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Premio Caracol jerarquiza obras del cine y la TV

Premio Caracol jerarquiza obras del cine y la TV La telenovela ¡Oh!, La Habana obtuvo la mayoría de los premios en la categoría de obras seriadas de televisión y video en el Concurso Caracol 2007, que convoca la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), clausurado el fin de semana último en esta capital. Los lauros concedidos a esta realización de la Televisión Cubana fueron los de dirección (Carlos A. Medina y Humberto Hernández); edición (Pavel Ramírez); dirección de fotografía (Rafael García); diseño escenográfico (Gastón Joya); diseño sonoro (Omar Montaña y Aliosca Morejón); y diseño de vestuario (Anayce Figueroa y Mandi Morgado). Otra creación multipremiada fue, en cine, el largometraje "La edad de la peseta", que triunfó en dirección (Pavel Giroud); en edición (Lester H. Veira); en fotografía (Luis Najmías); en diseño de vestuario (Liz Álvarez); y en maquillaje y peluquería (Magdalena Álvarez y Ricardo E. Durán). "La edad de la peseta" obtuvo igualmente el Premio Único de Música Original, por la composición de Ulises Hernández, apartado en el que ¡Oh!, La Habana recibió también mención por el trabajo melódico de Juan Antonio Leyva y Magda Rosa Galbán. La Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños obtuvo cinco premios a documentales producidos allí: en dirección ("Adiós a Cuba", Fabio Augusto Meira de Sousa) y ("Model Town", de Laimir Fano); en dirección de fotografía ("Pucha vida", de Nazly Maryith); en edición ("Fábrica", de Juan S. Calero) y en diseño de banda sonora ("Fábrica", de Marco A. Toledo). El filme "Mañana" ganó en guión (Alejandro Moya González); en banda sonora (Alejandro Moya González y Esteban Vázquez); y "Madrigal" lo hizo en dirección de arte (Erick Grass). En cortometrajes de ficción, "El Año del Cerdo" fue reconocido en dirección (Claudia Calderón) y en guión (Claudia Calderón, Fernando de Peña y Leopoldo Joe Nakata); "El jardín de los expósitos", en dirección de fotografía (Ana Virginia Bojórquez); "La cura", en edición (Rodrigo D. Álvarez y Oriol Estrada); y Solaris, el premio especial (Jorge Molina) y el de diseño escenográfico (Jorge Charón Martínez). El premio Caracol Violeta Casal de conducción en televisión fue para Julio Acanda, por el programa "Somos Cuba", y el de narración para Marino E. Luzardo, por el documental "Tsunami" de la costa oeste, y César M. Arredondo, por la serie documental "La epopeya de Angola". Ese mismo lauro, pero en narración para radio, fue obtenido por Samuel O. Urguía (emisora CMHW) por "Cuerpos desnudos"; el de conducción, por Mercedes Posada Muñoz (Radio Güines), por "Un poco de todo"; y, el de locución, por Virgen M. Ojeda por Flor y canto de América. El premio Caracol de crítica José Manuel Valdés Rodríguez fue para Carlos Figueroa, por "La Radio Cubana: mitos y decadencia". Fuente: Granma Digital  Por: Antonio Paneque Brizuela   30 de Octubre, 2007     

  

Dianelis Brito, el rostro imponente de la televisión

Dianelis Brito, el rostro imponente de la televisión Cada vez que Dianelis Brito aparece en televisión con su rostro imponente en el que resaltan dos detalles: una mirada expectante y una boca ávida, de Sibila trashumante, le viene a la mente a este reportero que uno de los ganchos inexorables para un actor, es tener una buena faz mediante la cual el espectador se anime a soñar.

La descubrimos en la teleserie Pasión y prejuicio y nos enamoramos de esa imagen, de esa voz que destilaba bondad, femineidad, dulzura. La hombradía, dicho sea de paso, en su carrera hacia lo imposible, llegó a odiar o imitar, de puro celo, a su partenaire en esa saga, el actor Riny Cruz.

Dianelis caló hondo y dejó una obra a la que debemos volver todos los años, como aquel pintor que percibió una imagen de mujer en la calle y día a día debía reproducirla en el lienzo para no perderla.

Aquí les presento a Dianelis Brito en entrevista para CubaSí.

P: En los últimos tiempos me ha tocado en suerte entrevistar a tres actrices de imponente rostro, me refiero a Larisa Vega, Blanca Rosa Blanco y usted. ¿Considera que con una cara agraciada se tiene la mitad de la pelea ganada?

Mira: la televisión es imagen, no es menos cierto que la gente agradece los rostros agradables, pero si detrás de eso no hay una actriz, mejor te dedicas a modelar. Sí pienso que cuando está todo junto, el paquete es completo.

P:- Existe una falla en algunos de los realizadores que la han dirigido. Pienso que ellos no explotaron a plenitud, salvo Eduardo Macías, el mantenimiento de tomas largas centrada en la emotividad de su rostro, algo que logró, por ejemplo y genialmente el cineasta chino Zan Zhimou, con su actriz fetiche Gong Li en Sorgo rojo. ¿Por qué no exige buenas tomas?

Eso es algo complejo. Es difícil decirle a un director cómo hay que fotografiarte. Yo pienso que ellos deben saber qué es lo que mejor funciona de cada actor, no me corresponde hacer el papel de director de fotografía, aunque sí sé, porque son muchos años viéndome, cuáles son mis mejores tomas.

P: ¿Cómo ha sido la vida de Dianelis Brito después de Pasión y prejuicio?

Pasión... ha sido de las cosas que se quedan siempre. Indiscutiblemente hay una Dianelis antes y después. Trabajar con Macías fue una de las mejores cosas que me han sucedido como actriz, además de estar rodeada del super elenco que me acompañó.

P: ¿Cómo la ha tratado el cine, se siente satisfecha?

De cine no puedo hablarte mucho, realmente no ha llegado la oportunidad que todo actor ansía de alguna manera, pero la televisión me ha dado la oportunidad de ser la actriz que soy y tener la experiencia que hoy tengo. Pienso que cuando se trabaja de verdad y con entrega una crece cada día con cada personaje. Todo en la vida tiene su momento.

P: ¿Por qué parece preferir la televisión?

Esta pregunta está un poco respondida ya. No se trata de preferir. Mis oportunidades me las ha dado la televisión y es ahí donde he trabajado más. Si mañana aparece el cine, pues a trabajar.

P: ¿Cómo se siente en papeles secundarios?

A la hora de elegir un personaje, no importa qué categoría tiene, si no qué me aporta y qué tiene de interesante, eso es lo que decide.

P: ¿Qué puede decir de su papel en La cara oculta de la luna?

La cara oculta de la luna ha sido una teleserie que llegó profundamente por su tema. Asumí el personaje pensando siempre en que la historia de amor entre Lucía y Leroy era la base para que el mensaje llegara de la manera que llegó, hacerla creíble fue mi mayor reto y así se lo planteé al director. La entrega es fundamental a la hora de la interpretación. Si no te lo crees, nadie te lo va a creer.

P: ¿Haría el rol de una mujer nada agraciada como el personaje de Laura de la Uz en ¡Oh! La Habana ?

Ser agraciada no es lo más importante para mí como actriz. Lo que cada personaje que uno enfrenta tiene para dar y enseñar es lo que importa. Por supuesto que lo haría, sin pensarlo dos veces.

P: ¿Con cuáles colegas se ha sentido más a gusto?

He tenido la suerte de trabajar siempre con excelentes actores, eso es importante, te hace crecer. Es difícil elegir porque cada uno ha significado algo en cada momento. Lo que me interesa es que haya química y que las cosas fluyan.


Fuente: cubasi. Por: Jorge Smith Mesa

03 de Octubre, 2007

Disponible en: http://www.cubarte.cult.cu/global/loader.php?cat=actualidad&cont=showitem.php&canal=7&tabla=entrevista&seccion=Letra%20con%20filo&tipo=&id=5495

Asegura Eusebio Leal que Enrique Almirante permanecerá vivo en la memoria del pueblo

Asegura Eusebio Leal que Enrique Almirante permanecerá vivo en la memoria del pueblo

La Habana, 1 oct (AIN) Con aplausos, que es el mejor homenaje a un

artista, despidió hoy el pueblo de Cuba a Enrique Almirante,

protagonista por más de medio siglo de las artes escénicas del país, y

quien falleció este domingo en esta capital.

Antológico intérprete de la pantalla chica, donde alcanzó gran

popularidad en el espacio de Aventuras, Almirante se desempeñó también

en el cine, la radio y el teatro, y ocupó hasta su muerte el cargo de

Director de la Agencia de representación artística Caricato.

Durante la despedida del duelo el doctor Eusebio Leal, Historiador

de la Ciudad, afirmó que el actor siempre supo demostrar el sentido del

deber en su trabajo con el público y sus colegas, por lo que se ganó el

privilegio de tener infinitos amigos.

Como galán absoluto de la bella palabra será recordado por sus

colegas y tantas generaciones de cubanos que han disfrutado de su arte,

agregó.

Leal aseguró que Almirante permanecerá vivo en la memoria del pueblo

ya que en él se cumple ese pensamiento martiano: "Empieza, al fin, con

el morir, la vida".

Multitud de admiradores y compañeros, junto a las numerosas coronas,

entre estas una a nombre del Comandante en Jefe Fidel Castro,

simbolizaron el reconocimiento popular.

Declarado Artista de Mérito por el Instituto Cubano de Radio y

Televisión, la impronta de Almirante es imborrable de la escena cubana,

donde su imagen se aprecia en la telenovela Oh! La Habana que se

transmite actualmente.

elc ipp 07 16:37

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Consternación popular por fallecimiento de Enrique Almirante

Consternación popular por fallecimiento de Enrique Almirante

 

La Habana, 1 oct (AIN) Inmediata repercusión popular tuvo en Cuba la noche de este domingo, el fallecimiento en la capital del actor Enrique Almirante.

 

Con una sólida trayectoria artística, en el cine, la radio, la televisión y el teatro, dedicó 56 años al arte, y al morir ocupaba el cargo de Director de la Agencia de representación artística Caricato, labor que desarrolló hasta que sus fuerzas se lo permitieron.

 

En una reciente entrevista concedida al periódico Juventud Rebelde, confesó que la televisión fue el medio que marcó en mayor medida su labor, le dedicó mayor tiempo e hizo papeles diametralmente diferentes, con las mejores satisfacciones.

 

Sencillo y afable en su trato, admirado por sus compañeros, Almirante surgió como actor primero en la radio, después en la televisión, como extra o secundario, hasta convertirse en galán, y más tarde, protagonista sistemático en el espacio de las series juveniles de aventuras.

 

En el cine, Almirante estuvo en filmes como Jíbaro, El bautizo, Mella, Aquella larga noche y Río Negro, y rodó películas en Perú, México, Venezuela y Colombia.

 

Muchos de los espacios dramáticos en los más de 50 años de existencia de la televisión cubana contaron desde su fundación con la impronta de Enrique Almirante, a quien hoy se sigue apreciando con su actuación en la telenovela Oh, La Habana, en la que interpreta al entrenador de boxeo.

 

Reveló en la citada entrevista que ese personaje lo moldeó inspirado en el gran actor y amigo Alejandro Lugo, quien fue también boxeador, y en él, dijo, se resume la experiencia, el carisma, la exigencia, la amabilidad.

 

Querido por el pueblo cubano, Enrique Almirante lega más de medio siglo de quehacer muy vinculado a sus colegas, a la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) donde desarrolló diversas tareas y al Instituto Cubano de Radio y Televisión, que le declaró artista de mérito.

Alberto Pujol: “No habrá más Tabo”

Alberto Pujol: “No habrá más Tabo” Bruce Willis en Hollywood, Albertico Pujol en Cuba.

 

Pujol dota a sus personajes de una idiosincrasia en la que imperan la reciedumbre, el carisma y una valentía casi existencialista soportada por una savia humana muy “del arroyo”, que en la isla quiere decir “de la calle”.

 

A finales de los 70 del siglo XX pasó casi un lustro por la TV de la isla un programa que se llamó Para bailar. De ahí emergieron actores y animadores de la talla de Néstor Jiménez, Cary Ravelo, Carlos Otero, Lily Rentería y Albertico Pujol.

 

Este último, hijo y sobrino de cantantes dividió su corazón entre la música y la actuación. Trabajó junto a Sergio Correri en el grupo Teatro Escambray. Estudió en la Escuela Nacional de Arte y posteriormente actuó en los filmes Guardafronteras, Sueño Tropical y Los pájaros tirándole a la escopeta, que supuso un Premio de actuación en el Festival de Cine de Cartagena de Indias.

 

Sin embargo, toda la gloria vendría por la teleserie Su propia guerra, que narraba los trabajos y los días de un agente policial que como Vidoq, el francés, escaló del bajo mundo a un sitio entre los polizontes de la historia de la televisión.

 

El Tabo, (tal es el nombre del personaje), caló en el pueblo y en la hora de su trasmisión podía sentirse el aletear de las mariposas aflorando de la tierra.

 

Pujol no para de trabajar y ahora actúa con éxito en el seriado Tras la huella de la televisión cubana, su última hazaña actoral. Solícito y amable respondió al cuestionario de Cubasí.

 

P:- ¿Por qué ya no hace El Tabo?

 

-La “muerte” de El Tabo comenzó en la segunda parte de la serie, cuando arrancó el período especial y el personaje que yo encarnaba dejó de cazar delincuentes y criminales y comenzó a detenerse en gente que vendía hamburguesas o chicas descarriadas. El Tabo no era, digamos, un político sino un hombre comprometido que nunca se separó de su familia ni del contexto social en que creció.

 

"Creo que El Tabo no se corresponde a esta época ni yo físicamente podría asumir eso. El otro día volví a ver la serie después de mucho tiempo y había una escena en la que El Tabo se subía a un camión en marcha, eso ahora ya no puedo hacerlo".

 

P:- El período especial ha traído formas de corrupción más sofisticadas. ¿El Tabo no podría erigirse en un cazador de estos delincuentes de cuello y corbata?

 

-El Tabo es un hombre muy primario e instintivo y el delito de hoy en día está digitalizado. Verdaderamente no lo veo de empresario o cazador de empresarios corruptos.

 

"En todo caso jugaría un papel de estratega, por su sentido común, la astucia y una inteligencia natural.

 

"Quiero decirle que El Tabo (la serie) ha sido la de más rating después del triunfo de la Revolución, incluso por encima de En silencio ha tenido que ser".

 

P:- ¿Cómo combina su carrera actoral con la musical?

 

-Donde me siento verdaderamente libre es en la música. No soy músico de academia sino de corazón. Llegué a experimentar hasta con la secuencia y me sentí bien.

 

P:- ¿Tiene prejuicios de hacer un rol de homosexual?

 

-Los cobardes no son los actores, sino los directores. Sería un orgullo para mí hacer un papel diferente. Que me hayan encasillado no es mi culpa. Sin embargo me queda aquello de que he interpretado a diversos personajes en la imaginación.

 

"Quizás físicamente esté limitado. La gente llega a estigmatizarte cuando no cumples los cánones físicos y yo tengo pocas posibilidades de bajar de peso".

 

-¿Qué personaje real le gustaría interpretar?

 

-A Beethoven. Me fascina su conflicto con la sordera. Él le quitó las patas al piano para poder oír su música. A mí me conmueve mucho su música sobre todo las Apassionattas, la quinta y la novena sinfonías. Con esos bríos de él me identifico.

 

"También me habría gustado hacer el Cheíto León que distinguió a Reynaldo Miravalles, o los personajes de Germán Pinelli y Vicente Revuelta en Los sobrevivientes, de Titón o el Lenin, de Mario Balmaseda".

 

P:- ¿Cómo recuerda pasado el tiempo a Los pájaros tirándole a la escopeta?

 

-Estaba ahí muy flaco. No me cambio por el hombre que soy hoy (sonríe). Esa película me trajo muchas alegrías, fui el primer actor joven (23 años) que ganó el India Catalina.

 

P:- ¿Qué puede decir de su estancia larga en Colombia?

 

-La televisión colombiana es seria. Posee una alta producción porque se trata de un país muy grande y de grandes recursos.

 

"Allí hice diez novelas y el personaje de mi vida: Rito Perilla, de la serie La Momposina, que significó otra nominación para el India Catalina".

 

P:- ¿Por qué no hace más animación?

 

-Ya no tengo el interés. En todo caso me gustaría hacer animación bajo mi criterio y sin hacer concesiones. Sigo en contra de que los programas musicales se hagan en el estudio 10 y no en el Focsa, por ejemplo, donde hay un espacio más grande para emplear coreografías y otros recursos.

 

P:- ¿Le gustaría ponerse detrás de una cámara?

 

-Quisiera, pero el problema estriba en que no existe el mecanismo y en todo caso te exigen que pases por ser asistente de dirección. Pero mi interés no es dirigir mediante la técnica, sino dirigir actores. En esto no hay nada de petulancia.

 

P:- ¿Qué puede decir de Tras la huella, el serial que ahora rompe audiencias?

 

-Después de tres años ha ganado espacio por su frecuencia, la gente la espera. Se trata de una teleserie que no tiene héroes, en todo caso si existe uno es la ciencia criminal. Posee un sentido didáctico.

 

"En el Tabo (Su propia Guerra) estaban las actuaciones, aquí más bien las conductas. El cómo no se ve jamás. Pero creo que le falta un hilo común que une a delincuentes y policias, que es la cubanidad. Eso es lo que extraño de esa serie".

 

 

 

Fuente: CubaSí 

  

 

Disponible en: http://www.cubarte.cult.cu/global/loader.php?cat=actualidad&cont=showitem.php&canal=7&tabla=entrevista&seccion=Letra%20con%20filo&tipo=&id=5428

 

 Por: Jorge Smith Mesa

 

Radio villaclareña refleja la exitosa presentación de Alina Torres en Santa Clara

Radio villaclareña refleja la exitosa presentación de Alina Torres en Santa Clara Con lleno total, incluso personas que disfrutaron la presentación de pie, la cantautora Alina Torres deleitó al público santaclareño en la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, UNEAC, con una descarga en la que brilló la música cubana.  Según destacó en sus emisiones la emisora local CMHW, el concierto comenzó con un homenaje al insigne compositor villaclareño Gustavo Rodríguez, a quien Alina considera un maestro y una de las personalidades del feeling, género que en nuestro territorio tuvo y sigue teniendo importantes cultivadores y arraigo.  La noche continuó con piezas clásicas como “Tu me acostrumbraste”, “Déjala que siga andando”, “Yo se que te voy a amar”, “Capullito de Alelí” y otras del pentagrama nacional y latinoamericano, que pusieron a cantar y bailar al auditorio.  

Alina Torres manifestó reiteradamente su agrado por actuar para el público santaclareño, al cual elogió durante la descarga, en la que estuvo acompañada por sus colegas María de los Ángeles Santos y Enrique Cárdenas, protagonistas de la Peña de la Bruma, cada viernes en la UNEAC.

 

Autor:  Alexander Jiménez

Fuente:  www.cmhw.co.cu

 

Xiomara Fernández, una joya de las ondas radiales y la pantalla televisiva

Xiomara Fernández, una joya de las ondas radiales y la pantalla televisiva Es 2 de mayo de 1938. La corte suprema del arte, el afamado programa radial de la CMQ de Monte y Prado, está en la cumbre de la popularidad. Noche a noche, desfilan numerosos aspirantes ante el micrófono que puede consagrarlos rápidamente, siempre bajo la amenaza constante del campanazo reprobatorio. Y esa noche, una muchachita tímida y bella, estudiante de bachillerato del Instituto de la Habana llega a recitar. Su nombre: Julia Guerra Fernández "Yo para que no me conocieran así por si me tocaban la campana yo dije: Ziomara Fernández y el Xiomara con X lo inventó José Antonio, porque cuando yo llegué y puse el Ziomara, él dijo te lo vamos a poner con X, porque en aquellos momentos las Ziomara que había que no eran muchas eran con S o Z. A partir de mí, de ponerlo yo con X, que lo inventó José Antonio, ya todas las Xiomara que surgieron después del año 39 eran Xiomara con X". Xiomara me confiesa que anteriormente había hecho muy poco en el arte " Las fiestas de fin de curso. En la iglesia recitaba en Las flores de mayo. Y cuando estaba en el Instituto estaba el diario de La Marina cerquita y había un programa de aficionados que me embullaron mis compañeros a que me presentara recitando porque me gustaba recitar". Es un programa de la CMW diario de la Marina que lo anima "Kañita" un reconocido locutor. Ya después de la Corte Suprema se inscribe  como aficionada y allí es donde comienza su vida artística.. Al respecto ella rememora: " Eso fue un impulso que me dio. A mí me gustaba recitar. Yo cogía cualquier verso, cualquier poesía, y yo le leía y enseguida me emocionaba con ella y me gustaba decirla, pero no trabajé en ningún otro lugar de ir aquí, de ir allá, en teatros ni nada, era cosa que me gustaba recitar." Debuta con una poesía que se llama La  plegaria del huérfano pobre, de Juan Francisco López, una poesía muy sentimental, bonita, de una niña que le pide a Dios por su mamá que ha muerto,  muy triste, con eso gana, pero cuando se presenta ya por segunda vez, lo hace  con La rumba de Zacarías Tallet. Esa poesía la acompaña durante toda su vida artística.  Como casi todas las personas que abrazan una profesión artística, da los primeros pasos en la niñez cuando apenas tiene nueve años. Hace toda la instrucción primaria en el colegio Hoyo y Junco de la Sociedad Económica de Amigos del País, escuela gratuita que patrocina esa sociedad. Su profesora, a la que siempre recuerda con mucho cariño es Judith Martínez Villena, hermana de Rubén, uno de los intelectuales y políticos más brillantes de la década del treinta. Ella además es la esposa de José Zacarías Tallet. talentoso poeta y periodista, autor de la reputada obra La rumba. Y apunta Xiomara:" Ella tenía mucha facilidad para el arte y era la que montaba los show en la escuela de fin de curso y ella fue la que me montó La rumba." Además de la poesía su desarrollo es vertiginoso  y ya a comienzos de los años cuarenta, Xiomara se perfila como una actriz y locutora de referencia en la radio primero y más tarde, también, en la televisión. Pero, ¿cómo lo logra?  "Yo nunca había actuado. Entonces me gustaba más recitar, no di clases, de declamación sí, porque había un catalán que vivía al doblar de la CMQ llamado Pedro Boquet que era magnífico. Pero así dar clases para desarrollarme como artista nunca lo hice. Aprendí sobre la marcha. El primer programa que yo hice como actriz se llamaba El suceso del día, Yo era muy nueva y bastante joven y realmente no daba la talla como es debido y  Cambó me dijo un día, te voy a traer una actriz para que tu aprendas con ella, que se llama Sol Pinelli. Trajo a Sol Pinelli a trabajar en ese programa en el que estaban Otto Sirgo, Miguel Llao, lo dirigía Guillermo de Mancha. Con un elenco de primera, con artistas muy buenos y yo era la aficionada que acababa de debutar en ese programa sin tener ninguna experiencia artística y era un programa difícil porque había que hacer muchos tipos, lo mismo de jovencita, que de vieja, muy distinto cada personaje. Y vino Sol que salvó el programa y ahí se inició una amistad maravillosa entre Sol y yo". Y agrega: " Crusellas me llamaba a veces para trabajar en algunas cosas en las novelas. Y después ya me empezaron a llamar como locutora de comerciales. Yo creo que casi todos los programas de comerciales que se hacían por la CMQ yo los hacía. No tenía exclusividad. Yo pertenecí al elenco que era de la CMQ". En 1939 Agustín Lara visita Cuba  por invitación de Crusellas y Compañía. Todavía los jóvenes de la época recuerdan la presentación que le hace Gaspar Pumarejo: Treinta minutos frente al micrófono y junto al cofre musical de Agustín Lara. De su encuentro con Agustín Lara cuenta Xiomara Fernández:: "Agustín Lara Estaba caminando por los pasillos de CMQ con Pumarejo, que era el locutor de Crusellas y le preguntó  -¿de quién es esa voz?- y Pumarejo le dijo - bueno   de una actriz nuestra, Xiomara Fernández-. Me gustaría que me la presentaras. Pumarejo me buscó me llevó donde estaba  Agustín en un estudio. Entonces él me preguntó si yo cantaba. Yo le dije que no  –no me cantaría un pedacito de cualquier canción -. Yo no era cantante, ni cantaba, ni nada de eso. Yo ni me acuerdo lo que canté. Le canté un pedacito. –Me dijo: Bueno si yo le hago una canción y le monto una canción, usted la cantaría -. Dije yo no me atrevo como voy a cantar una canción con Agustín Lara, tan famoso en aquel entonces y que lo sigue siendo porque sus canciones no se olvidan. Accedí, me comprometí y entonces él hizo la canción Cuando me miraste tú, me la montó, debuté con ella en el Teatro Nacional, hoy García Lorca, en ese teatro la canté, canté en Matanzas y en Pinar del Río. Tuve ese atrevimiento, acompañada al piano por Lara, todavía recuerdo la letra". Toda la gloria fue mía /cuando me miraste tú / toda la gloria fue mía /cuando me miraste tú / se quedó sin luz el día / todo se quedó sin luz /y empezó la vida mía / cuando me miraste tú/ ahora ya no me miras / que le vamos a hacer / nadie podrá mirarme ni consolarme en mi padecer / ahora  ya no me miras / te ha cegado el rencor / quién sabe si otra vida / con tu mirada se iluminó /.  Xiomara fue el Sueño guajiro de Agustín Lara. Así me lo cuenta: " Cuando fuimos a Matanzas él se enamora de mí. Y estando sentada en el muro ese del Valle del Yumurí y él a mis pies, le hizo un poema a mis manos, a mi boca. Después cuando llegó aquí a la Habana hizo una canción que se llamó Sueño guajiro. Esa la cantó un famoso cantante, Javier Solís,  yo tengo por ahí la grabación de un cantante famoso, que es a la única persona que se la he oído cantar". Añade Xiomara: "Él ofreció casarse conmigo, pero yo le dije que no, que yo no estaba enamorada, que como amigo lo admiraba, como compositor...Él me pagaba el viaje a México con un familiar mío, mi mamá o mi hermana, quien fuera, para él hacerme cancionera allá en México, pero yo no acepté. Yo en aquel momento también no valoré lo que representaba eso de que Agustín Lara me acompañara al piano, y yo que no era nadie. Yo lo valoro hoy en día. Pero en aquel momento yo no le di importancia a que él me acompañara y yo cantara en el Teatro Nacional, tu sabes lo que es cantar en el Teatro Nacional yo que no era cantante."  Como cantante interviene en 1945 en un programa que se llama Xiomara canta, acompañada al piano por el maestro Felo Bergaza, con la producción y dirección  de Gaspar Arias. Se transmite por espacio de un año en la CMQ. Otros programas la tienen como animadora. En esta primera etapa, hasta 1950, se presenta en los principales programas de la CMQ, entre ellos, las Revistas musicales que escribe Arturo Liendo. Dramas de la guerra, con guión y dirección de nuestro primer novelista Alejo Carpentier, la narración de Marcelo Agudo y actúa  al lado de Enriqueta Sierra, Carlos Badías, Sol Pinelli y Guillermo de Mancha. En el serial Mister Chan con libreto de José Ángel Buesa, pertenece al elenco que encabezan Aníbal de Mar, Miguel Llao, Sol Pinelli y Guillermo de Mancha. También está presente en los episodios de Don Pancracio y Felipito  y en la novela Ángeles de la calle de Félix B. Caignet.  Precisamente con el sello autoral de Félix B. Caignet, trabaja en un clásico de la radio de Cuba para todos los tiempos El derecho de nacer, en 1948 y en 1988. "En el primer Derecho de nacer hice Graciela del Busto, que era un romance que tuvo Albertico Limonta, que era el protagonista de la novela conmigo, con  el personaje que yo hice. Y en la segunda versión hice la Sor Elena, la mamá de Albertico Limonta. En la primera canté, como Caignet también era autor, canté una canción que él compuso que se llamaba En silencio, que me la acompañó a la guitarra Eduardo Saborit. Maria Valero que era la que protagonizaba la novela que desafortunadamente falleció, era muy buena compañera, una gran actriz, amiga y compañera mía. Aquello fue una cosa muy lamentable. Y después vino Minín. Con Minín que se inició en La Corte Suprema del Arte, que nos conocíamos de siempre. Carlos Badías que era el galán y Lupe Suárez que era la Mamá Dolores... Trabajaba Carlos Paulín..." Su trabajo como actriz en la radio a partir de la década de los años cincuenta del pasado siglo es inmenso. Sólo una muestra representativa donde se encuentran espacios como Divorciadas que escribe Iris Dávila y dirige Mario Martínez Casado. La novela Pilón con guión de Félix Pita Rodríguez y Oscar Luis López en la dirección, La novela de las tres con libretos de Héctor Quintero y dirección de Julio Lot, El destino está en tus manos que escribe Gaspar Arias, Raffles de José Ángel Buesa, el Teatro CMQ, El alma de las cosas de Juan Herbello. Los cuatro últimos programas con  dirección de Sol Pinelli.  Entre los grandes programas que tiene a Xiomara Fernández como animadora está De fiesta con Bacardí.  En este programa se presentaban artistas de talla universal. Xiomara los recuerda: " Los recuerdo a todos, lo que pasa es que yo tengo un problema con los nombres que cuando voy a decir el nombre de alguien lo borro y se me va de la mente, pero yo los recuerdo a todos, porque todos fueron muy importantes, muy conocidos y yo me sentí muy halagada, muy orgullosa de poder trabajar con ellos. Es el programa que yo más recuerdo con más cariño y que me hace sentir mejor porque me sentía muy importante entre tanta gente importante. Pedro Vargas, el Trío Los Panchos, Jorge Negrete, Jorge Mistral, José Mojica, Pedro Infante, que lo adoraba porque que buen, que buen cantante, Los Calavera, Los Panchos, Tito Guizar, Imperio Argentina, Josephine Baker..." A partir de 1960 interviene en los principales programas de radio. Fundamentalmente El gran teatro del domingo, Leonardo Moncada, que escribe Enrique Núñez Rodríguez y protagoniza Eduardo Egea, Lo que el río arrastra con libretos de Ely Méndez García y La novela nueva, ambas con dirección de Oscar Luis López en CMQ. Después en Radio Progreso y Radio Rebelde trabaja en El teatro de las nueve, El cuento diario, La novela de las once, que dirige Reinaldo Miravalles, La capitana de la aurora, que escribe Pedro Urbezo, y protagoniza Gina Cabrera, secundada por magníficos actores, entre ellos Xiomara Fernández y  Luis Manuel Martínez Casado. En cuanto a los musicales interviene recitando en Caravana, con la animación de Manolo Ribeiro y Cepero Brito, lo dirige José Antonio Alonso y en una revista musical estelar en aquel momento Fiesta a las nueve, que dirige Oscar Luis López y tiene el sketch de Tota y Pepe, que escribe Alberto Luberta y que protagonizan Maritza Rosales y Manolín Álvarez. Xiomara Fernández también deja una profunda huella en la televisión como actriz y locutora. Entre los programas fundamentales que cuentan con su talento: Cascabeles Candado, Cabaret Regalías, Humo del recuerdo, Cita con René Cabell. Los espacios de teatro y cuento se visten de gala con sus actuaciones. También se le recuerda en el programa Rita y Willy con Rita Montaner, en el espacio Así comenzó la historia con dirección de Antonio Vázquez Gallo, Música y Alegría con dirección de Jesús Cabrera y en Casino de la alegría. Y entre los que recuerda con  mucho cariño Diviértase con Gravi, que anima José Antonio Alonso y dirige Roberto Garriga, La corte suprema en la televisión  o lo que es igual El programa de José Antonio Alonso. "Siempre trabajé en CMQ, nunca en otra emisora, hasta que en el año 60, la dirección en ese momento de CMQ me trasladó a Radio Progreso. Aquello fue para mí una tragedia. En aquel momento cuando me dijeron ahora pasas para Radio Progreso, me pareció que me quitaban de mi casa, del lugar que era mío, donde yo siempre estuve. Porque aquello era mí casa. Yo trabajaba Josefa, de domingo a domingo. Yo no dejaba de trabajar un día de la semana porque el sábado que no se hacía programas, de comedia, de novela y eso, yo tenía el programa Bacardí, que era de lunes a sábado y el domingo tenía Páginas de oro de nuestra música que era los domingos a las 9 de la noche. Pero yo disfrutaba aquello, para mí, mi trabajo era la vida. Yo me sentía muy bien trabajando y la CMQ era mi casa, yo vivía más allí que en mi casa. Cuando me pasan para Radio Progreso yo dije: Ay, pero me sacan de mi casa. Pero no, llegué a Radio Progreso y me recibieron con los brazos abiertos. Yo me sentí encantada... Y trabajé allí en muchísimos programas". El 20 de noviembre del 2003 cuando bajamos los peldaños que separan su residencia de la calle le hago la última pregunta. Xiomara, usted comparte la vida del destacado animador y director de la radio y la televisión José Antonio Alonso, durante treinta y cinco años. ¿Que significación tiene en su vida personal y artística?. Me parece verla con los ojos iluminados, se lleva la mano al corazón, para decir "José Antonio Alonso es EL MAYOR REGALO QUE ME DIO LA VIDA". 

Xiomara Fernández estará siempre en la memoria, es una de los joyas que deslumbra, para todos los tiempos, las ondas y la pantalla de la radio y la televisión cubanas.

  

Fuente:  "En la memoria radial" Una sección a cargo de Josefa Bracero Torres

Disponible en:  http://www.radiocubana.cu/historia/la_memoria_radial/xiomara_fernandez.asp

   

Un verano que consolidó las bodas entre la radio y la televisión

Un verano que consolidó las bodas entre la radio y la televisión

Por estos meses veraniegos, 45 años atrás, se desarrollaba y tomaba fuerza entre la radio y la televisión cubana lo que podría considerarse un pujante movimiento de fusión de fuerzas y recursos, sin dudas el más trascendente en la historia de ambos medios, tanto en Cuba como en la región. Fue como si el micrófono y la pantalla hubieran contraído nupcias en una fiesta que involucraba a muchos.  

Jamás en América Latina y el Caribe, ni siquiera en otras regiones y países había podido lograrse en ese sector tal unificación de medios como la que tenía lugar por estos días, tras haber tenido lugar apenas dos meses atrás, el 24 de mayo de 1962, la constitución oficial de lo que fue entonces el Instituto Cubano de Radiodifusión (ICR), que años más tarde, en 1976, cobraría la “T” para llamarse ICRT.  

Suceso vital, solo posible desde una revolución triunfante, su discurrir en aquella época removería hasta sus cimientos las estructuras materiales, conceptuales, sociales, políticas y hasta psicológicas en las instalaciones televisivas y radiales del país.  La aparición de la nueva institución mediática dentro del escenario cercano a 1959, cuyo primer antecedente fue ese año el Frente Independiente de Emisoras Libres (FIEL), daba seguimiento a otras transformaciones no menos espectaculares: las primeras nacionalizaciones, que en canales y emisoras cobraron fuerza también por aquellos meses.  

Surgiría y se desarrollaría igualmente esta entidad en medio de las luchas de la joven Revolución frente a conocidas agresiones internas y externas, que forjarían actuales concepciones de trabajar en cualquier circunstancia, y bajo el fogueo de las primeras organizaciones estructuradas para enfrentar al enemigo y encauzar política y socialmente a las masas involucradas en el nuevo y sobrecogedor quehacer humano de la nación.

Sobre aquellos tiempos y acontecimientos, nos cuentan su versión seis fundadores del organismo, testigos, protagonistas, y, además, laureados por su trabajo desde entonces:  

Isabel Aida Rodríguez (escritora radial y profesora): Con la fundación del Instituto Cubano de Radiodifusión (ICR), se unificaron bajo una sola dirección todas las fuerzas de la televisión y la radio, que hasta entonces estaban dispersas y acusaban divisiones y contradicciones. Solo en La Habana, había unas 40 emisoras y tres canales nacionales: el principal, que era el 6 (CMQ, actual Cubavisión); el 2 (Telemundo, ahora sede de los Canales Educativos); y el 4 (CMBF, hoy Canal Habana).  

Martha del Río (actriz) : Antes de constituirse el ICR, yo nunca me atrevía a entrar a la cafetería del edificio de la CMQ, porque allí iban solo las figuras. Con el organismo, se dignificó al ser humano y fundamos allí las Milicias y la FMC. También se mantuvo e incrementó la programación de espacios anteriores y surgieron algunos como Horizontes y las aventuras.  

Abel Ponce (director): Para nosotros, la creación del ICR fue un paso tremendo y un sustento espiritual. Teníamos que estar más tiempo aquí que en la casa. Por suerte, la mayoría de aquellos fundadores estamos aquí.  Ernesto Piñero (camarógrafo, director): Antes del ICR, no se había consolidado una conciencia obrera de carácter colectivo. Había incluso una especie de aristocracia. Por entonces, si no pertenecías al gremio, no podías trabajar. Tenías que estar colegiado.  

Julio Pulido (director) : Los programas, a veces, uno al día, eran en vivo (no existía el video tape, que vino a mediados de los 70). No había tiempo para nada.  César Arredondo (locutor de radio): Hasta el ICR, existía un distanciamiento entre los propios profesionales y de ellos hacia los obreros. Y, sin embargo, casi el ciento por ciento de los trabajadores eran revolucionarios. Fue una masa muy pujante que, cuando se sintió unida, fue capaz de hacer cosas extraordinarias. Para la Revolución, la televisión y la radio han sido elementos muy importantes dentro y fuera del país.     

Fuente: CUBARTE 

 Por: Antonio Paneque Brizuela   21 de Julio, 2007 

Disponible en:  http://www.cubarte.cu/global/loader.php?cat=actualidad&cont=showitem.php&canal=7&tabla=entrevista&seccion=Letra%20con%20filo&tipo=&id=5179