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De Cuba

Comienza en Cuba juicio contra estadounidense Alan Gross

La primera jornada del juicio contra el ciudadano estadounidense Alan Phillip Gross comenzó hoy en la Sala de Delitos contra la Seguridad del Estado del Tribunal Provincial Popular de La Habana.

De acuerdo con una nota oficial difundida aquí, a Gross se le acusa de “actos contra la Independencia o la integridad territorial del Estado”.

Durante esta primera jornada del juicio, el acusado hizo declaración libre y respondió preguntas del fiscal, de la defensa y del tribunal sobre los hechos que se le imputan.

La nota consigna que los testigos depusieron y contestaron interrogantes formuladas por las partes, al tiempo que inició la práctica de la prueba pericial.

Entre otros asistentes, estuvieron presentes en la vista oral la esposa de Gross, abogados norteamericanos y representantes consulares de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana.

El juicio proseguirá este sábado con la continuación de la práctica de la prueba documental, pericial y testifical, las declaraciones del instructor y los informes conclusivos del fiscal y la defensa.

(Con información de Prensa Latina)/Tomado de CubaDebate
http://www.cubadebate.cu/noticias/2011/03/04/comienza-en-cuba-juicio-contra-estadounidense-alan-gross/

http://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&id=269269&Itemid=1

Ya está en Internet el sitio web de la Mesa Redonda de la Televisión Cubana

Ya está en Internet el sitio web de la Mesa Redonda de la Televisión Cubana

Desde este miércoles, 3 de marzo, puede consultarse en Internet el sitio Mesa Redonda de la Televisión Cubana, programa estelar informativo al que se accede desde la dirección http://mesaredonda.cubadebate.cu/.

La web ofrece reseñas del programa en versión de texto y video, fotos, noticias, tabloides y otros materiales que este espacio comparte diariamente con su audiencia, e incluye versiones de la sección “La Esquina”, que conduce el periodista Reinaldo Taladrid.

El programa se transmite de lunes a viernes a partir de las 6:30 pm. Su director general es Randy Alonso Falcón y la coordinadora general es Arleen Rodríguez Derivet, quienes también se alternan en la función de moderadores de este espacio.

La Mesa Redonda surgió a raíz de la campaña por el regreso del niño Elián González a Cuba y el inicio de la Batalla de Ideas, impulsada por el líder de la Revolución Cubana.

El programa aborda temas de la actualidad cubana y extranjera con la participación de un panel integrado por periodistas y otros intelectuales en dependencia del tema que se esté abordando. En la Mesa Redonda han participado destacadas personalidades de todo el mundo.

El mismo equipo de realización de la Mesa Redonda produce también la Mesa Redonda Internacional para la cadena multiestatal teleSUR.

(Fuente: Cubadebate)

Sobre un cable de Michael Parmly, ex jefe de la SINA: ¡Strike three! ¡Out!

Estados Unidos persigue a Julian Assange, fundador de Wikileaks, acusándolo de terrorista y espía. La verdad es que la causa no es que haya planeado atentados -cosa que no se le ha ocurrido-, ni que haya develado secretos de Estado -cosa que no ha podido-, sino que su pecado ha sido desnudar ante el mundo la incompetencia de los diplomáticos norteamericanos.

El caso de Cuba resulta paradigmático. Con honrosas pero escasas excepciones, por esta plaza ha pasado cada uno, que una antología de sus dislates sería una best seller de literatura fantástica, mezclada con una buena dosis de tragicomedia.

Como botón de muestra, tengo ante mí un cable de Michael Parmly, ex jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana (SINA), el cual, con fecha 5 de junio de 2006, intenta ilustrar a sus jefes en Washington sobre el significado sociológico de un juego de béisbol entre los equipos de Industriales y Santiago de Cuba, verdadero clásico de la pelota nacional, que tuvo lugar en el famoso estadio Latinoamericano.

Sus experiencias de tan inusual baño de pueblo comienzan con una emocionada descripción del juego, lo compara con un desafío de la llamada Serie Mundial norteamericana y relata los acontecimientos casi inning por inning. Imagino que, más allá de la vocación de comentarista deportivo que pudiera tener el funcionario, por la importancia política que asigna al espectáculo llegó a considerar que de su desenlace dependía el futuro del país.

Parmly describe a los fanáticos industrialistas, el equipo de la capital, como “criollos descendientes de españoles”, una terminología que nos remonta al siglo XVII cubano, y a los santiagueros como a los negros –quizá le faltó decir libertos-, convirtiendo el desafío en reflejo de la guerra de razas que afirma se desarrolla en la nación, para arribar al iluminado descubrimiento de que estamos en presencia de “dos cubas” potencialmente irreconciliables.

Pasando por alto que se encontraba en el barrio del Cerro, al diplomático norteamericano le llamó la atención escuchar tanta música afrocubana en el estadio y achaca la conga a los santiagueros,  toda vez  que, según su lógica, en Cuba solo los negros bailan rumba y ninguno vive en La Habana, lo que nos conduce a la conclusión de que a los industrialistas les correspondería tocar flamenco y gritar olé como en las corridas de toros.

Se escandalizó con los insultos de los habaneros al pitcher rival, “pitch, mommy, pitch”, dice que gritaban los descendientes de españoles, y traduce mommy como “guajira”, asignándole a la palabra un contenido racista que no aparece en ningún diccionario. Menos mal que no entendió cuando le gritaban “amarillo”, porque su conclusión hubiese sido que la guerra era contra los chinos, colocándonos en el epicentro de un conflicto mundial, al lado, por cierto, de Estados Unidos, que no se conforma con los avances de la nación asiática.

Aunque no sonó ni una “galleta”, está claro que tanto alboroto de los primitivos cubanos asustó al funcionario y, según comenta le dijeron sus fuentes cubanas -al parecer algún vivo con ganas de tomar whisky gratis-, el nivel de “violencia” que se apreció en el estadio era promovido por el propio Gobierno, con el fin de “alejar las mentes de los fanáticos de sus problemas reales.”    

No por patético, incluso ridículo, deja de ser preocupante tamaña ignorancia de la cultura de un país y aterroriza pensar que por este tipo de personajes transita la política exterior de la mayor potencia mundial.

Parmly llegó a Cuba con el aval de ser considerado un “especialista en cambios”. En su carrera había circulado por Rumania, Yugolavia y Afganistán antes de llegar a la Isla con pretensiones de experto, toda vez que una de sus abuelas había nacido en Cuba, aunque abandonó el país en 1920 para casarse con un General norteamericano –quizá de paso en alguna de las ocupaciones que se acostumbraban entonces-, por lo que parece que los cuentos de cuna de la señora dejaron al niño en la colonia.

La aspiración confesa de Parmly era convertirse en el arquitecto del “golpe suave” que condujera al derrocamiento del Gobierno cubano y para ello repartió dólares a diestra y siniestra, además de convertir a la SINA en el club social de una “oposición” que su sustituto, Jonathan Farrar, en otro cable también hecho público por Wikileaks, evaluó como unos “desconocidos (…) más preocupados por conseguir dinero que en llevar sus presupuestos a sectores más amplios de la sociedad cubana”.

Si Parmly hubiera querido analizar las secuelas del racismo en Cuba le hubiese bastado con leer lo escrito por verdaderos especialistas en la materia, asistir a cualquiera de los foros donde usualmente se discute el tema o revisar lo dicho por los principales dirigentes del país, toda vez que se trata de un asunto al que se le ha conferido una máxima atención durante muchos años.  

Pero eso hubiese sido un ejercicio intelectual demasiado pretencioso para el funcionario norteamericano enviado por W. Bush a Cuba. Además, su objetivo no era ese, sino complacer a jefes y acólitos, haciéndose eco de las campañas propagandísticas más disparatadas, a las que agregó su propia xenofobia.

En resumen, Parmly se ponchó en el Latino, pero de esto no se enteró nadie hasta que Wikileaks nos hizo el favor de darlo a conocer al mundo.    






Fuente:  Jesús Arboleya Cervera

 

Sesionó reunión ampliada del Consejo de Ministros

Sesionó reunión ampliada del Consejo de Ministros

El General de Ejército Raúl Castro Ruz presidió este viernes la reunión ampliada del Consejo de Ministros donde expresó que todas las opiniones recogidas hasta el momento, fruto del debate del Proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, serán analizadas, independientemente de la cantidad de personas que las hayan emitido.

Tales reflexiones se suscitaron luego de que Marino Murillo Jorge, vicepresidente del Consejo de Ministros, presentara un informe preliminar sobre las discusiones de los lineamientos. En este sentido Granma ha sido autorizado a publicar, a modo de adelanto, que hasta el 7 de febrero se habían efectuado 127 113 reuniones con la participación de más de siete millones de ciudadanos, quienes realizaron más de 2 millones 346 mil intervenciones que se agruparon en 619 387 propuestas de supresiones, adiciones, modificaciones, dudas y preocupaciones acerca del contenido del proyecto de lineamientos. Al concluir este proceso se brindará al pueblo una detallada información sobre sus resultados, los cuales, en opinión de Raúl, constituyen un formidable instrumento para el trabajo de la dirección del Partido y el Gobierno a nivel nacional, provincial y municipal.

El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros añadió que la actualización de nuestro modelo no es tarea de un día ni siquiera de un año y que por su complejidad demandará no menos de un quinquenio desplegar su implementación.

Ratificó que en esta actividad estratégica no debe dejarse espacio al apresuramiento y a la improvisación, significando que la mayor amenaza a la Revolución reside, precisamente, en los errores que podamos cometer. Por ello hay que trabajar sin prisa, pero sin pausa, y potenciar el orden y la disciplina en todo lo que hagamos, sin perder de vista la importancia de asegurar una minuciosa preparación de todos los cuadros y especialistas encargados de la materialización de los cambios que vayamos introduciendo.

A modo de ejemplo, Raúl señaló que el proceso de disponibilidad laboral que se ejecuta para reducir las plantillas infladas en el sector estatal no constituye un fin en sí mismo, sino una medida encaminada a recuperar la eficiencia y la disciplina en los colectivos de trabajadores, bajo el principio de la idoneidad demostrada y el mejor derecho.

Alertó que una tarea de esta magnitud que afecta, de un modo u otro, a tantos ciudadanos, no puede enmarcarse en plazos inflexibles y que su ritmo de avance dependerá de nuestra capacidad para crear las condiciones organizativas y legales que garanticen su exitoso despliegue, efectuando sistemáticamente el control de su desarrollo, de modo que se introduzcan oportunamente las correcciones apropiadas y se rectifiquen las deficiencias existentes en los organismos estatales.

Teniendo en cuenta el retraso en el inicio de este proceso, orientó ajustar el cronograma de su ejecución, al tiempo que reiteró la voluntad de que el Estado cubano no dejará a nadie desamparado.

Otro de los temas expuestos, presentado por Fernando González Bermúdez, viceministro primero del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), estuvo relacionado con los resultados de los estudios sobre los peligros y la vulnerabilidad costera ante los efectos del cambio climático. La investigación, iniciada en el 2007 bajo la rectoría del CITMA, con la participación de 16 instituciones de cinco organismos de la Administración Central del Estado y 301 funcionarios, de ellos 138 expertos y especialistas en los diferentes sectores, justifica la necesidad de trazar directivas encaminadas a mitigar los efectos de la elevación del nivel medio del mar. Entre otras medidas, se señaló la pertinencia de regular las construcciones en lugares cercanos a la costa, rehabilitar y mantener las playas arenosas, recuperar los manglares, frenar el deterioro de los arrecifes de coral y profundizar las investigaciones al respecto.

En este empeño quedó clara la necesidad de fortalecer el papel del Instituto de Planificación Física y sus direcciones provinciales y municipales, como rectores de las políticas territoriales y urbanas, y de los gobiernos municipales, con el fin de rescatar la disciplina en esta importante actividad. Un ejemplo de las acciones que ya se realizan lo constituyen los poblados de Santa Cruz del Sur y Guayabal, en Camagüey y las Tunas, respectivamente, donde luego de los devastadores daños ocasionados por el paso de los huracanes en el 2008, se decidió reconstruirlos alejados de las costas.

A continuación, el doctor Eusebio Leal Spengler expuso los principales logros en la restauración del Centro Histórico de La Habana, donde se potencian sus valores históricos, artísticos, culturales y sociales, al tiempo que se ha convertido no solo en una importante fuente de ingresos para hacer esta obra sostenible, sino también en una de las principales atracciones turísticas del país.

Raúl atribuyó al líder de la Revolución, Fidel Castro Ruz, y a Eusebio Leal, el mérito en el rescate de una Habana Vieja que estaba prácticamente en ruinas. Se aprobó que los Organismos de la Administración Central del Estado y los Órganos Locales del Poder Popular correspondientes, ofrezcan un mayor apoyo a las labores de recuperación dirigidas por el Historiador de la Ciudad durante más de 30 años. En tal sentido, se acordó elaborar un nuevo Decreto-Ley, para actualizar el emitido en octubre de 1993, en correspondencia con las medidas que se vienen aplicando en el país.

En el encuentro se profundizó además en el Proyecto de Resolución "Normas del Control Interno", que con anterioridad había sido circulado a los ministerios y Consejos de la Administración Provincial. Durante su exposición, Gladys Bejerano Portela, Contralora General de la República, subrayó que este instrumento no es solo para luchar contra el delito y la corrupción, sino para lograr una gestión administrativa más eficiente. Al respecto, el General de Ejército destacó la importancia del control interno y señaló que la Contraloría General de la República desempeñará, cada vez más, un mayor y decisivo papel.

Por otra parte, Leonardo Andollo Valdés, Jefe del Grupo de Dirección de la Comisión de la Tarea Perfeccionamiento, presentó un informe sobre la situación y perspectivas de la reorganización del trabajo de los Consejos de la Administración y de los Organismos de la Administración Central del Estado. Luego de aprobar la propuesta para dar continuidad al trabajo durante el 2011, se enfatizó en la importancia de continuar los experimentos que se desarrollan en las provincias de Mayabeque y Artemisa y algunos organismos para valorar sus resultados antes de generalizarlos.

Como último punto del Consejo de Ministros fue proyectado un reportaje de la periodista Gladys Rubio sobre el trabajo de CUBASOY, empresa productora de soya, perteneciente a la Unión Agropecuaria Militar. La entidad, surgida a finales del 2005, se ubica en la provincia de Ciego de Ávila.

El proyecto, favorecido por las relaciones de colaboración científico-técnica entre los gobiernos de Cuba y Brasil, cuenta con un programa de desarrollo previsto hasta el 2015, en el cual se alterna el cultivo del frijol de soya con el de maíz.

Al respecto, el General de División Rubén Martínez Puente, Director General de la Unión Agropecuaria Militar, resaltó que se van cumpliendo los objetivos trazados; poco a poco, sin saltos espectaculares, sin hacer grandes inversiones hasta no concretar resultados. Insistió en que la disciplina y el orden son fundamentales en estos cultivos para obtener altos rendimientos.

A esta reunión, al igual que en otras ocasiones, además de los miembros del Consejo de Ministros, asistieron como invitados los integrantes del Consejo de Estado, del Buró Político y del Secretariado del Partido. Participaron también los primeros secretarios de los Comités Provinciales del Partido, los presidentes de los Consejos de la Administración Provincial, el Presidente del Tribunal Supremo Popular, el Fiscal General de la República, el Presidente y el Vicepresidente de la Asamblea Nacional, así como los cuadros centro de la UJC, la CTC y demás organizaciones de masas.

Nota de la redacción: El reportaje de la periodista Gladys Rubio sobre el trabajo de CUBASOY, empresa productora de soya, fue transmitido en el Noticiero Nacional de Televisión de ayer lunes 28 de febrero.

Leticia Martínez Hernández y Yaima Puig Meneses

Razones de Cuba: El fiasco del experimento

Razones de Cuba: El fiasco del experimento

Testimonios inéditos del agente de la Seguridad del Estado "Vladimir", quien durante más de 25 años estuvo infiltrado dentro de la contrarrevolución.

Homenaje de sus compañeros de la Aduana

 


Moisés Rodríguez Quesada le sabe a la historia de los grupúsculos contrarrevolucionarios en Cuba. Vivió entre ellos. Por eso cuando le piden despojarse del velo de la memoria alude a un año: 1980.

Fue en esa época que conoció a Elizardo Sánchez Santa Cruz Pacheco, El Camaján. "Ahí iniciamos una relación" que también se extendió a "otros vinculados con él, en el propósito de crear un movimiento de ‘derechos humanos’ en el país", en correspondencia con el añejo interés del gobierno de Estados Unidos de acabar con todo aquello que huela a Revolución en la Isla.

La punta de lanza era esa, pero "ya después Washington ordena que no solamente se crearan esos grupos sino también de artistas, de profesionales de diferentes ramas…, en fin, los de corte político", rememora Moisés, quien fuera primer vicepresidente del llamado Comité Cubano Pro-derechos Humanos surgido por aquel entonces.

"Estuvimos un tiempo tratando de acordar cómo haríamos y además escuchando las órdenes de los amos: me refiero a la Sección de Intereses de Estados Unidos, que ya funcionaba aquí en La Habana como centro de diseño y dirección de la contrarrevolución", asegura este hombre de hablar sereno.

El contexto era propicio. Los acontecimientos en Europa en las décadas de 1980 y 1990 fueron caldo de cultivo para esos grupúsculos tras colapsar el campo socialista. "Se intenta fabricar un cierto paralelismo en Cuba", expresa.

Fue "un periodo en el que los funcionarios venían de Europa del Este para ‘la gran ofensiva’", como si se tratara de la estocada mortal contra el socialismo cubano.

"Yo participaba en reuniones con los norteamericanos y con la cúpula de la ‘disidencia’, en las que se pronosticaba que esto se iba a pique, que faltaban días para el derrumbe de la Revolución, y hasta festejaban por adelantado", recuerda Moisés, ya en ese instante Vladimir para los Órganos de la Seguridad del Estado, y a quien le habían confiado la misión de penetrar el mundillo de los que dicen pertenecer a una oposición política, pero que en realidad –según confiesa este trabajador aduanero--, en la mayoría de los casos, cuando tienen "el primer chance, lo que hacen es irse del país, o en el tiempo de espera hacerse de dinero".

Incluso, dice, "mi casa sirvió para varias reuniones". Uno de esos encuentros fue una denominada "cumbre paralela" a la Iberoamericana que transcurría en La Habana. Se trató de aprovechar la presencia de los presidentes "para regalar una imagen de que teníamos una oposición organizada".

De acuerdo con el criterio de Moisés, la SINA ha sido ‘el laboratorio’ donde se formuló "‘químicamente’ lo concerniente a ese movimiento de supuestos defensores de ‘derechos humanos’. Ellos fueron los padrinos de cada proyecto del experimento, como la llamada Concertación Democrática Cubana, la Coalición Democrática Cubana, el Concilio Cubano, La Patria es de todos, Todos Unidos…, siempre con un fin: tratar de unir a la contrarrevolución".

Sin embargo, "cada grupo tenía una característica diferente", narra Moisés al especificar que "lo mismo podían ser de dos personas, que de tres, cuatro o diez", y a tenor con eso "nos daban una orientación, órdenes para cumplir".

En su opinión, con el paso del tiempo y los pocos resultados que obtuvieron "se habrán dado cuenta que planificaron algo que al final les salió mal".

DE TURNO EN LA OFICINA

Cuando piensa en esas cosas, Moisés dice que para él la Sección de Intereses de EE.UU. en La Habana es además, como "un lugar tenebroso".

Desde el año 1988 hasta el 2005, tuvo relación con todos los jefes y funcionarios que pasaron por la Oficina. "Ha habido diferentes administraciones en Washington que han levantado un poco más o menos la parada con relación a la agresividad contra la Revolución cubana y, por supuesto, quien estuviera de turno recibía las orientaciones, y a partir de ahí trabajaba con nosotros".

Recuerda que "en 1992 vino a La Habana Vicky Huddleston como enviada del Departamento de Estado para ‘conversar’ con la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional en busca de apoyo a la recién firmada Ley Torricelli".

"La reunión se hizo ---explica --- en la oficina del jefe de la SINA y participamos los cuatro miembros que presidíamos la estructura de la comisión. El objetivo que traía ella era lograr que nosotros nos pronunciáramos a favor del bloqueo; querían que se justificara esa guerra económica de Estados Unidos contra nuestro país, especialmente ante la opinión pública internacional".

En esa coyuntura fue que Moisés conoció a Vicki Huddleston, "posteriormente jefa de la SINA. Aquello fue un adelanto de lo que sería su mandato. Bastante fuerte, por cierto".

A partir de ahí tuvo también ‘la oportunidad’ de relacionarse con Robin Diane Mayer, segunda Secretaria Político Económica de 1994 a 1996; Timothy Zúñiga Brown, primer Secretario Político Económico entre 1997 y 1999 y Victor Vockerodt, con igual cargo que Diane en la etapa 1999-2002, y Steven Rice, vicecónsul de 1995 a 1999.

"Por ejemplo, el período de Mayer coincidió con el surgimiento del Concilio Cubano, que para mí fue el momento en el que en la Casa Blanca se empeñó más, porque presumía que ya era el fin de la Revolución. Y pensaron crear una cabeza de playa con un líder o con un liderazgo en los grupúsculos de ‘derechos humanos’, en el plano interno".

Eso fue alrededor del año 1995. Para entonces la SINA "logra crear artificialmente entre nosotros, y con mucho esfuerzo, algo así como una unión de distintas organizaciones. Ellos decían que numéricamente eran como 300, pero físicamente no llegaban a 150".

Pero había que hacer un informe, mandar un papel; no importaba que las estadísticas estuviesen alteradas con congregaciones fantasmas. La matemática no podía fallar: "mientras enviáramos más reportes de agrupaciones, más nos pagaban, más dinero mandaban". Sustento financiero que "estuvo directamente ligado a los grupos de la mafia de Miami, utilizados por el gobierno norteamericano para canalizar las grandes sumas de dinero".

Al pasar cuenta sobre algunos de aquellos funcionarios de la SINA a los que accedió, Moisés señala que la diplomática "Robin Diane Mayer, quien venía de Europa del Este, era toda una especialista". "Estoy seguro ---añade--- que su gobierno apostó por ella en ese objetivo de acabar con la Revolución".

Sin embargo, la Mayer, que había llegado con los vientos que soplaban por el derrumbe del socialismo europeo, "se tuvo que ir sin cumplir su encomienda".

Le sucedió Zúñiga Brown. Vino "con un ‘buen’ expediente" y presuntamente listo para "realzar una oposición cuando buena parte de sus integrantes se habían ido"; incluso, debía "tratar de aguantar la estampida que se produjo por medio del Programa de Refugiados, que ellos mismos inventaron para estimular el trabajo de la contrarrevolución en Cuba".

Brown, pese a que tampoco pudo hacer mucho, mantuvo una gran actividad con los grupúsculos durante su estancia de dos años en La Habana. "El nivel de relaciones que tuvimos fue amplio. Ya al final de su estadía aquí como primer Secretario Político Económico de la SINA es que él me propicia que vaya a Estados Unidos", con la coartada de que "yo iba a Costa Rica a un curso en el Instituto Interamericano de Derechos Humanos, el cual tenía vínculos con la Comisión Cubana de Derechos Humanos".

El propio diplomático –o mejor dicho, la SINA-- le costeó el viaje a Moisés en 1999, pero, ¡qué curioso!, no fue a San José, porque lo mantuvieron todo el tiempo en Estados Unidos, de acuerdo con la agenda de trabajo previamente concebida.

Eso le permitió reencontrarse "con varios contrarrevolucionarios cubanos que habían emigrado hacia aquel país como Ricardo Bofill, Adolfo Rivero Caro, y otros que conformaban la palestra de grupúsculos en Miami. Y un detalle: si los grupúsculos de La Habana están divididos, los de Miami también lo están; incluso, desde allá mandaban a los de Cuba a seguir cada uno por su lado", explica Moisés.

Sucede que tanto dentro como fuera de la Isla, la causa principal de la fractura de esos grupúsculos es la ambición de protagonismo y dinero. Precisamente, fue uno de los motivos de la pelea entre Elizardo y Bofill. Se fajaron por unos dólares y destruyeron la primera Comisión de Derechos Humanos.

Rememora que durante ese viaje a EE.UU. también logró establecer relaciones con la organización Freedom House, a la que pertenecía el agente de la CIA Frank Calzón (actualmente director ejecutivo del Centro para una Cuba Libre), que había aprobado entonces un presupuesto de 49 000 dólares destinados a la supuesta ayuda a presos y sus familiares, así como para sufragar los gastos de la denominada Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional.

También Moisés se reencuentra con Robin Diane Mayer –quien para ese momento ocupaba un puesto importante dentro del gobierno estadounidense-- y además, conoce a Victor Vockerodt, luego nombrado en la SINA, para tratar "de armar la ya desmoralizada y diezmada contrarrevolución".

Justo con la presidencia de George W. Bush en la Casa Blanca se recrudeció mucho más la política de subversión contra Cuba, que halló en James Cason (2002-2005) a uno de sus principales ejecutores en La Habana. "Permaneció aquí como jefe de la SINA parte del mandato de Bush, y su accionar resultó bastante agresivo".

Con el nombrado cabo Cason "es cuando se hacen las grandes reuniones de la contrarrevolución en la casa de un jefe de la SINA", comenta Moisés al mencionar uno de los hechos más repugnantes de los que fue testigo. "En el año 2004 ---dice--- se imita una votación para las elecciones presidenciales en la residencia de Cason. Los que asistimos parecía como si nos hallásemos en Estados Unidos. Había un clima allí de agresividad, de odio hacia a la Revolución cubana bastante peligroso. Se le dieron vivas a Bush en algún momento de la noche, y casi todos los presentes votaron a favor de su reelección como presidente".

Moisés aún conserva un pase permanente de entrada a la SINA, firmado por el segundo jefe de la Sección en aquellos momentos. "Yo podía ir cuantas veces quisiera. Tenía la oportunidad de ser atendido, solamente por mi expediente histórico como ‘contrarrevolucionario’: esa era la garantía".

ESENCIAS DEL MERCENARISMO

Grupúsculos o individuos contrarrevolucionarios como los que tan bien conoció Moisés, resultan piezas indispensables para echar a andar la maquinaria de subversión promovida por distintas administraciones de la Casa Blanca. Ellos constituyen el sustento de esas campañas de descrédito contra la Revolución, que justifican la hostilidad contra Cuba. Es una estrategia que se mantiene y se acrecienta.

El pasado 23 de febrero, un comunicado del presidente Barack Obama no escatimó adjetivos para exaltar a la contrarrevolución y a su vez, manipular el primer aniversario de la muerte de un recluso que había sido sancionado por delitos comunes, y a quien Washington, el sector más recalcitrante de Miami y Europa convirtieron en ‘disidente’ con el apoyo de los medios de desinformación al servicio del imperio.

Obama ignoró el alerta que desde el 15 de abril del 2009 le hiciera el actual jefe de la SINA, Jonathan Farrar, cuando comunicó al Departamento de Estado su evaluación –revelada hace poco por un cable de WikiLeaks- de que la llamada disidencia está desconectada de la vida del país, sin influencia en las generaciones más jóvenes, y que son prácticamente desconocidos fuera del círculo de los diplomáticos extranjeros y la prensa.

"Esos grupos –apunta Moisés-- han sido los principales interlocutores y los ‘informantes’ hacia el exterior en el más reciente capítulo de manipulación montado en torno a la Isla, y que tiene como protagonistas a presos y personas ligadas a esa "disidencia" que deciden hacer huelgas". Pese a que ha estado en juego la vida humana, la Casa Blanca ha visto la posibilidad de fomentar con ese tema una megacampaña contra nuestro país.

Aunque no es solo eso. Para Moisés resulta una verdad incuestionable que a los integrantes de esa denominada oposición "mientras más digan lo que afuera quieren escuchar, les pagan más y mejor".

En su retrospectiva vuelve a retomar anécdotas sobre su visita a Estados Unidos. "Estuve en los estudios de Radio Martí", apunta, donde participé con Emilio San Román --quien entonces presidía las transmisiones hacia Cuba en la emisora--, en una reunión". Lo que se abordó en ese encuentro no daba margen a dudas: el sustento del medio anticubano radicaba en la cantidad de información que fluyera de la Isla, cuanto más tergiversada mejor. En temas de manipulación ellos han sido históricamente "muy buenos", puntualiza.

"Además, Radio Martí responde a un presupuesto que sale del gobierno norteamericano, y está destinado a pagar las acciones que justifican las agresiones contra nuestro país", añade.

En otro momento del diálogo, Moisés se refiere a la manera en que fueron acuñados los términos de ‘preso político’ o ‘prisionero de conciencia’. Eso –dice-- "se lo ‘vendieron’ a Elizardo Sánchez, porque la llamada Human Rights Watch ha incorporado este lenguaje para tratar de diferenciar y justificar a los prisioneros contrarrevolucionarios, dándole la nomenclatura de que ‘por pensar’ están en la cárcel, y eso no es verdad. Ellos reciben grandes sumas de dinero por lo que hacen y además, gozan del beneficio de poder irse para Estados Unidos al pasar esta ‘prueba’. Ese es el premio final.

"Por cierto, muchos de los que se fueron por esa vía, se convirtieron luego en uno más del montón, y se percataron que no es tal la ayuda ni el apoyo. Es más, allá no le dan la misma importancia que cuando estaban en Cuba, porque al irse ya no le reportaban ninguna ganancia al gobierno estadounidense. Pasaban a ser como un cero a la izquierda, una especie de mercancía de segunda".

En más de 25 años como agente de la Seguridad del Estado, Moisés Rodríguez Quesada (Vladimir) tuvo la posibilidad "de haber conocido a casi todos, para no decir a todos, los que han estado metidos en el negocio de la contrarrevolución en Cuba. Si la SINA es el Cuartel General, la casa de El Camaján, por ejemplo, es como la embajada de esa contrarrevolución, lo sé porque viví ahí durante seis años.

"Elizardo siempre ha tenido muchas ansias de poder. El hecho de que manejara listas de reclusos, mapas con el lugar exacto de las prisiones, le daba una aparente actualización sobre el tema de los derechos humanos en Cuba. Esa fue la tarea fundamental que la SINA le dio desde el principio.

"En una ocasión corrió el rumor de su posible doble identidad. Decían los norteamericanos que les había llegado que podía ser de la Seguridad cubana, sin embargo sostenían que eso no les interesaba, lo importante para ellos eran los informes que hace para Ginebra, por supuesto con el objetivo de condenar a Cuba por supuestas violaciones de derechos humanos. Todavía hoy Elizardo sigue siendo la fuente de información más ‘confiable’ de la SINA en este tema."

"La contrarrevolucionaria Martha Beatriz Roque le pidió en una ocasión a Elizardo durante una reunión, que la impulsara en el mundo de los grupúsculos y le dijo: ‘Me hace falta que me ayudes a escalar’. Ella siempre ha buscado el protagonismo; pensó que una Asamblea de mercenarios le resolvería el problema para el resto de sus días, que obtendría grandes sumas de dinero, incluso a cada rato saca un proyecto diferente. Es una mujer que ha pretendido hacerle mucho daño a la Revolución cubana.

"Y así es todo. Pienso que en estos años los métodos utilizados han cambiado, han sufrido como una metamorfosis, pero la esencia ha sido siempre la misma: lacerar el prestigio de la Revolución, hacer creer que aquí existe una oposición, y eso es mentira."

Moisés sabe también que esos asalariados "lo primero que buscaban era un aval político para presentarlo en el Programa de Refugiados de la SINA, que al final se convirtió en un boomerang: pretendieron estimular a la contrarrevolución, pero a la vez los principales cabecillas o buena parte de ellos se fueron por esta vía. No conocí a uno realmente sincero. Todos tenían la esencia del servilismo, del anexionismo y del mercenarismo".

EL ÚLTIMO ROUND


Moisés finalmente logró la "descompresión", como él mismo resume tantos años de pasar por otro y de sentirse ajeno. A partir de ahora mirará directamente a los ojos de sus hijos, quienes quizás no entendieron en algún momento su distanciamiento de las reuniones de padres en la escuela o su aparente apatía. Sus vecinos y compañeros de trabajo también dejarán de evaluarlo como "el tipo medio raro" y vuelve a la piel que siempre fue suya, aunque la llevara escondida. A sus 50 años recibió "esta alegría inmensa", confiesa.

Coincidentemente su identidad se revela en las cercanías que otros aniversarios 50 se festejan: en abril, la victoria del pueblo en Playa Girón y en junio, las cinco décadas del Ministerio del Interior. Moisés el hombre forjado en el combate silencioso me sonríe. Parece un adolescente feliz, semejante a aquel que un día estudió en la vocacional Lenin y que en este preciso minuto de los reconocimientos recuerda que "la Lenin y el agente Vladimir tienen mucho que ver", y une a esa idea otra que le brota urgente: "Fidel nos regaló esta escuela, eso para mí tiene un valor excepcional, porque ese fue el mayor regalo que me hizo en la niñez, en la juventud y en la adolescencia, esta formación fue realmente motor impulsor, fue la constante para que yo siempre tuviera presente estos años de la Lenin".

¿Lo más difícil?, pregunto en el round final de nuestro encuentro.

"Que me viesen como lo que no era. Me ocasionó disgustos y tristeza. Pero ya estoy con la mente tranquila, porque además sé que en este minuto otros cubanos pudieran estar haciendo lo mismo. Mi país jamás estará desprotegido."

ADUANEROS RECONOCEN A MOISÉS

Para Moisés Rodríguez Quesada continúan las emociones. En la mañana de este lunes recibió el reconocimiento del sector al que pertenece: la Aduana General de la República de Cuba.

José Luis Muñoz Toca, jefe de la Aduana en el Aeropuerto Internacional José Martí expresó la admiración de sus compañeros de trabajo y dijo que su ejemplo en el cumplimiento del sagrado deber de defender a la patria debe servir a todos los cubanos, especialmente a los jóvenes.

En lo adelante, según se planteó, Moisés tendrá nuevas misiones: su desempeño como jefe de turno de Enfrentamiento en el Aeropuerto, lo colocan en la primera línea de combate y salvaguarda de nuestra soberanía.

Gladys Bejerano, vicepresidenta del Consejo de Estado, Víctor Gaute, miembro del Secretariado del Comité Central y el vicealmirante Pedro Pérez Betancourt, jefe de la Aduana General, participaron en la ceremonia.


FUENTE: DEISY FRANCIS MEXIDOR

Vea el video: Testimonio impactante de dos cubanos en las filas de la “disidencia”

Vea el video: Testimonio impactante de dos cubanos en las filas de la “disidencia”

Cuba mostró este sábado y usted podrá verlo en “Las razones de Cuba”, un verdadero testimonio fílmico de las vinculaciones de elementos contrarrevolucionarios con Estados Unidos.

El documental transmitido por la televisión cubana divulgó pruebas obtenidas por colaboradores de Seguridad del Estado que, durante largo tiempo, convivieron con grupúsculos que operan en la isla y cumplen órdenes de terroristas radicados en territorio norteamericano.

Moisés Rodríguez, un trabajador de la Aduana del aeropuerto internacional José Martí y Carlos Serpa, un joven devenido periodista independiente al servicio de los medios de difusión anticubanos, develaron los secretos de los supuestos disidentes y defensores de los derechos humanos en Cuba.

Rodríguez estableció vínculos en la prisión con el contrarrevolucionario Elizardo Sánchez y a partir de ahí, tuvo la oportunidad de recibir instrucciones para actividades conspirativas incluso de los funcionarios de la Oficina de Intereses de Washington en La Habana.

El agente Vladimir para la Seguridad cubana fue hasta enviado por dicha Oficina a Miami donde tuvo entrevistas con connotados terroristas, entre ellos Luis Posada Carriles y conoció de los planes para tratar de consolidar en Cuba un movimiento desestabilizador.

Para ello, se utilizarían como punta de lanza contra Cuba, las denominadas Damas de Blanco, financiadas directamente desde Estados Unidos por medio de una fundación dirigida por otro terrorista, Santiago Alvárez, subordinado a Posada Carriles.

Los nombres de Marta Beatriz y Laura Pollán, dirigentes de ese grupo, surgieron en las grabaciones de las conversaciones telefónicas con Estados Unidos y en las imágenes de distribución de las cantidades de dinero que continuamente se enviaban para pagar a las Damas de Blanco.

En el caso de Carlos Serpa, quien tenía a su cargo la transmisión de falsas informaciones sobre lo que ocurría en Cuba para Radio Martí y otros medios norteamericanos participantes en la campaña, mostró en el documental la forma en que se conducía esa actividad ilegal.

Serpa, incluso, hizo la prueba para la filmación del documental de la transmisión de una inexistente detención que le hacía la policía cubana y la inmediata reproducción por Radio Martí de tal noticia falsa.

Otro caso similar era el de Laura Pollán hablando con los medios de difusión estadounidenses sobre la represión que sufría en ese momento de parte de la Seguridad cubana mientras las cámaras revelaban que ni un solo agente se encontraba en toda el área donde se concentraban las Damas de Blanco.

Para mí Cuba es lo primero y lo seguirá siendo, dijo Serpa, recordando los momentos difíciles desde el punto de vista familiar pues mientras realizaba la tarea encomendada, su pequeña hija escribía al frente de la casa un mensaje pidiendo libertad para los cinco antiterroristas cubanos presos en Estados Unidos.

(Con información de Prensa Latina)

Pruebas de que EEUU financia la “disidencia”: Dos agentes cubanos en sus filas (+ Fotos)

Pruebas de que EEUU financia la “disidencia”: Dos agentes cubanos en sus filas (+ Fotos)

El capítulo “Los peones del Imperio” de la serie Razones de Cuba, transmitido por este sábado por la Televisión Cuba, devela los estrechos vínculo de la contrarrevolución interna con el gobierno de EEUU.

Carlos Serpa y Moisés Rodríguez, dos agentes cubanos infiltrados en las filas de la llamada “disidencia” cubana, reconocen en el documental que muchas de estas personas son capaces de vender su alma al diablo, y son animados desde los Estados Unidos.

Moisés Rodríguez, un trabajador de la Aduana del aeropuerto internacional José Martí, estableció vínculos en la prisión con el contrarrevolucionario Elizardo Sánchez y a partir de ahí, tuvo la oportunidad de recibir instrucciones para actividades conspirativas incluso de los funcionarios de la Oficina de Intereses de Washington en La Habana.

El agente Vladimir para la Seguridad cubana fue hasta enviado por dicha Oficina a Miami donde tuvo entrevistas con connotados terroristas, entre ellos Luis Posada Carriles y conoció de los planes para tratar de consolidar en Cuba un movimiento desestabilizador.

Para ello, se utilizarían como punta de lanza contra Cuba, las denominadas Damas de Blanco, financiadas directamente desde Estados Unidos por medio de una fundación dirigida por otro terrorista, Santiago Alvárez, subordinado a Posada Carriles.

Los nombres de Marta Beatriz y Laura Pollán, dirigentes de ese grupo, surgieron en las grabaciones de las conversaciones telefónicas con Estados Unidos y en las imágenes de distribución de las cantidades de dinero que continuamente se enviaban para pagar a las Damas de Blanco.

Carlos Serpa, hizo la prueba para la filmación del documental de la transmisión de una inexistente detención que le hacía la policía cubana y la inmediata reproducción por Radio Martí de tal noticia falsa, que jamás fue constratada.

Otro caso similar era el de Laura Pollán hablando con los medios de difusión estadounidenses sobre la represión que sufría en ese momento de parte de la Seguridad cubana mientras las cámaras revelaban que ni un solo agente se encontraba en toda el área donde se concentraban las Damas de Blanco.

Para mí Cuba es lo primero y lo seguirá siendo, dijo Serpa, recordando los momentos difíciles desde el punto de vista familiar pues mientras realizaba la tarea encomendada, su pequeña hija escribía al frente de la casa un mensaje pidiendo libertad para los cinco antiterroristas cubanos presos en Estados Unidos.

La contrarrevolucionaria Martha Beatriz entregaba dólares a 18 Damas de Blanco para mantenerla activas, afirma uno de los agentes, que aseguraron que estos grupos forman parte de la estrategia de subversión de EEUU contra Cuba.

Carlos Serpa declaró que la SINA es el estado mayor de la contrarrevolución en Cuba, y que el periodismo independiente en Cuba tiene tutores norteamericanos. Añadió que “la contrarrevolución interna lo llamó para inventar supuestos actos de provocación”.

Transmitirá este sábado la TV Cubana nuevo capítulo de “Las razones de Cuba” (+ Video)

Transmitirá este sábado la TV Cubana nuevo capítulo de “Las razones de Cuba” (+ Video)

A partir de las 8:30 pm de este sábado 26 de febrero de 2011, el Canal Cubavisión y Cubavisión Internacional transmitirán un nuevo capítulo de la serie “Las razones de Cuba”, que incluye testimonios inéditos sobre los grupos contrarrevolucionarios sostenidos por Estados Unidos.


Cubadebate ofrecerá a sus lectores el documental completo, que sus lectores podrán ver en su página de manera simultánea con la transmisión televisiva.  CMHW también se hará eco de este acontecimiento.