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Abel Prieto habla de populismos y otros chupis

Abel Prieto habla de populismos y otros chupis

por  Vladia Rubio/ Foto de Roberto Suárez: Abel Prieto en el Taller de medios alternativos y redes sociales.

El ciberespacio se estuvo caldeando por estos días a ritmo de reguetón. Pronunciamientos televisivos, artículos, comentarios, correos electrónicos… se han ido acumulando, sobre todo en torno al llevado y traído Chupi-Chupi, acerca del que sentí la necesidad de opinar desde el pasado junio, cuando todavía era una voz solita en la red.

Pero, aunque ese video clip ha sido el ejemplo más a mano, lo que importa no es un número en particular, sino lo que simboliza e implica su difusión por los medios masivos. Por eso, cuando el ministro de Cultura Abel Prieto comentó durante la clausura este miércoles del Taller Internacional sobre redes sociales, acerca de la importancia de no adoptar posturas elitistas, que pudieran significar una barrera para sumar voluntades en los empeños por un mundo mejor, decidí interrogarlo al final de su discurso.

-¿Hasta qué punto adoptar en el ámbito de las producciones artísticas esas posturas inclusivas y no elitistas, sin correr el riesgo de caer en populismo, ese que nos hace construir famosos con pies de barro, que después andan por el mundo diciéndose representantes de la cultura cubana?

-Creo que en temas como ese que tú abordaste, de esa pieza que ha sido tan debatida, el papel de la crítica artística es esencial, para que le dé argumentos a la gente. Porque una de las trampas más grandes es decir «vamos a darle a la gente lo que les gusta», entendiendo el gusto como algo que no puede ser enriquecido, modificado; aunque claro, sin imponer patrones. En esas cuestiones a la crítica artística le toca un papel esencial, y hablo de una crítica que al tiempo que especializada, sea accesible para la gente joven.  Nosotros tenemos que formar ese receptor crítico, capaz de consumir cultura críticamente; esa es una de las grandes prioridades en cualquier tipo de empeño cultural que nos propongamos.

 

-El arte alternativo parece estar en boga como concepto. Y en esta reunión sobre redes sociales se debatió la alternatividad como subversión del poder. ¿De qué manera usted interpreta el arte cubano con la etiqueta de alternativo?

-Las industrias culturales se han democratizado. Antes tú tenías que hacer una cola en la EGREM para que te hicieran un disco, o tenías que presentar un guión al ICAIC y esperar turno para que te lo aprobaran y, después, que se pudiera disponer de presupuesto.  Hoy, puedes hacer una película y un disco en tu casa. Las nuevas tecnologías favorecen formas que antes eran industriales.

-Pero hay quienes pretenden apropiarse del calificativo de «alternativo» para ubicarse en las antípodas de nuestro proyecto social…

-Puede haber esa trampa también. Por eso las instituciones tienen que tener la flexibilidad, la atención suficiente, a los procesos creativos novedosos que pueden considerarse «alternativos». Yo no conozco en el presente -y creo que estoy muy cerca de la AHS y de lo que está haciéndose en las provincias- a ningún artista valioso que hoy emplee su arte para atacar a la Revolución o para diseñarse una trayectoria de disidente. No conozco ni uno solo.

-Los Aldeanos como grupo de música alternativa ha sido polémico y entendido desde muy distintas ópticas.

-Yo creo que Los Aldeanos son gente revolucionaria, estuvieron en Estados Unidos y tuvieron una posición tremendamente consecuente. En su trabajo, como en el de otros raperos nuestros, hay una crítica social y ética que tiene que ver con lo que necesitamos discutir en Cuba. Lo llamado «alternativo», es decir, lo que se hace en términos de arte fuera de las instituciones, si es auténtico, si tiene valor, debe tener un espacio en nuestra política cultural. Creo que hay que reconocer que la AHS ha estado muy atenta siempre a esas zonas vivas de la creación que nacen y crecen fuera del marco institucional. Es decir, la frontera no está en los contenidos de una u otra obra, en un mensaje o en otro, sino en recibir dinero de nuestros enemigos.

TOMADO DE CUBASI

http://www.cubasi.cu/index.php?option=com_k2&view=item&id=2538%3Aabel-prieto-habla-de-populismos-y-otros-chupis

Lucas 2011: Mejor Vídeo del año para Raúl Paz con “Carnaval”

Lucas 2011: Mejor Vídeo del año para Raúl Paz con “Carnaval”

Por texto y fotos Marianela Dufflar

En la segunda noche de la Gala de premiaciones de “Lucas”, efectuada este domingo en el teatro Karl Marx, se alzó, en la categoría Mejor Vídeo del año, Raúl Paz con “Carnaval”, dirigido por el propio intérprete y compositor, en unión de Joseph Cahill.

Otro de los premios que generaron grandes  expectativas fue el Premio de la Popularidad, que este año, lo obtuvieron David Calzado y Charanga Habanera por “La suerte” del realizador Alfredo Ureta.

También resultaron  “Premios Lucas 2011″,  en las categorías de Dirección y Dirección de Arte, Joseph Ross por  “Frío” de Raúl Torres, por ese mismo video pero en Edición  Daniel Diez Jr., en Making of “La Estación” de Adrián Berazaín perteneciente a los realizadores Julio César Leal e Ismar Rodríguez y  en Banda Sonora, Pleiesteichon, del Dúo Buena, dirigido por Ian Padrón.

La agrupación vocal Sexto Sentido, recibió por Angry Boy, de Alejandro Pérez el premio de Vídeo Música Fusión y el Premio de Dirección de Fotografía. En vídeo Pop, el ganador fue  Raúl Paz por “Carnaval”.

Patricio Amaro con “Para toda la vida” de Abelo y Pik.com, ganó en vídeo  Canción y Balada, mientras que  los premios  de vídeo Artista Novel y  Reguetón lo obtuvo El Micha, “Con dinero y pasmao” de Alejandro Pérez.

Recibieron Premios Especiales, Ciro Benemelis, Presidente del Comité Organizador de Cubadisco y la bailarina, coreógrafa y directora de su Compañía Danzaria, Liz Alfonso.

La segunda Gala de Premios Lucas 2011,  estuvo conformada por un espectáculo que superó al de años anteriores, por su dinamismo, coherencia, sentido del ritmo y una muy buena utilización del tiempo en función de crear expectativas reales en la escena, a través de todos los artistas que participaron (más de 600), así como aquellos que en su carácter de invitados, se fusionaron en aras del disfrute y esparcimiento del público asistente.

Orlando Cruzata, Director General de la Gala, creador y director de Lucas, en unión de su equipo de trabajo, demostraron un vez más con esta puesta en escena, que es posible lograr resultados artísticos y de calidad, si a la creatividad se unen esfuerzo, pasión y profesionalidad.

Entre los atractivos de la Gala, estuvieron las actuaciones del Ballet de la Televisión  Cubana que unido, a estudiantes de la Escuela Nacional de Arte, tuvieron a su cargo la apertura, interpretando de Eduardo Blanco, coreógrafo  del Ballet Nacional de Cuba,  de los temas ”Gente” y “Carnaval” de Raúl Paz.

También se presentaron  las intérpretes Maylú y Rebeca Martinez, Sexto Sentido, Raúl Paz, Yakarta y El Chacal, Osmany García, X Alfonso, David Calzado y Charanga Habanera concluyendo el espectáculo con las actuaciones del dúo Buena Fe y la Comparsa de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU).

Los Premios Lucas, evento que promueve el vídeo clip cubano, arribará el próximo año, a  la XV edición, para la ocasión se comienzan a alistar, artistas, realizadores, y productores  cubanos.

El Premio de la Popularidad,  que este año, lo obtuvieron  David  Calzado y Charanga Habanera por

El Premio de la Popularidad, que este año, lo obtuvieron David Calzado y Charanga Habanera por "La suerte" del realizador Alfredo Ureta. Foto Marianela Dufflar

Liz Alfonso, la bailarina, coreógrafa y directora de su Compañía  Danzaria, recibió Premio Especial Lucas 2011.Foto. Marianela Dufflar.

Liz Alfonso, la bailarina, coreógrafa y directora de su Compañía Danzaria, recibió Premio Especial Lucas 2011.Foto. Marianela Dufflar.

 Entre los atractivos de la Gala, estuvieron las actuaciones del  Ballet de la Televisión  Cubana que unido, a estudiantes de la Escuela  Nacional de Arte, tuvieron a su cargo la apertura. Foto. Marianela  Dufflar

Entre los atractivos de la Gala, estuvieron las actuaciones del Ballet de la Televisión Cubana que unido, a estudiantes de la Escuela Nacional de Arte, tuvieron a su cargo la apertura. Foto. Marianela Dufflar

Maylú nominada en varias categorías, brindó su arte en la Gala.  Foto. Marianela Dufflar

Maylú nominada en varias categorías, brindó su arte en la Gala. Foto. Marianela Dufflar

 La agrupación vocal Sexto Sentido, recibió por Angry Boy, de  Alejandro Pérez    el premio de Vídeo Música Fusión y el Premio de  Dirección de  Fotografía. Foto. Marianela Dufflar

La agrupación vocal Sexto Sentido, recibió por Angry Boy, de Alejandro Pérez el premio de Vídeo Música Fusión y el Premio de Dirección de Fotografía. Foto. Marianela Dufflar

X Alfonso mostró su talento en la Gala de Lucas. Foto. Marianela  Dufflar

X Alfonso mostró su talento en la Gala de Lucas. Foto. Marianela Dufflar

 La Charanga Habanera, en el escenario, muestra toda su energía.  Foto. Marianela Dufflar

La Charanga Habanera, en el escenario, muestra toda su energía. Foto. Marianela Dufflar

Orlando Cruzata, Director General de la Gala, creador y director  de Lucas, en unión de su equipo de trabajo, demostraron  que es posible  lograr resultados artísticos y de calidad. Foto. Marianela Dufflar

Orlando Cruzata, Director General de la Gala, creador y director de Lucas, en unión de su equipo de trabajo, demostraron que es posible lograr resultados artísticos y de calidad. Foto. Marianela Dufflar

TOMADO DE CUBADEBATE.CU

Los Lucas en su primera Gala de premiaciones (+ Fotos)

Los Lucas en su primera Gala de premiaciones (+ Fotos)

Con la actuación del Ballet de la televisión Cubana y la compañía danzaria “Rakatán” dio inicio en el teatro Karl Marx, este sábado, la Gala de premiaciones de “Lucas” en su primera noche.

Bajo la dirección General de Orlando Cruzata, creador y director de este evento, también se presentaron la Orquesta Anacaona, la compañía ”Yoldance”, Mayco de Alma, Baby Lores, Raúl Torres, Adrián Berazaín, Osamu Menéndez y Yory Gómez, Kola Loca, el grupo Clave y Guaguancó, la Comparsa  de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) y la Orquesta de Elito Revé y su Charangón.

La primera estatuilla de Lucas, fue entregada por Harold López Nussa al video “Decisión” de Habana Sax, perteneciente a los realizadores Rudy Mora y Orlando Cruzata, en la categoría de vídeo Instrumental y Vocal.

El premio en  Música Infantil correspondió a “Mambo Congrí” de Rita del Prado y  al dúo Karma del realizador Alfredo Ureta y en vídeo Trova, los ganadores resultaron ser Gretel Cazón y William Vivanco con ”Trovando” de los realizadores, Julio César Leal e Ismar Rodríguez.

También fueron premiados en vídeo Música Tradicional y Folklórica “La choza de Chacho y Chicha” de Tony Ávila  del realizador Alfredo Ureta, en  Rock Metal “Kill the fish” de 4 silencios bajo la dirección de Vitico, Pardani y Estevita, en Pop Rock, Raúl Torres con “Frío” dirigido por Joseh Ros y en la categoría  Hip -Hop  la ganadora fue Danay Suárez con “Yo aprendí” del realizador Wilberg H.M.

Tikosk8 con el vídeo  “Renacer” perteneciente al Proyecto Esporas, recibió el premio de Música Electrónica, Wikipigs de los realizadores Raupa, Nelson, Mol y Tupac, resultaron ganadores en la categoría Animación por “Mamifero Nacional” de  Buena Fe.

En Efectos Visuales, el premiado fue Ismar Rodríguez por “La Estación” de Adrián Berazaín, en Producción Ernesto Ibarzabal por “La Mujer del Pelotero” de Baby Lores;  en vídeo Opera Prima, Omar Leyva por ”Invulnerables a tus besos” de Rebeca Martínez, y en  Vídeo de Música Popular Bailable,  David Calzado y Charanga Habanera por “La suerte” de Alfredo Ureta, realizador que obtuvo mayor cantidad de premios en esta primera Gala de Lucas.

La segunda Gala de Premios Lucas 2011, evento que promueve el vídeo clip cubano, se efectuará este domingo en el Karl Marx.

Foto. Marianela Dufflar

Foto. Marianela Dufflar

El Ballet de la televisión Cubana y la compañía danzaria

El Ballet de la televisión Cubana y la compañía danzaria "Rakatán" dieron inicio a la Gala de premiaciones de "Lucas" en su primera noche. Foto. Marianela Dufflar

La Gala de premios

La Gala de premios "Lucas" contó con gran colorido y complejos movimientos escénicos como se ha hecho habitual. Foto Marianela Dufflar

La orquesta Anacaona, demostró con su actuación, la popularidad   alcanzada con el tema y el video

La orquesta Anacaona, demostró con su actuación, la popularidad alcanzada con el tema y el video "Llora si te duele". Foto. Marianela Dufflar

"La Mujer del Pelotero" de Baby Lores, obtuvo el premio Lucas en la categoría de Producción. Foto. Marianela Dufflar

Raúl Torres, actuó en la Gala y obtuvo premio en la categoría   Pop   Rock con su tema

Raúl Torres, actuó en la Gala y obtuvo premio en la categoría Pop Rock con su tema "Frío" dirigido por Joseh Ros. Foto. Marianela Dufflar

En Efectos Visuales, el premiado fue Ismar Rodríguez por

En Efectos Visuales, el premiado fue Ismar Rodríguez por "La Estación" de Adrián Berazaín. Foto. Marianela Dufflar

Osamu Menéndez y Yory Gómez también actuaron en la primera noche   de premiaciones. Foto. Marianela Dufflar

Osamu Menéndez y Yory Gómez también actuaron en la primera noche de premiaciones. Foto. Marianela Dufflar

El caballero del Son, Adalberto Alvarez, fue el encargado de dar  a   conocer el Premio de Música Popular Bailable. Foto. Marianela Dufflar

El caballero del Son, Adalberto Alvarez, fue el encargado de dar a conocer el Premio de Música Popular Bailable. Foto. Marianela Dufflar

Alfredo Ureta, realizador que obtuvo mayor cantidad de premios en   esta primera Gala de Lucas. Foto. Marianela Dufflar

Alfredo Ureta, realizador que obtuvo mayor cantidad de premios en esta primera Gala de Lucas. Foto. Marianela Dufflar

Elito y Revé junto a Clave  y Guaguancó cerraron la  Gala de  Lucas   en su primera noche de premiaciones. Foto. Marianela Dufflar

Elito y Revé junto a Clave y Guaguancó cerraron la Gala de Lucas en su primera noche de premiaciones. Foto. Marianela Dufflar

FUENTE:  CUBADEBATE.

Volver sobre los 70´s, invitación del Mejunje de Santa Clara

Volver sobre los 70´s, invitación del Mejunje de Santa Clara

El Mejunje de Santa Clara, siempre presto a la sorpresa con iniciativas novedosas y entretenidas pero que además, incitan a la reflexión, convoca para el domingo 4 de diciembre,  a las 10 de la noche, a un Friky cabaret especial llamado Volver sobre los setenta.


El encuentro consiste en recrear la estética de esos años a través de la moda, la música y de objetos y detalles que marcaron aquellos ilusionados días.

Se invita a la población a que asista ese domingo a El Mejunje, pero es requisito obligatorio—hasta para los trabajadores del centro—estar vestido a la usanza de los setenta, los más jóvenes podrán asesorarse con sus padres, e incluso, venir en familia caracterizadas con las costumbres de entonces.

Solicitamos también—con intención devolutiva--objetos propios de la década, como pueden ser envases de talco, polvo, desodorante, cajas de zapato, de cigarros y fósforos, pullovers, los llamados sellitos, propaganda alusiva a campañas productivas, políticas e ideológicas, libretas de productos industriales, radios, grabadoras, bonos y diplomas emulativos, prendas de vestir; en fin, todo lo que pueda reconstruir y recrear los años setenta.

El objetivo de esta iniciativa no es devanear con la nostalgia sino entretener, pero desde la valoración sobre lo que significaron aquellos tiempos para varias generaciones de cubanos,  teniendo en cuenta que muchos jóvenes tienen una especie de vacío social sobre esos años de los que apenas se habla, o solo los conocen en comentarios reduccionistas o demonizados.  

Los que estén dispuestos a contribuir con sus préstamos pueden pasar por El Mejunje a partir de este lunes o traerlo la misma noche de la actividad.

Fuente: Alexis Castañeda Pérez de Alejo, tomado de CMHW.

Los premios Lucas y la exaltación del deseo

Los premios Lucas y la exaltación del deseo
Fuente: Joel del Río  digital@juventudrebelde.cu
 
Un paréntesis de jolgorio, hedonismo y juvenil efervescencia, entre los tópicos apacibles y otras habitualidades del audiovisual y de la música cubana, constituyen los premios Lucas, que a pesar del enconado menosprecio de algunos recalcitrantes, constituyen hoy por hoy el más efectivo sistema de premio, estímulo a la creatividad, vínculo real entre el público y los creadores, contacto dinámico y progresista entre lo genuinamente popular, lo vernáculo, un sector de la vanguardia audiovisual, y los más idóneos y flamantes vehículos para promocionar nuestros valores musicales. Para demostrarlo, están las recientes ediciones de los premios, incluida la de este año, cuyos ganadores acabaremos de conocer este domingo.

A juzgar por los nominados al mejor video, porque los nombres de los triunfadores escapaban a mi conocimiento a la hora de escribir este artículo, este año se pusieron de manifiesto mayores niveles de variedad estética, imaginación y diversidad de estrategias narrativas. Se evidencian notables cotas de habilidad y agudeza a la hora de insertar, o no, al intérprete en el mundo surrealista, fantástico o realista-citadino que los videos promueven. Para suerte de los espectadores, el panorama se ha refrescado considerablemente, y disminuyen, por los menos en la lista de los videos más reconocidos y nominados, aquellos aferrados a los dos grandes lugares comunes predominantes durante muchísimo tiempo: de un lado, el solar, la marginalidad, cierto regusto documental en la penuria material; y en las antípodas, los espacios turísticos y «glamorizados» del hotel, el carro lujoso, el club nocturno, la pista de baile y la mansión ostentosa.

Frío, de Joseph Ross, para Raúl Torres; Carnaval, de Joseph Cahill y Raúl Paz para este último; Mambo Congrí, de Alfredo Ureta, para Rita del Prado y el dúo Karma; Angry Boy, de Alejandro Pérez para las Sexto Sentido, y Reverse, de X Alfonso para sí mismo, se cuentan entre las obras más redondas, sugestivas y evocadoras del video musical cubano, y por eso dominan las nominaciones en cuanto a dirección, producción, fotografía, edición, dirección de arte y efectos especiales. Para sostener la coherencia más elemental, y evitar que derivemos a las discordancias de otros premios, es de suponer que los videos con mayor número de nominaciones por especialidades aparezcan también en las categorías de mejor video del año y en los renglones dedicados a sus respectivos géneros musicales, es decir, Frío y Carnaval, en pop rock, Angry Boy y Reverse en Fusión, y Mambo Congrí en Infantil.

De todo ello se infiere, con buenas razones, que este año los géneros musicales preferidos por los realizadores, técnicos y creadores más arriesgados, innovadores, profesionales y conocedores del medio han sido el pop rock y la fusión. En el primero de estos dos acápites clasifican también algunos videos muy notables que se acogen al principio de la ambigüedad como principio rector de la ansiedad y del deseo, como Mi televisor, de y para Nassiry Lugo, con ese protagonista torturado por las tentaciones del rectángulo luminoso; la sublimación popera que representa Chico malo, de Ernesto Fundora para Ilsa, y el romanticismo de complicadísima hechura, y pasado por agua, que representa La estación, de Ismar Rodríguez, para Adrián Berazaín.

En cuanto a la fusión, a las obras creadas para Sexto Sentido y X Alfonso, se añaden las que se concibieron pensando en Buena Fe (Mamífero nacional colinda con el videoarte mediante el enaltecimiento del dibujo y la animación, el grafismo intencionado, y del diseño asociado a la caricatura), mientras que Gente, de nuevo con Raúl Paz, y codirigido por el intérprete y el director de fotografía Luis Najmias jr., prescinde saludablemente de la imagen del cantante, y abreva en los códigos del gran musical clásico norteamericano para exaltar muchas de las cosas que nos identifican mundialmente: cierto sentido de la belleza, de la sensualidad, el ritmo, la luz, el baile, las calles de La Habana Vieja...

Habría que reconocer que, en general, el video musical cubano, independientemente de sus obras más complejas y reformadoras, está arribando a las mismas temáticas y motivos que reitera hasta el cansancio la llamada publicidad aspiracional (Mi televisor pone en letra, música e imagen las propuestas de este tipo de videos) que incentivan en el espectador el deseo por conseguir, disfrutar y exhibir tales cuerpos, peinados, ropa, carros, celulares, buen sexo y mucho dinero... Habría que contar cuántos de estos musicales brevísimos promueven una especie de neomachismo mal disfrazado, y presentan a uno o varios cantantes que se insinúan y se contonean cual irresistibles objetos del deseo, y aluden sin ningún pudor a su potencia sexual avasalladora, y describen en las letras de las canciones su infinita capacidad para proporcionar plenitud sexual y rendir con su poderío a su pareja erótica, quien por lo regular no sabe lo que es el sexo hasta que afortunadamente encontró a su adorable Narciso.

Desde los tiempos de Elvis Presley, Marilyn Monroe y Los Beatles, pero sobre todo luego de los años 60, con sus trascendentales y emancipadoras sublevaciones en los órdenes social, político y sexual, la música pop internacional ha coqueteado con el erotismo, y casi todas las décadas y países presentan catálogos de cantantes, hombres y mujeres, cuya imagen se afianza a partir del llamado sex appeal, y de sugerencias más o menos sensuales tanto en su proyección escénica como en la letra de sus canciones. Mi generación —a la que seguramente pertenecen también los padres de cualquiera de estos jóvenes que hoy repiten los estribillos escandalosos, y se retuercen al ritmo del reguetón— creció adorando expresiones exaltadas de la experiencia sexual a través de fragmentos poético-musicales memorables, que me callo para eludir el lugar común del vejete sancionador y censurador de los más jóvenes a nombre de un pasado cultural glorioso.

Todo cambia y se modifica, incluso las concepciones de lo que es correcto, tolerable o excesivo respecto a las alusiones sexuales de una canción. Me parece erróneo juzgar el presente desde consideraciones éticas y estéticas de hace 20 o 30 años. Los niños y jóvenes de hoy tienen un acceso mucho más fluido, temprano y natural a los temas que antes se consideraban de exclusiva consideración por parte de los adultos. Y todo ello debiera estar claro para quienes deciden en los medios de comunicación la suerte, el destino final, y los valores o contravalores que portan las canciones, los videos musicales y otras obras audiovisuales.

Comprendo los argumentos, y hasta comparto las opiniones de quienes piensan que la letra de El Chupi Chupi es grosera, escabrosa e inconveniente. Entiendo a quienes quieren proteger a sus hijos de ese alarde de sexo oral y ceremonial sadomasoquista, que el texto ilustra impúdicamente. Y conste que no estoy juzgando ninguna práctica sexual sino su exhibicionismo. Puedo incluso entender a quienes les molesta en el oído la jerga y la rima forzada con que la canción lesiona las normas más elementales del lenguaje. Pero desconocer que ese tipo de propuesta tiene seguidores dentro de la sociedad no me parece recomendable.

Pienso que «la crisis» de El Chupi Chupi deberá encontrar una salida cuando se establezcan mejores mecanismos para conocer a cabalidad, y evaluar, los gustos de los televidentes, cuando se razone y se dialogue en torno a los límites que imponen la cordura, la civilidad y la moral de los espacios públicos. Habría que encuestar, registrar el impacto real de este tipo de productos, buscar alguna vía para que encuentren un público apto y dispuesto a disfrutarlo o denostarlo, o a bailarlo sin ponerle demasiado asunto a la letra. Pero este tipo de videos, de reguetón o de cualquier otro género musical, debiera también encontrar un espacio de confrontación con un público capaz de discernir su utilidad y alcance.

Pienso que es inútil tratar de evitar que el deseo y la sensualidad se expresen musicalmente. Y también es inaudito pretender que todos estemos obligados a compartir los desafueros erótico-verbales de algunos cantantes de moda. Pero los Lucas están por encima de todo ello. Su importancia cultural trasciende la discusión en torno a las virtudes o defectos de este o aquel video.

TOMADO DE JUVENTUD REBELDE

http://www.juventudrebelde.cu/cultura/2011-11-26/los-premios-lucas-y-la-exaltacion-del-deseo/

CMHW también se suma a la polémica: Que Marieta no baile el Chupi Chupi

CMHW también se suma a la polémica: Que Marieta no baile el Chupi Chupi

Por estos días un tema musical y su video avivan cierta discusión entre los cubanos. El Chupi Chupi, reguetón de Osmani García ,ha sido retirado de la próxima edición de los premios Lucas, luego de que inicialmente fuera nominado a ese galardón en unas cuantas modalidades, entre las que se incluían la de mejor producción, edición, fotografía y dirección de arte.

El Chupi Chupi, como su nombre lo indica, es una de las tantas golosinas audiovisuales que hoy se graban y se difunden al por mayor en nuestros medios masivos, y que como golosinas al fin y al cabo, no nutren el acervo cultural de los cubanos, por el contrario, enferman de mal gusto. Sin embargo, aunque no dista tanto de otros temas similares parece haber tocado límites con sus contenidos de sexismo, chabacanería y doble sentido grosero.

Si usted aduce que una supuesta mayoría lo sigue, ello no constituye argumento aceptable. Lo corruptible siempre tiene sus recursos para hacerse populachero, y si de algo se valen propuestas similares es de mensajes que rozan lo más vulgar y callejero de nuestras anti-esencias, que por simplistas pueden resultar pegajosas. He ahí el real peligro, tras la supuesta inocencia de estos productos se esconde la funesta desculturalización de nuestros pueblos.

Lo que resulta inaceptable es que videos como el Chupi Chupi, se cuelen en el certamen de nuestros mejores clips y se divulguen sin reservas. Hace rato venimos insistiendo en la necesaria responsabilidad que se precisa en nuestros medios de comunicación masiva.

Si por un lado en el mundo tecnológico en que vivimos cualquiera puede tomar fotos sin ser fotógrafo, cantar, grabar y filmar sin ser artistas, y hasta difundir digitalmente cada una de sus más o menos felices incursiones, lo ilógico es que la radio la TV y los espectáculos públicos sigan ese juego.

Es triste e incomprensible que en Cuba la presentación de una de las principales instituciones danzarias de todo el mundo, como resulta nuestro Ballet Nacional, sea cientos de veces menos costosa al público que un espectáculo con Baby Lores. ¿Cuántos valores culturales pueden deformarse ponderando solo un ritmo que mueve las caderas?

Nada es absoluto. Hay reguetones buenos como pésimas baladas. Y también hay poesía en el tema Nalgas, de Buena Fe, que aún con su mensaje explícito constituye casi un himno al deleite corporal.

Sin lugar a dudas, en el caso en cuestión ni siquiera se trata de un remedo jocoso del Guayabero, Chanito o Formell, como algunos pretenden esgrimir. A mí, como a todos los cubanos, me gusta que baile Marieta, pero no con el deplorable y pegajoso compás que marca el Chupi Chupi, de nadie.

CubaDebate se suma a la polémica del Chupi-chupi y pregunta: ¿Quién decide hoy la música que se escucha en Cuba?

CubaDebate se suma a la polémica del Chupi-chupi y pregunta: ¿Quién decide hoy la música que se escucha en Cuba?

¿Quién decide hoy la música que se escucha en Cuba?, se titula un artículo de Paquita Armas Fonseca que hoy publica CubaDebate, a propósito del comentario aparecido ayer en el diario Granma, en relación con el reguetón el Chupi-Chupi, de Osmani García.  Al parecer, toma calor esta polémica musical.

Paquita Armas Fonseca

La asociación de distintas ideas no se puede explicar. Leyendo en el periódico Granma el texto La vulgaridad en nuestra música: ¿una elección del “pueblo cubano”?, de María Córdova, Doctora en Ciencias sobre Arte, Profesora Titular del Departamento de Musicología del Instituto Superior de Arte, pensé de nuevo en una lúcida intervención del escritor y crítico Rafael Grillo, en una asamblea de la UNEAC.

Mi colega, refiriéndose al audiovisual, decía “no son la radio, la televisión, el cine, sus directivos, u orientaciones  partidistas quienes están imponiendo el gusto en Cuba, son los vendedores de DVD que bajan por las antenas los programas, desde series hasta video clip, lo que luego ofertan, vendiendo o alquilando a quienes tienen un aparato para verlos, en su casa, rodeado de familiares, niños incluidos, sin que nadie cuestione la violencia o el sexo subido de tono”.

Comparto totalmente ese criterio porque abundan las casas, algunas en muy mal estado constructivo, en las que reina un DVD con las ofertas más inconcebibles del mundo, desde los famosos Casos cerrados, bien escasos de valores, hasta películas casi pornográficas para no hablar de la violencia.

Si esto sucede con los audiovisuales, ¡qué no pasa y ha pasado desde hace décadas con la música! Antes de los DVD, cuando usábamos aquellas grabadoras inmensas, los casettes que caminaban de mano en mano no eran los que se divulgaban por la radio y menos por la televisión. A Los Beatles y hasta Silvio hubo una época de escucharlos escondidos.

Claro, ¡¡¡¡Dios me salve de comparar el Chupi chupi con esos autores!!! Pero ahora es mucho más fácil imponer un gusto, independientemente de lo que los medios de difusión promuevan: la mayoría de centros, sean particulares o estatales te reciben con propuestas musicales a muy altos decibeles donde abunda el reguetón. Cuando se trata de romancear  -¡Dios o Lucifer perdone a quien pone las canciones!-, ahí están José José o Julio Iglesias o…, tan melosos y banales que lo mejor es irse para el Malecón.

Los carros, incluidos los ómnibus, también son portadores de música y a veces dan deseos de bajarse mucho antes de llegar al lugar para donde te diriges. ¡Ah, y los espacios sonoros de su casa constantemente agredidos! Porque ¿nunca Usted, lector, en un día de calor que no se puede encerrar herméticamente, ha tenido que soportar una tanda de canciones sexistas, violentas y con un lenguaje soez?

De estos temas muchas veces se ha hablado en el Caracol y en otros encuentros dedicados al análisis de los medios de difusión masiva. Siempre se ha sugerido que los directores de programas radiales o televisivos, respondan por una política de difusión coherente sin que se privilegie o se relegue género alguno. Y ciertos programas lo cumplen, otros no.

Ahora bien, Lucas no ha hecho famoso al Chupi chupi, porque por mucho que lo transmitan es una vez a la semana y debido al volumen de videosclip que llegan a este espacio, este no puede ponerse dos veces seguidas.

Hace poco entrevisté a Orlando Cruzata, uno de los mejores directores de programas y espectáculos musicales de Cuba. Entre otras cosas le pregunté si acaso su espacio de gran pegada no podía privilegiar un género sobre otro y me dijo:

Pudiera ser. En aquel momento (años 90)  quienes más posibilidades económicas tenían de hacer videoclips eran los salseros, ya después eso se estabilizó porque todo el mundo cobró conciencia de lo importante que era tener un videoclip, tanto la televisión nacional como las disqueras, los músicos, y por supuesto, los realizadores.

Empezaron a aparecer videoclips de otros géneros musicales el pop, el rock, el rap, la canción, la balada cogió mucha fuerza. Es decir, que más o menos, al estar el programa al aire, mucha gente se interesó por hacer videoclips.

Después vino el boom del reguetón, que le sucede lo mismo, pero no es el mismo momento. Ya se hacen videoclips de pop, de rock, de música bailable. Ahora se hacen muchos de reguetón, aunque algunos no se ponen porque son muy primitivos, o son muy malas las letras, o son muy malos los videos.

En la misma charla hablamos de que ya no contaba con el comentario crítico, generalmente duro, de Rufo Caballero que al valorar un video clip en el programa Lucas le decía al autor desde las malas letras que utilizaba hasta el desacertado uso del color. Cruzata está buscando la forma de volver a tener ese ejercicio de opinión en el programa que era una suerte de orientación hacia que valía y que no. De Rufo estar vivo hubiera hecho trizas el texto del Chupi chupi, pero habría reconocido que se realización es aceptable. Su selección como el más popular transita por los mismos parámetros que el filme seleccionado en esa categoría en el festival de cine, y que casi nunca coincide con el premio del jurado.

Desde hace muchos años, quizás desde mi primera encarnación en la tierra, allá por la Edad Media tengo pánico por las cruzadas. Pienso que por su calidad Lucas influye en el gusto musical, fundamentalmente de los jóvenes, pero no decide en ello.

No creo tampoco que la solución sea prohibir el reguetón ni en la radio ni en ningún otro lugar. Y menos a los José José y compañía. Lo que debería exigirse a los directores de programas es que velen por el contenido de las letras en la radio y la televisión, sin excluir ningún género.

Ahora ¿cómo resolver la difusión en las casas, ómnibus, carros que amplifican esas pésimas letras?¿Vamos a eliminar la venta de los discos quemados? Todos sabemos que las prohibiciones sólo llevan a crear más expectativas y deseos de escuchar o ver lo que no se puede. Recordemos que la manzana le gustaba a Adán no por su sabor, sino porque no podía comerla y ahí mismito fue expulsado del paraíso.

Para mi la solución a este problema está a mediano plazo y depende de la educación. Niños y niñas no deben bailar reguetón  como parte de los espectáculos que les montan sus maestros, porque esa melodía lleva implícito un aspecto sensual que no se corresponde con la infancia. Los medios de difusión masiva deberían dedicar mayor espacio a jerarquizar lo mejor de nuestra música y criticar, con inteligencia y argumentos, lo malo que se difunde.

Sólo la cultura engendra la maravilla de extasiarse con una buena propuesta musical  o eliminarla de nuestro entorno para siempre a partir de las decisiones individuales.

FUENTE: Paquita Armas Fonseca

TOMADO DE CUBADEBATE

http://www.cubadebate.cu/opinion/2011/11/23/quien-decide-hoy-la-musica-que-se-escucha-en-cuba/

POLÉMICA: Granma publica artículo sobre el controvertido reguetón El Chupi-chupi (+Letra y video)

POLÉMICA: Granma publica artículo sobre el controvertido reguetón El Chupi-chupi (+Letra y video)

El diario Granma publica hoy el artículo titulado La vulgaridad en nuestra música: ¿una elección del “pueblo cubano”?, de la doctora María Córdova (*).  gUARDA RELACIÓN CON EL CONTROVERTIDO REGUETÓN CHUPI-CHUPI, CRITICADO EN UNA RECIENTE MESA REDONDA DE LA TELEVISIÓN CUBANA Y ELIMINADO DE TODAS LAS CATEGORÍAS A LAS QUE FUE NOMINADO EN LOS PREMIOS LUCAS A LOS MEJORES VIDEO CLIPS DEL AÑO EN LA TV NACIONAL. TELE Y RADIO OFRECE EL TEXTO INTEGRO DEL ARTÍCULO DE GRANMA MÁS UNA TRANSCRIPCIÓN DE LA LETRA DEL REGUETÓN, TOMADA DE INTERNET.

La vulgaridad en nuestra música: ¿una elección del “pueblo cubano”?

Observamos con gran preocupación que en los últimos años se viene difundiendo en calidad de música popular cubana una serie de "obras" (si es que así pudieran definirse), cuya calidad artística e incluso musical deja mucho que desear. Muchas de estas irrumpen en determinados espacios de la radio y la TV, alcanzando un inexplicable grado de difusión que logra atraer, lógicamente, la atención del público, especialmente joven. Posteriormente ingresan en espacios televisivos que, cada año, proceden a premiar videos y canciones en diferentes categorías. Vemos muchas de tales "obras" alcanzar premiación, definidas como "la más popular" o "elegidas por todo el pueblo".

¿Qué procedimiento investigativo valida tales “obras” como preferencia de “todo el pueblo de Cuba”?

Al respecto, consideramos que vale la pena preguntarse, en primer lugar ¿Qué procedimiento investigativo valida tales "obras" como preferencia de "todo el pueblo de Cuba"? Es interesante constatar que para afirmar que la totalidad del pueblo cubano ha hecho tal elección se precisa delimitar con el mayor grado de exactitud posible cómo se ha logrado tal certeza. Precisamos aclarar que un grupo importante de personas que nos rodean (alumnos, vecinos, compañeros de trabajo, amigos, etc.), no nos sentimos representados en tales elecciones ¿Cómo puede ser eso? De manera que lo primero que consideramos que nos corresponde (a los que no nos sentimos representados ni emitimos voto alguno para premiar tales "obras"), es solicitar a las instancias correspondientes que nos respondan de la manera más concreta y urgente posible la siguiente pregunta: ¿Cuál metodología de investigación o análisis estadístico acerca de las preferencias musicales del pueblo cubano se aplica en tales casos (en calidad de instrumento de medición) para que se afirme que tales canciones y tales videos han sido "elegidos por todo el pueblo de Cuba"?

Hacemos la pregunta y consideramos que deberá ser respondida con toda urgencia, porque la metodología de análisis aplicada a las preferencias musicales del pueblo cubano relacionadas, por ejemplo, con el premio LUCAS, debe convencernos a todos de nuestro error: es decir, debe convencernos a quienes no emitimos opinión alguna a través de SMS (ni por ningún otro medio), por cuál ley estadística que desconocemos, estamos contemplados en tales premiaciones y debe convencer a los autores de tales "obras" de que, efectivamente, estas han sido elegidas por un universo que podemos afirmar está constituido por la totalidad "del pueblo cubano". Esperamos la debida aclaración al respecto.

A continuación consideramos necesario comentar el por qué (en lo personal) no nos adherimos a dichas elecciones ni premiaciones. Para ello vale la pena abordar algunas cuestiones.

En primer lugar, no se trata de cuestionar y mucho menos censurar el tema del sexo o de la sexualidad en su relación con la música (o la canción), lo cual sería simple mojigatería, que para nada caracteriza al pueblo cubano. El sexo ha sido tema del arte desde la antigüedad hasta nuestros días. Por otra parte, también ha sido objeto de interés y contenido de una muy buena y extensa parte de la creación artística de compositores cubanos en el ámbito de nuestra canción y nuestra música bailable, esta última con una gran cantidad de obras con textos picarescos (algunos más notables y acertados que otros).

Ahora bien, cuando los artistas han convertido al sexo en interés y tema del arte (ya sea de la literatura, la plástica, el cine, el teatro, la danza, la música etc.) ha sido —por lo general— para dignificar esa adorable dimensión y necesidad no sólo biológica sino afectiva y emocional de todos los seres humanos. En tal sentido, no considero que tales "obras" dignifican este sentimiento humano sino más bien lo reducen a sus más elementales procederes, eliminando su artisticidad, lo que equivale decir: toda belleza posible. Después de escuchar los textos de muchas de tales "obras" me pregunto: ¿Por qué se proponen sus autores exponer una aproximación al sexo tan despojada de toda esencia artística? ¿Por qué desean tratar la sexualidad a partir de expresiones tan vulgares? ¿Por qué, a estas alturas del desarrollo cultural de la humanidad, abordan el sexo con términos tan cercanos a lo que pudieran ser las relaciones con prostitutas cuando los medios masivos en nuestro país advierten sistemáticamente los peligros de la promiscuidad en relación con el VIH? ¿Qué interés tendría ello? ¿A quién beneficia esta forma de hacer un supuesto arte? ¿A quién beneficia esta forma de hacer música? ¿Podríamos considerar realmente que tales "obras" pueden ser definidas como música cubana? Sería interesante intentar una somera respuesta a tales preguntas.

Como una primera aproximación, cabe recordar a dos importantes científicos del siglo XX, uno de ellos el biólogo chileno Humberto Maturana y el psicólogo norteamericano Daniel Goleman. El primero desarrolló lo que él denominó la biología del amor ¿Y qué plantea esa teoría?: la importancia de ese sentimiento en la constitución de los seres humanos desde la más temprana infancia (el amor sexual como parte de ello). ¿Y quién es Daniel Goleman? Un científico progresista que habla acerca de la Inteligencia Social y quien ha identificado y defiende la "bondad" como uno de los más importantes sentimientos que precisa el ser humano para una alta calidad de vida. Tan importante consideran el amor y la bondad que se ha demostrado influyen hasta en una adecuada regulación del sistema hormonal de los seres humanos. Ambos estudiosos han podido constatar, científicamente, la noción de que "amor y bondad" son de los más importantes sentimientos que constituyen nuestra forma de existencia humana. De manera que no por casualidad, quienes estamos profundamente preocupados e interesados por dotar a los niños y jóvenes cubanos de una ética profundamente humana, nos preocupemos por algunos temas que parecen resultar del mayor interés. Y el tema de la música, así como todas las manipulaciones de que es objeto, resulta del mayor interés no solo para cubanos, sino para una buena parte del mundo actual, aunque para algunos, no resulte tan evidente.

Ello se debe a que el tema del sexo ha ido introduciéndose en la música denominada popular (mala definición por cierto) desde el pasado siglo XX, acentuándose en la era de los clips con objetivos muy concretos:

Al realizar este análisis, lo primero a considerar es que la música presenta la peculiaridad de ser un arte que promueve la socialización: si me gusta el bolero, por lo general vienen a mi fiesta personas a las que también les gusta y ello nos une afectivamente. Es que, entre otras muchas cualidades, la música posee también esta especial cualidad de favorecer ambientes propicios para confraternizar con nuestras amistades e incluso crear nuevas amistades. Así sucede con todas las manifestaciones musicales (trova, rumba, jazz, música de concierto, rock, etc., etc.,) por ello se dice que la música tiene la capacidad de ser una especie de "aglutinante" social, es decir, tiene la capacidad de unir grupos de personas.

El tema del sexo resulta de interés primordial entre los adolescentes y jóvenes por las expectativas que despierta, lo cual constituye también un elemento aglutinador entre ellos. Si a ello le agregamos un "poco de música", la "obra" tiende a popularizarse rápidamente entre amplios sectores de estos grupos etáreos, permitiendo a los creadores, promotores, cantantes, productores y a todos quienes intervienen en su proceso de producción la obtención de rápidos y amplios ingresos económicos. Al mezclarse atractivamente con el tema "sexo" la música, además, deviene un interesante factor de manipulación que facilita la inducción y proliferación de conductas y valores éticos que tienden a generalizarse con cierta rapidez. El resultado es que todo ello deviene una especie de círculo vicioso:

(a) El creador compone música para que se venda con rapidez manipulando temas que despiertan grandes expectativas;

(b) La música se populariza;

(c) El equipo productor percibe amplios dividendos;

(d) Se generalizan conductas y valores;

(e) El público vuelve a comprar determinado tipo de música que le resulta atractiva por los temas que aborda, y así hasta el infinito.

Ahora bien: ¿Cómo se logra esta rápida generalización de conductas y valores éticos? La respuesta es compleja: "desentrañar" la capacidad de la música para convertirse en factor aglutinante y de manipulación, implica un nivel de análisis que incluye su abordaje desde disciplinas como la economía, la sociología, la musicología, la estética y hasta la política. Por supuesto que la creación con objetivos básicamente mercantiles, simula expresiones artísticas y es promovida intensamente y ello confunde también a muchas personas porque: "Si la música suena siempre debe ser porque es arte ¿no?". Pues NO, no siempre que la música suena es arte, no necesariamente todo lo que suena musicalmente es válido desde el punto de vista artístico, aún cuando resulta creciente la frecuencia con que somos sometidos a tales muestras: desde la música que nos proporciona el paso de un "bicicletero", la que percibimos en los ómnibus urbanos, la de los equipos de sonido de los carros de alquiler, hasta la que en muchas ocasiones, indiscriminadamente nos llega por la radio y la TV. Considero que padres, maestros, directivos de la cultura y nuestro pueblo, en general, deben saber que la venta de discos y espectáculos musicales a nivel mundial es uno de los negocios más lucrativos del planeta, tan lucrativo como el petróleo. De manera que el tema de la música es actualmente más importante de lo que pudiera parecer a simple vista.

Otro aspecto a analizar en las canciones que ocupan nuestra atención es su alto nivel de vulgaridad. Relacionar sexo y vulgaridad es muy propio de quienes carecen de los más elementales valores éticos, culturales, artísticos y humanos (por definirlos de alguna forma). Por otra parte es imposible olvidar que la vulgaridad siempre implica falta de respeto a quien no la comparte, de manera que resulta inadmisible generalizar la vulgaridad por nuestros medios y eventos culturales debido a que, quienes no compartimos tales manifestaciones, no debemos estar obligados a aceptarlas. Se precisa también recordar a tales autores, que la vulgaridad NUNCA ha sido la esencia de la música cubana y los ejemplos sobran.

Los textos de tales canciones también ofenden por la proyección esencialmente machista desde la cual se expresan y ofensivos también por disminuir la relación sexual al nivel de aquella que se abordaría con una pobre prostituta. Es imposible olvidar que Cuba es un país en el cual la mujer ocupa un lugar prominente en todas las esferas, un país de dignidad femenina si así pudiera definirse, con amplia difusión actualmente de estudios, investigaciones y temas relacionados con los derechos de la mujer y los problemas y conflictos relativos a la construcción y defensa social del género femenino. ¿Cómo aceptar un lenguaje tan inapropiado, ofensivo y desprovisto de toda ética formando parte de nuestra música cubana y de los contenidos de nuestros medios masivos?

Por lo expuesto vale la pena preguntarse también: ¿En dónde reside la mayor responsabilidad por la difusión, promoción y generalización de tales manifestaciones? Indudablemente un creador, en primera instancia, puede expresarse como mejor considere aun cuando su obra pudiera resultar socialmente irresponsable así como artísticamente negativa. Ese tipo de creación que carece de calidad artística no debería generalizarse y si ello sucede, considero que la mayor responsabilidad recae en los artistas y especialistas designados como mediadores entre los compositores y el público, tanto en la radio como en la TV. Vale entonces preguntar: ¿Cuáles son las razones que los llevan a seleccionar, difundir y generalizar tales "obras"? ¿Cómo estamos representados en tales políticas de difusión todos los ciudadanos cubanos que no compartimos tales manifestaciones?

La generalización de tales manifestaciones resulta totalmente inexplicable en un país que, a pesar de sus grandes dificultades económicas, mantiene todos los años eventos culturales, muchos de ellos internacionales y de calidad incuestionable: cabe mencionar, entre muchos otros, el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, la Feria del Libro, los Festivales de teatro, danza, ballet, música (de concierto, jazz, campesina, boleros, danzón, etc.), el evento Casa Abierta, el Festival del Caribe y el Festival Caracol en el cual no sólo se premian los mejores programas de radio y TV, sino que también se debaten cuestiones fundamentales de la difusión a través de los medios. ¿Cómo explicar tal contradicción?

Parece necesario ampliar y generalizar urgentemente la reflexión sobre estas problemáticas ¿No sería muy útil para todos divulgar los importantes debates que, en torno a estos temas, se realizan cada año en diferentes foros culturales? ¿Quiénes serían los responsables de promover y divulgar los resultados de tales debates? ¿Qué aplicación deberían tener las conclusiones a las que se arriban en los mismos?

A manera de consideraciones finales deseamos expresar dos ideas.

En la música, así como en todas las manifestaciones artísticas, está encerrado el largo camino histórico de la humanización de nuestra especie. Disfrutar, entretenernos, ocupar nuestro ocio, nuestra vida con el arte, significa educarnos en la alegría, la fraternidad, la bondad, el amor y en la reflexión sobre las más profundas y esenciales problemáticas que ha enfrentado y aún enfrenta la humanidad. Promover manifestaciones tan inadecuadas como la que nos ocupan, significa regresar a instintos pre-humanos, contra los cuales lo mejor de la humanidad está luchando desde hace siglos.

Me parece entrever en toda esta proyección algo que lamentablemente está intentando abrirse paso en el ámbito de la música cubana desde hace cierto tiempo, fenómeno que no resulta tan evidente, pero que con cierta atención se hace apreciable: ¿Qué proyecto de vida futura nos proponen quienes, crean, interpretan, divulgan, promueven y generalizan formas tan desagradables, vulgares y aberradas de expresarse?

(*) Doctora en Ciencias sobre Arte. Prof. Titular del Dpto. de Musicología del Instituto Superior de Arte.

TOMADO DE GRANMA DIGITAL

http://www.granma.co.cu/2011/11/23/cultura/artic01.html

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- Letra de la "canción": Osmani García - Chupi Chupi (TOMADA DE INTERNET)

Dame un chupi chupi
Que yo lo disfruti
Abre la bocuti
Y tragatelo tuti.

Dame un chupi chupi
Dale ponte cuqui
Y apaga la luqui
Que se formo el balluqui.


(ESTRIBILLO)

Dame un chupi chupi
Que yo lo disfruti
Abre la bocuti
Y tragatelo tuti.

Dame un chupi chupi
Dale ponte cuqui
Y apaga la luqui
Que se formo el balluqui.

El Magnifico
Con ese caluntuqui mamuqui
Pa que me chupe el platanuqui
Que yo tengo mas sabores que
Los mismo tutifruti
De vainilla, de fresa
Pa’ que no se te arruiene el cuti
Echame un luqui
Y embarrate pa que yo lo difruti

Hay tu te vienes y no te vay’
Hay tu te vienes y no te vay’
Hay no me digas que te vay’
Que consigo una permuta de pudin para tu lai

(ESTRIBILLO)

Hace rato mami que yo estoy
Callendote atras
Enfermera pa que tu me cures
La enfermeda
Que con mi fanatismo
Me tienes locuqui
Ven pa mi campismo
Y dame un chupi chupi

Mucho gusto mami soy el Choco
Y hagan paso pa que chupe un poco
Parapapanpa sin tacaneria
Felicidades fulana en tu dia

Sé que hay party
Noche de adrenalina
Te voy a dar un chupi chupi en la piscina
Te voy a dar candela sin gasolina

Que a mí me gusta tu ñaca ñaca
Tu cuchi cuchi
A mí me gusta tu perfume Guchi
Ponme la cara de loca
Que yo te pongo la ’music’
Pa’ deborarte en el jacuzzi

(ESTRIBILLO)

Esto es tan reaski
Lo vendo yo y sin elaski
Pa que se vaya a la molaski
Tu viene yo me voy
Como hacemos mamaski
Es que esto no es de carne mama
Esto es de ’plastic’
De plastilina mi china
Vamonos directo pa la china
Pa’ que se bote
La adrenalina
Dame un chupi chupi en la cocina

Mami yo se que tu estaba kechi
Ponteme arrebatechi
Dime si te piache que esta talla lleva mechi
dale al ritmo bechi
Lléname de bechi
Sacate la lengua que te voy a dar la lechi
cambio

Mamita vamonos si yoki
Que yo estoy loqui y tu estas loqui
Dale bajate el calentoqui
Para que papi te lo toqui

Sin yoki , la niña anda sin yoki
Se vaja el calentoqui
Pa’ que papi se lo toqui
Sin yoki, la niña anda sin yoki
Se baja el calentoqui
Pa’ que papi se lo toqui

Si no quieres buscarte un problema
Zambúllete y tirala buena
Dale un chupi chupi a la nena
Que estoy loca por verte en la escena
Chupi chupi chupi más
Que se pone brava mama
Chupi chupi chupi mas
Que se pone brava mama

(ESTRIBILLO)

Dame un chupi chupi de tequila
Aquí está tu papi el que te aniquila
En la cama me pongo como Gotzilla
Me pongo más feo que los monstruos de Trina
Estoy echándote pila
La cama de mi cuarto se alquila
Introducete en la fila
Uno pregunta mami tu te depila

Vamo a dejar el Audi
Vamono en Suzuki
No inporta que haga frío
Que se te congele el cuti
Es que nos vamos de ’party’
A lo calentuti
A lo rico rico
Pa’ que tu lo disfruti

No me detengo no
Te voy a dar lo que tu quieres
El inmortal aquí presente
Oye mama que más tu quieres

Dame un chupi chupi mi puti viene sin mojo

Dame un chupi chupi para que salga el chorro
Ve bajándote el ciber
Te voy a quitar la plastique
Te gusta mi meatique
Yo te lo voy a meter
Un chupi chupi sin excuse me soy el timoner
Ponte pa’ esto chula ven que puedo yo

(ESTRIBILLO)

Yo soy tu loco descarado
El mal criado
Osmani Garcia la voz
Yo se que tu careces de lo que presume
Tu sabes que conmigo se te cae el plume.

Vamos a caballo cantando
Y mi pecho se lastima
Cuando escucho un sonero improvisando
Cosas que no tienen rima
Enfoque