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Así, con Franco Carbón: Ágil, sagaz, informativo, Justo a tu gusto, antena super-éxito

Así, con Franco Carbón:  Ágil, sagaz, informativo, Justo a tu gusto, antena super-éxito

Si intentáramos pintar con palabras la esencia del popular programa de radio nombrado Así, tendríamos que poner sobre el «lienzo» de una cuartilla desnuda frases como: dinámico, ritmo peculiar, disciplina, alianzas fraguadas al calor del trabajo constante, y tantas otras que no alcanzarían los pinceles, bolígrafos y teclados.

En la cabina de transmisiones en vivo de la emisora Radio Rebelde —ubicada casi al final del largo corredor del tercer piso del ICRT— el reloj de pared marca las 4:29 de la tarde. Los locutores ajustan sus audífonos. El operador de sonido, cual adiestrado pianista, se dispone a tocar desde su consola una sinfonía demasiado compleja para manos inexpertas. Mientras, el director se coloca los lentes y ocupa su acostumbrado asiento. Da las primeras indicaciones. Sesenta segundos después se hace la magia: «Así, con Franco Carbooooón».

Tarde tras tarde, justo a las 4:30 p.m., comienza «el sonido cultural de Rebelde», nacido el 2 de julio de 1985, el cual se erige, un cuarto de siglo después, como una de las revistas culturales más escuchadas de la Radio Cubana.

«El espacio se concibió como una revista informativo-cultural», rememora Guillermo Piñeyro, editor en sus inicios y director desde hace 18 años, quien compartió sus recuerdos y experiencias en amena plática con JR. «Como es habitual en todo lo que comienza, no teníamos claro qué íbamos a hacer. Paulatinamente se definió un perfil que se ha mantenido y respetado en todos estos años. Aunque, lógicamente, algunas secciones desaparecieron y se incorporaron otras que consideramos podrían ser del agrado de la audiencia».

Sin dudas, conocimiento y cultura encontraron el acople perfecto cuando la cabina devino aula desde la cual se impartieron clases de música. «Aquellas lecciones sui géneris fueron impartidas por músicos como Frank Fernández, Frank Emilio y Richard Egües. Una de aquellas clases que más interés despertó en los oyentes fue la de Tata Güines, el consagrado rey de los tambores. Él decía que no sabía explicar verbalmente, pero a través del sonido de sus manos golpeando la tumbadora ilustraba qué toque llevaba cada género musical, como la rumba y el guaguancó».

La propuesta despuntó como una de las más gustadas. Tanto, que se realizaron ciclos de conferencias acerca de la música para cine, con la presencia de José María Vitier, Edesio Alejandro y otros, por ejemplo. Desafortunadamente, la sección desapareció debido a reajustes en la programación, que provocaron la pérdida de media hora de transmisiones.

No obstante, a pesar de esas puertas que se cerraron, esta revista radiofónica encontró las llaves para incrementar numéricamente sus oyentes a nivel nacional, aun cuando el horario sustraído era el de mayor audiencia.

Un sello distintivo

Al decir de Frank Aguiar, jefe de programación de Radio Rebelde, «en las encuestas realizadas, Así ha ocupado del tercer al quinto lugar por año a nivel nacional». Son muchos los factores que se han conjugado armónicamente para hacer de este un programa que se distingue dentro de la amplia programación de la emisora. Para no pocas personas, uno de esos elementos es su conductor.

«Cuando surgió la idea de este espacio radial todos quedamos entusiasmados. Recuerdo haberle pedido al director en aquel entonces que me dejara conducirlo, pero él, de forma sutil, me respondió que yo pasaría mucho trabajo», relató con la modestia que lo caracteriza Franco Carbón, quien lleva 44 años en la locución, 42 de ellos enfrentando un desafío constante: su condición de invidente. Sin embargo, este primerísimo locutor resultó ser el ideal.

¿Cómo se las arregló para llevar sobre sus hombros un espacio estelar como Así? Carbón lo explica: «El director, del otro lado de la cabina, va dictándome lo que debo decir en ese momento: el número musical, intérprete, autor...; y yo le pongo el sello con mi voz. Él me dice cuándo debo detenerme, me anuncia lo que viene, y con ese peculiar modo de hacer pronto se cumplirán 25 años. La ausencia de visión no ha sido un impedimento.

«Técnicamente es cierto que hay que estar preparado, pero la forma de decir de cada cual sale del corazón, es ahí donde se forja el verdadero estilo y el ritmo que lo caracteriza a uno».

No obstante, esa dinámica singular es un ejercicio que exige tanto del locutor como del director.

Según lo ve Guillermo Piñeyro, Franco, con su estilo, revolucionó la radio cubana. «Indiscutiblemente él imprimió un ritmo diferente con sus dotes de gran comunicador». Criterio que reafirma otro de los grandes de la locución en el país, César Arredondo, al expresar que lo considera «un maestro de la entrevista, el mejor que tiene la Radio».

De cualquier manera, la consagración del programa se debe, además, a los estrechos vínculos existentes entre los miembros del colectivo, que han hecho de Así una gran familia.

Ágil, sagaz, informativo

Diariamente se emiten nueve noticias, nacionales e internacionales, «así como otras notas culturales que se ofrecen sintéticamente con el propósito de dar la mayor cantidad de información en el menor tiempo posible, lo cual responde a una característica esencial de Así: el dinamismo», comenta el director Guillermo, «Guille», como se suele llamar, en señal de aprecio y amistad, a quienes llevan ese nombre.

Cada provincia del país tiene además la oportunidad de actualizar y dar a conocer su quehacer cultural mediante un móvil que tiene lugar los martes.

Sin grandes pretensiones ni discursos ampulosos, se podría decir que, de lunes a sábado, a partir de las 4:30 p.m. y hasta las 6:30 p.m., la frecuencia de Radio Rebelde se convierte en una especie de Olimpo de la cultura, frecuentado por musas que despliegan la seducción y la magia de hacer confluir en un mismo lugar todas las manifestaciones artísticas.

«Cada día se trae un invitado para conversar acerca de diversos temas. Por ejemplo, la sección de cine, donde se habla de la historia del séptimo arte nacional y mundial, está a cargo del cineasta Miguel Torres. La invitación a la lectura y el comentario sobre un autor y una obra están protagonizados por el investigador y periodista Víctor Pérez-Galdós, continuador en esta tarea del narrador y crítico Joaquín G. Santana», explica Guille, pronunciando cada palabra con fuerza como en un intento de no olvidar nada.

«La sección de artes plásticas viene actualmente de la mano del pintor Maykel Herrera, pero no podemos pasar por alto a su fundador, José Delarra, reconocido escultor y creador del Monumento al Che Guevara, en Villa Clara. El compositor y productor discográfico Tony Pinelli hace suya la parte dedicada a la música, mientras que de los comentarios especializados de danza se encarga Miguel Cabrera, historiador del Ballet Nacional de Cuba».

Asimismo existen otras secciones dedicadas al teatro, con la actriz Zenia Marabal; poesía, con el doctor José Luis Moreno del Toro; identidad y cultura, con el profesor universitario Antonio Álvarez Pitaluga; y arquitectura con el urbanista y arquitecto Mario Coyula.

Y aunque el boletín y los comentarios meteorológicos no formen parte de las manifestaciones del arte, constituye un verdadero placer disfrutar de la charla y el debate curioso que se produce. Según el doctor José Rubiera, quien comparte esta responsabilidad con otros colegas, «cuando se da el parte ocurre algo atípico, pues continuamente recibimos llamadas de oyentes que nos manifiestan su interés». Afirma sentirse muy a gusto, pues «es un colectivo muy unido, nos sentamos y dialogamos, algo que no tenemos tiempo de hacer en la televisión». Cabe destacar que los temas no se preparan previamente, sino que surgen con la propia dinámica y desarrollo de la conversación.

Privilegio de todos los días

«Así ha ayudado a crear el estilo de Radio Rebelde, es uno de los puntales donde se asienta, sin discusión, la programación de la emisora», señala convencido Pedro Martínez Arcos, locutor del espacio.

«El simple hecho de estar en Rebelde es una distinción, y transitar por un programa como este, con tanta historia, constituye un privilegio que demanda mucha preparación y conocimientos, es un reto de todos los días».

Haber sido seleccionado Programa Ejemplo de Educación, merecer disímiles premios en los concursos internos de la emisora y en las ediciones del Festival Nacional de la Radio Cubana; contar con un director laureado con la condición de Artista de Mérito de la radio y la televisión, y un conductor que es Premio Nacional de la Radio, son algunos de los frutos de este árbol de raíces profundas.

Por eso, cuando usted, querido lector, escuche spots tan conocidos como «Así ni resta ni divide, suma y multiplica», en la voz inigualable de Consuelito Vidal, o canciones precedidas de frases de amor, no lo dude, detenga su paso, cierre los ojos y déjese envolver por la magia que trae el éter.

Fuente:  Lourdes M. Benítez Cereijo

digital@juventudrebelde.cu
19 de Junio del 2010 20:45:41 CDT

Hablemos, patrimonio de la Radio en Villa Clara

«Hablemos», uno de los programas patrimoniales del sistema de la Radio en Villa Clara, arriba a las primeras cuatro décadas de existencia empeñado en hacer más participativa, culta y directa todas las emisiones de intercambio cultural con los oyentes residentes en las provincias centrales de Cuba.

Concebido, al igual que Radio Revista W --próximo también en diciembre a cumplir las cuatro décadas de existencia--, «Hablemos» goza de secciones fijas, preguntas y respuestas de los oyentes, así como del hacer cultural de lo más inmediato de cuánto transcurre en territorios villaclareños.

El excelente decir, con la intervención de especialistas en temas históricos, de música, literatura, artes plásticas, teatro y danza, por citar algunos de los  momentos más significativos que de lunes a viernes durante algo más deuna hora de duración, atrapa a los oyentes sin que impere pedantería o superficialidad en el intercambio ameno que se suscita desde los estudios de CMHW.

 

Alfredo Iturria.



Una magia, tal vez sea eso que denominan la «magia de la radio» produce en los oyentes cada vez que llega una nueva emisión de «Hablemos». No es solo la especialización de la conducción en pareja, que ahora desarrollan Alfredo Iturria y Aymara Orizondo. Tampoco la música que se difunde con el beneplácito de todos los oyentes. Mucho menos la agilidad, dinamismo y versatilidad en que se estructura el programa.

Creo que la «magia», tal vez el «encanto» que por años suscita «Hablemos» estriba en la originalidad creciente de un proyecto radial participativo que suma secciones en las que intervienen especialistas de las más variadas gamas del saber humano, y desde el conocimiento modesto, se sitúan en la perspectiva de ese otro, el oyente, el receptor, para dejar una impronta de sabiduría.

Si algo agradezco, como sincero receptor del andamiaje radial de un programa, no constituye los a veces «engañosos» raiting de opinión que dejan determinadas encuestas. La eficacia del programa está en ese ávido oyente que puja por contestar una de las preguntas que se formulan por emisión; en compartir los conocimientos; en aprender cómo se lee un libro; en saber determinados aspectos de los misterios de la Historia de Cuba y su trascendencia internacional.

Gracias «Hablemos» por el concepto de revista cultural que durante 40 años suman peldaños a la sabiduría del oyente. Ojalá que similar cifra de peldaños puedan mostrarse en el decurso del tiempo para afianzar la eficacia de un medio radial que en cada ocasión sorprende al más anónimo de los oyentes cubanos.

Con un poco de humor...y de fútbol: la Radio

Con un poco de humor...y de fútbol: la Radio

La Radio, como siempre, salvando la situación:  SONIDO PARA VER.  El autor es nuestro caricaturista villaclareño Alfredo Martirena/ www.martirena.com


Fuente: Cubahora.cu

La Radio de Villa Clara presente en el IX Encuentro Iberoamericano sobre Género y Comunicación

La Radio de Villa Clara presente en el IX Encuentro Iberoamericano sobre Género y Comunicación

La provincia de Villa Clara está presente en el IX Encuentro Iberoamericano sobre Género y Comunicación con las experiencias y las obras radiofónicas de dos periodistas de la provincia: Dalia Reyes Perera, de esta CMHW, y Rayza Guevara, de Radio Caibarién.

Este foro tiene por sede al Instituto Internacional de Periodismo José Martí, de La Habana. Dalia Reyes Perera presenta allí su tesis de maestría sobre la violencia contra la mujer, que derivó en el radiodocumental "Sin lágrimas en los ojos". Rayza Guevara, por su parte, comparte sus vivencias como realizadora del programa El Cazuelero, dedicado al tema de las masculinidades en La Voz de la Villa Blanca.

De acuerdo con un despacho de la AIN, periodistas de Venezuela, España, México y Cuba presentaron programas radiales y televisivos que destacan el papel de la mujer en diferentes esferas, como la historia, la lucha contra el cáncer y las desigualdades.

La violencia contra la mujer en el mundo en cualquiera de sus manifestaciones, fue señalada en casi todas las ponencias, por lo cual se insistió en hacer, de los medios, vehículos idóneos para que los hombres comprendan el compartimiento que deben asumir respecto a las féminas en hogares, centros de trabajo y de manera general.

Este evento es auspiciado por la Unión de Periodistas de Cuba, la Federación de Mujeres Cubanas y la Asociación Cubana de Comunicadores Sociales.

 

Radio Martí: un cuarto de siglo diciendo mentiras

Radio Martí: un cuarto de siglo diciendo mentiras

20 de mayo de 1985...Se inicia una nueva etapa en la agresión radial contra Cuba. Sale al aire la mal llamada Radio Martí.

Cuando el 27 de agosto de 1981 el New York Times publicó un artículo en el que revelaba como la administración Reagan estaba implementando planes para crear una nueva emisora de radio dirigida contra Cuba, era muy difícil prever qué tiempo llevaría el poner en marcha el proyecto.

El cabildeo de la organización contrarrevolucionaria con sede en Miami, Cuban American National Foundation, dirigida por Jorge Lincoln Mas Canosa, estaba presente en cada paso dado para tratar de crear a la mal llamada Radio Martí.
Un año antes, al hacerse público el llamado Documento de Santa Fe, al cual se le concede por muchos politólogos el papel de plataforma programática del Partido Republicano, se podía leer en él un párrafo dedicado a la necesidad de crear una “Radio Cuba Libre”, cuya implementación estaría en franca violación de la Ley de Neutralidad vigente en los Estados Unidos de América.

Hay que recordar algunos antecedentes históricos de esa nueva etapa de la agresión radial contra Cuba, pues en ningún momento había cesado el constante asedio electrónico, desde que el 21 de marzo de 1960 se reanudaran las transmisiones de la emisora Voz de América, tras un periodo de silencio que abarco entre 1946 y 1960.

Es interesante también remitirse a los documentos oficiales que crearon dicha emisora a poco de iniciarse la Segunda Guerra Mundial, pues se le dio prioridad a las transmisiones en idioma Español, dirigidas hacia los países de América Latina aliados en el conflicto contra el Eje Berlín, Roma, Tokio. Esas transmisiones regulares cesaron después de terminada la guerra y solo se pusieron nuevamente en el aire poco tiempo después del triunfo de la Revolución cubana.

El uso de los recursos disponibles por la Voz de América para transmitir en las bandas de ondas cortas no fue considerado suficiente para los planes anticubanos de la administración del presidente Dwight D. Eisenhower, y es así que junto a esas emisiones desde Washington D.C., se suma la salida al aire de la estación clandestina Radio Swan, creada por la Agencia Central de Inteligencia, CIA, como parte de la operación Pluto, nombre en clave del plan de invasión a Cuba ya puesto en marcha.

En ese mismo año 1960, salen también al aire otras emisoras anticubanas, en ondas cortas desde la WRUL con estudios en Nueva York y transmisores en Scituate, estado de Massachussetts , y aparecen las primeras estaciones de habla hispana en la banda de ondas en el Sur de la Florida, empleadas también como parte del cerco radial contra Cuba.

Tras la derrota sufrida por la Brigada Mercenaria 2506 en las arenas de Playa Larga y Playa Girón, la CIA genera un plan de contingencia, destinado a rescatar lo que se pudiera utilizar todavía de aquel gigantesco descalabro, y es entonces que desaparece Radio Swan, se evapora su fachada en Miami , la Gibraltar Steamship Corporation, y como por arte de magia, reaparece en las mismas frecuencias Radio América, bajo los auspicios de una nueva entidad fantasma denominada Vanguard Services Corporation.

En 1962 tiene lugar la Crisis del Caribe, y es entonces que el Gobierno de John F. Kennedy da un nuevo paso cualitativamente superior en la implementación del uso de la radio como instrumento de agresión contra la Revolución cubana, al instalar dos plantas transmisores de 50 000 Watt de potencia en los cayos del Sur de la Florida.

Desde Cayo Marathon, se empieza a emitir por los 1180 kiloHertz con un sistema de antena direccional enfocado hacia la región occidental de Cuba, mientras que desde Cayo Sugar Loaf se opera por los 1040 kiloHertz con una antena similar pero en este caso dirigida hacia el centro del archipiélago cubano.

Al igual que había ocurrido con Radio Swan anteriormente, las dos emisoras de los cayos de la Florida, producían serias interferencias a emisoras comerciales de los propios Estados Unidos, que como era lógico protestaron de inmediato ante la disminución de su cobertura nocturna, pero sus propietarios fueron muy pronto advertidos para que guardaran silencio, pues transmitir contra Cuba era un alto interés gubernamental.

Estuvieron en el aire estas dos plantas emitiendo el programa en Español de la Voz de América, en el que se incluía regularmente un espacio denominado Cita con Cuba, hasta 1966, cuando el huracán Alma destruyó la instalación del cayo Sugar Loaf , la cual no fue reconstruida debido a las presiones ejercidas por los propietarios de la estación WHO de Des Moines, estado de Iowa, cuya área de servicio era severamente afectada por la presencia en el éter de la ilegal estación de la Voz de América, la cual, al igual que su gemela de Cayo Marathon, jamás fue inscripta en el Registro Internacional de Frecuencias de la Unión Internacional de Telecomunicaciones.

La agresión radial contaba además con varias emisoras clandestinas financiadas directamente por fondos del Gobierno de los Estados Unidos de América, emitiendo en frecuencias de ondas cortas también en forma ilegal y violatoria del Convenio Internacional de Telecomunicaciones del cual ese país es signatario.

Pero, para los mercenarios de Miami, agrupados en la Cuban American National Foundation, esto no era suficiente, y además, dado el proceso de aprendizaje acerca del funcionamiento de la política interna en el país del Norte, veían en la posibilidad de crear una emisora oficial, aprobada por el Congreso mediante una ley que evidentemente Ronald Reagan firmaría al momento, un filón de oro de proporciones incalculables.

La historia se encargó de ratificar lo que prestigiosos académicos de universidades norteamericanas habían advertido al analizar el proceso de gestación de lo que sería más tarde el engendro mefistofélico llamado Radio Martí. Una vez aprobada la Ley Pública 98-111, The Radio Broadcasting to Cuba Act, quedaron creadas las condiciones para implementar la puesta en marcha de esa nueva fase de la agresión radial.

Fue así como el día 20 de mayo de 1985, a las 5 y 28 de la madrugada, el transmisor de Cayo Marathon de la Voz de América fue desconectado del control maestro de dicha emisora para siempre... y en su lugar se le hace llegar una señal de audio que se genera en unos nuevos estudios construidos bajo el más estricto secreto en el edificio del Gobierno Federal Patrick Henry, ubicado en las calles D y 6ta. de la ciudad de Washington D.C.

Dejó de transmitirse la VOA en Español hacia Cuba desde el Sur de la Florida, para dar paso a ese nuevo instrumento de propaganda imperial que desde hace ya un cuarto de siglo se ha convertido no solamente en un constante generador de mentiras, calumnias y desinformación, sino también en un antro de la mas sofisticada corrupción administrativa, digna heredera de los antecedentes batistianos de muchos de los integrantes de la Cuban American National Foundation.

(Fuente Cubasí)

De Cuba para el mundo, con Martínez Pírez

De Cuba para el mundo, con Martínez Pírez

Un periodista de “larga, larga” historia es Pedro Martínez Pírez, quien se inició en el oficio antes del triunfo revolucionario, desde muy joven, y durante sus estudios en la Escuela de Comercio de Santa Clara, su ciudad natal. Allí editaba un boletín de contenido político que rebasaba el marco estudiantil y se proyectaba contra la dictadura de Batista.

Tiempo después, a mediados de la década de los 60, ejerció la diplomacia en dos países de América Latina: Ecuador y Chile. También hizo periodismo en la revista Oclae, 1966, su primera escuela, desde entonces optó definitivamente por esta apasionante profesión.

De esa fecha hasta hoy, ha trabajado en la página internacional del otrora vespertino Juventud Rebelde y en la Agencia Prensa Latina. Realizador de numerosos comentarios, artículos, y entrevistas publicadas en las revistas Cuba, Bohemia, Verde Olivo, Romances, y otras. Esa vasta trayectoria le ha hecho merecedor de la Réplica del Machete de Máximo Gómez, del Premio Nacional de Periodismo José Martí, Premio Nacional de la Radio por la obra de la vida y diputado al Parlamento cubano por su municipio Plaza de la Revolución. Actualmente trabaja en la emisora Radio Habana Cuba (RHC). En ella ha permanecido por más de 35 años y hoy es su subdirector.  

Posee un inmenso tesoro: una bella voz. Pero agrega al físico unos ojos azulísimos que increíblemente conservan el brillo de la juventud. Adivino que debió ser rubio. También es alto. Una vez fue detenido en el aeropuerto de Miami, pues las autoridades de Inmigración decían que era un espía ruso que pretendía infiltrarse en América Latina con pasaporte cubano. “Increíble, pero cierto”, dice.

-Tiene muchas fotos del Che aquí…

-El Che es uno de mis paradigmas, y por supuesto, Pedro Albizu Campos, Simón Bolívar, José Martí, el poeta Roque Dalton, que trabajó aquí, en RHC. A él le dedicó Silvio la canción del Unicornio, a él, y a su hijo “Loquito”, muerto en la guerrilla de El Salvador. Esto otro es una carta de uno de nuestros Cinco héroes, de Gerardo, me escribió.

-Sí, tiene fecha de mayo 11 del 2006. ¿Puedo leerla?

-Adelante.

“Desde hace algún tiempo le debía estas líneas, aunque le haya enviado en varias oportunidades mis saludos de agradecimiento a través de Adriana. Como sabrá, a diferencia de mis hermanos, cuyas prisiones están geográficamente más cercanas a Cuba,  aquí no llegan las ondas de nuestra radio, por lo que sus intervenciones los sábados en el noticiero de Radio Pacífico se han convertido para mí, en un importante bálsamo. Te espero deseoso semana tras semana.”(…)  

-¡¿Un importante “bálsamo”?!

-Que cosa más linda, ¿eh? ¿Tú te imaginas que ese hombre diga eso? Esperaba mis crónicas, me oía.

-¿Se imaginó alguna vez que lo escuchara?

-No… nunca. Para escuchar RHC hace falta un radio de onda corta  o buscarla en internet. A ellos no les permiten eso en la prisión. Entonces me contactaba por Radio Pacífico.

-¿Y a partir de ese momento?

-Bueno, a partir de ese momento hice un énfasis muy especial, trabajé cosas especiales para él, mensajes, por ejemplo, de Adriana…

-Formó parte del Directorio Revolucionario. ¿Quién influyó en su formación como revolucionario?

-Mi formación elemental se la debo a mi padre. Me puso al tanto con artículos, libros, hombres de letras como Onelio Jorge Cardoso,  comunistas.

-¿Comunistas?

-Si, él siempre fue muy rebelde. En una sociedad racista como era aquella, jamás se sentó del lado de los blancos. Claro, todo eso por culpa de los yanquis, antes no era así, los españoles se mezclaban con las indias, con las negras, de ahí salieron ustedes, las mulatas, uno de los mejores productos de Cuba.

-¿Qué pasa hoy con la radio? ¿Después del golpe de los medios  televisivos ¿ha pasado de moda?

-No ha pasado de moda, y sigue siendo un medio muy importante. Claro, la televisión es un medio muy poderoso, de mucho impacto, tanto, que te ven hoy por el televisor y después todo el mundo te conoce. Es, como dijo Raúl, el alma atómica de los medios.

Prefiero la radio; sin embargo, la gente me conoce más por mi participación en programas de TV: Ángulo Ancho, Raíces de Nuestra Historia, las Cuatro Misas del Papa cuando vino a Cuba en 1998, y otros, y no tanto por mi labor radial. Aunque a veces me he encontrado en una cola  o algún otro lugar y cuando hablo la gente me dice: usted es Martínez Pírez, o Pírez, como casi siempre me nombran; reconocen mi voz.

-Su colaboración no fue sólo en estos programas…

-No, hice además coberturas en Ginebra, para la Comisión de Derechos Humanos; en Quito, cuando fue Fidel Castro a la toma de posesión de Rodrigo Borja en 1988. Trabajé, además, en el programa Hoy Mismo, este comenzó en 1991 y estuvo ocho años en el aire. Lo mismo hacía de moderador que entrevistas y comentarios; tuvimos diálogos con Fidel, entrevistamos a Ricardo Alarcón, llevé al pintor Guayasamín; a personalidades como Mauro Casagrande.

-Cubrió también eventos deportivos, ¿le gusta el deporte?

-El deporte me gusta mucho, principalmente como manifestación de cubanía. He entrevistado a Álvarez Cambra, ese médico maravilloso, merecedor de la más alta distinción: el Collar olímpico. También a Javier Sotomayor, a Stevenson y otras figuras. Estuve, además, en Santa Marta, Cartagena, Montería, Barranquilla, 1976, en el Campeonato Mundial de Béisbol Amateur; luego en Medellín, Colombia, en los Juegos Centroamericanos del Caribe. En 1979 fui a San Juan, Puerto Rico, a los Panamericanos y a Barquisimeto con los Juegos Mundiales de Béisbol Juvenil, esa es la ciudad musical de Venezuela, la ciudad de los crepúsculos, capital del departamento Lara.

-¿Por qué la radio y no la televisión?

-Es más íntima, y puedes escucharla mientras estás haciendo otra cosa. Radio Habana Cuba es la voz de Cuba para el mundo, y eso es lo que yo me siento, lo que quiero ser. Estar, participar en esta batalla de ideas.

-Ya lleva usted  35 años, ¿o más?

-No, llevo mucho más; comencé bajo la dirección  de Violeta Casals en Radio Rebelde, donde hice mis primeras labores como comentarista. Después, cuando fui diplomático, grabábamos los discursos de Fidel  transmitidos por RHC y los divulgábamos por la emisora Cosmopolita de Quito, propiedad de un admirador de la Revolución cubana.

-¿Cómo calificaría su periodismo?

-Mi periodismo es otro, ligado profundamente a la política, a la cultura, a la batalla por la identidad. A los nuevos graduados les aconseja ser periodistas las 24 horas y no perder jamás la ética.

-Ese tema tan polémico, ¿cuál es su punto de vista?

-Mira, te puedo hacer una anécdota de algo que me ocurrió en el Palacio de las Convenciones: yo tenía una grabadora, Fidel estaba hablando con unos compañeros y entonces alguien me dijo: “Oye, grábale a Fidel”, y le contesté: “No, porque Fidel en estos momentos está conversando, no está dándome una entrevista”. ¿Ves?, es un problema ético, lo otro sería un acto de espionaje, y no es el caso, ¿cierto?

-Después de tantos años de trabajo, ¿se siente satisfecho?

-No me siento satisfecho. Además, como Subdirector General debo dar el ejemplo, y aún envío trabajos a concursos, sometiéndome al juicio y a la crítica de los demás.

-Numerosos artículos y entrevistas, pero nunca un libro, ¿por qué?

-Mi primer libro quiero que sea sobre mi padre, con ese objetivo he recopilado mucha información y entrevistado a personas que lo conocieron. Te hablo de Onelio Jorge Cardoso, Luis Carbonell, incluso él recita un poema de mi padre, “La carta  negra”. Todavía no he podido escribirlo, cada vez que lo intento me ataca lo emotivo y entonces… ¿comprendes? Mi padre era una persona maravillosa, “El Chaplin cubano”, como le decía el cuentero. Pero el cuentero, era mi padre.

-Por último, ¿vale la pena hacer periodismo?

-Es una buena pregunta, ¿sabes?

Queda pensativo y luego me contesta: “El periodismo hay que amarlo y yo no encuentro otra forma de ser más útil”.

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Fuentes

Periódico Juventud Rebelde del 11 de marzo del 2005.
Periódico Granma del 11 de marzo del 2005.
Entrevista de Waldo González a Martínez Pírez, para la Revista CubArte.
Currículo de Pedro Martínez Pírez, UPEC.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación sobre los Premios Nacionales de Periodismo José Martí, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

(Fuente islalsur.blogia)/Zenia Blanco Mc Leary

Convocan al Premio Especial Orlando Castellanos 2011

Convocan al Premio Especial Orlando Castellanos 2011

El Premio Especial Orlando Castellanos, que durante los pasados cuatro años se ha entregado como parte del Festival Nacional de la Radio Cubana, tendrá en su quinta edición una proyección no solo nacional, sino también internacional con motivo del  aniversario 50 de Radio Habana Cuba. 

Podrán optar por ese Premio, consistente en una obra gráfica del Pintor de Iberoamérica Oswaldo Guayasamín realizadores de la radio cubana, como hasta ahora, así como radialistas de todos los continentes, en los nueve idiomas en que transmite Radio Habana Cuba: Español, Inglés, Francés, Portugués, Árabe, Quechua, Guaraní, Creole y Esperanto. 

Los programas que opten por este Premio Especial, en su quinta edición, con una duración máxima de treinta minutos y utilizando cualquier género periodístico, deben referirse al papel cumplido por el colectivo internacionalista de Radio Habana Cuba en sus casi cinco décadas de trabajo sostenido y fecundo a favor de los pueblos, así como el impacto de sus transmisiones a través de la onda corta y más recientemente también por internet. 

Los trabajos deberán ser enviados en soporte digital con la antelación necesaria para que puedan ser recibidos en Radio Habana Cuba antes del primero de marzo de 2011. 

El programa ganador, en cualquiera de los nueve idiomas, será transmitido en la edición especial del Primero de Mayo de 2011, aniversario cincuenta del nacimiento oficial de Radio Habana Cuba. 

Todos los participantes recibirán el calendario de bolsillo de 2011 y otros recuerdos alusivos al aniversario 50 de Radio Habana Cuba. 

Como en las ediciones anteriores el jurado estará integrado por Pedro Martínez Pírez, Dignora Ledesma Ramos y Pedro Otero Cabañas. 

La Habana, 18 de mayo de 2010

"Año 52 de la Revolución"

La ópera es una deliciosa enfermedad

La ópera es una deliciosa enfermedad

La pregunta es bien previsible, ¿qué es para usted la ópera? Ángel Vázquez Millares tenía que haber imaginado que se lo iban a preguntar, pero si lo imaginó, no había preparado respuesta: “Imagínate tú... La ópera es...” Lo piensa un poco, suspira. El periodista imagina que viene la también previsible respuesta: “...es mi vida”. Pero Vázquez Millares sonríe y dice con voz agradable, bien educada: “La ópera es una deliciosa enfermedad, una enfermedad para la que no hay antídotos”.

 

Estamos en una cabina de grabación de CMBF, Radio Musical Nacional, dentro un rato tiene que comenzar a grabar su programa diario de media hora. El realizador de sonido entra y sale, bromean, se ríen a carcajadas. A uno, que está acostumbrado a ver a Vázquez Millares los sábados en el Canal Educativo, con saco, corbata, porte y seriedad de distinguido profesor, le asombra un poco su extraordinario sentido del humor. “Es un banquete, nosotros lo adoramos –dice alguien. Nos encanta tenerlo aquí”.

 

¿Cuántas veces habrá escuchado el profesor, por ejemplo, el Visi de Arte de Tosca? “Eso ni me lo preguntes, no tengo respuesta; desde chiquito estoy escuchando ópera. Primero con discos prestados de 78 revoluciones.  Comencé a familiarizarme con muchas de las arias del repertorio, a identificar cantantes. Después tuve la oportunidad de ver a algunos de las mejores figuras del momento: la soprano Elizabeth Schwarzkopf, la mezzo Giulietta Simionato, el tenor Nicolai Gedda, el bajo George London... Coincidiendo con la temporada baja en los grandes teatros del mundo, la Sociedad Pro Arte Musical presentaba cada verano funciones de ópera. A esas temporadas acudían cantantes que hoy son mitos, imagínate, Renata Tebaldi, Mario del Mónaco, Zinka Milanov, Cesare Siepi, Leonard Warren, Kirsten Flagstad, Victoria de los Ángeles…”

 

¿Qué obras se presentaban en esas temporadas?

 

“Los clásicos de siempre: La Traviata, Tosca, Otello. Pero también se presentaron obras que hoy no suben a nuestros escenarios, como Tristán e Isolda, de Wagner”.


¿No era demasiado complicado hacer una producción wagneriana?

 

“Eran otros tiempos. Las producciones eran muy sencillas. No se cuidaba mucho entonces de los decorados, el vestuario, las luces... Ni siquiera de las segundas partes y coros. Lo principal, en esa época, eran los cantantes solistas”.

 

¿Había decidido ya que se dedicaría a la ópera?

 

“No exactamente. Eso fue un proceso. Me faltaban todavía muchas de las experiencias que, con los años, viví”.

 

¿Cómo llega a la radio, al programa La Ópera, de CMBF?

 

“Pues pasó un tiempo, yo colaboraba con la emisora, y un día la persona que se encargaba del programa no lo siguió haciendo, me lo propusieron y, a pesar de que era un gran reto, acepté. Me hice cargo de dos programas –porque también comencé a conducir Teatro de la Ópera, los domingos- con un público fiel y conocedor. No me ha ido mal”.

 

Ha sido, es, su mayor empeño de promoción del arte lírico en Cuba

 

“Pero no el único. Durante siete años presenté ciclos de vídeos de ópera en la Biblioteca Nacional. Fue una experiencia linda, enriquecedora.  Se creó un público muy estable, respetuoso. Pero tuvo que terminar, lamentablemente. Llegó el momento en que las cosas se complicaron demasiado”.

 

Pero ahora, imagino, estará contento. Presenta vídeos de ópera a un público mucho mayor, en el Canal Educativo.

 

“Esa es una gran satisfacción. Poder contar con un medio tan masivo como la televisión. El público de la radio es muy conocedor, una audiencia especializada. Pero con el programa Un palco en la ópera, del Canal Educativo, es más fácil llegar a más gente. Es más fácil seducir, enamorar, a más gente. No hay que olvidar que la ópera es también un espectáculo visual. Hemos ofrecido importantes obras, con buenos cantantes, en grabaciones que a veces no son ideales, pero siempre valen la pena. Amplían horizontes”.

 

¿Cuál es su ópera preferida?

 

“Sabía que la pregunta venía. No tengo ópera preferida. Mi obra preferida es la que esté escuchando.  No me gusta comparar una obra con otra. Cuando escucho a Verdi, soy parcial de de Verdi; con Wagner, soy de Wagner. Cuando escucho una obra, no existe otra obra sobre la tierra. Siempre que sea buena, por supuesto”.

 

¿Y si hablamos de cantantes?

 

“Es que el cantante lírico más modesto ya hace algo que no puede hacer la inmensa mayoría de los hombres. Todos son dignos de admiración. Pero si hay que decir nombres: Franco Corelli, Di Stéfano”.

 

Pensé que María Callas encabezaría la lista.

 

“Estamos hablando de cantantes, Maria Callas es otra cosa. Es una de las artistas más grandes que ha tenido la humanidad, trasciende la ópera No se puede medir por parámetros normales. Es como Chaplin. No soy su admirador, soy su devoto”.

 

Una última pregunta, profesor, ¿qué hacer para que nuestros teatros se llenen cuando hay funciones de ópera y zarzuela?

 

“Esa es una pregunta demasiado grande. No creo que esté en mis manos una respuesta definitiva. En pocas palabras, creo que hay que hacer mucha más ópera, mucha más zarzuela. Alguien dirá que faltan recursos materiales, pero no tenemos por qué competir con el Metropolitan o la Scala. Hay que hacer más temporadas, con imaginación, con deseos. Cuando no se puedan hacer obras completas, pues se hacen conciertos. Hay que hacer giras, más giras. Solo así se consolida un público, con el contacto con la ópera viva. Por otra parte, nociones de teatro lírico deberían formar parte de los programas de enseñanza artística de nuestros escolares. Y en cuanto a nuestros artistas, no basta con reconocer el talento, hay que cultivarlo a fondo: con estudio, con fogueo. Y volvemos a la necesidad de más funciones, más ópera, más zarzuela en nuestras carteleras. Solo así, con el tiempo y con trabajo, se llenará hasta el último asiento del gallinero del Gran Teatro de La Habana”.


FUENTE:  Yuris Nórido  /PORTAL CUBASI.