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Triunfa Canal Habana en 18 Festival Nacional de Telecentros

Triunfa Canal Habana en 18 Festival Nacional de Telecentros

El Canal Habana obtuvo el primer lugar en el XVIII Festival Nacional de Telecentros, con sede en Cienfuegos y la presencia de 75 delegados de todo el país.
Este telecentro alcanzó unos 19 reconocimientos por calidad y variedad de sus propuestas y el profesionalismo de algunos jóvenes como la periodista Leslie Salgado Arzuaga y el director Juan Carlos Travieso.
  Los canales Perlavisión, de Cienfuegos y Tunasvisión, de la provincia oriental Las Tunas,  ocuparon el segundo y tercer puesto, respectivamente.
  En esta fiesta de la televisión territorial se destacaron las realizadoras Ismary Barcia, de Perlavisión y Ariadna Fajardo, de Televisión Serrana, quien mereció el Gran Premio Espiral, por su obra "La vuelta".
  Los miembros del jurado, presidido por Roly Peña, galardonaron a "La vuelta"en las categorías de edición, fotografía, diseño sonoro y dirección,  por narrar un hecho con exquisito lenguaje visual, montaje renovador y banda sonora excepcional.
   Durante la gala de premiaciones recibieron lauros además Primada visión, Solvisión, Telecubanacán, Tele Pinar, TV Yumurí, Telecristal, Islavisión, Palma TV, CNC Granma, TV Avileña, Gibara Visión, Centro Visión Yayabo, TV Camaguey y Sagua Visión, entre otros.
   También fue entregado el galardón especial "Cinco Héroes", al realizador Carlos Carmona, de Isla visión y el premio "50 aniversario de la Revolución" a Fabiola López, del  Canal Habana.
  Ernesto López Domínguez, presidente del Instituto Cubano de Radio y Televisión, felicitó a los cienfuegueros por la exitosa realización del festival e invitó a la edición siguiente del certamen, por realizarse el año próximo, en Ciudad de la Habana.

Entrevista Juventud Rebelde a Margot Bacallao, la auxiliar de Nitza Villapol

Entrevista Juventud Rebelde a Margot Bacallao, la auxiliar de Nitza Villapol

«Muy buenas, amigos televidentes. Con ustedes una vez más, como siempre, Cocina al minuto con recetas fáciles y rápidas de hacer».  Esta frase, matizada por una suave música, acompañó durante más de 40 años a un programa de televisión del que los cubanos —y en especial las mujeres— guardan un grato recuerdo. Nitza Villapol, su conductora, y Margot Bacallao, su asistenta, se convirtieron en dos figuras tan queridas como imprescindibles para el espectador cubano amante de la buena cocina, que cada domingo se sentaba frente al televisor a anotar recetas.

Al final, y con la imagen fija del plato ya elaborado, no eran pocos los que envidiaban el seguro banquete que se darían técnicos y realizadores en el set.

La última emisión de Cocina al minuto fue en 1993. Nitza murió unos años después, en 1998. Margot, sin embargo, vive aún junto a dos de sus hijos y cuenta con una excelente salud a sus 88 años.

Juana Margarita Bacallao Villaverde accedió gustosa a conversar con JR acerca de sus años en la televisión, en la que fue mucho más que auxiliar de cocina.

«Llegué a la televisión a finales de los años 40, por un motivo muy especial. Había perdido una hija y estaba muy deprimida, y entonces mi madrina, la doctora Aracelys López Villalonga, habló con Gaspar Pumarejo, dueño de Unión Radio Televisión, para trabajar allí.

«Empecé con ella y con la doctora Dulce María Mestre, que era tía de Pumarejo, en un programa que se llamaba Tele Hogar, como auxiliar de cocina. Un tiempo después llegó Nitza, y me pusieron a trabajar con ella».

Margot Bacallao, el día en que se jubiló. A la derecha, Nitza Villapol.—¿Cómo se llamó el programa de Nitza inicialmente?

—Siempre se llamó Cocina al minuto. Durante muchos años fue diario; después, salió tres veces a la semana, y por último una vez, los domingos.

—¿Cómo preparaban el programa?

—A Nitza no le gustaba cocinar; la que cocinaba era yo. Decía que yo era su mano derecha, porque ella era izquierda. Era maestra, y sabía mucho de nutrición y de dietética.

«Me llamaba a mi casa: “Margocita, ¿qué vamos a hacer hoy, qué hay en la calle?”. Y yo, que desde chiquita andaba en la cocina, preparaba un plato. Nunca cogí un lápiz, las recetas me las sabía de memoria.

«Cuando ella llegaba al estudio, media hora antes del programa, le decía: “Mira, Nitza, hice esto y esto otro. Aquí tienes los materiales, ahora vamos a analizar el plato”. Ella lo probaba y le daba los puntos finales. “Quedó bueno, pero le falta esto”, o “¿tú no crees que se pueda cambiar este ingrediente?”. Así, cuando iba a empezar ya tenía su receta hecha».

A lo largo de su extensa vida en el aire, Cocina al minuto se adaptó a las diversas etapas que atravesó el país. Nitza asumió la carencia de determinados víveres como la oportunidad de mostrar nuevas recetas —o las mismas, pero con otros ingredientes— o de revelar las bondades de algún alimento poco conocido por el pueblo.

Margot recuerda hoy cómo enseñaron a elaborar aliños imprescindibles como el vinagre, o a preparar recetas con merluza, pescado no tan común en la mesa del cubano. «Si escaseaba la grasa, no la usábamos. En vez de huevos fritos, por ejemplo, hacíamos los huevos poché, con agua. Pero siempre nos adaptábamos a la situación».

De diferentes caracteres, Nitza Villapol y Margot Bacallao trabajaron juntas durante más de 40 años y lograron una química especial. La asistenta ponía los ingredientes en la mesa y se los alcanzaba a Nitza a medida que los requería.

«Me paraba en una esquina —narra Margot— y cuando ella me miraba, ya yo sabía qué me quería pedir. Muy pocas veces intervinimos hablando las dos. Y cuando ella empezó a viajar estuve varios meses sola al frente del programa».

—¿Alguna vez se echó a perder una receta?

—Una vez, un pastel de limón. Ya estaba casi hecho, nada más faltaba echarle merengue por arriba para meterlo en el horno. Tenía las claras y las yemas separadas, pero no sé qué pasó, que ella batía y batía, y las claras estaban aguadas.

«Entonces yo, viendo que se estaba poniendo brava, me fui para un rincón y batí las cuatro claras, y con el mayor disimulo cogí la taza, me puse en combinación con el coordinador para que cambiara las cámaras y puse el bol con las claras batidas. Y pudo montar el plato».

Por su larga e importante labor, Margot Bacallao recibió el Sello 50 años de la Televisión Cubana y la Medalla de Honor de la Federación de Asociaciones Culinarias de la República de Cuba. Su experiencia bien podría aprovecharse en la actualidad.

«Los platos siempre se hacían dobles —explica— para garantizar que todo saliera bien. Siempre hay que tener uno preparado, porque cuando una está en la televisión se pone nerviosa, y puede pasar cualquier situación.

«Ahora en los programas no se ocupan de muchas cosas. Yo me siento a verlos y sufro: “¡Ay!, pero esas croquetas están quemadas”, o “llenó tanto la cazuela que se botó comida”. Nosotras nos preocupábamos por todo: desalojábamos bien la mesa, nunca trabajamos con la mesa llena de pozuelos; tampoco mezclábamos lo crudo con lo cocinado, y siempre usábamos medidas; nada de “un poquito”. Porque estábamos enseñando».

Dora Pérez Sáez

Cuba, la televisión que viene

Cuba, la televisión que viene

La posibilidad de ampliar la cantidad de canales televisivos, mejorar la calidad y alcance de la señal, así como prestar otros servicios asociados, hasta ahora impensables con las actuales tecnologías, han determinado la migración de las transmisiones televisivas analógicas al formato digital en buena parte del mundo.

Este proceso, que se inició hace muy poco tiempo y del que son abanderados fundamentalmente los países más desarrollados, también ha llegado a Cuba. Una comisión gubernamental creada con este fin analiza los diferentes estándares de transmisión existentes, con el objetivo de seleccionar el que usará el país.

Tal migración no es sencilla. Supone profundos estudios teóricos y pruebas de campo para determinar el comportamiento de cada estándar de transmisión en las condiciones propias de la nación antillana, además de una ardua negociación en aras de evitar que en la introducción de esta tecnología el país se vea afectado también por las leyes del injusto bloqueo que le ha impuesto Estados Unidos.

Implica a su vez cuantiosas inversiones, no solo para la transmisión de la señal como tal, sino en el propio proceso de creación y producción televisiva, en el transporte de esta señal hacia las antenas que la radian para que sea recibida en los hogares, y en los equipos receptores, la mayoría de los cuales no están acondicionados para la televisión digital.

Existe la firme intención de trabajar con pasos firmes en un tema donde nadie puede quedar desprotegido, y en el que, dadas las condiciones económicas de la nación, se debe ir al seguro y gradualmente, por lo cual los plazos estimados de migración, según los expertos, pudieran alargarse tentativamente unos 15 años o más para el «apagón analógico».

El mismo desarrollo tecnológico impone ya el paso de una a otra tecnología, máxime cuando los televisores analógicos van dejando de producirse y con ello el resto del equipamiento en esta modalidad, por lo cual el paso al formato digital no solo es un imperativo, sino que resulta imprescindible so pena de quedarnos ciegos y sordos en pocos años en lo que a televisión se refiere.

Sobre estas y otras interrogantes relacionadas con un proceso que recién comienza en Cuba, JR conversó con Armando Pujols, especialista de Desarrollo del Instituto de Radio y Televisión (ICRT), y con Enrique Santana, asesor del Ministerio de la Informática y las Comunicaciones, miembros de la comisión cubana que analiza esta temática.
Señal codificada

Cuando se habla de televisión digital, uno de los errores más frecuentes es creer que se refiere a aquella que se transmite por Internet, cuando esta es apenas una de las modalidades de la nueva tecnología.

La televisión digital se define fundamentalmente por la tecnología que utiliza para transmitir la señal, la cual, a diferencia de la analógica, se codifica de forma binaria y se emite así.

Tiene en sí varias modalidades de transmisión, pues existe la llamada televisión digital terrestre, donde se produciría la mayor migración, que no es más que las transmisiones a través de una antena convencional (aérea).

También está la televisión por cable, que como su nombre lo indica se refiere a la transmisión de señales digitales mediante sistemas de televisión por cable, de tipo coaxial o telefónico. A su vez existe la IPTV o Protocolo de Televisión IP, que es aquella donde la señal viaja conjuntamente con los servicios de Internet. Y por último está la televisión digital satelital, donde la señal se obtiene directamente del satélite.

Lo que tienen en común todas es que en la televisión digital, además de propiciar que exista una interacción entre el emisor y el receptor, y por ende la posibilidad de interactividad, la calidad de la señal aumenta extraordinariamente, pues se reducen las interferencias y se puede emitir mayor volumen de datos.

Estos aspectos técnicos, muy complejos para reducirlos a una explicación sencilla, implican que mientras en la señal analógica usted ve algún que otro canal con mala nitidez, en el caso de la digital lo ve o no, pero siempre con calidad muy superior.

«Aquí radica precisamente el porqué se debe ser muy cuidadoso a la hora de establecer la migración de la TV analógica a la digital, ya que en Cuba no sucede como en otros países, donde se trata de un negocio, y puede acceder a este servicio quien tenga los recursos para ello», explica el especialista Enrique Santana.

«Nuestra estrategia se caracteriza por dar un acceso gradual, pero lo más masivo posible a esta tecnología, sin que nadie se quede sin recibir los canales televisivos. Por tanto es muy posible que cuando se comience a instrumentar, coexistan durante un tiempo ambos tipos de transmisiones», agrega el ingeniero Armando Pujols.

—Esto pasaría porque algunas personas tendrían equipos que les permitieran ver las señales digitales...

—Por supuesto, pero eso no quiere decir que necesariamente se deban adquirir televisores «digitales»; en primer lugar porque todavía Cuba no ha definido en qué norma se va a transmitir, algo que actualmente está en fase de estudio —señala el ingeniero Enrique Santana.

«Actualmente —agrega Pujols— la comisión estudia las diferentes normas existentes, entre estas la china, la japonesa en su variante brasileña y la europea, las cuales están entre las más importantes del mundo, y que si bien coinciden en muchos aspectos, tienen diferencias entre sí».

Precisamente ese fue el objetivo prioritario del taller que durante dos días sesionó en La Habana, y que reunió a expertos y representantes de cada una de las normas, quienes expusieron sus tecnologías ante los miembros de la comisión cubana que estudia el tema, y que involucra a ministerios como el de Informática, Economía, del Interior, Fuerzas Armadas, Educación Superior y otras entidades.

A su vez se hicieron pruebas de campo con equipamiento traído especialmente para ello por los representantes de las normas. Los grandes ausentes fueron los proveedores de la norma estadounidense.

«Desgraciadamente esa norma solo la pudimos estudiar de forma teórica, pues a pesar de haber contactado varias veces con los proveedores del equipamiento, nunca tuvimos una respuesta clara, ya que pesan sobre ellos las regulaciones impuestas por el absurdo bloqueo norteamericano», dice el ingeniero Armando Pujols.

—¿Cuál norma adoptará Cuba?

—No hay ninguna definida hasta el momento y eso es muy importante recalcarlo. Es un proceso que recién comienza y en el que debemos ser muy cuidadosos, pues estamos hablando de la televisión que recibirá el cubano al menos en los próximos cincuenta años —señala Enrique Santana.

«La adopción de uno u otro formato depende no solo de cómo funcione en las condiciones propias de Cuba, sino también de aspectos económicos, de la posibilidad de transferencia tecnológica para fabricar nosotros parte del equipamiento, de que se nos brinde superación y capacitación, e incluso de las patentes que están detrás de cada una.

«La comisión que evalúa el tema está siendo muy rigurosa desde todos los puntos de vista, y eso lo han reconocido incluso los mismos representantes de cada norma; nosotros al final emitiremos nuestras recomendaciones. La decisión final corresponderá al Gobierno, teniendo en cuenta estos factores».
Nadie se quedará sin TV

—Aprobado todo e iniciado el proceso de migración, ¿los actuales televisores no servirán? Si alguien adquiere alguno en el extranjero, ¿qué característica debe tener?

—Es importante que se entienda que este es un proceso gradual, que pasa también por fuertes inversiones en la infraestructura de la realización y producción televisiva, las cuales deben ir aparejadas a las que se realicen a su vez en los sistemas de transmisión y recepción de las señales —explica Pujols.

«En las condiciones de Cuba, esto no es muy sencillo, pues requiere de grandes sumas que el país irá destinando gradualmente, en la medida que las condiciones lo permitan. Se requiere, por ejemplo, modernizar los sistemas de televisión, desde las cámaras y sets de edición hasta los propios generadores de la señal.

«Actualmente en todo ello están coexistiendo las tecnologías analógica y digital, pues en muchos casos los materiales se filman en una, se editan en otra, se llevan a otro formato para transportar la señal hacia las antenas, y de ahí se envían de forma analógica a los televisores. Todo ello, poco a poco, irá cambiando.

«Las personas no tienen por qué temer que sus televisores no sirvan, pues llegado el momento solo tendrían que poseer un equipo decodificador de la señal digital al cual acoplarle la antena para ver perfectamente la televisión.

«Algo similar sucede con los equipos adquiridos en el extranjero, aunque en este caso se debe ser más cuidadoso, pues al no estar definido todavía en qué norma transmitirá Cuba es posible que en el futuro no se ajusten a esta. Pero en cualquier caso se han valorado múltiples soluciones en aras de que nadie se quede sin servicio de televisión.

«Todo lo contrario, el paso a las transmisiones digitales supondrá una mejoría considerable en la calidad y alcance de las señales, la posibilidad de ampliar el número de canales e incluso de transmitir uno por varios, así como otros valores agregados que resultarían imposibles de ofrecer con la televisión analógica, como los servicios interactivos, mediante los que la persona podría recibir en su televisor el parte del tiempo cuando lo desee, por ejemplo, entre otras utilidades».

Si bien estos cambios ayudarán desde el punto de vista técnico a mejorar la televisión, es impostergable que se trabaje también en la calidad de los contenidos, algo que se vería de una u otra forma beneficiado por la televisión digital.

Los expertos señalan que se está hablando de sistemas de transmisión, de cómo hacerle llegar una mejor señal televisiva a la gente, no de cómo se hace la televisión, algo en lo cual también se labora para mejorar.

Tampoco habrá que esperar por la llegada gradual de la televisión digital para mejorar la calidad de la señal que se recibe, algo en lo cual ya se trabaja en aras de mejorar las emisiones analógicas actuales.

El país también tiene prevista la fabricación de tecnología compatible con el sistema digital, incluso de televisores de pantalla de cristal líquido o LCD, para contribuir a un proceso de migración que se irá instrumentando paso a paso, pero que es inevitable si queremos mantenernos actualizados tecnológicamente, y más aun garantizar que nunca deje de verse la TV.

Fuente: Amaury E. del Valle, en Juventud Rebelde

Bloqueo frena transferencia de tecnología de TV digital a Cuba

Bloqueo frena transferencia de tecnología de TV digital a Cuba

El bloqueo de Estados Unidos a Cuba limita a los proveedores norteamericanos suministrar a la Isla equipamiento de tecnología de televisión digital, subrayaron en La Habana funcionarios del Ministerio de la Informática y las Comunicaciones (MIC).

Enrique Santana, asesor del vicetitular primero del MIC, explicó que una comisión técnica analiza cuál de las cuatro normas existentes en el mundo en esa esfera resulta más conveniente para las condiciones del país, colectivo que incursiona en los correspondientes ensayos de campo.

Se realizaron todos los análisis teóricos con el estándar norteamericano, pero no pudieron hacerse pruebas por falta del equipo codificador, debido a la demora de los proveedores, afirmó el funcionario.

La política que aplica EE.UU. a la Isla desde hace cerca de medio siglo limita el acceso a las tecnologías de punta, a los componentes y piezas de repuesto, indica el más reciente informe de Cuba a la Asamblea General de las Naciones Unidas, con motivo de la resolución que condena esa actitud.

Santana anunció que en breve comenzarán en la nación caribeña las pruebas de campo con las tres normas restantes, objeto de debate en un foro que comenzó hoy y concluye mañana en la sede del MIC, en Ciudad de La Habana.

Esta cita permite que los proveedores de los estándares japonés con variante brasileña, el europeo y el chino muestren las potencialidades de sus tecnologías ante más de 170 expertos de organismos y empresas, involucrados en la implementación en Cuba de la televisión digital.

La transición de la actual forma analógica a la digital requiere de modificaciones, adaptaciones o actualizaciones en el equipamiento para producir, transmitir y recibir señales televisivas.

Aseguró el asesor del MIC que Cuba realizará el cambio hacia la televisión digital de manera planificada, y que sólo se dejará de transmitir por la forma analógica cuando todos los usuarios en la Isla tengan aseguradas las condiciones de recepción indispensables.

Fuente:  AIN

Multivisión, la solución se aproxima

Multivisión, la solución se aproxima

Hace nueve meses, Multivisión salió al aire con una atractiva y tentadora programación de 24 horas. El gusto del público evolucionó rápidamente. El quinto canal de televisión, con una alta definición de imagen y diversidad de productos, a diferencia del resto de los 4 canales, no cuenta con un transmisor propio, razón por la cual la señal sale compartida con los telecentros territoriales de todo el país

Su directora, Mileidys Fundora, (en la foto) graduada del Instituto Superior de Arte en el perfil de dirección de cine, radio y televisión, explicó a Granma la conformación de Multivisión y las pretensiones fundamentales que aún tiene el joven colectivo del canal.

"Multivisión surgió a partir de un estudio realizado en el Centro de Investigaciones Sociales del ICRT, donde varios especialistas analizaron las necesidades que tenía la programación en cuanto a gustos y hábitos de vida de los distintos públicos. Desde el inicio se concibió con derecho de transmisión gratuita de las diferentes televisoras, aunque todavía estamos firmando convenios con Argentina, Bolivia, Venezuela y otros países, dado que es nuestra intención potenciar a América Latina y el Caribe porque queremos lograr que sea como dice el eslógan del canal, Miradas al universo, o sea, exhibir productos de todos los lugares. Nos queda mucho por buscar, pero eso lleva tiempo por la sencilla razón de que debemos esperar que nos cedan los derechos de transmisión."

¿Cómo se confecciona la programación del canal?

"Se hace una selección cuidadosa de los temas a partir de las especialidades de los géneros cinematográficos, infantiles, didácticos, documentales, novelas y series, todo eso va montado con un orden en función del estudio realizado. Sabemos que la parrilla de programación tiene necesidades que no hemos podido suplir, porque no tenemos el material que se necesita, sobre todo para las amas de casa. Sin embargo, tratamos de que cada espacio tenga una caracterización, por ejemplo, lunes, miércoles y viernes está Cinevisión donde se televisan dramas; martes y jueves, en cambio, son películas del ayer y aventuras; los fines de semana ponemos filmes de acción y suspenso, mientras en el espacio de la mañana se mantienen las comedias. Con respecto a las novelas siempre van a ser latinoamericanas, eso es un sello que tiene el canal con respecto a este gustado tema. Ahora termina Nano, que ha gustado mucho a pesar de ser extremadamente larga, y comienza Mujeres de nadie, la historia de cuatros enfermeras que esperamos guste a la población. Empleamos una forma de transmisión de 8 horas a retransmitir tres veces, es una forma que se emplea en todo el mundo. Concebimos este método en función de que los televidentes que no tienen acceso a la programación completa puedan ver lo mismo en horarios distintos. Sucede que no tenemos un transmisor propio para transmitir nuestra señal."

¿Qué hacer con el problema?

"El canal está puesto en la plataforma satelital y cada canal territorial baja la señal por su receptor y la transmite, por eso es que en la capital no se ve cuando sale Canal Habana en el horario de 4:00 p.m. a 12:00 p.m. La señal está mucho más tiempo en el resto de las provincias y municipios porque los telecentros no transmiten la misma cantidad de horas que la capital, estos solo transmiten los fines de semana de 6:00 p.m. a 12 de la noche. Sabemos que el público se queja y estamos hablando de alrededor de un 50% de la población pero, sin duda, es una opción más que tiene el televidente. El país realiza un proceso de inversión para independizar el canal y lograr que entre por otra frecuencia, a partir de nuevos transmisores que en los planes de desarrollo de RadioCuba se deben instalar en la Ciudad de La Habana y en otras provincias y municipios del país. Ya en Santiago de Cuba se logró independizar la señal, pero es un proyecto inversionista que toma tiempo, aunque esperamos sea lo más pronto posible también en Ciudad de La Habana. Al ocurrir eso nos iríamos a otro sistema de transmisión que sería 12 por 2, o sea, 12 horas de estrenos y luego la retransmisión, aun cuando pueden insertarse algunos programas de estrenos en las 12 horas de retransmisión y contando con las nuevas propuestas que nos lleguen a través de otras televisoras."

¿Varía la programación para el verano?

"Estamos trabajando en el esquema de las programaciones de todos los canales, intentamos tener un balance porque, generalmente, hay un solo televisor por familia y no queremos enfrentar a los mismos públicos en diferentes canales. Pretendemos también incluir programas cubanos, que ya hemos puesto en varias ocasiones, lo que ocurre es que el sistema en el que produce la TV cubana es analógico y el canal es netamente digital, eso lleva un proceso de conversión donde la imagen pierde resolución y nitidez."

¿Han contemplado la posibilidad de incluir programas en vivo?

"La concepción del canal no lleva programas en vivo, así se concibió desde su creación. En el aniversario —el próximo 7 de julio— queremos hacer una mirada por dentro para salir un poco del anonimato, porque recibimos muchísimas cartas y sugerencias de los televidentes. También nos apoyamos constantemente en el Centro de Investigaciones Sociales para evaluar los niveles de audiencia semanales. Todavía estamos en pañales y nos queda mucho por hacer, entre ello, terminar de delinear algunos espacios de promoción. En cuanto al diseño del canal, algo que ha impactado muchísimo al televidente, podemos decir que también se hizo un estudio fuerte, marcando pautas en el color y la forma, este estuvo a cargo de un grupo de diseñadores dirigidos por Osmel Lorenzo, lo mismo ocurrió con la música, compuesta por Lucía Huergo."

Fuente:  AMELIA DUARTE DE LA ROSA, de Granma.  Foto: Raúl López

Telefilme La bala, Claro Clarita e Ismary Barcia entre lo más premiado del Festival Nacional de TV

Telefilme La bala, Claro Clarita e Ismary Barcia  entre lo más premiado del Festival Nacional de TV

El gran premio del V Festival de la televisión cubana fue adjudicado al telefilme La bala, con guión y dirección de Pedro Luis Rodríguez González, obra que acumuló, además, varios lauros en especialidades.  El jurado, que analizó más de 170 obras, elogió la unidad bien resuelta de los dos planos en que se desenvuelve esa realización de gran profesionalidad, durante la ceremonia de premiaciones realizada este sábado 25 de abril en La Habana.

Entre los espacios informativos el premio especial periodístico fue a manos de Ismary Barcia, de Perlavisión, en Cienfuegos, por la entrevista Diálogo en las alturas.  Tanto Rodríguez como Barcia (en la foto) estuvieron entre los más reconocidos en el certamen anual, que distinguió con las mejores actuaciones protagónicas del año a Héctor Quintero, en el cuento Enma Sumz, y a Ketty de la Iglesia, por la pieza Satisfacción garantizada. 

Con varios premios en diversas categorías estuvo el programa infantil Claro, Clarita, que dirigió José Cabrera; De lo real maravilloso, que transmite el canal Educativo 2, el documental Los ángeles no tienen alas, dirigido por Abdiel Bermúdez, y como espectáculo musical el de la gala de los Premios Lucas, de Orlando Cruzata.

El espacio Sitio del Arte, con guión y realización de Julia Mirabal, también alcanzó distinciones, y de manera especial sobresalen los premios de TV Yumurí, de Matanzas, y de Granma, Isla de la Juventud y Holguín, lo que ratifica la calidad que ya se alcanza en esos telecentros provinciales y municipales.

El V Festival nacional de la televisión se inició este viernes y tuvo como llamativos momentos los estrenos de tres teleplays de próxima aparición en Cubavisión, incluída la serie dramatizada Diana, de Rudy Mora, que saldrá al aire este verano.

Las sesiones teóricas de análisis abarcaron dos temas ingentes en ese medio: la necesidad de una mayor inserción de jóvenes realizadores en la industria audiovisual y las series dramatizadas, su situación y perspectivas, en lo que se incluyen las telenovelas.    

Fuente:  Alina Martínez, AIN.

Dedican Festival de Televisión a jóvenes realizadores

Dedican Festival de Televisión a jóvenes realizadores

Con la premiere del teleplay Reinará la serpiente, dirigido por Elena Palacios, quedó inaugurado ayer, en el capitalino cine La Rampa, el V Festival Nacional de la Televisión, evento que hoy en la noche culmina con una gala de premiaciones.

Espacios teóricos, en función de la inserción de los jóvenes a la industria audiovisual, así como proyecciones de dibujos animados y series dramatizadas, en La Rampa, acentuaron el día de apertura en donde además se estrenó el serial Diana, del realizador Rudy Mora, que saldrá próximamente al aire en el espacio de la novela cubana.

Mientras, la última jornada del Festival centrará su atención en el debate sobre los dramatizados y también se hará la presentación del primer número de la Revista Digital del Instituto Cubano de Radio y Televisión, suplemento cultural e informativo cuyos temas centrales estarán dedicados al análisis teórico y a la actividad de la institución en el país.

Dedicado en esta ocasión a los jóvenes realizadores, al V Festival se presentaron un total de 179 materiales de todo el país —67 proceden de los Telecentros provinciales— nominados en el género informativo y de ficción. Las obras en concurso fueron evaluadas por el jurado, presidido por el director Jorge Aguirre y el periodista Rolando del Barrio, según las modalidades.

Páginas de Vida, la nueva telenovela brasileña, comienza a gustar entre los cubanos

Páginas de Vida, la nueva telenovela brasileña, comienza a gustar entre los cubanos
Reproducimos hoy, del colega Yuris Nórido, su comentario sobre la telenovela brasileña Páginas de la vida, que comienza a gustar entre los cubanos, luego de su éxito en otras naciones.  El artículo, publicado en Cubasí.cu comienza así: 

Manuel Carlos anota de nuevo: Cubavisión ofrece otra de sus exitosas telenovelas, Páginas de Vida, trasmitida entre el 10 de julio de 2006 y el 2 marzo de 2007 en el espacio estelar de la televisora brasileña Globo.Después de la interminable trama de Mujeres apasionadas, los muchos amantes de las producciones brasileñas en Cuba tienen telenovela para rato: 203 capítulos en su versión original, algunos menos en la edición internacional que aquí vemos.
Se trata, otra vez, de una telenovela ambientada en la actualidad.

Como en Mujeres apasionadas aquí la protagonista es una mujer madura, llamada Elena. Como en Mujeres... hay una exploración en las alegrías y los sufrimientos de la gente común. Como en Mujeres... se abordan temas polémicos, al menos para el contexto brasileño. Como en Mujeres... no faltan ciertas dosis de morbo.

Manuel Carlos apuesta una vez más por historias citadinas marcadas por algunas de las problemáticas de la sociedad brasileña contemporánea, sin que la exploración resulte, necesariamente, demasiado profunda y acuciosa.
Rostros conocidos y admirados de la televisión brasileña asoman nuevamente a nuestras pantallas, entre los que se destaca la inoxidable Regina Duarte. En el elenco figuran también Sonia Braga, Renata Sorrah, Lilia Cabral, Tarcisio Meira, Edson Celulari, José Mayer, Natalia do Vale, Thiago Lacerda, Vivianne Pasmanter y Regiane Alves.

La historia

Nanda (Fernanda Vasconcellos) estudia en Amsterdam, Holanda. Allí conoce a Olivia (Ana Paula Arósio) que acaba convirtiéndose en su mejor amiga. Las dos comparten una gran afición por el arte. Olivia está en esa ciudad de luna de miel con su esposo, Silvio (Edson Celulari). Nanda está embarazada de Leo (Thiago Rodrigues), su novio. 

El problema es que él no quiere tener niños. Nanda deja a Leo y decide regresar a Brasil, pero al llegar su madre, la malvada Marta (Lilia Cabral), no la acepta. Desesperada, sale corriendo y sufre un accidente. Es trasladada al hospital donde trabaja la doctora Elena (Regina Duarte). Embarazada de un par de gemelos, la muchacha no resiste y muere, pero Elena asiste el parto y logra salvar a los bebés. Uno de los hijos es portador del Síndrome de Down, por lo que es rechazado por la madre de Nanda. La doctora Elena decide adoptar a la pequeña, que se convierte en el centro de su existencia. Mientras, dos hombres luchan por el amor de Elena: su ex-marido Grez (José Mayer) y Diogo (Marcos Paulo), un novio de la juventud. Pero la principal batalla que tendrá que afrontar Elena será con Olivia, que conocía del embarazo de su amiga muerta...

Entre la ficción y la vida real

Además de los conflictos existenciales de Elena, de sus amores y  desamores, la telenovela aborda algunos temas que causaron polémica entre los televidentes brasileños: la anorexia de uno de los personajes, las relaciones entre una monja y un enfermo de SIDA...

Pero las novedades de la telenovela no acaban ahí. Algunos de los personajes secundarios de la trama son en realidad personajes de la vida real, interpretados por ellos mismos, con sus mismos nombres y ocupaciones. El objetivo, según Manuel Carlos, fue reducir las diferencias entre la vida real y la ficción.

De hecho, en la versión original, cada capítulo terminaba con una intervención de una persona de la vida real, que se refería a alguno de los temas abordados ese día.

Particular polémica causaron, por ejemplo, los comentarios de una señora de 68 años sobre los orgasmos en la tercera edad y el vocabulario subido de tono de otro personaje, que hicieron que el autor llegara a ofrecer disculpas en los periódicos.

De este juego entre ficción y realidad no escaparon incluso algunos acontecimientos de la vida real, como los atentados a las Torres Gemelas de Nueva York. Por si fuera poco, se mostró un parto real,  pues una de las actrices estaba verdaderamente embrazada mientras grababa la telenovela y se aprovechó el momento del parto para incluirlo en la historia.

La producción, como se espera de una telenovela de las ocho, es esplendorosa. Incluye filmaciones en el exterior: particularmente notables fueron las realizadas en Ámsterdam, que destacaron la singular belleza arquitectónica de esa ciudad.

La telenovela fue dirigida por otro de los imprescindibles de Globo: Jaime Monjardim.

Fuente:  Yuris Nórido en Cubasí.cu