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La locución, arma de defensa de la identidad latinoamericana

La locución, arma de defensa de la identidad latinoamericana

En Varadero, una de las playas más hermosas del mundo, del 2 al 5 de junio de este año se realizará el Primer encuentro científico  hispanoamericano de la locución, auspiciado por el Instituto Cubano de Radio y Televisión y la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Luchar por preservar el habla que es decir la identidad nacional y latinoamericana, es uno de los numerosos propósitos de la reunión, señala la locutora  María Lina Grau Espinosa, presidenta del Comité Organizador del encuentro y que es, además, máxima figura de la Sección de locutores de la Asociación de Cine, Radio y Televisión de la UNEAC. 

 

-¿Cómo nace la idea del primer encuentro científico  hispanoamericano de la locución?

 

-El proyecto surgió en el 2006, cuando empezamos a armar el Primer Taller Científico Nacional. Resulta que unos colegas mexicanos, bueno, Rosalía Buan la presidenta de la Asociación de locutores de México se enteró y quiso venir y el Presidente de la Cámara de Locutores de Guatemala estaba en Cuba cuando lanzamos la convocatoria y también quiso participar. En aquel encuentro se analizaron problemas nacionales del habla, problemas regionales, la formación de los profesionales de la palabra, la historia de los medios y otros temas de interés. De hecho México y Guatemala participaron con muy buenas  exposiciones y se sumaron  a la preocupación nuestra de buscar la unidad lingüística. En ese contexto reforzamos  la idea que había surgido en el seno de nuestro ejecutivo de la Sección  de locutores de  la UNEAC de celebrar un encuentro hispanoamericano. 

 

-¿Por qué científico?

 

-Porque está basado en la investigación, el estudio del uso del español que hablamos en nuestras naciones los profesionales de la palabra y la responsabilidad que tenemos de defender la norma de cada país y por tanto la identidad nacional. 

 

-¿Existen experiencias similares?

 

-No conocemos que se haya efectuado este tipo de encuentro en América Latina, por eso lo proclamamos el primero. 

 

-¿Qué objetivos persigue?

 

-La integración de los profesionales de la palabra de nuestros países, buscamos la unidad lingüística y respetando las diferencias, incluso el estudio y conocimiento de la historia de los medios de difusión masiva en América Latina.   

 

-¿Cuáles serán los asuntos principales que se debatirán? ¿Por qué?

 

-Los temas que se debatirán se basan sobre todo en la importancia social de la locución...su influencia en el uso correcto del habla nacional y en la formación de valores; la historia de la locución, su evolución, la transculturación de nuestra lengua. Estos temas también se debatirán en idiomas y lenguas indígenas, pues como sabes las comunidades indígenas de América luchan  por la justa defensa de sus identidades y eso empieza por el habla. 

 

-¿Qué cantidad de delegados y de cuántos países deben asistir?

 

-Hemos convocado a toda América Latina y España, esperamos la participación de unos 18 países de nuestro continente y, por supuesto, España...Mientras más concurrentes tenga el encuentro, más fuerza tendrán los acuerdos. 

 

-¿Será creada una organización continental? ¿Por qué?

 

-Ese es un sueño viejo de los locutores y según constatamos en la reunión del Comité organizador en Panamá el encuentro tendrá mucho peso si en su desarrollo se adopta esa decisión. Los periodistas y locutores de nuestros países están planteando la necesidad de integrarnos a una organización que sea nuestro espacio latinoamericano donde circulemos desde documentos que nos auxilien en el trabajo cotidiano, pasando por folletos de formación lingüística hasta histórica, y al existir esa organización se nos haría muy fácil mantenernos actualizados de todo lo referente a nuestra profesión  en el área. Podríamos hacer colaboraciones para la formación integral de los locutores en cada uno de nuestros países, y esto haría que los futuros encuentros fueran más científicos cada vez. ¿Te imaginas una cadena de emisoras latinoamericanas transmitiendo un hecho importante o celebrando una gran fiesta por  la despedida del año o por el día del locutor latinoamericano? Eso por la vía digital es muy factible, solo tenemos que estar identificados y unidos.

 

-¿Existe conciencia de la importancia que tiene el habla en cuanto a preservación de las identidades nacionales?

 

-No todos los que hablan ante un micrófono tienen conciencia de ello y precisamente estos encuentros tienen ese objetivo también, porque obligarán para futuros  topes, a que se que realicen contactos nacionales y a partir de ahí llevar los estudios de cada país al hispanoamericano. Este es el punto de partida, pero hay tanto entusiasmo que ya tres naciones quieren la próxima sede, veremos qué se acuerda.

 

-En una hipotética organización continental, ¿se tendrán en cuenta las lenguas indígenas?

 

-Claro, no pueden faltar los idiomas y lenguas indígenas, no podemos imaginar una organización internacional sin la participación de los que defienden su identidad manteniendo su habla nativa, pero además son muchos los aportes al español de estas lenguas, y todos los profesionales de la palabra necesitamos conocer estos vocablos y su origen. 

 

-¿Cómo ves la celebración de este primer encuentro?

 

-Hay mucha expectativa, espero que reine el amor y el entendimiento, porque los delegados al evento vienen por el amor que le tienen a su profesión. Recuerda que hemos convocado a periodistas, locutores, actores, profesores, logopedas, historiadores y todos los profesionales interesados en el tema. En el taller nacional nuestro, una logopeda defendió una importante ponencia —que fue premiada— sobre  los locutores y el uso de la voz en los medios...ya vez que esto involucra a muchas profesiones, los neurólogos pueden aportar mucho, los foniatras, los dentistas, sicólogos, sociólogos, te digo, hay mucho temario para preparar futuros encuentros y que este sea exitoso.

Periodista:  Libertad González

(Fuente: La Jiribilla)

Televisora venezolana difundirá audiovisuales cubanos

Televisora venezolana difundirá audiovisuales cubanos

CARACAS, 5 de mayo. — La televisora venezolana Colombeia transmitirá audiovisuales cubanos en virtud de un convenio de cooperación e intercambio firmado con la isla, indican hoy directivos del canal.

 

Así, Colombeia cumple su objetivo de integrar señales de los países miembros de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, comentó la presidenta de la entidad, Fanny Febles.

 

En principio, la televisora difundirá materiales educativos facturados en La Habana, como clases de oratoria, de idiomas, de análisis audiovisual y series de Universidad para Todos.

 

Además, el canal realizará coproducciones con el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT) para incluirlas en la programación regular en ambos países, acotó Febles.

 

La directiva dijo que, con ese objetivo, a finales de mayo el ICRT instalará una antena de recepción de Colombeia, mientras que los canales educativos de Cuba llegarán a Venezuela vía satélite. (PL)

La actriz de TV Ketty de la Iglesia en la vida real

La actriz de TV Ketty de la Iglesia en la vida real

El análisis de la Televisión cubana en la formación y fortalecimiento de valores éticos en nuestra sociedad, fue un tema medular en las discusiones del recién finalizado VII Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Ahora mismo, mientras se prepara otro congreso, el octavo de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), a celebrarse el año próximo, pienso que esta combinación de eventos invita a la reflexión popular en torno a un valioso (y muchas veces pasado por alto) capítulo de nuestro quehacer diario: la representación en nuestras pantallas del papel de la mujer cubana en la sociedad y la defensa de sus valores humanos.

 

La valerosa acción de los cuerpos de bomberos, llevada en estos momentos a la televisión, me puso en contacto con una actriz que tiene muy claro el rol que quiere (y ha sabido) defender en pantalla desde hace algunos años: Ketty de la Iglesia, la oficial Ana de Historias de fuego que aspira a un puesto generalmente asumido por hombres, la Adela contestataria de La casa de Bernarda Alba, la madre soltera de Doble juego y la sobreprotectora de La cara oculta de la Luna; todos papeles disímiles pero asumidos con la misma sobriedad y entereza que la hizo merecedora del Premio Caricato 2007 y del otorgado en el Festival Nacional de Televisión 2008 a la mejor actuación femenina. Ketty es también la mujer cubana que va al agromercado, lleva a su hijo al círculo infantil, o sale a la calzada para ver cómo llega a un ensayo o a la Escuela Nacional de Arte, donde imparte clases de actuación.

 

—¿Qué puede aportar la actriz cubana a la sociedad actual?

 

—Mucho. Cuando el guión es bueno y los televidentes se ven en situaciones que les resultan familiares, podemos dar opciones, puntos de vista, caminos a tomar. Hasta podemos ayudarles a aclarar ciertas cosas, ampliar sus horizontes y darles solución a los problemas.

 

—Háblanos de Margarita, aquella madre sobreprotectora en La cara oculta de la Luna que removió tantas cosas.

 

—Mira, ese fue el primer personaje que interpreté luego que di a luz a mi hijo. Yo llevaba mucho tiempo sin trabajar y tenía vivencias emocionales acumuladas sobre el tema de la maternidad y lo bello que ello representa. Margarita era una mujer que cometió el error de meter a su hija en una urna de cristal, incomunicarla como si con ello no fuera a crecer nunca, y defenderla así del mundo exterior con el desconocimiento. Desdichadamente, en Cuba existen muchas madres así, pendientes de lo que piensan los demás, que no acaban de entender el valor de la comunicación y la confianza. La manera de proteger a nuestros hijos es abriéndoles las puertas de la relación, no cerrándolas. Creo que debe haber una comunicación incondicional en las relaciones familiares, porque esa es la base de la confianza. A partir de ahí todo tiene solución a tiempo. La realidad existe y hay que asumirla. Y los padres tenemos que ser capaces de darles recursos a nuestros hijos para que se puedan defender durante la etapa de la adolescencia y la juventud. La serie fue un suceso a nivel social y estoy convencida de que alertó a la familia cubana sobre cuál es el camino para poder enfrentar la realidad.

 

—¿Qué tal la mamá de Doble juego?

 

—Esa era una mujer inteligente, aunque un poco apagada, que tenía una relación bonita con su hija adolescente. Pero llevaba por dentro la carga y la culpa de que el padre de su hija era pedófilo y cumplía una sentencia en un centro penitenciario. Y esta madre, que era muy joven, no le dice la verdad a la hija, por temor a ser juzgada por ella. A pesar de ser una mujer firme, que ha sabido educar sola a su hija, no sabe cómo enfrentar esa situación. Aunque es una situación extrema, creo que, en cierta medida, todas estamos expuestas, como mujeres y como madres, a las dudas y a las equivocaciones, porque somos seres humanos.

 

—¿Y qué hay de esas mujeres que se enfrentan a situaciones machistas en sus centros de trabajo, como el caso de la oficial Ana?

 

—Ana es una mujer decidida, tiene muy claro lo que quiere, y dispuesta a luchar por eso hasta el final. Pero se enfrenta a que, por ser mujer y tener un hijo pequeño, no puede ser jefa de compañía. Es el caso típico de ser una mujer en ese medio y lo que ello implica. Sin embargo, hay muchas madres que son médicos y hacen guardias en los hospitales. Hay madres que son dependientas, camareras o recepcionistas de un hotel y tienen turnos de trabajo en la madrugada. En el caso de Ana, el hecho de que le nieguen el papel de jefa de compañía por ser una madre soltera parece ser una buena excusa para sus jefes, por la carga social que tiene la mujer y las responsabilidades que debe asumir en la sociedad, aparte del trabajo. En realidad, si la mujer tiene la capacidad profesional para asumir una responsabilidad determinada, entonces se le debe dar la oportunidad de enfrentarla.

 

—Los desnudos en la mujer suelen ser polémicos. ¿Harías alguno en televisión?

 

—Sería muy difícil. Hace unos días, en una escena de Historias de fuego, me di un beso con un compañero de trabajo. Al día siguiente tuve que soportar que un joven me dijera una grosería en la calle delante de mi hijo. Mucha gente no tiene la menor idea de lo que dice, y nosotras las actrices tenemos que enfrentar una vida social como todas las mujeres: vamos a la bodega, cogemos botellas, taxis, guaguas, y hacemos las cosas cotidianas de todos los cubanos. Soy una madre soltera, tengo un hijo pequeño y no estoy dispuesta a que él tenga que soportar ciertas cosas que se salen de los marcos del respeto. Hay televidentes muy educados que se me acercan de manera muy agradable, pero por desdicha no siempre es así. No es un problema de prejuicios. Yo me considero una mujer bastante atrevida, pero eso es una realidad que hay que tener en cuenta.

 

—¿Qué planes tienes para el futuro?

 

—Actualmente trabajo en una nueva teleserie que se titula Diana, dirigida por Rudy Mora. No sé qué propuestas puedan aparecer después. Cuando era más joven, lo único que quería era ser actriz, pero en estos momentos me interesa la pedagogía, transmitir y entregar lo que he aprendido en estos años; ser útil a las nuevas generaciones. La pintura también me da muchísimo placer. Quisiera pintar con más frecuencia. Tengo planes de hacer una exposición en diciembre, en el marco del Festival de Cine, junto con otros actores. Por el camino ya veré qué rumbo toman las cosas.

 

Fuente:  Por: Ernesto Juan Castellanos.  Tomado de Juventud Rebelde.  La actriz interpreta a la oficial Ana, en Historias de fuego. Foto: Martha Vecino Ulloa

 

 

Correo: cult@jrebelde.cip.cu

Denuncia Cuba mantenida agresión radial y televisiva de Estados Unidos

Denuncia Cuba mantenida agresión radial y televisiva de Estados Unidos

Cuba denunció la mantenida agresión radial y televisiva de Estados Unidos contra ese país y destacó el reciente apoyo de la Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones.

 

En noviembre pasado esa Conferencia celebrada en Ginebra concluyó que las transmisiones desde aeronaves de Estados Unidos hacia Cuba contravienen el Reglamento de Radiocomunicaciones, dijo la embajadora Ileana Núñez.

 

Al intervenir en el debate del Comité de Información de la ONU, la diplomática precisó que cada semana emisoras radicadas en Estados Unidos transmiten hacia su país 1 889 horas de radio y televisión por 30 diferentes frecuencias de onda media, corta, FM y TV.

 

Se generan desde ellas de 228 a 253 horas diarias de una programación que nada tiene que ver con información equilibrada y objetiva, agregó Núñez.

 

Recordó que para el año fiscal 2007, el Congreso estadounidense aprobó un presupuesto de 36 millones 100 mil dólares destinado a financiar acciones contra Cuba, lo cual dijo    evidencia un total desprecio por las normas que rigen las relaciones internacionales   .

 

La Embajadora apuntó que 14 de las 19 emisoras que transmiten programaciones subversivas contra Cuba dirigen sus señales directamente hacia la Isla y tres de ellas son propiedad del gobierno de Estados Unidos.

 

Se trata, puntualizó, de la Voz de las Américas y las mal llamadas Radio y TV Martí.

 

Denunció que varias de esas emisoras pertenecen o prestan servicios a organizaciones vinculadas con conocidos elementos terroristas que residen y actúan contra Cuba en territorio norteamericano, con total consentimiento de sus autoridades.

 

La Embajadora reiteró la condena de su gobierno a esta agresión y su total rechazo a la pretensión del gobierno de Estados Unidos de mantener e incrementar las transmisiones de radio y televisión hacia Cuba.

 

Expresó que estas acciones constituyen una franca violación de las normativas internacionales vigentes en materia de regulación del espectro radioeléctrico.

 

En su discurso ante este comité de las Naciones Unidas, Núñez abordó el desigual acceso a los avances tecnológicos en el sector de la información y cómo no disminuye la brecha tecnológica entre Norte y Sur.

 

También habló de la contribución de su país a la realización de una revolución cultural y educativa que promueva el conocimiento y promulgue educación, cultura, cooperación, desarrollo y solidaridad.

 

En particular citó el método cubano de alfabetización Yo sí puedo, premiado y reconocido por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura como un programa eficaz, basado en el uso de la televisión, la radio y el video.

 

Señaló que gracias a ese método más de dos millones de personas en América Latina han sido alfabetizadas, mientras otros 10 países de otras regiones del mundo aplican con éxito ese revolucionario sistema de enseñanza.

(Fuente: Prensa Latina/ Cubadebate)

CMBF: Memorias de la primera vez

CMBF:  Memorias de la primera vez

CMBF  se convirtió para mí en una escuela formadora de muchas cosas, afirma Ángel Vázquez Millares, Artista de Mérito y Premio Nacional de la Radio Cubana, al recordar la salida al aire de Radio Musical Nacional, hace 60 años

 

.....Yo tuve el privilegio de oír CMBF el primer día de su salida al aire, el domingo 25 de abril de 1948, y recuerdo que  pude escuchar completa la ópera Madama Butterfly, de G. Puccini; en una de aquellas grabaciones de los años 40 que aparecían en forma de álbumes de discos de 78 revoluciones por minuto.

 

Pienso que tendrían que emplear dos platos de tocadiscos, porque para lograr la continuidad de la obra, había que empatar o pegar el final de cada cara con el principio de la siguiente.

 

Yo tenía entonces 10 años, pero no llegué a esa inauguración de CMBF como una página en blanco.

 

Desde hacía unos años había descubierto la música clásica un Jueves o un Viernes Santo, cuando sólo se ofrecía a través de la radio música clásica, quizá porque a los dueños de emisoras les sonaba a música fúnebre, luctuosa o  “música de muertos”,  como se le decía entonces, y echaban mano a los pocos álbumes de música clásica que tenían para sumarse al duelo oficial.

 

Ese descubrimiento y la reacción  que me produjo aquella música, provocó que a partir de ese momento, me pusiera a buscar –con muy poco resultado- música clásica en el dial de la radio, y tuve que acabar conformándome con oírla en algunos islotes clásicos de media hora que se transmitían por dos o tres emisoras; y eso lo complementaba, disfrutando los temas de presentación y despedida, los puentes, las transiciones entre escenas y la música de fondo de las numerosas novelas radiales que se ofrecían por entonces.

 

Todavía recuerdo que oí por primera vez el gran tema del Concierto No. 2 para piano y orquesta de S. Rachmáninov al inicio y al final de  una novela que se titulaba El collar de lágrimas, y de ese mismo modo me identifiqué con la melodía del cuarto movimiento de la Sinfonía Desde el Nuevo Mundo de A. Dvorák en las aventuras de El Spirit, el  tema inicial de Finlandia de J. Sibelius en otra serie titulada Raffles, el ladrón de las manos de seda, el clímax de la Escena de invierno de Cascanueces en Divorciadas o El arado que rompe la planicie, de  A. Copland, en las aventuras de Leonardo Moncada.

 

Yo me sabía el catálogo de todos los temas de esas novelas, las buscaba diariamente, y aunque no me interesaba lo que sucedía en la trama,  podía disfrutar de algunos  segundos o minutos  de los momentos climáticos  de obras sinfónicas de P. I. Chaikovski, R. Strauss o N. Rimski-Kórsakov, ya que los musicalizadores de ese tiempo, pienso que con muy buen criterio, preferían para esos fines la música de los compositores románticos y ultrarrománticos.

 

Fuera de esos  contactos radiales con la música clásica, mi otra fuente de placer eran los discos, también de 78 revoluciones, que me prestaban algunos amigos y que yo oía en un tocadiscos muy rudimentario, que hoy hubiera estado en un museo, pero que para mí era un tesoro de la tecnología de la reproducción musical.

 

Con esos antecedentes no tengo que decir que el nacimiento de CMBF fue para mí una bendición. Ahí podía escuchar música clásica todo el día, con espacios dedicados a diversos géneros, y en algunos de ellos los locutores leían comentarios escritos por el primer director de la emisora, el musicólogo Orlando Martínez. Por lo tanto, recibía música y también información sobre la música, o sea, sobre los autores y las obras.

 

Por otra parte, CMBF tuvo, desde sus inicios, características que la diferenciaban de las otras emisoras del dial.  Por ejemplo, los locutores presentaban las obras y los programas, con un ritmo pausado y en un tono apacible, calmado y calmante, y no con ese estilo que llaman feriado y que se usaba en otras emisoras para presentar, por supuesto otro tipo de música y otro tipo de programas.

 

Es cierto que en muchos casos, los locutores de CMBF no pronunciaban correctamente los  nombres  de algunos autores e intérpretes, pero, en primer lugar, ellos no tenían porque ser políglotas y, además,  el error no era suyo; sino del que escribía los papeles con la pronunciación fonética para que ellos los leyeran. 

 

Otra diferencia de CMBF estaba en que los  comerciales eran muy distintos a los de otras emisoras.

 

Los productos, los establecimientos y los comercios que se anunciaban por CMBF eran, por lo común, marcas de piano, tiendas de equipos de audio, joyerías, restaurantes y cafeterías de fama y precios más elevados, y en fin, establecimientos que gozaban de cierta reputación de calidad y al que asistía una clientela de un mayor poder adquisitivo.

 

No recuerdo haber oído anuncios de cigarros, pero sí de una cerveza que patrocinaba un programa diario de media hora con música de ballet que yo siempre escuchaba, a las siete y media de la tarde-noche. Sin embargo, esos anuncios eran igualmente tranquilos, y en ellos se decían las ventajas del producto o el establecimiento pero en ese tono en que se habla en los aviones,  los aeropuertos y las terminales, o sea, sin exaltaciones, ni dramatizaciones, ni música propiciatoria, Eran, repito, comerciales diferentes, para un oyente de radio distinto al habitual.

 

Y aquí deseo abrir un paréntesis, porque no quiero que piensen que al hablar de esos anuncios para un consumidor más solvente, me sumo a ese repetidísimo criterio de que CMBF era una emisora destinada a una élite. Claro que los comerciales se transmiten para atraer consumidores, vender más y ganar más dinero, pero el carácter de esa propaganda, que sí puede estar destinada a una élite, no determina necesariamente que el oyente tenga que ser  miembro de esa élite para disfrutar la música. Los comerciales podían tener una intención elitista, pero la música y la emisora no, ya que estaba en el èter para todo el que quisiera escucharla. Y es que  los anuncios no definen el carácter de un medio radial, sino el contenido de su programación. Si esa intención comercial hubiera sido la única finalidad y función de CMBF, pues, sencillamente no hubiera seguido existiendo con ese mismo carácter de Radio Musical Nacional.

 

En mi caso, si es que sirve como ejemplo, yo no pertenecía a la élite económica y oía CMBF, y entraba al restaurante El Carmelo en el Vedado de la capital cubana, que se anunciaba por la emisora, pero sólo a tomar un refresco – no tengo por qué decir la marca- en los intermedios de los conciertos y funciones de ópera que se ofrecían en el Teatro Auditórium,  y que estaba, y está,  frente al restaurante. Yo no era cliente de El Carmelo, es más, no podía serlo, pero me gustaba y disfrutaba de la música clásica, de los conciertos, las óperas y los ballets, mientras que, quizá, los que estaban cenando en el salón mientras yo refrescaba y comentaba con mis amigos las incidencias del  hecho artístico, no conocían ni el Rondó alla turca de W. A. Mozart, ni oían CMBF, ni les interesaba la música clásica.

 

Y lo aclaro porque trato de no sacar conclusiones falsas,  absolutas o simplistas, a partir de realidades más complejas y que  requieren un análisis más profundo, y claro este no es el sitio ni el momento para ello. 

 

Y ahora sigo. ¿Qué me sucedió después con CMBF? Pues que desde su salida al aire se convirtió para mí en una escuela formadora de muchas cosas. Primero del repertorio. A través de ella recibí mi primera audición de una enorme cantidad de obras de la música clásica en condiciones ideales para la época, sobre todo cuando, muy pocos años más tarde, fueron sustituidos los discos de 78 por los del nuevo soporte en LP, pues no había que empatar las caras y tenían un mejor sonido.

 

A través de CMBF no sólo empecé  a identificar las obras por su título correcto, sino que comencé a conocer el nombre de los directores, solistas instrumentales y cantantes más importantes del mundo, muchos de los cuales pude ver dirigiendo, tocando o cantando en vivo por esos mismos años, con la Orquesta Filarmónica de La Habana o en los conciertos y temporadas de ópera de la Sociedad Pro Arte Musical. Para mí esos conciertos eran un enfrentamiento vivo y  real, con  aquellos seres ideales y casi míticos, que yo había conocido a través de CMBF.

 

Por lo tanto, de no ser por esta emisora, jamás hubiera podido tener a mi disposición, ni siquiera con la ayuda de todos mis amigos, una discoteca tan extensa para conocer un repertorio tan amplio, ni formar mi oído, ni adquirir un gusto cada vez mayor por ese tipo de música.

 

Y no tengo que decir, claro, que  desde entonces –hace sesenta años- la sigo oyendo todos los días, y ahora, para mayor felicidad,  formo parte de su personal artístico desde hace casi cuatro décadas. 

 

Fuente:  Angel Vázquez Millares, Artista de Mérito y Premio Nacional de la Radio Cubana. Director, escritor y conductor de los programas La Ópera, La Zarzuela y la opereta, y Teatro de la ópera, entre otros espacios.

Cumple 60 años emisora cubana CMBF, Radio Musical Nacional

Cumple 60 años emisora cubana CMBF, Radio Musical Nacional

Sesenta años de patrimonio sonoro. Archivos de inigualable valía recogen presentaciones que testimonian el devenir de la música de concierto en Cuba desde el 25 de abril de 1948. 

 

La música antigua hasta la contemporánea, lírica o instrumental, sinfónica o de cámara, interpretaciones de solistas cubanos o invitados extranjeros, en vivo o mediante grabaciones: la música de todos los tiempos está en el aire que identifica la sonoridad de CMBF, Radio Musical Nacional.

 

 

Es una emisora cultural de carácter nacional que tiene en su programación tres noticiarios y otros espacios informativos. 

La Presidencia de la UPEC quiere hacer llegar su más cálida felicitación al colectivo periodístico de esta emisora.

La Televisión cubana estrena dos exitosas series dramáticas

La Televisión cubana estrena dos exitosas series dramáticas

Los martes y jueves de Cubavisión están de estreno. Dos series dramáticas norteamericanas, de muy distintos cortes, acompañarán a los televidentes nacionales por un buen tiempo. Los sopranos y Anatomía de Grey, ambas avaladas por un éxito inusitado de crítica y público, sorprenderán con seguridad a los muchos que se mantienen despiertos hasta pasadas las diez de la noche. Y hay que reconocer un detalle: el horario seleccionado no pudo ser mejor, teniendo en cuenta las características de estos productos, el alto grado de elaboración de su lenguaje visual y verbal, así como la naturaleza de los mensajes que portan, concebidos exclusivamente para adultos.

 

Los sopranos se transmitió en Estados Unidos, y conjuntamente en otros países del mundo, entre 1999 y 2007. Contó con seis temporadas —la última de ellas dividida en dos partes—, lo que reportó ocho años de convivencia con sus personajes y situaciones, que fueron ganando, paulatinamente, en efectividad y alcance. Aunque su trama discurre entre mitos propios del universo de los mafiosos, y su protagonista es un auténtico capo de esa especie, la variedad de conflictos que registró —desde aquellos estrictamente familiares hasta cuestiones de índole existencial y filosófica— permite alejarla definitivamente de lo entendido —y extendido— como típica historia de gángsteres.

 

Todo comienza cuando Tony Soprano, un poderoso jefe de la mafia italoamericana en Nueva Jersey, decide atenderse con una prestigiosa psiquiatra a causa de los problemas que se le generan tanto en el seno de su hogar, como en el de su singular «trabajo». Aunque él trata de no revelar información que ponga al descubierto el verdadero trasfondo de su negocio, esta comprende desde el inicio que se halla en terreno peligroso. Para salvar responsabilidades, le propone un trato: mientras Tony no revele nada comprometedor, ella mantendrá el secreto profesional. Es así como empezamos a conocer a este hombre, que intenta a toda costa ser —y no parecer— un buen padre de familia, a la vez que se desgasta evadiendo a los investigadores del FBI, limando asperezas entre clubes rivales y dirigiendo, como si fuera poco, uno de los más influyentes.

 

Sus preocupaciones son cuantiosas: no se entiende mucho con su mujer, Carmela, quien a menudo reclama de este un cambio de oficio; su madre, Livia, no solo es manipuladora, sino también iracunda; en cuanto a sus hijos, apenas mantiene comunicación con la hembra y del varón solo espera dolores de cabeza. Para más trauma, Tony debe enfrentar al ambicioso «Tío Junior» Soprano, con quien mantiene desde siempre una encarnizada lucha por el poder.

 

Con todo lo anterior, es claro que el tono no podía ser otro. El humor negro, con copiosos guiños al cine de mafiosos —se homenajea no solo la trilogía de El padrino, sino también El precio del poder, de Brian de Palma y Uno de los nuestros, de Martin Scorsese—, viene aquí como anillo al dedo, en tanto mantiene un gratificante equilibrio en el terreno de las simpatías de los espectadores con estos extravagantes personajes, llenos de complejos, manías y de un gracioso —y a veces espeluznante— sentido del amor y la amistad.

 

Son múltiples las apreciaciones que se han hecho en torno a la serie, si bien casi todas coinciden en la excelencia de su factura, la calidad de sus guiones y el encomiable trabajo de los actores. Su creador, David Chase, fue reconocido varias veces por las más célebres asociaciones de escritores televisivos y críticos; en 1999 obtuvo un Globo de Oro. Por su parte, James Gandolfini (Tony) recibió ese popular galardón en 2000 por mejor actor en una serie dramática y luego se le ha nominado en prácticamente todas las temporadas. El periódico New York Times dijo en una ocasión que Los sopranos es tal vez la mayor obra de la cultura popular estadounidense de los últimos 25 años. Con ese concepto abarcan mucho, es cierto; pero no hay dudas de que una buena impronta debieron haber dejado sus creadores cuando la calificación fue tan generosa.

 

Otra serie que despertará curiosidad entre nuestros televidentes es Anatomía de Grey. Su título alude a un famoso manual de esa especialidad, además de ser el apellido de la protagonista. Con 72 episodios al aire, la historia de un grupo de cirujanos en plena faena y de otro compuesto por jóvenes que procuran seguir los pasos de aquellos, ha mezclado exitosamente, hasta el momento, los ingredientes más socorridos en este tipo de producción: drama, intrigas amorosas y un poco de humor.

 

Escrita por la afroamericana Shonda Rimes (guionista de la saga Diarios de una princesa), la acción se ubica en un hospital ficticio y propone, según algunos críticos, una mirada femenina al duro y muchas veces controvertido mundo de los médicos. Meredith Grey, hija de una reconocida cirujana, llega a pasar un curso de preparación, luego de su licenciatura, al Seattle Grace Hospital. Junto a cuatro amigos suyos —Cristina Yang (muchacha con serios problemas de carácter); Izzie Stevens (de origen campesino y un tanto impresionable); George O’Malley (amable pero inseguro) y Alex Karev (arrogante y codicioso)— topa de frente con una rutina de trabajo que está obligada a dominar. Allí conocerá de cerca, entre otros personajes, a la severa Dra. Miranda Bailey, apodada «La Nazi» y al Dr. Derek Shepherd, con quien llega a relacionarse sentimentalmente. En los primeros tiempos, Meredith hará lo imposible por mantener en secreto que su madre padece de Alzheimer, a la par de adaptarse a la dinámica de un oficio que le consume todos los minutos y de llevar su compulsiva promiscuidad sexual a límites soportables.

 

Muy premiada también en Estados Unidos, Anatomía de Grey obtuvo igualmente el Globo de Oro en 2007 al mejor drama seriado. Cada capítulo lleva el nombre de una canción, algo que conllevó a utilizar temas de los más diversos estilos y cantantes y funcionó, de paso, a modo de publicidad. Aunque no se detiene demasiado en los casos propiamente médicos, ni escruta con morbosidad, sino más bien con desenfado, entre salones de operaciones y consultas especializadas, todo parece indicar que la serie supo transmitir a la perfección mucho de ese universo pletórico de tensiones, donde se lucha a diario contra la muerte y otros males con peores consecuencias como puede ser la competencia profesional.

 

No sé hasta qué punto ese feminismo que señalan los especialistas —solo tres de sus diez guionistas son hombres— podría ser un lastre para este tipo de obra coral, poblada de caracteres y conflictos tan disímiles; pero a juzgar por su vasta reputación internacional y al hecho de que conocemos de antemano la estimulante experiencia que resultó ser Mujeres de blanco, donde ni por asomo el enfoque de la mujer eclipsó al de los hombres, bien vale un voto de confianza.

 

Con ambas propuestas, la Televisión Cubana da muestras fehacientes de receptividad para con sus espectadores habituales, quienes exigían que las series de estreno pasaran a una hora más adecuada: ni muy temprano, ni muy tarde. De igual forma, vuelve a demostrar un probado rigor en lo que concierne a la selección de dramatizados de probada calidad estética y alto poder comunicacional.

 

Ahora solo nos queda disfrutar. Ya vendrán luego los comentarios.

 

Fuente:  Por: Randol Peresalas

 

Correo: randol13@jrebelde.cip.cu

 

Tomado de Juventud Rebelde digital.

En el aire, nueva emisora La voz de la Victoria en la Ciénaga de Zapata

En el aire, nueva emisora  La voz de la Victoria en la Ciénaga de Zapata

Ciénaga de Zapata.-  La voz de la Victoria, emisora municipal de este histórico territorio, trasmitió su señal al aire por primera vez hoy, a propósito del aniversario 47 de la epopeya de Playa Girón.

 

Localizada en el dial en los 99.5 de la FM, la emisora local alcanza diámetro de entre 10 y 12 kilómetros y trasmitirá una programación variada de una hora de duración, la que se incrementará según se estabilice y entrene el personal técnico y periodístico que labora allí.

 

Luis Acosta, vicepresidente primero del Instituto Cubano de Radio y Televisión, expresó que la salida al aire de la emisora número 92 del país constituye feliz coincidencia con la efeméride de abril de 1961, donde el imperialismo sufrió su primera gran derrota en América.

 

Situada en Playa Larga, la nueva emisora local se identifica con el tema de La Victoria, de Sara González, en un arreglo musical de Raúl Valdés, emitirá un noticiero de 10 minutos, novela cubana y programa musical variado con participación de especialistas de ciencia, técnica, salud y cultura.

 

El municipio de Ciénaga de Zapata, a unos 180 kilómetros al Sureste de La Habana, es el territorio más extenso y menos poblado de Cuba, sus habitantes antes del triunfo de la Revolución, hace casi 50 años, vivían en total miseria, eran analfabetos y no tenían vías de comunicación.

 

Hoy quedaron inauguradas también varias obras de beneficio social, entre ellas un taller de reparación de equipos suministrados a la población por el programa de la Revolución Energética, una panadería en Playa Larga y sala de lectura , entre otros.

 

Pedro Betancourt, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y primer secretario de esa organización en la provincia de Matanzas, destacó las nuevas ofertas de empleo para los pobladores de la Ciénaga, la reanimación y el desarrollo económico, cultural y social de un sitio antes olvidado en la geografía de la Isla.

 

Fuente:  AIN