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Orlando Cruzata: Los directores de videoclip de hoy son casi estrellas

Orlando Cruzata: Los directores de videoclip de hoy son casi estrellas

Por: Paquita Armas Fonseca. /Tomado de El Caimán Barbudo

Los días 26 y 27 de noviembre volverán los Lucas, que bajo el mando y la magia de Orlando Cruzata nacieron en 1997 para devenir un codiciado trofeo por la seriedad con que se entregan y un espectáculo musical de altos quilates. Como el pasado año, en este hay más de doscientos videoclips en competencia, por lo que su progenitor ya anda ajustando cada detalle y es muy difícil capturarlo. Pero yo ya le había grabado unas semanas atrás y de aquella conversación nacieron estas líneas.

—Existe una leyenda de que no estudiaste, que trabajabas en un agromercado…

—Yo sí estudié, ¡cómo no! Yo terminé el Pre, con muy buenas notas, era un buen estudiante, entré en la Universidad, en el Instituto Superior de Cultura Física Manuel Fajardo, lo que pasa que era una carrera que no me gustaba mucho, porque disfrutaba hacer deporte, pero no estudiarlo.

“Además, mi papá fue profesor y jefe de cátedra de esa Universidad, uno de los fundadores de la recreación, de la carrera de orientación en Cuba, del campismo, creador del Parque Lenin junto con Celia Sánchez…

“Entonces el Instituto de Cultura Física era un lugar que yo visitaba desde niño y nunca me dio por estudiar esa carrera. Las que a mí me gustaban era Historia del Arte y Medicina, pero no las pude coger. Hice las pruebas de aptitud física y entré.

“En segundo año no aguanté más porque era muy fuerte, no solamente el deporte, había asignaturas como Bioquímica y Morfología que no me gustaban, y dejé la carrera; y como vivía en La Palma, a una cuadra de mi casa había un Mercado Libre Campesino, y allí me vinculé y llegué a ganar doscientos, trescientos y cuatrocientos pesos al día cargando y descargando sacos. Aquello era una fortuna.

“Indiscutiblemente era un ambiente marginal y casi delincuente. Tenía 18 años y con tanto dinero eran fiestas, alcohol, muchachitas y todas esas cosas. Yo recuerdo que ese día no fui a trabajar al mercado y vino la Operación Pitirre en el Alambre, y se llevaron preso a todo el mundo. Por supuesto, yo era uno de los candidatos, pero no caí en la redada.

“Después vino una tía mía, hermana de mi abuela, que fue la que me dijo que no podía seguir así, que yo era una persona muy inteligente para estar en ese mundo y si no quería estudiar, que le dijera dónde quería empezar a trabajar; y yo le dije que en la televisión, y a la semana estaba trabajando allí, de ayudante de escenografía, en Atrezzo”.

—¿Y trabajando ahí es que tú entras en el grupo Nos y Otros, como actor?

—Sí. Nos y Otros se funda en 1982. En la televisión yo entro en el 81. En Atrezzo cargué muchos muebles para cantidad de programas, ya no se hacen, pero antes se hacían Aventuras, Teatros, Cuentos, Para bailar… y eso eran camiones y camiones de muebles.

“Lo bueno que tenía ese trabajo era que empezaba temprano y a las 12 del día ya terminaba, entonces me daba la posibilidad de coger cursos y aprender dentro de la televisión. Ya en el año 85-86 era utilero y me vinculo más al mundo de las filmaciones.

“Un amigo con el que estudiaba en Pre, José León, que estaba en Nos y Otros me dice que le hacen falta gente que actúe y que se acordaba que yo tenía condiciones. Yo tenía un pequeño grupito de aficionados en el ICRT que hacíamos algunas actuaciones en lo que es ahora el Estudio de Sono Caribe; él me había visto y me convenció para que bajara a una peña que tenían en la Casa del Joven Creador.

“Entonces voy a casa de Eduardo del Llano, de Luis Felipe… y ahí es que empiezo junto con ellos en el año 85-86 en la Casa del Joven Creador, y seguí hasta el final de Nos y Otros, y a la vez hice otras cosas”.

—En qué año tú empezaste a hacer videoclips?

—En el 93. Soy de la generación que comenzó en los 90, porque en los 80 fueron otros realizadores.

—¿No te interesaba?

—Sí me interesaba, pero en ese momento el videoclip no llamaba tanto la atención. Nos atraían mucho más los documentales, los cortos…los programas de opinión. Empecé a hacer En confianza en los años 88-89. Estuve un buen tiempo de asistente con Raysa White, en Entre nosotros, y ahí aprendí mucho de ella.

“Entonces el videoclip yo lo veía como algo para el que le gustaba investigar. En el año 87 se crea el taller de video de la Asociación Hermanos Saíz, que tiene su sede en el Pabellón Cuba, y a mí me ponen al frente de ese taller, tenía que repartir las cámaras…

“La Juventud (UJC) y la televisión le dan a la Asociación Hermanos Saíz una cámara, un cubículo de edición, unos cuantos cassettes; y yo era el que administraba esa cámara. Por eso pude de ayudar a hacer algunos videoclips de los años 80, a Camilo Hernández, al ‘Gago’, a Juancho… gente que hicieron videoclips en esa década”.

—¿Cuál fue tu primer videoclip?

—Junto con Rudy (Mora) hice María Magdalena, de un trovador… bueno, dice él que era trovador, ahora vive en Argentina, que se llama Aurelio Sandar, y a partir de ahí seguimos trabajando juntos hasta la actualidad.

—Yo leí en una entrevista que tú decías que Rudy le aporta la parte de querer contar historias.

—Nos conocíamos del ICRT, habíamos estudiado juntos…, primero en el curso de edición, después en el 89 cuando se crea la carrera de Dirección de Cine, Radio y Televisión, en la Facultad de Arte de Medios Audiovisuales del ISA, teníamos afinidad y un día se dio la posibilidad, por problemas económicos porque a mí el videoclip, como medio de expresión, no me interesaba para nada, me gustaba verlo, pero nada más. Después del primero, empezaron a surgir más trabajos.

“A Rudy desde chiquito siempre le gustó contar historias, eso de los guiones, estuvo muy vinculado al mundo de la actuación, y yo he tenido mucha afinidad con la música”.

—¿Y por qué no estudiaste música?

—Para oírla sí, pero cuando empecé a estudiar solfeo, me di cuenta que no tenía nada que ver con eso. Estudiaba percusión, incluso llegué a matricular en el Conservatorio Alejandro García Caturla, pero fue un fracaso. Yo oía música y leía mucho. Entonces yo pienso que aportaba la parte de las imágenes, porque cuando oigo la música se me ocurren imágenes, no historias, y como me fui vinculando con el género, empecé a ver más videoclips, sobre todo los que nos llegaban del extranjero, y ahí me fui metiendo de lleno en ese mundo.

—¿Hay algún momento en el que puedes decir que el video clip empezó a ser importante para ti?

—En el año 94, cuando se empieza a estabilizar la producción de videoclips con la EGREM, el ICRT y el ICAIC, mediante un convenio que se hizo, que es cuando se hace el de Dan Den , el de la comparsa, cuando (Ernesto) Fundora entra en esa historia y hace algunos también.

“Pues nos dimos cuenta que era un medio que no sólo te ayuda económicamente, sino como medio de expresión, y al cual uno le podía aportar y decir cosas bien profundas. Y empezamos a ver, desde la experiencia de cada uno, desde lo cubano, qué podíamos aportar tanto en historias como en imágenes.

“La otra parte es la tecnología. La nuestra era bastante mala en comparación con lo que se hace el videoclip en aquellos momentos en el mundo, y con lo que teníamos había que innovar mucho, crear efectos y texturas para poder llegar a un nivel, que nunca era el ideal porque no existían las computadoras, todo era a nivel de cassette. Esto hizo que mucha gente, además de nosotros, viera en el videoclip formas de expresión y de experimentación, de lograr imponer un lenguaje, y eso fue lo que nos pasó”.

—Lucas nace en 1997, ¿En ese tiempo había acaso una producción suficiente de videoclips en Cuba?

—Suficiente nunca. Había muy pocas, unas treinta producciones al año, o menos. Pero a partir de que surge el programa empieza a subir la producción porque, claro, al tú crear un espacio en la televisión nacional donde se pusieran habitualmente los videoclips, empiezan a crecer porque hay un lugar donde la gente lo va a ver, le va a dar promoción a los músicos, a los realizadores…

En el momento que Lucas nace no se parece a ningún programa musical cubano. Tú rompes varias estructuras como el color de la ropa de los animadores. ¿Cómo tú escoges a los conductores —que ha tenido varios—, y cómo llegas a concebir esa ruptura? ¿Es intencional desde el principio, o fue un proceso que te llevó a diferenciarte de lo hecho, o tienes influencia de otra parte?

—Ahí hay de todo un poco. Al principio el programa era un poco más atrevido, pero era con menos conceptos. Lo del conductor fue Tony Arroyo, que realmente no es un conductor, es el actor, pero como yo lo conocía del Pre, un día lo vi, le propuse la idea y como era muy entusiasta, empezó conmigo en un pequeño estudio que nos daban.

“Entonces, a partir de inventar con los bombillos, las luces…, nos divertíamos con eso porque era para el verano ese. Después cuando se termina el verano la televisión dice que podía seguir. Nos dimos cuenta de que era atractivo para algunos jóvenes, empezamos a darle forma de manera conceptual a toda aquella locura.

“A partir de que creamos el concepto Lucas, dijimos, vamos ahora a visualizar este concepto y empezamos a vestirnos de negro. Yo había visto un programa en España, en el que todos los hombres estaban vestidos de negro y quise traer eso a Cuba, como es tan atípico, con el calor que hace.

“Los conductores tienen un problema en su cabeza porque toda la vida han querido trabajar en espionaje, y la vida pronto los lleva a ser presentadores de videoclip, tienen un problema serio, psicológico. Y después de que se va Tony Arroyo, todos los demás que han entrado tienen un matiz humorístico como Hirán, Edith Massola, Rigoberto, Silva. Hacen humor, pero inteligente, de ironía, de lo absurdo, que ahí está la influencia de todo el trabajo con Nos y Otros”.

Al poco tiempo de surgir Lucas, el videoclip se empieza a autofinanciar, y quienes tienen más posibilidades de hacerlo, en una etapa fueron los salseros, la música popular, creo que ahora son los reguetoneros, ¿acaso eso no lleva que tu programa privilegie un tipo de música por encima de otra?

—Pudiera ser. En aquel momento quien más posibilidades económicas tenían de hacer videoclips eran los salseros, ya después eso se estabilizó porque todo el mundo cobró conciencia de lo importante que era tener un videoclip, tanto la televisión nacional como las disqueras, los músicos, y por supuesto, los realizadores.

“Empezaron a aparecer videoclips de otros géneros musicales el pop, el rock, el rap, la canción, la balada cogió mucha fuerza. Es decir, que más o menos, al estar el programa al aire, mucha gente se interesó por hacer videoclips.

“Después vino el boom del reguetón, que le sucede lo mismo, pero no es el mismo momento. Ya se hacen videoclips de pop, de rock, de música bailable. Ahora se hacen muchos de reguetón, aunque algunos no se ponen porque son muy primitivos, o son muy malas las letras, o son muy malos los videos.

“Pero sí están llegando muchos videoclips, por ejemplo, de rock. En la medida de que la gente tenga más posibilidades, como ahora, de hacerlo independiente, porque consiguen una cámara digital o lo editan en su casa, en una computadora, y ya lo traen a la televisión sin muchas necesidades técnicas”.

—El objetivo del videoclip en cualquier lugar del mundo es claro, se hace para situar comercialmente a un autor. Si en Cuba no tiene un objetivo comercial, ¿cuál es entonces?

—En Cuba sí tiene un objetivo comercial, lo que no se puede ver lo comercial como algo negativo, porque lo comercial tiene muchas cosas positivas. Hay cosas que son comerciales y tienen una calidad tremenda, porque están destinadas a llegar a millones de personas, y casi siempre las cosas cuando tienen cierto vuelo artístico, enganchan a más personas que las cosas que están tiradas con mal gusto.

—Ahí están todos los grandes ejemplos de la publicidad de la Coca Cola, la SONY, que son puramente comerciales pero detrás de eso te das cuenta que hay cerebros funcionando y creativos de primera línea porque para atrapar a cuanto televidente se le ponga delante.

“Lo que pasa es que en Cuba, al principio, quienes se acercan al videoclip y le dan ese empujón en los 80, son los propios realizadores que querían llegar a la televisión y exponer su visión audiovisual, y no tenían posibilidad de hacer un teleplay, una serie, un teatro, ni cine.

“Es mediante un videoclip que llegaban a la televisión: cogían la canción de alguien que le llamaba la atención y con ella ponían su imaginería, desembocaban sus necesidades espirituales, son videoclips puramente de autor con canciones de Silvio Rodríguez, de Carlos Varela, de Moncada, y a veces no tenía que ver el videoclip con la canción, pero sí tenía un vuelo poético.

“Esa marca del videoclip cubano ha continuado, lo que pasa que al cambiar la mentalidad económica del país, al darse cuenta que el videoclip también sirve para hacer llegar a millones de personas la obra de un músico, de una agrupación, pues para tal fin tienen que cambiar esos códigos.

“Ya no puede ser tan cerrado un código de autor-autor, aunque todavía tienen marca de autor. Tú ves un videoclip y te das cuenta que está en la poética de Fulano, de Mengano, aunque ya se están abriendo a un público mayoritario, porque le interesa que su obra llegue a millones de personas, tanto la obra del músico como la del realizador.

“En Cuba desde un principio se le ha dado una importancia en la promoción del videoclip al realizador. Fíjate que yo creo que en los festivales de videoclips que hay en el mundo, Lucas es uno de los pocos en los cuales se premia no sólo a la figura musical sino al director, aparte de los premios de dirección.

“Y en Cuba, los directores de hoy son casi estrellas, la gente los conoce tanto como a los músicos porque siempre se le ha dado un protagonismo en los medios, desde los más comerciales hasta los más autores, y en el proyecto están todos”.

—Pero yo te hablaba de comercial y del objetivo por una razón, las condiciones económicas de este país; yo quiero ir a comprar el Tríptico de Silvio ahora y no puedo, el videoclip se hace en otros lugares para que la gente vaya y compre el disco, aquí no, porque la gran mayoría no tiene posibilidades. A veces yo me he preguntado si esa es una diferencia del videoclip cubano con el resto, que es más promocional que comercial en ese sentido, no en la forma, sino en su poder adquisitivo.

—Sí, podría ser una marca del videoclip cubano. La gente no va a comprar el disco por un problema económico, pero la gente sí lo quema, y va y lo busca y lo compra quema’o, a un peso, dos pesos; es decir que a la larga, a través de un videoclip sí se está promocionando la obra de un artista, de un músico, de una agrupación, pero se está promocionando también la obra de un realizador.

Y eso significa más trabajo para ese realizador. En la medida en la que tú eres más conocido en los medios, pues te buscas más opciones de trabajo, igual que el músico que a medida de que sus temas son más populares a través del videoclip, del disco, pues tendrá más posibilidades de trabajo.

“Te estoy hablando desde centros nocturnos hasta trabajos en provincias. O sea, que el videoclip en Cuba también sirve para promover al artista y su obra… Tal vez no se venda la cantidad de discos por el precio que tienen, pero de que ayuda, ayuda”.

—Tú dices en un trabajo que leí que el videoclip pertenece a una estética de la superficialidad. Entonces, si eso es así, ¿Por qué hay muchos que no son superficiales?

—La estética de la superficialidad no quiere decir que sea superficial, quiere decir que eres ligero, fácil. La estética de la superficialidad juega con que esos productos sean consumidos rápidamente. Estás obligado a que el espectador capte en tres o cuatro minutos la mayoría de las cosas que le estás dando.

“Para eso tiene que haber una espontaneidad, una comunicación muy rápida con el espectador a través de códigos que te lo permitan. Una estética de la superficialidad puede lograr reacciones profundas en los seres humanos. Todo eso depende de la realización, tanto del poder poético que tenga el tema musical como de la capacidad que tenga el realizador.

“Tiene la posibilidad de que como es un género que está hecho para ser repetido una y otra vez, quienes lo ven van descubriendo poco a poco lo que no pudieron en una primera, una segunda, una tercera vez. Y eso te permite utilizar códigos en un segundo, y tercer planos, como producto publicitario para que no se agote.

“A veces la gente te dice que ya lo vieron, pero en un buen videoclip se descubre cosas siempre”.

—¿Cómo tú lograste hacer de los Premios Lucas el espectáculo del año?

—Yo no creo eso. Lo que sí es el espectáculo de premiación que más llama la atención. En primer lugar porque es un programa de televisión. Si ese mismo espectáculo fuera llevado a los premios de teatro, no pasaba nada porque no se ponen en televisión. Indiscutiblemente, estar dentro de la televisión te da un poder del cual tienes que ser responsable porque tienes a siete millones de personas mirando lo que tú haces.

“No hay cosa más aburrida que una premiación. Hay gente que no les interesa los premios ni nada de eso. Entonces, lo único que uno hace es hacer eso lo más potable posible. ¿Qué pasa?, que como nosotros entregamos premios a los videoclips, lo que hacemos es asociarlos con las imágenes que ya los realizadores utilizaron en sus materiales y tratar de llevar algunos elementos, que este artista con esto otro funciona, que estos son populares…

“Te metes un año haciendo un programa al aire y más o menos sabes lo que está funcionando. Eso te lo da el oficio, eso yo por lo menos no lo estudié. Te lo da estar mirando mucha televisión norteamericana, por eso me hace falta que me pongan una antena en la casa para no tener que venir al ICRT a eso, porque esa es la mejor escuela.

“A la vez que tú empiezas a ver eso, ¿a quién le vas a pedir que te enseñe ese tipo de espectáculo? Son ellos quienes lo hacen desde una pila de años atrás.

Ahora, por lo menos, ¿qué hago?, capto la esencia de ese tipo de espectáculo, cómo se ponen las cámaras, cómo se ponen las luces, cómo entra Fulano, cómo entra Mengano, y los llevo a mi realidad, a mi música, a mi gente, a las condiciones económicas, a las condiciones de escenografía que tengo.

“Esa es una fórmula que si funciona allá tiene que funcionar aquí, porque somos los mismos seres humanos, lo único que ellos viven allá y nosotros aquí. Aquí tenemos los mismos resortes, y la vida te ha demostrado que sí. Ahora, tú le pones tus valores: la cubanía, los valores que es importante rescatar en los cubanos, darle el protagonismo a tus músicos, a toda la música cubana, desde la tradicional hasta el reguetón, mientras sea buena, y eso es lo que funciona. Más todo el talento que hay en este país en los músicos, que si no funciona estamos muy mal”.

—Pero, Cruzata, uno ve tus programas, y otros que se televisan, y te preguntas, ¿por qué los Lucas son tan buenos y los otros no?

—Hay que diferenciar el espectáculo para teatro una vez al año, al habitual, porque hacer eso habitual, todas las semanas como lo hace Gloria Torres, Víctor Torres, Pulido, Anita Rabasa… esos sí son héroes de verdad, porque meterse en un estudio a inventar, con las condiciones que hay allí, eso sí es difícil. Lo mío no, yo lo hago una vez al año nada más, en el Karl Marx”.

—El espectáculo, pero ¿por qué si existen tantos buenos videoclips cubanos, los programas musicales nuestros generalmente son banales?

—Por culpa de los realizadores, de los escritores, de los asesores, por culpa de todo un equipo creativo que hay ahí. No tiene que ver ni con la situación del país, ni con el bloqueo, ni con los músicos en Cuba, ni na’. Porque no hay un equipo serio, porque a veces quienes dirigen las redacciones son personas que nada tienen que ver con la televisión.

“Pueden saber mucho de música, de política, pero no conocen de la televisión, porque se ha perdido el sentido de pertenencia hacia la televisión, de los propios grupos; porque se ha perdido el respeto hacia la creación. Porque muchos directivos piensan que lo musical es un relleno, y cualquiera puede hacer un musical.

“A veces se le entrega a un director que jamás, ni en dramatizado, ni infantiles, ni en juveniles, le entregarían la posibilidad de hacer una dirección de programa. Entonces, el musical se le entrega a una gente que ha demostrado que tienen una sola neurona.

“Todo eso ayuda a que se pierda la tradición de la profesión de director de programas musicales, que nosotros tenemos el ejemplo de Condal, de Ginori, de Rifat, de Figueredo Doncel, de Cachito, bueno, de la gente que hacía un espectáculo en los estudios de 17 y 19, en vivo, incluso.

“Esa gran tradición se ha ido perdiendo, porque la profesión de directores de programas musicales ha bajado tanto el nivel por todas estas cosas que te digo, que ese es el resultado que tenemos, hay una gran banalización de los programas musicales. Hay un concepto de que el musical lo hace cualquiera, que prácticamente no tiene que ser director.

“Por eso tú ves a veces un programa musical que deja mucho que desear, porque detrás de eso no hay una mente ni un concepto que tú puedas respetar. Simplemente, hay una persona que está por ganar dinero y pone dos o tres producciones musicales que no las hace ni para la televisión, las coge del disco y ya.

“Ese es otro problema; antes los directores de programas hacían producciones para sus programas de televisión, prácticamente eso no existe, aunque todavía se hace en el Cubadisco, en los Lucas. Los otros cogen un disco, y dicen, tal y más cual tema, lo ponen y a doblar.

“Yo creo que el único que está haciendo eso es Pulido, que más o menos logra hacer algunas producciones musicales para La descarga. Trae a Fulano, a Mengano, te puede gustar o no, pero detrás de eso hay alguien que está tratando de mantener esa dignidad que tienen que tener los programas musicales.

“En el teatro esos no pueden trabajar así, porque en el teatro es muy difícil hacer un musical; y hay que tener mucho respeto a la gente que hace musical en el teatro, porque ese es un género que aquí en Cuba siempre ha tenido una buena tradición y lo hemos ido perdiendo, porque yo me acuerdo aquel teatro musical que se hacía aquí que era excelente.

“Y eso es lo que le ha pasado a la televisión. Pero la culpa no la tiene nadie de fuera, son los de la televisión”.

—¿Qué sería para ti una televisión culta?

—El otro día estaba en una reunión y se preguntaban por qué en la televisión no aparece más música clásica. La televisión no es para la alta cultura, la televisión debe tener momentos de alta cultura. Puede existir tal vez un canal, (cuando haya veinte o treinta canales, o televisión por cable, que existen dondequiera), como existe un canal para los animalitos, para las historias…

Pero la televisión que llega a siete u ocho millones, no puede ser a full para los talentos. Tiene que haber momentos de banalización, momentos políticos…. Porque es que todo eso es cultura. ¿Dónde está el quid de la cosa? En hacerlo bien. Usted puede hacer un programa banal, pero tiene que hacerlo bien, que tenga equilibrio, que no se te vaya el mal gusto, a lo chabacano, hacia el facilismo.

“Si la factura es impecable atrae a millones y millones de personas. Como los hay en todos los canales, que son programas muy tontos, pero fotografía, edición, efectos, todos esos espejitos que brillan falsamente, son atractivos para el gran público y funciona perfectamente.

“Ahora, la televisión nuestra, por suerte, no va a ser nunca 100% comercial, pero tampoco puede ser 100% de alta cultura. Entonces, lo que tenemos es que crear espacios para las grandes masas, que son los espacios de las altas teleaudiencias, pero dentro de ellos mismos pueden tener momentos de alta cultura, de música popular, de buen humor…

“Todo depende de los grupos creativos, que son los que conforman los programas: el guionista, el realizador, el director…, y todo eso puede formar una televisión culta; de hecho, yo creo que la televisión cubana es bastante culta, lo que es muy aburrida, muy obsoleta a veces. Pero cuando tú ves las tiras de la programación, es una televisión culta.

“Cuando tú ves en América Latina y Miami, llega un momento que tú dices: bueno, ¿y hasta cuando es esto? No se soporta. Porque nosotros somos fruto de una revolución social que se preocupó y se sigue preocupando porque la gente estudie, que lea, que tenga acceso la información, a la alta cultura, con un costo mínimo, es decir, no es un panfleto que tú puedes ir a la Universidad, eso es una realidad y eso va elevando el nivel cultural de la población, y esa población te exige que después esa televisión sea así.

“Lo que hay es que sentarse a pensar cómo nuestra televisión, que ya es una televisión culta, o al menos tiene una tendencia a que lo sea y no a lo comercial, sea menos aburrida; sí porque hay muy buenos programas pero son aburridos, no son atractivos, son bloques, sin embargo son programas muy interesantes, lo que le falta es un poco de factura.

“Y lo otro es al revés. A veces hacemos programas que son atractivos desde el punto de vista visual, pero demasiado banales o demasiado tontos. Como que se nos va la mano; no encontramos el medio. Yo creo que uno de los méritos que tienen, sobre todo los espectáculos de Lucas, es que hay banalidad, pero también momentos emotivos, musicalmente logrados, momentos que desde el punto de vista visual son logrados; hay humor… Yo creo que más o menos está en el equilibrio.

“A veces se les puede ir la balanza, porque todos cometemos errores, pero yo creo que por ahí está el quid de ese tipo de espectáculo; y por supuesto, el incentivo de la competencia que a todo ser humano le gusta competir o ver competir. ¿Quién ganó, quién perdió?

“Y eso es aprovechado en el espectáculo. Fíjate que nosotros tenemos como elemento de espectáculo, los premios. En los Lucas los premios no los sabe nadie hasta que no se dicen, porque tú vas al Caracol, al Cubadisco, al Festival de Cine… y ya la gente está sentada esperando a que digan su nombre. Eso le quita espectáculo al show”.

Pero ustedes tienen esa posibilidad por la manera…

—… por la estructura que se aborda, claro. Dijimos: aquí la gente no puede saber nada, no, porque el jurado puede decir algo. Bueno, entonces el jurado decide, pero la forma en que lo hace no le va a permitir que aunque se lo diga no sé quién a la prensa, diga el premio porque ni él lo sabe, porque votó en una boleta independiente de lo que hicieron los otros, entonces nadie sabe y eso es lo que forma parte del show.

“Cuando el músico se para está tan emocionado de verdad, que cuando le pones la cámara esa emoción se la transmite al televidente, y a la gente que está ahí que empieza a gritar… y eso forma parte de ese show, que también es un incentivo para que la gente vaya”.

—Utilizaste a Rufo Caballero en los Lucas. ¿Crees que encontrarás otro comentarista con el nivel que lo hacía él?

—Yo creo que no, como Rufo Caballero será muy difícil que aparezca otra gente. No solamente por sus conocimientos y por lo preocupado que era para sus investigaciones… bueno, el nivel intelectual que tenía. Era la persona que tenía la inteligencia y la valentía de decir las cosas como las sentía y las creía, y eso es muy difícil.

“Hay profesionales que son muy buenos críticos porque tienen el nivel, pero no tienen el valor de decir las cosas en la pantalla de un televisor delante de millones de personas y decir: usted se equivocó en esto, aún corriendo el riesgo de equivocarse; y Rufo tenía ese don, aparte del don de la comunicación.

“Claro, había un prestigio, había una obra, un trabajo como crítico, como intelectual, que aunque usted no estuviera de acuerdo, respetaba. Y eso va a ser muy difícil de encontrar”.

—Entonces Lucas va a perder una parte muy importante…

—Lo estamos perdiendo en estos momentos porque no aparece una persona. He tocado varias puertas, pero hay gente que no le gusta buscarse problemas.

—Lo de Rufo no es sólo la valentía, es que era capaz de bailar en un videoclip, ir al Latino y fajarse conmigo por Industriales… una gente con un nivel muy grande y a la vez muy popular. ¿No has pensado en buscar otra manera que le de una sola persona?

—También hemos pensado que haya una especie de debate, que haya una persona que opina así, y otra que opina asao. Puede ser que como Rufo dejó tan alto ese nivel, la gente dice: qué va. Siempre va a estar el estigma ese de que eso lo hacía Rufo, aunque yo les he explicado, vamos a hacerlo diferente, con otra estructura. No tiene que ser la imagen de un crítico que sea el que dice lo último, pueden ser varios… Hay que seguir buscando.

“Es una pérdida. Ahora mismo, si hubiéramos tenido a Rufo tuviéramos interesantísimos comentarios de unos cuantos videoclips que se han producido este año, y la gente hubiera aprendido muchísimo y se hubieran aclarado algunas dudas. Y también se lo hubiera dicho a muchos realizadores de videoclips que nos están llegando como diarrea, de reguetoneros y tonterías: ‘mira esto es malo por esto, y por esto’, como siempre hacía en el programa. Tenemos un hueco difícil de llenar y que ya nos está afectando”.

—Tú sigues siendo un creador joven. ¿Nunca piensas arriesgarte a hacer otra cosa en la televisión, que no sea música, digamos, ficción, documental, no tienes tiempo o no tienes interés?

—Sí tengo interés, pero no tengo tiempo, acuérdate que Lucas es un proyecto que tiene como motivo principal promover lo que yo quise: tener un programa y los Premios Lucas. Ahora mismo tengo los Lucas Plus, que salen en Multivisión, que es diferente al Lucas; la antología que está saliendo por Tele Rebelde, al fin, después de tanto trabajo.

“Tengo tres programas en el Canal Educativo. En estos momentos estamos en un proyecto en la sala Atril, viernes, sábado y domingo, para demostrar que se puede tener un Café Lucas, y a la vez recaudar fondo para poder hacer el evento, porque no hay dinero. Tú sabes que la vida ha cambiado y hay que buscar financiamiento para hacer los grandes eventos.

“Y he estado trabajando en acabar de terminar el canal de videos en Cuba. En estos momentos hay una muestra en el ICRT, que lo ponen en las computadoras. Estamos tratando de conformar eso para al menos sacar una señal para la ciudad de La Habana con doce horas de videoclips. Y el año que viene son los 15 de Lucas, estamos preparando un espectáculo, una gira, lograr terminar ese canal”.

—¿Puedo anunciar lo del canal?

—Estamos ensayándolo, es una cosa digital. Estamos tratando de armarlo, lograr al menos de sacar una señal por Internet que se vea en toda Cuba y después, por el transmisor de Multivisión, que hay un momento que no transmite, pero esto está en experimento.

Pánfilo saca muy bien las cuentas

Pánfilo saca muy bien las cuentas

Margarita Barrios /digital@juventudrebelde.cu
 

«Dar clases tiene ciertas similitudes con la actuación. Hay que pararse delante de un público y lograr que te atiendan, que te comprendan, y sobre todo que no se cansen», expresó en entrevista para JR Luis Daniel Silva de Francisco, más conocido como Pánfilo, a quien el público conoce por su filoso y auténtico humor, pero no por su desempeño como profesor universitario.

«Desde que me gradué como licenciado en Ciencias de la Computación en 2002, hasta el curso pasado, impartí Lógica Matemática en la Universidad de La Habana, pero me atrapó mucho la televisión.

«No podía decirles a mis alumnos: la semana que viene tengo grabación; no vamos a dar clases. Así que tuve que dejar la docencia, pero no renuncio a dar clases; quizá en algún momento decida volver a la Universidad, pues allí me dejaron las puertas abiertas para mi posible regreso».

Silva estudió en el Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas Vladimir Ilich Lenin desde 1993 hasta 1996. Y a pesar de que tenía «sus inclinaciones graciosas» no hizo pruebas para el Instituto Superior de Arte (ISA), pues quería estudiar Computación.

«Aprobé los exámenes de ingreso y después del Servicio Militar, donde también hice mis cosas humorísticas, llegué a la Universidad de La Habana. Los cinco años de la carrera fueron duros, porque me fui insertando más en la actuación, pero siempre tuve claro que no iba a dejar los estudios.

«Cuando me gradué, con buenas notas, me propusieron quedarme como profesor. Siempre me había gustado la docencia, así que acepté e impartí clases durante ocho años».

—Existe la opinión de que un matemático es una gente obsesionada, con espejuelitos, que no habla con nadie.

—Existen —afirma Silva con una sonrisa. Pero no solo son los matemáticos, están en cualquier carrera. Sin embargo, la Facultad de Matemática es de las más entusiastas, a pesar de que son estudios duros. De otras facultades venían a nuestras peñas, porque sabían que quedaban buenas.

—¿Te costaba trabajo que tus alumnos te «tomaran en serio»?

—Ser actor me daba ventaja. Me asumían como un profesor más, incluso hasta mejor. Lejos de que se creara un ambiente de gozadera, ocurría todo lo contrario. La asignatura que yo impartía es una de las difíciles, así que había que prestar atención.

«En los cinco minutos de receso me hacían preguntas de los artistas, de cómo se hacía el programa, y eso me daba tema para departir y acercarme a ellos. Esa fue una ventaja».

—Los estudiantes suelen tener problemas para el aprendizaje de la Matemática. ¿Por qué sucede?

—La base; no es otra cosa. De la Matemática no te puedes perder ningún capítulo, porque esas cosas sencillas que se aprenden en la Primaria, en la Secundaria Básica, luego las necesitas en Álgebra, en la Geometría…

«A veces fracasan porque los mismos estudiantes no les dan el valor que tienen. Y según avanzan, ocurre la sumatoria de los capítulos perdidos y los lleva al fracaso. También hay cierto peso negativo en la manera en que se imparten las clases. Los estudiantes salen mejor preparados de unos centros que de otros. Eso hay que equipararlo.

«Para mí la Matemática es sencilla, no es fuerte. Alguien me puede decir: ¡Estás loco! Y no es así; es que tienes que prestarle atención desde el principio».

—La prueba de ingreso de Matemática es obligatoria para todos los tipos de carrera; sin embargo hay quienes piensan que para estudiar Letras no es necesaria.

—La Matemática te ayuda para todo tipo de razonamiento, porque es una ciencia exacta y te da seguridad. Te permite crear un pensamiento lógico, estructurar tus ideas, tu trabajo, tu razonamiento, tu deducción, todo lo lleva la Matemática; por eso es necesaria para un estudiante de Derecho, de Biología o de Economía. Siempre te va a servir.

—¿Te es útil para tu trabajo como actor?

—Sí. Cuando haces demostraciones de un teorema, elaboras un planteamiento, paso a paso, y escoges qué algoritmo seguir. Ese mismo sistema algorítmico lo aplico para estructurar un chiste, un guión o un libreto. El pensamiento de por dónde coger, cuál es el camino, te lo da la lógica matemática.

—Actúas y conduces programas en el teatro y en la televisión. ¿Qué prefieres o qué te gustaría hacer más?

—Me gustaría mezclarlo todo. En realidad no me puedo quejar, porque he tenido muchas oportunidades, pero me gustaría un espacio en la televisión donde pueda hacer conducción, entrevistas, y lo mío en el humor.

—¿Y una actuación dramática?

—Hice de víctima en Tras la huella. Salía un momento, me mataban, y ya. Acepté enseguida, porque es una forma de que el público te vea en otra cosa. Y para mí también, porque no tengo formación académica y me hace falta probarme con algo sencillo; no voy a asumir una telenovela, «meter la pata», porque la televisión lo mismo te levanta, que te hunde.

—¿Cuándo supiste que eras capaz de hacer imitaciones?

—Eso empezó cuando tenía 12 años, en la Secundaria Básica. Íbamos a hacer un matutino por el Día del Educador y decidimos imitar a nuestros maestros. A mí me tocó el profe de Historia. Me pasé días observándolo; en realidad me tomé aquello muy en serio. Cuando hice la imitación la escuela «se cayó de la risa». Yo mismo me quedé sorprendido.

«Así que seguí imitando a los maestros, al director… En la Universidad tuve que cambiar, porque los alumnos no tienen los mismos profesores, y empecé a imitar a personalidades conocidas por todos, como Rafael Serrano, Héctor Rodríguez, Eusebio Leal…

—¿Nadie se ha disgustado con la imitación?

—Para nada; y siempre agradezco trabajar donde ellos están. He coincidido con ellos y se han reído muchísimo. Con Leal fue un placer ver cómo lo disfrutó, y a los pocos días me mandó de obsequio un libro suyo autografiado.

—¿Quién es Pánfilo?

—Pánfilo existe en todas las personas de la tercera edad. Tiene de los viejitos que veo por la calle, no solo sus pensamientos, sus preocupaciones, sino los gestos, la manera de caminar. Yo conviví con personas de la tercera edad en mi casa, así que tiene un poco del carácter de mi abuela, de mis tíos abuelos, que se alteran, «cogen lucha», pero son personas muy correctas.

«Fíjate que Pánfilo “lucha” para ganarse un dinerito, pero lo hace desde su ética; no roba, ni estafa, ni arremete contra nadie; tiene una educación y es muy correcto.

«Pánfilo es una persona con cierta cultura, que ha leído; y me creé la historia de que le sabe a las matemáticas, porque trabajaba como contador público».

—A veces Pánfilo dice cosas fuertes; aborda desde la crítica situaciones de la cotidianidad. ¿Has tenido alguna limitación para decirlas en la televisión?

—No he tenido problemas; Pánfilo siempre ha dicho lo que ha querido. El tema puede ser fuerte o complicado; a veces son cosas para llorar, pero se les da el toque humorístico. El personaje ha caído bien porque no es grosero, ni tajante. «Quien lo está mirando se identifica con él. El adulto, porque se siente su compañero y amigo, tiene los mismos problemas, la mismas reacciones; los hijos, porque ven a papá y a mamá… y los niños lo adoran, porque es el abuelito que tienen en casa. Quizá mañana yo haga un guagüero, o un vendedor de fritas y no logre esa empatía tan grande».

—Haciendo de Pánfilo luces más delgado y además eres un hombre muy joven…

—Me ponen blanco en los pómulos y me hacen una sombra oscura en la cara; eso me hace lucir más delgado. Luego las ojeras, las arrugas, los postizos, las canas… Son más o menos 45 minutos de maquillaje.

—La primera vez que vi a Pánfilo fue en el teatro, en un monólogo sobre el pan.

—Ese monólogo cogió varios premios en el Festival Aquelarre en 2003. Todo comenzó con una broma que hice entre amigos por un pan de una merienda que nos dieron, y noté que la gente se reía. Entonces empecé a trabajar ese tema: que si el pan de hoy me lo dieron ayer, y el de mañana ya me lo dieron porque es feriado. Y que era un pan ácido, porque tenía mal humor…».

—Los guiones de Vivir del cuento no son tuyos.

—Tienen mucho de Luis Silva, pero los escriben Tony Gutiérrez, Antonio Berazaín y Olivia Manrufo, que es la actriz que hace el personaje de Indira.

«Lo que hago en mis presentaciones personales lo escribo yo. Lo saco de lo que se comenta en la calle; muchas veces son cosas que dice mi mamá, que tiene sentido del humor».

—Los Lucas son otra arista de tu trabajo en la televisión.

—Eso fue increíble. En la misma semana me llamaron para hacer los Lucas y Vivir del cuento, y la verdad es que las dos propuestas me asustaron muchísimo, aunque las acepté.

«Rigoberto Ferrera había hecho los Lucas por seis años y le había dado su tono humorístico. Él es un excelente actor y comediante, con tremenda capacidad para improvisar, y yo tenía que ir “a bailar a la casa del trompo”.

«Trato de ser ameno, simpático en las entrevistas, pero hay que tener cuidado en no pasarse; puedes jaranear, pero siempre recordando que el videoclip es un hijo para ese realizador y se puede crear un malestar.

Silva es habanero, de Párraga, Arroyo Naranjo, y se declara fanático del béisbol y del equipo Industriales. «Los cómicos tenemos un equipo de softbol y jugamos todos los sábados; ese es mi principal entretenimiento en medio de tanto trabajo y estrés.

«Otra prioridad son mis hijos, Luis Daniel, que tiene ocho años, y Pilar, de seis meses».

—¿Qué te dice tu hijo cuando te ve vestido de Pánfilo?

—Luis Daniel ha aprendido a sentir el humor y lo interpreta. Es muy especial; tiene videos de Chaplin, Cantinflas, Míster Bean, los espectáculos de Benny Hill, y se sienta a mirarlos con mucho detenimiento.

«Yo no sé a qué se dedicará; será a lo que él quiera, pero sabe captar el humor. A veces me dice: Qué tal abuelito Pánfilo, eres el más viejito de la casa. Y se lo dice también a la hermana, para que comparta con él la broma».

Samuel Urquía: premio nacional de locución “Violeta Casal” (+Audio)

Samuel Urquía: premio nacional de locución “Violeta Casal” (+Audio)

Nuestro compañero de trabajo en CMHW, Samuel Urquía, acaba de recibir en La Habana el premio Violeta Casal, de locución, que otorga el concurso nacional Caracol, de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.

El galardón fue entregado el pasado sábado en la Casa del ALBA Cultural, en la capital cubana, tras el fallo del jurado integrado esta vez por los maestros César Arredondo y Luis Ángel Alarcón Santana, además de Milvia Zapata Patterson.

Samuel Urquía es el narrador de todos los espacios dramatizados de CMHW; su voz es muy utilizada en menciones de bien público, propaganda directa y los spots promocionales de decenas de programas en la emisora provincial y en la FM EstereoCentro, y actualmente es la voz noticiosa del noticiero “Patria”, que cada día despierta a los villaclareños.

Sus inicios fueron en la emisora Radio Caibarién, y en su trayectoria se cuentan otros importantes lauros obtenidos en Festivales Nacionales y provinciales de la Radio, como mejor locutor de noticieros y narrador de novelas; el Premio Caracol de Santiago de Cuba; además del Premio Santamareare, que le otorgó la UNEAC de Villa Clara.

Urquía declaró en la entrevista realizada por nuestra página web sentirse muy emocionado y agradecido por este premio, otorgado por un jurado muy prestigioso y poque lleva el nombre de esa gran mujer que fue Violeta Casal, la voz de la Revolución en la Sierra Maestra, con su inolvidable: AQUI RADIO REBELDE...

Violeta Casal, nacida en Matanzas en los años veinte, constituyó el símbolo de la mujer locutora cubana. Se graduó de Doctora en Filosofía y Letras, y en  Pedagogía en la Universidad de La Habana, además de culminar estudios en la Academia de Arte Dramático (ADAD).

Violeta Casal, la actriz consagrada, revolucionaria, versátil, cuya carrera inmortalizaron Radio Rebelde y el personaje de La Madre, de Gorki–Brecht, murió el 28 de octubre de 1992 en la Ciudad de La Habana, y sus restos yacen en el Panteón de las Fuerzas Revolucionarias en el Cementerio de Colón.

Recordarla es rendir tributo a la obra de toda una vida, a la profesionalidad  teatral que la caracterizaba y la hizo merecedora del cariño y la admiración de un pueblo que agradece todavía su voz y su presencia.



Reflexiones del compañero Fidel: La voluntad de acero (Primera parte)

Reflexiones del compañero Fidel: La voluntad de acero (Primera parte)

El líder de la Revolución afirma: "El mensaje de René González al pueblo de Cuba, por su propia iniciativa y asumiendo valientemente cualquier riesgo, refuerza nuestra profunda convicción de que la posición del Gobierno de Estados Unidos respecto a los Cinco Héroes cubanos es ya insostenible".

Granma y Juventud Rebelde, órganos de prensa del Partido y de la Juventud, publicaron hace dos días, el viernes 14 de octubre, un valiente y enérgico mensaje al pueblo de Cuba del Héroe de la República René González,  tras culminar la odiosa e injusta sanción de 13 años, separado, como los restantes cuatro héroes que cumplen sanciones más prolongadas en cárceles distantes cientos de millas unas de otras. Ni un instante falló la inconmovible firmeza de cada uno de ellos, aún cuando estuvieron reiteradas veces en celdas de castigo, verdaderas sepulturas, sin espacio alguno para moverse, tal como lo decidió la “justicia yanki”, sin delito ni prueba alguna. Si en algo no se equivocó tal “justicia” fue en la selección del tipo de hombres que estaba castigando.

A René, adicionalmente, le prohibieron durante tres años regresar a su Patria junto a sus familiares y a su pueblo. Deberá permanecer en el territorio del país que le impuso tan injusto castigo.

Para todos, y particularmente para los que hemos vivido años críticos de la historia de nuestra Patria, las palabras de René calaron profundamente.

“El hecho de que yo esté ahora fuera de la cárcel -expresó- solamente significa que se agotó una avenida de abusos al que había sido sometido [...] todavía tenemos cuatro hermanos a los que tenemos que rescatar y que necesitamos que estén junto con nosotros, con sus familiares; que estén entre ustedes dándoles lo mejor de sí…”

“Para mí esto es solamente una trinchera, un lugar nuevo en el que voy a seguir luchando para que se haga justicia y los Cinco podamos regresar junto a ustedes.”

“…a todos los que en estos años nos han acompañado en todo el mundo, que han sido miles, a través de los cuales hemos podido poco a poco ir rompiendo este bloqueo informativo, ir rompiendo el silencio que las grandes corporaciones de la prensa han hecho sobre el caso, les extiendo, de parte de los Cinco, mi más profundo agradecimiento, mi compromiso de seguirlos representando a ustedes como se lo merecen, que en definitiva es lo que estamos haciendo los Cinco, porque no somos solamente Cinco, somos un pueblo completo que ha resistido durante 50 años, y gracias a eso es que nosotros estamos resistiendo todavía [...] y nunca les vamos a fallar y siempre estaremos a la altura que ustedes se merecen.”

Las palabras sinceras, firmes y enérgicas de René, el tono de la voz inconfundible de un luchador que soportó 13 infinitos años de brutal e injusto castigo sin vacilar un segundo, son realmente impresionantes.

La tiranía imperial no podrá sostener sus groseras mentiras sobre la injusticia cometida contra los Cinco Héroes antiterroristas cubanos. No importa cuán pérfidamente los medios de información bajo su control se esmeren en presentarlos como agentes y espías que ponían en riesgo la seguridad de Estados Unidos. El Presidente de la Asamblea Nacional y el prestigioso abogado José Pertierra se han encargado de pulverizar las groseras calumnias yankis sobre los heroicos antiterroristas cubanos.

A mi mente viene el recuerdo de la batalla victoriosa de nuestro pueblo por el regreso al seno de su familia y a su Patria del niño Elián González. Ante la monstruosa conducta de la mafia contrarrevolucionaria cubana de Miami y su desacato a las autoridades del país, el propio Presidente de Estados Unidos en ese momento, Bill Clinton, se vió forzado a enviar fuerzas de seguridad, para imponer las leyes norteamericanas a los grupos fascistas que las desacataban e incendiaban símbolos y banderas de ese país, encabezados entre otros por la “loba feroz” Ileana Ros, que hoy es nada menos que la Presidenta del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, y dicta pautas a la política exterior de este país.

El mensaje de René González al pueblo de Cuba, por su propia iniciativa y asumiendo valientemente cualquier riesgo, refuerza nuestra profunda convicción de que la posición del Gobierno de Estados Unidos respecto a los  5 Héroes cubanos es ya insostenible, como lo es igualmente su justificación del criminal bloqueo económico contra nuestra patria y las medidas punitivas que aplica a las empresas extranjeras que comercian con nuestro país.

Tal política, brutal e insólita, ha sido transformada por el poderoso imperio en norma de carácter internacional, pese a la opinión prácticamente unánime de todos los miembros de las Naciones Unidas, con excepción de Estados Unidos e Israel.

Los hechos demuestran de forma irrebatible que en el mundo globalizado de hoy, bajo la égida del imperio yanki, no existe garantía de seguridad para ningún otro país. En la Organización de Naciones Unidas se puede repetir una y mil veces el rechazo unánime del bloqueo económico a Cuba, o cualquier otra medida como el derecho del pueblo palestino a su constitución como Estado, sin que tal derecho o cualquier otro que no se ajuste a los intereses del imperio tenga vigencia alguna.

Sin que fuese un propósito deliberado de la Revolución, nuestro país se ha convertido en ejemplo de lo que un pequeño Estado puede lograr si sostiene con firmeza una política de principios, aún cuando los avances científicos y tecnológicos, sus patentes y la distribución de las riquezas del planeta están en manos de las naciones más desarrolladas y ricas, que antaño fueron las potencias coloniales, sembradoras del saqueo y la pobreza en nuestros países.

En su larga lucha contra el imperio, los combatientes de nuestro país han estado a punto de ser blanco de las armas nucleares al servicio de esa potencia: la primera en octubre de 1962; y la segunda, a mediados de 1988. En ninguna de ambas ocasiones nuestra Patria se plegó al chantaje yanki; en 1962 no permitió inspección alguna de su territorio, y en 1988, tras la batalla de Cuito Cuanavale y el avance de  50 mil soldados cubanos y angolanos sobre las fuerzas del Apartheid equipadas por Occidente y dotadas de proyectiles nucleares, decidieron negociar la independencia de Namibia y el fin del Apartheid.

Los pueblos del Tercer Mundo reconocen y agradecen la solidaridad desinteresada de Cuba en áreas tan importantes como la salud y la educación.

¿Quién puede creer la insólita mentira de que Cuba apoya el terrorismo?

Tan torpe y estúpido embuste parte del poderoso país que a 90 millas de sus costas no solo aplicó contra ella un criminal bloqueo, sino también los más grotescos actos terroristas cometidos por ese país. Los incendios de centros educacionales, recreativos y comerciales; el fósforo vivo en las plantaciones cañeras; el uso de explosivos en fábricas; los ataques piratas contra instalaciones portuarias y barcos de transportes; la organización de bandas contrarrevolucionarias; las infiltraciones de agentes y los suministros de armas a las bandas mercenarias comenzaron desde 1959, después de la Primera Ley de Reforma Agraria, dejando una estela de muerte y destrucción en nuestra Patria.

Los bombardeos de nuestras bases aéreas y el desembarco de tropas mercenarias en Playa Girón, escoltados por portaaviones y buques de guerra norteamericanos, costaron incontables víctimas apenas iniciado nuestro proceso revolucionario. ¿Puede Estados Unidos negar estos hechos?

Los planes de asesinato de los líderes de la Revolución organizados por los servicios de inteligencia de Estados Unidos fueron incontables. Mas no se limitaron a eso sus groseras acciones. Virus y bacterias se introdujeron en nuestro país para sabotear la producción de plantas y animales; peor aún, enfermedades que ni siquiera existían en este hemisferio fueron introducidas en Cuba contra la población. El Dengue Hemorrágico afectó a cientos de miles de personas y alrededor de 150, en su mayoría niños, perdieron la vida. Esa enfermedad hace estragos todavía en este hemisferio.

El relato de los hechos cometidos por Estados Unidos contra nuestro pueblo sería interminable.

Prosigue mañana.

Fidel Castro Ruz

Octubre 16 de 2011

9 y 05 p.m.

El villaclareño Hanser García: De pollo a gallo fino

El villaclareño Hanser García: De pollo a gallo fino

Abdul Nasser Thabet / abdul@juventudrebelde.cu
 
El pollo de la natación cubana, el cubano Hanser García, destrozó este domingo su propio récord nacional y conquistó una histórica medalla de plata al estampar 48:34 segundos en la final de los 100 metros libres de la natación masculina en estos XVI Juegos Panamericanos. ¡Toda Cuba está cacareando tras la hombrada!

Otra vez con la arrancada, el ex polista villaclareño le puso un nudo en la garganta a la Mayor de las Antillas, pues dispuso de un medio hectómetro fatal, tocando casi de último antes del giro definitorio.

Pero al parecer el pienso consumido precompetencia fue suficiente para ponerle nitro extra a sus turbinas y remontar a medio batallón para llegar detrás del brasileño Cesar Cielo, dueño de 47:84 fracciones doradas y nueva plusmarca para la competencia.

«Salí con todo para darle un alegrón a mi país, a mi pueblo, para demostrar que sí se puede. Esta medalla es para Cuba. Seguiré hacia delante  para buscar mucho más» declaró el subcampeón continental.

El metal bronceado fue para el representante de Islas Caimán, Shaune Fraser (48:63).

De esta forma el mejor nadador cubano del momento logró la marca A exigida para clasificar de forma directa a los venideros Juegos Olímpicos de Londres 2012. El registro demandado para tirarse a las aguas de Inglaterra es de 48:82 y ya el «Pollo» lo consiguió con una actuación que augura algunos éxitos por venir. En total la FINA otorgó 900 cupos para asistir a la cita londinense. ¡Un cubano irá por más, buscando hacer historia!

«Saber y ganar», el programa de Jordi Hurtado se emitirá a partir de ahora todos los días en La2 de TVE

«Saber y ganar», el programa de Jordi Hurtado se emitirá a partir de ahora todos los días en La2 de TVE

En Cuba se transmite los viernes en la noche por CubaVisión un programa nombrado La neurona intranquila, que remeda en algunas secciones y aspectos este popular espacio de TVE

No por ser uno de los programas más veteranos de la televisión ha perdido aceptación en la audiencia. Ahora, tras más de 3.000 emisiones, el programa «Saber y ganar», que presenta sin perder la sonrisa ni un solo día Jordi Hurtado, lo podremos ver también en fin de semana. Secciones clásicas y secciones nuevas.

La 2 emitirá ’Saber y ganar’ también el sábado y el domingo, a las 15.30 horas, con un formato especial para el fin de semana que comenzará a emitirse el próximo día 15 de octubre. La edición del programa del sábado y el domingo será independiente de la diaria, y no tendrá continuidad con las emisiones que se ven entre semana. El sábado, jugarán 6 participantes que competirán divididos en dos equipos que tratarán de ganar la máxima cantidad de puntos. Y el domingo, los concursantes se irán eliminando de manera individual hasta que sólo queden 2 ó 3, que podrán continuar jugando el siguiente fin de semana.

El concurso mantiene secciones ya «clásicas» de «Saber y Ganar» como «Cada sabio con su tema», «El duelo», «La pregunta caliente» y, en la edición del domingo, la eliminatoria «El reto»; e introduce nuevas pruebas como «El nombre oculto» o «No os paséis». Además, el bote del programa se lo podrá llevar a casa el concursante que supere la prueba «El gran minuto» de la edición del domingo.

Como no podría ser de otra manera, esta nueva edición de «Saber y Ganar Fin de Semana» sigue contando con Jordi Hurtado como presentador, junto con Juanjo Cardenal, la voz en off, y Pilar Vázquez. «Saber y Ganar» es uno de los programas más veteranos de la televisión en España. Más de 3.000 ediciones avalan la trayectoria de un concurso donde sólo triunfa el que demuestra que de verdad sabe.

"Queda Jordi Hurtado para rato"

El presentador lleva 14 años en ’Saber y Ganar’, programa que desde hoy también se emite los fines de semana

Se han dicho muchas cosas sobre el presentador Jordi Hurtado durante los 14 años y más de 3.300 programas que lleva como presentador de Saber y Ganar. desde que estaba muerto a que, en realidad, era un robot. Sin embargo, lo único constatable es que el espacio de La 2 cada día bate un nuevo récord como el concurso más longevo de la historia de la televisión en España. Pero, no contentos con ello, Hurtado y su equipo estrenan hoy nuevo formato que también acompañará a los espectadores en las sobremesas de los sábados y domingos (15.30 horas). Además avisa: "Queda Hurtado para rato".

"Nos dejaremos la piel por hacer un programa que mantenga nuestra esencia pero que sea más desenfadado", dice Hurtado, que asegura tener "la ilusión del primer día" y "las mismas ganas de trabajar".

Ha aumentado el número de parados que acude al programa

La nueva edición que La 2 estrena hoy no es una mera continuación de los programas diarios. Participarán seis concursantes divididos en dos equipos durante el sábado. En lo que respecta al domingo, los participantes serán eliminados individualmente hasta que queden dos o tres, que repetirán la semana siguiente. "El rodaje es agotador, son muchas horas de trabajo. Es como hacer una obra de teatro, cada día hay que dar el máximo. El espectador lo merece", apunta.

Premio al conocimiento

En un momento en el que no suele premiarse la inteligencia y el conocimiento académico y cultural en la pequeña pantalla, Hurtado reconoce que su espacio es una pequeña isla del saber en la parrilla televisiva. No obstante, "cada vez somos más en esta isla", señala. "Premiar a la inteligencia, al conocimiento. Esa es la idea del programa".

"Los telediarios de TVE son muy plurales y de mucha calidad"

Fruto de esa pertinaz apuesta, Saber y Ganar se mantiene inmutable en su esencia y continúa conquistando audiencia. Durante el mes de septiembre, consiguió una cuota de pantalla de alrededor del 10% con picos de hasta el 15%. Además, fue el programa más visto del segundo canal de TVE con una media de 1.570.000 espectadores.

Testigo del cambio

Durante los más de 14 años que Hurtado lleva en antena, ha presenciado en primera persona cómo ha cambiado el medio y también la sociedad. Así, ha sido testigo del auge de las redes sociales y de su repercusión en el medio televisivo. "Las redes sociales son espectaculares, permiten una comunicación inaudita entre el equipo y los espectadores. Recuerdo la repercusión de nuestro rap. Internet potencia la televisión hasta límites extraordinarios", señala.

Otra de las transformaciones que Hurtado resalta es el cambio en la ocupación de los participantes, destacando el número de concursantes en paro que acuden ahora al programa. "Vienen profesores de Secundaria en paro y licenciados muy inteligentes. Para los trabajadores cada vez es más difícil obtener permiso para venir a la televisión. Somos un reflejo de la sociedad", asegura.

Su larga trayectoria también le ha permitido presenciar la evolución del modelo de TVE. En este sentido, Hurtado quiso romper una lanza a favor de sus compañeros de informativos ante las críticas recientes del PP, y aseguró que los telediarios de TVE son "muy plurales, de mucha calidad, con trabajadores muy serios" y, por todo ello, son "una de las referencias en todo el mundo".

Años memorables, pero olvidados

Años memorables, pero olvidados

Nunca voy a olvidar los años que integré la Asociación Hermanos Saiz. Comencé en la etapa de Alpidio Alonso, y luego seguí con Luis Morlote, en los tiempos duros del período especial; ambos fueron presidentes de la AHS en Villa Clara y luego sus líderes nacionales. Me antecedieron Jorge Gómez, Alicia Elizundia, Roger Rivero, Arnaldo Díaz Jiménez, Dulce María Feliú, Jorge José Rodríguez y otros radialistas y realizadores audiovisuales que ya no viven en Cuba.

A Alicia la recuerdo organizando el evento "Nelo Evora in memorian", que reunió en Santa Clara a lo mejor de la radio joven en Cuba.

Luego comencé a acompañarla a los eventos de la radio santiaguera "Antonio LLoga in memorian", donde compartí de jurado con Tamara Tom y Michel Damián en Villa Trópico, y me hice amigo o colega de Ado Sanz, Tomás, Nordis Creagh, Gerardo Oudaller, Pedro Lago y Reinaldo Cedeño.  Supe así del dúo Postrova, con un muy joven Eduardo Sosa. Y comenzaba a ganar en concursos de la radio el hoy famoso Carlos Luis Molina Labrador, quien viajó a Santiago acompañado de Amaury, el locutor.

Hubo un año en que Iván Darias ganó el gran premio con su entrevista a Compay Segundo, y yo otro de los lauros. Vine en tren para Santa Clara, cargado de jarrones y platos de cerámica.

Del "Lloga" recuerdo los serios debates encabezados por Fernando Rojas y la tropa de Normita Rodríguez Derivet, Fernando León Jacomino y Fidelito Díaz Castro, la presencia de Josefa Bracero, entre otros; y las críticas a George La Suerte la noche del Tropicana-Santiago, la famosa servilleta, luego publicada en el Caimán Barbudo...

También Alicia y yo íbamos cada año  al taller de jóvenes realizadores de Las Tunas, organizado a sangre y fuego por Yusnel Suárez, Eddy Crespo, Manolito y Moraima. Cuando aquello Alvarito, Ever Chang, Pedro Martínez Arcos y Magdiel aún no eran famosos. Aquel programa ULTRASONIDO que hacíamos al final del encuentro era magistral... Ahí conocí además a Eldis, César Hidalgo Torres, Desdín, Almirante, Mulén y otros radialistas y amigos muy queridos. QUE LASTIMA QUE ESA HISTORIA NADIE LA RECOGIERA Y HAYA SIDO OLVIDADA... Tal parece que la historia de la sección de audiovisuales de la AHS en Villa Clara comenzó en el siglo XXI, en la era del AVID y el Vega 8.0, y que no se hizo radio con cintas magnetofónicas, marca ORWO Y BASF, pero no es así.(Alexander Jiménez Díaz)

Mensaje de René González al pueblo de Cuba (+Audio en voz de René)

Mensaje de René González al pueblo de Cuba (+Audio en voz de René)

El mensaje de René González expresa: "Para mí esto es solamente una trinchera, un lugar nuevo en el que voy a seguir luchando para que se haga justicia y los Cinco podamos regresar junto a ustedes".

(Versiones Taquigráficas del Consejo de Estado)

Estas palabras son para mi pueblo, al que se las debo desde el día en que salí de la cárcel y que no han podido ser enviadas por las circunstancias que rodeaban la necesidad de que tuviéramos un viaje seguro antes de que pudiéramos dirigírselas.

Es difícil, realmente, dirigirse a un pueblo que se quiere tanto y del que uno se siente parte a través de una cámara, pero necesitaba comunicarme con ustedes y decirles cuánta gratitud tenemos por todo lo que han hecho, explicarles que nos hemos sentido muy acompañados por los miles de mensajes, las cartas de los niños, de todos los colectivos de trabajo y de estudio que desde Cuba nos han enviado sus mensajes, el apoyo que nunca nos ha faltado y que nos ha alimentado en estos años de injusticia, que ya son demasiados.

Para mí este momento de felicidad que compartimos es, sencillamente, un paréntesis en una historia de abusos en la que todavía no se ha hecho un ápice de justicia. El hecho de que yo esté ahora fuera de la cárcel solamente significa que se agotó una avenida de abusos al que había sido sometido; pero todavía tenemos cuatro hermanos a los que tenemos que rescatar y que necesitamos que estén junto con nosotros, con sus familiares; que estén entre ustedes dándoles lo mejor de sí y no en esos lugares en que están, donde se levantan, se despiertan cada mañana, van a un comedor en el que no deben comer, andan entre gente que no deben andar, y realmente necesitamos seguir esta lucha para sacarlos a ellos adelante.

Para mí esto es solamente una trinchera, un lugar nuevo en el que voy a seguir luchando para que se haga justicia y los Cinco podamos regresar junto a ustedes.

Quiero mandar un saludo especial a los familiares de los otros cuatro hermanos, que realmente me han conmovido a través de su alegría. Realmente llega profundo cuando uno habla por teléfono con una persona que sabe que tiene a su hijo preso, a su esposo preso y recibe la libertad mía como si fuera la libertad de uno de los suyos. A mí, realmente, eso me conmueve y me compromete, y tenemos que seguir haciendo esta lucha, porque ellos no merecen estar donde están.

A todo mi pueblo, a todos los que en estos años nos han acompañado en todo el mundo, que han sido miles, a través de los cuales hemos podido poco a poco ir rompiendo este bloqueo informativo, ir rompiendo el silencio que las grandes corporaciones de la prensa han hecho sobre el caso, les extiendo, de parte de los Cinco, mi más profundo agradecimiento, mi compromiso de seguirlos representando a ustedes como se lo merecen, que en definitiva es lo que estamos haciendo los Cinco, porque no somos solamente Cinco, somos un pueblo completo que ha resistido durante 50 años, y gracias a eso es que nosotros estamos resistiendo todavía, porque nos inspiramos en ustedes, porque sabemos que los representamos y nunca les vamos a fallar y siempre estaremos a la altura que ustedes se merecen.

Un abrazo para todos.

Les queremos los Cinco desde dondequiera que estemos.