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Murió Gabriel García Márquez

Murió Gabriel García Márquez

El escritor, novelista, cuentista, guionista y periodista colombiano Gabriel García Márquez, murió este jueves a los 87 años de edad, luego de un cuadro de neumonía que lo mantuvo hospitalizado por una semana.

García Márquez, ganador del premio Nobel de Literatura en el año 1982, nació el 6 de marzo de 192, en Aracataca, un municipio del departamento bananero de Magdalena (norte), era hijo de un telegrafista y de la hija de un coronel.

Al culminar sus estudios secundarios, García Márquez se fue a Bogotá (capital) a estudiar derecho en la Universidad Nacional de Colombia, para complacer a sus padres, sin embargo en sus tiempos universitarios, dedicaba especial atención a la lectura y al descubrimiento de nuevos autores.

Tras el asesinado de Jorge Eliécer Gaitán fue cerrada la universidad y el Gabo, como también es conocido, desiste de convertirse en abogado y se centra en el periodismo. Se traslada a Barranquilla (norte) para trabajar como columnista y reportero en el periódico El Heraldo.

Posteriormente fue enviado a París para ser corresponsal extranjero de El Espectador. Estando en Europa, conformó el círculo de escritores y pensadores que le dieron vida al conocido “boom latinoamericano” (movimiento literario, político y social que surgió entre los años 1960 y 1970).

El Gabo obtiene notoriedad mundial cuando se publica Cien Años de Soledad en junio de 1967. Ésta se convierte en su obra maestra y hace de Latinoamérica la patria grande del realismo mágico, poniendo en el mapa a un caribe inimaginado en otras latitudes con la increíble historia de una saga familiar.

Esta fascinación por el caribe, que le dio la vuelta al mundo con Cien Años de Soledad, le valió el premio Nobel de Literatura. García Márquez recibió el premio en Suecia, donde vestido de liqui-liqui tomó la medalla y el diploma que lo consagraron como un grande de la literatura. En su discurso rompió el silencio del auditorio para hablar de su Latinoamérica natal "yo sueño que ahora las estirpes condenadas a Cien Años de Soledad, tengan una segunda oportunidad sobre la tierra", dijo en esa oportunidad.

El Coronel no tiene quien le escriba, El amor en tiempos de cólera, El general en su laberinto entre otras tantas obras, hicieron de García Márquez, una referencia mundial de la literatura en clave latinoamericana. Recibió -entre otros- varios reconocimientos como el premio Rómulo Gallegos, la condecoración Águila Azteca en México, la orden de la legión de honor en París.

El Gabo siempre defendió su postura política, rechazó el intervencionismo estadounidense y el capitalismo como forma de Gobierno. Sostuvo amistades que levantaron polémica, como su entrañable lazo con el Líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, de quien manifestó su admiración durante años.

Su enfermedad

En 1999 le fue diagnosticado un cáncer linfático. Al respecto el escritor declaró en el año 2000 en una entrevista al diario El Tiempo de Bogotá lo siguiente:

“Hace más de un año fui sometido a un tratamiento de tres meses contra un linfoma, y hoy me sorprendo yo mismo de la enorme lotería que ha sido ese tropiezo en mi vida. Por el temor de no tener tiempo para terminar los tres tomos de mis memorias y dos libros de cuentos que tenía a medias, reduje al mínimo las relaciones con mis amigos, desconecté el teléfono, cancelé los viajes y toda clase de compromisos pendientes y futuros, y me encerré a escribir todos los días sin interrupción desde las ocho de la mañana hasta las dos de la tarde. Durante ese tiempo, ya sin medicinas de ninguna clase, mis relaciones con los médicos se redujeron a controles anuales y a una dieta sencilla para no pasarme de peso. Mientras tanto, regresé al periodismo, volví a mi vicio favorito de la música y me puse al día en mis lecturas atrasadas”.

Sus quebrantos de salud, lo obligaron a abandonar la vida pública recientemente. Sin embargo fue visto este 29 de septiembre durante la inauguración de una sala de juegos en la Ciudad México, donde el Gabo fue el invitado de honor; acompañado de su familia el escritor se mostró de buen ánimo y conversador.

 

Tomado de TeleSUR

#Cuba Recesan las actividades laborales el viernes 18 de abril

#Cuba Recesan las actividades laborales el viernes 18 de abril

El pasado mes de diciembre la Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó la Ley No. 116 “Código de Trabajo”, el cual establece como día de receso laboral el viernes santo de cada año.

Considerando que el citado Código entrará en vigor a partir del 1ro. de junio próximo, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social emitió la Resolución No. 13 del 2014 que regula lo siguiente: “El viernes 18 de abril de 2014 recesan las actividades laborales, con excepción de las labores relacionadas con la zafra azucarera y otros trabajos agropecuarios urgentes, industrias de proceso de producción continua, labores urgentes de carga y descarga, servicios de transporte y su aseguramiento técnico indispensable, hospitalarios y asistenciales, farmacias y expendios de gasolina, funerarias, jardines vinculados con estas y cementerios, servicio de hospedaje, comunicaciones, transmisiones de radio y televisión, centros de recreación y atracciones turísticas, acopio y distribución de leche y demás servicios públicos básicos, y actividades de pesca y otras autorizadas por la ley”.

El texto de esta Resolución añade que “Las administraciones de los centros de trabajo que recesan sus actividades abonan a los trabajadores el salario escala y los pagos adicionales establecidos legalmente, salvo que dicho día coincida con los de su descanso semanal o con aquellos en que disfrutan de vacaciones anuales pagadas, licencia no retribuida o subsidio de seguridad social”.

Además agrega que “Los trabajadores que están exceptuados de recesar reciben su salario según las formas y sistemas de pago aplicados en su centro de trabajo”.

Discurso de Miguel Díaz-Canel, Primer Vicepresidente de #Cuba, en la clausura del VIII Congreso de la UNEAC

Discurso de Miguel Díaz-Canel, Primer Vicepresidente de #Cuba, en la clausura del VIII Congreso de la UNEAC

Compañero General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central de nuestro Partido y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros

Artistas, escritores y creadores:

Compañeras y compañeros:

Vivimos en un momento trascendental de la historia patria. Siguiendo el rumbo trazado por el Sexto Congreso del Partido, que reflejó el debate  protagonizado  por todo el pueblo, vamos implementando los lineamientos de la política económica y social que allí acordamos. La tarea es gigantesca y no se hace en las condiciones asépticas e ideales de un laboratorio: la actualización del modelo se lleva a cabo al mismo tiempo que se asegura el funcionamiento de la economía y la vida cotidiana de los 11 millones de cubanos, en un entorno de crisis internacional y de bloqueo recrudecido. Entramos justamente ahora en lo más difícil: las transformaciones en la empresa estatal socialista y la unificación monetaria y cambiaria.

En recientes y esclarecedores discursos, el Presidente Raúl Castro reconoció la presencia de manifestaciones de indisciplina social, ilegalidad, delito y corrupción, inaceptables en nuestra sociedad, y que éramos, sin dudas, un pueblo instruido, pero no necesariamente educado ni culto. Además se refirió a las nuevas modalidades de subversión que tratan de poner en práctica nuestros enemigos, y cuya estrategia principal consiste en la instauración de una plataforma de pensamiento neoliberal y de restauración del capitalismo neocolonial, enfilada contra las esencias mismas de la Revolución y con el afán de generar una ruptura ideológica entre generaciones, todo lo cual atenta contra los valores, la identidad y la cultura nacionales.

La reciente revelación de un plan del gobierno de los Estados Unidos para promover la subversión en Cuba mediante una red de mensajería orientada hacia los jóvenes con la intención de desencadenar una ¨primavera cubana¨ es una fehaciente expresión de estas siniestras intenciones.

Al enumerar las fuerzas con las que contamos para   enfrentar esos desafíos, nuestro Presidente mencionó, en primer lugar, a los intelectuales y artistas, cuyo compromiso patriótico, como parte de la gran masa del pueblo, está fuera de toda duda.

Con ese espíritu se ha proyectado, desde la base, el debate de este Congreso de la UNEAC, que ha ratificado que la cultura debe acompañar al esfuerzo que se está haciendo hoy para desplegar las fuerzas productivas y también las reservas morales del país, y lograr así un socialismo próspero y sostenible donde lo que distinga al ser humano no sean las posesiones materiales, sino la riqueza de conocimientos, cultura y sensibilidad. Un componente de esta prosperidad, de esa calidad de vida que esperamos alcanzar, radica en la dimensión espiritual que ofrece la cultura. Se trata de buscar el desarrollo y crecimiento económico, pero con el alma plena de sentimientos y espiritualidad; y eso se logra salvando la cultura, que es a la vez salvar la Patria, la Revolución y el Socialismo.

Esto exige de nosotros que seamos cada día más eficaces en la defensa de nuestra identidad nacional, en la promoción de los auténticos valores de la cultura cubana, tanto de los más jóvenes como de los maestros, de cara al enriquecimiento de la vida espiritual de todo el pueblo.  También en el trabajo por lograr que nuestra historia, y en particular la de la Revolución, llegue a las nuevas generaciones de manera amena, sentida y efectiva.

No podemos desconocer hoy que el principal instrumento de dominación con que cuenta el imperialismo es cultural e informativo. Ha logrado que en todo el mundo prevalezcan de manera aplastante los patrones de su industria del entretenimiento y de la maquinaria mediática a su servicio. La humanidad sufre en el presente la ofensiva de una operación de colonización cultural a gran escala. Se trata de imponer el frívolo e injusto modelo del llamado sueño americano, denunciado tempranamente por nuestro José Martí.

Unas pocas corporaciones, muy poderosas, imponen los paradigmas, ídolos, modas y formas de vida que predominan actualmente en nuestra época. Sus mensajes, en apariencia variados, forman parte de un discurso único, hegemónico, que asocia felicidad y consumo, éxito y dinero, que hace una apología constante del capitalismo y de la superioridad imperial; que se empeña en descalificar todo pensamiento independiente y cualquier causa que se oponga a sus intereses. Junto a la instigación permanente al consumismo promueve, además, el individualismo y egoísmo que desideologiza y desmoviliza.

Cuba está sometida también a esa influencia, a la que se suman los planes específicos de subversión contra nuestra Revolución, que tienen entre sus blancos a los intelectuales y artistas, con el propósito de separarlos de toda intención y preocupación social, para que entonces el cine, la  literatura y el teatro reflejen y enaltezcan los más bajos sentimientos humanos, las más perversas y nocivas ideas y cualquier tipo de inmoralidad. Así pretenden sembrar en ustedes la banalidad y la frivolidad, alejarlos del compromiso político y social y crear el caos y la confusión. Por eso es tan importante para la Patria contar con una vanguardia artística como la representada en la UNEAC, que pueda hacer contribuciones decisivas en la batalla cultural, frente al proyecto colonizador global y frente a los intentos subversivos del Norte revuelto y brutal.

En las condiciones actuales, mantener la coherencia de la política cultural cubana resulta una tarea prioritaria frente a los intentos de los enemigos de dividir al movimiento artístico y manipularlo con aviesos propósitos.

Es necesario y urgente fomentar los valores éticos y estéticos, y favorecer el crecimiento integral del ser humano, ese gran protagonista del socialismo. Como ha expresado la Doctora Graciela Pogolotti: “La cultura nutre el espíritu de la nación y hace brotar valores y formas de comportamiento”.

Nuestro principal desafío radica en la batalla contra los mensajes seudoculturales asociados a la exaltación del consumismo, a la desvalorización de la cultura nacional y a su intrínseca proyección universal.

Un deber insoslayable de los escritores y artistas es evitar que la crisis de valores generada por contradicciones circunstanciales pueda desembocar en la filosofía del ¨conservatismo social” denunciado reiteradamente por el profesor Martínez Heredia.

Debemos prepararnos cada vez mejor para la confrontación de ideas que se está planteando en el campo de la cultura, de las ciencias sociales, del pensamiento; defender nuestro socialismo y su perfeccionamiento como la única alternativa para salvar la cultura, una de las conquistas principales de la Revolución. No olvidemos que la disyuntiva es socialismo o barbarie. Y, precisamente por ello, la dimensión espiritual no debe descuidarse: tenemos que salir adelante en lo económico y al mismo tiempo en el campo de los valores, de la conciencia. O no tendremos patria independiente y socialista.

Para lograrlo resulta imprescindible consolidar espacios sistemáticos de debate en el seno de la UNEAC, de la Asociación Hermanos Saíz, de las instituciones de la cultura, y la presencia en  nuestros medios de materiales que defiendan a la Revolución, su cultura y su obra. Hay que enfrentar con argumentos (que de hecho nos sobran) las tendencias a distorsionar y desmantelar la historia revolucionaria, y a edulcorar  el pasado capitalista.

La vanguardia artística debe defender nuestras verdades sin actitudes vergonzantes ni temor a ser acusados de “oficialistas”. El oportunismo de aquellos que quieren marcar distancia y convertirse en “personajes” haciendo guiños al enemigo, debe ser desmontado en nuestras publicaciones y en las redes sociales. Tenemos que saber diferenciar al que plantea dudas y criterios con honestidad en nuestros espacios de debate, del que busca notoriedad, sobre todo fuera del país, con posiciones oportunistas.

Hay que luchar incansablemente por la unidad de los intelectuales y artistas revolucionarios. Una unidad que no puede basarse, como nos ha alertado el General de Ejército, en la falsa unanimidad, en la simulación, en consignas y en retórica. Una unidad que debe articularse en un ambiente de diálogo transparente, serio, constructivo, donde confluyan ideas diferentes dentro del marco de los principios y se llegue a propuestas que ayuden a la toma de decisiones en este momento tan trascendente.

Debemos evaluar con rigor el impacto de las nuevas tecnologías en el consumo cultural, en la creación y la distribución. No puede verse ese impacto como algo negativo, sino como un reto inédito para la relación de las instituciones con los creadores, que debe reforzarse sobre reglas de juego diferentes. Tenemos que usar las nuevas tecnologías para promover lo mejor del talento con que contamos.

Las nuevas tecnologías permiten hoy que las personas decidan individualmente qué consumir en términos de cultura. Es una falsa “libertad”, como sabemos, porque el mercado y la publicidad les imponen un repertorio muy limitado, donde pocas veces los auténticos valores tienen cabida. Sin embargo, hay que diferenciar los espacios públicos de los privados. El Estado, por supuesto, no puede interferir en el consumo cultural que decidan asumir los ciudadanos en sus viviendas. Pero en los espacios públicos, la difusión de música y de materiales audiovisuales debe ser regulada.

La política cultural es una de las conquistas principales de la Revolución cubana, y su aplicación está reservada al Estado y a su red de instituciones, contando con la participación de nuestros intelectuales revolucionarios.

Debe reservarse las decisiones sobre qué se presenta, qué se promueve, qué aparece en los medios, qué y cómo se comercializa a través de los circuitos institucionales. Al  propio tiempo, se debe legislar sobre la presencia del arte en aquellos espacios de servicios públicos que funcionan bajo formas de gestión no estatal.

Es imprescindible estudiar en qué zonas de nuestra vida cultural pueden tener cabida las formas de gestión no estatal, a partir del concepto básico de preservar como un principio inalienable la aplicación con coherencia de la política cultural en cualquier escenario, estatal o no estatal. Las decisiones asociadas a la distribución del arte a través de nuestros medios y circuitos institucionales, son de los organismos competentes y responden a nuestras prioridades. Hay que tener en cuenta las tendencias del mercado; pero jamás podemos dejar en manos del mercado la política cultural. El mercado del arte, aunque es una realidad insoslayable, no puede fijar entre nosotros las jerarquías ni los modelos de consumo cultural.

No podemos abrir cauce a las tendencias ingenuas de confiar en mecanismos capitalistas de promoción, ni a la inclinación a debilitar o suprimir el sistema institucional que ha sido eje y bastión de la cultura revolucionaria. El fortalecimiento y la defensa de la institucionalidad es vital.

Estamos obligados a transformar nuestras instituciones en entidades más activas y eficaces para representar en el país y en el extranjero a los creadores cubanos, y para elevar la calidad de vida de la población con el indispensable componente de una oferta rica y diversa de opciones culturales. Pero no podemos demoler las instituciones. El enemigo quiere precisamente eso: destruir la institucionalidad revolucionaria. Nuestra respuesta debe ser mejorarlas, desburocratizarlas, hacerlas más eficientes.

La descolonización de los procesos culturales, con la participación decisiva de los medios de comunicación masiva, tiene que estar entre las principales prioridades de las instituciones y de las organizaciones de creadores. La promoción intencionada de los más valiosos creadores cubanos, de nuestras raíces y tradiciones, debe constituirse en un valladar frente al gran proyecto colonizador. Al propio tiempo, estamos obligados a difundir lo mejor de la creación latinoamericana, caribeña y universal.

Podemos y debemos influir en el gusto de la población: no con prohibiciones que sólo sirven para crear el efecto contrario al deseado, sino con el diseño de políticas coherentes, donde confluyan todos los instrumentos que tiene el Estado, incluidas las instituciones educativas.

Cada vez se hace más claro cómo se entrecruzan educación y cultura, pues una es complemento de la otra. A lo largo del proceso del Congreso, ustedes se han referido a áreas de la educación como la enseñanza de la lengua materna, de la Historia, y la Educación Artística, así como al análisis de la escuela como institución capaz de ser el centro cultural más importante de la comunidad.

En esos planteamientos se evidencia la necesidad de una mayor coordinación en la labor de todos los organismos y organizaciones que influyen en la formación educacional de nuestros niños y jóvenes. Debemos actuar por encima de cualquier espíritu de feudo, con mayor intencionalidad, priorizando la formación integral de nuestros maestros y profesores, de manera permanente, para que estén en mejores condiciones de ofrecer una influencia más positiva y abarcadora en la educación de nuestros niños y jóvenes. Desde la UNEAC, ustedes pueden brindar una ayuda apreciable.

Creo que se hace indispensable el diálogo y la confrontación inteligente de ideas desde nuestra democracia socialista, entre la intelectualidad cubana y las instituciones. Un intercambio que tiene como premisas la independencia y la soberanía de la Patria y una posición firme y clara ante las maniobras engañosas y los peligros que entrañan los cantos de sirena que nos llegan desde el exterior y desde algunos espacios interiores, con los cuales discrepamos. Una interlocución que hay que sostener  con la fuerza y el poder del pensamiento y de la cultura. Incluso propiciar el debate público, mediático, en aquellos espacios de amplia comunicación con nuestro pueblo y en otros no tan masivos, pero de prestigio, como los de la UNEAC, y demostrar así la fuerza de nuestras ideas y posiciones.

Cualquier tipo de discriminación y anomalía social debe ser objeto de riguroso análisis. Tenemos que emitir nuestras consideraciones, preocupaciones y ofrecer soluciones para hacerlas desaparecer y evitar su reproducción, porque constituyen parte de un fenómeno esencialmente cultural con repercusiones en todas las esferas de la vida cubana y en contradicción evidente con los objetivos de transformación social que trazó la Revolución y defendemos hace más de medio siglo.

Tenemos el deber de defender, al mismo tiempo, nuestro patrimonio cultural como premisa para la construcción del futuro.

En el contexto de la actualización del modelo de gestión económica del país debemos encontrar nuevas formas que sin mercantilismo cultural ni malgastando los recursos presupuestarios del estado, aseguren la renovación y continuidad de los procesos culturales que dan lugar a la existencia misma de la nación.

El amplio, inteligente y aportador debate sobre nuestros problemas y aspiraciones, expresados en diversos temas, no se puede agotar completamente en este congreso, y mucho menos en este discurso de clausura. Por eso el espíritu de debate constructivo que se suscitó mucho antes del evento en los encuentros de base, que se extendió a los de provincias y secciones y que se ha ratificado y ampliado en los días de congreso, debe continuar y tener seguimiento en próximos plenos del Consejo Nacional para instrumentar e implementar todo lo que sea posible. Pueden estar seguros de que contarán con el apoyo del Partido y el Gobierno de la nación.

Ustedes han reconocido que la Revolución ha estado en permanente sintonía con la vanguardia del pensamiento social, político y cultural de la época, y esa ha sido una de las claves de su consolidación como proyecto político. La unidad ha sido y sigue siendo la estrategia fundamental de la Revolución Cubana, lo que, como sabemos, no equivale a homogeneidad de pensamiento, sino a la concertación posible de diferentes puntos de vista.

Defiendan esa unidad imprescindible para garantizar la continuidad de la Revolución.

Con valentía y pasión han aceptado el enorme reto de construir el sujeto cultural que debe protagonizar las transformaciones en nuestra Cuba, junto a todos los sectores de la sociedad cubana y con el pueblo.  Entréguense con reanimado optimismo a tan digna y necesaria tarea.

Por los resultados de este congreso podemos afirmar que la vanguardia genuina de nuestros escritores y artistas, existe, vive, consciente y comprometida con su Revolución,  crea con dignidad y combate sin tregua los esquemas seudoculturales y dogmas que nos tratan de imponer, ajenos a la idiosincrasia de nuestro pueblo. Que nada los frene en esas convicciones y en el empeño de construir un socialismo sostenible, próspero y por supuesto, implícitamente culto.

Permítanme felicitar, en nombre de la Dirección del Partido y el Estado, a los compañeros elegidos para encabezar a la UNEAC en este mandato, especialmente al querido y admirado Miguel Barnet, y a todos ustedes por haber celebrado un Congreso a la altura de lo que la Patria necesita en estos tiempos.

¡Viva la cultura cubana!

¡Viva la Revolución Cubana!

Muchas gracias.

#Cuba Concluyó el VIII Congreso de la UNEAC. Reelecto Miguel Barnet

#Cuba Concluyó el VIII Congreso de la UNEAC. Reelecto Miguel Barnet

Una felicitación pública «de presidente a presidente» le hizo este sábado el General de Ejército Raúl Castro a Miguel Barnet Lanza, justo después de que se diera a conocer a los delegados al VIII Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), que el premio nacional de Literatura conduciría en los próximos cinco años el destino de la prestigiosa organización.

Los felicito por supuesto a todos por el resultado de este VIII Congreso, dijo el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, después de explicar que le fue imposible asistir a las sesiones de trabajo porque cumplimentaba otros impostergables compromisos.

Sin embargo, precisó, he estado al tanto de los resúmenes de no pocos de los planteamientos que han realizado, «y seguiré informándome con más tiempo, ya sea a través de lo que se publique o de los análisis que me lleguen.

«Está muy bien que hayan planteado lo que opinen, aunque yo no he estado de acuerdo con algunos criterios, pero respeto a los que discrepen. Soy un enemigo absoluto de la unanimidad», afirmó.

«Como se sabe, esa opinión la he dado públicamente, incluso lo expresé en el último Congreso del Partido: Las discrepancias no se expresan en los pasillos, sino en las reuniones, al precio que sea necesario. Solo así podemos entendernos mejor».

Para el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros se debe vencer la incapacidad de no resolver entre foro y foro los problemas planteados. «No podemos llegar al IX Congreso de la Uneac y encontrarnos discutiendo los mismos temas. Los problemas planteados hay que estudiarlos y presentar soluciones. Debemos actuar de la manera más democrática: discutiendo, analizando, pero con paciencia».

Raúl se dirigió a los presentes luego de que Miguel Díaz-Canel, Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, pronunciara su discurso en la clausura del cónclave, este sábado en el Palacio de Convenciones de La Habana.

Entregan reconocimiento a Fidel y Raúl

Con dos hermosas piezas escultóricas del artista de la plástica Juan Quintanilla se reconoció el aporte a la cultura de dos figuras imprescindibles: Fidel y Raúl.

El Presidente cubano recibió la obra de manos de Miguel Barnet, quien asumió nuevamente como un deber social, dijo, la presidencia de la organización que reúne a la vanguardia de los escritores y artistas.

«Aspiro a legar mi modesta experiencia personal a la nueva promoción de escritores y artistas cubanos, que entonces podrá andar por un camino más desbrozado, pero no menos difícil, aunque como expresara el poeta, solo lo difícil es estimulante.

«Asumo de nuevo la presidencia por voluntad de ustedes, con la convicción de que cumplo un deber social, y lo asumo a sabiendas de que nada es más estimulante que saber que uno está comprometido con sus compañeros en una batalla por el mejoramiento de la sociedad en que vive y de su cultura».

El también antropólogo decidió entonces expresar sus sentimientos de la mejor manera que puede, leyendo uno de sus poemas, aseguró, y dio lectura a Empujando un país:

Yo soy el que anda por ahí/ empujando un país/ No es una fantasía, es cierto,/ me he pasado la vida empujando un país/ Con grandes piedras del camino/ y mis zapatos gigantes./ He ido poco a poco empujando un país/ Contra los grandes vientos/ y la noche que chirría en sus goznes,/ contra la falta de oxígeno/ y los malos presagios/ he hecho lo indecible por empujar un país. /Pero hay muchas otras cosas que hacer/ como amar en lo oscuro,/ sin paredes por cierto,/ o desgranar el arroz cotidiano con sabor a coleópteros,/ o limarse las uñas frente a un espejo de azogue,/o jugar a la pelota/ con los niños estrábicos del barrio/ Así que perdonen si no escucho/ Las quejas de mis contemporáneos/ Yo no puedo hacer otra cosa/ que seguir empujando un país.

Finalmente, Barnet aprovechó para agradecer la presencia constante en las sesiones de trabajo del VIII Congreso de Miguel Díaz-Canel, Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros; de Julián González, titular de Cultura; de Bruno Rodríguez, ministro de Relaciones Exteriores y «quien nos ofreció una extraordinaria lección de cómo de mal va el mundo»; de Abel Prieto («¡qué seríamos sin él!»), y a Roberto Montesinos, jefe de Departamento del Comité Central, «por posibilitar la alianza profunda que existe entre la Uneac y el Partido Comunista de Cuba».

Salir de la burbuja

Los 310 delegados a este cónclave coincidieron en que es enorme la responsabilidad que todos tenemos en diseñar al sujeto cultural que protagonizará las transformaciones de la sociedad cubana, como alertó la comisión Educación, Cultura y Sociedad, que este sábado puso en debate numerosas problemáticas en la sesión plenaria.

En ese sentido el informe reflejó el importante papel de la escuela como valor imprescindible para enfrentar la crisis de valores, visible en las aspiraciones y proyectos de vida adoptados por sectores cada vez más amplios de nuestra población.

El texto invitó al análisis en aquellas áreas de la educación donde los escritores y artistas se sienten mejor representados, como la enseñanza de la lengua materna y la Historia, junto a la educación artística. A ello  se sumó la valoración de los planteles educacionales como importantes centros culturales de las comunidades.

El proceso de perfeccionamiento en la formación de nuestros educadores resultó una de las principales demandas que hicieron los delegados, junto a la urgencia que existe de elevar el prestigio social de los maestros, que, no obstante, deben potenciar su superación profesional, la actualización de sus conocimientos y el entrenamiento en el uso de las nuevas tecnologías.

A partir de estas líneas de discusión, el diálogo quedó abierto para que los participantes enriquecieran temas tan trascendentales para el desarrollo de la sociedad cubana con sus criterios, proposiciones e inquietudes.

Tenemos que salvar la cultura y valernos de los elementos que la conforman para entender el mundo en que vivimos y proyectarnos hacia el mañana. Esa fue la convocatoria que realizó la Doctora Graziella Pogolotti.

Y en esa proyección hacia el mañana, que comienza con el presente, los intelectuales y artistas cubanos deben acercarse a las aulas y brindar su aporte a la enseñanza. De ahí la invitación de Miguel Barnet a que rompieran la burbuja en que se encuentran y se entregaran a tan noble causa.

Alentador fue escuchar en voz de Lizardo García Ramis, director del Instituto Central de Ciencias Pedagógicas, el esfuerzo que se hace desde 2010 para crear las bases para el cambio que se requiere en la educación. Porque la escuela cubana, dijo, es poco flexible y posee sobrecarga de estudio.

«Hay que hacer un currículo escolar flexible, con un contenido básico común y que permita a nuestros estudiantes un desarrollo creativo. Sin embargo, los cambios no se pueden hacer de un día para otro, y debemos confiar en los maestros que están trabajando en ello.

«Es un reto enorme, el que debemos enfrentar con la participación de los intelectuales, quienes desde una mirada crítica y junto a nuestros científicos, deberán definir el contenido de la educación. Nos corresponde pensar la educación de una manera distinta, llevando adelante una escuela diferente».

Por otro lado, la Dra. María del Carmen Barcia cree que «de no centrarnos en la educación corremos el riesgo de convertirnos en una sociedad estancada». De ahí que entendió necesario recordar que nuestro Apóstol José Martí no hubiese sido quien fue de no haber contado con un maestro como Mendive. A partir de esa idea convidó a encontrar y a formar maestros que desarrollen las potencialidades de los niños y los enseñen a pensar.

La notable historiadora consideró apropiado esclarecer, asimismo, que siempre se dice que la educación se encuentra en la esfera de los servicios, pero no se tiene en cuenta, enfatizó, que ella es la producción por excelencia, porque de ese proceso nacen los profesionales del futuro.

Mencionó otras preocupaciones como la influencia de la práctica de reproducir de memoria en la creatividad de los niños, la ausencia de concentración de los educandos y la incapacidad que demuestran muchas veces los jóvenes para expresar su pensamiento.

Las puertas del capital humano

Otro destacado académico, el camagüeyano Luis Álvarez Álvarez, subrayó la significación del rol protagonista del educador, que ha encontrado una importante reacción social alrededor de la película Conducta, al evidenciar el papel del maestro como elemento esencial dentro de la vida social.

De cualquier manera, el acucioso investigador piensa que «debemos abrir las puertas del capital humano que hemos acumulado, a una educación que trasciende el Ministerio de Educación, con lo cual no solo el maestro de las escuelas constituye el centro, sino que todos nosotros lo somos».

El popular actor Fernando Echavarría  resaltó la figura del maestro, y agradeció los conocimientos que ellos nos han legado. Señaló que se debe dignificar la imagen del pedagogo, no solo desde lo económico, y en el caso particular del sector artístico llamó a no permitir que la mediocridad se apodere de las aulas de educación artística ni que la educación sea «un medio de vida, sino un modo de vida».

El crítico y periodista Rolando Pérez Betancourt centró su análisis en el papel del intelectual como ente agitador de la conciencia, «una labor que debe desempeñarse siempre desde una perspectiva revolucionaria, que implica, necesariamente, ser más creativos». Hizo un llamado a cultivar la expresión en los niños y jóvenes; a despertarlos, a motivarlos, para de esa forma, en labor conjunta con los maestros, enfrentar elementos de chabacanería y banalidad.

En su intervención, Eusebio Leal recordó el papel que han jugado los intelectuales cubanos en el proceso de formación de una nación, desde tiempos inmemoriales. Recordó entonces a Fidel «sin el cual no habría sido posible esta reunión, ni habríamos entendido la necesidad de cuidar el pensamiento», y al Dr. Armando Hart, primer Ministro de Educación con que contó la Revolución.

Y aprovechando que se estaba rindiendo homenaje a grandes maestros cubanos, la joya del Ballet Nacional, Aurora Bosch, propuso que la Escuela Nacional de Ballet tomara el nombre de Fernando Alonso, por su quehacer excepcional en la formación de numerosas generaciones de bailarines profesionales, una iniciativa que recibió el beneplácito de la audiencia.

Una preocupación de todos

El análisis del sistema de enseñanza en particular generó un interesante debate a partir del dictamen de la comisión Cultura, Sociedad y Educación. Al abordar el tema, la actriz Corina Mestre hizo hincapié en que los principales problemas están presentes desde Primaria y llegan a la Universidad.

Destacó el rol de las instituciones y dijo que donde estas funcionan, los estudiantes aprenden mejor. Resaltó, asimismo, la importancia de los instructores de arte y su función social, aunque se sabe que todavía esa fuerza debe cumplir con su rol de transformar la comunidad a partir de su capacidad para crear un público sensible. Por esa razón, instó a sus colegas a contribuir con sus conocimientos a la superación de este movimiento juvenil.

Por su parte, el Doctor Pedro Pablo Rodríguez calificó el informe de maduro y con un alto rigor analítico. «Creo que debemos felicitarnos todos por estar aquí pensando», dijo.

Rodríguez exhortó a socializar el texto presentado por la comisión Cultura, Sociedad y Educación entre la membresía de la Uneac, e invitó a cada creador, desde su ámbito concreto, a colaborar con estos conceptos. «Creo también que hay que hacerlo circular entre los maestros, porque de ellos van a surgir ideas y soluciones a problemas que actualmente se dan en su entorno», acotó.

Tomando como base lo planteado, Ena Elsa Velázquez, ministra de Educación, coincidió en que el maestro es el alma de la escuela y hay que cuidarlo, enaltecerlo, «por eso se insiste desde el Ministerio en prepararlo y superarlo».

La titular del ramo señaló en su intervención que para ellos la escuela significa un centro bien organizado, de cultura, y que lo que se haga allí debe trascender hacia la comunidad. «En el país se cuenta con algunas escuelas que cumplen con estos parámetros», dijo.

Asimismo, reveló que las autoridades del Mined se reunieron con los directores de los centros educacionales y con los presidentes de los consejos de escuelas y de los círculos infantiles para buscar opiniones y perfeccionar el trabajo.

La funcionaria explicó que se pone especial énfasis en la formación de los maestros, algo que se aplica en las 22 escuelas pedagógicas, las 14 universidades de Ciencias Pedagógicas y cuatro facultades, e invitó a las instituciones y organizaciones a que los acompañen en este proceso.

Ena Elsa aseguró que existe un mayor compromiso y responsabilidad en el diseño del proyecto educativo, en el que se privilegia la educación participativa, donde la familia juega también su papel.

Reconoció que hay deficiencias en el sector, pero «nuestro estilo ha sido siempre mirarnos por dentro», al tiempo que elogió los múltiples intercambios sostenidos con personalidades de la cultura como Graziella Pogolotti y Helmo Hernández. Exhortó a continuar con esas iniciativas en el resto de las provincias.

«La cultura debe estar en la vida cotidiana de las escuelas», sentenció Velázquez, y abogó porque en eventos de gran magnitud cultural, como la Feria Internacional del Libro, continúen las presentaciones de texto en los centros estudiantiles.

Cinco abrazos para la Uneac

Los escritores y artistas de la patria sabrán estar a la altura del momento histórico que vive nuestro pueblo revolucionario, escribió en un mensaje al VIII Congreso de la Uneac Antonio Guerrero, en nombre de sus hermanos antiterroristas.

En el texto que se dio a conocer en la jornada de clausura del cónclave afirmó: «En ustedes recae una inmensa responsabilidad en la defensa de la plena independencia alcanzada el 1ro. de enero y del socialismo».

Al dirigirse a la vanguardia de los creadores agrupados en la Uneac, Tony expresó su seguridad en que estos «jamás fallarán a nuestra historia, llena de páginas de heroísmo y de dignidad».

Desde la prisión estadounidense de Marianna, Antonio escribió el mensaje también en nombre de sus hermanos Gerardo Hernández y Ramón Labañino, como él todavía encarcelados, y de Fernando González y René González, los cuales ya se encuentran en la Isla.

El futuro en sus decisiones

Por otros cinco años, el notable intelectual Miguel Barnet Lanza continuará llevando adelante los derroteros de la Uneac, según decisión del Consejo Nacional de la organización, acabado de elegir en este VIII Congreso, que se inició el viernes y concluyó la víspera con la presencia del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro.

En esta responsabilidad acompañarán a Barnet: el realizador Luis Morlote Rivas, hasta hace unos meses presidente de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), como vicepresidente primero; como vicepresidentes, Digna Guerra, premio nacional de la Música; el artista de la plástica Arístides Hernández (Ares), y el periodista y escritor Pedro de la Hoz. La diseñadora Nieves Laferté y el escritor Omar Felipe Mauri fungirán como secretarios.

De igual modo se informaron los creadores que estarán al frente de las cinco asociaciones nacionales: Guido López-Gavilán (Música), Alex Pausides (Escritores), Lesbia Vent Dumois (Artes Plásticas), Rolando Núñez (Artes Escénicas) y Rosalía Arnáez (Cine, Radio y Televisión).

En cuanto a los Comités Provinciales de la Uneac quedaron encabezados por: Juan Ramón de la Portilla (Pinar del Río), Juan Carlos Muñoz Alfonso (Artemisa), Omar Felipe Mauri (Mayabeque), José Alberto García (Matanzas), Orlando García Martínez (Cienfuegos), Antonio Pérez Santos (Villa Clara), Marcos Antonio Calderón (Sancti Spíritus), Alberto Fernández Peña (Ciego de Ávila), Sergio Morales Vera (Camagüey), Carlos Tamayo Rodríguez (Las Tunas), Julio Méndez (Holguín), Luis Carlos Frómeta (Granma), Rodulfo Vaillant (Santiago de Cuba), Jorge Núñez Motes (Guantánamo) y José Rodríguez Pantoja (Isla de la Juventud).

 

TOMADO DE JUVENTUD REBELDE

#Cuba #‎CubaUnidadyCultura‬ Evitar sucumbir a la pérdida de la identidad y la memoria histórica

#Cuba #‎CubaUnidadyCultura‬ Evitar sucumbir a la pérdida de la identidad y la memoria histórica

Porque desde su génesis la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) no ha hecho otra cosa que servir a la Revolución, ahora responde al llamado que le hiciera el Presidente Raúl Castro a intelectuales y artistas el pasado 1ro. de enero de 2014, de que continuaran acompañándola siendo cada día más reflexivos y consecuentes ante el necesario e impostergable proceso de cambios económicos y sociales de Cuba.

Esa voluntad es la que se manifestó este viernes en los debates que tuvieron lugar en el Palacio de Convenciones de La Habana.

El análisis ocurrió como parte de la primera jornada del VIII Congreso de la organización que agrupa a la vanguardia de los escritores y artistas de la Isla, la cual estuvo presidida por José Ramón Machado Ventura, Segundo Secretario del Partido y Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros; Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros; Abel Prieto Jiménez, asesor del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros; y Julián González Toledo, titular de Cultura.

Lo anterior tuvo como preámbulo la intervención de Miguel Barnet Lanza, presidente de la Uneac, quien realizó una valoración del quehacer de la organización desde el 2008, cuando se efectuó el VII Congreso, hasta la fecha, y que sirvió de motivación para el sustancioso intercambio que luego suscitaron los dictámenes de las cuatro comisiones que sesionaron en la tarde de este día 11.

Para incitar las reflexiones de una parte importante de los 310 delegados que participan en el cónclave, en representación de los más de 9 000 miembros con que cuenta la Uneac en la actualidad, Barnet se refirió a la manera radical en que las nuevas tecnologías han transformado la creación, distribución y consumo de mensajes y expresiones, «en su mayoría de signo colonial, ajenos totalmente a nuestra idiosincrasia».

Barnet significó que en medio de esa circunstancia, la membresía está obligada a «aportar al mejoramiento de la vida espiritual y material, con un diagnóstico justo y propuestas constructivas que tengan que ver con los problemas más acuciantes de la sociedad», sobre todo si se tiene en cuenta que «somos una organización que debe promover la cultura, y con ello contribuir a restañar el tejido espiritual de la nación.

«Estamos en la obligación de ofrecer referencias y ayudar a establecer jerarquías culturales sólidas entre nuestros contemporáneos, de modo que sea cada vez más difícil quedar a merced de las manipulaciones hipnóticas de las industrias culturales hegemónicas o sucumbir a la pérdida de la identidad y la memoria histórica».

El destacado antropólogo significó la importancia de que no se pierdan de vista las jerarquías culturales «que tienen que estar bien definidas a la luz pública. Debemos, junto al Ministerio de Cultura y los medios masivos de comunicación, conciliar políticas y colocar las contribuciones sustanciales de la cultura en el lugar que les corresponden».

De hecho, Barnet recordó que el rol de la cultura es esencial en momentos en que, como nos hizo ver Raúl  en la Asamblea Nacional del Poder Popular, el 7 de julio de 2013, se ha acrecentado el deterioro de valores morales y cívicos, algo que se puede revertir mediante la acción concertada de todos los factores sociales, entre ellos la promoción de la Cultura, vista, afirmó el General de Ejército, en su concepto más abarcador y perdurable, que conduzca a todos a la rectificación consciente de su comportamiento.

Barnet, también presidente de la Fundación Fernando Ortiz, aseguró que «los escritores y artistas agrupados en la Uneac asumimos como una de nuestras razones de existir la necesidad de contribuir a la formación y promoción de valores éticos y cívicos. Aspiramos a que nuestro pueblo no solo sea instruido, sino culto.

«Una vez más tenemos en Martí un guía, cuando nos recuerda que “el pueblo más grande no es aquel en que una riqueza desigual y desenfrenada produce hombres crudos y sórdidos, mujeres venales y egoístas: pueblo grande, cualquiera que sea su tamaño, es aquel que da hombres generosos y mujeres puras”».

En otra línea de pensamiento, señaló que en todos estos años no ha dejado de ser evidente la persistencia de los enemigos históricos del pueblo cubano, «de quienes pretenden dividirnos, fracturar y anular el movimiento artístico e intelectual de la Isla.

«Hace solo unos días, ejemplificó, la agencia estadounidense Associated Press reveló un plan del Gobierno de los Estados Unidos para promover la subversión en Cuba a través de las nuevas tecnologías. Con la intención de desencadenar una “primavera cubana” se preparó el lanzamiento de una red de mensajería diseñada para llegar a cientos de miles de jóvenes para crear situaciones de desestabilización en el país y provocar cambios en el orden político.

«Sueñan con derrocar la Revolución Cubana, ahora a través de métodos más sutiles y con el apoyo de sofisticadas tecnologías. Su intención: crear una fisura generacional, destruir el consenso y desmovilizar nuestra capacidad de pensar, pero no lo conseguirán», enfatizó Barnet, y dejó en el ambiente la motivación para comenzar el debate de los delegados.

Arte, mercado e industrias culturales

El mercado del arte debe ir a la par del proceso de cambios económicos que se respira en la Isla, y para ello es necesario elaborar propuestas a partir del diálogo y el consenso entre las instituciones y los creadores, según trascendió en la comisión Arte, mercado e industrias culturales.

En presencia de autoridades del sector, los artistas y escritores abordaron temáticas esenciales como el papel que desempeñan las instituciones culturales, las formas de gestión no estatales, el derecho de autor y la sociedad de compositores, las fórmulas de pago, la programación musical, la implementación de la Ley Tributaria y la seguridad social en el sector.

También centraron su mirada en las transformaciones que se emprenden en el Icaic, así como en el audiovisual, y los vínculos de los artistas con esferas como el Turismo.

En relación con la comercialización, Arístides Hernández (Ares) comentó que urge lograr un mejor posicionamiento de los artistas de la Plástica en el mercado. El destacado caricaturista enunció vías estratégicas como la comercialización en galerías y las potencialidades que ofrece Internet para la promoción y venta de las obras de arte, a la vez que exhortó a los medios de comunicación a representar en sus espacios a lo mejor de la vanguardia artística.

Asimismo, el joven crítico de arte Jaime Gómez Triana se refirió al papel que desempeñan las artes dramáticas en la industria cultural, y convidó a todos a generar maneras que permitan acercar la manifestación a formas del mercado, como el aprovechamiento de eventos importantes al estilo de los festivales internacionales y nacionales de teatro.

Otras propuestas estuvieron encaminadas a fomentar el debate sobre las formas de gestión no estatales como solución a algunos de los problemas que han frenado o adulterado el desarrollo de la actividad cultural.

Fue en ese punto donde Wilfredo, «Pachi», Naranjo, líder de la legendaria Original de Manzanillo, reveló detalles sobre la estructura particular de su orquesta, la cual le permitiría contribuir al desarrollo de su ciudad natal con una posible disposición relacionada con las cooperativas culturales.

Su colega Arnaldo Rodríguez pidió que se eliminaran ciertas trabas burocráticas que todavía persisten en las agencias de representación artística, con lo cual se ganaría un mejor funcionamiento y eficiencia de las mismas.

Interesado por ofrecer una programación musical en la que figure lo más representativo de nuestra música popular, otro músico, Giraldo Piloto, invitó a reintegrar a las orquestas a los espectáculos de las instalaciones hoteleras, una práctica, dijo, ya aplicada en años anteriores con acierto.

La arquitectura, patrimonio cultural de la nación

A fortalecer el papel de la Uneac en las grandes decisiones de la política del país, pues todas pasan por la cultura, exhortaron los participantes en la comisión Ciudad, arquitectura y patrimonio, que sesionó también en la tarde de este viernes.

Algunos criterios emitidos versaron sobre asuntos como el deterioro que presentan muchas de nuestras ciudades y pueblos. Al detener la mirada en esa problemática, Yolanda Wood, profesora titular del departamento de Historia del Arte de La Universidad de La Habana, reflexionó sobre la importancia de comprender la dimensión cultural que tiene la relación ciudad, patrimonio y arquitectura.

El deterioro urbano, dijo, produce no solo una pérdida de valores arquitectónicos, sino también espirituales y sociales que afectan al individuo e intervienen en los procesos psicosociales. Los espacios construidos son para vivir, habitar, y su afectación produce impacto en los hombres y sus relaciones entre ellos y con el entorno.

Por su parte, el reconocido arquitecto Mario Coyula manifestó que si se quiere tener control urbano y que las obras tengan calidad, «es vital que los arquitectos trabajen, que respalden esos proyectos».

Los delegados insistieron en la necesidad de dar espacio oficial a nuevas formas de producción de la arquitectura y el urbanismo, así como autorizar grupos creativos con talento probado, como alternativa compatible con el trabajo de las empresas de proyecto del Estado.

En relación al tema de la enseñanza de la arquitectura, Marta Garcilaso de la Vega, vicepresidenta de la Sociedad de Arquitectura de La Habana y profesora de la Cujae, señaló que el claustro es escaso, sobre todo por falta de motivación. «Incide igualmente la incompleta preparación por parte de algunos profesores y el hecho de que los alumnos llegan con muy poca base».

En ese punto, los delegados reunidos en la mencionada comisión coincidieron en que  la formación de arquitectos y urbanistas debe estar a tono con los grandes problemas a solucionar en el ambiente construido de pueblos y ciudades, y con las transformaciones socioeconómicas; solo así será posible superar la crisis de calidad de la arquitectura y el urbanismo cubanos.

Cultura y medios

Las diversas problemáticas relacionadas con el cine, la radio, la televisión, la locución, la información cultural, la crítica y la investigación, entre otros temas, fueron debatidas por más de 56 delegados durante la sesión de trabajo de la comisión de Cultura y medios, que contó con la presencia de Miguel Díaz-Canel, Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros; y de Julián González Toledo, ministro de Cultura.

El líder de los Van Van, Juan Formell, abrió el diálogo al referirse a la manera en que incide en la educación formal y el gusto artístico la difusión de programas de baja calidad, tanto en espacios radiales como televisivos, en los cuales se puede escuchar a un cantante con problemas de afinación hasta  un mal guión en otro de corte dramático.

Para combatir tales males el director del Tren de Cuba propuso que además de las comisiones existentes en el ICRT —que deben ejercer una vigilancia cualitativa en dicho instituto—, a la Uneac le urge crear espacios para hacer frente a la música grosera y mal hecha, que bajo el sello de «popular» inunda nuestra radio.

La actriz Mirtha Ibarra expuso su deseo de echar a andar el Centro de Promoción e Investigación Audiovisual Tomás Gutiérrez Alea, con el cual se pretende promover el rescate de los filmes de Titón que se encuentran en mal estado, y al cual donará toda la papelería y biblioteca del destacado cineasta.

A tal proyecto, Luciano Castillo, director de la Cinemateca de Cuba, le expresó su apoyo, y además extendió sus comentarios en torno a obras trascendentales de nuestro patrimonio fílmico cultural como Guantanamera o Alicia en el pueblo de Maravillas que, sin embargo, todavía no han sido exhibidas en la televisión.

Respecto a la política de exhibición en la pantalla doméstica también se refirió el crítico Frank Padrón, quien llamó la atención sobre aquellos filmes valiosos que han sido premiados por festivales internacionales de prestigio, y que a pesar de ello son «cercenados» por sus escenas de violencia, drogas, y otras realidades duras que forman parte de la realidad contemporánea y que el cine de vanguardia refleja.

Por su parte, el realizador cinematográfico Manuel Herrera resumió los diferentes conflictos que atraviesa la cinematografía nacional actual. Habló de la urgencia de una Ley de cine que se adhiera a las necesidades contemporáneas de producción, y que a su vez mantenga el principio fundacional del Icaic de que «el cine es un arte».

Insistió en la necesidad de velar por el patrimonio fílmico de los creadores, la posibilidad de constatar el estado de conservación de sus producciones, y el imperativo de potenciar el festival Caracol, de manera que este pueda convertirse en el festival nacional de cine del cual carecemos.

En los desafíos de la radio se enfocó la creadora de Nosotras, Orieta Cordeiro, quien señaló la existencia de trabas administrativas y burocráticas que lastran la realización de programas radiales. Puso como ejemplos el cuestionamiento por parte de instancias administrativas de la cantidad de actores que intervienen en un programa, la compra de libretos, y el uso de música original.

Orieta se refirió asimismo a lo imperioso de implementar espacios donde se ejerza la crítica radial, al tiempo que propuso que desde este medio también se piense en realizar productos radiofónicos, como las gustadas telenovelas, que puedan ser comercializadas.

A José Ramón Artigas le preocupó el mañana, ese que se encuentra en las aulas de la Facultad de medios audiovisuales y que, aunque cuenta con un capital humano de  profesores, no tiene a su favor el imprescindible equipamiento material y técnico para que sus alumnos desarrollen sus capacidades, ya sea en una radio-base o en un canal comunitario que muestre el quehacer del arte más joven.

En tanto, la actriz Corina Mestre instó a retomar la factura de los dramatizados de obras clásicas: esas aventuras, novelas y cuentos que acompañaron la educación de nuestro pueblo durante muchas décadas, y que a partir de los 90 han sido reemplazados mayoritariamente por la realización de obras originales, algunas de dudosa calidad.

El creador villaclareño Luis Evidio propuso la existencia en la Televisión nacional de un espacio regular para los audiovisuales que se conciben en provincias a través de diversas vías como los cineclubes, la producción independiente o los telecentros, teniendo en cuenta que muchas de estas creaciones carecen de visualización y poseen un valor que tributa a las esencias nacionales.

Mientras tanto, el tresero Pancho Amat precisó que en muchas ocasiones la Televisión Cubana desperdicia, por falta de coordinación, eventos de trascendencia cultural que pueden nutrir sus programas con lo mejor del quehacer contemporáneo artístico de la Isla.

Y ejemplificó: «Eventos que se desarrollan no solo en la capital sino también en las provincias, como los diferentes festivales de coro, trova y guitarra, en los que convergen los mejores exponentes de estas manifestaciones, pueden ser mejor aprovechados para que el público de toda la Isla los disfrute desde sus casas».

Después de escuchar todas las propuestas y críticas lanzadas a la programación y la banalidad de muchos espacios, Danilo Sirio, presidente del ICRT, consideró que la solución radica en el esfuerzo común: «Si todos nos concentramos en ayudar a la Televisión, no solo con el diálogo profundo sino también con proyectos, guiones, asesoría artística, podríamos revertir la mediocridad y los problemas que encontramos en la pantalla».

A propósito de la política cultural que deben defender nuestros medios, Abel Prieto Jiménez, asesor del Presidente de los Consejos de Estados y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro, reconoció que se apreciaba una disposición del ICRT a escuchar, dialogar y trabajar unidos.

En ese sentido enfatizó que si queremos resolver estos problemas y crear un espectador crítico es imprescindible que nos unamos: escritores y artistas que conforman la vanguardia, el ICRT y las instituciones culturales.

«La verdad es que en la actualidad se aprecia un culto hacia lo yanqui, que nos está invadiendo de una manera vergonzosa. ¿Será por ingenuidad nuestra?»

Por ello, llamó a trabajar con sistematicidad; «con fijador, como dijera Zumbado. Si trabajamos serio tiene que haber avances; y si se suman la familia, el Ministerio de Educación, las instituciones culturales..., tiene que haber avances. Debemos aprovechar las ventajas del socialismo, que nos ofrece la posibilidad de unirnos».

Mucho más que papeles

Particularmente sensible resultó el tema del patrimonio documental. La Doctora Graziella Pogolotti alertó sobre el dramático estado en que este se halla a lo largo del país, incluso en el Instituto de Literatura y Lingüística, que tiene los fondos de la Sociedad Amigos del País.

«La situación implica un análisis integral encaminado a restaurar y digitalizar un inmenso patrimonio que está en toda la nación», apuntó la destacada ensayista.

«Hay que hacer un diagnóstico del patrimonio documental desde los municipios. El periódico Revolución, afirmó, no se puede consultar en ninguna parte por el estado en que se encuentra». Asimismo, exhortó a conservar en hemerotecas los órganos de prensa provinciales, porque ahí está una parte importante de la historia de Cuba.

Gladys Collazo, presidenta del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, convidó a ver el patrimonio desde un punto de vista integral, pues no se limita solo al construido. Para trazar políticas y decidir qué se debe restaurar primero se deben desarrollar estrategias y establecer prioridades.

Los participantes coincidieron igualmente en que el enfoque en materia de arquitectura no puede ser solo constructivo. Hay que considerar su verdadera trascendencia cultural, de modo que pueda valorarse en toda su magnitud como una manifestación artística, como complemento espiritual y estético ambiental del hábitat de los cubanos.

#CubaUnidadyCultura “La UNEAC es el Moncada de la cultura”

#CubaUnidadyCultura “La UNEAC es el Moncada de la cultura”

El VIII Congreso de la Unión de Artistas y Escritores de Cuba comenzó a sesionar la manaña de este viernes 11 de abril, en el Palacio de Convenciones de La Habana, con la presencia de José Ramón Machado Ventura, segundo secretario del Comité Central del Partido y vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros; Miguel Díaz–Canel Bermúdez, miembro del Buró Político del Comité Central del Partido y Primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros; Julián González Toledo, ministro de Cultura; Abel Prieto, asesor del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros; Miguel Barnet, presidente de la Comisión Organizadora; y más de 300 delegados de todo el país, representantes de las asociaciones nacionales y los comités provinciales de la organización.

Al dar lectura a las palabras inaugurales de la primera sesión plenaria, Barnet —que minutos antes agradeció la participación de Graziella Pogolotti, Pablo Armando Fernández, y Roberto Fernández Retamar, intelectuales fundadores de la UNEAC— comenzó diciendo que los artistas y escritores han llegado al VIII Congreso “con confianza en nuestros principios y en la política cultural de la Revolución”.

Como un espacio excepcional en un planeta donde prevalecen el egoísmo y las guerras de rapiña, calificó a la UNEAC el presidente de la Comisión en el informe central.

“Que tengamos una organización como esta en un país acosado y bloqueado como el nuestro, es un privilegio. La UNEAC, no ha hecho otra cosa, desde su génesis, que servir a los ideales más nobles de la Revolución”, dijo.

“El destino de la cultura en nuestro país, ha sido, es y será siempre motivo central de preocupación de la UNEAC, con la certeza de que aquella es la expresión más alta de la política y, como expresó Fernando Ortiz, el alma de la nación”.

A sabiendas de que queda muchísimo trabajo por hacer, Barnet abogó porque los más de nueve mil miembros de la organización sean “cada día más reflexivos y consecuentes ante el necesario e impostergable proceso de cambios que se está produciendo en la vida económica y social de Cuba”.

“Nuestra membresía está en la obligación de aportar al mejoramiento de la vida espiritual y material con un diagnóstico justo y propuestas constructivas que tengan que ver con los problemas más acuciantes de la sociedad”.

El intelectual también hizo un recuento de los logros alcanzados desde el anterior Congreso a este e igualmente comentó las discusiones y el trabajo que tuvieron lugar previo a este VIII Congreso.

“Realizamos ocho Consejos Nacionales en los que se ha debatido sobre una vasta agenda de la realidad social y cultural. Las discusiones en las plenarias previas confirmaron la importancia de defender instituciones culturales que canalicen y apoyen la creación, pero también revelaron la urgencia de una renovación que contemple el adecuado redimensionamiento de sus estructuras y mecanismos, que las haga realmente flexibles, operativas y ajustadas tanto a los requerimientos promocionales de la obra de escritores y artistas, como a los nuevos escenarios económicos que se perfilan en la nación”.

Barnet insistió en ratificar “que resulta imprescindible perfeccionar la política de cuadros en el sector cultural, de modo que aquellos que toman las decisiones día a día se identifiquen con la naturaleza misma de la creación, establezcan una verdadera relación con los escritores y artistas y estén atentos a las necesidades espirituales de la población”.

Además señaló cuestiones referidas a la reestructuración de la organización y a la política a seguir. “Tendremos que dar preeminencia en nuestros foros y debates a los temas de la creación, al análisis de las tendencias estéticas contemporáneas y al reflejo de estas en nuestra labor cotidiana. No somos una agrupación gremial como muchos pueden pensar. Tampoco un organismo ejecutivo que dicte leyes o documentos normativos. Somos una organización que debe promover la cultura, y con ello contribuir a restañar el tejido espiritual de la nación.

“Es nuestro deber enfrentarnos, y así lo hemos hecho, a todas las formas de corrupción e indisciplina, al despilfarro y al desorden que contradicen la esencia de la UNEAC”.

Sobre el deterioro de los valores cívicos y éticos señalados por el Presidente Raúl Castro, el intelectual manifestó que “los escritores y artistas asumimos como una de nuestras razones de existir la necesidad de contribuir a la formación y promoción de valores éticos y cívicos. Aspiramos a que nuestro pueblo no sólo sea instruido, sino culto”.

“Considerables, aunque insuficientes todavía, han sido nuestros esfuerzos por hacer visibles e irradiar socialmente esos valores. No perderemos el derrotero que nos señaló Fidel cuando en los momentos más dramáticos del Período Especial dijo “la cultura es lo primero que hay que salvar”, lema que guía este Congreso”, agregó.

“La UNEAC es el Moncada de la Cultura. Asaltamos los cuarteles de la ignominia, de la estulticia, de la mediocridad, del lacerante coloniaje cultural. Tenemos que ser consecuentes con ello (…) Hemos estado unidos en lo esencial, es decir, en el apego a los valores más legítimos de la cultura y en la reafirmación de la identidad espiritual de nuestro pueblo”.

“La Unión de Escritores y Artistas de Cuba deberá ser consecuente con el ideario del Apóstol en la salvaguarda de lo más puro de nuestra cultura”, culminó.

Luego de la lectura del Informe Central, los delegados se reunieron para presentar la Candidatura al Consejo Nacional y a los Ejecutivos de las Asociaciones Nacionales./ Tomado de Granma

Declaración de la Directora General de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores de #Cuba, Josefina Vidal Ferreiro

Declaración de la Directora General de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores de #Cuba, Josefina Vidal Ferreiro

Hemos conocido con preocupación el comunicado de prensa emitido en la mañana del 8 de abril, en Washington, que afirmó que “Alan Gross, subcontratista de la USAID encarcelado en Cuba durante los últimos cuatro años y cuatro meses, inició una huelga de hambre la semana pasada”.

 

El gobierno cubano reitera su disposición a buscar, de conjunto con el gobierno norteamericano, una solución al caso del Sr. Gross, aceptable para ambas partes, que contemple las preocupaciones humanitarias de Cuba relacionadas con el caso de los tres cubanos del grupo de los Cinco, que continúan injustamente encarcelados en Estados Unidos por más de 15 años.

 

Como es conocido, el Sr. Gross ha recibido un tratamiento digno y decoroso. Desde su detención, se encuentra recluido en un hospital, no porque su situación de salud lo requiera, sino porque allí se le garantiza atención especializada por parte de personal médico y de salud altamente calificado.

 

Alan Gross está en buenas condiciones físicas y su salud es normal y estable. Están bajo control los padecimientos crónicos propios de su edad, para los cuales recibe tratamiento médico. Ha sido visitado por su esposa y su abogado, con los que mantiene además comunicaciones telefónicas y electrónicas sistemáticas, así como con otros familiares y amistades. Recibe accesos consulares mensuales de funcionarios diplomáticos norteamericanos y visitas de personalidades políticas y religiosas.

 

El Sr. Gross fue detenido, procesado y sancionado por violar las leyes cubanas, al implementar un programa subversivo financiado por el Gobierno de Estados Unidos, mediante el establecimiento de sistemas de comunicaciones ilegales y encubiertos, con el uso de tecnología no comercial.

 

8 de abril de 2014

#Bayoftweets #Cuba Insólito: Jefe de la USAID afirma que no sabe quién creó el ZunZuneo

#Bayoftweets #Cuba Insólito: Jefe de la USAID afirma que no sabe quién creó el ZunZuneo

En una acalorada discusión con el senador Patrick J. Leahy este martes, el administrador de USAID, Rajiv Shah, dijo que no sabía quién se le ocurrió la idea del proyecto ZunZuneo para Cuba.

Leahy le preguntó de quién había sido la idea de esa operación encubierta, durante una audiencia sobre el presupuesto en la Cámara Alta del Congreso, en Washington, DC. Shah trató de evitar la pregunta y se refirió a otros temas. Leahy lo interrumpió repetidamente.

“Es una pregunta simple”, dijo el senador alzando la voz. Por último, dijo Shah, “no lo sé, específicamente”.

Cuando le preguntaron si ZunZuneo fue una operación encubierta, Shah respondió: “Por supuesto que no”.

Rajiv Shah, administrador de USAID Foto: The Along the Malecon.

Rajiv Shah, administrador de USAID Foto: The Along the Malecon.

Senador Patrick J. Leahy Foto: The Along the Malecon.

Senador Patrick J. Leahy Foto: The Along the Malecon.

Shah dijo que el proyecto se incluyó entre el presupuesto de la agencia que discutió el Congreso, en la partida de la USAID para programas dedicados el libre flujo de información a Cuba mediante el uso de nuevos métodos digitales.

Leahy dijo que había mucho “burocratismo” en la justificación del presupuesto, que hacía imposible que alguien supiera que un programa como ZunZuneo existía.

Se refirió al programa  como “discreto”, no encubierto.

“Nosotros no anunciamos que se trataba de un programa de EE.UU.”, dijo.
Leahy también presionó a Shah para que dijera qué había hecho él para tratar de lograr la liberación del contratista estadounidense Alan Gross, quien está encarcelado en Cuba desde diciembre de 2009, debido a otra operación de la USAID para “el cambio de régimen en la Isla”.

“¿Has hecho algo en concreto, en lo personal para llevarlo a casa?”  Shah respondió: “Lo hago, señor. Pensamos en él todo el tiempo. Pienso en Alan todos los días.”

Sin embargo, Shah dijo que no podía hablar públicamente sobre lo que ha hecho. Agregó que el Departamento de Estado,  y no la USAID, es quien tiene la responsabilidad principal de tratar de liberar a Gross.

(Versión tomada de The Along the Malecon)