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Último adiós a Vicente Revuelta, gran teatrista y revolucionario integral

Último adiós a Vicente Revuelta, gran teatrista y revolucionario integral

De revolucionario en todos los sentidos calificó hoy Abel Prieto, ministro de Cultura, a Vicente Revuelta, durante la exequias del gran teatrista cubano, en la necrópolis Cristóbal Colón, de La Habana.
   Prieto afirmó que no sólo Revuelta luchó permanentemente por la verdad artística, sino que también acogió en igual medida los principios de justicia social y humanismo del proyecto socialista nacional.
   Destacó que ese eminente artista constituye parte esencial del patrimonio de la cultura cubana, al ser de esas figuras que desbrozan caminos, fundan y construyen.
   Helmo Hernández, presidente de la Fundación Ludwig de Cuba, elogió la rebeldía de Revuelta y su fidelidad a los principios.
   Significó que no ha habido hecho importante de la cultura cubana, durante los últimos 60 años, en el que no estuviera presente este hombre excepcional.
   Evocó sus memorables puestas en escena, como Juana de Lorena, El alma buena de Se Chuan -con la cual dio la bienvenida a la Revolución triunfante en 1959-, La noche de los asesinos o Galileo Galilei.
   También recordó su participación en la fundación del emblemático grupo teatral Teatro Estudio, junto a su hermana Raquel, en 1958, por donde ha pasado lo más relevante y representativo de la escena nacional.
   Rememoró su espíritu de maestro en la formación de actores y nuevos directores, su vocación para emprender nuevos experimentos, riesgos y experiencias que renovaron el teatro criollo.
   También exaltó la voluntad de este creador, empeñada en una belleza nunca alcanzada, sin dejarse arrullar por vanagloria alguna y mirando siempre adelante, sin importar obstáculos.
   Vicente Revuelta falleció el martes último en La Habana, a los 82 años de edad.

FUENTE: AIN.

Famoso actor cubano César Évora visita el ISA, la Universidad de las Artes, donde se graduó (+ Fotos)

Famoso actor cubano César Évora visita el ISA, la Universidad de las Artes, donde se graduó (+ Fotos)

Por Carlos Alberto Pérez, especial para Cubadebate

En la tarde de este viernes, el destacado actor cubano César Évora, quien ha consagrado su vida artística al cine y la televisión, realizó una sorpresiva visita a la Universidad de las Artes, ISA, donde años atrás realizara sus estudios superiores en la Facultad de Artes Escénicas.

El protagonista de Un hombre de éxito y La bella del Alhambra, quien, además ha desarrollado una exitosa carrera en el cine y la televisión latinoamericanos, compartió jovialmente algunos minutos con profesores, directivos y estudiantes de este Centro de Altos Estudios. En la ocasión expresó, visiblemente conmovido: “es muy bonito regresar al ISA después de tantos años. Ha sido muy especial este reencuentro”.

El artista declaró que la actuación es su pasión, y que fue ella la que lo motivó para abandonar sus estudios de Ingeniería, cuando cursaba ya el tercer año de la carrera. En 1986 se graduó como primer expediente de Arte Teatral.

Al finalizar el encuentro, añadió:

Esta es una gran Institución, de un excelente colectivo de profesores. Cada vez que yo digo en el extranjero que soy graduado del Instituto Superior de Artes de Cuba, mis interlocutores se muestran admirados; evidentemente, esta Universidad tiene un merecido prestigio en el mundo. Estoy encantado de haber estado hoy aquí.

César Évora en el Isa

César Évora en el Isa

César Évora en el Isa

César Évora en el Isa

César Évora en el Isa

César Évora en el Isa

César Évora en el Isa

César Évora en el Isa

César Évora en el Isa

César Évora en el Isa

César Évora en el Isa

César Évora en el Isa

César Évora en el Isa

César Évora en el Isa

Haila María Mompié: Sonera sin discusión

Haila María Mompié: Sonera sin discusión
Yelanys Hernández Fusté
 
Haila María Mompié defiende cada partitura escrita para el son. Siente que en estas se reverencia a un género singular, muy nuestro y eterno. Pero le inquieta que sean menos las cantantes que en el mundo se dedican a reverenciar un estilo capaz de inspirar la más sensible frase: «el son es lo más sublime para el alma divertir; se debiera de morir quien por bueno no lo estime».

En Cuba, dice la intérprete a JR, «existen muchas soneras, pero en el mundo hay un vacío. No hay una representación ahora mismo que te permita decir: “Esta es la cantante de salsa”. Sin embargo, es un género del que se deriva mucha música. Es la fuente de toda creación».

Mala, su quinta producción discográfica, que Haila acaba de presentar, lleva mucho de esa raíz sonera que profesa desde sus comienzos artísticos y a la que siempre le ha guardado un espacio en su carrera, que ya suma dos décadas.

En este nuevo volumen, la ex vocalista de orquestas tan populares como Bamboleo y Azúcar Negra, hace gala de su capacidad para caminar con soltura por el ritmo. «Este es más bien un disco para el bailador. Hemos querido rescatar eso que se ha perdido en Cuba, y es que la gente ya no quiere bailar salsa.

«Hay que volver a las raíces, con las cuales hemos crecido y aprendido. No permitamos que otros vivan de esta música, porque es nuestra. Si otras personas la tocan a diario, hacen funciones y millones de discos, por qué no podemos hacerlo. Estamos vetados por un lado, con el bloqueo que tiene también un pie puesto encima de los artistas; pero sí se puede», asegura la cantante.

En Mala, Haila suscribe su condición de mujer independiente, madura y familiar, a la vez que invita a figuras del pentagrama internacional, como la boricua Olga Tañón y la cubana Omara Portuondo.

Relata que su amistad con la Tañón surgió a raíz del Concierto por la Paz. Auxilió en esos días a la puertorriqueña, tras una afección vocal que padecía. «A partir de ese momento ella nos nombró sus “angelitos de la guarda”. De hecho, estuve recientemente de gira en Miami y estuvimos un día departiendo. Porque Olga es un gran ser humano. Es una mujer con temperamento. En eso nos parecemos mucho. También en que somos muy luchadoras.

«A Omara le profeso un cariño de muchos años. Tenemos un amigo en común, el maestro Santiago Alfonso, quien nos adora. Con ella solo fue pedírselo y amorosamente aceptó. Fue divina para el estudio sin haber oído la canción. Cogió su papel, escuchó la letra y la grabamos de una sola vez. Ella es de lo más grande que tenemos en este país; para mí es la número uno».

—Has dicho que tu padre tuvo mucho que ver en tu vinculación con el arte.

—Soy el sueño logrado de lo que mi padre no pudo ser. Él tenía una gran voz y era artista aficionado allá, en mi natal Amancio Rodríguez. Y supe que iba a ser artista desde que me engendraron, en el vientre de mi mamá. Porque eso no se enseña; se nace con ello.

—No todos conocen que comenzaste por la música tradicional.

—Al principio canté con el septeto La Tradición. Después trabajé en un lugar muy conocido en La Habana, Las Avenidas, en la misma esquina de las calles Infanta y Carlos III. Allí conocí al chino Lang, hijo del maestro Jesús Lang, director de Habana Son, y por medio de él llegué a la orquesta. Luego me fui a una gira de seis meses por España, convocada por el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos. Ese espectáculo se llamó Guajira habanera e interpreté todo tipo de música.

—Muchos se asombraron cuando no te vieron más en la nómina de Bamboleo. ¿Cuál fue la causa de tu partida?

—Bamboleo forma y formará parte de mis vivencias tanto personales como musicales, porque fue el grupo que me dio la popularidad que tengo hoy. Le debo casi todo lo que soy, como el aprender a dirigirme a todo tipo de público.

«Una tiene necesidades como artista y a veces los lugares nos van quedando estrechos. Siempre tuve la ambición musical de seguir creciendo. Eso no me lo pueden tachar, porque a todos nos gusta crecer. Y fue lo que pasó. Me habían propuesto integrar una orquesta donde sería la cantante solista y es ahí donde viene lo de Azúcar Negra, con Leonel Limonta».

—¿Cómo te fue en Tropicana, un escenario al que muchos le temen por su exigencia y por el número de artistas reconocidos que ha desfilado por allí?

—Era uno de mis grandes sueños. Me presenté a unas audiciones que hizo el cabaret. Conocí un día al maestro Santiago Alfonso, que hoy es uno de esos grandes padres que me regaló la vida. Es un hombre muy dedicado a su trabajo y muy profesional. Simplemente me dejé llevar.

«Santiago siempre tuvo a una figura invitada en Tropicana. Por muchos años fue Omara Portuondo y él estuvo buscando a otra cantante joven para cuando ella no estuviera por sus compromisos internacionales. Y he sido una de las elegidas. Siempre estoy bien ligada a su carrera y él a la mía».

—Un vuelco en tu carrera ha sido Haila diferente. ¿Temiste en algún momento que ese disco no fuera a resultar?

—Ese álbum se hizo muy apresurado. Era mi tercera producción y mi esposo y yo planeamos hacer un cambio dentro de mi carrera. Como la Charanga Habanera había hecho su CD Charanga light, me dije que podía hacerlo también. Nos pusimos de acuerdo con David Calzado y dijimos: «Vamos a lanzarnos».

«Pero la Charanga tiene mucho trabajo y era muy complicado, ya que esta era la primera producción que hacía David, aparte de las de la orquesta. Estábamos grabando tres discos a la vez, el de la Charanga, el mío y otro titulado Cuba canta a Serrat.

«Por eso Haila diferente fue muy alocado. No quedó como hubiese podido ser, pero ahí está. Aparecen en él compositores como Alberto Pujols, Ricardo Amaray, Leoni Torres, Osmani Collado y Pedro Dikán, autor del hit Quién fue.

«El álbum se comercializó primero en Japón y después en Cuba. Transcurrió un año entero para que fuera un suceso aquí. Me parecía que no iba a pasar nada con él. Pero resulta que fuimos de gira a Europa y cuando retornamos, eran las celebraciones por el 28 de Septiembre, y toda Cuba se llenó de caldosa y música. Yo me decía: “¿Qué es esto?”. Es el disco que le dio la patadita de la buena suerte a la carrera de Haila, ¿no?».

—Incursionaste en la música infantil y lo hiciste al tiempo de reguetón. ¿Crees que asirse de un género actual para llegar a este tipo de público puede ser acertado?

—Ahora mismo estamos preparando una producción de reguetón con música infantil que dedicamos a nuestro hijo. El primer tema que grabamos es El niño caníbal. Y se deriva de ese proyecto anterior, de la canción M con A, N con I, donde nos dijimos: “Vamos a probar un poquito de este chocolate y hagamos un tema en tiempo de reguetón para los niños”. Ha sido un éxito rotundo.

—Cuidas mucho tu imagen. ¿Podrías revelarnos algunos de tus secretos?

—Primero que todo, me debo al público, desde los más pequeños hasta los más adultos. Estoy las 24 horas del día arreglada, hasta para cocinar, que me gusta mucho. Suelo estar muy pocas veces desaliñada y cuando alguien de fuera de mi círculo me ve así, pues quiero morirme.

«Debemos ser cuidadosos con la imagen al presentarnos en un escenario. Ese consejo se lo doy a mis compañeras. Si hago un concierto en provincia, me visto igual que para una gira internacional. No tengo diferencias. Aunque esté cantando en una plaza donde el terreno esté áspero, me pongo mis tacones. Sufro y lloro por mis zapatos, pero ahí estoy».

—¿Cómo es la vida de Haila en el plano familiar?

—Soy una mujer tranquila. No me gusta salir de casa después de las 6:00 p.m., a no ser que tenga un compromiso. A veces abro una botella de vino y me tomo unas copitas. Veo la televisión mientras cocino…

«Soy muy amorosa con mi hijo Haned. Es el hombre al que más amor le profeso en este mundo, al que más beso. Llevo 12 años de matrimonio con mi esposo. Es alguien a quien admiro muchísimo por su capacidad y por su empeño hacia la vida. Es el mejor de los amigos, al que voy a amar todos los días de mi vida».

—Hace poco hablabas de sueños cumplidos y de los que quedan. ¿Por qué no nos haces una mezcla de ambos para ver qué sale?

—Soñé un día con ser una cantante famosa; todavía no lo soy, pero sí bastante popular. También con cantar un día con Pablo Milanés, que ha sido mi ídolo de toda la vida, y así fue. Anhelé conocer a Olga Tañón, y se me dio. Pero no solo ella, sino Pitbull, el Chino (el de Chino y Nacho)…

«Sin cumplir está el deseo que tengo de actuar en el Madison Square Garden, y si fuera con Marc Anthony, mejor. Es un gran cantante y mi ídolo internacional».

—Háblanos de esos otros proyectos a los cuales estás muy ligada y que se salen del ámbito musical.

—Hace muchos años que formo parte de Un canto a la esperanza, iniciativa de la ONG Semi di Pace en el Hospital Infantil Juan Manuel Márquez. Participamos muchísimos artistas y hacemos actividades allí, llevamos juguetes a los niños...

«Este año Haila alza su voz para departir con los pacientes con VIH. Hemos hecho un videoclip de la canción De hoy en adelante, compuesta por Pedro Dikán e incluida en mi último CD. La idea es darles mayor motivación a esas personas y decirles que siempre hay un rayito de luz en el camino. También concientizar a aquellas personas que todavía no son capaces de ver la magnitud de dicha enfermedad, e insistirles en que es necesario protegerse.

«La otra iniciativa es la de la lucha contra la violencia femenina, una campaña que la ONU presentó en 2008 y Cuba se suma este año. Participé junto a David Torrens en unos talleres que tuvieron lugar en Panamá, en septiembre pasado, donde departí con 26 artistas de Latinoamérica y el Caribe. Es una experiencia bonita, pero fuerte, porque nosotros los cubanos no estamos acostumbrados a esas cosas.

«Las cubanas somos muy desenvueltas e independientes, aunque no todas son así, desafortunadamente. Hay que hacerles conciencia a ellas de que no se trata solo del maltrato físico; peor es el psicológico.  Todavía hay que educarse un poquito más en estos temas. Les digo a todos que abran los ojos, que se traten con más amor, respeto y cariño. Yo digo no a la violencia contra la mujer».

TOMADO DE JUVENTUD REBELDE

Yelanys Hernández Fusté
yelanys@juventudrebelde.cu
17 de Diciembre del 2011 21:29:15 CDT

http://www.juventudrebelde.cu/cultura/2011-12-17/sonera-sin-discusion/

Nominado Eliades Ochoa a los Grammy 2012 con Afrocubism (+ Video)

Nominado Eliades Ochoa a los Grammy 2012 con Afrocubism (+ Video)

La música tradicional cubana vuelve a brillar de las manos del legendario trovador santiaguero Eliades Ochoa, nominado a los Premios Grammy 2012 en la categoría Mejor Álbum de Música del Mundo, por su producción Afrocubism.

El fonograma, realizado por la empresa británica World Circuit, es una colaboración entre su grupo -Patria- y artistas de Mali, en la cual se mezclan ritmos e instrumentos autóctonos de ambas naciones, como evidencia de sus raíces comunes.

La página oficial de la Academia de los Grammy informó que Afrocubism competirá por el premio junto con Africa For Africa, del nigeriano Femi Kuti; Songs from a Zulu Farm, del coro masculino sudafricano Ladysmith Black Mambazo, y Tassili, del grupo musical maliense Tinariweny.

En Afrocubism, al clásico formato de septeto para la interpretación sonera del grupo Patria y la inseparable guitarra de Eliades, se unieron la cora de Toumani Diabaté, el n’goni de Bassekou Kouyate, la guitarra de Djelimady Tounkara, el balafón de Lassana Diabaté y el cantante Kasse Mady Diabaté.

Así, presenta temas populares, como Al vaivén de mi carreta, de Ñico Saquito, y La culebra, de Obdulio Morales, junto a los géneros africanos, donde los timbres ganan brillo y originalidad.

Eliades, defensor del legado sonoro vernáculo de la Isla a través de géneros como el son montuno, el bolero, la guaracha y la criolla, ya ganó el gramófono dorado en la misma categoría en 1999, como miembro del proyecto Buena Vista Social Club (BVSC).

Asimismo, ha recibido nominaciones al Grammy por su disco Sublime ilusión, en el año 2000, y por Tributo al Cuarteto Patria, en 2001.

Afrocubism es la concreción de una intención de acercamiento entre la música cubana y africana -fallida en 1997-, que resultó fortuitamente en el nacimiento del BVSC, donde experimentados intérpretes de la Isla mostraron al mundo la belleza y amplitud del repertorio nacional.

Los músicos cubanos tienen una presencia histórica entre los ganadores del reconocimiento de la Academia Americana de las Artes y las Ciencias de la Grabación, encabezados por el pianista Jesús “Chucho” Valdés.

(Con información de la Agencia Cubana de Noticias)

Argelia Fragoso y su Taller de canto popular (+ Video)

Argelia Fragoso y su Taller de canto popular (+ Video)

Marta Valdés

Diciembre comenzó con el aviso de que Argelia Fragoso presentaría en la Sala del Museo de Bellas Artes una muestra de los resultados obtenidos en la primera etapa de esa experiencia de trabajo con estudiantes de música, que ella define como Taller de canto popular. Cualquiera podía pensar que la jornada sería, estrictamente, una agradable manera de aprovechar la tarde del domingo. Claro que, guiados por la maestría de una de nuestras voces más altas, todo tendría que sonar bonito, pasaríamos el buen rato flotando en un mar de canciones que han resistido la prueba del tiempo. En realidad, la tarde del domingo 4 de diciembre nos reservaba algo  más allá de esos presupuestos (nada descabellados, por cierto). Así, durante un buen rato estuvimos viendo hacerse y deshacerse la madeja de esa ecuación dotada de dos factores inseparables –letra y música- en un afán clarísimo, de parte de los intérpretes, por descubrir y hacer visibles las claves de una significativa muestra de nuestro cancionero.

Durante ese rato  no hubo espacio para desviar la atención, perder un gesto o un detalle, y vimos desfilar, enfrentándose a un repertorio vocal más que probado, a jóvenes instrumentistas que, hasta ahora, se habían acercado a la música desde un violín, un saxofón o una flauta y, así, el montón de piezas breves nacidas desde los corazones de un trovador como Manuel Corona, un genio de la talla de Ignacio Villa, un poderío espiritual como el de Adolfo Guzmán -por citar unos pocos ejemplos- ponían en claro sus valores ante la más exigente mirada. Pero algo muy especial primó a lo largo de la ejemplar muestra concertante y fue el cuidadoso trabajo del grupo que secundó a los vocalistas. Estudiantes también de piano, contrabajo, guitarra y -como detalle especial, en la percusión cubana un joven que se desdobló en un momento dado para mostrarse como violoncellista; trabajo de conjunto que, en pocas oportunidades, se nos ofrece tan completo en el transcurso de un programa, mucho más tratándose de una muestra tan variada.

El espléndido cancionero que -puedo asegurarlo desde dentro sin que me asalte una pizca de pudor-hemos sido capaces de hacer crecer a lo largo de tantas generaciones, vibró en el rango sonoro de una voz desde la mirada de un instrumentista y era música lo que sonaba y yo, inevitablemente, me remonté a aquella moda tropicalísima de finales de los sesenta y hasta buena parte de los setenta del siglo pasado (se dice fácil) cuando se daban tropezones en torno al monotema  de “lo culto y lo popular”. La expresión más elocuente de que corren otros aires, la teníamos, esa tarde, en la artista que reconocemos como inspiradora de esta experiencia, quien nos regaló ella misma, a voz y piano, algunas muestras de lo que podría ser, por cierto, un disco muy suyo que -ojalá-se anime a regalarnos más temprano que tarde.

No podía faltar en la paleta el matiz del canto coral; de hecho, uno de los puntos que más ilusionan a Argelia Fragoso en su aporte a la vitalidad que se respira en el  Conservatorio Amadeo Roldán, tiene su más elocuente expresión en el octeto vocal que ya, en el mes de agosto pasado, había nacido a la vida bajo su dirección y -hay que destacarlo-con un repertorio de arreglos creados por ella misma. En tres momentos del programa, pudimos apreciar este trabajo que -ojalá-crezca,  se mantenga y se haga escuchar con más intensidad y frecuencia. Es bueno destacar, además, la excelente factura de estos arreglos y el resultado interpretativo en un repertorio que aborda las armonías características de la canción de feeling. Vale la pena resaltar el detalle de que, en los momentos corales del concierto, los instrumentistas que tuvieron a su cargo el excelente (no me canso de recalcarlo) trabajo acompañante, se incorporaron al grupo en calidad de cantores. El cierre, un acierto total donde todos figuran, a la vez, como cantores incorporando sus respectivos instrumentos, haciendo alarde de esa frescura y alegría de vivir, promisorias de un futuro inmediato que no debe malograrse.

Fue el domingo 4 de diciembre de 2011, día de recordar a Barbarito como lo hicimos a todo lo largo del país y por todos los medios de difusión. Fue el acostumbrado apoyo de Roberto Chorens Director del Conservatorio Amadeo Roldán, a toda  iniciativa que contribuya a mantener viva la tradicional presencia de la institución en muchos de los acontecimientos más relevantes de nuestra historia musical. Fue la buena suerte de haber podido echar a andar (a toda máquina) este Taller, en un recinto como la Sala del Museo de Bellas Artes. Casi todo lo que ha visto la luz en ese ámbito, ha podido hacer historia. Así sea.

Almendares, 12 de diciembre de 2011

AUTORA: MARTA VALDES

TOMADO DE CUBADEBATE

Destaca Cuba en los premios colaterales en la 33 edición del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano

Destaca Cuba en  los premios colaterales en la 33 edición del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano

El filme Habanastation, ópera prima del cubano Ian Padrón, arrasó hoy

aquí con cinco premios colaterales en la 33 edición del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, entre ellos el de la UNICEF.

  La institución de Naciones Unidas calificó la cinta de "oda a la amistad y la solidaridad", humanista, objetiva y esperanzadora, que revela las potencialidades de la niñez y la adolescencia para influir sobre las actitudes de las personas mayores, es decir, para "cambiar el mundo".

Habanastation conquistó además el lauro Glauber Rocha, auspiciado por la Agencia de Noticias Latinoamericana Prensa Latina y otorgado por los medios extranjeros acreditados en la cita fílmica.

El jurado resaltó, en la fundamentación de su fallo, cómo su director partió de "elementos autobiográficos para construir una historia que rebasa lo particular, ubicable en cualquier lugar del mundo".

Asimismo destacó "su capacidad de lograr una conexión directa y profunda con el espectador y el uso certero de una banda sonora de acendrada cubana".

El círculo de cronistas culturales de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) confirió el lauro en virtud de la capacidad narrativa desplegada en su obra en pos de la defensa de valores universales.

Al agradecer el premio Vigía, otorgado por la subsede del Festival en Matanzas (al este de esta capital), Padrón expresó su compromiso con la infancia y su determinación de emular a su padre, Juan Padrón, creador de Elpidio Valdés, el personaje infantil más querido en la isla.

Según dijo a Prensa Latina, uno de sus sueños es rodar una cinta en la que, por primera vez, el héroe de dibujos animados aparezca en carne y huesos.

El cineasta recibió además el premio cibervoto de la popularidad concedido por el portal www.cinelatinoamericano.org, en la categoría de ópera prima.

El filme Las Acacias, del argentino Pablo Giorgelli, se alzó a su vez con el galardón de la Asociación Cubana de Prensa Cinematográfica a la mejor producción latinoamericana.

Asimismo, La piscina (Cuba-Venezuela), dirigida por Carlos Enrique Machado, fue reconocida por la Asociación de Cine, Radio y Televisión de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), en atención a la mesura y sutilezas de su trama así como al rigor conceptual de su puesta en escena.

A continuación la lista completa de premios colaterales:

-Premio de la UNICEF: Habanastation (Cuba), de Ian Padrón

-Premio Glauber Rocha, de la Agencia de Noticias Prensa Latina: Habanastation (Cuba), de Ian Padrón

-Premio del Círculo de Periodistas de Cultura de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC): Habanastation (Cuba), de Ian Padrón

-Premio Vigía, otorgado por la sub-sede de Matanzas: Habanastation (Cuba), de Ian Padrón

-Premio de la Asociación de Cine, Radio y Televisión de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC): La piscina (Cuba, Venezuela), de Carlos Enrique Machado

-Premio de la Asociación Cubana de la Prensa Cinematográfica: Las acacias (Argentina, España), de Pablo Giorgelli

-Premio de la Revista Revolución y Cultura: Loipa, existencia en plenitud (Cuba), de Gloria Argüelles

-Premio El Mégano, otorgado por la Federación Nacional de Cine Clubes: Fabula (Cuba), de Lester Hamlet

-Premio documental Memoria, otorgado por el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau: Abuelos (Ecuador, Chile), de Carla Valencia Dávila

-Premio Roque Dalton, otorgado por Radio Habana Cuba: Tropa de Elite 2 - O inimigo agora é outro (Brasil), de José Padilha

-Premio CINED, otorgado por Cinematografía EDUCATIVA: La más hermosa cosa del mundo (Cuba), de Jorge Perugorría

Murmullos de premios en Festival de La Habana       

La Habana, 10 dic (PL) Luego de una avalancha de premios colaterales, el hervidero de cine que es hoy la capital cubana comienza a moverse entre murmullos especulaciones en torno a los lauros oficiales.

  Si pudieran considerarse como pistas las distinciones paralelas, no hay dudas que la película cubana Habanastation, de Ian Padrón, se perfilaría entre las fuertes aspirantes a los Corales del Festival de La Habana que termina este domingo.

Empero, pese a recibir al menos cinco reconocimientos, incluido el Glauber Rocha de los medios extranjeros y que auspicia Prensa Latina, la cinta no es la única con posibilidades de dominar los Corales que se darán a conocer al mediodía.

Las Acacias, Cámara de Oro a la Mejor Opera Prima de la prestigiosa de Cannes, según comentarios oficiosos, estaría en condiciones de acumular otra buena cantidad de distinciones aquí, sin descartar a la brasileña Tropa de élite 2.

El largometraje argentino de Pablo Giorgelli nunca pasó inadvertido en su largo vuelo internacional y tampoco parece será el caso en la mayor urbe de la isla caribeña.

De Tropa de élite 2 hay mucha tela por donde cortar, porque la segunda entrega de la saga concentrada en los entramados del narcotráfico y la corrupción política en Río de Janeiro tiene adeptos apasionados y detractores.

En el apartado del concurso de ficción de largometrajes, tampoco son indiferentes Miss Bala, del mexicano Gerardo Naranjo, la chilena Bonsái, de Cristian Jiménez, y la cubana Fábula, de Lester Hamlet.

Sin embargo, el problema mayor para los jurados apunta hacia el apartado de Operas Primas, en el cual concursan Habanastation y Las Acacias frente a dos cintas con aceptación en otros escenarios, Porfirio (Colombia) y El Premio (México-Argentina).

Ovacionada en Biarritz, Bruselas y la India, Porfirio, de Alejandro Landes, narra la historia basada en un hecho real de una víctima de la guerra interna en Colombia e interpretada por el propio protagonista Porfirio Ramírez.

El Premio, de la argentina Paula Markovitch, es otro capítulo del miedo y la represión atizado por la dictadura militar, que confinan a una madre con su hija al aislamiento, también del anecdotario personal de la realizadora residente en México.

La popularidad parece sonreír a la argentina Un cuento chino y otras propuestas como la colombiana Todos tus muertos y la ecuatoriana En el nombre de la hija, se inscriben en el grupo más mencionado del festival habanero.

En fotos, Benicio del Toro en La Habana

En fotos, Benicio del Toro en La Habana

El actor puertorriqueño Benicio del Toro expresó hoy motivación para volver en un futuro a la dirección, tras su “fantástica e “inolvidable” experiencia en el filme Siete días en La Habana, cuyo preestreno mundial será hoy en La Habana.

El director novato, citado por Prensa Latina, dijo que la calidad de los actores y la especial colaboración del equipo, durante la filmación de El yuma (lunes) -primero de siete relatos de 15 minutos que componen la cinta (la semana), aún en posproducción-, resultan elementos inspiradores para repetir tras las cámaras.

Del Toro, ganador de un Oscar y un Globo de Oro por Traffic (2000), subrayó la mutua confianza entre todos sus colaboradores a lo largo de 14 horas diarias de trabajo.

Benicio del Toro en la presentación de

Benicio del Toro en la presentación de "Siete días" en La Habana. Foto: Kaloian

Benicio del Toro en la presentación de

Benicio del Toro en la presentación de "Siete días" en La Habana. Foto: Kaloian

Benicio del Toro en la presentación de

Benicio del Toro en la presentación de "Siete días" en La Habana. Foto: Kaloian

Benicio del Toro en la presentación de

Benicio del Toro en la presentación de "Siete días" en La Habana. Foto: Kaloian

Benicio del Toro en la presentación de

Benicio del Toro en la presentación de "Siete días" en La Habana. Foto: Kaloian

Benicio del Toro en la presentación de

Benicio del Toro en la presentación de "Siete días" en La Habana. Foto: Kaloian

Benicio del Toro en la presentación de

Benicio del Toro en la presentación de "Siete días" en La Habana. Foto: Kaloian

Benicio del Toro en la presentación de

Benicio del Toro en la presentación de "Siete días" en La Habana. Foto: Kaloian

TOMADO DE CUBADEBATE

El muchacho del Elefante y la Hormiga triunfa en el teatro

El muchacho del Elefante y la Hormiga triunfa en el teatro

Tele y Radio reproduce esta entrevista de Yuris Nórido, tomada del Portal CubaSí, con el joven actor Javier Fano, que veíamos en el programa infantil El Elefante y la Hormiga, y ahora en la serie Adrenalina 360.  En este diálogo, Fano afirma que no tiene preferencias entre los medios, pero en el teatro se siente más libre.../Fotos: Daniel Chile

por  Yuris Nórido

Javier Fano está sobre un escenario casi por casualidad. De pequeño nunca tuvo especial interés por actuar, no era de esos niños que recitaban en los matutinos de la escuela o cantaban en los actos patrióticos. “Mi hermano sí estudiaba actuación en la Escuela Nacional de Arte (ENA), y yo me iba con él para allá. Siempre me gustó el ambiente: los pelos largos, los pullóveres del Che, los juegos entre los muchachos… Me dije: me gustaría estar aquí. Pero ni siquiera lo decía por el hecho de ser actor, sino más bien por el de compartir todo aquello”.

Entre visitas y visitas, a Javier se le ocurrió, casi por embullo, hacer las pruebas de ingreso. “Mi hermano al principio no quería, pues él sabía que me iba a tener que enfrentar a muchos contratiempos, sabía que este oficio era muy complicado, pero ante tanta insistencia mía, me preparó”. Aprobó.

A uno puede parecerle extraño que alguien tome una decisión que puede marcar toda una vida con tanta “frivolidad”, pero a Javier Fano todo le salió bien. Él no tendría muy claro qué quería ser, pero sí lo que no quería: “Yo soy hiperquinético, no podría hacer un trabajo de oficina, donde tuviera que estar ocho horas todos los días sentado en buró, haciendo siempre lo mismo. La actuación me pareció un camino. Y también me seducía el hecho de poder desdoblarme”.



Con los años le fue tomando el gusto a todo aquello, aprendió a disfrutar toda la parte seria de sus estudios, que iba más allá de modas o maneras de comportarse. Poco a poco se hizo actor, y tan bueno que ahora a nadie se le ocurriría pensar que no nació para serlo.

Radio, televisión… teatro

En su todavía corto itinerario profesional, Javier Fano ha hecho radio, televisión y teatro. No puede decir que uno le guste más que el otro. “En la radio trabajé dos años y medio, pude ampliar mi registro vocal, conocer un medio totalmente desconocido para mí...  Ahora no la hago, pero me encantaría tener un programa de noche, donde pudiera hablar con el oyente, reproducir buena música”.


En la televisión sigue trabajando. Es un medio que exige mucho y que tiene particularidades. “Si no estás en la televisión, de alguna forma, no estás. Es la mejor manera de promover tu trabajo. Es una vitrina, ahí te das a conocer al público y a los directores...”


Fano se muestra satisfecho con la mayoría de sus trabajos en el medio, aunque confiesa que algunos quizás hubieran podido salir mejor. Ahora mismo está saliendo al aire por Tele Rebelde la serie juvenil Adrenalina 360, una producción de 73 capítulos en la que comparte con otros jóvenes actores.


“No voy a decir aquí o allá me sentí mejor, con tal o tal director, solo diré que es una experiencia importante para cualquier actor. Y en cuanto a trascendencia de lo que haces, también es significativa. Claro, yo me siento más libre en el teatro.


”El teatro es el aplauso del público, el reconocimiento directo a lo que haces; es el trabajo de días y días, perfeccionado un personaje, encontrando matices; es la ovación si lo haces bien, y el silencio si no; es el trabajo en vivo, en contacto directo con la gente”.

Javier Fano ha tenido la oportunidad de trabajar con dos de los más reconocidos directores teatrales de Cuba, en dos compañías emblemáticas: Carlos Celdrán, de Argos Teatro; y Carlos Díaz, de Teatro El Público. De cada uno ha aprendido, a pesar de que tienen maneras muy peculiares de trabajar.


“Celdrán es un director muy pendiente del actor, de todos los detalles. Tiene muy claro lo que quiere y trabaja fuerte para lograrlo. Con él sentía que me podía abandonar, seguir estrictamente sus indicaciones y que al final siempre iba a estar bien.


”Carlos Díaz es otra cosa, para él es muy importante la participación del actor en la construcción, no solo de su personaje, sino de toda la obra. A veces no dice nada, solo te deja hablar, aportar ideas. El posibilita que tú le vayas poniendo mucho de ti a lo que haces. Tienes más libertad para crear. Pero también está muy pendiente de tu trabajo, cuida hasta los pormenores”.


Con Carlos Díaz, Javier Fano regresó al teatro, y en grande. “Cuando ya no pertenecía a Argos Teatro, Carlos se interesó en mí. Me dijo; voy a empezar a hacer una obra, ¿quieres entrar a trabajar con la compañía? Por supuesto que le dije que sí. Estar en El Público siempre fue uno de mis sueños”.

La obra en cuestión era Noche de Reyes, de Shakespeare, en una versión de Norge Espinosa.

“Me  sobrepongo al cansancio. De hecho, creo que algunas de mis mejores  funciones las he hecho bastante cansado, o sintiéndome mal“Me sobrepongo al cansancio. De hecho, creo que algunas de mis mejores funciones las he hecho bastante cansado, o sintiéndome mal

Una noche, muchos retos…
   


Carlos Díaz le envió el texto original de Shakespeare, el de Norge y comenzó el proceso de montaje. “Fueron días muy intensos. Todos comenzamos a trabajar más de un personaje y en el camino nos fuimos quedando con los que mejor hacíamos.  Iba a la casa, me acostaba y se me ocurría algo, al otro día se lo planteaba y él me decía: vamos a probarlo. En determinado momento llegué a preguntarme: son ya muchas ideas, ¿con cuál me quedaré? Carlos me respondió: tú serás el encargado de eso”.

Poco tiempo antes del estreno, cuando ya Fano sabía que su personaje sería Sir Toby Belch, mientras ensayaba una escena junto a otro actor, Carlos Díaz les dijo: ¿ustedes saben que en esta escena ustedes van bastante ligeritos de ropa? Fano pensó que irían con alguna capa transparente, con un hilo dental… Pero no pasó mucho tiempo antes de saber que la harían completamente desnudos.


“No te creas, tuve que darme alguna terapia. Fueron varios días pensando en casa. Yo nunca había hecho un desnudo integral en teatro. Pero llegué a una conclusión: el cuerpo es el instrumento de trabajo del actor, y hay momentos en que tienes que mostrarlo. Hay que hacerlo entonces sin grandes complicaciones, naturalmente. Y tres días antes del estreno, me desnudé en un ensayo. Después vinieron las funciones y ahora lo hago sin darle demasiada importancia. Es que tenía que hacerlo, Carlos había confiado en mí, no podía decepcionarlo. Al final, cuando la gente me habla de mi trabajo en la obra nunca menciona el desnudo. De los desnudos, no se habla”.


El personaje de Fano en la puesta es un noble libertino y vicioso, que anda casi siempre borracho; es uno de los responsables de los muchos enredos y malentendidos de la obra. Así que Fano tiene que estar mucho tiempo en escena, participando de un ritmo vertiginoso de peripecias. Y si además tenemos en cuenta que esta puesta es en sí misma casi una bacanal, pletórica de referencias, desdramatizaciones, actualizaciones, recontextualizaciones… a los actores se les exige un particular esfuerzo físico y mental. La temporada es larga y Javier Fano, por demás, no tiene actor suplente, pero luce feliz por la experiencia.


“Me sobrepongo al cansancio. De hecho, creo que algunas de mis mejores funciones las he hecho bastante cansado, o sintiéndome mal. A veces te sientes tan bien que le pones más al personaje que lo que en realidad lleva, o te confías. El día en que no te sientes del todo bien, sueles estar más pendiente de los detalles, quieres estar a la altura. Y el resultado suele ser bueno”.

Javier Fano, de todas maneras, tiene “trucos” para salir airoso de escenas “complicadas”. “En el teatro nunca les miro directamente a los ojos a los espectadores. Si les está gustando lo que están viendo, puede ser muy bueno… pero ¿y si no la están pasando bien? Prefiero no mirar”.

La maravilla de ser actor

Después de hacer todo lo que hace en Noche de reyes, no parece que a Javier Fano le queden muchos prejuicios como actor. “Creo que un actor que tiene prejuicios, es un actor que se limita. Tantos buenos actores perdieron tan buenas oportunidades porque no quisieron hacer esto o lo otro. Esta carrera demanda mucho del que la escoja, uno vive intensamente, porque vive lo que le toca y también lo de los personajes”.

Él mismo, sin embargo, no se lleva a sus personajes a la casa. “Cuando estoy en una temporada, el personaje queda en el teatro cuando se acaba la función. Yo no arrastro nada. El teatro es una cosa y la vida cotidiana es otra. Claro, algo distinto pasa cuando estoy en el montaje de la obra, ahí sí me obsesiono. Me la paso pensando en mi rol... Pero normalmente mis actuaciones no contaminan mi vida personal”.

“Yo no  tengo personajes fetiches, ni deudas ni compromisos“Yo no tengo personajes fetiches, ni deudas ni compromisos

Pero un actor es un actor siempre, y eso lo sabe Fano: “tiene que ser curioso, tiene que ser muy observador, tiene que ir absorbiendo por todas partes. Tú no sabes cuándo te servirá algo que alguna vez viste, sentiste”. También sabe que a veces las referencias culturales faltan y la experiencia no alcanza… Por eso hay que ser modesto, estar dispuesto a aprender. “Yo asumo esos retos con imaginación, como jugando y poniendo mucho de mis propias vivencias”.

El hecho de que Cuba sea uno de los países en los que los actores pueden vivir de su trabajo ayuda mucho. “El arte no suele enriquecer materialmente, ni aquí ni en ningún lado. Hay buenos actores de teatro en todo el mundo que tienen que alternar su trabajo sobre el escenario con otros oficios. A veces, uno mismo, tiene que hacer cosas que a lo mejor si estuviera en posición de escoger, no haría. Pero hay que vivir”.

Javier Fano cree que ser cubano de alguna forma marca el arte de un actor nacido aquí. “Uno vive de una manera, siempre termina reflejándolo”. Pero se sabe —o pretende ser— un actor universal. Ahora está en Cuba y tiene una vida por delante. “Yo no tengo personajes fetiches, ni deudas ni compromisos. He trabajado mucho y creo que me he superado como actor. Estoy satisfecho. Por delante solo me queda eso: trabajar”.

TOMADO DE CUBASI/ FUENTE: YURIS NORIDO

http://www.cubasi.cu/index.php?option=com_k2&view=item&id=2442:javier-fano-en-el-teatro-no-miro-a-los-ojos-del-publico

Título original de al entrevista: "Javier Fano: En el teatro, no miro a los ojos del público"