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Un reto al periodismo (I); artículo de Ricardo Alarcón de Quesada

Un reto al periodismo (I); artículo de Ricardo Alarcón de Quesada

RICARDO ALARCÓN DE QUESADA

El gobierno de Estados Unidos incurrió en flagrante violación de la Constitución y las leyes para asegurar las injustas condenas a los Cinco patriotas cubanos que pronto cumplirán 14 años de castigo arbitrario e ilegal. No fue un hecho aislado sino un empeño sistemático que abarcó todo el tiempo del proceso contra los Cinco y en el que invirtió muchos millones de dinero público. Acerca de su duración, las personas involucradas, el volumen de recursos utilizados y otros aspectos importantes de esta operación solo se tiene una información muy parcial.

Comoquiera que esa conducta obligaría a las autoridades —tanto a los tribunales como al Ejecutivo— a disponer la inmediata liberación de nuestros compañeros, Washington ha conspirado también para ocultar lo que hizo, incurriendo en un delito adicional, el del encubrimiento.

Tal es la esencia del Afidávit (Declaración Jurada) que Martin Garbus, abogado de Gerardo Hernández Nordelo, acaba de presentar a Joan Lenard, jueza del Distrito Sur de la Florida. Es un texto que respalda su solicitud anterior en la que demandó la anulación de la condena de Gerardo o, como alternativa, que la jueza ordene el descubrimiento de todas las pruebas que el gobierno esconde y le conceda una audiencia oral.

Aunque hay muchas otras violaciones referidas en el proceso de apelación —ahora en su última, extraordinaria, etapa— este documento se concentra en la conjura del gobierno con los medios locales de Miami para sancionar de antemano a los acusados y hacer imposible un juicio justo.

La sustancia de esa conspiración consistió en usar esos medios para desatar una campaña propagandística de odio y hostilidad sin precedentes. Emplearon para ello a un numeroso grupo de "periodistas" —en realidad agentes encubiertos del gobierno— que publicaron artículos y comentarios repetidos día y noche hasta producir un auténtico vendaval desinformativo. Entre el 27 de noviembre del 2000 —día en que empezó el juicio— y el 8 de junio del 2001 —cuando fueron declarados culpables— solo en The Miami Herald y El Nuevo Herald aparecieron mil 111 artículos, un promedio de más de 5 por día. Algo semejante ocurrió con el Diario de Las Américas saturando completamente la prensa escrita.

Los "periodistas" cobraban de Radio y TV Martí, o sea, del presupuesto federal norteamericano. Dichos individuos hacían trabajos adicionales en esos dos medios y los diseminaban en el área de Miami donde ambas señales anticubanas tenían entonces y tienen todavía hoy difusión directa, por sí mismas, y son reproducidas además a través de medios locales (esta es otra violación de la ley norteamericana que prohíbe la propaganda oficial dentro del territorio estadounidense).

No se trata solamente de Radio y TV Martí y de los diarios impresos. Los llamados "periodistas" actuaron también en emisoras locales de radio y televisión, en español y en inglés, y usaron otras publicaciones, algunas gratuitas, que allá circulan.

Era imposible escapar a esa incesante propaganda en ningún rincón del sur de la Florida.

Pero la acción delictiva de los "periodistas" —y del gobierno que les pagaba— fue más allá de la propaganda. Durante el juicio la defensa denunció varias veces que buscaban influir sobre los miembros del jurado divulgando incluso materiales que la propia jueza había prohibido presentar, los cuales, obviamente, solo pudo entregarles la Fiscalía.

Como si fuera poco, los "periodistas" se dedicaron, asimismo, a hostigar a los testigos y a los jurados. Estos últimos se quejaron a la Jueza alegando que sentían temor, que eran perseguidos con cámaras y micrófonos, algo reconocido, varias veces, por la señora Lenard, quien pidió al gobierno, evidentemente sin éxito, la ayudase a evitar situaciones que manchaban la imagen del sistema judicial norteamericano. (Por ejemplo, Trascripción Oficial del juicio, páginas 22, 23, 111, 112, 625, 14644-14646).

En agosto del 2005 los tres jueces de la Corte de Apelaciones decidieron unánimemente declarar nulo el juicio de Miami porque se había realizado bajo lo que ellos describieron como "una tormenta perfecta de prejuicios y hostilidad" creada precisamente por los medios locales. Cuando dictaron el histórico fallo los tres jueces no sabían, no podían saberlo ellos ni nadie, que el responsable de esa "tormenta perfecta" era la Fiscalía que prevaricó abiertamente incumpliendo su obligación constitucional de preservar la legalidad y garantizar un juicio justo.

La primera noticia de la conspiración del gobierno con sus "periodistas" pagados surgió un año después, en septiembre del 2006. Desde entonces el gobierno ha resistido los esfuerzos de organizaciones de la sociedad civil norteamericana para que muestre el alcance de esos pagos y sus contratos en conformidad con la Ley de Libertad de Información (FOIA). La Fiscalía también se ha opuesto a la demanda incluida en las apelaciones extraordinarias de nuestros compatriotas y ha amenazado con recurrir a los "privilegios ejecutivos" y a razones de seguridad nacional para perpetuar el ocultamiento.

El caso de los Cinco tiene una extraña relación con la prensa y la profesión periodística. En Miami los medios fueron un instrumento decisivo para condenarlos. Fuera de Miami los castigan con el silencio.

La irrefutable denuncia de Martin Garbus plantea un reto a los profesionales del periodismo. ¿La ocultarán otra vez haciéndose así cómplices de quienes mancillaron su noble oficio? ¿O tratarán de salvar la honra de su profesión reclamando que los farsantes sean desenmascarados y que la verdad y la justicia prevalezcan? (Tomado de antiterroristas.cu)


http://www.granma.co.cu/2012/09/10/interna/artic01.html

Afectación en el Sistema Eléctrico Nacional #Cuba

Afectación en el Sistema Eléctrico Nacional #Cuba

En el día de hoy 9 de septiembre, a las 20:08 horas, se produjo una interrupción en una línea de transmisión de 220 000 voltios entre Ciego de Ávila y Santa Clara, ocasionando afectaciones al servicio eléctrico desde Camagüey hasta Pinar del Río.

En estos momentos se trabaja para normalizar la operación del Sistema Eléctrico Nacional.

La Unión Eléctrica investiga las causas que provocaron esta avería.

UNE –MINBAS
9 de septiembre de 2012
10:27 p.m.

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http://www.granma.co.cu/2012/09/10/nacional/artic07.html

#TuiJClub25 Envían los Joven Club de Computación reconocimiento a Fidel Castro

#TuiJClub25 Envían los Joven Club de Computación reconocimiento a Fidel Castro

Un cuadro de reconocimiento a su fundador, el líder de la Revolución Cubana Fidel Castro, enviaron este sábado los Joven Club de Computación y Electrónica (JCCE), al celebrar en la capital el aniversario 25 de su creación, reportó la AIN.

Los JCCE siempre han estado al servicio de la comunidad, en pos del desarrollo profesional en el mundo de la informática, lo cual los obliga a mantenerse actualizados y renovados, expresó Raúl Van Troi, su director general, en el acto celebrado en el Palacio Central de Computación.

Afirmó que llegan a esta fecha con un total de 600 instalaciones en el país, con presencia en todas las provincias y municipios.

Un ejemplo de lo hecho por los JCCE —dijo— es la alfabetización informática de tres millones de personas en estos 25 años, contribuyendo a la formación de mejores profesionales. Han extendido sus servicios, incluso, al adulto mayor que desee incursionar en la computación.

Otra de las grandes obras desarrolladas es la participación en la creación de la enciclopedia colaborativa cubana EcuRed, que llega a todas las instituciones escolares de la Isla y tiene su variante portable.

Actualmente los JCCE se preparan para participar en los próximos comicios electorales municipales, tarea a la que se sumará todo el pueblo, destacó Van Troi.

En el acto se reconoció además la labor destacada de fundadores y trabajadores de varias provincias. La ocasión fue propicia para distinguir también a las tres provincias punteras: Sancti Spíritus, Ciego de Ávila y Holguín.

A la celebración de los 25 años de los Joven Club de Computación y Electrónica asistieron además Silvia Munárriz y Boris Moreno, ministra en funciones y viceministro de la Informática y las Comunicaciones, respectivamente.

TOMADO DE JUVENTUD REBELDE

http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2012-09-08/envian-los-joven-club-de-computacion-reconocimiento-a-fidel/

Los 15 de Lucas

Los 15 de Lucas

José Luis Estrada Betancourt / Tomado de Juventud Rebelde
En el año 1981 llegó Orlando Cruzata al ICRT, de una manera casual. Se había retirado de la carrera que venía estudiando, Licenciatura en Deportes, en el Fajardo, y andaba como sin rumbo. Una tía suya, que se oponía a que él siguiera con esa existencia de «predelincuente», le preguntó dónde quería trabajar: En la Televisión, le respondió como jugando, el hoy destacado realizador, y a la semana ya estaba metido en este medio como ayudante de atrezzo. Así se inició la carrera de quien desde hace cinco lustros conduce los pasos de un proyecto de alto reconocimiento popular: Lucas.

Del atrezzo al departamento de muebles, y de este al de facilidades, donde se desempeñaba como utilero, lo cual lo aproximó definitivamente a la filmación, al estudio... En la historia que ahora cuenta a Juventud Rebelde, el surgimiento de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) resultó determinante en el desarrollo de nuestro entrevistado. «Siempre tuve inclinación por la música, y esta organización me permitió canalizarla. Recuerdo que allá por 1987 exhibíamos, por ejemplo, una recopilación de videos que editábamos (tanto extranjeros como cubanos)», rememora, y gracias a esas iniciativas se convirtió en vicepresidente de la AHS en la Televisión.

«Entonces Raisa White me propuso que la asistiera en la dirección. A su lado estuve en el programa Entre nosotros, una experiencia muy enriquecedora. Ella, además una excelente poeta, me enseñó un mundo de cosas: no solo del medio, sino de cultura general.

«Mi labor en la AHS, que alcanzó un protagonismo inmenso dentro de la TVC (hasta empezó a asumir la producción de diferentes realizaciones); Entre nosotros y el contacto con Raisa, me permitieron descubrir que podía expresar mis inquietudes a través de la imagen. Para ese entonces ya pertenecía al grupo Nos y otros, todo lo cual me facilitó asumir una sección dedicada al humor en En confianza.

«Debido a que el espacio requería de más de un director, me preguntaron si me atrevía a llevar esa responsabilidad, lo cual, como debes imaginar, acepté. Hicimos alrededor de 18 programas, junto a Alejandro González, Rudy Mora, René Arencibia..., hasta que salió del aire en agosto de 1991. Así, como parte de la Redacción de Musicales, empecé a realizar Espacio reservado, una especie de recitales en estudio, que abrió con Jorge García y luego resultó Premio Caracol de la Uneac, en su categoría».

—¿Cuándo comienzas a realizar tus primeros videoclips?

—Fue en 1993, junto a Rudy Mora. El videoclip me permitió encontrar otro camino, que se convirtió prácticamente en una profesión. Ese mismo año egresé del Instituto Superior de Arte (ISA), como parte de la primera graduación de directores de la Facultad de Cine, Radio y Televisión.

«Pero ya estaba en el medio, de modo que además escribía para algún que otro espacio, mientras iba cogiendo fuerzas el video por medio de programas como Telemúsica. En el 95 estrené Giros, que utilizaba materiales de archivo y se adentraba en el pop, la trova..., e incluyó cinco capítulos de Sonido subterráneo, cuya mirada se centraba en el rock, prácticamente desconocido acá. Un año después apareció Cáscara de mandarina, para difundir la música alternativa y luego vino Video on, conformado con los clips incipientes de los 90.

«Sucedió entonces que me otorgaron una beca para estudiar dirección de programas dramatizados, en la escuela de Radio y Televisión Española, cosa que nunca he hecho... (sonríe). El caso es que cuando regresé sacamos, el 4 de julio de 1997, Hecho en casa, que después derivó en Lucas. A partir de ese momento me he dedicado de lleno al musical. Creo que nunca me hubiera decidido a realizar un espectáculo en un teatro, de no haber estado vinculado al proyecto, pues no me sentía preparado, ni tampoco motivado. La idea de entregar los premios nos obligó a lanzarnos, y fuimos aprendiendo sobre la marcha».

—¿Qué momento vivía el videoclip a escala internacional, que los de casa decidieron desarrollar esa vertiente dentro del audiovisual?

—Mira, como fenómeno surgió por los años 70, alrededor del 75 se realiza el primero que es asumido como tal por los estudiosos. Por supuesto que el nacimiento, en 1981, del canal estadounidense de 24 horas MTV, condujo a que el videoclip se posicionara. Es cierto que en aquel momento solo se interesaba en el pop y en el rock, que los artistas negros no tenían cabida en ellos, etc., es decir, era muy sectario. Por suerte, con el tiempo se fue diversificando y abarca ahora a todo tipo de música y muestra una total diversidad racial.

«Esos videos, que se veían en nuestra Televisión en programas aislados como Colorama, sin dudas influyeron en nosotros. Era y es una forma de llegar a millones de personas con la promoción no solo de un disco, sino también de un artista, una agrupación. Esto no tenía nada que ver con la mentalidad comercial que existía en nuestro país en los 80, pero los realizadores del patio comenzaron a descubrir, sobre todo a partir del 86, del 87, que a través de una obra de este tipo podían acercarse a los medios de difusión masiva y escogieron algunos temas musicales que podían apoyar su forma de hacer y de decir, y los transformaron en videoclips.

«No ocurrió como en otras latitudes, donde para vender un disco alguien elegía un determinado realizador. Entonces en Cuba, con un presupuesto mínimo (a veces sin ninguno), los creadores hacían verdaderas obras de autor, pues respondían a sus necesidades espirituales. Así sucedió en la década de los 80, sobre todo apoyados por la AHS, que contaba con células muy fuertes tanto en el Icaic como el ICRT.

«A partir de los 90, con el cambio en la mentalidad comercial que se produjo en el país, dentro de las disqueras, de las empresas —incluso se establecen convenios Icaic-ICRT-Egrem— el panorama cambió cuando todos se pusieron de acuerdo para propiciar la venta de nuestros discos dentro y fuera del país. Ya apareció un elemento puramente comercial. De ese modo, a quienes venían de la década de los 80 empezaron a sumarse otros nuevos. Esa es la etapa en la que a Camilo Hernández, Eduardo “Tito” Delgado, Iván Inguanzo, Eduardo González, Luis Pinal..., que venían de los 80, se unieron Ernesto Fundora, Rudy, Cruzata, Santana... Ya no se trataba de aprovechar el género para decir y desarrollar una poética personal, sino también para cumplir con una función comercial».

—¿Qué provocó el paso de Hecho en casa a Lucas?

—Ambos tenían los mismos conceptos: promover el video cubano, estimular la calidad y la producción, motivar la aparición de nuevos realizadores, etc. ¿Cómo cambió el nombre? De una manera casual. Un día le dijimos al conductor del programa, Tony Arroyo: Mira, cuando despidas, di: «Hasta luego, Lucas», por unos recuerdos que yo tenía de mis vivencias en España, y la gente empezó a preguntar enseguida quién era ese. Descubrimos que podía servirnos para la publicidad, que la gente se podía enganchar por el misterio creado. Y como el programa era además trasgresor, atrevido, que explotaba el juego con el público, la ironía, el humor absurdo, el personaje se pegó.

«Cuando ideamos los primeros premios, donde pretendíamos reconocer los videos más populares a partir de la votación de la gente, apareció la posibilidad de otorgarlos por categoría. Entonces, decidimos convocar a un jurado. Así se inició Lucas como proyecto.

«Estos premios, que se entregaron en abril del 98, trajeron el concepto actual de Lucas, pues nuestros objetivos estuvieron más claros y vimos la posibilidad de crecer, es decir, que no solo fuese un programa, sino que tuviera sus premios, un periódico, etc., incluso soñamos con el Café Lucas, un canal de videoclip cubano las 24 horas, y otros espacios como el actual Lucas plus, que es más calmado y donde tienen mayor protagonismo los músicos y realizadores...

«Recuerdo que en una conversación con Tony Arroyo y Edith Massola, quien ya se había incorporado al equipo, empezamos a discutir sobre la entrega de los premios en el Karl Marx. Cuando nos preguntamos cómo llamarles, concluimos que debía ser Lucas, por el impacto que ese nombre había tenido en la gente.

«Después de esa entrega, le cambiamos el nombre al espacio por El regreso de Lucas, pues queríamos darle otro aire. Nos sentamos con unos diseñadores para buscar la visualidad del premio y del programa.

«Se decidió tomar una oveja, pues los diseñadores decían que yo era como la oveja negra de la Televisión, porque siempre estaba metido en problemas. La vestimos de negro debido a que estaba muy influenciado por el cine de Quentin Tarantino, por películas como Reservoirs dogs, Men in black, Pulp Fiction... Todo esto explica la imagen del premio, de los conductores (fue determinante la entrada de Hirán Vega acompañando a Edith).

«No olvido que en esos años variábamos los nombres: La mirada de Lucas, La técnica de Lucas, Desde arriba Lucas te mira..., al estilo de las sagas, aprovechando también el éxito de audiovisuales como Misión imposible, CSI..., hasta que terminó definitivamente como Lucas».

Pero yo recuerdo que en un momento se perdió Lucas y apareció El patio de mi casa es...

—En medio del 99 comenzó cierto recelo hacia Lucas, por el tema de la vestimenta de los presentadores y las gafas oscuras (sabíamos que podían ser una barrera en la comunicación, pero habíamos asumido el reto); los movimientos de cámara un poco violentos, los chistes (nos movíamos con una serie de códigos que no tenían que ver con la televisión que se conocía), videos que no se lograban exhibir...

«Llegamos a estar en un horario del miércoles, a las 11 de la noche por TR. Finalmente hubo que quitarle Lucas y llamarlo El patio de mi casa es, eliminarle las gafas y el traje a Hirán. Todo se retomó después de la edición del 2000, por el enorme impacto que tuvo en el público el espectáculo del teatro Mella».

—A pesar de las críticas, Lucas presentó una visualidad y una estética diferente, y 15 años después se mantiene en la preferencia del público...

—El programa tiene una misión que lo hace muy noble: promocionar lo cubano a través del videoclip, y uno de sus frutos es que la producción de estas obras ha llegado a unos niveles que uno ni se imaginaba, mientras la calidad es muy superior a la media de América Latina: por su idea, su factura, su acabado, aunque quizá tecnológicamente no se puedan exhibir en un canal de alta definición. Por eso Lucas continúa.

«Sí, nos hemos equivocado miles de veces, hemos cometido errores, tomado decisiones equivocadas, pero a la larga el objetivo central se ha cumplido y se ha logrado que el pueblo de Cuba, los jóvenes, sobre todo, se sientan orgullosos del videoclip cubano».

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TOMADO DE JUVENTUD REBELDE

http://www.juventudrebelde.cu/cultura/2012-09-08/los-15-de-lucas/

Minucia en entrevista; Joel del Río comenta sobre este género en la TV Cubana

Minucia en entrevista; Joel del Río comenta sobre este género en la TV Cubana

Joel del Río/ Tomado de Juventud Rebelde

Si alguien se dedicara a contar la cantidad de programas que en la Televisión Cubana de ahora mismo, en todas sus ediciones y frecuencias, recurren a la entrevista para suministrar información, quizá criterio e ilustración, e incluso entretenimiento, podría llegar a la conclusión de que tal género periodístico ha devenido tabla de salvamento y reiterativo comodín.

Como todos los recursos de la comunicación de los cuales se abusa, la entrevista televisiva ha devenido lugar común aburrido e inerte cuando se aplica, como ocurre la mayoría de las veces, desconociendo los requerimientos propios de la conversación televisiva, o talk show, como se le llaman en Estados Unidos, y en muchos otros países, a los muchos y muy populares espacios consagrados al intercambio de preguntas y respuestas entre un anfitrión y un invitado.

Por supuesto que el nivel intelectual, estilo y rigor de la entrevista dependerá del corte y el propósito del espacio, de modo que sería absurdo pedirle ahondamiento en lo personal a un diálogo insertado en un noticiero, ni tampoco tendría sentido recabar opiniones muy especializadas o profundas de la charla informal sobre temas más o menos abiertos, pero las confusiones e impericia de numerosos entrevistadores, directores y asesores de programas ha derivado en diálogos anodinos, cacofónicos, incoherentes que impiden cumplir la agenda básica del triunvirato entrevistador-entrevistado-televidente: información, opinión o conocimiento sobre un tema o personalidad. Como el espacio es breve, me limito a exponer los principales y más usuales errores de nuestras entrevistas cotidianas:

La información pura y dura debe ser transmitida por el conductor del programa. Es totalmente innecesaria la presencia de «especialistas» para exponer, muchas veces de la peor manera, el qué, dónde y cuándo de una noticia.

Las entrevistas en la calle, estilo reportaje, pueden enriquecer una información siempre y cuando se seleccionen los entrevistados y sus respuestas de verdad aporten.

Se pretende hablar de un tema candente, o curioso, y el cuestionario se pierde en circunloquios y digresiones, o en relajo y falta de seriedad. O el propósito es relajado, festivo y feriado, y de súbito se pretende pontificar y conceptualizar.

La conversación que pudo ser chispeante e ingeniosa, se malogra entre el «datismo» (exceso de informaciones superfluas), las observaciones cursi-filosóficas y la derivada posmoderna a la más completa intrascendencia. La gracia y la inteligencia no siempre están desvinculadas de cierta dosis de frivolidad, pero el quid está en no perder el balance.

Las preguntas están tan mal elaboradas que solo permiten respuestas del tipo Sí o No, o sugieren contestaciones obvias, o evidencian lo que viene a continuación: el bostezo del televidente.

El entrevistador histriónico se olvida de que está intentando tratar de conocer mejor a un personaje, o de agotar un tema, y coloca en primer plano sus experiencias personales, anécdotas y opiniones como si fueran imprescindibles y de universal atractivo.

La amistad del entrevistador con el entrevistado debiera ser adivinada por el espectador, y nunca ser expuesta como si se tratara de algo que le concierne a todo el mundo. Muchas veces se olvidan del notable resultado proveniente del respeto a las formas establecidas y a la distancia crítica.

El periodista en pantalla no sabe a quién tiene delante, y por tanto es incapaz de improvisar una pregunta, o de reaccionar ante la sugerencia de un tema mejor que el marcado en la agenda. Son muchos los que aparecen pensando en la próxima pregunta, sin prestar atención a lo mucho y muy bueno que le están diciendo.

Se ha impuesto el monopolio de la entrevista en la salita (estudio), supuestamente coloquial, cuando se pudiera pensar en otros formatos, espacios y tiros de cámara, es decir, en romper de alguna manera la rutina.

Debiera prohibirse, so pena de sanción o multa, las averiguaciones del tipo «háblame un poco sobre…», «qué se siente cuando…», y sustituirlas por variantes que vayan más al cómo y al por qué, y al menos parezca que los dialogantes están pensando, razonando, recordando, sintiendo, de modo tal que el espectador se verá tentado a seguir el mismo itinerario de acciones. Cuando no hay sorpresa ni elaboración intelectual previa, ni manejo diestro del lenguaje, la entrevista se convierte en parloteo trivial, charla de esquina que apenas merece la presencia de las cámaras.

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TEXTO TOMADO DE JUVENTUD REBELDE./ FOTO CAPTURA DEL PROGRAMA 23 Y M EN YOUTUBE, EDITH MASSOLA "ENTREVISTA" A RAKEL MAYEDO.

http://www.youtube.com/watch?v=G1tdea7LIpM

http://www.juventudrebelde.cu/cultura/2012-09-08/minucia-en-entrevista/

#TuiJClub25 Mi gratitud eterna al Joven Club 1 de Santa Clara #Cuba

#TuiJClub25 Mi gratitud eterna al Joven Club 1 de Santa Clara  #Cuba

Por Alexander Jiménez, editor de Tele y Radio

Corría el año 1993; la etapa más dura del llamado período especial en Cuba, y no tenía cómo teclear e imprimir mi tesis de grado para la Licenciatura en Periodismo.  No podía ser en La Habana, donde estudiaba.  Un  dólar estaba a 120.00 pesos cubanos.  Era tanto texto, además de las tablas, que no me atrevía con una mecanógrafa, sobre todo a causa del borrador que exigía mi tutor.

Cuando pensaba que el cielo se me caía encima y que tendría que postergar la entrega y mi graduación, llegó la ayuda salvadora de una amiga de mi hermana, funcionaria de los Joven Club de computación y electrónica.

Era Esther Lidia, Yiya (no recuerdo el apellido), su directora por aquel entonces en Santa Clara. Me brindó su apoyo y me citó para el Joven Club # 1, de la antigua Tenería.  Allí, por fortuna, los instructores me acogieron con gran espíritu solidario, y gracias a todos pude terminar mi trabajo de diploma, hecho en un editor de texto que ya casi nadie recuerda el ChiWriter. 

De aquellos tiempos, me queda como recuerdo el disco floppy, de los grandes, ya inservible, y mi copia muy borrosa, pues se hizo con papel carbón.  La imprimí en casa de Erick, uno de los instructores del Joven Club, allá en el reparto Sakenaf, entre los bonsáis de su suegro y su adorable familia.  Por suerte, hace unos años, con la ayuda de una mecanógrafa profesional,  pude digitalizar -en Word- mi tesis, dedicada al período vanguardista del Suplemento Literario del Diario de la Marina y la impronta de José Antonio Fernández de Castro.

Si ya mencioné a Yiya y Erick, no puedo dejar de recordar a otros tres compañeros de aquel año 1993 en el Joven Club # 1 de Santa Clara: Odalys, siempre amable; Eloy y Carlos (el bajito de los ojos claros), quienes también me auxiliaban cada vez que se me bloqueaba el ChiWriter o había que hacer una salva, en medio de los constantes apagones. 

Profesionalidad, pericia, seriedad y cuidado de la técnica fue lo que aprecié  cada vez que asistía a esa instalación, en aquella época.

Luego, ya graduado, tuve la suerte de dar cobertura periodística al quehacer de este movimiento de la UJC en Villa Clara, y continué compartiendo con su personal, sobre todo con el negro Ángel Claro, y a los demás instructores que lo acompañaban en el equipo provincial.  Supe del valor de sus cursos, de su ayuda a los discapacitados, los niños y los abuelos, y del desvelo por preservar con vida útil el obsoleto equipamiento disponible.

Este 8 de septiembre, mi gratitud eterna a los compañeros de los Joven Club o los Joven Clubes --(¿por fin, cómo será gramaticalmente correcto nombrarlos, en plural o singular?)--, especialmente a los que me referí, pues siempre que paso por frente al ubicado en la antigua Tenería de Santa Clara no puedo dejar de recordar que gracias a su existencia me hice periodista.  Felicidades en este 25 aniversario.

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PS: Luego de escrito este texto, buscando una foto adecuada para publicarlo en mi blog Tele y Radio, encontré en el sitio web de los Joven Club de Villa Clara los nombres y apellidos de todos los compañeros que cito en mi evocación.  No sabía que eran los verdaderos fundadores de este movimiento en Santa Clara.  Aquí están sus credenciales:

  • Esther Lidia Pérez Coello: Directora (Esp. A en Sistema de Computo)
  • Eloy Rodríguez Carvajal: Esp. A en Serv. Técnicos a Eq. de Cómputo
  • Odalys Molina González: Programadora A de Aplicación
  • Carlos de Armas: Programador A de Aplicación
  • Eric Martín Clavijo: Esp. C. en Serv. Técnicos a Eq. de Cómputo

 

 

Un “asesinato” fabricado; artículo de Ricardo Alarcón de Quesada

Un “asesinato” fabricado; artículo de Ricardo Alarcón de Quesada

Opinión, Ricardo Alarcón de Quesada, Cinco cubanos prisioneros en Estados Unidos / Tomado de Cubadebate

El 24 de febrero de 1996 se produjo un lamentable incidente frente al Malecón habanero. Dos avionetas pertenecientes a un grupo terrorista de Miami fueron derribadas por la defensa antiaérea cuando violaron el territorio nacional de Cuba. Decenas de violaciones semejantes habían ocurrido en el último año y el Gobierno había advertido públicamente que no toleraría su repetición.

El hecho agravó seriamente las tensiones entre Estados Unidos y Cuba y fue objeto de intensos debates en la Organización de Aviación Civil Internacional y el Consejo de Seguridad de la ONU.

El 7 de mayo de 1999 - luego que habían pasado tres años y más de dos meses - el gobierno de Estados Unidos, de modo irresponsable y caprichoso, utilizó el incidente y lo convirtió en el Cargo 3  (Conspiración para cometer asesinato) formulado sólo contra Gerardo Hernández Nordelo.

El Cargo 3 concentró casi completamente el proceso de los Cinco. A esta acusación dedicó el Tribunal la mayoría de sus sesiones, expertos y testigos. En la sala de la Corte estuvieron presentes todos los días los familiares de los que perdieron la vida el 24 de febrero de 1996 quienes hacían demostraciones públicas y daban conferencias de prensa allí mismo frente a los miembros del jurado.

El tema fue el eje central de la campaña mediática. Sobre él se produjeron miles de artículos y comentarios en la prensa escrita y en las emisoras de radio y televisión.

Curiosamente los medios le prestaron gran atención al Cargo 3 antes de que éste existiera. Puede afirmarse sin la menor duda que la acusación fue resultado de una conspiración entre el Gobierno y los grupos terroristas responsables de aquel suceso en la que los “periodistas” pagados por el Gobierno tuvieron un papel decisivo.

En septiembre de 1998 cuando el FBI apresó a los Cinco, la Fiscalía presentó los cargos de los que eran acusados. Allí no estaba el Cargo 3, no se hacía referencia alguna a incidentes aéreos o avionetas derribadas ni a nada por el estilo. La acusación contra Gerardo fue agregada más de siete meses después cuando él y sus compañeros estaban en confinamiento solitario, aislados del mundo, en su primera visita al “Hueco” que duró 17 meses.

Una revisión de la prensa de Miami entre septiembre de 1998 y mayo de 1999 permite comprobar la afirmación anterior. Se pueden encontrar numerosas declaraciones de dirigentes de grupos terroristas, ampliamente difundidas y amplificadas por los “periodistas”, pidiéndole al Gobierno que agregase la nueva acusación. Entre otras cosas, puede leerse la información, profusamente desplegada, acerca de reuniones entre los fiscales y los terroristas de las que surgiría la llamada “Segunda Acta Acusatoria”, que sustituiría a la anterior incorporando el Cargo 3.

La lectura de ambos documentos de la Fiscalía haría que cualquier periodista medianamente serio se sorprendiera y sintiera la obligación de averiguar. Según esos documentos el FBI había logrado descubrir quién era realmente y qué hacía en Estados Unidos Gerardo Hernández Nordelo, por lo menos, desde 1994, más de dos años antes del incidente de 1996. Habían conseguido descifrar sus comunicaciones con La Habana, sabían lo que hacía y lo que se le instruía hacer. Por eso no actuaron contra Gerardo y sus compañeros, porque les constaba que su trabajo no era en absoluto perjudicial para Estados Unidos ni para el pueblo norteamericano.

Sabían también que Gerardo nada tenía que ver con los sucesos de 1996. En aquellos días fue grande el alboroto, no sólo en Miami sino también en Washington. Bill Clinton, quien era el Presidente, ha escrito que entonces se le propuso incluso un ataque militar contra Cuba. Los más agresivos grupos del Sur de la Florida vociferaban día y noche reclamando guerra. El contubernio de esos grupos con el FBI local  es archiconocido. ¿Puede alguien creer que no habrían hecho nada contra el “culpable” por el derribo de las avionetas? ¿Qué no hubieran actuado contra él si lo hubiesen tenido allí mismo, y controlado por el FBI, en Miami?

¿Y Cuba? Ninguna de las comunicaciones entre La Habana y Gerardo, que posee el FBI y fueron presentadas en el juicio,  sugieren siquiera que existiese la menor preocupación por su seguridad y por protegerlo frente a los riesgos que enfrentaría si él hubiese tenido alguna participación en aquel incidente. Gerardo continuó su labor en Miami durante casi tres años más. Vino a Cuba de vacaciones y a nadie se le ocurrió que aquí se quedase para proteger su vida.

Cuando lo detuvieron en septiembre de 1998 no lo acusaron de nada relacionado con lo ocurrido en 1996 por la sencilla razón de que el FBI conocía, por lo menos desde 1994, lo que hacía Gerardo y sabía, por tanto, que él no tuvo relación alguna con aquella desgracia.

Sin embargo en 1999 se aparecieron con la increíble calumnia de acusarlo por participar en un asesinato en primer grado - con premeditación y alevosía - y lo hicieron - el FBI, o sea, el Gobierno - para satisfacer los deseos de la mafia terrorista y sus corifeos en los medios que eran, a su vez, asalariados del Gobierno.

Tan endeble era esa acusación que la propia Fiscalía reconoció después que no la podía probar y pidió retirarla, algo que hubiera sido noticia de primera plana si se tratase de otro caso y no el de los Cinco.

http://www.cubadebate.cu/opinion/2012/09/07/un-asesinato-fabricado/

Felicita Raúl Castro a trabajadores del Centro de Inmunoensayo

El General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejo de Estado y de Ministros de la República de Cuba, envió una felicitación a todos los trabajadores del Centro de Inmunoensayo con motivo de celebrar el aniversario 25 de la creación del centro científico, informó el Noticiero de la Televisión Cubana en su emisión estelar de las 8 de la noche.

Miguel Díaz.Canel, miembros del Buró Político del PCC y vicepresidente del Consejo de Ministro, destacó el impacto en la sociedad de este centro y enfatizó en cuán acertada fue la idea de Fidel al crear una institución dedicada al diagnóstico, pesquisaje de enfermedades a partir de la tecnología SUMA. Destacó la labor de consagración de los trabajadores del Centro de Inmunoensayo a los que llamó a enfrentar nuevos desafíos.

El rector del Centro significó los avances de Cuba con el uso de la tecnología SUMA que en 25 años ha garantizado salud y bienestar a las familias, con un diagnóstico activo e integral de salud.

(Con información de la Radio Cubana)