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Otro grande dice adiós: René de la Cruz

Otro grande dice adiós:  René de la Cruz Una lejana tarde de los setenta, apremiado por las exigencias del montaje de El rojo y el pardo, obra que abordaba el amañado proceso nazi contra el líder comunista Jorge Dimitrov, René de la Cruz, quien compartía faenas con dos grandes amigos, Mario Balmaseda y Luis Alberto García, dijo desde el fondo de su alma: "Esto tiene su encanto, pero nadie imagina el desafío que es para mí ser otro todos los días en un escenario".  El último enero, al ser reconocido con el Premio Nacional de Teatro 2007, el actor, asediado al término de la ceremonia por quienes querían felicitarlo, soltó otra confesión: "La escena en caliente, eso es lo mío".  Ayer, a los 75 años de edad, hizo mutis René. Su organismo estragado por el cáncer no pudo más. Para unos se fue Julito el Pescador, ese personaje que lo instaló para siempre en el imaginario popular como uno de los audaces soldados del silencio. Para otros el adiós despidió a uno de los rostros imprescindibles de nuestro cine. Pero entre todos permanecerá el cubanazo vertical, el campesino espirituano que antes de la Revolución solo tuvo, según palabras propias, "un poquito de camisa, un poquito de pantalón y casi nunca zapatos".  Vino a La Habana en los cincuenta a probar suerte. Trabajaba en una tintorería cuando el hermano del dueño, que luchaba por ser actor, lo convidó un día a ver cómo se hacía un programa de radio. A partir de entonces le entró el virus de "ser otro" hasta que se le dio la oportunidad en la COCO donde cubrió una vacante imprevista en el espacio Sucesos de aquí y de allá.  De la radio pasó a la escena, por primera vez en la Sociedad Artística Gallega. Pero teatro, lo que se dice teatro en abundancia, o lo que es lo mismo, cimentación del oficio y crecimiento profesional, fue el de los años inmediatamente posteriores al triunfo revolucionario, cuando el movimiento escénico cubano cobró ím-petus inusitados.  René integró elencos del entonces recién creado Teatro Nacional, el Taller Dramático y el Conjunto Dramático Nacional. Fue dirigido por notables teatristas como Modesto Centeno, Liliam Llerena, Nelson Dorr, Gilda Hernández, el uruguayo Ugo Ulive, el alemán Hannes Fischer y luego por Mario Balmaseda, Roberto Blanco y Miriam Lezcano.  En los setenta se enroló en el Teatro del Tercer Mundo y el Político Bertolt Brecht. Fueron memorables sus actuaciones en El carillón del Kremlin, El rojo y el pardo, Los días de la comuna, Andoba, de Abraham Rodríguez, y en una controvertida pieza de Raúl Macías, versión cubana de la brechtiana La irresistible ascensión de Arturo Ui, en la que personificaba al dictador Batista. También se sintió motivado por la dirección, faceta en la que puso en escena, entre otras obras, Cañaveral, de Paco Alfonso, y El ingenioso criollo Don Matías Pérez, de José R. Brene. Pero desde que en 1959 hizo una pequeña aparición en Nuestro hombre en La Habana, del británico Carol Reed, el cine también lo ganó. Su impronta quedó en más de veinte filmes, entre los que vale citar Realengo 18 (1961), de Oscar Torres; el primer cuento de Cuba 58 (1962), de José M. García Ascott; Memorias del subdesarrollo (1968), de Tomás Gutiérrez Alea; Mella (1975), de Enrique Pineda Barnet; El brigadista (1977), de Octavio Cortázar; Río Negro (1977), de Manolo Pérez; Jíbaro (1984), de Daniel Díaz Torres, Baraguá (1985), de José Massip; y Bajo presión (1989), de Víctor Casaus.  

La pasión que imprimió René en cada actuación, en esa forma suya de hacer fácil y natural lo más difícil, es el legado de un artista comprometido con su realidad y su tiempo.

 Fuente:  Pedro de la Hoz pedro.hg@granma.cip.cu

tomado de Granma digital

Discuten sobre calidad de medios radiales y televisivos en Cuba

Discuten sobre calidad de medios radiales y televisivos en Cuba Aun cuando tenemos algunos, no son suficientes los eventos a lo largo y ancho del país que piensan «en voz alta» y colectivamente el audiovisual en Cuba. Y la razón de ello no hay que investigarla demasiado: son la TV, la radio, el cine, los medios de comunicación por excelencia, los mayores transmisores y receptores de cultura al menos entre nosotros; si no todos (lamentablemente) leen, visitan asiduamente el teatro, el museo y el ballet, sí una inmensa mayoría enciende esos aparatos que le inyectan conocimiento y deleite mediante imágenes y sonidos.  Por esto fue enriquecedor asistir al Encuentro Nacional Voces cruzadas, que recientemente tuvo lugar en Sancti Spíritus, auspiciado por la Asociación Hermanos Saíz de esa provincia, que convocó a realizadores, críticos e investigadores de los medios, quienes durante tres días discutimos, analizamos, intercambiamos.  Muchas de las ponencias, conferencias y conversatorios que allí se desarrollaron, merecen trascender el exiguo espacio que significa un evento, para encontrar mayor alcance y más larga vida en nuestras publicaciones especializadas, pero al menos en este primer contacto, cumplieron el «primer mandamiento» de motivar a la reflexión y el debate.  Me resultó particularmente agradable apreciar cómo ese medio que persiste en su condición de cenicienta a nivel de abordajes teóricos y críticos como es la radio (pese a la incidencia que sigue teniendo en abundantes contextos), encontró en estas reuniones espirituanas el sitio de honor que merece, ya fuera en la disección que de sus «mitos y decadencia» hiciera Carlos Figueroa o en el análisis que Reinaldo Gómez emprendiera en torno a la formación de locutores.  Como se sabe, siempre es la televisión la manzana de la discordia en este tipo de encuentros: el cine (particularmente el cubano) en su programación habitual, arrancó encendidas intervenciones de los asistentes, como también los paneles que discursaron en torno a diversos rubros en el polémico medio. Y como corresponde en todo encuentro de este tipo que se respete, la mucha carga teórica debe ser complementada por concreciones que la hacen realidad en la praxis audiovisual; así, el público pudo enfrentarse a varios de los títulos más destacados de la más reciente Muestra de Jóvenes realizadores, que tiene lugar cada febrero en la capital, o al corto documental Si tú pasas por su casa, donde la joven realizadora local Mailén Ibarra aborda una gloria de la música popular en Sancti Spíritus: Gerardo Echemendía Madrigal (Serapio).  Otras aristas motivadoras fueron abordadas (ya en la mítica Trinidad, sede de la sesión final) por Mercedes Borges cuando, en su ponencia Danza en los medios cubanos: un punto neurálgico, se refirió a la pobreza imaginal de los espectáculos danzarios al ser trasladados al lenguaje televisivo, o por Miguel Ángel Valdés, quien en su investigación Hakuna Matata: Walt Disney, bautismo ideológico en el audiovisual se acercó al animado nuestro en relación con referentes procedentes de célebres escuelas foráneas.  También resultaron muy útiles las disertaciones en torno a la TV comunitaria (Adrián Quintero, de Villa Clara) o a experiencias concretas en programas y realizaciones más generales (a cargo del habanero Bryant Delbert o del camagüeyano Reynaldo Labrada) sin olvidar conferencias que trascendieron un tanto las mismas para pulsar creadoramente la oralidad (Juan Eduardo Bernal) o las siempre conflictivas «industrias culturales» respecto al mercado de los medios (Ramón Luis García).  Muchos fueron los temas y problemas que un público heterogéneo, pero compuesto fundamentalmente por jóvenes de todo el país, analizó y debatió en estos intensos días espirituanos donde el audiovisual cubano se pensó con madurez y desprejuiciamiento. Solo deben orquestarse mejor ciertas estrategias promocionales (spots, presencia anticipada en los propios medios, incidencia en las escuelas medias y superiores...) que permitan asistencias aún más amplias, pues duele un poco que aspectos tan importantes como los aquí estudiados, que sin hipérboles forman parte de la vida diaria de todos, no hallen el respaldo y la participación que merecen.  A Lázaro Castillo, presidente de la AHS espirituana, y a un eficaz y diligente equipo que le apoya (digamos, los muchachos del programa Paréntesis, del Canal Educativo/2; sus colegas del canal comunitario en Trinidad junto a periodistas y comunicadores de la radio y la prensa locales) se debe en buena medida el éxito de esta nueva edición de Voces cruzadas: voces que deben afinarse y procurar nuevos sonidos y escalas para próximas ediciones, de modo que podamos seguir profundizando en la estética y medida de nuestros medios, en sus logros y falencias para, entre todos, contribuir un poco a hacerlos cada vez mejores.  

Fuente: Juventud Rebelde Digital 

 Autor:  Frank Padrón   27 de Junio, 2007          

Manolo Rifat: en la memoria su inquietud creadora

Manolo Rifat: en la memoria su inquietud creadora De mis primeras conversaciones con Manolo Rifat —sus palabras mantienen tal actualidad como si las escuchara hoy—, emerge un rasgo propio del destacado director de televisión: su permanente inquietud creativa, y la admiración por nuestra música y sus grandes intérpretes: "En estos años aprendí a querer más lo mío. Pienso que nuestra riqueza rítmica junto al talento de Barbarito Diez, Pacho Alonso y otras figuras de esa talla, deben acompañar a los jóvenes artistas", subrayaba. Rifat sentía una sincera simpatía por los nuevos valores. Enseñaba que el artista desconocido puede marcar el futuro. En el programa Música y Estrellas, en diciembre de 1962, presentó por vez primera a Los Zafiros, mientras el teléfono no dejó de sonar durante la transmisión, tanto que el cuarteto pasó del anonimato a la fama.  Apenas a los 14 años de edad Manuel Z. Rifat Cruz (Cienfuegos, 12 de abril de 1936) entró al mundo que lo cautivó. Fundador de la Televisión Cubana se desempeñó en múltiples labores hasta que en 1952 comenzó a trabajar como camarógrafo. A la memoria llegan pasajes de su vida: el enfrentamiento contra la dictadura de Batista; la ocasión en que junto a Gustavo Robreño Dolz y Pedro Pablo Roque, sus colegas de Telemundo, en septiembre de 1957 desplegó una gran bandera del Movimiento 26 de Julio en lo alto del edificio FOCSA, acción que lo condujo hacia el exilio en Italia.  Regresa a Cuba al triunfo de la Revolución y se involucra en la dirección de La casita de azúcar, programa infantil con Teresita Fernández. Hace teatro en vivo, y otros espacios prefiriendo siempre los musicales. Cariñosamente le llamé "spotlight" o "bombillito", por su costumbre de usarlos en las escenografías. Luego comprendí que él estaba adelantado a la época, toda vez que mediante los recursos de entonces logró convertirse en pionero del video clip cubano y se alzó con el primer Premio Lucas. Otros lauros le pertenecieron, uno de ellos el Nacional de Televisión 2003. 

Por eso y más, Manolo Rifat siempre ocupará un lugar especial entre los que tuvieron la suerte de trabajar junto a él. Desde que el pasado 2 de junio se anunció su fallecimiento, a populares artistas aún se le iluminan las pupilas ante el recuerdo del incansable creador.

 

Tomado de Granma Digital.

Fuente:  OMAR VÁZQUEZomar.vc@granma.cip.cu  

“Mujeres” entrevista a las meteorólogas del Estelar

“Mujeres” entrevista a las meteorólogas del Estelar ¿Lloverá hoy? ¿Se producirán descargas eléctricas? ¿Es cierto que peligra el país con la perturbación ciclónica? ¿Y si se convierte en huracán? ¿Qué provincias corren más riesgo? ¿A cuántos kilómetros se desplaza? ¿Los vientos son sostenidos o aumentarán?   Esas y otras muchas interrogantes escuchamos cotidianamente en la comunidad, porque la cultura general integral se ha incrementado y con esta el conocimiento de materias científicas que antes del triunfo de la Revolución estaban vedadas para el pueblo.   Entrevistamos a Giselle Aguilar Oro y a Miriam Teresita Yánez para conocer las motivaciones que las hicieron acercarse a la meteorología, cómo enfrentan la alta responsabilidad de pronosticar y cuáles han sido los momentos de mayor preocupación y, los de alegría, en su ya larga carrera.   Giselle es la primera en hablar:   «En el Centro de Pronóstico del Instituto de Meteorología vigilamos el tiempo las 24 horas, con cuatro turnos operativos integrados por especialistas en satélites meteorológicos, meteorología marina, un investigador, quien apoya al jefe de turno en el análisis a mediano y largo plazo entre 5 y 10 días y diseña los pronósticos, así como los técnicos que confeccionan los mapas del tiempo.    «Yo soy jefa de turno y debo permanecer en mi puesto durante doce horas. ¿Cómo hacemos el pronóstico? Realizamos las variables con la tecnología que tenemos, entre estos ocho radares doping que cubren todo el territorio cubano y los mares adyacentes. También se chequea la lluvia provocada, proyecto que se desarrolla a partir de la gran sequía que existía en el país, fundamentalmente en las provincias de Holguín, parte de Las Tunas y Camagüey.   «Analizamos las imágenes del satélite, ya que contamos con una estación de alta resolución y con todos los modelos globales que se publican en Internet y otros que ya se han desarrollado en nuestro país y el análisis de los mapas del tiempo. Con toda esa información valoramos y elaboramos los pronósticos de todas las variables de lluvia, vientos, temperatura y el estado de la mar».   Miriam Teresita toma la palabra y agrega:   «También se redactan los documentos públicos y los especializados. En los primeros, se describen el estado general del tiempo de todos los sistemas meteorológicos que van a afectar el área en cuestión que comprende la región  cuatro que es la organización mundial que incluye América del Norte, América Central, las Antillas Mayores y Menores y parte de América del Sur, que es Venezuela y Colombia.    «Con la ayuda de los mapas y los radares hacemos los documentos públicos que se brindan a través de los Medios de Difusión Masiva a nivel nacional, los especializados y a todos los centros del país».   No hay un día igual a otro   Miriam Teresita Yánez explica que en tiempo de ciclones se refuerzan los turnos con especialistas del departamento de Investigación, quienes asesoran la labor del equipo del Centro de Pronóstico y también reciben la cooperación de los compañeros de satélites, igual que los de meteorología marina. Como somos parte de una Isla, el mar se torna muy peligroso para los habitantes de las poblaciones cercanas.   Destaca que este es el fenómeno más peligroso que nos afecta y siempre estamos expuestos a ellos por la propia situación geográfica.    Miriam después de concluir el preuniversitario se decidió por la especialidad de Meteorología y se graduó en noviembre de 1988 en el Instituto  Hidrometeorológico en la Ciudad de Odessa, que da al Mar Negro en lo que es hoy Ucrania, en la antigua Unión Soviética. Allí se formó como ingeniera y recibió una alta preparación en física, matemática.    Cuando empezó a trabajar en Cuba hizo la maestría en ciencias meteorológicas, pues es una apasionada de los secretos del tiempo, porque no hay un día igual a otro.   Por eso es capaz de sacrificar muchas horas de su vida a la situación meteorológica y alejarse por largas horas de la familia y del hijo, sobre todo en temporada de ciclones.   Giselle convirtió en realidad un viejo sueño   Desde pequeñita allá en su natal Ciego de Avila, Giselle soñaba con poder estudiar algo que la acercara a la especialidad de Meteorología, fue así que eligió la Geografía, ya que le permitiría conocer el mundo de los satélites, los mapas y los radares. Ella sabía que los meteorólogos se nutrían de los geógrafos, de los físicos, de agrónomos, matemáticos y cibernéticos…   Cuando egresó de la carrera y se presentó en el Instituto de Meteorología con su currículo para ver si la aceptaban. Allí inició su labor en septiembre de 1998. Ahora en sus pocos tiempos libres investiga y trabaja en un proyecto sobre las tormentas severas, que son los tornados, los granizos, los vientos lineales fuertes y ya ha tenido algunos resultados relevantes en su trabajo.   Esa idea surgió porque en la práctica toda la población conoce qué debe hacer cuando hay una tormenta ciclónica; pero no ocurre igual cuando hay un tornado, porque es un fenómeno que se produce en pequeñas áreas y a muy corto plazo, lo cual hace muy difícil pronosticarlo a pesar de que ocasiona muertes de personas y destrucción de viviendas y obras económicas y sociales. Estos sistemas adversos o severos son vigilados con exactitud en países muy desarrollados por su alta ocurrencia.   Un momento de gran definición   Miriam Teresita Yánez es la segunda jefa del Centro de Pronósticos, y asume la responsabilidad principal cuando el doctor José Rubiera no se encuentra en el Instituto.    ¿De las decisiones más difíciles? Recuerdo una Marcha del Pueblo Combatiente en la Tribuna Antimperialista. La noche anterior llovió mucho en las provincias habaneras y toda la población tenía que desplazarse hacia la capital.   «Yo quería que no lloviera, pero a la vez no podía dejar de informar que  las precipitaciones continuarían. Sabía que muchas personas se estaban mojando. «Por otro lado, tienes la presión de personalidades, dirigentes del país que constantemente te preguntan y solicitan tu criterio.   «Ese día el propio Comandante en Jefe Fidel Castro llegó al puesto de mando, para mí fue el día más emocionante y alegre de mi vida, pues lo pude ver más cerca. Me abrazó y me dio un beso.   «Un momento difícil lo experimenté en uno de los exámenes como parte de la preparación para el doctorado. En Meteorología ocurre igual que en la Medicina, hay que estar al tanto de los últimos avances y eso que estudié la especialidad de sinóptica que se refiere al pronóstico del tiempo. Esto de la circulación general de la atmósfera, el Evento del Niño, la viabilidad climática y otras materias que influyen en cuanto al pronóstico del tiempo y el clima,  hay que dominarlos muy bien. Pienso que Giselle también comparte el mismo criterio.   «También ha sido un reto muy difícil enfrentarme a las cámaras de televisión, porque he sido muy tímida y eso que en este trabajo he tenido la asesoría de Giselle. Nosotras empezamos en ese medio sin pasar ningún curso y no resulta fácil. Lo mismo me falta el aire o de pronto se me queda la mente en blanco y no sé que tengo que decir y esto disocia porque los demás están detrás de las cámaras y eso me hace perder la concentración».   La confianza en sí misma Giselle Aguilar Oro mientras su compañera hablaba de situaciones difíciles esbozaba una sonrisa porque lo que aprendió desde que se inició en estos trajines fue que la Meteorología es muy difícil y compleja, al no ser una ciencia exacta como la matemática.    Como anécdota recuerda la madrugada de un 25 de julio, no puede precisar el año. Se encontraba de guardia y como a las dos de la madrugada sonó el teléfono y por el otro lado de la línea se encontraba el  Comandante en Jefe, Fidel Castro. Al otro día se celebraría el acto central por el 26 de julio, el cual había ganado la provincia de Villa Clara. El líder de la Revolución quería saber si en la Plaza de Santa Clara a las cinco de la tarde llovería.   ¿Giselle, qué le dijiste?   «Imagínate, que existía una onda tropical transitando por Cuba, condiciones en la atmósfera superior favorables para la lluvia, humedad altísima de más del 85 por ciento. Y Fidel me preguntaba si justamente allí en la Plaza llovería a las cinco o las seis de la tarde. Yo sabía que existía una alta probabilidad de lluvia en la región central que podía cubrir todo el área o más de un 70 por ciento. Lo que no podía era decirle con exactitud si en el lugar del acto ocurriría ese fenómeno.    «Entonces Fidel me dijo ¿tú sabes todo lo que hay que movilizar ahora para pasarlo para un teatro? ¿Qué me recomiendas?   El peso y la responsabilidad que cae sobre tus hombros porque los compañeros deben adoptar decisiones muy importantes, sin contar que requieren de financiamiento y tiempo  que afectan la economía.   «Le dije, puede estar lloviendo en una cuadra cerca de la Plaza y no ocurra igual en ella. Sí le aseguro que se producirán descargas eléctricas en abundancia. Cuando vean ese cielo oscuro, cayendo descargas eléctricas cerca, las personas se pueden preocupar. Yo le sugiero que si puede y tiene la oportunidad de cambiar los planes lo haga en un teatro.   «Fue suficiente para que me pasara toda la noche preocupada y al otro día estaba el sol rajando las piedras, no había una nube por todo aquello y yo llamando desde mi casa hacia Villa Clara y preguntando si había nubosidad.   «Al final, el acto se efectuó en un Teatro. Yo no sabía si  la causa era la lluvia, pero después me llamaron y me confirmaron que había pronosticado con gran precisión y tenía toda la razón. No llovió justamente en la Plaza, pero sí en los alrededores, y sobre todo, se produjeron muchas descargas eléctricas».   El desarrollo profesional y el lugar que ocupan tanto Giselle como Miriam Teresita confirma las posibilidades que tiene la población cubana y en especial las mujeres que hoy ocupan el 66,2 por ciento de la fuerza técnica de la nación. Y aunque su origen sea campesino u obrero, pueden convertirse en especialistas y desempeñar cualquier misión por importante que sea. Fuente:   Regla Zulueta.  Título original:  CIELO EMPEDRADO… ¿SUELO MOJADO? 

Tomado de:  http://www.mujeres.co.cu/articulo.asp?a=2007&num=339&art=12

 

La actriz brasileña Leandra Leal asiste al Congreso Cultura y Desarrollo

La actriz brasileña Leandra Leal asiste al Congreso Cultura y Desarrollo

 Los cubanos la recordamos como la periodista que desenmascaró a Nazaret en la finalizada telenovela Señora del destino A diferencia de la tristeza que mostró casi siempre en su personaje de María Claudia, Leandra es una joven llena de alegría. Foto: Juan Moreno Fue un sábado de sorpresas. La primera llegó a las diez de la noche cuando supe que iba a entrevistar a María Claudia, esa linda joven que se ganó al público cubano con su actuación en la finalizada telenovela brasileña Señora del destino. Al verla llegó la segunda sorpresa. La imaginaba vestida de negro, con un anillo de plata en cada dedo, sus piercings en los ojos, y aquella mirada triste que casi siempre mostró en la telenovela. Sin embargo, cuando llegué a casa de la cantautora Sara González, donde María Claudia departía con amigos de ambos países, me encontré con otra persona. Tenía frente a mí a una menuda jovencita de piel bien blanca, pelo corto y rizado, rostro angelical y una sonrisa que nunca mostró a los televidentes. En pocos segundos salí de mi asombro, cuando ya nos encontrábamos en una habitación, donde nos refugiamos del ruido de la música con que festejaban sus colegas. La señora Marilia Guimaraes, entrañable amiga brasileña que estimuló esta segunda visita de la actriz a Cuba, nos explicó que Leandra hablaba un poco el español, pero que le preguntara despacio. Durante casi dos horas conversamos de muchos temas. Desde su formación artística, hasta su planes, pasando por la samba y el fútbol —como buena brasileña, fan del club Flamenco. Al principio se mostró algo tímida, pero luego dejó a un lado su cortedad y demostró sus dotes de conversadora. Aunque a ratos tenía que hacerle señas de que no estaba entendiéndola, porque mezclaba el portugués con un español, en un sui géneris «portuñol». Contó que proviene de una familia apegada a la actuación teatral principalmente, y entre sus anécdotas me sorprendió la del «debut» artístico. «La primera vez que actué tenía solo 20 días de nacida. En ese tiempo me vistieron de actriz y me presentaron a cientos de personas que acudieron a observar una obra de teatro que estaba al comenzar. Ese fue mi estreno, según me contó mi madre». —Podemos decir que eres actriz de nacimiento... —A los 12 años realicé mi primer trabajo profesional, y ya han sido varios. Estudié actuación, danza y teatro. He realizado varios cursos para seguir superándome. Tengo 24 años. —¿Por qué otra vez en Cuba? —Hace tiempo quería regresar. Y no desaproveché la oportunidad cuando me invitaron al Congreso de Cultura y Desarrollo. Ustedes se parecen mucho a los brasileños. Me han acogido con cariño y me siento como en casa. «Estuve aquí por vez primera con mi madre cuando tenía seis años. Desde niña mi mamá me contaba historias de Cuba. Esas anécdotas fueron para mí como el cuento de la Caperucita Roja, u otros que les narran a los niños antes de dormir. Por eso conocía muchas cosas acerca de este país y en especial del presidente Fidel Castro. «En aquella primera ocasión me sucedió algo que nunca olvidaré. Resulta que mi madre estaba en una recepción, y cuando Fidel la saludó le preguntó por su hija. Cuando supo que me habían dejado en el hotel, mostró su deseo de conocerme, y me mandaron a buscar. «Desde que lo vi lo conocí. Enseguida dije: “Ese hombre vestido de verde y con barba es Fidel”. Y sucedió algo que nunca olvidaré: me cargó en sus brazos. «Eso para mí fue algo muy impresionante. Tenía seis años solamente, pero sentí que estaba realizando un sueño. ¿Quién me iba a decir que aquel hombre de quien mi madre me contaba tantas buenas historias me cargaría como si yo fuera su propia hija?» —¿Cómo ves a Cuba ahora? —En mi país no tenemos mucha información sobre Cuba. Las pocas que llegan a veces tergiversan la verdad. En Brasil muchos creen que esta Isla es solamente el Buena Vista Social Club, y no conocen que es mucho más, y que los cubanos no solo saben bailar y practicar deportes. «Sí, porque ustedes son muy buenos en muchos deportes, y eso lo sabemos bien, porque casi siempre los atletas de acá les ganan a los brasileños. A veces me “incomodo” cuando veo que ustedes derrotan a nuestros equipos, pero luego se me pasa». —Aquí muchos te recordamos y admiramos por tu papel en Señora del destino ¿Qué puedes decirnos acerca de María Claudia? —Fue un papel muy difícil. Tuve que prepararme mucho tiempo para interpretarlo porque no estaba acostumbrada a esos roles. Era algo un poco pesado para mí, ya que tuve que hacer algo opuesto a lo que por lo general hacía, pero aprendí mucho. Hasta me adentré en el mundo del periodismo. —Tus discusiones con Nazaret estuvieron cargadas de odio. Daba la impresión de que en verdad se aborrecían... —Si piensas eso fue porque mi interpretación no fue tan mala —sonríe. Para mí fue un reto muy grande trabajar al lado de una actriz tan experimentada como Renata Sorrat (Nazaret). Aprendí con ella. Es una artista que admiro mucho por su gran profesionalidad. —Las telenovelas brasileñas se han ganado un espacio en muchos hogares del mundo. ¿A qué crees que se debe? —Brasil se ha especializado en hacer telenovelas. Contamos con personas que cada día se esfuerzan por hacer mucho mejor su trabajo y esa unión profesional da muy buenos resultados. Además, varios directores de teatro y cine han llevado sus obras a la pantalla, y eso ha favorecido el éxito también. Hemos fundado una verdadera industria. —¿Has tenido la oportunidad de ver alguna telenovela cubana? —Lamentablemente no. Pero debo decirte que el género en Brasil le debe su nacimiento a la cubana Gloria Magadan. Ella fue quien lo introdujo y lo desarrolló. Allá se hicieron muy famosas obras que también lo fueron aquí, como El derecho de nacer. —Cine o televisión. ¿Cuál prefieres?  Leandra en el filme El hombre que copiaba. —No tengo predilección. En los dos hay buenos y malos papeles. Trato de hacerlo bien en cada actuación sin fijarme para el medio que sea. Aunque también he trabajado en varias películas, entre ellas El hombre que copiaba, que cuenta la historia de un joven que para conquistar el amor de una muchacha recurre a trucos y falsificaciones y así escapa de la pobreza. —¿Cuándo te volveremos a ver en el cine? —Próximamente se estrenará Nombre propio, en la que tengo el papel principal. Se trata de una joven que realiza un viaje desde la ciudad de Brasilia a Sao Pablo, donde trata de hacer su vida como escritora. Se enfrenta a muchas dificultades, entre estas al abandono de su novio y a la incomprensión de la familia. —¿Solo actúas o también escribes? —Escribí una obra de teatro llamada Impresiones de mi cuarto. Alguien que se debate en la soledad de su cuarto. Tengo en mente hacer otras. —¿Se aprecia un creciente compromiso social de las producciones brasileñas, incluyendo las de cine y televisión? —El reflejo de los problemas sociales en las telenovelas y películas de mí país no es una línea constante, aunque sí es una vertiente. De esta han surgido películas tan significativas como Ciudad de Dios, donde se aborda la violencia juvenil en las favelas. —¿Tienes también esas preocupaciones? —Desde los 15 años me vinculé a los movimientos estudiantiles que denunciaban los problemas de mi país. Sobre todo siento preocupación por la situación de la juventud. —¿Cómo aprecias la relación entre Cuba y Brasil? —Por ser países tan similares en varios aspectos podrían ser mejores los vínculos. Y creo que estamos en el camino de lograr ese objetivo. Este mismo Congreso en el que participo me parece una de las vías para que los artistas de ambas naciones colaboren más en lograr mejor comunicación. —En la mayor parte de Señora del destino actuabas vestida de negro. ¿Predilección por ese color? —No, ninguna. María Claudia era una joven muy sufrida y llena de tristeza, que luchaba por su felicidad, y consideramos que ese tipo de vestuario ayudaría a transmitir ese detalle. Creo que lo logramos. —¿Cómo son tus relaciones con Lindalva-Isabel, tu «hermanastra» en la novela? —Nos llevamos muy bien. Es una actriz capaz y profesional. Y me alegré mucho de trabajar con ella. —Algo que no quisieras dejar de hacer en estos días. —Visitar la Escuela de Cine de San Antonio de los Baños. Es una institución que en mi país tiene mucho prestigio, por la profesionalidad de su claustro y la calidad con que forman a quienes estudian allí. Muchos artistas de renombre de nuestro país han pasado por ella. 

«Además, me gustará mucho conocer de cerca la vida de los cubanos y ser uno más de ustedes, aunque sea por poco tiempo».

 Fuente:  Norge Martínez Montero Correo: digital@jrebelde.cip.cu 

13 de junio de 2007 00:00:00 GMT

 

tomado de http://www.juventudrebelde.cu/cultura/2007-06-13/la-actriz-brasilena-leandra-leal-asiste-al-congreso-cultura-y-desarrollo-/

  

Sentido adiós a Roberto Agudo, comentarista del NTV

Sentido adiós a Roberto Agudo, comentarista del NTV

 

En horas de la tarde del viernes falleció el querido compañero Roberto Agudo García, Premio Nacional de Periodismo José Martí por la obra de la vida.

 

Agudo, cuyo rostro apareció en la pequeña  pantalla hasta hace muy poco, fue un  destacado comentarista internacional del Noticiero Nacional de la Televisión, tras haber ocupado importantes responsabilidades dentro de los medios de prensa desde los inicios del proceso revolucionario.

 

Nacido en Yara, provincia de Granma, en 1936, se graduó en la Escuela Profesional de Periodismo Manuel Márquez Sterling en 1957.

 

Tres años antes se había vinculado a la prensa cuando comenzó a trabajar como auxiliar de redacción, primero, y redactor-reportero, después, en la emisora Unión Radio. Precisamente el Primero de Enero de 1959 formó parte de las fuerzas que ocuparon esa emisora desde la cual se transmitieron los primeros partes revolucionarios y el llamamiento a la huelga general.

 

Figuró entre los periodistas cubanos que participaron en la fundación de la agencia latinoamericana de noticias Prensa Latina. Participó como corresponsal de guerra en la Limpia del Escambray y en Playa Girón.

 

Fue redactor, reportero, jefe de equipo y corresponsal de Prensa Latina en Venezuela.

 

Integró el grupo que, encabezado por Jorge Ricardo Masetti, director de Prensa Latina, dio cobertura periodística a la Conferencia de Cancilleres de la OEA, en Costa Rica (1960).

 

Agudo integró el núcleo inicial de las Milicias Periodísticas Félix Elmuza.

 

También trabajó en la página internacional de Prensa Libre, y cuando sus dueños lo abandonaron participó en los trabajos para que continuara saliendo y sirviendo los intereses del pueblo y de la nación cubana.

 

Pasó, posteriormente, a trabajar en el periódico Noticias de Hoy.

 

A partir de 1964 dirigió el Noticiero Radio Liberación. En 1967 fue designado director del Noticiero Nacional de Radio y en 1969 vicedirector general de información del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT). Durante esos últimos años fue colaborador permanente en la revista Verde Olivo y en la revista mexicana Siempre.

 

En 1970 fue nombrado director del NTV, cargo que desempeñaba conjuntamente al de vicedirector general de información del ICRT.  En ese año, integró el equipo de periodistas cubanos que dio cobertura al terremoto del Perú. Estuvo al frente del NTV hasta 1978, cuando pasó al periódico Trabajadores, donde entre otras tareas ocupó las jefaturas de Información y de Redacción.

 

Volvió al ICRT en 1981 para trabajar en la Revista de la Mañana. Anteriormente fue director, guionista y conductor de espacios y programas especiales como Telecierre.

 

En 1976 fue el primer periodista cubano que realizó una transmisión noticiosa, en vivo, vía satélite, desde la desaparecida Unión Soviética. Por ese tiempo dio cobertura informativa a las visitas de Fidel a Chile, Ecuador, Bulgaria, Argelia y otros países.

 

En 1985, fue enviado a cumplir misión internacionalista en Centroamérica, incluyendo a Nicaragua. Al volver a Cuba, trece meses después, se reincorporó a la Revista de la Mañana, y después al NTV.

 

En 1994, cuando la llamada Crisis de los Balseros, volvió a ocupar la dirección del NTV, y en el 2001, concretamente de su emisión estelar. Ha participado en mesas redondas y programas especiales.

 

Ostentaba las órdenes Playa Girón, Lucha contra Bandidos, Alfabetización, Trabajador y Combatiente Internacionalista, y las distinciones Raúl Gómez García y Félix Elmuza, así como la Réplica del Machete del Generalísimo Máximo Gómez.

 

Recibió en el 2006 el Premio Nacional de Periodismo José Martí por la obra de la vida, otorgado por la Unión de Periodistas de Cuba.

 

Gana Perlavisión Festival Nacional de Telecentros

Gana Perlavisión Festival Nacional de Telecentros   El XVI Festival Nacional de Telecentros concluyó hoy en esta ciudad, con la entrega del Premio Espiral a Perlavisión, de Cienfuegos, por ocupar el lugar cimero entre sus similares del país. Esta televisora recibió estímulos en varias de las categorías en concurso, como los primeros puestos en Noticiero de Televisión y en el género Comentario. Solvisión, de Guantánamo, que compartió el segundo lugar con Tunasvisión, ganó otro lauro a través de su realizador Pedro Gutiérrez, acreedor del Gran Premio, mientras Canal Habana terminó en tercero. Los Premios Especiales sobre los Cinco Héroes y por el aniversario 45 del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), correspondieron a Natacha Díaz, de Tunasvisión, y Luis Guevara, de Televisión Serrana. El jurado reconoció la calidad de las obras en concurso de los telecentros municipales, que solo llevan algo más de un año o meses de creados, sobre todo las presentadas por la televisora de Artemisa, ocupante de dos primeros lugares en Mención y Programación Infantil. Decenas de trabajos de la programación dramatizada e informativos recibieron también el Premio Ola, a escala pequeña, tras ser seleccionados entre 334 propuestas. Las dedicadas al tema humorístico carecieron de calidad, como lo expresó el jurado al dejar desierto el género. La ceremonia de clausura, en el teatro Tunas, fue presidida por los miembros del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Rolando Alfonso Borges, jefe del Departamento Ideológico; Ernesto López, presidente del ICRT, y Jorge Cuevas, máximo dirigente político en la provincia sede del certamen. 

Durante tres días los 100 delegados al festival cumplieron un programa que incluyó el contacto con la población sobre la televisión territorial, talleres teóricos y apreciación de muestras en concurso.

 

Fuente:  AIN

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Realizadores villaclareños obtienen premios en el Festival de Telecentros Revistas, spots, informaciones y otros programas de Telecubanacán, Saguavisión y Centro Norte Televisión, obtuvieron premios en el Festival Nacional de Telecentros que sesionó en la provincia de Las Tunas. Alcanzaron primeros lugares los espacios Buenas Nuevas, de Melvin Yoel y Orlando Morales, en el género de revista de opinión, con la emisión dedicada a la situación de los ómnibus ASTRO en Villa Clara. El programa Otra vez en casa, de Rafael Omar y Misladys Zamora alcanzó el primer lauro como revista de orientación social. Misladys, nuevamente, obtuvo el galardón a la mejor conducción. Por su parte, el periodista Luis Evidio Martínez, ganó un primer lugar con el spot televisivo dedicado a la exposición del pintor FRÉMEZ en Santa Clara, y también obtuvo un segundo lugar con una información sobre la necesidad de proteger al Manatí en esta zona del país. El musical campesino Guateque del Mediodía de José Pacheco, se agenció igualmente, un primer lugar del Festival Nacional de Telecentros. El noticiero Noticias 16 de Sagua Visión, mereció el tercer lugar en esa categoría y el spot SIDA-VIDA, realizado en esa televisora alcanzó una Mención. Del canal de Caibarién obtuvo un tercer lugar la información Diciembre que anuncia enero, realizada por Zuluaga Martínez.       

Fuente Alexander Jiménez

Conmemoran aniversario 45 del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Conmemoran aniversario 45 del Instituto Cubano de Radio y Televisión  

 La lealtad a la Revolución cubana de los trabajadores del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT) fue resaltada, en esta capital, durante la celebración por los 45 años de creada la institución.

 

Rolando Alfonso Borges, jefe del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido, quien presidió la conmemoración, expresó que ese organismo ha estado unido al pueblo en los frentes en los que la Isla ha tenido que defenderse de sus enemigos y dar a conocer sus principios de acción.

 

Señaló que estar cerca de los cubanos, quienes son los dueños de las cámaras y los micrófonos desde hace 45 años, es la premisa del ICRT, y siempre sus medios han cubierto importantes batallas en el terreno económico, la intensa labor diplomática del país y los servicios solidarios prestados a la humanidad.

 

Ernesto López, presidente del organismo televisivo y radial, precisó que toda celebración de la institución está consagrada al Comandante en Jefe Fidel Castro, quien ha guiado con sabiduría y ejemplo durante estas más de cuatro décadas a la sociedad cubana.

 

Un grupo de trabajadores que acompañaron el proceso revolucionario y se mantuvieron fieles a las transformaciones de la sociedad y, en particular, a los enfoques noticiosos y educativos, fueron homenajeados con un diploma de reconocimiento por su permanencia en el organismo durante estos 45 años.

 

El ICRT, nombre que adoptó el organismo el 30 de noviembre de 1976, fue el heredero y continuador de los principios establecidos desde que el 24 de mayo de 1962 fue fundado el Instituto Cubano de Radiodifusión. 

La cancelación de un sello conmemorativo, en ocasión de celebrarse este jueves el aniversario 45 del Instituto Cubano de Radio y Televisión, (ICRT), se produjo en La Habana, con la presencia de fundadores y dirigentes de ese organismo.

 

El Ministerio de la Informática y las Comunicaciones emitió la estampilla, que responde a un diseño de José Antonio Medina y tiene un valor de tres pesos.

 

El acto tuvo lugar en la sede del ICRT, donde el sello fue cancelado por Ernesto López, presidente de ese organismo; Carlos Martínez, del Ministerio que patrocina la impresión, y el actor Salvador Wood, destacada personalidad de la cultura cubana.

 

¨Es un honor para mí representar a todos los trabajadores de la radio y la televisión cubanas en esta actividad¨, dijo Salvador Wood momentos después, en declaraciones a la prensa.

 

Este sello, agregó, va a representar en el correo universal la presencia de nuestro Instituto por su mensaje de paz, amistad, solidaridad y combate, mientras tengamos un enemigo hostigándonos tan cerca, el cual todos conocemos y no tengo por qué decir el nombre.

 

Cuba fue uno de las primeras naciones de América Latina en contar con el medio radial y televisivo. Auspiciada por la International Telephone and Telegraph (ITT) instaló en 1922 su primera planta radial y en 1950, se convierte en el tercer país del hemisferio en introducir la televisión.

 

Luego del triunfo revolucionario, el 24 de mayo de 1962 se crea el Instituto Cubano de Radiodifusión, que trece años después pasa a denominarse Instituto Cubano de Radio y Televisión, nombre que ostenta en la actualidad.

Fuente:  AIN