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Santa María del Porvenir: las buenas intenciones no bastan

Santa María del Porvenir: las buenas intenciones no bastan
Escrito por  Yuris Nórido / CubaSí
La telenovela cubana que ahora transmite Cubavisión acumula hasta el momento los índices más bajos de teleaudiencia y gusto entre las propuestas de los últimos diez años.

Es oficial: la telenovela cubana que ahora transmite Cubavisión acumula hasta el momento los índices más bajos de teleaudiencia y gusto entre las propuestas de los últimos diez años. Y téngase en cuenta que en ese ámbito la balanza se ha inclinado últimamente más a la mediocridad: pocas telenovelas han convencido rotundamente al público.


Lo singular es que antes de que se estrenara, algunos funcionarios del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT) pensaban que Santa María del Porvenir iba a significar un antes y un después en la manera de hacer telenovelas en Cuba. Probablemente lo sea, pero no en el mejor de los sentidos.


Algunos se han apresurado a culpar al equipo de realización. Otros culpan a los escritores. Pero la mayor responsabilidad del descalabro no la tienen estos profesionales (entre los que se encuentran creadores serios y talentosos), sino más bien las estructuras y rutinas de producción de la Televisión Cubana (TVC).


Hay que decirlo: A Santa María del Porvenir le sobraron pretensiones, pero la concreción dejó mucho que desear. Una telenovela de época necesita de recursos que la TVC no tenía. O quizás haya faltado el rigor o el ingenio para administrarlos. Lo cierto es que después de la muy vistosa presentación (uno de los pocos logros) lo que se le propone al público es una teleserie de chata y fracamente chapucera visualidad.


Mi vecina lo resume mejor que yo: una telenovela pobre. Aunque pobreza, se sabe, no es precisamente lo mismo que indignidad. Basta ver buena parte de los decorados de Santa María... para comprender la diferencia.


En una entrevista que le concedió a este sitio el director de la teleserie, Rolando Chiong, justo antes del estreno, no se mostraba muy conforme con ese acápite. Pero asumía que había que halar con esos bueyes. He ahí uno de los problemas de fondo: la TVC no tiene establecidos o no hace respetar los estándares de calidad. No puede ser que unas teleseries exhiban más que dignos niveles y otras rocen lo inadmisible.


Rolando Chiong confiaba en que la gente se engancharía con la historia, que a primera vista parecía interesante. Pero ahí pasó otra cosa: era muy poca historia para tantos capítulos. Se decidió anañadirle tramas, "engordar" diálogos y situaciones. Y resultó que la telenovela parece “inflada”, hasta el punto de que nunca cuaja del todo.


Los capítulos suelen ser demasiado verbales, pletóricos de cacofonías y diálogos sin mucho sentido. Y algunas de las tramas no pasan de ser circunstanciales añadidos, que aportan muy poco a la progresión de la historia. Para colmo, los escritores se han tomado algunas licencias: ¿cómo es posible que en ese ayuntamiento haya un solo concejal? Aunque a estas alturas eso no importa tanto.


En entrevistas en la televisión, algunos realizadores achacan el aluvión de críticas a la poca costumbre del público de consumir telenovelas con grandes niveles de farsa. Eso no es exacto: aquí se han visto y disfrutado producciones brasileñas y sobre todo colombianas y argentinas que tenían el humor y la farsa como eje central. E incluso, en Cuba se han producido: ¿recuerdan El año que viene?


Nos parece más bien que aquí el género no acaba de definirse, no tanto por las particularidades de las tramas como por la realización. Somos testigos del gran desbalance de la puesta en pantalla, que va desde desniveles en la dirección de actores; hasta no pocas soluciones infelices en la narración.   


Choca mucho la poca uniformidad de los registros actorales. Los intérpretes van cada uno por su lado. Algunos se zambullen en la farsa, otros asumen un tono decididamente realista, los hay demasiado enfáticos… y una parte significativa del elenco sencillamente “está”, sin penas ni glorias.


Hacía falta una dirección de actores que rebajara o promoviera intenciones, que uniera los empeños. En una comedia con vocación de farsa habrá personajes y acontecimientos más o menos comprometidos con el tono, pero todos deben orbitar en ese registro.


Novela

 

En Santa María... no faltan buenos desempeños: Daisy Quintana (María Efluvio), Rubén Breña (el Alcalde), Raúl Pomares (Vito)… comprendieron bien las demandas. Pero otros sencillamente no encajan.


En la edición también abundan los descuidos: escenas claves sin antecedentes, comienzos mutilados, grises y poco intencionados finales de capítulo... Desde el punto de vista puramente formal no hay tampoco muchas virtudes: la fotografía es chata, más allá de algún que otro encuadre o tiro de cámara interesantes. La musicalización parece por momentos anárquica: en ocasiones sobra música y por momentos falta; algunas selecciones poco o nada tienen que ver con lo que está sucediendo o con el carácter de los personajes; y el volumen a veces no deja escuchar los diálogos.   


De los decorados ya hablamos, hacen honor al descuido habitual de las producciones nacionales, solo que aquí estan por debajo de la bajísima media. Mejor está el diseño de vestuario (aunque poco vistoso, evoca la época) y sobre todo el trabajo de maquillaje y peluquería…   


La experiencia de Santa María... deja una vez más claro que no es posible producir 100 capítulos de una serie sin ofrecer la oportunidad de cambiar el rumbo o perfilar soluciones. Cuba debe ser unos de los pocos países que todavía produce teleseries de largo aliento sin confrontarlas antes con el público. Se sabe que casi en todas partes se produce casi al unísono de la emisión.


El esquema cubano tiene que ver, claro, con las condiciones actuales, con la disponiblidad de recursos. Quizás haya que buscar otras alternativas. La casa productora debió proponer aquí, por ejemplo, una dirección más colegiada, aunque Chiong asumiera el liderazgo principal.


Algunos quieren "apalear" a los creadores, sin pensar en que todos los itinerarios creativos tienen altas y bajas. Rolando Chiong ha demostrado que sabe hacer televisión, ojalá que esta experiencia le haya resultado provechosa. Pero la TVC sí necesita repensarse. En un universo audiovisual tan competitivo la calidad tiene que ser la carta de presetnación. Y ya sabemos que las buenas intenciones no bastan.

http://www.cubasi.cu/cubasi-noticias-cuba-mundo-ultima-hora/item/15425-santa-maria-del-porvenir-las-buenas-intenciones-no-bastan

Comentario de Paquita Armas Fonseca: TV Cubana Aplausos para Telesur, ¿y el resto?

Comentario de Paquita Armas Fonseca: TV Cubana Aplausos para Telesur, ¿y el resto?

Paquita Armas Fonseca

Para los televidentes cubanos la salida ¡al fin! en tiempo real de TeleSur, por unas dieciocho horas al menos, es un mérito indiscutible del ICRT. 

Con esta oferta, muestra de una factura novedosa, no sólo por lo tecnológico, tenemos la posibilidad de ver casi al instante la caída de un meteorito en los Urales, disfrutar junto a los ecuatorianos del triunfo de Rafael Correa o deslumbrarnos ante la sapiencia del ex presidente dominicano,  Leonel Fernández, en  una entrevista que concediera a Walter Martínez. A propósito ¿se hubiera arriesgado la televisión cubana con un periodista tuerto, con un  parche negro?. Vuelvo a la entrevista ¿acaso en Cuba no hay periodistas capaces de realizar los análisis y las preguntas de Walter? Digo que sí y me viene a la mente, por ejemplo, el nombre de Maribel Acosta, aunque hay más. 

Pienso que TeleSUR –no niego que tienen muchos más recursos- muestra un verdadero espectáculo informativo del que carecemos en Cuba ¿Por qué la información tiene que ser fría, con una fotografía siempre convencional y muchas veces regodeándose en hechos intrascendentes? ¿Por qué leer del periódico una y otra vez? 

Son tantos los por qué a los que no encuentro explicación, porque respiro  cuando sacan una de las crónicas sobre José Martí, de  Julio Acanda, hechas hace tiempo. O hace unos años disfrutaba cuando se inició el noticiero del Canal Habana que junto al resto de su propuesta, rompió con los esquemas.  ¡Qué lástima se esté perdiendo aquella oferta renovadora y audaz!. 

La información en Cuba se “trabaja”  sólo en programas como Sitio del Arte, Antena, Hurón Azul, Diálogo abierto, Al derecho y quizás se me quede alguno, pero en los noticiarios no. Por eso el aplauso creo que unánime (aunque no gusto mucho de esa palabra) para el canal del Alba. 

De los cambios que se anunciaron hace un tiempo para los domingos y están al aire desde unas semanas atrás, además de TeleSUR se ha recibido muy bien la inclusión de juegos de béisbol profesional u otros deportes, además del fútbol. 

Me parece bien que por Multivisión los domingos sólo  se trasmitan filmes. Esa es una opción apreciable, siempre que exista una oferta para todos los gustos desde filmes de Lars Von Trier hasta las comedias hollywodenses. 

Ahora bien, una gran duda que tengo es con la división de los canales ¿es musical el Educativo? ¿sólo deportivo TeleRebelde? ¿y el espacio del Educativo dos, “de que va”? ¿Por qué Cubavisión es el canal de la familia cubana  si  EL FAMILIÓN se reunirá a ver los juegos de pelota del III Clásico por TeleRebelde, incluso los integrantes antipeloteros del núcleo? ¿No se pudo buscar otro slogan para ese canal? 

De los nuevos programas. Empiezo por Raquel y sus amigos, que es una propuesta interesante y que puede ser útil para divulgar diversos temas. Raquel Mayedo es culta, carismática y buena animadora, le puede sacar partido a ese horario estelar. Pero este espacio necesita de un buen guionista y un buen productor que busque, para llevar ante las cámaras a personas con alguna afinidad. 

Y Raquel debe cuidar su vestuario: si esa es su casa, más o menos la escenografía lo indica, entonces ¿por qué usa a veces esos zapatos de altísimos tacones y vestidos de pasear?. Salvando las distancias, creo que esta versátil y buena conductora podría retomar la idea de del programa Conversando con Mireya Latorre, que fue un suceso en Cuba y sólo tenía una sala, un te en la mesita,  con un plato fuerte: la conversación de Mireya con sus invitados. Apuesto por este espacio si a Raquel se le permite ser como es en su De tarde en casa con las diferencias lógicas entre proyectos distintos. 

Me resulta inconcebible que apareciendo ese programa el domingo a las cinco de la tarde, poco más  de cuarenta y ocho horas después, el martes, también por Cubavisión  sale Entre amigos, con Julio Acanda como conductor ¿Por qué la palabra amigos en el título de dos programas  por el mismo canal y con bastante parecido?. ¿No hay titulistas en la televisión? 

El domingo por la noche apareció Un bolero para Ignacio. No entiendo como Cary Rojas y Ana María Rabasa armen un programa en el que  Rigoberto Ferrera es incoherente, se ríe de los compositores, de los intérpretes y hasta canta boleros. ¿Se quería rescatar ese género o enterrarlo para siempre?. 

Estoy segura que la intención de estas dos creadoras fue hacer un programa que atrajera a los jóvenes a partir de Ferrera, pero este buen humorista necesita el freno de un guión que le permita sólo las libertades imprescindibles. 

No son pocos los televidentes que extrañan los domingos el Pasaje a lo desconocido con Reinaldo Taladrid. Veo bien su transferencia para Cubavisión pero ¿por qué para el miércoles con la lógica movida de De nuestra América hacia el jueves? El espacio de Taladrid, por el buen espectáculo que forma  antes de cada documental que transmite, le gana a cualquier otro programa. No sucede igual con De nuestra América, dirigido al público amante del cine latinoamericano. ¿No pertenecemos al Alba? ¿Por qué no proteger al único espacio que difunde el séptimo arte filmado en tiempos recientes en esta parte del mundo?. Ponerlo a competir con la telenovela del Canal Habana (¡no la vayan a quitar, que ahí escogen las mejores!) es restarle teleaudiencia a un  programa de interés artístico. 

En esta aproximación a algunos cambios, he dejado para último Todo con Tony, que con niños que parecen noruegos en un spot, recibe una promoción estelar varios días a la semana. Cuando se transmitió en el verano pasado escribí “Un buen ejemplo de que el camino del infierno está lleno de buenas intenciones es el espacio dominical Todo con Tony. Opino que un programa con los objetivos de ese espacio es totalmente válido y necesario. He visto museos, cuadros y otras piezas de arte que no conocía; he disfrutado de conversaciones sobre el habla popular muy instructivas. Ahora bien, ¿por qué no me he encontrado todavía a un defensor de esa propuesta? Por Tony. Este actor -Tony Arroyo- que ha realizado estelares papeles en la televisión y en el cine no tiene el carisma necesario para llevar un programa como ese, que fundamenta su efecto precisamente en él. En la medida que han existido momentos muy buenos de promoción cultural, hubo otros tan kitsch como la imagen de Tony “subiendo” por la izquierda de la pantalla de una manera supuestamente cómica. ¿No se pensó en Amaury Pérez Vidal o en Marino Luzardo para esa propuesta? En el CIS se concluye: “La revista cultural Todo con Tony, a pesar de estar ubicada en la tarde del domingo, obtiene valores de audiencia y gusto bajos, lo que denota insatisfacción de la población hacia este espacio”. A esa hora tan estelar en junio tuvo el 4,9 % de audiencia con el 79 al 85 puntos de gusto; en julio el 7,8 %, con el 68 al 75 y en agosto el 5,1 %, con el 76 al 82″. 

No puedo decir que el cuartico sigue igual. Tony ha mejorado su vestuario, ya no se sube por la pantalla pero sigue actuando sus conversaciones, él no dialoga, sino dramatiza diciendo cada frase y así no se puede. 

Hasta aquí estas líneas. Quedan aún temas en el tintero. Quienes vemos televisión lo sabemos y los que más critican al estar conscientes de esos problemas, son los buenos realizadores de la pequeña pantalla a quienes no tuvieron en cuenta para las modificaciones. Ellos y ellas sienten vergüenza ajena por dislates que no han cometido y se los achacan por pertenecer a ese poderoso medio que cuando se utiliza mal, deviene comidilla en  todos los lugares, no importa nivel cultural, afiliación sexual o diferencias generacionales de quienes integren los colectivos de personas que se reúnen todos los días y terminan hablando… sobre lo último de la TV. 

(Fuente: lapupilainsomne.wordpress.com)

Comentario de Joel del Río: Santa María y la predestinación a la desmemoria

Comentario de Joel del Río: Santa María y la predestinación a la desmemoria

Quienes cuentan con acceso a Internet pueden disponer de numerosos trabajos críticos donde se razona sobre los descalabros evidentes en Santa María del Porvenir, la telenovela distanciada, teleserie posmoderna, dramatizado de misteriosa indeterminación, que actualmente ocupa el horario estelar de la Televisión Cubana.

Quienes dispongan solo de la propia televisión o de la radio para informarse, tal vez no tengan una magnitud tan exacta de cuánta inconformidad ha despertado el mencionado producto audiovisual entre la crítica especializada, periodistas animados al comentario útil, y numeroso público necesitado de expresar su descontento. Algunos actores y actrices, e incluso importantes miembros del equipo realizador, acusan a los insatisfechos de hipercriticismo, o tratan de explicar la abierta hostilidad de los televidentes alegando el enviciamiento con el melodrama que nos impide disfrutar, como debiéramos, de propuestas tan osadas, intergenéricas y mordaces como esta.

Aunque nunca he consultado las encuestas de opinión para escribir y publicar la mía, y en varias ocasiones quedé en la acera del frente del consenso mayoritario (recuerdo que hace poco varios espectadores acusaron de ofensiva mi diatriba contra ese bodrio llamado Doña Bárbara, que la Televisión decidió honrar con una retransmisión), esta vez es muy difícil escribir algo que pase por novedoso cuando mi opinión coincide, matices más o menos, con la misma que todo el mundo ya comparte, en Cuba y fuera de ella: Santa María… se cuenta entre los espacios dramatizados más penosamente disfuncionales producidos en los últimos cinco o diez años.

Los errores comenzaron, según creo, en la idea original y su desarrollo a través del guión, en la aprobación y puesta en marcha de un proceso productivo larguísimo, costoso, cuando el basamento literario podía despertar prevenciones hasta en el menos avisado, y la cadena de dislates, en lugar de aminorarse —como seguramente alguien creyó equivocadamente—, se agigantó a lo largo de una puesta en escena impropia, realizada como para tomar venganza de una historia bulliciosa pero inasible, y de personajes inertes, metidos en situaciones dudosamente risibles.

Hay decenas de vías para tratar de explicar las razones del fiasco. En primer lugar, está la confusión de los hacedores respecto al género y al tono dominante, y este problema afecta desde los diálogos hasta la dirección de actores. Algunos personajes se comportan como parte de una farsa, extravagante y extraña, que tal vez se interese en sostener una cuota de credibilidad; otros aterrizan de lleno en el grotesco y la comedia bufa, costumbrista o vernácula, ausente de toda sutileza o verosimilitud, mientras que un tercer grupo pretende mantenerse fiel al género gansteril o de aventuras (con todo el tema del dinero perdido que algunos intentan recobrar). Por último, queda algún que otro resquicio abierto a la comedia romántica, porque la trama está llena de parejitas, triángulos, adulterios y de amores más o menos difíciles, o transgresores de las barreras clasistas, como le asienta a cualquier melodrama ambientado en los años 50.

De este modo, capítulo tras capítulo, se amalgaman chistes de dudoso gusto, y lo grueso o improcedente del humor (¿alguien pudo creer que la parodia a San Nicolás del Peladero podía ser una opción dramatúrgicamente viable a estas alturas, o que los paradigmas necesarios para perfilar este pueblo y sus habitantes fueron Macondo y Roque Santeiro?) tal vez carecería de tanta importancia si el espectador pudiera seguir un argumento de interés, respecto a temas como el dinero que cae del cielo, la ambición y las clases sociales, el desgobierno, la corrupción, y la pugna entre moral burguesa y realización sexual.

Para que el televidente acepte o disfrute la trama es preciso, imprescindible, que se identifique con algunos de los personajes. Pero la desmadejada y deshilachada trama apenas logra cohesionar, y mucho menos conferir, móviles tangibles, crédito, gracia o espíritu, a un sinfín de personajes, casi todos concebidos cual caricaturas banales, y por eso mismo inoperantes, pues no se entiende muy bien de qué se están burlando.

Por si fuera poco, con la fragmentación y los problemas de tono, aburren los ritornelos de los cargantes estereotipos y las congeladas máscaras, tanto de los «buenos» como de los «malos». A la poca gracia de los textos, las situaciones machaconas en torno a un solo chiste, y los desangelados personajes, se añade la incompetencia para el humor, ya sea farsesco, paródico, blanco o negro, de la mayor parte del elenco, casi todo inexperto en las lides de hacer reír al respetable. Por supuesto que algunos logran salvarse del naufragio a fuerza de incombustible profesionalidad, o porque simplemente sus personajes contaban con mayores posibilidades.

A destacar, el alcalde con prurito de Rubén Breña, quien verifica un arriesgado «desaguacate» expresivo que lo aleja de su habitual contención; Daisy Quintana borda la viuda mosquita muerta y vuelve a dar testimonio de sus dotes como notable comedianta, y Osvaldo Doimeadiós triunfa otra vez, por encima de riesgos casi invencibles, en la empresa de estar metido dentro de un cuadro haciendo reproches desde la muerte, un papel casi imposible para cualquier otro histrión que carezca de sus recursos.

Además de los mencionados personajes y actores, hay varios otros que consiguen mantener el decoro profesional, e insuflarle al tedioso decursar de la trama algunas ráfagas de comedia costumbrista clásica, por definición vinculada al relajo, el choteo y la gozadera cubanísimos, en este intento de construir un pastiche con aires de nostalgia y moralejas adjuntas.

Materia mucho más dúctil y grávida de sugerencias encontró el director Rolando Chiong en el texto de Maité Vera para Al compás del son, con la cual Santa María… comparte, en cuanto a virtudes, el empaque y prestancia de los créditos de inicio y final. De todos modos, nunca sabremos el talante del guión original de Gerardo Fernández, puesto que Lucía Chiong le añadió una serie de historias y situaciones para alargar la trama y cumplir con el requerimiento de 45 minutos por capítulo. Tampoco interesa saber si el trabajo enriqueció o menguó los valores, lo único que importa ahora es asumir con franqueza y responsabilidad que los resultados distan años luz de lo que debía esperarse en una serie anunciada durante meses a bombo y platillo.

No soy de los que opina que Santa María del Porvenir tropezó con el eterno pedrusco de la insuficiencia de recursos en la puesta, o debido a los múltiples anacronismos, o por lo poco creíble de un avión de pacotilla que salió al principio. Todo ello se pudo naturalizar desde la parodia inteligente y fina a los géneros traídos a cuento. Solo había que tener cuidado, pulso firme en el hilado, y evitar el contrasentido de parodiar la parodia (en el caso de las alusiones a ...el Peladero), puesto que esta doble negación muchas veces conduce al aniquilamiento de la intención humorística, como ha ocurrido en este caso.

En mi opinión, las razones del tropezón hay que buscarlas también en un torpe o ambiguo manejo de códigos genéricos demasiado dispares, e incluso contradictorios. Cuando el creador conoce a fondo el manejo de lo gansteril y del melodrama, insisto, cuando los conoce muy al dedillo como si se tratara de su pañuelo, solo entonces puede ensayar con la burla de sus dicotomías, lugares comunes, estereotipos y situaciones reiterativas. Sin embargo, deviene patético el empeño por hacer reír con la burla de algo cuyos fundamentos indudablemente se desconocen casi por completo, como evidencia el tratamiento trivial de los gánsteres implicados, con «mujer fatal» en el medio, o el aturdido propósito de ironizar respecto a cada resquicio trágico del argumento, o colocar a un actor en situación de melodrama y que luego la música o el sonido burle su empeño.

Quisiera disponer de suficiente fe en la capacidad de la División de dramatizados de la Televisión para acumular experiencias y aprender de los errores. Tal vez haya que ensayar en el futuro diferentes dispositivos de producción cuando se enfrentan propuestas estéticamente arriesgadas. Quizá sea imposible lograr un producto satisfactorio para este espacio dramatizado siempre y cuando los guionistas se atrincheren en preceptos teóricos que los apartan del público masivo, los realizadores crean que pueden emplear nuestros menguados recursos en tratar de parafrasear, sin mucho sentido, a los hermanos Coen, y los directivos permanezcan desdeñando, consciente o inconscientemente, la necesidad del auditorio de disponer de entretenimiento culturalmente válido, estéticamente contemporáneo, e intelectualmente apto.

Estoy convencido, no obstante, de que siempre y cuando se manifieste la imposibilidad de nuestra Televisión para aprender de sus propios errores, se pondrá en evidencia la enorme capacidad del público cubano para el desaire, la distancia y la desmemoria. «¿Qué novela?», respondió una encuestada cuando le solicitaron opinión sobre el dramatizado cubano que sale en horario estelar los lunes, miércoles y viernes.

TOMADO DE JUVENTUD REBELDE

http://www.juventudrebelde.cu/cultura/2013-02-16/santa-maria-y-la-predestinacion-a-la-desmemoria/

Comentario de Pedro de la Hoz: Novedades y rutinas de domingo

Comentario de Pedro de la Hoz: Novedades y rutinas de domingo

En la foto, imagen promocional de Revenge, la serie extranjera del domingo por Cubavisión/ Tomada de Internet.

Nada peor que tomar las cosas a la tremenda. Cuando en los primeros días de enero los directivos de la TV comparecieron en horario estelar para anunciar cambios en la programación, a pesar de que cuidaron en explicar que en una primera etapa la transformación implicaba mayormente los domingos, hubo televidentes —tocan y llaman insistentemente a nuestra redacción— que pensaron en una radical vuelta de hoja a la parrilla de toda la semana y que verían colmadas añejas y nuevas apetencias. Quizás no era menester un programa especial para anunciar novedades que, salvo una muy importante que citaremos a continuación, podían haber sido comunicadas de una manera más discreta, con lo cual las expectativas de la audiencia no se hubieran disparado como a todas luces sucedió.

La gran noticia fue y sigue siendo la salida al aire en tiempo real de Telesur. Ahí está disponible buena parte del día todos los días, con información general y variada de mucha actualidad, análisis, reportajes y emisiones especiales con enfoques contrahegemónicos y descolonizadores. No quiere decir que todo lo que transmite ese canal, de cuya directiva Cuba forma parte desde su fundación, sea óptimo ni que se tenga que estar de acuerdo con todos sus puntos de vista, pero un espectador política e intelectualmente formado puede confrontar juicios de valor. Lo que sí no debía continuar sucediendo era el desfase entre la programación del canal multinacional y lo que la TV Cubana mostraba en el ya superado Lo mejor de Telesur.

La presencia de Telesur se tradujo obviamente en ajustes de la programación del Canal Educativo Dos a lo largo de la semana, sin que por ello tenga que perder. Pero ese sería otro análisis —como el que también ameritan las semanas de los restantes canales— que no cabe en los límites de esta nota, donde nos concentraremos en ponderar lo que acontece ahora los domingos.

A partir del diseño televisual de esa jornada es que debe triunfar, si se trabaja con lucidez conceptual y se dejan atrás obsoletos mecanismos organizativos y productivos, la idea —por cierto, nada nueva— de crear perfiles específicos para los canales nacionales, operados con un criterio de complementaridad funcional e independencia en las responsabilidades artísticas y gerenciales, esto último visible en la comparecencia especial de enero, donde los espectadores pudieron conocer a quiénes dirigen cada canal.

El domingo de Tele-Rebelde, a partir del mediodía, se parece a la pauta que debe seguir, como lo ha venido en cierta medida haciendo, a lo largo de la semana: el canal deportivo por antonomasia, incluso rematado al final de la noche con un filme afín a esa temática. Los aficionados aplauden que al béisbol doméstico y al fútbol internacional se sumen ligas foráneas de baloncesto y cifran esperanzas en que se diversifique y actualice la oferta del béisbol internacional.

El Canal Educativo, sin desligarse de sus funciones didácticas, intenta prolongar lo que ya probó el verano pasado y el último fin de año: un perfil eminentemente musical. Para lograrlo asumió Palmas y cañas, continuó potenciando Cuerda viva, introdujo series musicales y conciertos de figuras internacionales y afincó una fuerte oferta de arrancada en la filmografía nocturna, en la que hemos vuelto a ver desde La ópera del malandro, de Ruy Guerra y Chico Buarque, hasta el clásico Hair.

No creo, sin embargo, que se tenga una clara idea de lo que se quiere en las tres horas y media vespertinas disponibles en el Educativo Dos. Si bien el nuevo espacio Entre 0 y 1 llega a tiempo para ensanchar el conocimiento de la era digital, no veo por qué Cine flash forma parte de la programación cuando el perfil cinematográfico corresponde a Multivisión, por cierto, algo muy anhelado por los espectadores. Multivisión ha tomado en cuenta la diversidad de géneros, públicos y procedencia de los materiales proyectados.

Los menores cambios se ubican en Cubavisión, definido imprecisamente como el "canal de la familia cubana", como si los restantes no lo fueran. Se preserva, al igual que en otros canales, la programación destinada a los niños, premisa que siempre hay que defender. Al ya habitual Arte siete, le sigue una tertulia agradecida, Rakel y sus amigos, mucho más consistente que De tarde en casa y en el cual Rakel Mayedo da muestras de sus inmejorables dotes de anfitriona. Nada nuevo después: serie extranjera y el humorístico más pedestre de todos, A otro con ese cuento. Luego del NTV, más temprano, el policial de turno y avanzada la noche otro policial (¿por qué dos en una misma tanda?). Y en el medio, el musical que no acaba de cuajar, Un bolero para Ignacio, no por el talento que se presenta sino por las ínfulas de su realización.

Vale señalar cómo dos opciones importantes que transcurrían ese día fueron trasladadas para otras jornadas: Pasaje a lo desconocido (CV, miércoles, cerca de las 10:00 p.m.), y el cinematográfico De cierta manera (CE, martes, 10:05 p.m.).

De todos modos, hay dónde escoger los domingos.

TOMADO DE GRANMA

http://www.granma.co.cu/2013/02/08/cultura/artic04.html

#Cuba Novedades en la pequeña pantalla

#Cuba Novedades en la pequeña pantalla

Lourdes M. Benítez Cereijo/Tomado de Juventud Rebelde

 Desde hoy, los domingos en televisión exhibirán una programación renovada. Los reajustes responden a la necesidad de satisfacer las demandas de los espectadores y mejorar la calidad de las opciones que han estado en pantalla en los últimos tiempos.

La importancia de estas modificaciones y la repercusión que tendrán en la conformación de las propuestas de los cinco canales para el resto de los días fueron algunas de las cuestiones que Fabio Fernández Kessel, director de Contenido y Programación de la Televisión, esclareció en conversación con Juventud Rebelde.

El domingo tiene sus particularidades, pues es el día en que la familia permanece en el hogar la mayor parte del tiempo, y la televisión se convierte en uno de los principales medios para socializar y recrearse.

Según comentó Fernández Kessel, «el análisis de los datos que posee la Televisión Cubana sobre los hábitos de vida de la población y consumo de los diferentes medios masivos de comunicación pone de manifiesto el potencial de audiencia que existe ese día».

Diversificar la programación, satisfacer las demandas y responder a los intereses de información y entretenimiento de públicos diversos —sin perder de vista cuestiones como la segmentación según sexo, nivel de instrucción, edad, referencias generacionales, entre otras— son elementos que hacen de esa labor renovadora un desafío cotidiano.

«La Televisión Cubana tiene la responsabilidad de proporcionar, en sus diferentes canales, una amplia gama de opciones que propicien que los televidentes puedan elegir la que prefieran. La programación que se propone para el domingo exigirá de los televidentes “una navegación” entre contenidos de  mayor riqueza, entre opciones de similar atractivo para decidir qué ver; también demandará de una “negociación familiar” para establecer prioridades».

Entre los cambios principales que los espectadores podrán apreciar están la inclusión de 14 horas de programación variada en directo del Canal Multinacional TeleSur por el Canal Educativo 2, señal que también estrenará algunos espacios como Perfiles (dedicado a ofrecer información de la vida y obra de músicos cubanos) y El mundo del documental.

Por su parte, según se refiere en el portal de la televisión en Internet (http://www.tvcubana.icrt.cu), el Canal Educativo asume a partir de hoy la señal Tu TV Música, una experiencia que se retoma. Asimismo, se refuerza el perfil cultural y se reciben espacios de fuerte tradición como Palmas y Cañas, y Escriba y Lea.

Mientras Cubavisión traslada a su señal los programas De tarde en casa y Pasaje a lo desconocido, Tele Rebelde se ratifica como el canal de los deportes con espacios nuevos como Vale 3 —un acercamiento a lo mejor del baloncesto internacional.

En tanto, Multivisión ofrecerá los domingos una selección de materiales del séptimo arte que incluye filmes, programas de apreciación cinematográfica, mediometrajes infantiles, dibujos animados, entre otros.

«El éxito de esta “irrupción fílmica” depende de múltiples factores. Multivisión necesita disponer de un alto volumen de información sobre sus públicos, de cómo escalonar sus propuestas, cuándo ubicar los estrenos, del dominio de los horarios adecuados para ubicar determinados contenidos, de la definición de los espacios de retransmisión... A ello se suma el alto nivel profesional que se requiere de los especialistas encargados del proceso de selección de los materiales y de la infraestructura que garantiza el almacenaje ordenado de cientos de horas de programas. Para este canal, el reto de satisfacer a su público es elevado».

—¿Hasta qué punto los cambios implementados responden o reflejan realmente los intereses de los espectadores?

—Puedo asegurar que los reajustes responden realmente a intereses de grandes segmentos poblacionales, en particular los que privilegian para el domingo la programación cinematográfica, el deporte de alta calidad nacional e internacional, la música y las opciones informativas noticiosas y no noticiosas; sin dejar de tener en cuenta los contenidos dirigidos al público infantil.

«Todos estos reajustes se han apoyado en resultados de indagaciones del Centro de Investigaciones Sociales del Instituto y de otros centros afines, que han profundizado en el análisis del consumo cultural, las demandas juveniles y el funcionamiento de la familia cubana, entre otros temas».

—¿Qué repercusión tendrá para la programación nacional la inclusión de la señal de la multinacional TeleSur en vivo?

—La presencia de Telesur en vivo contribuirá al enriquecimiento de la programación general y constituirá un elemento capaz de dinamizar la creatividad de nuestros realizadores, en particular en el campo de la información periodística, noticiosa y no noticiosa.

—Existen muchas expectativas respecto a programas participativos que aún no se ven en la programación.

—Es cierto, las expectativas sobre estos programas son altas y la Televisión los considera entre sus principales prioridades. Están en proceso de análisis varios proyectos, a la par del desarrollo de sesiones de trabajo con grupos creativos. En todo ello juegan un papel clave las capacidades de producción, el carácter instructivo sobre el que deben erigirse los programas, la concreción de un real espectáculo televisivo, la posibilidad de propiciar un adecuado nivel de entretenimiento y la garantía de ofrecer premiaciones que se correspondan con el desempeño de los participantes.

—¿Cuáles son las proyecciones en este camino?

—Quisiera ofrecer una fecha aproximada para la puesta en pantalla de este género de programas. Eso depende de cuestiones muy sensibles, como concertar el esfuerzo y las decisiones de varias instituciones de concretar productos que demandan recursos de todo tipo.

«No obstante, me arriesgo a decir que en próximos meses podrían verse resultados en esta dirección de trabajo. Hablo en plural, pues la Televisión requiere de varios programas participativos, dirigidos a públicos diferentes; personalmente espero que los niños y los jóvenes se encuentren entre los primeros».

La transmisión directa de TeleSur durante más de una decena de horas al día, la existencia de un canal cinematográfico los domingos y la presencia de propuestas extranjeras arrojan una inquietud: ¿Cómo quedará el balance entre programación nacional y foránea?

Acerca de este asunto, el directivo de la Televisión argumentó que esa circunstancia determina el reforzamiento de la producción nacional de programas en vivo y grabados. El medio debe incrementar una producción que goce de la preferencia de los televidentes. Por esa razón, se deben potenciar aquellos espacios —algunos informativos, el policiaco cubano, los dramatizados seriados, dibujos animados, determinados programas musicales— que despiertan la atención y el reconocimiento público.

«En la producción de programas nacionales también es decisivo el apoyo y comprensión de muchas entidades y organismos del país. La producción demanda de insumos diversos en tiempos muy precisos, de cantidades atípicas de elementos para concretar diseños escenográficos, iluminación, maquillaje, vestuario, pintura...».

—¿Dónde radican las principales zonas de interés y de conflicto de los cambios realizados?

—Las principales zonas de interés pueden estar en ver si la Televisión es capaz de mantener una programación dominical con la calidad que se ha propuesto y en esperar un tiempo prudencial para la aparición en pantalla de buenos programas nacionales y la renovación de algunos existentes.

«Conflictos y resistencia siempre van a acompañar a los procesos de cambio, pero espero que estos siempre puedan ser superados porque la intención es mejorar la calidad de la programación en todo el sistema televisivo».

Agregó Fabio Fernández que en este punto no se puede olvidar la calidad de la señal. «Existen televidentes que afirman que en sus áreas de residencia no todos los canales se captan con similar calidad. Por tanto, desconocen la existencia de buenos programas. Este hecho, en algunos casos, responde a deficiencias en la calidad y montaje de las antenas receptoras. En otros está dado por dificultades reales de la señal que deben ser analizadas por las entidades competentes».

—¿Qué podrán esperar los televidentes?

—Las modificaciones realizadas deben satisfacer, en primer lugar, a determinados segmentos de televidentes los domingos. No tengo dudas de que el proceso de transformaciones que ahora solo comienza, debe tener una repercusión favorable en el público que aún no considera satisfechas sus expectativas.

«Considero que la voluntad de la Televisión de producir programas por paquetes —es decir velar por la vida útil y su permanencia en pantalla—, de realizar investigaciones cualitativas para la producción de espacios, la introducción de procedimientos para mejorar la evaluación de los programas, y el perfeccionamiento de las vías de retroalimentación con los públicos, pueden contribuir a elevar los niveles de satisfacción de los televidentes. El espectador cubano puede esperar una mejor televisión y un proceso de cambio que va en esa dirección».

http://www.juventudrebelde.cu/cultura/2013-01-19/novedades-en-la-pequena-pantalla/

@teleSURtv ampliará sus transmisiones en #Cuba en señal abierta

@teleSURtv ampliará sus transmisiones en #Cuba en señal abierta

Las transmisiones del canal multiestatal teleSUR podrán ser vistas en señal abierta y en vivo en la República de Cuba, a partir de este domingo 20 de enero, durante unas 14 horas al día, a través del Canal Educativo 2 y para todo el territorio de la isla antillana.

El vicepresidente del Instituto de Radio y Televisión cubano, Omar Olazábal, precisó que la ampliación de las transmisiones de teleSUR -que ya contaba con un espacio en la programación nacional, en diferido- responde a peticiones del público en este sentido.

Explicó que las transmisiones saldrán al aire por la señal del Canal Educativo 2, uno de los cinco nacionales de Cuba, planta que dispondrá de 13 horas y 30 minutos diarios de programación en directo.

Estas 13 horas serán distribuidas de la siguiente forma: desde las 08.00 horas locales (12.00 GMT) hasta las 16.30 (20.30 GMT). Luego, la señal se retoma a 20.00 locales (00.00 GMT) hasta la 01:00 del día siguiente (05.00 GMT).

Por su parte, el Canal Educativo 2 irá al aire con programación propia desde las 16.30 locales hasta las 20.00 horas.

Actualmente, en la mayor de las Antillas se emiten sólo tres horas diarias de programación en diferido de teleSUR, que incluyen noticieros y el programa Dossier, conducido por el periodista Walter Martínez.

Con este nuevo acuerdo y gracias a la penetración de la señal del Canal Educativo 2, teleSUR llegará con su programación informativa a más del 90 por ciento del territorio.

En tanto, el representante de Cuba en Telesur, Waldo Ramírez, consideró que la decisión será bien recibida por el público cubano, y destacó el discurso mediático del canal, que "expone la verdad de nuestros pueblos, la visión del sur".

“Expone la manera en que se aborda y se ve nuestra cultura, el modo en que construimos nuestra identidad desde principios bien marcados desde el punto de vista ideológico, donde nos encaminamos a modelos de países que procuran la emancipación humana”, enfatizó.

Olazabal detalló también que se está cumpliendo un proceso de reestructuración de la programación de los cinco canales nacionales de Cuba: Cubavisión, Tele Rebelde, Canal Educativo, Canal Educativo 2 y Multivisión.

“El pueblo cubano podrá disfrutar de esta mezcla de contenidos informativos y educativos que le brindan la oportunidad de acceder a producciones nacionales e internacionales de alta calidad, con contenidos que contrarrestarán la hegemonía de los productos mediáticos de la industria cultural capitalista”, expresó un comunicado de teleSUR.

La señal de teleSUR, en este mismo mes de enero, se incorporó a la grilla de canales de Cable Onda en Panamá, a través del canal 125. Gracias a este logro, y por alianzas con otras compañías de televisión por cable en ese país, teleSUR alcanza más del 75 por ciento del mercado de televisión por suscripción y llega a todo el territorio.

teleSUR-PL/http://www.telesurtv.net/articulos/2013/01/18/telesur-ampliara-transmisiones-en-cuba-en-senal-abierta-1643.html

#Cuba Revitalizará Televisión Cubana su programación

#Cuba Revitalizará Televisión Cubana su programación

Yeneily García García/AIN

La Habana.— A partir de solicitudes e intereses de los espectadores, la Televisión Cubana reajustará la programación de sus cinco canales nacionales, especialmente en la emisión dominical, anunciaron ayer en esta capital directivos del sector.

Entre los cambios previstos a partir del próximo domingo 20 resalta la transmisión en vivo de la Televisora Multinacional TeleSur, a través de la señal del Educativo 2, en dos horarios: 8:00 a.m. a 4:30 p.m. y 8:00 p.m. a 1:00 a.m..

Esta propuesta se mantendrá también los restantes días de la semana y durante la franja intermedia el público podrá disfrutar de producciones nacionales, entre ellos tres estrenos, precisó Rafaela Balanza, directora de ese canal.

Multivisión, una de las frecuencias favoritas de los cubanos, hará las delicias de los amantes del cine con una emisión dedicada enteramente al Séptimo Arte, donde se incluirán películas para todos los gustos y edades, junto a preferidos de la audiencia como las entrevistas en el Actor¢ s Studio y Biografías.

Rafael Yaech, director de Tele- Rebelde, aseguró que aumentarán los espacios dedicados a los deportes, uno de los reclamos más fuertes del público, presentes en todas las encuestas.

Se difundirán partidos de fútbol en horas de la mañana, luego se mantendrá Todo Deportes con la cobertura de la Serie Nacional de Béisbol y más tarde, los fanáticos del baloncesto y la pelota podrán seguir torneos de primer nivel tanto internacionales como nacionales.

Por su parte, Cubavisión recibirá de forma especial a las 5:00 p.m. De Tarde en Casa, transmitido hasta el momento solo por el Educativo 2, explicó Víctor Torres Crespo, director del Canal de la Familia Cubana.

Mencionó además que los restantes días también sufrirán cambios, entre los que resaltan los adelantos de horarios para los espacios policíacos y cinematográficos, la emisión de Pasaje a lo Desconocido los miércoles y De Nuestra América los jueves.

De igual forma, Omar Gil, al frente del Canal Educativo, informó que programas de larga data como Escriba y Lea y Palmas y Cañas pasarán a esta frecuencia, que se esforzará por reforzar el contenido educativo y cultural de sus transmisiones. (AIN)

Desde este domingo, @teleSURtv en #Cuba

Desde este domingo, @teleSURtv en #Cuba

El canal de televisión latinoamericano Telesur continúa creciendo y desde el próximo domingo 20 de enero podrá verse en Cuba en señal abierta y en tiempo real durante varias horas del día.

Según destaca el sitio Aporrea, este constituye un logro más del canal en cuanto al alcance de sus transmisiones, cuya expansión se ha producido de forma agigantada desde su salida al aire en 2005.

Telesur apenas contaba, en sus inicios, con 50 trabajadores y cinco corresponsalías distribuidas en La Habana, Bogotá, Buenos Aires, México D.F. y La Paz. Sin embargo, en la actualidad esa cifra se ha multiplicado y ya son unas 700 personas las que integran la nómina de la sede principal, ubicada en Caracas.

A este medio de comunicación tributan, asimismo, más de cien colaboradores en todo el mundo, y ha alcanzado unos 376 millones de televidentes en señal abierta y unos 40 millones en televisión por suscripción.

Otro de los proyectos que tiene el canal para este año es pasar de la resolución estándar a la de alta definición, conocida como HD.

(Redacción Digital Rebelde)


http://www.radiorebelde.cu/noticia/desde-este-domingo-telesur-cuba-20130116/