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Canal Multivisión fomenta debate en las páginas de Granma

Canal Multivisión fomenta debate en las páginas de Granma

El novel canal Multivisión, de la televisión cubana, ya fomenta el debate y la polémica.  Las páginas del diario Granma han recogido por estos días las opiniones de dos televidentes relacionadas con el mismo, y en las cuales se ofrecen criterios sobre esa propuesta televisiva.

 Tele y Radio... da hoy espacio a esas dos misivas.  Comenzamos por la primera, publicada con esta interrogante:  ¿Multivisión, Canal Habana o la disyuntiva?

El país hace un gran esfuerzo para que las opciones recreativas para el pueblo sean cada vez más diversas e instructivas. Pero a veces no solo basta la intención; hay que tener también en cuenta los resultados.

Explico: Multivisión es un nuevo canal, hecho para transmitir programación variada durante las 24 horas del día. ¡Qué bien! Pero no todo es felicidad. Se transmite por la misma señal que el Canal Habana, en otras provincias por las frecuencias de los ya posicionados telecentros provinciales y municipales y en otros lugares ni siquiera se puede ver.

Estos telecentros tienen programación propia y en el caso del Canal Habana, las transmisiones ocurren todos los días de la semana aproximadamente desde las 3:55 p.m. hasta las 12:00 a.m. y los fines de semana desde la 2:00 p.m. y también hasta la medianoche. Conclusión: los capitalinos (que constituimos aproximadamente el 24% de la población total del país) tenemos que ver Multivisión o por la madrugada o por la mañana o en un pedacito de la tarde, horarios que, como es lógico, para la gran mayoría coinciden con los de descanso y faena de los trabajadores. Cuando estamos en casa ¿cómo podemos ver los interesantes programas que ahí se proponen? Conozco que Multivisión retransmite por bloques su programación; pero eso tampoco nos beneficia por lo que expliqué antes.

Particularmente pienso que debiera habilitarse otra frecuencia para el nuevo canal y todos podremos disfrutarlo a plenitud.

Yo pienso que en inversiones como las que entrañan estos nobles proyectos no se pueden perder de vista cuestiones tan elementales como la calidad de la recepción de la señal (tema ya tratado; pero que aún no existe la claridad suficiente en la población) y la cantidad de personas que pueden disfrutarlo. Creo que es una cuestión que hay que valorar.

L. Lam Vargas.

La segunda misiva sobre Multivisión, publicada en Granma es esta:

Multivisión: una sugerencia y una felicitación

Quisiera unirme al criterio del cro. L. Lam respecto a la programación del Canal Multivisión. Francamente, opinar sin sugerir soluciones o alternativas, se torna algo difícil, ese es mi caso; sin embargo, eso no puede constituir obstáculo alguno para expresar también mi opinión al respecto.

Yo también desearía disfrutar plenamente de la magnífica programación de Multivisión , lo cual no me resulta posible por encontrarme fuera de la casa en ese horario. Pienso que quizás no se cuente con los recursos técnicos indispensables para sacar ambos canales al aire, si así fuera, ¿por qué no buscar alguna alternativa que posibilitara, al menos poder ver una selección (escogida por los programadores o por encuesta) de lo mejor de la programación habitual en un horario que el hombre o mujer trabajadores, puedan acceder? Lo ideal sería que ambos canales salieran paralelamente al aire o quizás como sucede en otras provincias, que acortaran la programación del canal provincial. No tengo nada en contra de nuestro Canal Habana solo que en Multivisión hay una programación exquisitamente escogida. Aprovecho la ocasión para felicitar a los compañeros que en ese canal se encargan de seleccionar los materiales que se proyectan, los cuales casi sin excepción contribuyen de una u otra forma no solo al sano entretenimiento sino también al desarrollo intelectual y valores morales.

J. Iser

Según el Portal de la Televisión Cubana, Multivisión transmite las 24 horas del día y  ampliará el espectro de sus propuestas recreativas, informativas, educativas y culturales que actualmente ofrece la TV Cubana. Ahora debe estar en una primera fase que comprende aquellos territorios donde existan telecentros provinciales y municipales, así como corresponsalías.  Podrá ser visto por más del 50 por ciento de la población cubana.

Multivisión,canal de señal abierta, nos da el privilegio de echarle unas miradas al universo, gracias a una programación compuesta por espacios realizados por televisoras de diversas partes del mundo (Telesur, TVes, TV China, Venezolana de TV, Televisión Española, DW-TV Alemana, canales Discovery...), que han cedido de forma gratuita los derechos de sus transmisiones.

Televidentes del mundo prefieren los espacios deportivos

Televidentes del mundo prefieren los espacios deportivos

Los televidentes del mundo prefirieron los programas de deportes, sobre todo el fútbol, durante el año 2008, según un estudio publicado este martes por la empresa Eurodata TV.

El informe, difundido por varias agencias de prensa, revela que los encuestados, de 70 países, vieron televisión diariamente unas tres horas y ocho minutos como promedio el pasado año.

Los espacios deportivos fueron el género predilecto de los televidentes en 13 de los territorios estudiados y estuvo entre los diez más importantes en otros 39. El partido de voleibol femenino entre China y Cuba, durante los Juegos Olímpicos de 2008, tuvo una audiencia de 146 millones de televidentes solo en el gigante asiático.

En Estados Unidos, el Super Bowl reunió a 97,5 millones de personas y la final de la Eurocopa de fútbol 2008 obtuvo una audiencia nunca antes vista en España, con 14,5 millones de televidentes.

Después del deporte, la ficción es el género más estimado. Las series son los programas más vistos, seguidas por las telenovelas.

La inteligencia está en todas partes y la neurona intranquila sigue con gran audiencia

La inteligencia está en todas partes y la neurona intranquila sigue con gran audiencia

Gustavo Fernández-Larrea alcanzó un Caracol durante la última entrega del premio, no por su trabajo como director de ¿Jura decir la verdad?, sino por su proyecto en solitario: El selecto club de la neurona intranquila, que durante el último verano acaparó la atención de los capitalinos. Las noches de domingo en el Canal Habana ya no fueron las mismas cuando el paquete de 13 programas tocó a su fin. El retorno se produjo ahora en Cubavisión, al alcance de todos los cubanos.

—¿Por qué un programa de participación como proyecto personal?

—Me interesa demostrar que se puede ser una persona inteligente, dueña de conocimientos, sin estar reñido con la diversión. Conocía, gracias al trabajo del Centro de Investigaciones Sociales de la Radio y la Televisión, que el público estaba ávido de programas de competencia, humor e inteligencia. Y comprendí que mi proyecto venía como anillo al dedo...

—¿Cómo entra el humor en El Selecto club de la neurona intranquila?

—El club... es un ajiaco, hay de todo. Pero una de las consecuencias de la inteligencia es la risa. El humor se sostiene sobre el conocimiento. Si es una competencia de conocimientos, en que se juega más que todo con la inteligencia, pues tiene que haber humor.

—Los programas de participación tienen una larga y tortuosa historia en la televisión. ¿Qué hace la diferencia en El club...?

—No creo que hay nada nuevo. Las formas de expresar son las que pueden ser novedosas. En El club... se trata de quitarse el traje y la corbata y ponerse una camisa más fresca, los tenis, el pitusa... Despojarse del academicismo y conseguir un nivel digno de conocimiento e inteligencia. Entonces la diferencia está en el modo de decir, de abordar los temas.

—Asombra el nivel demostrado por los competidores de El club...

—No aceptamos que ninguna institución nos imponga un competidor. Baudilio y yo confeccionamos un cuestionario que no solo mide los conocimientos de los muchachos, sino también la chispa, el sentido del humor. Divulgamos la convocatoria en las escuelas, a través de amistades. Por eso los participantes son estudiantes en su mayoría. Son increíbles los resultados que obtuvieron algunos. Gente muy joven, con una vasta cultura.

—El club... abarca un espectro am-plio dentro del conocimiento humano. ¿Cómo eliges los temas y consigues la información necesaria?

—El escritor Ernesto Santana confeccionó muchas preguntas para la sección final. Las demás secciones las diseñé yo mismo. Otras fueron apareciendo por casualidad. Hay secciones donde se hacen juegos de palabras, se varían los nombres; pero el juego llega hasta un punto y luego se da al televidente toda la información. Siempre respetándolo y situándolo a un nivel que le permita sentir que conoce lo que se está tratando. Algo interactivo, para que el espectador pueda participar desde su casa.

—El programa, que ahora ha pasado a Cubavisión, no mantiene las mismas características...

—El nuevo proyecto se reduce a 27 minutos, de 45 que tenía. Hay que concentrar todo el volumen de información en media hora, lo cual obligó a eliminar cosas. Las dos primeras secciones se sacrificaron: «Vestir al modelo» y el «Puzzle». También se redujo el tamaño de otras. Uno de los dos conductores desapareció, Andy Vázquez, porque en el paquete inicial tenía una historia que ya completó su ciclo. El selecto club de la neurona intranquila seguirá siendo un plato diferente y con los condimentos necesarios para que quede sabroso.

—¿Crees que el espacio obtiene el mismo resultado en el resto del país?

—La inteligencia no es privativa de Ciudad de La Habana, ni de ninguna región específica, está en todas partes, como una neurona extendida... Y en todas partes hay gente con sentido del humor.

—Más allá de las diferencias formales, ¿existen vínculos entre ¿Jura decir la verdad? y El selecto club de la neurona intranquila?

—¿Jura...?, a pesar de que a veces flirtea con una suerte de humor popular-inteligente, no tiene mucho que ver con el humor de El club..., más pensado desde la inteligencia y el conocimiento. Claro, se puede hablar de un desprendimiento en el sentido de que, tanto Baudilio como yo, provenimos de ¿Jura...?

«Otros miembros del elenco participaron también, como es el caso de Hilario Peña y el propio Ulises, que vinieron como invitados. Desde ese punto de vista, y dadas las relaciones humanas, sí hay vínculos».

—¿Cómo y por qué surge la colaboración con Baudilio Espinosa?

—Yo andaba buscando un conductor que fuese un humorista muy suelto, y que tuviera un nivel cultural adecuado. Entonces me percaté de que Baudilio era mi hombre. Él es filólogo, tiene una cultura amplia, además de poseer un exquisito sentido del humor...

—Háblame del Caracol...

—Nunca he perseguido premios. En los jurados suelen predominar los gustos personales. Pero haber sido elegido no deja de ser satisfactorio. Y si al Premio Caracol le sumas la respuesta popular que ha tenido El selecto club de la neurona intranquila, puedes colegir que el jurado no estuvo desvinculado de la apreciación de los televidentes. Eso me llena de satisfacción y me compromete mucho más con el trabajo.

Fuente:  Leopoldo Luis, publicado en Juventud Rebelde.

Patrulla 444: Dos jóvenes al timón de un carro patrullero

Patrulla 444:  Dos jóvenes al timón de un carro patrullero

Juventud Rebelde conversó  con el director y los protagonistas de esta coproducción entre el Ministerio del Interior y el ICRT, que acapara la atención de gran parte de los televidentes cubanos.  Dos jóvenes policías en su carro patrullero irrumpen cada noche de domingo en los hogares cubanos. Desde su primer capítulo, Patrulla 444 acapara la atención de gran parte de los televidentes cubanos.

Estudios realizados por el Centro de Investigaciones Sociales del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT) dan fe de ello. Altos niveles de teleaudiencia y gusto han acompañado cada semana al nuevo policiaco de factura nacional.

A las señas institucionales sumé un ejercicio que no falla: la opinión de la gente en la calle. Lejos del pedacito de La Rampa, salí a preguntar sobre la serie a patrulleros; a pasajeros de los nuevos «camellos»; a dependientes de cafeterías y bares que a diario escuchan de lo humano y lo divino; de paso unas llamadas a colegas de varias provincias porque, como ya sabemos, La Habana no es Cuba... Al final, no es difícil comprobar que esta coproducción entre el Ministerio del Interior (MININT) y el ICRT, realizada como homenaje al aniversario 50 de la Policía Nacional Revolucionaria, ha dado de qué hablar.

Mano a mano con Roly Peña

Patrulla 444 partió de la idea original de Nelson Ríos, y luego de pasar por varias manos, llegó a Roly Peña la posibilidad de dirigirla. El también actor ha demostrado sagacidad para contar historias en el medio audiovisual con seriales para jóvenes, teleplays, cuentos y documentales. Siempre soñó con filmar historias de «policías y bandidos», así que no dejó pasar la oportunidad. Sin embargo, enfrentarse a un policiaco era harina de otro costal.

Bien difícil resultó la tarea de estructurar códigos clásicos de un policiaco en una serie donde los protagonistas son dos patrulleros. Y es que el contenido de trabajo de estos agentes en Cuba es meramente operativo. Para Roly Peña ahí estuvo el primer dilema: ¿cómo hacer un espectáculo policiaco si sus protagonistas no investigan (aun cuando uno de ellos, Villa, tiene inquietudes por la investigación)?

Él sabía que la fórmula para este tipo de obra es casi infalible por probada: mezclar suspenso, delito, investigación, persecución y, por supuesto, atrapar a los delincuentes. Pero Roly insiste en que «si hubiéramos seguido estas pautas los patrulleros no hubiesen sido los protagonistas. Tuve que reformular los guiones porque sentía que, desde el punto de vista del espectáculo, no eran muy atractivos. Entonces, aposté por los códigos de la puesta en escena. No obstante, reconozco que estos agentes, como sujetos centrales de la trama, no son los personajes más idóneos para este tipo de materiales».

Lo cierto es que hasta la fecha, nunca antes los patrulleros habían sido protagonistas, a pesar de que se lo merecían. Y es que esa fuerza es la primera en enfrentarse al delito, además de constituir una potencia vital para el cuidado de la tranquilidad ciudadana en las calles.

La serie intenta desmitificar la imagen que reina en nuestra población sobre los policías que, como nosotros, son personas de carne y hueso, con virtudes y defectos, como todos. Precisamente, el objetivo central de Patrulla 444 radica en permitir que palpemos la riqueza humana que los acompaña, mientras conocemos sus conflictos laborales, amorosos y hasta los dolores físicos que padecen. «Para ello, apunta Peña, intentamos ponerlos a hablar como el más mortal de los cubanos, evitando que utilizaran todo el tiempo vocablos técnicos», algo que no se ha conseguido con frecuencia en propuestas anteriores.

Roly está consciente de su responsabilidad, como director de la televisión, con la transmisión de valores. Para él es esencial educar mientras entretiene con un producto ameno, con un buen espectáculo.

«El hecho de que a tanta gente le guste la serie es una señal de que así quieren que sean nuestros policías. Cada capítulo ayuda a cambiar la percepción que tiene el público sobre el trabajo que desempeñan. Yo no inventé policías correctos para ponerlos en pantalla, sencillamente tomé como patrón a los buenos y reales que conozco».

—¿No te da miedo competir con superproducciones extranjeras como CSI o Prison Break, de tremenda factura y que gozan de gran éxito en los televidentes cubanos?

—En Cuba el policiaco tiene excelente acogida venga de donde venga. Es un gran reto para nosotros hacer uno que, además, ocupe un horario estelar de nuestra pantalla. Y claro, no lo niego, uno llega a sentir miedo cuando conoce que un alto porciento de nuestra programación es enlatada o extranjera. Y aunque no siempre válidas desde el punto de vista artístico o por su contenido, sí cuentan para su realización, a diferencia de nosotros, con una inyección importante de recursos con el fin de entregar un espectáculo televisivo, que «enganche» a la gente, y lo logran. Y nuestros televidentes consumen ese lenguaje.

«Nosotros no podemos copiar esas series extranjeras pero tampoco obviar lo que pasa en el mundo en materia audiovisual.

«Creo que por ahora la única vacuna que tengo para contrarrestar lo que te acabo de explicar es hacer un producto bien cubano. Por eso insisto en la representación de las diferentes razas, la autenticidad de los conflictos, los diálogos, la forma de moverse y hasta de armar una bronca».
Fuera de la patrulla

Para encarnar al teniente Jorge Villa y al primer suboficial Antonio Borges, protagonistas principales de Patrulla 444, los actores Yadier Fernández y Leonardo Benítez, respectivamente, vistieron de uniforme ocho meses, tuvieron que sacar la licencia de conducción y, antes de comenzar a grabar, convivieron 12 semanas con patrulleros reales.

Más que las exigencias dramáticas de su personaje, lo más complejo para Yadier resultó ser la preparación física. «Estuvimos mucho tiempo viviendo en la Unidad de Patrulla. Llegábamos a las 8:00 a.m., nos poníamos los uniformes con toda la indumentaria y nos incorporábamos a las mismas actividades que ellos. Íbamos a la cafetería, a los entrenamientos, a las clases, incluso a patrullar en la calle. A la hora de filmar ya nos sentíamos verdaderos policías.

«En una ocasión —rememora Yadier—, estaba todo uniformado en la calle, chequeando el tránsito con uno de los instructores, y una persona me reconoció. Me dijo: ¿Tú no eres Dimitri el de la novela Polvo en el viento? Tuve que decirle que estaba equivocada. De todas formas me respondió: «De madre, oficial, ¡es usted igualito!».

Para Leonardo lo más engorroso fue aprender a conducir: «La patrulla es la protagonista de la serie y yo la manejo, algo que no había hecho jamás en mi vida. Enseguida aprendí, pero estuve todo el tiempo con un estrés tremendo porque además de estar concentrado en la actuación, tenía que estar pendiente de dónde frenar, cómo doblar en momentos de velocidad y acción... Vine a “relajarme” a los tres meses de estar grabando».

Las anécdotas toman el pulso de la entrevista y los dos ríen a carcajadas cuando recuerdan cuánto trabajo les costó ponerse el uniforme los primeros días: el zambrán con las esposas, la pistola y la tonfa. «Los policías se “burlaban” y nos aconsejaban relajarnos, parecíamos robots», cuenta Leo mientras Yadier prefiere traer a colación la que, según él, fue la «escena» mejor lograda.

«Los actores íbamos en un carro con el mayor Tamarit, asesor de la serie, para una práctica de tiro. En medio de la carretera nos topamos con un choque entre una guagua y un camión. Aunque nadie terminó herido, los dos choferes salieron violentos a fajarse. Sin pensarlo nos tiramos del carro. Yo detuve al camionero, Leo neutralizó al otro, en tanto Walter Marcel (oficial Marcos) se puso a organizar el tránsito. Nadie nos vio como actores, ni nosotros mismos. Gracias a eso no se formó una riña tumultuaria».

Pero Patrulla 444 les dejó a Yadier y a Leo otras satisfacciones. La amistad que ahora comparten, por ejemplo, es una de ellas. También establecer con sus personajes «patrones de conducta para los propios policías», cita el primero, mientras que el segundo señala «la buena acogida del público, el cual ha podido conocer más de cerca el esfuerzo de estos hombres y mujeres para preservar el orden y la tranquilidad en las calles».

Seguramente, cuando a finales de año llegue una segunda entrega —la primera temporada culmina esta noche por Cubavisión—, tanto el equipo de realización como los actores de Patrulla 444 tendrán otras historias y anécdotas que contar. Sin embargo, el desafío al cual se enfrentarán será, sin dudas, muy superior.

Fuente:  texto y fotos Kaloian Santos Cabrera, publicado en Juventud Rebelde.  En la foto, Yadier Fernández y Leonardo Benítez, protagonistas de Patrulla 444.

Asocian consumo de televisión con felicidad transitoria

Asocian consumo de televisión con felicidad transitoria

Sociólogos de la Universidad de Maryland sostienen que las personas que no son felices invierten más tiempo viendo la televisión, mientras que las que se describen a sí mismas como satisfechas de lo que la vida le ofrece dedican más horas a leer y a las relaciones sociales.  Ellos realizaron un estudio que analiza datos recopilados a lo largo de 34 años, en diversas investigaciones sobre formas de pasar el tiempo y actitudes sociales.
   Sus autores concluyen que pasar más horas viendo la televisión puede contribuir a la felicidad de los espectadores en ese momento, pero supone menos efectos positivos a largo plazo.
    "La televisión realmente no parece satisfacer a la gente a largo plazo en el ámbito de cómo se desenvuelven socialmente las personas, al contrario de como sí lo hacen la lectura o seguir la prensa", explicó el sociólogo John P. Robinson, coautor del informe.
     Los datos nos sugieren que el hábito de ver la televisión puede ofrecer un placer inmediato a expensas de padecer perjuicios psicológicos a largo plazo, precisó.
     El estudio abarcó a 30 mil adultos, más concretamente a sus opiniones acerca de qué actividades contribuyeron a su felicidad, con datos recogidos en más de tres décadas.
     Se dividieron en dos tipos de resultados: los que hacían referencia a la felicidad cotidiana, y los basados en actividades a largo plazo.
       Los investigadores descubrieron que en ambos grupos, las actividades que hacían más felices a los encuestados eran las mismas, excepto en el caso de ver televisión.
    Del mismo modo, se constató que las personas que se definían como más felices eran las más activas socialmente, que leían más libros y periódicos y asistían regularmente a actividades. En contraste, la gente infeliz pasaba significativamente más tiempo viendo la televisión en su tiempo libre.
    De acuerdo con el estudio, la gente infeliz presentaba un consumo de televisión un 20 por ciento mayor que la gente feliz, incluso teniendo en cuenta, su nivel educativo, ingresos, edad y estado civil.
    Steven Martin, coautor del estudio, describe como conclusión el poder adictivo de la televisión porque aporta placer: "Las actividades adictivas producen momentos de placer, pero a largo plazo desembocan en malestar y arrepentimiento", manifestó.

Fuente: AIN.

Notable audiencia de Patrulla 444, serie policíaca cubana

Notable audiencia de Patrulla 444, serie policíaca cubana

Notable audiencia y comentarios en la población promueve el  nuevo serial policíaco Patrulla 444, que trasmite los domingos Cubavisión, en saludo al aniversario 50 de la creación de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR).

Tiene 10 capítulos de 45 minutos de duración cada uno y cubre el vacío dejado por Tras la Huella y Día y Noche.  Roly Peña es su  director.

En declaraciones a la AIN, Peña informó los títulos de los capítulos:  Permuteros, Desaparecidos, El sospechoso, El gran error, Acomodados, Afán de lucro, Los timadores, Violencia sin limites y Ajuste innecesario.

El elenco de actores lo encabeza Bárbaro Marín Brito, que interpreta el papel de un Teniente coronel, y lo integran, además, los jóvenes Yadiel Fernández Tamayo, Leo Benítez Ibáñez y Yunier Bolaños, entre otros.

La serie constituye un homenaje a las cinco décadas de la fundación de la PNR y en particular a sus combatientes en la lucha por garantizar el orden interior y la tranquilidad ciudadana, afirmó Peña.
  
Gerardo Alfonso, compositor y cantante, es el autor de la música de Patrulla 444, la idea original correspondió a Nelson Ríos, el guión a Amilcar Salatti, y la productora general es Vania Valdés.

Televisión cubana dedica programas al Triunfo de Enero

Televisión cubana dedica programas al Triunfo de Enero

A la celebración del aniversario 50 de la Revolución Cubana dedica la pequeña pantalla su oferta especial de fin del actual año y principios del 2009.  Hasta el cuatro de enero se brindará una programación cuyas modificaciones tienen el propósito de brindar calidad y divertimento para todos los gustos y edades, en la que destaca la exhibición de un centenar de filmes, de estos el 70 por ciento de estreno.

Una información brindada por Waldo Ramírez, vicepresidente de la Televisión Cubana, señala que los Canales Tele Rebelde y Educativo se incorporarán en las madrugadas del 31 de diciembre y del primero al dos de enero, a las transmisiones de 24 horas. El Educativo 2 hasta cerca de las cuatro de la madrugada.

La referida opción de la pequeña pantalla comenzó con el estreno de 10 capítulos del serial cubano: Patrulla 444, los domingos a las nueve y media de la noche, y continúa además con la programación nocturna del viernes en el horario de las 10 de la noche Escena abierta, con el quehacer del movimiento teatral cubano.

Para la noche del 31 de diciembre Cubavisión anuncia Musicales Especiales como La puerta de mi casa, con Los Van Van, Haila y Pagola la Paga, y presentado por Albertico Pujols.

También está Bailando a los 50, conducido por Rosalía Arnáez, Lorena María, Alden Knight, Quique Quiñones y Enrique Molina. Actúan las agrupaciones de Elito Revé, Maraca y su Orquesta, Paulo FG, el percusionista Córdova, Ballet de la TVC, Pupy y los que Son Son, Anacaona, Pancho Amat y El Cabildo del Son y Los Papines.

 A las tres y 45 de la noche del primero de enero se prevé el estreno del espectáculo Tomados de la Mano; Gala Cuba-China por el Aniversario 50 del Triunfo de la Revolución.

Ese día se transmitirá a las 10 de la noche, desde la Tribuna Antiimperialista, el musical Cuba de fiesta, con Paulo FG, Van Van y el espectáculo de Tropicana.

Para la noche del dos de enero, a las nueve se anuncia el estreno del teleplay de factura nacional La Bala.

El Canal Tele Rebelde brindara música cubana, y en el espacio cinematográfico incluirá los filmes cubanos "Zafiros, Locura Azul", y Kangamba, la serie Empirefalls y la miniserie de suspenso Cinco días para morir, basada en la novela homónima de Richard Russo.

El Canal Educativo contiene materiales consistentes en un especial en la mañana y la tarde dirigida fundamentalmente al público juvenil, y caracterizada por producciones musicales nacionales y extranjeras (conciertos, recitales, clips) así como documentales vinculados con la música.

Canal Educativo 2 presenta una programación especial para niños, adolescentes y adultos que incluye el estreno de la Serie estadounidense El Increíble Hulk, en tanto Multivisión incrementa el número de filmes de estreno para públicos infantil y adulto y la presentación de nuevos conciertos de importantes figuras del mundo de la música.

Fuente:  AIN.

 

Exhibe la TV cubana la serie Kyle XY

Exhibe la TV cubana la serie Kyle XY

Un extraño joven aparece desnudo en medio del bosque. Parece caído del cielo. No tiene pasado, no sabe hablar, es como un libro en blanco. Mira el mundo con ojos asombrados, todo es nuevo para él. A primera vista, no se diferencia en nada de un muchacho normal, pero un examen a fondo descubre una desconcertante circunstancia: no tiene ombligo.

 

¿De dónde viene? ¿Qué hacer con él? Cuando la policía lo descubre, lo interna en un centro de menores. Allí  trabaja una psicóloga que se da cuenta de que el muchacho es especial y decide llevárselo a su casa para conocerlo mejor. En su nuevo hogar, el joven inicia un aprendizaje acelerado, afortunadamente posee singulares capacidades. Pero alguien lo sigue de cerca, lo vigila en secreto.

 

Este es el punto de partida de Kyle XY (2006), la nueva serie que trasmite Tele Rebelde en su franja juvenil de las tardes. Producida por la cadena norteamericana ABC Family, a partir de la idea de Eric Bress y J. Mackey Gruber (los directores de El efecto mariposa), la teleserie se convirtió desde sus primeros capítulos en un gran fenómeno de audiencia.

 

La premisa del argumento no es nueva. Varias obras literarias y series de ficción se han centrado en personajes salidos de la nada, sin historia aparente, que deben aprender a vivir en un mundo que les resulta nuevo en toda su dimensión.

 

Ya sea llegados del espacio o creados en modernos laboratorios, estos seres tienen en común extraordinarias capacidades físicas o mentales, que en muchos casos los convierten en auténticos superhéroes. Tienen, por supuesto, muchas dificultades para adaptarse al medio. Pero siempre son acogidos por una familia amorosa, que los adopta y los ayuda a insertarse. Y siempre, por supuesto, descubren el amor.

 

Kyle reúne todas estas características, lo novedoso estará en descubrir su origen. El atractivo estará en asistir a su deslumbramiento constante por las cosas que a nosotros nos parecen cotidianas porque siempre han estado allí.

 

En ese sentido, la serie reflexiona sobre la diferencia, sobre la pérdida de la inocencia, sobre los placeres (y los traumas) de los descubrimientos. Es, en definitiva, una exploración en el carácter del ser humano, en las singularidades de su comportamiento.

 

Pero es también un eficaz espectáculo audiovisual: la puesta en pantalla cumple con todos los requisitos para atrapar a un público joven: agilidad en la trama, brillantez en la fotografía, una banda sonora bien contextualizada, un elenco eficaz, encabezado por Matt Dallas, un joven y carismático actor de belleza poco común.

 

La cosecha de premios no se ha hecho esperar: la serie fue nominada como Mejor Drama para televisión en los Teen Choice Awards por segundo año consecutivo. La Academia de Ciencia Ficción, Fantasía y Terror de Estados Unidos la ha nominado también como Mejor Serie de Televisión por Cable 2007 y a su protagonista como Mejor Actor.

 

La afición por la serie y el personaje ha trascendido la pantalla: muchos fans participan ahora en un juego de realidad alternativa, internet mediante, en el que tratan de averiguar quién es en definitiva Kyle XY. El misterio todavía no ha sido develado: Kyle XY todavía puede proporcionarle buenos dividendos a sus productores. Habrá serie para rato.

 

Fuente:  Yuris Nórido en www.cubasi.cu