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En producción, nueva telenovela cubana

En producción, nueva telenovela cubana

Una nueva telenovela cubana está en producción bajo la guía de Virgen Tabares Nápoles. Añorado Encuentro es el nombre del dramatizado de 86 capítulos que deberá terminar de grabarse a inicios del próximo año.

Para Virgen es su primera novela como directora general, aunque acumula ya 41 años en el Instituto Cubano de Radio y Televisión, donde comenzó en la especialidad de edición.

Sobre la más reciente propuesta en rodaje, que próximamente hará su entrada en uno de los espacios televisivos cubanos de mayor audiencia, nos comenta su realizadora, para quien la novela es una obra de encuentros, desencuentros, añoranzas, de amores de estos tiempos:

Añorado Encuentro, escrita por Maité Vera, es la novela de los que se van y añoran a Cuba y vuelven a la isla, buscando un encuentro con su pasado más lejano y más reciente, buscando sus emociones aquí sentidas.

La obra también trata de los amores en todas las edades y puede decirse que es una novela de las nostalgias que siguen latentes en el cuerpo y en el alma. Es un melodrama y me encanta que lo sea en toda su urdimbre sentimental y hasta de pensamiento.

También me gusta que en ella se mezclen las maneras de amar de parejas de distintas generaciones humanas. A mí me resulta muy grato —supongo que a los televidentes también— que se pueda apreciar el amor entre jóvenes, menos jóvenes y personas de la tercera edad, porque todos tienen ese derecho natural.

El argumento es un matrimonio joven que se separa producto de un accidente que ha tenido el marido. Él se queda como impedido físico, cae en una profunda depresión y le dice a su esposa que debe romperse la unión pues ya no puede funcionar como antes. Ella se va para Dinamarca con su hija, y a partir de ahí vienen todas la nostalgia mantenida con vida y el anhelo del reencuentro.

Pienso que es una novela moderna, porque los problemas que aborda son de tremenda actualidad, y hasta lo más antiguo en ella tiene una plena vigencia.

Yo me siento satisfecha porque tengo un colectivo muy valioso que está trabajando muy sincronizadamente conmigo. Tengo un grupo de gente joven, algunos que se inician y otros que ya son más conocidos y de mayor experiencia. Tenemos un elenco de 34 actores, 17 hombres y 17 mujeres, de tres generaciones.

Todos tienen su propia importancia en sus respectivos papeles o personajes, aunque hay un determinado protagonismo muy relevante en ciertos casos, como Amarilis Núñez  y Vladimir Villar, una pareja que es fundamental en la obra.

Aproximadamente el 90 por ciento de la novela se filmará en los estudios 17 y 19 del edificio FOCSA, y un 10 por ciento en exteriores diferentes.

Aunque no siempre se logra lo que uno se propone, trato de mantener la calidad literaria de la obra, el espíritu con que fue concebida. El público dirá después la última palabra sobre la conjunción guión-realización. Espero que sea una telenovela atractiva para nuestro pueblo.

Fuente:  Luis Hernández Serrano / Fotos: Mónica Digat./Portal de la TV Cubana

Por donde va Telecubanacán

Por donde va Telecubanacán

Un cuarto de siglo cumple este 5 de noviembre Telecubanacán, el Telecentro de la provincia de Villa Clara, tercero creado en el país.  Desde esa época ha experimentado grandes cambios -incluidas las rutinas productivas-, de los cuales ha sido testigo Gelasio Vidal, periodista fundador del medio en el territorio. En los inicios dirigía dos camarógrafos, con una pequeña cámara de cine. Las noticias que luego se transmitirían en el Noticiero Nacional de Televisión eran enviadas a La Habana para editarlas, pues aquí no existían aún las condiciones.

“Hubo una etapa en que los dos camarógrafos, Gabriel Toledo y Diosdado Ramírez, no tenían periodista. Iban al lugar, elaboraban unas notas, las adjuntaban a la cajita donde se situaba la película y la mandaban para La Habana en un ómnibus de transporte nacional. Algunas veces esas cajitas viajaban de Oriente hasta Occidente, porque se le olvidaba al chofer dejarlas en el buzón”, relata Gelasio.

Hoy cuentan con un mayor desarrollo tecnológico que se observa en el sistema de microondas, video tape, televisión digitalizada y un sistema de televisión en la provincia. Pero añade Gelasio Vidal que a la tecnología también se ha sumado el capital humano, gracias a la incorporación de jóvenes periodistas.

Precisamente, es este el caso de Sandra Cristina Hernández, graduada en la Universidad Central “Marta Abreu” de La Villas, para quien “estos dos años en Telecubanacán han resultado enriquecedores, por la posibilidad de trabajar con personas experimentadas en el trabajo mediático. Nuestro departamento informativo es un taller constante, donde las clases son diarias”.

Más de dos décadas en la locución televisiva le permiten a Norma Insua mirar con cariño su profesión y el lugar donde la ha ejercido. “Aquí he crecido desde el punto de vista personal y profesional. Disfruto mi trabajo y sé la importancia que tiene, pues a través de la locución formas valores en las personas”.

Esta dedicación de los jóvenes y de los más experimentados permite que Telecubanacán presente una programación variada, constituida por programas informativos, científico-técnicos, juveniles, infantiles, deportivos, culturales y de orientación social. En un corto tiempo aborda más de doce temas, ya que transmite solamente una hora y media cada día.

Recientemente la familia de Telecubanacán se amplió, pues desde hace tres años existe en la provincia un sistema televisivo con la incorporación de los Telecentros municipales de Sagua la Grande (Sagua Visión), Caibarién (CNTV Caibarién) y Santa Clara (Canal 57), así como las corresponsalías en los diez municipios restantes.

De esta manera se logra expresar el acontecer político, económico y social del municipio, con una programación cada vez más orientada  hacia las producciones locales.

Según Nieves Estévez Pestano, directora de Programación de Telecubanacán, registran innumerables logros en estos 25 años, fundamentalmente debido a los premios obtenidos en los festivales nacionales de Telecentros y en el Festival de Televisión.  

Se trata de un colectivo con una amplia labor de capacitación a colegas de otros territorios. Ha colaborado en el montaje de Telecentros de varias provincias -Cienfuegos, Sancti Spítitus, Isla de la Juventud, Pinar del Río, Matanzas-, municipios –Sagua la Grande, Caibarién, Morón, Cárdenas- y en el crecimiento de las corresponsalías.

Como toda obra humana es perfectible, quedan elementos por mejorar. “Tenemos muchas insatisfacciones, fundamentalmente con la calidad de la programación que todavía podemos superar y está entre nuestros objetivos de trabajo, porque quisiéramos hacer cosas diferentes”, afirma Nieves Estévez Pestano.        

Quizás con ese propósito, la nueva presentación del canal llega con la frase Por donde tú vas. Así Telecubancán le dice a su teleaudiencia que acompañará sus pasos, sus vidas, sus sueños.

Fuente:  Yaima Lorenzo Hernández, de la emisora Estereocentro.

Entregan Premios Nacionales de Televisión 2009

Entregan Premios Nacionales de Televisión 2009

La Habana, 24 oct (AIN) La séptima edición de los Premios Nacionales de la Televisión tuvo lugar hoy en una gala dedicada al aniversario 59 de la fundación de la televisión cubana realizada en el Memorial José Martí.
Waldo Ramírez de la Rivera, vicepresidente del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), manifestó que con esta distinción no solo se congratula  por haber servido a los medios audiovisuales cubanos, sino por el aporte hecho a la cultura y a la nación.
  Entre los premiados estuvieron la directora de programas Xiomara Blanco, los actores Alden Knight, Nilda Collado, Mario Limonta y la bailarina Caridad Rodríguez (Caruca).
  También fueron reconocidos el locutor Héctor Fraga, el especialista de iluminación Carlos Rafael Lafont, el coordinador José Antonio Popa, el guinista Abelardo Vidal y el director de cine y televisión Héctor Ochoa Carrillo.
  En sus palabras Ramírez de la Rivera consideró prioritario el reflejo en la televisión de la relación nación-cultura a través de lo que denominó el binomio eticidad-humanismo. También anunció la próxima salida de la publicación del ICRT "En vivo" como un espacio para pensar la radio y la televisión cubana.

Se graba en Sagua la Grande El placer de la intimidad

Se graba en Sagua la Grande El placer de la intimidad

No será como para evocar Por primera vez, el célebre documental de  Octavio Cortázar. Pero el pasado septiembre fue singular para el pueblo de Sagua la Grande. Niños y mayores solían contar que habían conversado con el villano de las aventuras Los tres Villalobos. “Había una mujer que gritaba ‘silencio’”, le escuché decir a un infante cuando regresaba a mi casa luego de una prolongada faena de trabajo en el centro histórico de la Villa del Undoso.  
 
Resultó común ver pasearse por nuestras calles al popular actor de la televisión Aramís Delgado, o a Eslinda Núñez (una de las Lucía de Humberto Solás), con atuendo propio de la segunda década del siglo pasado. “Algo parecido a lo que hacía la Pávlova durante una visita a La Habana: cruzaba con vestuario y todo del hotel Plaza al Gran Teatro”. Así le dije a Adria Santana, también entre las figuras escogidas por la realizadora Consuelo Ramírez Enríquez para protagonizar El placer de la intimidad, versión televisiva de La señora Frola y el Señor Ponza, su yerno, cuento original de Luigi Pirandello.

Como ocurre con buena parte de las obras de este autor italiano, se trata de una comedia de enredos, donde los bretes tan comunes en los pueblos pequeños, terminan desencadenando situaciones capaces de motivar sonrisas y reflexiones.

La idea de presentar a esta ciudad del norte de Villa Clara como un paraje italiano, constituye una locura exclusiva de Consuelo, enamorada de la tierra natal de Wifredo Lam desde el día que la descubrió hace un lustro. No es la primera vez que escoge un sitio del “interior”. Tiene en su haber premios y aplausos con otra producción para el espacio de El cuento, rodada en Gibara.
Acostumbrada a reservar los altos decibeles solo para los momentos más tensos del trabajo, Consuelo me contó que su propósito de traer las cámaras de la Televisión a Sagua debió vencer obstáculos y posposiciones. Sin embargo, finalmente lo logró y ni siquiera fue necesario sustituir a alguno de los actores convocados inicialmente. Enrique Molina, Edith Obregón y la sagüera Lucía Chiong, también lograron venir a trabajar en esta ciudad que, a juicio de la directora general, ahora despertará el interés de un mayor número de realizadores del audiovisual. ¡Vaya!, que si Gibara encontró a un descubridor en Humberto Solás, los sagüeros tenemos a Consuelo.

Si Sagua fue una buena elección o no para ambientar la historia de Pirandello se sabrá luego que se exhiba El placer de la intimidad. Lo cierto es que los nativos vivimos días inolvidables. Buena parte del equipo técnico, incluyendo más de treinta extras ofrecieron su primer gran aporte a la Televisión Cubana.

Hasta los comensales de la cremería “Polo Norte” recordarán de modo especial el sabor de una vainilla que hubieron de tomar sin apenas mover las cucharitas, porque se grababa muy cerca de allí, en el parque Joaquín Albarrán. Yony Yánez –el eficaz asistente de producción sagüero- reclamó el mayor silencio para una obra que pretende trasladarnos a tiempos en que no eran comunes los sonidos de las motocicletas y los tractores.

Supongo que los usuarios hayan podido comprender a nuestro amigo, tan estresado como estaba con la dinámica del trabajo televisivo. Ya tendremos tiempo para la algazara. ¡Qué suenen las cucharitas y los aplausos cuando se termine finalmente el telefilme para el que Sagua la Grande generosamente brindó locaciones!

Texto y Foto de Adrián Quintero Marrero, tomado del Portal de la TV Cubana

TV Cubana ¡BUEN ANIVERSARIO!

TV Cubana ¡BUEN ANIVERSARIO!

La historia de las imágenes en movimiento es reciente. Para que apareciera el cine a finales del siglo XIX tuvieron que pasar más de 1800 años de nuestra era y si se tiene en cuenta la llegada del hombre en el planeta son millares de años más.  El teatro, las artes plásticas, la literatura, la música ya eran manifestaciones artísticas consolidadas cuando nació el cine calificado como séptimo arte. La televisión, para algunos el octavo arte, estaba aún en proceso de gestación.
No son pocos los estudiosos que sitúan su origen entre 1884 y 1933 o 39. Fue un largo proceso de distintas invenciones en las que intervinieron el alemán Paul Nipkow, quien en 1884 patenta su disco de exploración lumínica, más conocido como Disco de Nipkow; el  escocés John Logie Baird, que desarrolla y perfecciona el disco de Nipkow a base de células de selenio en 1923; los norteamericanos Ives y Jenkins, quienes se basaron en Nipkow; y el ruso emigrante a Estados Unidos, Vladimir Sworykin, gestor del tubo iconoscopio.
Lo cierto es que ese aparato situado en la casa no nació de ahora para ahorita, sino que fue fruto de un largo camino, interrumpido por la segunda guerra mundial.
La década de los 40 y 50 fueron testigos de la consolidación y expansión de la televisión en el mundo. En ese contexto se inaugura oficialmente en Cuba, el 24 de octubre de 1950, con la salida al aire del Canal 4. Cinco meses después, el 11 de marzo, nace el Canal 6 de CMQ televisión.
Pionera junto con Brasil y México de las transmisiones televisivas en el área de América Latina y el Caribe, la televisión cubana tiene una larga e interesante historia. Con una producción eminentemente comercial incorporó en sus trasmisiones obras seriadas, realizadas en vivo, por supuesto, que contaron con actrices y actores de primer orden en el teatro.
Tan importante medio no podía estar ajeno a la telúrica revolución que se operaría a sólo nueve años de su fundación, con la cual vendría otra manera de hacer para la pequeña pantalla.
Comenzó una etapa —aún vigente— en la que empezó a construirse una televisión distinta a todas las conocidas. La señal ya no era propiedad privada y, por tanto, promotora de la publicidad; ni tenía que ver con las televisoras de los entonces países socialistas.
En ese afán de destruir lo obsoleto e inservible para construir lo nuevo y perdurable, como en todo proceso de ese tipo, hubo grandes aciertos y también errores.
Pronto, siguiendo la pauta de algunos programas trasmitidos en los años 50, hubo espacios para el teatro y el cuento, que llegaban a una buena cantidad de personas; aunque no como ahora, cuando ya se cubre más del 90% del territorio nacional.
Como pocos líderes en el mundo, Fidel entendió la importancia de aquella caja mágica que se convertiría en certera resonancia de la información de los cambios, las políticas, y explicaciones para millones de receptores a la vez.
Un hecho que marca aquellos años es el 26 de septiembre de 1960, cuando se trasmitió en tiempo real el discurso de Fidel durante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Tamaña hazaña fue posible porque se empleó el Sistema "A través del Horizonte" —OTH, por sus siglas en inglés—, que ya se había usado para la transmisión de espectáculos deportivos y programación de entretenimiento de Estados Unidos a Cuba, y viceversa.
Para la transmisión desde la ONU, la señal se trasladó entre las ciudades de Nueva York —Estado de la Florida— Guanabo; de ahí al Edificio de la Gran Logia Masónica, en La Habana, y luego hasta el Radiocentro, donde estaba el Canal 6, CMQ-TV, última estación antes de llegar a todo el país.
Como esa gesta, son muchas más las que han signado a la televisión en Cuba. Incluso, la cotidiana: realizar programas sin los recursos necesarios y alcanzando altas cotas de calidad.
Mas, ¿todo está bien? A mi juicio, la programación amerita un análisis multidisciplinario y sobre bases científicas, para que intente satisfacer a la mayor cantidad de públicos posibles. No creo que se aprovechen en toda su dimensión los estudios del Centro de Investigaciones Sociales del Instituto  Cubano de Radio y Televisión (ICRT) y de otras instituciones, que brindan válidos y necesarios datos para que los hacedores de la comunicación conozcan cómo realizar su trabajo con efectividad. Sin aplicar los análisis científicos en esta área, nunca se obtendrán los avances que se esperan.
El dictamen de la Comisión Política Cultural y Medios Masivos,  del VII Congreso de la UNEAC, aunque dirigido a todo el espectro comunicacional, centra buena parte de sus sugerencias en la TV.
En una de sus recomendaciones, con justeza y optimismo dice: “Se aspira al salto hacia una nueva industria audiovisual cubana capaz de responder tanto a las necesidades de la población cubana como a las potencialidades acumuladas. La red de emisoras radiales nacionales, provinciales y municipales, así como los canales televisivos del mismo rango, más otras infraestructuras como las del cine resultan, por supuesto, la base con la cual acometer ese salto cuyo contenido deberá procurar, al tiempo que un enfrentamiento a toda forma de reproducción colonial, también una batalla ideológica por la creación de modelos y referentes propios, sobre todo para nuestra juventud, capaces de anudar entretenimiento y cultura”.
Para alcanzar tan válidos objetivos no basta con las buenas intenciones y el talento, se necesitan inversiones que en estos momentos, dada la situación financiera actual del país, resultan de difícil acceso.
Pero mucho se puede lograr. A veces, por el camino de hacer con amenidad una conducción o, incluso, un comentario político, se llega a la banalidad más burda, en otras oportunidades por huir de lo superfluo se termina en el panfleto: tan dañina una cosa como la otra, a los efectos de la comunicación. Lo que se impone, a mi juicio, es que exista más análisis desde la misma televisión a estas propuestas.
Creo que existe razón sobrada para criticar espacios miméticos de factura nacional, y que son exponentes de una manera de decir y hacer en nada relacionada con los presupuestos que debemos sembrar en los televidentes, especialmente en jóvenes, adolescentes, niños y niñas. Esa es una responsabilidad de realizadores, escritores y directivos de la TV.
Recobrar los programas en vivo, con una funcional e indispensable escenografía, con programas donde guión, conducción y dirección sean una santa trinidad, posibilitaría, con pocos recursos, dotar a la pequeña pantalla de espacios amenos y buenos.
Mucho más se puede hacer: velar porque en busca del entretenimiento no se caiga en la frivolidad. Los espacios musicales se deben cuidar bastante de esa tendencia; y hasta, incluso, algunos informativos. Es tan banal una información mal dada, repetitiva, insustancial como la presentación altisonante de una infortunada canción.
Cuando un noticiero o una revista presentan una noticia que distorsiona la realidad, hace mucho más daño que si se omitiera el hecho. Al entrevistar a ejecutivos de diferentes rangos que sólo saben hablar a base de consignas o de "frases aprobadas", lejos de esclarecer o educar, se logra exasperar al televidente que al menos tiene noveno grado y no gusta del teque ni de las mediatintas.
El privilegio de la reiteración debe ser concedido sólo cuando la calidad lo amerite y no siempre es así: hay espacios repetidos que uno se pregunta la causa, mientras otros mejores son transmitidos sólo una vez.
Podría seguir hilvanando ideas no sólo mías, sino que son fruto de conversaciones o talleres en los que la TV ha sido el centro. Pero, no quiero acabar estas líneas sin citar un fragmento de una carta que hizo circular por la red de redes la italiana radicada en nuestro país, Anna Assenza, una televidente maniática a la TV cubana, como se autodenomina: “Me gustaría, en calidad de yuma obsoleta (obsoleta porque hace años que vivo aquí por lo tanto ya no soy una yuma, mas bien una emigrante en Cuba) y por ende aficionada televisiva cubana, o 'utente', como se dice en Italia, me gustaría, decía, echarle un cabo a la TV cubana.
Yo provengo de una sociedad donde de verdad la TV es dios, y por eso puedo decir que la televisión cubana me encanta, aunque hay algo que tendría que cambiar para hacerla menos aburrida. Yo soy una seguidora de Universidad para todos que, a veces es agotadora, pero a veces es muy interesante como, por ejemplo, las lecciones de estos días sobre la cultura musulmana. Escucho hablar al profesor (que como todos los profesores a veces te dan sueño por como hablan, pero yo lo disfruto por ser uno que sabe bastante sobre el asunto y me quedo voluntariamente despierta para no perderme las informaciones que me da, en fin no todos son Cicerone, oradores eclécticos, pero sabe mucho y nos brinda su conocimiento, ¡gracias!)”.
En otro momento dice “La televisión cubana en mi opinión es la mejor que he visto hasta ahora, y yo sí he visto bastante televisión de otros países, porque a mí ese cajón me interesa muchísimo verlo por cuestión laboral, ya que me gustaría trabajar en ella desde hace mucho”.
Y Anna concluye: “No se pueden crear Genios y después cortarles las alas, eso es cruel y estúpido para mi gusto. La Televisión Cubana es la mejor en el mundo, se lo dice una ex yuma italiana, se lo garantizo, aprovechen de todo ese material humano extraordinario que empezaron a formar desde hace 50 años, y dejen de ser egoístas. Un verdadero Maestro es aquel que tiene la sabiduría de dejar espacio a los discípulos. Lo decía Confucio también, lo aprendí de el”.
Pienso que esta carta tiene una lección: cubanas y cubanos exigimos muchísimo a la televisión, y es justo, pero también es JUSTO que reconozcamos lo bueno que tiene esa cajita mágica que nos acompaña, y  todos los que la hacen merecen por estos días una felicitación por un buen aniversario.

Fuente:  Paquita Armas Fonseca/Portal de la TV Cubana

Teleavances cumple 22 años

Teleavances cumple 22 años

En el verano del año 2005 un pequeño grupo de trabajadores del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT) asumieron la responsabilidad de iniciar una gestión necesaria y útil: investigar y precisar el proceso de surgimiento del mayor espacio informativo y promocional de la Televisión Cubana (TVC), Teleavances.

Luego de más de 15 años de puesta en pantalla, se requería de una sistematicidad que permitiera organizar la información relacionada con los orígenes del programa. La propia vorágine de trabajo hizo que al principio se pensara, básicamente, en garantizar la transmisión, y detalles de archivo quedaron relegados, aunque no fuera esa la intención.

Según Rigoberto Cita Zanetti, uno de los especialistas de más larga trayectoria en la División de Publicidad y Propaganda de la TVC, en el momento en que Teleavances sale al aire se buscaba un pequeño espacio que a modo de resumen, y de forma rápida, informara al televidente de algunas de las propuestas de la programación televisiva para el fin de semana.

Luego de varios trámites e indagaciones, y contando con la valiosa colaboración del actual jefe de Programación de la Teletransmisora,  Julio Alfredo Suárez (Freddy), se pudo conocer la fuente. El domingo 4 de octubre de 1987 estrena su salida al aire Teleavances por el Canal Seis —hoy Cubavisión—, en el horario de la 1:30 de la tarde, sustituyendo entonces al espacio Sugerencias, emitido por última vez el 27 de septiembre de ese mismo año.

Dos años después, el 2 de octubre 1989, se resolvió trasladar el programa para las noches de sábado, decisión que implicó suplir el espacio De sábado para domingo.

En sus inicios, Teleavances tuvo como director a Boby Pelegrino y contó con un tiempo de duración de 10 minutos, aproximadamente. Luego, fueron 15 minutos. Y ya en la actualidad se transmite durante casi 27 minutos. El incremento del tiempo se debe, especialmente, a la creación de los dos Canales Educativos y, con ello, al notable auge de las ofertas de la programación televisiva. Antes se informaba solo la programación de Telerebelde y Cubavisión.

Hoy el horario de salida al aire de Teleavances sigue siendo objeto de evaluación. En la actualidad se transmite los domingos en el espacio de las 10:30 de la noche, aunque tampoco se considera como el más adecuado.

Con un elevado sentido profesional de la comunicación, el colectivo de Teleavances conserva como máxima dedicar el más ingente esfuerzo a satisfacer, en cada emisión, las necesidades de información del público televidente, a través del anuncio de la mayor cantidad posible de ofertas contenidas en una parrilla ampliamente diversa y dinámica,  acompañando cada propuesta con una imagen de presentación atractiva y sugerente.

Porque UD quiere saber es uno de los lemas que nos identifica. Su fiel conductora Marta Yabor, y todo el equipo técnico que asegura la proyección del programa, trabajan para que cada domingo en la noche la familia cubana espere su puesta en pantalla, porque niños, jóvenes y adultos quieren saber.

Así ha sido en estos 22 años de existencia. Entonces Felicidades y, como dice otro de sus lemas: En hora buena Teleavances.

Fuente: Portal de la TV Cubana / Belkis Díaz Arceló

 

En la TV, una nueva temporada de Damages

En la TV, una nueva temporada de Damages

Damages (Daños) impactó desde el primer capítulo de la primera temporada. Bastaron unos minutos en pantalla para comprender que estábamos ante un producto de excelencia.

El alto vuelo estético de la puesta, la contundencia del guión, la calidad interpretativa del elenco hablan de una serie que va más allá, incluso, de los altos estandares de realización de la televisión contemporánea norteamericana.

Cubavisión presenta los jueves en la noche la segunda temporada de la teleserie, protagonizada, como la primera, por una inmensa Glenn Close, que ha hecho del personaje de Patty Hewes un verdadero referente.

La secunda una actriz de ascendente carrera: Rose Byrne, en el rol de la joven abogada Ellen Parsons.

Los televidentes que siguieron la primera temporada fueron testigos de una trama de extraordinaria complejidad, que exigía absoluta fidelidad al espectador.

No podía ser de otra manera: Damages recreaba, desde su estructura, el enmarañado entramado de un sistema judicial que se precia de ser uno de los mejores del mundo, cuando en realidad es terreno fértil para el error, la corrupción, el abuso y la ambigüedad.

La serie se zambullía en el ámbito profesional de una abogada muy poderosa, cabeza de bufete, que solía caminar sobre el filo de una navaja, en un peligroso coqueteo con los límites.

Pero Damages, más que respuestas, deja dudas. En Damages, nada es lo que parece...

El guión se sirve del juego temporal, de las falsas pistas, de los constantes puntos de giros para armar una metáfora de la falta de diafanidad de ciertos procesos judiciales en los Estados Unidos.

Es también una reflexión sobre la naturaleza de la ética y el poder.

La segunda temporada muestra credenciales similares. Nuevamente el espectador está a merced de una trama cautivante, que seduce por sus constantes peripecias, pero que, más que invitar, exige a ir más allá de la superficie.

Deslumbra Damages por su profundidad conceptual sin que llegue a ser nunca demasiado densa.

Pero solo por asistir al espectáculo de Glenn Close en pantalla, vale la pena acostarse tarde el jueves: he aquí una actriz extraordinaria, que sabe sacarle todo el partido a un extraordinario guión.     

Fuente:  Yuris Nórido, del Portal Cubasí.

Cómo se prepara la Televisión Cubana para cubrir el espacio de la telenovela cubana

Cómo se prepara la Televisión Cubana para cubrir el espacio de la telenovela cubana

Mucho se habla por estos días del espacio dedicado a la telenovela cubana. Gran debate generó la recién finalizada teleserie Diana, cuyo nivel de aceptación osciló entre quienes le dieron su beneplácito y aquellos que no se sintieron seducidos con la manera de encarar nuestra cotidianidad a partir del uso dinámico de los códigos del audiovisual.

Anuncios de retrasmisiones han despertado, también, opiniones diversas. Pero hacer televisión no es cosa fácil. Y en Cuba no se da la excepción. Propuestas de estreno que satisfagan gustos, exigencias, y además cumplan con las normas técnicas prefijadas, es tarea ardua para los responsables de estas producciones.

En conversación con Eunice Peña Sardiña, jefa de la División de Dramatizados de la Televisión Cubana, pudimos conocer qué programa la Televisión Cubana para cubrir el horario de la telenovela cubana. Diálogo que invita a abrir las puertas del análisis y la compresión.

“La producción de dramatizados es muy costosa, y dentro de ella las series son unas de las más caras y complicadas de realizar, principalmente las novelas y aventuras, cuya filmación puede durar alrededor de un año.

“Estas realizaciones implican, en un primer momento, mucha investigación, el fomento constante de ideas y temáticas a tratar, un gran  trabajo con los guionistas, asesores, y con el Centro de Investigaciones Sociales del Instituto Cubano de Radio y Televisión,  o sea, se requiere de la retroalimentación con los públicos.


“Fundamentalmente estamos trabajando temas de actualidad, porque así lo pide el pueblo, y ello es un reto importante porque se trata de lo que ocurre aquí y ahora. Después viene todo el proceso productivo para trasladar lo que está en el papel al audiovisual, y eso demora, según la cantidad de capítulos a grabar, la extensión del metraje”.


Esta reseña se une a las carencias materiales que como parte de nuestra sociedad, tiene la televisión cubana; el tema es complejo, no siempre se logra realizar lo que se planifica para un período de tiempo. Estas rupturas en los ciclos productivos y los correspondientes baches de continuidad en un espacio como el de la telenovela, es blanco perfecto para los señalamientos de los diversos públicos. De ahí que las estrategias de programación, tengan que recurrir por períodos a la retransmisión de programas de probada aceptación.


“Pero creo que apelar, ahora, a la serie policial Día y Noche, en su momento un espacio muy gustado y donde destaca la actuación de Jorge Villazón, un actor muy querido, es una opción. Ya hemos visto algunos capítulos presentados en vísperas de este verano, y ahora la propuesta es exhibir una docena de otros capítulos protagonizados por dicho actor.”

La retransmisión de esta teleserie comenzó el pasado lunes 28 de septiembre, con frecuencia también los miércoles y viernes a partir de las 9:15 de la noche por Cubavisión.

Según Eunice, los resultados de audiencia que tuvimos con los materiales de dicha  serie que pusimos en junio, fueron positivos; según consta hay un público que lo agradeció.

“Luego continuaremos en dicho espacio con los 29 capítulos del seriado Su propia guerra, muy reclamado desde hace tiempo por la población, y protagonizado por Albertico Pujol en una destacada actuación.

Esto es lo que se tiene programado para lo que resta de este año. Quizás no sea una propuesta que complazca a todos los públicos, no porque desconozcan el éxito que tuvieron esas series, sino porque desean ver en sus pantallas ofertas nuevas que en ese horario estelar atrapen su atención.

Por ahora, la Televisión Cubana no puede llenar ese vacío No obstante, Eunice Peña hizo anuncios que pueden ser halagüeños para el futuro inmediato

Al respecto, comentó que ya trabajan, desde hace algún tiempo, en la producción de tres telenovelas que asegurarán las transmisiones de ese horario en el 2010 y 2011, aproximadamente.

“Estamos hablando —dijo— de la serie Aquí Estamos, de 78 capítulos, escrita por Alfredo Pérez y Hugo Reyes, y dirigida por Rafael González (Cheíto), con la colaboración de Hugo Reyes como codirector,  y que aparecerá en pantalla en los primeros meses del próximo año.

“Los temas que se abordan son principalmente de actualidad, teniendo en cuenta los reclamos de la población. Por tanto, es una serie que desarrolla la historia de un grupo de jóvenes que deciden aglutinarse alrededor del teatro. Cada uno de ellos llega a la actuación con diferentes problemas, pero se verá cómo, a través de sólidas relaciones humanas, ellos pueden resolver sus conflictos.

“Y aunque se tratan temáticas muy importantes para la juventud cubana, esperamos que les gusten al público de todas las edades.

“También está en proceso de realización la novela Añorado Encuentro, de 80 capítulos, escrita por la experimentada Maité Vera y dirigida por Virgen Tabares. Se estrenará después de Aquí Estamos, y en ella también se tratan  temáticas sobre la juventud y, especialmente, cómo asume esa generación el valor que tienen el sentido de pertenencia y el amor a la tierra natal. La trama se centra en una niña que regresa a su país por amor, por tanto, las temáticas esenciales son el fenómeno de la emigración, y como dice el título de la novela, la añoranza por el reencuentro con los tuyos.

“La tercera producción, también en fase preliminar, es Bajo el Mismo Sol, escrita por Freddy Domínguez y dirigida por Jorge A. Padilla. Es una telenovela que consta de unos 137 capítulos, y trata sucesos interesantes y poco asumidos por el medio como son la reinserción social de tres mujeres recién salidas de prisión, los avatares que deben sortear para lograr insertarse en una sociedad que las rechaza a causa de los tabúes y estereotipos ya implantados en la mente de sus coterráneos.

Es una obra en la que la diversidad de edad, el cómo se comportan esas mujeres en diversas situaciones, y la violencia familiar, son el centro del drama que en ella se afronta.

“También estamos trabajando en otros proyectos aún en fase de guión, para poder darle continuidad a estas tres nuevas ofertas y asegurar no tener más baches en el espacio de la telenovela cubana.”

Eunice, conocedora de los ciclópeos esfuerzos que se realizan para sacar adelante un proyecto audiovisual, cualquiera que sea, concluyó señalando: “Se requiere de mucha dedicación, trabajo en equipo, integración de todas las partes. Sólo así se podrá garantizar estrenos en un espacio que sabemos es el más demandado y exigido por todos”.

FUENTE:  Ana Ivis Galán García, tomado del Portal de la TV CUBANA.

DISPONIBLE EN:  http://www.tvcubana.icrt.cu/noticias/como-se-prepara-la-television-cubana-para-cubrir-el-espacio-de-la-telenovela-cubana/