 de abril de 2011 culminó la farsa que se iniciara ya hace 13 semanas en El Paso, Texas, con la absolución del terrorista Luis Posada Carriles de todos los cargos que se le imputaron en el juicio migratorio en su contra.

Para todos aquellos que han seguido la tenebrosa trayectoria del terrorista y sus vínculos con sucesivos gobiernos norteamericanos, el FBI y la CIA, en su guerra sucia contra Cuba, se trata de una demostración adicional del apoyo y amparo que históricamente le han brindado las autoridades norteamericanas.

Desde que Posada Carriles desembarcó en La Florida adonde viajó desde Islas Mujeres, en México, a bordo de la embarcación “Santrina”, como oportunamente denunció el Comandante en Jefe Fidel Castro, ha seguido estando, como lo estuvo siempre, bajo la tutela y protección del gobierno de los Estados Unidos.

Su juicio por haber mentido en un proceso migratorio y no por terrorista, es un insulto al pueblo de Cuba y a las familias enlutadas por las acciones de Posada.

La desvergüenza ocurrida en El Paso es totalmente contradictoria con la  política antiterrorista que dice profesar el gobierno de los Estados Unidos y que ha provocado, incluso, intervenciones militares en otras naciones y costado miles de vidas.

El gobierno de los Estados Unidos conoce bien la participación de Posada Carriles en la voladura de la aeronave de Cubana de Aviación sobre Barbados en 1976, la campaña de bombas contra instalaciones turísticas cubanas en 1997, y sus planes para atentar contra la vida de nuestro Comandante en Jefe, en Panamá, en el año 2000, por lo que fue, incluso, condenado en dicho país.

El gobierno de Washington tiene en sus manos todas las pruebas de los crímenes de Posada, muchas de las cuales fueron presentadas en el juicio de El Paso.

Habrá que ver si es capaz ahora de entablar un nuevo proceso contra Posada Carriles por terrorismo, o de proceder a su extradición a Venezuela, como le fuera solicitado hace ya más de cinco años  por ese país, y a lo que está obligado jurídicamente por los convenios internacionales de que es parte y por la resolución 1373 (2001) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que propio Gobierno de Estados Unidos promovió.

Lo más paradójico es que, mientras se exonera a Posada Carriles, cinco luchadores antiterroristas cubanos permanecen injustamente en cárceles norteamericanas por buscar información sobre las acciones de los terroristas de origen cubano que, como Posada Carriles, se pasean libre e impunemente por las calles de Miami.

Cuba reitera que el gobierno de los Estados Unidos es el responsable principal de este desenlace y lo emplaza a que asuma sus obligaciones en la lucha contra el terrorismo, sin hipocresías ni dobles raseros.

La Habana, 9 de abril de 2011

Lo que hay que hacer es extraditar a Posada Carriles a Venezuela

Lo que hay que hacer es extraditar a Posada Carriles a Venezuela

«Setenta y tres cargos de homicidio calificado en Caracas valen mucho más que 11 por mentiroso en El Paso», declaró a este diario el abogado José Pertierra, poco después de conocerse que el jurado absolvió al terrorista de los cargos que le valieron un juicio en El Paso, Texas, —apenas por mentir y obstruir el ejercicio de la justicia—, dictamen con que culminó el proceso ayer.

«Yo creo que lo que tienen que hacer es ejercer la voluntad política de cumplir con los tratados internacionales y extraditar a Luis Posada Carriles a Caracas», afirmó Pertierra en alusión a la demanda de Venezuela, que lo reclama como autor del atentado contra el avión de Cubana que estalló en pleno vuelo en octubre de 1976, y costó la vida a 73 personas.

«Nosotros vamos a seguir insistiendo en la extradición», aseguró.

Al comentar el veredicto, dado a conocer por el jurado de El Paso la víspera, Pertierra apuntó que a Posada Carriles no lo absolvieron por falta de pruebas, y consideró «lamentable que en Estados Unidos el teatro pese más que la evidencia.

«Hay muchísima evidencia que demuestra que él mintió a oficiales de Inmigración cuando dijo que no había estado involucrado en las bombas que explotaron en La Habana en 1997» apuntó con relación a una de las mentiras de las que se le acusaba.

Pertierra citó entre esas evidencias la grabación que le hizo la periodista Ann Louise Bardach para el diario The New York Times, en la cual él admite haber sido el autor intelectual de las bombas.

«El jurado pudo escuchar la grabación y la voz del propio Posada Carriles admitiendo su culpabilidad», remarcó.

Interrogado por este diario, Pertierra consideró que si en los Estados Unidos no han podido condenarlo siquiera por mentiroso, mucho menos podrían hacerlo por terrorist

FUENTE: Marina Menéndez Quintero
marina@juventudrebelde.cu
8 de Abril del 2011 22:48:48 CDT

 

Justicia made in USA: Absuelven a Posada Carriles de todos los cargos

Justicia made in USA: Absuelven a Posada Carriles de todos los cargos

Después de un juicio por más de tres meses ante la Corte Federal de El Paso, Texas, en menos de 3 horas el jurado absolvió de todos los cargos a Luis Posada Carriles, que enfrentó un proceso no por terrorista, sino por mentirle a las autoridades de inmigración.

Posada Carriles fue declarado hoy inocente de los 11 cargos de perjurio, fraude y obstrucción de procedimiento, según el veredicto de un jurado integrado por siete mujeres y cinco hombres en su mayoría de origen hispano.

A las 11:57 de la mañana, hora de El Paso (1:57 PM, en La Habana), la jueza Kathleeen Cardone recibió una nota del jurado -que había estado deliberando en privado- avisándole que los integrantes habían llegado a un veredicto unánime. Es decir, los doce estaban de acuerdo.

En declaraciones vía telefónica desde El Paso, el abogado José Pertierra comentó que “la jueza convocó a los abogados y a los fiscales, y los integrantes del jurado entraron a la sala judicial.  La jueza Cardone le pidió a Posada Carriles que se levantara, y la jueza leyó los cargos y cada veredicto. Once veces anunció, “Not guilty” [no culpable]“.

Los únicos cargos que quedan pendientes son los 73 cargos de homicidio calificado en Caracas por la voladura de un avión de pasajeros el 6 de octubre de 1976, añadió Pertierra.

“La República Bolivariana de Venezuela seguirá luchando para que se haga justicia en este caso, y que los Estados Unidos cumpla con sus obligaciones internacionales y extradite a Posada Carriles”, aseguró Pertierra, el abogado que representa al gobierno venezolano para la extradición del terrorista.

“El veredicto en El Paso prueba que en los tribunales estadounidenses el teatro vale más que la evidencia”, añadió el letrado, que ha estado publicando un diario de este juicio en los sitios Counterpunch y Cubadebate.

Luis Posada Carriles, acusado de ser el autor intelectual del peor atentado terrorista en América Latina y de varios ataques terroristas contra Cuba, coordinador de acciones bélicas ilegales en Centroamérica y empleado de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), enfrentó cargos en un caso que por primera vez en Estados Unidos incluyó evidencias y testimonios sobre sus actividades clandestinas en atentados terroristas.

Pero a pesar de miles de documentos de evidencia y múltiples testigos sobre sus actividades terroristas, en un país que dice que su enemigo mundial es el terrorismo, Posada Carriles ha gozado la vida como hombre libre, y hasta ha celebrado como héroe, en Miami, durante los últimos años.

A pesar de ser prófugo de la ley en otros países, con una solicitud de extradición por Venezuela, buscado por Interpol y haber sido identificado como terrorista peligroso por algunas autoridades estadunidenses que incluso lo tienen en su lista de personas a las que no se autoriza viajar por avión en este país, Posada Carriles no estuvo encarcelado en El Paso ni enfrentó un proceso parecido a otros sospechosos de terrorismo en este país, o en Guantánamo.

Más bien, los cargos de perjurio y fraude migratorio que enfrentó en Texas estuvieron centrados en su ingreso ilegal a Estados Unidos en 2005 y subsecuentes mentiras a autoridades sobre su papel en algunos casos de terrorismo.

Hoy presentan últimos argumentos en el juicio contra Posada Carriles en El Paso (+ Video)

La presentación de los argumentos de cierre en el juicio por cargos migratorios que se le sigue en Estados Unidos al terrorista internacional, Luis Posada Carriles, serán presentados este jueves, después de un aplazamiento en la víspera, afirmó a Cubadebate el abogado José Pertierra.

La jueza Kathleen Cardone anunció en el tribunal federal donde se celebra el juicio que la jornada se suspendía “por situaciones forzosas”, lo que retrasó los alegatos finales de los fiscales federales, de la defensa y el inicio de las deliberaciones, añadió el abogado desde El Paso, Texas.

Pertierra escribe un diario del juicio que es publicado simultáneamente con versiones en inglés y español, en Cubadebate, Cuba, y Counterpunch, Estados Unidos.

Funcionarios de la oficina de la magistrada dijeron que se espera que el juicio se reinicie este jueves con la lectura de los cargos y la instrucción de Cardone a los integrantes el jurado, seguida por la presentación de los argumentos concluyentes de cierre.

El pasado 10 de enero, la justicia de Estados Unidos comenzó a juzgar a Posada Carriles, quien lejos de responder por las numerosas muertes que han provocado sus acciones sólo es interpelado por mentir a las autoridades migratorias estadounidenses.

Aseguró Pertierra, quien representa a Venezuela en la solicitud de extradición del terrorista, que la jueza Cardone no ha sabido cómo manejar el proceso y permitió que la defensa prolongara el caso indebidamente. “El contra-interrogatorio que le hizo el abogado de Posada Carriles a solamente dos de los testigos de la fiscalía -Ann Louise Bardach y Gilberto Abascal- duró casi tres semanas”, dijo Pertierra.

“La jueza permitió que la defensa hiciera la misma pregunta de diferentes maneras ad nauseaum. Pocos jueces permiten eso”, añadió el letrado.

Pertierra opinó que el sistema jurídico estadounidense premia el teatro y no es una pesquisa hacia la verdad. “La jueza indebidamente permitió que el abogado de Posada Carriles convirtiera el juicio en un barato programa de la televisión farandulera de Miami, con constantes ataques-sin fundamentos-a Cuba y a los testigos de la fiscalía. Pronto sabremos si el jurado quedó más impresionado con la evidencia de los fiscales o con el show que montó la defensa”.

La República Bolivariana de Venezuela pidió la extradición de Posada Carriles el 15 de junio de 2005. La petición sigue pendiente. “Hasta que Estados Unidos no extradite a Posada Carriles a Venezuela por los 73 cargos de asesinato que tiene pendiente en Caracas, no habrá justicia en su caso”, concluyó Pertierra desde El Paso.

Posada Carriles tiene un caso pendiente en Venezuela por la voladura de un avión civil cubano en 1976, donde perdieron la vida sus 73 pasajeros, que incluía el equipo juvenil de esgrima de la Isla, una niña de 9 años de nacionalidad guyanesa, una joven embarazada, entre otros pasajeros de nacionalidad cubana, guyanesa y coreana.

En busca de caras nuevas

En busca de caras nuevas

Convencidos de que no hay una disidencia verdadera en la Isla, los servicios de inteligencia de Estados Unidos tienen a los intelectuales y artistas en la mira. Por eso la CIA depositó sus expectativas en Raúl Capote, pero él no traicionó sus principios y se convirtió en «Daniel» para la Seguridad cubana

por MARINA MENÉNDEZ QUINTERO, DEISY FRANCIS MEXIDOR y JEAN-GUY ALLARD
 

fotos: Ismael franciscoCuando leyeron El Adversario pensaron que él podía ser uno de los hombres útiles. Raúl Capote buscaba con el libro, esencialmente, homenajear la resistencia de los habaneros en los años 90. Pero los otros quisieron presentarlo como un texto «contestatario» y lo lanzaron al ruedo.

La obra tuvo una gran promoción, aunque había un tramo entre su visión crítica de una Isla atravesada por los dardos del período especial, y los planes agresivos que funcionarios de alto rango de la Sección de Intereses de EE.UU. preveían para nuestro país. Lo reconocieron apenas el primer día que tuvieron al autor frente a frente: querían que la gente se levantara y pidiera una intervención para justificar —como si fueran los tiempos del Maine— la entrada de los marines.

Ahora, quizá, El Adversario no le habría «salido» a Capote igual. «Escribir sobre la realidad cubana de los 90 siempre es muy complejo», sopesa después de estar en un mundo que le reveló las sucias argucias, ilegalidades e hipocresías en que se sustenta la hostilidad de la política yanqui contra Cuba. Siente que sin haber cambiado —porque «siempre he sido revolucionario»— ya no es el mismo. «Tengo una visión muy diferente de muchas cosas».

Fue el contrarrevolucionario Dagoberto Valdés la persona que lo identificó como «candidato», y lo puso en contacto con la SINA.

Así llegó Capote a aquella suerte de cena-tertulia en casa de Francisco Sáenz, a la sazón encargado del área político-económica en la legación estadounidense. Asistían también Louis John Nigro, entonces segundo jefe de la Oficina, así como Kelly Keiderling, secretaria de Prensa y Cultura, quien se sentó a su lado y le dio un tratamiento especial, que se prolongaría después cuando empezó a visitar la casa de Capote acompañada de sus hijos.

Callado durante la sobremesa en casa de Sáenz aquel 14 de mayo de 2004, el escritor escucharía criterios que le provocaron cierta conmoción.

«Dijeron que hacía falta tomar un grupo de medidas enérgicas contra Cuba; que esa era la única manera de hacerla rendir. Que las mismas necesidades harían que la gente "se levantara". Todos habían estado en países de Europa del Este y tenían mucha experiencia. Cuba, aseguraron, no iba a ser la excepción».

No tuvo más remedio entonces que dar su opinión. «¿Y qué culpa tiene el pueblo cubano? ¿Por qué recrudecer el bloqueo?», rebatió, con esa imagen de tipo duro; inconforme pero racional, que poco a poco alentaría las expectativas de los otros. No obstante, Kelly Keiderling fue consecuente con el tradicional pragmatismo que caracteriza a la política norteamericana: «El fin justifica los medios», le lanzó como respuesta la mujer. Y siguió «atendiéndolo».

Ese fue el inicio de una intensa etapa de la vida de Raúl Capote, que testimonia el activo papel subversivo de la SINA dentro de Cuba, y de oficiales de la CIA que usaron nuestro propio suelo en el reclutamiento de personas «como él».

MATERIAL DESECHABLE

Usando gorra, pulóver y un jean azul, como es siempre su atuendo, Capote recuerda nombres, hechos de un ayer reciente...

Pronto lo convirtieron en asiduo de la SINA, pero cuidaron de que no se ligara con quienes, ante la opinión pública internacional, son presentados como «la disidencia».

«Tenían un concepto bastante pobre de esa gente. Participé en una actividad con los "periodistas independientes" aunque yo estaba del lado de acá, junto a los americanos; había una especie de cristal que no les permitía a ellos vernos a nosotros. Era una videoconferencia, les hacían preguntas y no sabían responder. De este lado aquello era tremendo: se divertían viendo cómo trataban de enseñarlos.

«A mí me daba vergüenza porque eran cubanos, y me molestaba ver a los diplomáticos estadounidenses riéndose de ellos».

También fue testigo de cómo los grababan en los actos cuando sus «invitados» echaban la comida en bolsas de nailon. ¡Y hasta filmaban las disputas por los radiecitos que regalaba la SINA!

En los años precedentes, el abastecimiento principal con que la Sección de Intereses surtía a los grupúsculos se centró en la entrega de literatura subversiva que «explicaba» cómo se produciría «la transición» al capitalismo, y el papel que desempeñaría en ese proceso «la sociedad civil».

Después entraron en su apogeo las denominadas bibliotecas independientes, que empezaban a extenderse por todo el país con el estímulo que significaba la entrega por la SINA de muebles, equipos electrónicos y colecciones de distinto tipo de literatura que disimulaban la verdadera prioridad de cada envío: los textos sobre la subversión.

A Capote, sin embargo, no lo habían captado para algo tan elemental. Le reservaban un tratamiento especial, invitado a actividades de más alto perfil donde había estadounidenses o diplomáticos de otros países.

La explicación pudo ser la que le dio un día el funcionario que reemplazó a Keiderling en la secretaría de Prensa y Cultura, en el año 2005: Drew Blakeney, un hombre de formación militar que llegó a depositar en él mucha confianza. Le confesó que «a esta gente la necesitamos para armar bulla, mientras personas como yo —supuestamente—, podíamos hacer el trabajo que a ellos les interesaba para tumbar la Revolución.

«Drew quería convencerme de que "la solución" para Cuba era la intervención norteamericana. Su línea era que surgiera un Gobierno provisional que solicitara la ayuda militar de Estados Unidos; ese sería el momento.

«Y necesitaban a una persona capaz de asumir ese papel en caso de que la Revolución se desmoronara, porque no confiaban en esos personajes; para ellos eran material desechable».

Por ahí andaban las tareas que le tenían reservadas.

BRINDIS POR LA CIA

Aunque utiliza a fundaciones pantalla como la Agencia para el Desarrollo Internacional de EE.UU. (USAID por sus siglas en inglés) y al Fondo Nacional para la Democracia (NED) para dar un viso legal a sus acciones, la CIA no ha renunciado a involucrar a sus oficiales directamente en el terreno.

Muchas experiencias hay de su trabajo sucio, y nuevos detalles quedan al desnudo cada vez que alguien hurga en uno u otro movimiento desestabilizador que haya decapitado a un incómodo Gobierno, o cercenado algún proceso emancipador.

Su brazo largo estuvo en las denominadas revoluciones de terciopelo que desmembraron al llamado campo socialista europeo, y ahora mismo se revela su labor de zapa en Libia.

Considerada por los yanquis como su traspatio, América Latina ha sido una de las regiones que mejor puede testificar su injerencia criminal, solapada o descubierta. Fue promotora del tenebroso Plan Cóndor, y del Irangate, que dio sustento a la contra nicaragüense en la década de los 80.

Cuba ha constituido para la CIA una obsesión desde 1959. Ni la agresión directa ni los actos terroristas les han dado resultados. De ahí el importante papel que sucesivos Gobiernos estadounidenses han concedido a la subversión interna.

Un elemento central de su estrategia para la Isla radica en la certeza de que no existe una oposición que tenga un reconocimiento social, ni cabecillas capaces. Saben que necesitan caras nuevas.

Ello estaba en el pensamiento del oficial CIA Rene Greenwald desde antes del momento del 2006 en que se apareció en casa de Raúl Capote. Llegó a convertirse en uno de los contactos de afuera que lo atendería con más asiduidad, haciéndole llegar los pedidos o «las ideas» que debía poner en práctica.

El oficial de vasta experiencia en Latinoamérica, vinculado a los regímenes represivos de las décadas de 1970-80, sería también quien lo «reclutaría».

Ello ocurrió aquel mismo día en el hogar del escritor, cuando lo miró seriamente para confesarle, solemne: «Yo trabajo para "el Gobierno" de Estados Unidos. ¿Usted está dispuesto a trabajar para nosotros?», dijo, y luego mencionó «la Organización». Pero como ya se sabía de qué estaba hablando, abrió dos cervezas, lo abrazó y brindó. Era la cordial bienvenida que la CIA le daba a Capote. A partir de entonces, para aquellos sería «Pablo».

HACIENDO CIUDADANOS «DEMOCRÁTICOS»

Por casi dos años había tenido abiertas las puertas de la Sección de Intereses sin avisar cuando iba, en una época durante la cual se hicieron frecuentes allí las sesiones de videoconferencias mientras, del otro lado del ciberespacio, personajes de universidades estadounidenses seguían adoctrinando a los representantes de esa sociedad civil que un día se «levantaría» contra el «régimen».

Ya el diligente Blakeney le había dado una tarea importante: la conformación de una agencia literaria que publicaría «a todos» los escritores que lo quisieran, pero que en verdad solo pretendía manipular la espera de los autores cuyas obras, por la carencia de papel, aguardaban ver la luz en Cuba.

«Claro que eso de publicarle a todo el mundo no era real; la intención era que se acercara todo el mundo. No les importa la cultura cubana y mucho menos que haya un movimiento cultural real aquí. Lo que querían era tener a las personas que prepararían las mentes para la Cuba que estaban proyectando: un país con dirigentes capaces de pedir la presencia de los americanos».

Luego vino la idea de un Pen Club de escritores, a uso y semejanza del que hay en Miami. Pero tampoco se concretó. Y más tarde cayó lo de la fundación Génesis: en principio, una pretendida organización no gubernamental (ONG).

«Hasta enviaron especialistas a entrenarme, quienes me enseñaron, por ejemplo, cómo crear un proyecto, métodos contables, de qué manera podía funcionar una ONG… Lo que les interesaba era construir "ciudadanos democráticos"», recuerda Capote.

Se trabajó muy intensamente en esos años en la preparación de Génesis. «Pero la cosa se trabó en que ellos estaban locos porque eso se pudiera legalizar aquí. Siempre soñaron con la idea de que fuera una operación legal, para poder maniobrar. Tendría dos agendas: cumplir con su fachada de ONG, y que bajo esa cobertura yo pudiera organizar un equipo de trabajo para ese futuro, cuando se dieran las que ellos consideraban "condiciones objetivas"».

Todavía algún tiempo después, uno de los que más empuje le puso al asunto fue Marc Wachtenheim, colaborador de la CIA, y el hombre que hasta 2010 fue el director del programa Cuba en la Fundación Panamericana para el Desarrollo (FUPAD), una ONG fundada por mandato de la OEA que está entre las principales receptoras de fondos de la USAID.

Wachtenheim veía la cosa a escala mucho mayor. Su propósito era que Génesis fuera una fundación hacia la que Capote atraería, entre otros, a intelectuales descontentos.

«Génesis debería ser una suerte de "génesis" del pensamiento de derecha en el país. Ellos no estaban hablando del pensamiento de derecha de Miami ni de la "derecha" tradicional cubana. Pensaban en una nueva manera de proyectar el pensamiento de derecha, y qué movimiento político podían oponer al Partido Comunista en Cuba. ¿La que ellos llaman sociedad civil? Saben que esa variante no existe. Por tanto, llegaron a la conclusión de que la única manera de enfrentar la Revolución y derribarla era creando una oposición real».

Hacia ese derrotero iba encaminado, por ejemplo, el programa de becas anunciado por Estados Unidos para los jóvenes cubanos en el año 2008. Un plan gratuito mediante el que ellos escogerían a los candidatos, con el único requisito de que debían regresar al país. Se trataba de fabricar allá líderes opositores que luego nos serían importados.

En la mira no están solo las nuevas generaciones y los intelectuales sino también los negros, las mujeres, personalidades del ámbito religioso o de denominaciones fraternales, como parte de un plan que intenta reproducir en Cuba fenómenos que son propios de la sociedad estadounidense para fomentar la división aquí, y potenciar el surgimiento de liderazgos.

LA SINA ¿SE LAVA LAS MANOS?

Foto: ArchivoEn la misma casa del escritor, el experimentado oficial CIA Rene Greenwald concretó su «captación».

Un día llegó la contraorden a Raúl Capote: no poner más los pies en la Sección de Intereses, de modo que ojos indiscretos no lo pudieran comprometer. Ellos lo necesitaban «limpio» para hacer su trabajo de subversión entre los jóvenes; aprovecharían que era profesor de una facultad de la Universidad de Ciencias Pedagógicas, y sus contactos como ex dirigente en Cienfuegos de la Asociación Hermanos Saíz. Estaban convencidos de que la cultura era la vía para «entrar».

Junto al oficial CIA Greenwald, también lo atendería a partir de entonces Wachtenheim. Robert Balkin, un estadounidense que residía en México y trabajaba para una filial de la Universidad de Nueva York, sería igualmente un eslabón cercano.

Uno de los medios entregados a Capote fue el BGAN, que le permitía comunicarse de modo
seguro, sin usar las redes locales ni ser detectado.

Ya le estaban suministrando equipos de última generación en materia de infocomunicaciones, cámaras fotográficas, impresoras y otros medios, además de medicamentos. Los enviados no siempre eran los mismos. Balkin le recalcó que pidiera todo lo que necesitara. «Solo tienes que mandarnos un correo», insistió.

Claro que Capote no enviaría sus mensajes por el método normal en que lo hace cualquier cubano, sino utilizando el BGAN, un equipo de conexión satelital para el acceso a Internet sin usar las redes locales ni ser detectado.

«Es una vía de comunicación rápida que me permitía acceder adonde quisiera y comunicarme con ellos. Siempre te exigían usar el sistema de encriptamiento. Me enseñaron incluso a colocar información en el píxel de una fotografía, para que nadie la pudiera detectar. O en una nota musical dentro de un archivo de sonido. Y me explicaron que yo era un "privilegiado" porque ese equipo era una cosa secreta; algo que en sus inicios estuvo previsto para el uso militar».

En abril de 2008 se lo llevó a su propia casa James Benson, en ese momento, primer secretario político-económico de la SINA. «Mira, yo vengo a entregarte lo que tú estás esperando», le dijo.

Le pedían mucha información. Marc Wachtenheim, por ejemplo, estuvo muy interesado en saber cómo la gente en Cuba obtenía las antenas parabólicas, cuántos las usaban y la manera de extenderlas.

Con distintos emisarios, la CIA le envió modernos medios de infocomunicaciones además de cámaras fotográficas, impresoras y otros implementos.

Después de eso le empezaron a solicitar criterios sobre la manera en que pensaban los intelectuales. «Querían saber también qué opinaban los nuevos empresarios: si ellos creían que Cuba debía cambiar, qué idea tenían del país».

En un momento determinado le orientaron retornar a la Universidad, donde ya no estaba «porque se dieron cuenta de que era donde yo podía hacer una labor efectiva.

«La idea no era únicamente que yo fuera profesor, sino que lograra llegar a ocupar cargos. Les interesaba que trabajara en la Extensión Universitaria, y habían prometido apoyarme con recursos para competencias deportivas y todo lo que hiciera falta en la esfera cultural».

El BGAN fue, en efecto, un medio de comunicación seguro hasta que apenas en diciembre pasado, en una breve conversación vía Internet por medio del chat, Wachtenheim enviaría a Capote un aviso urgente: deshacerse del «aparato» aquel.

«Nunca lo uses más (…) Si te lo encuentran, se complicarían las cosas para ti, para nosotros, y para alguien más que está preso», le advirtió en evidente alusión al denominado «contratista» estadounidense Alan Gross, pocas semanas antes de que se iniciara su juicio en La Habana.

SULLIVAN EN LA OSCURIDAD

Para entonces, nuevos oficiales de la Agencia Central de Inteligencia lo habían contactado. Como una noche de octubre de 2008 en que Anthony Boadle, entonces corresponsal-jefe de la agencia Reuters, lo invitó a una recepción en la Embajada de Alemania. Alguien importante de la SINA se le acercaría; sin embargo, Capote esperó inútilmente.

Nadie se dirigió a él hasta que el propio periodista que lo llevó le conminó a retirarse juntos y, saliendo de su escondite en la oscuridad, emergió la figura misteriosa que le había sido anunciada… Montó con ellos al auto y, entre otros temas, le preguntó al escritor si le habían publicado sus libros y lo relacionado con una posible «transición», así como «el papel que Raúl Castro podía desempeñar en ese "cambio" en Cuba». También quería saber el rol que los intelectuales jugarían en ese momento.

Capote siempre se quedó con la sensación de que el sujeto debía darle un mensaje o encomendarle alguna misión, pero no se decidió. Antes de bajar del carro, el desconocido le dejó la tarjeta con un nombre más elocuente que la escasa conversación que le había brindado: Mark Sullivan.

Su expulsión de Ecuador algún tiempo después, en febrero de 2009, le explicaría a Capote por qué fue antecedido de tanta alharaca su fugaz encuentro en La Habana.

La denuncia del presidente Rafael Correa acerca de la injerencia del estadounidense en los asuntos internos de la nación desde su cargo como primer secretario de la Embajada de Estados Unidos, destapó una olla aún más hirviente: Sullivan era el jefe de la Estación CIA en aquel país.

LA OPORTUNIDAD DE SERVIR

A esas alturas, la CIA había experimentado ya otro de sus grandes desencantos en Cuba. Poco después del 31 de julio de 2006, cuando la Proclama del Comandante en Jefe al Pueblo de Cuba dio a conocer su enfermedad y el traspaso temporal de sus funciones, Drew Blakeney llamó a Raúl Capote urgentemente.

El país respiraba tranquilidad, y las expectativas de quienes en Miami y Washington habían apostado por la desestabilización, estaban frustradas.

Faltaban escasos días para el 13 de agosto, que marcaba el 80 cumpleaños de Fidel, cuando el diplomático yanqui le adelantó que el contrarrevolucionario Darsi Ferrer «se iba a "inmolar" lanzando un comunicado para, supuestamente, levantar a todo Centro Habana, y que llamaría a una huelga general».

Entonces le orientó a Capote redactar un texto que llamara a «la unidad, a una concertación de partidos "por la democracia"».

Pero nada de eso ocurrió. El «levantamiento» solo era posible en las mentes calenturientas de los de la CIA, la derecha de Miami y la Casa Blanca, quienes se quedaron esperando una excusa que les propiciara una intervención en Cuba.

«Sé que cuando se habla de John Quincy Adams, los jóvenes creen que eso es una cosa del 1700. Mucha gente piensa que la idea de la anexión pasó. Sin embargo, yo les puedo asegurar que es algo muy actual», asevera Capote.

Siete años después de convertirse en el agente Daniel de la Seguridad, considera que no ha hecho algo sobrenatural. «No todos los hombres tienen la oportunidad de servir a su pueblo, a la Patria, de esta manera», considera. «Nosotros nos entregamos a esto para mis hijos y para los hijos de todos los cubanos».

Ahora, cuando vuelve al aula de manera abierta y sin tener que fingir, siente el compromiso tremendo de continuar desde allí. «Es muy importante la batalla ideológica: la lucha que hay que librar hoy es esa. Trataré de usar mi experiencia de todos estos años para llevarla a mis alumnos y enseñarles la Historia de Cuba. Es una tremenda responsabilidad, pero quiero consagrar mi vida a eso: a los jóvenes».

Uno de los medios entregados a Capote fue el BGAN, que le permitía comunicarse de modo seguro, sin usar las redes locales ni ser detectado.

En la misma casa del escritor, el experimentado oficial CIA Rene Greenwald concretó su «captación». Foto: Archivo

Con distintos emisarios, la CIA le envió modernos medios de infocomunicaciones además de cámaras fotográficas, impresoras y otros implementos.

Vea “Fabricando un líder”, nuevo capítulo de la serie Las razones de Cuba (+ Fotos)

Vea “Fabricando un líder”, nuevo capítulo de la serie Las razones de Cuba (+ Fotos)

Vea en las “Las razones de Cuba” el documental íntegro “Fabricando un líder”, que ha transmitido desde las 8:30 pm (hora local) de este lunes la Televisión Cubana, con revelaciones del escritor Raúl Capote, el agente Daniel de la Seguridad del Estado.

Capote identifica, en un excepcional testimonio, a varios agentes de la CIA que operaron en Cuba, con el objetivo de construir artificialmente líderes que permitan justificar campañas y acciones subversivas en la Isla, para acelerar la “transición”, es decir, un cambio de gobierno gestado desde Washington.

Capote, quien fuera vicepresidente en Cienfuegos, su ciudad natal, de la Asociación Hermanos Saíz -asociación de jóvenes escritores de la Isla-, recibió el alias del agente Pablo de la CIA.

Raúl Capote, agente Daniel para la Seguridad Cubana

Raúl Capote, agente Daniel para la Seguridad Cubana

Tecnología entregada por la CIA a Raúl Capote, agente Daniel para la Seguridad Cubana

Raúl Capote, agente Daniel para la Seguridad Cubana

Raúl Capote, agente Daniel para la Seguridad Cubana, en un desfile del pueblo cubano

Raúl Capote, agente Daniel para la Seguridad Cubana, en un desfile del pueblo cubano

Revelan planes de la CIA para fabricar “líderes” en Cuba (+ Video y Fotos)

Revelan planes de la CIA para fabricar “líderes” en Cuba (+ Video y Fotos)

El nuevo capítulo de la serie “Las Razones de Cuba”, devela la identidad de un agente de la Seguridad del Estado que prueba que la Agencia Centra de Inteligencia (CIA) en la Isla dirige un plan para fabricar “líderes” artificiales de la sociedad civil que apoyen planes de Washington para derrocar el gobierno cubano.

“Fabricando un líder”, el documental que transmitió esta noche la Televisión Cubana, se centra en el testimonio de Raúl Capote, escritor y profesor de Historia de Cuba de la Universidad de Ciencias Pedagógicas de La Habana, quien fue durante años el agente Daniel de los servicios de inteligencia cubanos.

Capote, ex vicepresidente de la Asociación Hermanos Saíz en Cienfuegos (provincia del centro de la Isla donde nació), es autor de El adversario, un libro con una visión crítica de la realidad del país durante el llamado Período Especial, de acuerdo con las revelaciones en este nuevo capítulo.

Oficiales de la Oficina de Intereses de los Estados Unidos en La Habana, contactaron a Capote en reuniones sociales, y lo convirtieron en el agente Pablo para la CIA. El ex corresponsal jefe de Reuters en Cuba, Anthony Boadle, fue el enlace entre el escritor y el oficial de la CIA Mark Sullivan. Otro de sus enlaces con la SINA resultó ser un promovido “disidente”: Dagoberto Valdés.

La USAID y la NED como pantallas de la CIA

El documental comenta el uso como pantallas de la CIA de la Agencia para el Desarrollo Internacional de EEUU (USAID por sus siglas en inglés) y al Fondo Nacional para la Democracia (NED), que dan un barniz legal a operaciones encubiertas para involucrar a oficiales de inteligencia norteamericanos en lugares de interés de su gobierno.

Desde el 2006, el oficial de la CIA Rene Greenwald, de vasta experiencia en América Latina, lo atendió directamente, haciéndole llegar los pedidos o “las ideas” que debía poner en práctica. Una de las primeras decisiones fue no asistir a las reuniones convocadas por diplomáticos norteamerianos en la Isla, para que pudiera tener un expediente “limpio”.

“¿Usted está dispuesto a trabajar para nosotros?”, le dijo el oficial norteamericano a Capote, según revela en el documental. Luego le mencionó a “la Organización”.

Entre las solicitudes que le hizo la CIA a Capote estaba la creación de una Agencia Literaria, con el fin de crear relaciones de influencia con escritores cubanos. Enhtre los más entusiastas de este proyecto estaba Marc Wachtenheim, colaborador de la CIA, y el hombre que hasta 2010 fue el director del programa Cuba en la Fundación Panamericana para el Desarrollo (FUPAD), una ONG fundada por mandato de la OEA que está entre las principales receptoras de fondos de la USAID.

Wachtenheim veía la cosa a escala mucho ma- yor. Su propósito era que Génesis fuera una fun- dación hacia la que Capote atraería, entre otros, a intelectuales descontentos.

Robert Balkin, un estadounidense que residía en México y trabajaba para una filial de la Universidad de Nueva York, sería igualmente un agente de contacto, que el suministraba equipos de última generación en materia de infocomunicaciones, cámaras fotográficas impresoras y otros medios, además de medicamentos.

En abril de 2008, un diplomático norteamericano acreditado en La Habana, James Benson, en ese momento, primer secreta- rio políticoeconómico de la SINA, le entregó un BGAN, un aparato de telecomunicaciones que permite conexión rápida con Internet al margen de las redes gubernamentales, para garantizar “comunicacines seguras” con sus oficiales CIA. “Mira, yo vengo a entregarte lo que tú estás esperando”, le dijo el diplomático.

El BGAN fue un medio de comunicación seguro hasta que apenas en diciembre pasado, en una breve conversación vía Internet por medio del chat, Wachtenheim enviaría a Capote un aviso urgente: deshacerse del “aparato” aquel. “Nunca lo uses más(…) Si te lo encuentran, se complicarían las cosas para ti, para nosotros, y para alguien más que está preso”, le advirtió en evidente alusión al contratista estadounidense Alan Gross, pocas semanas antes de que se iniciara su juicio en La Habana.

Raúl con el BGAN. Foto: Ismael Francisco

Uno de los medios entregados por la CIA a Raúl Capote es este BGAN, que permite enviar y recibir información sin ser detectado por las autoridades locales. Foto: Ismael Francisco

Raúl Capote, el agente Daniel durante la filmación del documental. Foto: Ismael Francisco

Este es parte del arsenal entregado por la CIA para que Raúl pudiera hacer su "trabajo" de inteligencia en Cuba. Foto: Ismael Francisco

Raúl Capote, el agente Daniel durante la filmación del documental. Foto: Ismael Francisco

Raúl Capote, el agente Daniel durante la filmación del documental. Foto: Ismael Francisco

Raúl Capote, el agente Daniel durante la filmación del documental. Foto: Ismael Francisco

Raúl Capote, el agente Daniel durante la filmación del documental. Foto: Ismael Francisco

Denunciarán maniobras de EE.UU. para fabricar líderes en Cuba

Denunciarán maniobras de EE.UU. para fabricar líderes en Cuba

La televisión cubana presentará hoy un material audiovisual, con información desclasificada, que abordará la prioridad que conceden los servicios de inteligencia de Estados Unidos a la fabricación de "líderes sociales" en la isla, mediante el reclutamiento de personas.

  De acuerdo con el periódico Granma, el documental Fabricando un Líder, la nueva entrega de la serie de denuncia Las razones de Cuba, evidencia que ello se produce especialmente en el sector de los intelectuales, para que sirvan a los intereses de Washington.

El programa será transmitido esta noche, al concluir el noticiero estelar de la televisión, por los canales Cubavisión y Cubavisión Internacional.